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domingo, 22 de marzo de 2026

¿Cambio de régimen? Sí, pero en Estados Unidos...

Desde sus primeros momentos, el ataque a Irán comenzó siguiendo el camino predicho por la mayoría de los observadores honestos

Pino Arlacchi, L'Anti Diplomatico

Tenemos ante nuestros ojos otro fiasco militar y político del poder estadounidense, la liquidación casi definitiva de su hegemonía, así como la confirmación de la incapacidad de Estados Unidos para aprender de las lecciones de la historia. Desde Vietnam, Washington ha perdido todas las guerras que ha librado al ignorar el veredicto emitido por cada uno. El veredicto es siempre el mismo: es hora de tirar de los remos del barco, el imperio está en decadencia, superado por los acontecimientos de la historia profunda, los inevitables, que no pueden ser derrocados con estrategias de contraataque frontal. Y que es prudente afrontarlo con medida y dignidad.

Umm, es fácil decirlo. ¿Lo ve usted como el líder de una potencia europea que asimila la lección de una derrota bélica y diseña un futuro radicalmente diferente para su país?

¿Lo has visto alguna vez? La respuesta es sí. Porque este fue precisamente el caso de Suecia, una de las potencias más agresivas de los siglos XVI y XVII. A pesar de su modesta población, el Reino de Suecia tenía un ejército poderoso, superado en número por los ejércitos británico, austríaco y prusiano. Bueno, Suecia perdió su dominio de la zona del Báltico en 1709, después de su derrota ante Rusia en la batalla de Poltava. El arquitecto de un nuevo rumbo histórico del país, basado en la retirada de la guerra y la elección de la paz como eje de su política internacional, fue el rey Carlos XI.

sábado, 14 de marzo de 2026

¡Es Israel, estúpido!


Sasan Fayazmanesh, Counter Punch

La segunda guerra de Estados Unidos contra Irán en menos de un año ha planteado una pregunta candente en los medios populares: ¿cuál es el fundamento de la guerra y por qué está cambiando? ¿Será porque las negociaciones con Irán sobre su programa nuclear no avanzaban? ¿Será porque Irán estuvo cerca de desarrollar armas nucleares? ¿Será porque los misiles balísticos iraníes iban a llegar pronto a Estados Unidos? ¿Será porque Israel iba a atacar a Irán y Estados Unidos tomó medidas preventivas para garantizar la seguridad de los estadounidenses? ¿Es porque el gobierno iraní estaba violando los derechos humanos? ¿O es otra cosa? La prensa estadounidense no ha podido darle sentido a esta justificación cambiante. Pero esto es curioso. ¿Estuvieron dormidos los medios de comunicación durante las últimas décadas?

Hace un cuarto de siglo, hice una presentación sobre la política exterior de Estados Unidos hacia Irán en una conferencia económica. Mi presentación concluyó afirmando que la política estadounidense en la región del Golfo Pérsico había sido una serie de políticas “lamentablemente miopes”, tomando prestada una frase de la ex Secretaria de Estado estadounidense, Madeleine Albright. Argumenté que estas políticas habían servido para prolongar la vida del gobierno teocrático en Irán. Creí que sin la amenaza constante de enemigos extranjeros, este gobierno no habría tenido a nadie a quien culpar por sus problemas sociales y económicos excepto a sí mismo.

En mi artículo, describí cómo Israel y sus grupos de presión en Estados Unidos fueron los principales arquitectos de la política estadounidense. Expliqué cómo habían desarrollado tres justificaciones, o “pecados” como yo los llamaba, para justificar el castigo a Irán:
  1. la proliferación de armas de destrucción masiva,
  2. apoyo al “terrorismo,” y
  3. oposición al “proceso de paz” de Oslo entre Israel y los palestinos

La guerra acelera el estallido de la burbuja final


Emiliano Brancaccio, Sinistra in Rete

«Los inversores están jugando con fuego». La metáfora del magnate estadounidense Warren Buffett ahora describe literalmente la agitación que se extiende por los mercados bursátiles del mundo.

De hecho, el juego de moda entre los especuladores es la apuesta por las consecuencias para los mercados del estallido de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán.

La mayor apuesta es elegir el momento perfecto para realizar las llamadas ventas «cortas». Estas operaciones consisten en tomar prestadas acciones, venderlas cuando los precios todavía son relativamente altos, luego esperar la crisis, volver a comprarlas a precios bajísimos, devolverlas a los prestamistas y mantener la diferencia entre el valor de venta y el de compra.

Desde la apuesta de George Soros contra la libra hasta la apuesta de Bill Ackman sobre la crisis pandémica, estos juegos «bajistas» pueden generar varios miles de millones en unos pocos puñados de días.

