Este artículo argumenta, paso a paso, la tesis central relacionada con la (auto)destrucción de la UE: el hecho de que las clases dominantes europeas, para salvar su “Europa” -es decir, la UE del euro y los capitales-, se preparan activamente para la guerra contra Rusia, que el autor entiende que es el problema central de la actualidad.
Manolo Monereo, El Viejo Topo
A la memoria de Juan Aguilera Galera, amigo y camarada de sueños y esperanzas
“Si Rusia es derrotada en Ucrania, la subyugación europea a los estadounidenses durará un siglo. Si, como creo, Estados Unidos es derrotado, la OTAN se desintegrará y Europa quedará libre”
Emmanuel Todd, octubre de 2025
Introducción. Las crisis siempre revelan lo que la normalidad oculta
La excepción no confirma la regla, la cambia. El riesgo que se corre es que los actores políticos básicos acaben repitiendo viejas fórmulas, conceptos que poco o nada dicen y que, como zombis, parasitan la academia, la esfera pública y siguen colonizando nuestro imaginario social, sobre todo de las élites, al servicio del poder. Ideas como democracia, fascismo, autocracia, derechos humanos, derecha/izquierda pierden su conexión con la realidad social y se convierten en obstáculos para nombrar lo que pasa y actuar, sobre todo actuar, conscientemente ante una realidad en mutación. Por eso, el discurso disciplinario se hace cada día más fuerte y la exclusión del discrepante se practica con tal fiereza que no deja espacio a la crítica. La esfera pública se estrecha y lo políticamente correcto se impone sin rubor, abiertamente.
La dramática situación del genocidio del pueblo palestino emerge con Gaza como cuestión humanitaria, desde la lógica de los derechos y el respeto al ordenamiento internacional. Es mucho más que eso. Pedro Sánchez ha encontrado un espacio que le permite sintonizar con una opinión pública cada vez más movilizada, arrinconar al PP y oponerse abiertamente a VOX. En este tema, el secretario del PSOE ha sido coherente: lleva meses defendiendo el reconocimiento del Estado palestino como tema central de su política internacional, perfectamente compatible, insisto, con su apoyo a la política de rearme impulsada por la señora Von der Leyen (presidenta de la Comisión Europea) y por el señor Rutte (secretario de la OTAN) y, nunca se debe olvidar, al servicio de la estrategia político-militar de los EEUU.



















