Mostrando las entradas con la etiqueta Hegemonía y Dominación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Hegemonía y Dominación. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de febrero de 2026

Por qué Occidente no acepta la soberanía iraní

Desde 1953: Mohammad Mosaddegh, primer ministro elegido democráticamente, fue derrocado por británicos y estadounidenses por haber nacionalizado el petróleo iraní

Soumaya Ghannoushi, El Viejo Topo

"No seremos coaccionados, ni por gobiernos extranjeros ni por autoridades internacionales", advirtió el ex primer ministro iraní Mohammad Mosaddegh al Consejo de Seguridad de la ONU en 1951.

Más de siete décadas después, mientras un grupo de ataque de portaaviones estadounidense entra en el Océano Índico y destructores con misiles guiados se dispersan por Medio Oriente, la advertencia de Mosaddegh parece menos historia y más un comentario en vivo.

Los buques de guerra no se posicionan al azar. Su movimiento indica una intención. De igual manera, los expedientes de inteligencia no suelen compilarse para descubrir la verdad, sino que se inventan para generar consenso para la acción militar: el marco para una intervención ya en marcha.

En este contexto, el régimen israelí ha entregado a Trump lo que considera evidencia decisiva de que las autoridades iraníes ejecutaron a cientos de manifestantes detenidos durante la reciente represión a escala nacional. Que Tel Aviv se presente ahora como el principal proveedor de pruebas contra Irán sería cómico, si no fuera tan grave lo que está en juego.

El Estado que ha impulsado incansablemente la guerra contra Teherán, que declara abiertamente un cambio de régimen en Irán como un objetivo estratégico y que tiene más que ganar que cualquier otro actor con el colapso de Irán, se presenta repentinamente como un testigo humanitario neutral. Por lo tanto, Tel Aviv ha sido ascendido a fiscal jefe; sus declaraciones fueron consideradas no como una defensa, sino como hechos.

martes, 3 de febrero de 2026

El dólar como la verdadera superarma de Estados Unidos

Stanislav Krapivnik escribe sobre Venezuela y los mecanismos ocultos del poder militar estadounidense.

Stanislav Krapivnik, Multipolar Press

El precio de la victoria

Tras el exitoso asalto a Venezuela y la captura de Maduro, Trump y los miembros de su gabinete —especialmente el secretario de Guerra, Pete Hegseth— comenzaron a alardear por todas partes de su arma secreta especial, que supuestamente les permitió entrar en Caracas y hacer lo que quisieron.

Las historias y los cuentos fantásticos se extendieron en todas direcciones y siguen haciéndolo. En Davos, Trump no se contuvo en absoluto; alardeó ante todo el mundo, gesticulando triunfalmente. «Aquí estamos, Estados Unidos; tenemos superarmas. Más vale que todos nos temáis, o si no...».
Pero quedan preguntas: ¿qué tipo de arma era? ¿Qué permitió a los estadounidenses volar a Caracas y acabar con casi un centenar de fuerzas especiales cubanas para capturar a Maduro?
Sí, los estadounidenses utilizaron un arma nueva, pero todo es mucho más banal de lo que parece a primera vista. Veámoslo más de cerca.

«La paz a través de la fuerza»: sobre la nueva estrategia militar de EEUU


Leonid Savin, Katehon

Las principales amenazas siguen siendo las mismas

El 23 de enero de 2026, el Ministerio de Guerra de EEUU publicó la Estrategia de Defensa Nacional, que lleva por subtítulo «Restaurar la paz a través de la fuerza para una nueva edad de oro de Estados Unidos». Inmediatamente llama la atención un importante vestigio que se ha colado en el título del documento: se habla de defensa, y no de guerra, aunque sería más correcto denominarlo Estrategia de Guerra, ya que el Pentágono ha sido renombrado definitivamente en la lógica de las acciones agresivas de EEUU en el extranjero a lo largo de muchas décadas, lo que ya se ha convertido en una especie de norma.

En las primeras páginas de la estrategia se hace hincapié en el hemisferio occidental e incluso se presenta un mapa de la época de la Ilustración, por cierto, con la indicación del Golfo de México, que Donald Trump intentó renombrar inmediatamente después de su regreso a la Casa Blanca.
«Esta estrategia difiere radicalmente de las grandiosas estrategias de las administraciones anteriores, que actuaron tras el fin de la Guerra Fría», se afirma en la sección sobre el entorno de seguridad.
Lo que se puede destacar en cuanto a las diferencias es el cambio del término «terrorismo». En el nuevo documento, este fenómeno se divide en dos secciones: el narcoterrorismo y el terrorismo islámico. Si la primera novedad se refiere directamente al Gobierno de Venezuela (y, al parecer, sirve de señal de advertencia para otros políticos de América Latina), la segunda revive la fobia de los neoconservadores de la era de George W. Bush, con la intención de demonizar el islam como tal.

viernes, 30 de enero de 2026

¿El fin de la soberanía estatal?