El aumento de los precios del petróleo es una de las variables clave del juego. Por ahora, el Brent está experimentando aumentos de hasta el 50 por ciento. Ya dan miedo, pero los analistas todavía los consideran «moderados», por razones históricas: desde la primera Guerra del Golfo en 1990 hasta la guerra en Ucrania en 2022, los aumentos del petróleo crudo causados por conflictos militares han sido a menudo mayores.

jueves, 12 de marzo de 2026

La nueva aritmética de la guerra

La intersección de los costos de la guerra y el tiempo crean un dilema imposible para EEUU

Alejandro Marcó del Pont, El tábano economista

Hay análisis geopolíticos que se leen con interés y rápidamente se olvidan. Luego hay análisis que deberían imprimirse y colgarse en las paredes del Pentágono, de la Casa Blanca y de todas las redacciones del mundo. El artículo que publicó Policy Tensor, un blog especializado en estrategia, bajo el título Why the US is facing strategic defeat (¿Por qué Estados Unidos se enfrenta a una derrota estratégica?) pertenece a esta segunda categoría. No porque sus conclusiones sean agradables —no lo son en absoluto—, sino porque su método es implacable: aplica las matemáticas a la guerra y extrae de ellas una verdad incómoda que los comunicados oficiales y los análisis superficiales se empeñan en ocultar.

La tesis de Policy Tensor es sencilla en su formulación y preocupante en sus consecuencias. Estados Unidos se enfrenta a una derrota estratégica en el Golfo. No una derrota en el sentido tradicional de ejércitos derrotados o capitales conquistadas, sino algo más sutil y quizás más profundo: la incapacidad de lograr sus objetivos militares antes de que los costes acumulados —económicos, políticos y globales— se vuelvan insoportables. O, dicho en los términos que utiliza el autor: si Irán puede mantener sus ataques contra las monarquías petroleras, las bases estadounidenses, Israel y, sobre todo, mantener cerrado el estrecho de Ormuz el tiempo suficiente para que sea Estados Unidos quien ofrezca un alto el fuego, entonces Irán habrá ganado. Y Estados Unidos, por mucho que sus portavoces hablen de «misión cumplida», habrá perdido.

Para entender por qué esto es así, hay que adentrarse en lo que el artículo denomina «la mecánica de la guerra de drones«. Y aquí es donde las matemáticas se vuelven más elocuentes que cualquier discurso político.

miércoles, 11 de marzo de 2026

La misión de Israel: incendiar Oriente Medio

Lo que es seguro es que la situación se está calentando y podría volverse muy, muy peligrosa si no se detiene a Israel a tiempo.

Lorenzo María Pacini, Strategic Culture

Un poco de claridad para todos

Pakistán ha atacado Afganistán. Los portaaviones estadounidenses tienen baños rotos. Las embajadas de doce estados piden a sus ciudadanos y personal diplomático que abandonen Irán. ¿Cómo están conectados todos estos eventos? Echemos una mirada estratégica y geopolítica.

La situación después de enero “Operación 13 Días”, en la que los servicios de inteligencia occidentales conspiraron e intentaron otro cambio de régimen en la República Islámica de Irán mediante el viejo método de protestas organizadas, fue la de un cerco de Irán por parte de las fuerzas armadas estadounidenses, simultáneamente con negociaciones entre los gobiernos estadounidense e iraní. El mundo entero clamó contra Estados Unidos, que, con su habitual arrogancia gangsteril, presionó a Irán, creando un número no pequeño de problemas.

¿Pero qué pasaría si la perspectiva fuera más amplia que eso?

Desde un punto de vista estratégico, tanto militar como diplomático, lo que hemos visto es esto: Estados Unidos e Irán abren conversaciones diplomáticas; Estados Unidos los rodea con su fuerza militar. Si nos atenemos a un análisis técnico, este gesto ha supuesto levantar un muro de defensa militar entre Irán y… Israel.

Así es: Israel es el país que está tratando de provocar una escalada en Medio Oriente, presionando a Estados Unidos para obtener autorización y apoyo militar para atacar a Irán. Sin Estados Unidos, Israel correría el riesgo de acabar como una mosca aplastada, haciendo mucho ruido y molestando a todo el mundo, pero no haría falta mucho para eliminarlo. Este enlace es esencial. Si admitimos esta posibilidad, que, repito, tiene sentido estratégico, nos damos cuenta de que hay un intento de colaboración entre Estados Unidos e Irán para rediseñar los mapas de Oriente Medio. Y esto tiene sentido y es indispensable para reducir el poder de la entidad sionista, remodelar las influencias árabes y acordar zonas de influencia. ¿Una idea absurda? Lo veremos en seis o siete meses.

