[Foto AP/Ebrahim Noroozi]
Peter Schwarz, wsws.org
La reciente gira del canciller Friedrich Merz por el este de Asia ilustra claramente el vigor agresivo con el que Alemania persigue sus intereses económicos y geoestratégicos, al tiempo que recurre cada vez más a los medios militares.
Merz, al frente de una delegación empresarial de alto nivel compuesta por 30 personas, visitó Singapur, Corea del Sur y Japón. El objetivo principal era la denominada "reducción de riesgos": la apertura de nuevos mercados y oportunidades de inversión para compensar el deterioro de las relaciones económicas con China y, aunque esto se discute con menos franqueza, para frenar la influencia estadounidense.
China sigue siendo, con diferencia, el principal socio económico de Alemania en la región. La inversión alemana en China asciende a 110.000 millones de euros y aumentó en 5.600 millones solo en el primer semestre del año, una cifra significativamente superior a la de Estados Unidos. Las empresas alemanas están trasladando ahora sus actividades de investigación y desarrollo a China para no quedarse atrás tecnológicamente.



