Alain de Benoist considera que el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y la creciente tensión en torno a Groenlandia marcan el fin del orden mundial basado en la soberanía estatal, un cambio dramático que los europeos no están dispuestos ni preparados para aceptar, bajo su propio riesgo.

Alain de Benoist, Arktos

Los recientes acontecimientos en Venezuela han sido comentados de forma puramente partidista. Quienes detestan a Nicolás Maduro aplaudieron su secuestro, mientras que quienes lo aprecian gritaron de indignación. Ambas son formas igualmente detestables de perder de vista lo esencial.

La cuestión clave, de hecho, no es si Maduro es un “buen tipo” o un terrible dictador, sino entender que con este secuestro hemos entrado definitivamente en una nueva era: una en la que la soberanía de los Estados ya no es reconocida por el poder dominante.

El secuestro de Maduro tuvo lugar el 3 de enero, treinta y seis años después del del presidente panameño (y exinformante de la CIA) Manuel Noriega. Pero también, un mes después de que el propio Donald Trump concediera el indulto al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado en 2024 a cuarenta y cinco años de prisión por narcotráfico por un tribunal de Nueva York. Donald Trump decidió esta intervención militar, llamada "Absolute Revolve", sin tener en cuenta el derecho internacional (del que, sin duda, se ha abusado mucho durante décadas) y sin siquiera consultar al Congreso, como le exigía la Constitución en principio. Esto le permitió llevar a cabo el secuestro del presidente en ejercicio de un estado soberano.

La verdadera lección de este secuestro es que Washington ahora se atribuye el derecho a actuar unilateralmente donde le plazca, incluso contra estados soberanos o países aliados. Desde su fundación, las Naciones Unidas se han definido como una «liga de estados soberanos». Si ya no hay estados soberanos, ya no tiene razón de existir.

jueves, 29 de enero de 2026

Venezuela y la reacción de China

Muchos se han quejado de que China y Rusia no respondieron al ataque estadounidense contra Venezuela y se burlaron de la impotencia de Pekín. Pero las cosas no fueron exactamente así

Kurt Grötsch, Sinistra in Rete

China ha condenado enérgicamente la confiscación y violación de la soberanía de Venezuela, no solo a través de las palabras de su ministro de Asuntos Exteriores y otros portavoces gubernamentales. Además, ha adoptado una serie de medidas económicas, reconociendo que EEUU ha caracterizado el control del petróleo venezolano como una forma de frenar la presencia china en Sudamérica y obstaculizar su desarrollo.

En resumen, Pekín ha comprendido claramente que la agresión contra Venezuela constituye una declaración de guerra contra el mundo multipolar y los BRICS. Pocas horas después de conocerse la noticia del secuestro del presidente Maduro y de Cilia Flores, Xi Jinping convocó una reunión de emergencia del Comité Permanente del Politburó, que activó lo que los estrategas chinos denominan una «Respuesta Asimétrica Global», diseñada para contrarrestar la agresión contra sus socios del hemisferio occidental (lo que EEUU denomina la «Cosa Nostra»).

La primera fase de la respuesta se activó el 4 de enero, cuando el Banco Popular de China anunció discretamente la suspensión temporal de todas las transacciones en dólares estadounidenses con empresas relacionadas con el sector de defensa estadounidense. Boeing, Lockheed Martin, Raytheon y General Dynamics han visto congeladas sus transacciones con China desde ese jueves.

miércoles, 28 de enero de 2026

Hegemonismo, expansión y derecho a resistir

Los planes expansionistas de Estados Unidos y su deseo maníaco de redibujar el mapa del mundo plantean una amenaza a todos los Estados libres y soberanos, y la única garantía de protección es la resistencia resuelta a ese crecimiento

Alexander Tuboltsev, Al Mayadeen

En una etapa de crisis e inminente declive, las potencias hegemónicas a lo largo de la historia han entrado con frecuencia en una fase de fuerte escalada de su agresiva expansión.