Mentiras y doble moral

Nube de veneno químico tras ataque de israel a plantas industriales en Irán


Andrea Zhok, Arianna Editrice

No culpo a los von der Leyen, los Merz, los Macron, los Kallas ni los Tajani. Al fin y al cabo, su hipocresía, su doble moral y sus mentiras son fáciles de explicar: deben responder ante quienes los pusieron ahí (que no son el electorado).

Culpo a quienes —ciudadanos, votantes, usuarios de redes sociales— alimentan fervientemente su hipocresía, su doble moral y sus mentiras, sin ningún motivo.

Cuando veo imágenes de Teherán o Beirut estos días, cuando veo el barrio de Dahieh, al sur de Beirut, arrasado por aviones de combate israelíes con 80 niños muertos (datos de UNICEF), cuando veo la escuela de Minab destruida por un Tomahwak estadounidense con 168 niñas dentro, cuando veo el cielo de Teherán cubierto por una nube apocalíptica producida por el bombardeo de depósitos de petróleo, que se está convirtiendo en lluvia ácida (secando todo a su paso y migrando hacia Uzbekistán), cuando veo las plantas desalinizadoras destruidas y a 700.000 ciudadanos iraníes convertidos en refugiados sin hogar, cuando veo toda esta catástrofe humanitaria y ecológica, producida por una agresión unilateral de "nuestros aliados", no puedo evitar preguntarme una cosa:

¿Pero dónde se han ido todos los grupos de derechos humanos que exigen venganza celestial por el uso excesivo de la pena de muerte en Irán?

La lucha contra el hegemón: la resistencia de Irán y su importancia global

La confrontación de Irán contra Estados Unidos e "Israel" refleja una lucha más amplia contra la hegemonía global estadounidense y el poder neocolonial, formando parte de un movimiento antiimperialista histórico que defiende la soberanía del Sur Global

Alejandro Tuboltsev, Al Mayadeen

Cuando Trump admitió públicamente recientemente que "no le importan" las encuestas de opinión, a pesar de que una gran parte del público estadounidense se opone a la agresión contra Irán, simplemente confirmó lo que ha sido evidente durante mucho tiempo: en Estados Unidos, la clase política superior toma decisiones ignorando la opinión de la mayoría de la población. En lugar de democracia, está el poder del establishment financiero y político, que promueve exclusivamente sus propios intereses corporativos estrechos.

Las acciones del Calígula moderno desde la Casa Blanca, intoxicada por la megalomanía y el narcisismo, nos muestran una vez más que la esencia de las élites gobernantes estadounidenses no ha cambiado y representa un ejemplo de la política de expansionismo y neocolonialismo. Sin embargo, casi nadie se hacía ilusiones al respecto. El objetivo principal de la política exterior estadounidense es intentar mantener su hegemonía, sus pretensiones de dominación mundial. Todo lo demás es sólo una aplicación a este objetivo. Algunas administraciones estadounidenses han intentado ocultar este objetivo detrás de una engañosa "pantalla de humo" (por ejemplo, utilizando términos como "democracia", "derechos humanos", "libertad", etc.) para legitimar sus acciones. Los métodos y herramientas han cambiado a lo largo de los años, pero, nuevamente,El objetivo de la política exterior estadounidense en los siglos XX y XXI siempre ha sido el mismo: dominación económica y político-militar global, hegemonía.

Diversas estrategias que se han empleado para lograrlo son consecuencia de los ya mencionados intereses corporativos del establishment estadounidense, es decir, la combinación de intereses grupales de un número limitado de sujetos (representantes de élites financieras, militares y políticas) institucionalizados a nivel estatal. Una técnica favorita de la propaganda occidental es intentar ocultar este interés puramente corporativo bajo el término amplio de "intereses nacionales" Pero es obvio que se trata de una sustitución banal de conceptos.

lunes, 9 de marzo de 2026

EEUU, el país más belicoso del mundo

La traicionera agresión a Irán, dispuesta mientras se celebraban negociaciones que parecían llegar a buen puerto con la explícita renuncia de Teherán a construir una bomba atómica, es otro ejemplo de como actúan "estados fallidos", como EEUU e Israel, que pisotean la Carta de las Naciones Unidas y las normas más elementales del Derecho Internacional.

Atilio Boron, Tele Sur

Estoy harto de escuchar a opinólogos, presuntos analistas y dizque "periodistas" de los medios hegemónicos y sus terminales en las redes sociales e inclusive en gente del común y de buena fe que en su ingenuidad son engañadas vilmente por aquellos con el cuentito de EEUU como la tierra de la libertad, la democracia y los DDHH. Un componente muy importante de esa engañifa es el ocultamiento de los crímenes que la "gran democracia del Norte" cometió a lo largo de toda su historia y sigue perpetrando al día de hoy.

