Las claves geoestratégicas del mundo en tensión devastadora que deja un capitalismo en abierta degeneración no pueden entenderse pensando en meros campos opuestos
Andrés Piqueras, La Haine
Los factores geoeconómicos, geoecológicos que acompañan a los geoestratégicos se entrecruzan y solapan en función de una gran cantidad de variables. De las infraestructurales, económicas y sociales venimos hablando aquí en abundancia. Así que vamos a dar hoy un nuevo repaso a las estratégicas.
Hemos analizado en repetidas ocasiones que EEUU lleva décadas desarrollando una Geoestrategia del Caos, como parte de su Guerra Global de largo plazo (para ir haciéndose poco a poco una Guerra Total) contra el Mundo Emergente. Dentro de ese proyecto necesita la subordinación y alineación máxima del resto de formaciones centrales (eso que se denominó a sí mismo "Occidente") y que en conjunto han conformado el Imperio Occidental de 500 años que llega a su fin. También requiere la domesticación vasalla del continente americano a sus mandatos. Paso imprescindible para poder desatar con cierta eficacia guerras en el resto de continentes y sus océanos.
Los golpes de Estado electorales, judiciales (y militares en el caso de Venezuela) que viene protagonizando en América, le aseguran ese disciplinamiento máximo del resto de las formaciones socioestatales americanas y, por tanto, el libre acceso a sus recursos continentales [La guerra total entra en una nueva fase de intensificación]. Canadá y Groenlandia no escapan a eso, como el actual presidente imperial viene advirtiendo (o amenazando) frecuentemente.
Los gobiernos rosas de México y Brasil están también en su punto de mira, porque EEUU ya no aceptará ningún atisbo de socialdemocracia en el que considera "su" continente.
En cuanto a Cuba, EEUU está llevando a cabo un lento estrangulamiento (digámoslo claro, GENOCIDIO) del pueblo cubano, sin que nuestros "medios de comunicación" (en realidad, medios de difusión masiva de ideología capitalista) le presten apenas atención, y cuando lo hacen sea para culpar al gobierno socialista de la Isla del genocidio en curso que el Imperio comete contra su pueblo (¿quizás por no ser totalmente sumiso a sus mandatos, como hoy se exige a cualquier país del mundo?).



