En mi opinión, uno de los ejemplos más ilustrativos de esto es el Imperio español en la segunda mitad del siglo XVII . El decrépito imperio colonial experimentaba enormes problemas en los ámbitos de la economía, el presupuesto estatal, la industria y la gestión administrativa. Al mismo tiempo, el país se involucraba activamente en nuevos conflictos y perseguía su expansión territorial. Fue a finales del siglo XVII que el imperio español colonizó violentamente las Islas Marianas (incluida Guam), provocó una guerra naval con Brandeburgo en el Mar del Norte, continuó la ocupación de territorios en Centroamérica (al norte de la actual Guatemala) y participó en el conflicto con Francia.

¿Cómo terminó este brusco estallido de expansión? El resultado fue un declive. Ante la crisis de la deuda, la inflación, el bajo desarrollo industrial y los enormes gastos militares, España perdió su condición de potencia hegemónica.

Consideremos el siguiente ejemplo histórico: Dinamarca. En la segunda mitad del siglo XVIII, este país expandió drásticamente su influencia en el extranjero, estableciendo colonias en las Islas Nicobar (además, Dinamarca también tenía colonias en la costa del Golfo de Guinea y las Islas Vírgenes).

jueves, 22 de enero de 2026

Trump destruye lo que queda del viejo orden mundial

En su fase de declive todos los imperios han exacerbado hasta lo indecible su virulencia para tratar de detenerla. Trump es la personificación actual de esa conducta

Atilio Borón, La Haine

El presidente de EEUU sigue trabajando a destajo para terminar de sepultar lo poco que queda del otrora tan celebrado -por los gobernantes de su país así como por la prensa hegemónica y el pensamiento oficial de la academia- “orden mundial basado en reglas”.

Hitos principales de este proceso de progresivo desmoronamiento de la superestructura ideológica del imperialismo norteamericano fueron la ofensiva de la OTAN contra Rusia, contraviniendo un principio elemental de la Carta de las Naciones Unidas como es el derecho de todos los países a su seguridad nacional.

A esto debe agregársele el genocidio y la limpieza étnica que sigue practicando con total impunidad el régimen racista israelí gracias al amparo y protección que le brindan las desprestigiadas “democracias” occidentales, en realidad abyectas plutocracias apenas disimuladas con los insulsos rituales de un intrascendente proceso electoral.

Otro hito de enorme importancia fue el ataque a la República Bolivariana de Venezuela, el bombardeo de Caracas que afectó a casi 500 viviendas de la zona cercana a Fuerte Tiuna y el insólito secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros y su esposa, Cilia Flores, diputada de la Asamblea Nacional.

Descifrando el “pensamiento interno externalizado” de Trump sobre Irán

Las revueltas orquestadas desde el exterior en las últimas semanas en Irán han desaparecido casi por completo, después de que Irán bloqueara y neutralizara las conexiones satelitales Starlink, cortando el contacto entre las tropas del Mossad que organizaban los disturbios, y sus cabezas de mando en Washington y Tel Aviv. Con esta acción los infiltrados agentes del Mossad quedaron como pollos sin cabeza al perder referencias sobre ubicación de policías y manifestantes, así como vias de escape. Los violentos infiltrados portaban hachas, bombas molotov y garrotes

Alastair Crooke, Strategic Culture

Para comprender el contexto de los acontecimientos actuales en Irán, es necesario recordar lo que afirmó el pasado mes de julio el comentarista estadounidense y biógrafo de Trump, Michael Wolff, sobre la opinión de Trump en relación con los inminentes ataques a las instalaciones de enriquecimiento de uranio de Fordow, Natanz e Isfahán en Irán:
He estado haciendo muchas llamadas, así que creo tener una idea del camino que llevó a Trump a donde estamos [con los ataques a Irán]. Las llamadas son una de las principales maneras en que sigo su pensamiento (uso la palabra "pensamiento" con cierta ligereza)”.

Hablo con personas con las que Trump ha estado hablando por teléfono. Es decir, todo el pensamiento interno de Trump es externo; y se manifiesta en una serie de llamadas constantes. Y es bastante fácil de seguir, porque le dice lo mismo a todo el mundo. Así que es una constante repetición...