Envueltos en una nube de "mentiras que parecen verdades", Vargas Llosa dixit, el imperio y sus vasallos se cuidan de recordarle al público que EEUU es, hasta ahora, el único gobierno que arrojó sendas bombas atómicas sobre dos indefensas ciudades japonesas -Hiroshima y Nagasaki, en agosto de1945- asesinando en un instante a 210.000 personas. Las cifras pueden subestimar la letalidad de ese bombardeo porque quienes estaban en un radio de unos 600 metros del lugar donde cayeron las bombas fueron vaporizados y convertidos en cenizas en menos de un segundo. Nunca se encontraron huesos ni cráneos en esa zona. La temperatura en Hiroshima al momento del estallido fue de 7.700 grados centígrados, y en Nagasaki de unos 4.000.

Ninguno de los presidentes de EEUU que sucedió a Harry Truman, que fue quien ordenó el bombardeo, consideró la posibilidad de pedir perdón por ambos crímenes. Obama fue el único que visitó el Parque Conmemorativo de la Paz en Hiroshima, pero se rehusó a pedir perdón por esos crímenes. De lo anterior se desprende que si hay un país en el mundo que está descalificado para juzgar a otros como "santuarios del terrorismo" o como "Estado patrocinador del terrorismo" -cosa de la cual con infinita maldad Washington acusa a Cuba- ese país no es otro que EEUU.

domingo, 8 de marzo de 2026

La resiliencia mosaico de Irán y la muerte por mil cortes

Es una guerra estructurada de desgaste y el guión fue escrito en Teherán

Pepe Escobar, Strategic Culture

La defensa descentralizada en mosaico de Irán –el nombre oficial– continúa cambiándose las 24 horas del día, los 7 días de la semana: esta es la estrategia a largo plazo del CGRI, que consiste en causar la muerte por mil cortes, con el objetivo de desangrar al Imperio del Caos.

Examinamos los canales interconectados que permean el pantano inconstitucional, invencible y estratégicamente catastrófico construido por el Imperio del Caos.

La resiliencia mosaica de Irán y su estrategia a largo plazo. La tentación de ese horrendo culto a la muerte en Asia occidental de pasarse a la energía nuclear, la inexorable aproximación al infierno de los interceptores, el incesante esfuerzo de China por abandonar el viejo orden (almacenar oro, deshacerse de dólares), el progreso de los BRICS en la creación de un sistema financiero paralelo, el colapso de los vasallos estadounidenses en diferentes latitudes; todo esto está acelerando una revisión radical del sistema.

Y luego está Vladimir Putin quien, casualmente, casi como una ocurrencia de último momento, anuncia que al final puede que no haya gas ruso para vender a la UE:
“Quizás tendría más sentido que dejáramos de suministrar gas a la UE y nos dirigiéramos hacia esos nuevos mercados, manifestándonos allí (…) Repito: no hay ningún motivo político en esto. Pero si de todos modos cierran nuestro mercado en uno o dos meses, tal vez sea mejor irse ahora y centrarse en países que sean socios confiables. Dicho esto, esta no es una decisión. Sólo estoy pensando en voz alta. Pediré al Gobierno que examine esta cuestión junto con nuestras empresas”.

Operación Farsa Épica

La “farsa” es el mejor término para hablar de la manera en cómo un mandatario que hasta hace poco se presentaba como el único capaz de traer la paz mundial con su “arte del trato” cambió sin parpadear esta retórica.

Maciek Wisniewski, La Jornada

Aunque desde el sábado pasado la Casa Blanca se ha empeñado en presentar al mundo la operación Furia Épica como la culminación del arte de la guerra –si bien no existe una declaración específica al respecto, pero para qué en su momento Donald Trump y su ghostwriter (Tony Schwartz) decidieron titular El arte de la negociación (The Art of the Deal, 1987), la conocida recopilación de las memorias y las “tácticas” de bienes raíces del magnate neoyorquino, si no para evocar al clásico de Sun Tzu−, tras una semana de bombardeos conjuntos estadunidenses e israelíes sobre Irán; lo único realmente “épico” de ella ha sido la desconexión entre la realidad y el espectáculo mediático del presidente estadunidense y sus funcionarios.

Y la “farsa” es el mejor término para hablar de la manera en cómo un mandatario que hasta hace poco se presentaba como el único capaz de traer la paz mundial con su “arte del trato” cambió sin parpadear esta –falsa y absurda, pero repetida ad nauseam– retórica por la de “infligir el máximo daño y sufrimiento” y como uno que no sólo criticó, sino que supuestamente “aprendió” de la debacle estadunidense en Irak (2003) se acaba de meter en apenas un par de días –según Trump el régimen iraní se iba a caer en 48 horas– en un pantano potencialmente parecido (o peor), mientras incluso la propia guerra de G. W. Bush se empezó a frustrar, según sus propios objetivos, sólo unos meses después del ataque.

De allí los desesperados, cambiantes y contradictorios intentos de justificar esta guerra (a la que en realidad nunca ha habido una justificación) y los igualmente desesperados, cambiantes y contradictorios intentos de definir sus objetivos y su horizonte, algo que nunca ha sido claramente delineado (“traer a los iraníes de vuelta a la mesa de la negociación”, “obliteración del programa nuclear iraní”, “libertad para la gente”, “un deal a lo Venezuela”, “el cambio total de régimen”, etcétera). Y si bien −si uno es lo suficientemente viejo para acordarse− podría parecer difícil de topar lo absurdo de algunas de las declaraciones de Bush Jr. de hace unos veintitantos años –“Nuestros enemigos son innovadores y tienen recursos, y nosotros también.

viernes, 6 de marzo de 2026

Cómo Israel convirtió la promesa «America First» en una guerra eterna para Trump

"La influencia extranjera es uno de los enemigos más perniciosos del Gobierno republicano"
(George Washington)

Alejandro Marcó del Pont, El tábano economista

El 28 de febrero de 2026, las explosiones que sacudieron Teherán no solo alcanzaron los enclaves subterráneos del programa nuclear iraní, su onda expansiva viajó miles de kilómetros hasta fragmentar el cemento político sobre el que Donald Trump había construido su segunda presidencia. En una operación de una audacia y un riesgo extremos, la Fuerza Aérea de Estados Unidos, en coordinación con Israel, lanzó el ataque más contundente contra Irán desde la crisis de los rehenes de 1979.

El objetivo declarado por la Casa Blanca era quirúrgico y clásico: eliminar de una vez por todas la amenaza de las instalaciones nucleares y el arsenal de misiles balísticos de la República Islámica. Pero la magnitud de lo que se vivió en la madrugada —con informes que hablaban no solo de bombas sobre centrifugadoras, sino de un misil que alcanzó el búnker donde se refugiaba el líder supremo, Alí Jamenei— delataba una ambición mucho mayor: la decapitación del régimen y su colapso definitivo.

Sin embargo, la pregunta que flota sobre los escombros de Teherán y sobre los mercados de Nueva York no es tanto si Irán puede reconstruirse, sino si Estados Unidos y su presidente podrán sobrevivir a las consecuencias de su propio éxito militar. La paradoja posee una belleza trágica propia de un drama griego. Donald Trump, el presidente que llegó al poder prometiendo enterrar las «guerras eternas» y poner «América Primero», acaba de abrir la puerta a un conflicto de desgaste en Oriente Próximo que amenaza con devorar su legado, su base electoral y la estabilidad de la economía global. Y todo apunta a que no lo hizo solo, que fue conducido hacia allí, con la precisión de un relojero suizo, por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

jueves, 5 de marzo de 2026

La estrategia no declarada de Estados Unidos e Israel contra Irán y la contraestrategia de Teherán

Amro Allan sostiene que la campaña estadounidense–israelí no busca un colapso inmediato del régimen, sino debilitar estructuralmente a Irán y “preparar las condiciones” para su eventual derrocamiento. Pero la contraestrategia de Teherán pretende reformular la disuasión y salir de la guerra más fuerte, no simplemente intacta.

Amro Allan, Al Mayadeen

Cuatro días después del asalto sionista–estadounidense a la República Islámica (un acto de agresión injusto e ilegal) y con el desempeño en el campo de batalla y las limitaciones operativas de ambos bandos ahora más visibles, es posible ofrecer una evaluación más fundamentada de la lógica estratégica que guía a los principales actores de la guerra, dejando de lado, en la medida de lo posible, las afirmaciones infladas y las posturas retóricas que a menudo dominan la cobertura mediática.

El carácter del ataque inicial, que culminó con el ataque criminal contra el líder supremo de Irán, Sayyid Ali Jamenei, junto con un grupo de figuras importantes, sugiere que el bando atacante entró en la guerra con una estrategia orientada hacia uno de dos resultados, dependiendo de cómo se desarrollara la fase inicial.