Así que, básicamente, cuando los israelíes atacaron Irán [el 12 de julio], se emocionó mucho, y sus llamadas eran una repetición del mismo tema: ¿Iban a ganar? ¿Es esto un ganador? ¿Se acabó el juego? ¡Son tan buenos [los israelíes]! Esto es realmente espectacular.
Los disturbios orquestados desde el exterior en Irán durante las últimas semanas han desaparecido casi por completo: Irán bloqueó las llamadas internacionales, cortó las conexiones internacionales de internet y, lo más importante, cortó las conexiones satelitales de Starlink. No se han registrado disturbios, disturbios ni protestas en ninguna ciudad iraní en las últimas 70 horas. No hay nuevos informes; más bien, se han producido manifestaciones masivas de apoyo al Estado. Los videos que circulan actualmente son en su mayoría antiguos y, según se informa, se difundieron desde dos centros principales fuera de Irán.

miércoles, 21 de enero de 2026

Guerra cognitiva contra Rusia


Evgeny Vertlib, Katehon

La doctrina militar actual de la OTAN ha establecido oficialmente un sexto dominio: el ámbito de la razón y la conciencia humanas, reconocido como un teatro de combate independiente. Es aquí donde se despliega la guerra cognitiva contra el katechon del mundo ruso, donde el objetivo principal no es el territorio, sino el sustrato neurobiológico: la base física de los procesos de pensamiento. El objetivo del agresor es transformar por la fuerza las capacidades cognitivas, implementando eficazmente los principios doctrinales de Allen Dulles de sustituir los valores soviéticos por valores falsos y hundir al pueblo en el caos.

La metodología del hacking cognitivo se basa en una compleja ontología del subconsciente, conceptualmente arraigada en "La Leyenda del Gran Inquisidor" de Dostoievski, donde la naturaleza humana se percibe como depravada y dispuesta a intercambiar la libertad por pan y mantequilla. Para implementar las directrices de Dulles, se recurre a la militarización de la neurociencia, con el objetivo de sumir a la población con el cerebro lavado en un estado de entropía semántica: un caos controlado, donde la verdad misma se desacredita mediante hechos manipulados y se sustituye por un sustituto útil para el "sistema operativo". La verdad está densamente intercalada con mentiras: es difícil distinguir si se trata de Dios o del Anticristo de múltiples caras. ¿O quizás el diablo ha "entrado en razón" y ha cesado sus maquinaciones?

martes, 20 de enero de 2026

El error de cálculo de Trump y sus asesores

En la medida que pasan los días, nos vamos encontrando con situaciones que ponen en evidencia el error de cálculo que cometió la administración de Donald Trump, en su reciente agresión en contra de Venezuela y en contra de su pueblo.

José Gregorio Biomorgi, Al Mayadeen, desde Venezuela

El país que vio nacer a figuras como Bolívar, Miranda, Juana La Avanzadora, Sucre, Luisa Cáceres, Zamora, Chávez, entre muchos otros héroes y heroínas de nuestra historia, se caracteriza por ser una nación rebelde, que ha rechazado siempre la tutela de potencias extranjeras.

El pueblo de Bolívar también es noble, pacífico, amigable, y abrió los brazos a todos aquellos hermanos que recibimos en nuestras tierras, los cuales muchos de ellos vinieron de países que atravesaron situaciones complejas en algún momento de su historia reciente. Esta ha sido nuestra actitud en más de 200 años de historia republicana.

Los venezolanos somos gente de paz. Amamos la paz. Promovemos la paz. Y defendemos la paz por sobre todas las cosas.

En días reciente, el pueblo de Venezuela fue víctima de una agresión sin precedentes en su historia. Una embestida desproporcionada, vil, cobarde, sin razón alguna, donde murieron más de un centenar de personas, generando terror y desconcierto en la ciudadanía. Este horrendo crimen bien puede considerarse un crimen de guerra y de lesa humanidad.

En un sistema de justicia imparcial y equilibrado en el mundo, este acto tendría consecuencias legales muy serias. Pero ya sabemos el sistema en el que vivimos, cuyas reglas de convivencia y respeto ciudadano se han roto completamente e impera la ley del más fuerte. Los salvajes más fuertes jugando a ser Dios. Pero esto sería tema para otro artículo.

lunes, 19 de enero de 2026

Ucrania se defiende con dinero que Europa no tiene

El fin de la guerra en Ucrania podría tener consecuencias económicas y políticas igualmente devastadoras para Europa.

Ian Proud, Strategic Culture

La triste verdad es que el fin de la guerra en Ucrania podría tener consecuencias económicas y políticas tan devastadoras para Europa como su continuación.