El primer resultado, ampliamente difundido en los comentarios contemporáneos, fue un colapso estatal rápido y dramático desencadenado por la abrupta destitución de los tomadores de decisiones iraníes, creando un vacío político que las redes internas alineadas con Occidente podrían explotar para apoderarse de palancas clave del poder. Cualesquiera que fueran las intenciones detrás de la huelga inicial, ese escenario no se materializó inmediatamente después. En cambio, la continuidad del mando del Estado, la cohesión institucional y la capacidad de absorber el impacto demostraron ser más resistentes de lo que los atacantes parecen haber asumido.

La eterna hambre de petróleo: cómo Occidente ha asfixiado a Irán durante cien años

Desde la rapiña petrolera colonial en 1909 hasta la amenaza actual de un infierno regional: la injerencia de Occidente en Irán constituye una cadena de golpes de Estado, marionetas y geopolítica cínica en torno al petróleo
Mossadegh aclamado por la multitud tras la nacionalización de la Compañía Anglo-Persa de Petróleo. 1953


Marc Vandepitte, Rebelión

La Compañía Anglo-Persa de Petróleo

Todo comenzó en 1909 con la fundación de la Compañía Anglo-Persa de Petróleo bajo el amparo del Imperio Británico. Durante décadas la riqueza iraní fluyó directamente hacia Londres, mientras la población local vivía en la pobreza. Este modelo colonial fue bruscamente perturbado en 1951 con el ascenso de Mohammad Mossadegh.

Mossadegh era un demócrata laico que fue elegido primer ministro por el parlamento iraní. Introdujo una serie de reformas sociales y políticas progresistas, como la seguridad social, la protección de alquileres y reformas agrarias. Pero lo más notable fue la nacionalización de la industria petrolera iraní. La creación de la National Iranian Oil Company (NIOC) fue un momento histórico de autodeterminación que Occidente no toleraría.

La reacción no tardó en llegar. En 1953 la CIA y el MI6 organizaron el infame golpe de Estado «Operación Ajax». Mossadegh fue depuesto y puesto bajo arresto domiciliario hasta su muerte. Se sacrificó la democracia para asegurar el suministro de petróleo a Occidente. Fue una recolonización de facto de un país soberano.

El sha como testaferro del capital

Tras el golpe se restauró la monarquía el sha, Mohammad Reza Pahlavi. Era la marioneta perfecta para Washington y Londres. En 1954 firmó un acuerdo de consorcio mediante el cual el petróleo iraní se repartió entre cinco grandes empresas estadounidenses, British Petroleum y Shell.

miércoles, 4 de marzo de 2026

Irán: las bombas y mentiras de Israel y EEUU

Hace 14 años, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu mostraba un gráfico que según él, representaba el avance del programa nuclear iraní, Asamblea General de las Naciones Unidas en New York. (Sept. 27, 2012). Su ataque contra Irán el viernes pasado plasma un plan de décadas para destruir al país del Golfo. (Lucas Jackson/Reuters)


Editorial de La Jornada

En los primeros tres días de la ofensiva israelí-estadounidense contra Irán, las mentiras volaron más rápido que los misiles. De hecho, la agresión se sustenta en casi un siglo de bulos occidentales contra la nación persa, que se iniciaron cuando ésta intentó sacudirse el yugo colonial británico. En la actualidad, Irán es uno de los países más demonizados por la propaganda de Washington y sus aliados, la cual critica los excesos autoritarios de régimen teocrático pero omite deliberadamente el papel occidental en el surgimiento y consolidación del gobierno de los ayatollah.

Políticos, medios de comunicación, académicos y los grupos paraempresariaes que se autodenominan representantes de la “sociedad civil” aseguran desear para los iraníes un régimen laico, democrático, modernizador y moderado, pero olvidan mencionar que Irán ya se había dado a sí misma un gobierno con todas esas características, el del primer ministro Mohammad Mosaddegh (1951-1953). Cuando el dirigente intentó nacionalizar la Anglo-Persian Oil Company (antecesora de la actual British Petroleum), el imperio británico reaccionó con un guion que Estados Unidos repetiría una y otra vez al tomar la batuta del imperialismo mundial: acusó al mandatario de “comunista”, saboteó la economía del país, le impidió comerciar con su propio petróleo y, finalmente, con la ayuda de Washington, depuso a Mosaddegh e instaló un gobierno títere encabezado por un monarca inventado, el sha Mohammad Reza Pahlavi. Reza sumió a Irán en un permanente baño de sangre perpetrado por sicarios entrenados por la CIA y el Mossad. La policía política del sha, Savak, torturó y asesinó a todos los políticos y simpatizantes de la democracia, además de despilfarrar la riqueza petrolera en una vida de lujos y excesos que se exhibían sin pudor frente a un pueblo depauperado.

martes, 3 de marzo de 2026

La guerra de EEUU-Israel contra Irán confirma que estamos en la Tercera Guerra Mundial


Michael Hudson, Sovereingnista

El viernes pasado, el mediador de las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán en Omán, el ministro de Asuntos Exteriores de ese país, Badr Albusaidi, reveló la fingida afirmación del presidente Trump de amenazar con una guerra con Irán porque había rechazado sus demandas de renunciar a lo que afirmó era su impulso para construir su propia bomba atómica. El ministro de Asuntos Exteriores de Omán explicó en el programa “Face the Nation” de la CBS que el equipo iraní había acordado no almacenar uranio enriquecido y había ofrecido una "verificación completa y exhaustiva por parte del OIEA"

Esta nueva concesión fue "un punto de inflexión nunca antes alcanzado". Y creo que si podemos capturar esto y desarrollarlo, creo que un acuerdo está a nuestro alcance" para llegar a "un acuerdo de que Irán nunca, jamás, tendrá un material nuclear que pueda crear una bomba". “Creo que esto es un gran logro”

Subrayando que este cambio "ha sido muy pasado por alto por los medios", enfatizó que pedir "cero existencias" iba mucho más allá de lo negociado durante la administración Obama, porque "si no se puede almacenar material enriquecido, entonces no hay forma de crear una bomba"

El ayatolá Ali Jamenei –que ya había emitido una fatwa contra algo así y repetía esta posición año tras año– convocó a los líderes chiítas y al jefe militar de Irán para discutir la ratificación del acuerdo que preveía la renuncia al control del uranio enriquecido para evitar la guerra.

lunes, 2 de marzo de 2026

El ataque ilegal de Israel y EEUU contra Irán no tiene que ver con el programa nuclear ni con la libertad

Israel y EEUU buscan más hegemonía regional, control de recursos naturales, rutas para su transporte y un escenario que facilite la anexión ilegal israelí de territorios ajenos y contenga el crecimiento de China

Olga Rodríguez, el Diario.es

El ataque de EEUU e Israel contra Irán es ilegal y constituye lo que en derecho internacional se llama “crimen de agresión”. El Gobierno israelí de Netanyahu lo ha denominado “ataque preventivo” y varios medios europeos han usado ese término como definición en sus titulares. No hay nada preventivo en bombardear un país que no se disponía a atacar, y así lo han subrayado varios relatores de Naciones Unidas y otros expertos en derecho internacional: “El cambio de régimen preventivo es un delito internacional”.

Israel y EEUU han lanzado su segunda guerra contra Irán en ocho meses. Con sus bombardeos no solo buscan un cambio de régimen, también pretenden aumentar su hegemonía en la región, en la que solo el Estado israelí cuenta con armamento nuclear. Como era previsible, Irán respondió lanzando ataques contra Israel y contra bases militares y aeropuertos en varios países del Golfo.

Pese a las excusas esgrimidas, parecidas a las fabricadas en 2003 para justificar la invasión ilegal de Irak, las causas reales de esta guerra de agresión contra Irán no tienen que ver ni con el programa nuclear iraní ni con las reivindicaciones de libertad para su pueblo.
El argumento de que Irán podría terminar fabricando armas nucleares es un relato que Netanyahu usa desde 1992. Israel tiene armamento nuclear. Irán, no.
Más hegemonía

El Gobierno de Israel busca reforzar su hegemonía regional y avanzar en su proyecto colonial. A través del genocidio en Gaza ha consolidado su ocupación y anexión ilegal de territorio en la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este, los Altos del Golán sirios y más allá.

domingo, 1 de marzo de 2026

El delirio inalcanzable del Imperio: extinguir una Civilización


Pasquale Liguori, l'Anti Diplomatico

Lo que el mundo está presenciando no es otra sacudida de tensión regional no resuelta, ni una escalada calculada entre potencias rivales que han estado luchando durante décadas. Es algo radicalmente diferente: el absurdo diseño de borrar un Estado del mapa de la historia. Calificar la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán como una “guerra existencial” es ahora un eufemismo que no hace justicia ni remotamente a la realidad de los hechos, porque lo que se desarrolla ante nuestros ojos es una campaña de intento de aniquilación del Estado librada abiertamente, mientras gran parte del mundo finge no ver.

El objetivo, además, ya no es la contención nuclear ni un cambio de régimen declarado hecho pasar por “democratización”. Las palabras de Trump sobre “la desmilitarización total” y las declaraciones de los líderes sionistas prometiendo, con la facilidad de aquellos que saben que no rinden cuentas a nadie, atacar el liderazgo de Irán “pasado, presente y futuro”, revelan una agenda que trasciende la política: a Irán no se le pide que deje de ser una República Islámica, sino simplemente que deje de existir como Estado.