Ucrania ya enfrenta un déficit de financiación de 63 000 millones de dólares estadounidenses en 2026, y me sorprendería que esta cifra no aumentara si la guerra continúa. El enorme derroche fiscal de Ucrania se debe a dos factores.
  • El enorme coste de mantener un ejército permanente de casi un millón de personas;
  • El enorme gasto que supone importar armas desde Occidente para luchar en la guerra.
La compra de armas no es una fuente de inversión productiva, ya que se queman en el fragor de la batalla. Lo mismo, por supuesto, aplica a Rusia. Ambos países experimentaron una reducción del crecimiento económico en 2025, con Ucrania en un 2,1% y el 1,5%. Y los expertos occidentales señalarían esto como evidencia de que la economía ucraniana está mejorando.

Pero lo cierto es lo contrario. La economía de Rusia es aproximadamente doce veces mayor que la de Ucrania nominalmente y poco más de diez veces mayor si se considera el PIB según la paridad de poder adquisitivo.

Esto se puede ver en las cifras del gasto de defensa.

Rusia gastó una cifra récord de 143 000 millones de dólares en defensa en 2025, en comparación con los aproximadamente 60 000 millones de dólares de Ucrania, es decir, unas 2,3 veces más. Sin embargo, el gasto ruso en defensa representó tan solo el 6,3 % de su PIB, mientras que el de Ucrania fue del 31,7 %. Por lo tanto, un gasto masivo en defensa es un asunto mucho menos crucial para Rusia en términos de su situación económica.

Petróleo y pugna geopolítica


Nahia Sanzo, Slavyangrad

La publicación de la Estrategia de Seguridad de Estados Unidos, el superficial análisis que se ha hecho de su planteamiento, la invocación de la Doctrina Monroe para justificar el dominio estadounidense sobre toda América y el enfrentamiento con los aliados europeos por Groenlandia han provocado una oleada de artículos que argumentan que, en su repliegue continental Donald Trump pretende crear un mundo repartido entre grandes potencias. En ese supuesto retorno al mundo de ayer antes de 1914, cuando los imperios se enfrentaron entre ellos en la enésima reconfiguración de las relaciones de poder entre centros y periferias, el planeta quedaría dividido en esferas de influencia. Como ha quedado constatado en los innumerables titulares en los que la única crítica a la agresión contra Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores es que da vía libre a Vladimir Putin y Xi Jinping en sus respectivas regiones, el temor europeo es que el aislacionismo de Trump deje Asia-Pacífico en manos de China y Europa en las de la Federación Rusa.

Aunque el repliegue continental como base de la proyección del poder estadounidense es real y se manifiesta de forma explícita en la Estrategia de Seguridad Nacional, esta nueva situación no implica aislacionismo sino una nueva forma de un intervencionismo que ha bombardeado siete países en el último año y que pretende utilizar América -todo el continente, incluida Groenlandia- como la profundidad estratégica desde la que defenderse de peligros inexistentes y atacar para mantener su hegemonía. Las amenazas de Donald Trump a los aliados europeos y sus últimas palabras contra Zelensky han reafirmado la sensación de Bruselas, París, Berlín o Londres de que Donald Trump busca un acercamiento a Rusia y China que les reste todo su poder blando y los aparte de cualquier posibilidad de estar cerca de la toma de decisiones a nivel geopolítico.

viernes, 16 de enero de 2026

Trump, acelerador de la desdolarización

El presidente estadounidense Donald Trump ha culpado al grupo de los BRICS y en general a los inversores extranjeros de la desdolarización, pero son su retórica, sus acciones y sus medidas políticas las principales responsables de la reciente aceleración de esta tendencia.

Jomo Kwame Sundaram, IPS

Amenazas y reacciones

Trump no es la única causa de la desdolarización, que comenzó mucho antes de que él retornara a la presidencia hace un año, aunque sus recientes iniciativas han acelerado la tendencia.

A pesar de algunos retrocesos temporales, el papel del dólar como moneda de reserva mundial después de la Segunda Guerra Mundial ha disminuido gradualmente a lo largo de las décadas, especialmente desde la década de los años 70.

El analista y economista político Ben Norton ha argumentado que varias medidas de Trump han acelerado esta tendencia.

Trump afirma que sus falsamente llamados «aranceles recíprocos» reducirán el déficit comercial o por cuenta corriente de Estados Unidos con el resto del mundo. Pero si los países no logran exportar a Estados Unidos, no pueden ganar dólares para satisfacer sus necesidades comerciales y de inversión.

Muchos creen que los aranceles y otras amenazas de Trump están aumentando la influencia de Estados Unidos frente a otros países, pero sus reacciones, incluidas las contramedidas defensivas, están acelerando la desdolarización.