Privar a un Estado de toda capacidad de desarrollo tecnológico y defensivo significa mucho más que neutralizarlo, porque equivale a condenarlo a la precariedad, negándole la posibilidad misma de reconstituirse como entidad soberana en el futuro. Se trata de una pretensión de sumisión total que va más allá de la rendición incondicional, del llamado a dejar de existir como sujeto político de la historia.

jueves, 26 de febrero de 2026

Francia y el Reino Unido acercan el reloj nuclear a la medianoche

Rusia no tolerará este tipo de maniobras y podría responder contra cualquiera de los actores involucrados.

Lucas Leiroz, Strategic Culture

Una vez más, el Reloj del Juicio Final se acerca a la medianoche.

Nuevas revelaciones hechas por el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, el SVR, indican una preocupante profundización de la participación europea en el conflicto ucraniano. Según información publicada recientemente, Francia y el Reino Unido están coordinando un plan conjunto para transferir armas nucleares o dispositivos radiológicos a Ucrania. De confirmarse, una iniciativa de este tipo representaría un cambio cualitativo en el conflicto, aumentando significativamente el riesgo de confrontación directa entre potencias nucleares.

Según el SVR, el proyecto implicaría el envío de componentes tecnológicos y materiales estratégicos que permitirían el montaje de estas armas en territorio ucraniano. La fragmentación de los envíos, con piezas entregadas por separado y ensambladas localmente, tendría como objetivo reducir el costo político de la operación para Londres y París, creando espacio para una negación plausible. Formalmente, se podría afirmar que las armas fueron desarrolladas independientemente por Kiev, aunque los insumos esenciales se originarían en el extranjero.

Entre las posibilidades mencionadas por las autoridades rusas está la transferencia de ojivas de estándar francés utilizadas en sistemas de lanzamiento naval. Al mismo tiempo, supuestamente habría orientación técnica para la producción de dispositivos radiológicos basados en componentes industriales británicos y franceses.

martes, 24 de febrero de 2026

Mucho más que un pulso de fuerzas

Gaza, Venezuela e Irán demuestran a EEUU que la falta de límites morales resulta insuficiente y que la capacidad de resistencia resulta ser un límite insuperable

Enrico Tomaselli, La Haine

El discurso de Rubio en la Conferencia de Múnich, como ahora se reconoce casi universalmente, tuvo el mérito de aclarar lo que gran parte del Sur global sabe desde hace tiempo y lo que algunos políticos y analistas occidentales sostienen:
que la retirada táctica de EEUU, su aparente atrincheramiento en el hemisferio occidental no tiene ninguna relación con su reafirmada vocación hegemónica global.
Washington elegirá el cuándo, el cómo y el dónde, pero no dudará en utilizar la fuerza militar no solo para imponer su voluntad política, sino también para apoderarse literalmente de los recursos de otros países, siempre que lo considere necesario.

Despojado del lenguaje diplomático, aunque sea algo brutalista como el de Trump, es una declaración de guerra al mundo.

Y está muy claro que esta guerra tiene a Rusia y China en primera línea, ya que son los países mejor situados para contrarrestar las ambiciones hegemónicas de EEUU, incluso militarmente.

En los últimos años, al menos desde 2022, hemos visto varios ejemplos de esta estrecha sinergia entre las ambiciones hegemónicas y el uso de la fuerza, empezando por Ucrania, donde se puso en marcha una estrategia planificada desde hacía tiempo, destinada tanto a debilitar a los vasallos europeos como a la derrota política y militar de Rusia.

La batalla por Irán aún está en suspenso, pero tiene el perfil de un umbral histórico decisivo


Andrea Zhok, Arianna Editrice

La batalla por Irán aún está en suspenso, pero tiene el perfil de un umbral histórico decisivo.

Israel está ejerciendo toda la presión que puede sobre la administración estadounidense para que lleve a cabo el ataque. El hecho de que una guerra total difícilmente dejaría intacto a Israel no parece preocupar ni a Nethanyahu ni a los israelíes, quienes, según las encuestas, son mayoría a favor de un conflicto.

Trump también ha acumulado un potencial bélico completamente fuera de lo común, francamente desproporcionado para un engaño.

Y, sin embargo, el ataque, según múltiples rumores, ya ha sido pospuesto dos veces.

Y las razones de estos aplazamientos son bastante claras.

En los últimos meses han llegado a Irán numerosos aviones de carga procedentes de Rusia y China. Que se trate de entregas extraordinarias de armamentos es un secreto a voces.

Además, China parece estar poniendo a disposición directamente su sistema de detección aeroespacial, con algunos de sus propios barcos enviados al Golfo Pérsico, lo que prácticamente permite a Irán detectar también la tecnología furtiva estadounidense.

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