Las medidas de Trump, como su insistencia en las negociaciones bilaterales, han alarmado a la mayoría de las naciones, incluidos sus aliados de larga data.

miércoles, 14 de enero de 2026

Se ha cruzado El Rubicón: el paradigma nihilista y antivalores del equipo de Trump

Cuando la pose moral se exhibe abierta y exultantemente como una farsa, entonces los jóvenes cristianos que se toman a sí mismos en serio se vuelven rebeldes

Alastair Crooke, Strategic Culture

Así pues, finalmente, un acto descarado depredador por parte de Trump y su equipo —el secuestro del presidente Maduro en un ataque militar relámpago nocturno— ha marcado el año 2026 como un momento crucial. Un momento crucial no solo para América Latina, sino para la política global.

El “método Venezuela” está alineado con el enfoque de “los negocios primero” de Trump, que se basa en la construcción de un “sistema de recompensa financiera”, mediante el cual a diversas partes interesadas en un conflicto se les ofrecen beneficios financieros que permiten a USA (ostensiblemente) lograr sus propios objetivos, mientras que los locales continúan extrayendo recompensas de la explotación de (en este caso) los recursos venezolanos, bajo la estrecha supervisión de EEUU.

En este modelo, USA no necesita crear un nuevo régimen de gobierno desde cero ni desplegar tropas sobre el terreno. Para Venezuela, el plan es que el gobierno actual de la recién juramentada presidenta, Delcy Rodríguez, mantenga el control del país, siempre y cuando cumpla con los deseos de Trump. Si ella o alguno de sus ministros no siguen ese plan, recibirán el “tratamiento de Maduro”, o algo peor. Según informes, USA ya ha amenazado al ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, con que Washington lo perseguirá si no ayuda a la presidente Rodríguez a cumplir con las exigencias estadounidenses.

Dicho de otra manera, el plan se reduce a una única premisa fundamental: que lo único que importa es el dinero.

martes, 13 de enero de 2026

Venezuela, territorio de la guerra neocortical

La guerra neocortical tiene en Venezuela su laboratorio. Los servicios de inteligencia, las agencias de contrainformación, los tanques de pensamiento occidentales están en ebullición

Marcos Roitman Rosenmann, La Jornada

Las noticias crean opinión. Tras los combates y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, las fuerzas asaltantes estadounidenses, según datos, abaten un total de 80 persones, entre ellas 32 miembros de las fuerzas armadas cubanas. La información puesta en circulación por la Casa Blanca y sus agencias de prensa recrea una épica en la cual no hay bajas entre los expedicionarios. El éxito de la operación pone el acento en la eficacia y traición de los círculos más cercanos al presidente. Sin olvidar el papel de la CIA e infiltrados.

Asimismo, se cuestiona la lealtad de las fuerzas armadas bolivarianas a las cuales se imputa no haber presentado oposición. A continuación, Trump lanza su decisión de aceptar como interlocutora válida a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, sobre quien ya pesa la duda de su lealtad a la revolución bolivariana. Así, le otorga el "plácet" para ser nombrada presidenta encargada. Su secretarios de Estado, Marco Rubio, y de Guerra, Pete Hegseth, dicen controlar el gobierno venezolano, su petróleo, la dirección de sus inversiones y en un acto inesperado, Trump, desautoriza a la ultraderechista premio Nóbel venezolana María Corina Machado como interlocutora de la operación.

lunes, 12 de enero de 2026

Papá Donald va a la Guerra

La política estadounidense está dando un nuevo giro: tras abandonar aparentemente el objetivo estratégico de infligir una derrota a Rusia y, posteriormente, intentar desvincularse del conflicto en Ucrania, Washington está dando un nuevo giro de 180 grados y parece encaminarse decididamente hacia la guerra.

Enrico Tomaselli, Giubbe Rosse News

Cuando la administración Trump comenzó a distanciarse del conflicto en Ucrania, lo que la impulsó no fue precisamente un repentino amor por Rusia, sino simplemente el temor de que una derrota militar de la OTAN pudiera repercutir negativamente en la reputación de los Estados Unidos. El deseo de derrotar estratégicamente a Rusia y apropiarse de sus recursos no había desaparecido en absoluto, sino que solo se había dejado de lado de forma contingente. Sin embargo, cuando comenzaron a surgir las dificultades, empezaron a reconsiderar la hipótesis.

Básicamente, el proyecto de retirada preveía, en primer lugar, la posibilidad de poner fin al conflicto mediante una negociación, en la que Washington pasara elegantemente de ser el principal patrocinador de Kiev a ser mediador entre las partes y, sobre todo, que la negociación condujera a minimizar en la medida de lo posible la ventaja rusa y a amplificar el papel de Estados Unidos (y el protagonismo de Trump) como mediadores.

Sin embargo, este proyecto se topó con algunos factores, entre ellos la resistencia opuesta por los dirigentes ucranianos —respaldados por los europeos— y por parte de la propia Administración estadounidense, pero sobre todo por la firmeza rusa. Moscú se ha declarado en varias ocasiones abierta a la negociación, pero en realidad nunca ha reconocido a Washington un papel de tercero, considerándola más bien la verdadera decisora, y al mismo tiempo nunca ha cedido en las cuestiones fundamentales.

domingo, 11 de enero de 2026

Los sueños de Trump podrían derrumbarse en un pozo venezolano

El panorama petrolero en Venezuela es mucho más complejo de lo que sospecha la banda de Trump 2.0, y empeorará si Marco Rubio corta el flujo de petróleo de Caracas a Shanghái

Pepe Escobar, Strategic Culture

Comencemos con los nuevos edictos de Neo-Calígula sobre la satrapía imperial que dice que ahora le pertenece; no son exactamente edictos sino amenazas directas dirigidas a la presidenta interina Delcy Rodríguez:
  1. Tomar medidas enérgicas contra los «flujos de tráfico de drogas». Bueno, en realidad esto debería dirigirse a los contrabandistas colombianos y mexicanos que están confabulados con los grandes compradores estadounidenses.
  2. Expulsar a los iraníes, cubanos y otros «agentes hostiles a Washington», antes de que se permita a Caracas aumentar la producción de petróleo. No va a suceder.
  3. Detener las ventas de petróleo a los «adversarios de Estados Unidos». No va a suceder.
Por lo tanto, es casi seguro que el nuevo Calígula vuelva a bombardear Venezuela.

El nuevo Calígula, en otra ofensiva de palabrería, también aclaró que quiere reformar parcialmente el negocio petrolero en Venezuela mediante subsidios. «Podría tomar menos de 18 meses»; luego se transformó en «podemos hacerlo en menos tiempo, pero costará mucho dinero»; y finalmente se transformó en «habrá que gastar una enorme cantidad de dinero y las compañías petroleras lo gastarán».

Trump y su mundo de fantasía

Pretender que Venezuela deje de venderle petróleo a China es un absurdo de imposible cumplimiento, como lo es alejar de la región a "potencias extra-hemisféricas" como China, Rusia, Irán

Atilio Boron, La Haine

El brutal ataque de la madrugada del 3 de enero que resultó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de Cilia Flores quedará registrado en la historia futura como el punto de inflexión que echó la última palada de tierra al tan publicitado "orden mundial basado en reglas". Fue un derrumbe progresivo, que lenta pero persistentemente iba dejando caer pedazos de aquella construcción concebida para contener los conflictos y contradicciones de un sistema internacional cada vez más complejo y, a la vez, interconectado.

La impotencia del sistema de las Naciones Unidas para detener el genocidio e infanticidio del régimen racista israelí en Gaza es un ejemplo clamoroso de este fracaso. También lo es el secuestro del ex vicepresidente del Ecuador, Jorge Glas, asilado en la embajada de México en Quito y atrapado por las fuerzas armadas locales violando abiertamente la Convención de Viena sobre las Relaciones e Inmunidades Diplomáticas. El cómplice silencio de muchos líderes de Occidente ante la barbarie desatada en Caracas es otro de los signos de la descomposición de un "orden" incapaz de regular el flujo incesante y cada vez más complejo que anima al sistema internacional.

Para adquirir una visión de la magnitud de esta transformación sistémica recordemos la situación imperante en los años de la Guerra Fría. En ese momento el sistema internacional era bipolar y enfrentaba Occidente, supuesto hábitat de la "libertad", la "democracia" y los "DDHH", con la Unión Soviética y sus aliados, demoníacas personificaciones de todo lo malo que podía caber en este mundo.

Era una estructura relativamente simple, que enfrentaba a dos grandes concentraciones de poder donde los actores excluyentes eran los Estados y, además, cada uno de estos polos funcionaba en un ecosistema económico y político propio. Entre la Unión Soviética y EEUU no había relaciones económicas o financieras. El diálogo giraba exclusivamente sobre asuntos de carácter militar y se limitaba a la elaboración de tratados para contener la carrera armamentista.

sábado, 10 de enero de 2026

Metapolítica de la operación de decapitación en Venezuela: el nuevo código del poder global es más grave de lo que imaginas


El secuestro de Nicolás Maduro no es un hecho aislado, sino la expresión de un cambio de fase geopolítico activado tras las reuniones estratégicas de Carlos III, primero con Donald Trump y luego con el Papa, como parte de una reconfiguración del poder occidental destinada a frenar el ascenso de China.

José Luis Preciado, Mente Alternativa

El Cártel que no lo fue

«¿Qué edad tenías cuando te enteraste de que el Cártel de los Soles no existe?», se preguntarán las generaciones futuras, del mismo modo en que hoy muchos recuerdan el momento exacto en que comprendieron que las supuestas “armas de destrucción masiva” de Saddam Hussein jamás existieron. Aun así, aquella mentira —filtrada mediante un cable de inteligencia británico— sirvió para justificar la invasión de Irak en 2003, inaugurando un patrón de violaciones a la soberanía basado en construcciones narrativas fabricadas para consumo internacional.

En el caso de la reciente operación de decapitación política en Venezuela, ejecutada el 3 de enero de 2025 mediante el secuestro presidencial, resulta notable la coincidencia con otras fechas simbólicas: seis años exactos después del asesinato del general Qassem Soleimani en Bagdad, y exactamente 35 años después de la captura de Manuel Antonio Noriega en Panamá el 3 de enero de 1990, acusado de liderar una vasta red de narcotráfico. Estas reiteraciones temporales no son casuales, sino elementos estructurales del modo en que el poder ocultista de Occidente se inscribe y se simboliza en la Historia.

El número tres, presente en estas fechas, ocupa un lugar central en el ocultismo y las tradiciones herméticas, indicando la culminación de un ciclo y la revelación de sus resultados. En La flauta mágica de Mozart, influida por la masonería, esta lógica se despliega con claridad: tres damas rescatan a Tamino, tres niños lo guían, la obertura —en mi bemol mayor— se abre con tres acordes masónicos, y la escenografía se organiza en tríadas constantes. La obra, leída políticamente por el público vienés, situaba a la Reina de la Noche como María Teresa, a Tamino como José II y a Pamina como el pueblo austríaco, reflejando la reconstrucción del Imperio —la verticalidad— sobre nuevas bases ilustradas que introducían instituciones y prácticas de horizontalidad limitada.

jueves, 8 de enero de 2026

Dos siglos de rusofobia y rechazo a la paz

Europa ha rechazado repetidamente la paz con Rusia en momentos en que se podría haber alcanzado un acuerdo negociado, y tales negativas han demostrado ser profundamente contraproducentes

Jeffrey D. Sachs, Sinistra in Rete

Desde el siglo XIX hasta el presente, las preocupaciones de seguridad de Rusia han sido tratadas no como intereses legítimos que deben negociarse dentro de un orden europeo más amplio, sino como transgresiones morales que deben contrarrestarse, contenerse o ignorarse.

Este patrón se ha mantenido inalterado incluso bajo regímenes rusos radicalmente diferentes –zarista, soviético y postsoviético–, lo que sugiere que el problema no radica principalmente en la ideología rusa, sino en la persistente negativa de Europa a reconocer a Rusia como un actor de seguridad legítimo e igualitario.

Mi tesis no es que Rusia haya sido completamente benigna o confiable. Más bien, es que Europa ha aplicado sistemáticamente un doble rasero en su interpretación de la seguridad.

Europa considera que su uso de la fuerza, la creación de alianzas y su influencia imperial o postimperial son normales y legítimos, mientras que interpreta el comportamiento similar de Rusia, especialmente cerca de sus fronteras, como inherentemente desestabilizador e ilegítimo.

Esta asimetría ha reducido el espacio diplomático, deslegitimado el compromiso y aumentado la probabilidad de una guerra. Asimismo, este círculo vicioso sigue siendo la característica definitoria de las relaciones euro-rusas en el siglo XXI.

Un error recurrente a lo largo de la historia ha sido la incapacidad, o la negativa, de Europa a distinguir entre la agresión rusa y su comportamiento en busca de seguridad. En diversas ocasiones, las acciones interpretadas en Europa como evidencia del expansionismo inherente de Rusia fueron, desde la perspectiva de Moscú, intentos de reducir la vulnerabilidad en un entorno percibido como cada vez más hostil.

LinkWithin

Blog Widget by LinkWithin