Las negociaciones en curso entre Estados Unidos e Irán reflejan un choque de voluntades entre dos escuelas de negociación: la cultura del "bazar" versus la cultura del "agente inmobiliario"
Laila Nicolás, Al Mayadeen
De manera paralela a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, los medios israelíes y estadounidenses se ven inundados de amenazas de una acción militar contra Irán, además de que el presidente estadounidense, Donald Trump, fijó un plazo de apenas unos días para la firma de un acuerdo, bajo advertencia de lo contrario.
Estas amenazas y despliegues, que coinciden con el proceso negociador, nos colocan ante una confrontación singular, en la que colisionan la "mentalidad del promotor inmobiliario", adoptada por el presidente Donald Trump, y la "cultura del bazar", profundamente arraigada en la política exterior iraní.
En este contexto, la amenaza y la movilización militar estadounidense constituyen una opción bélica que Trump utiliza como herramienta de presión "negociadora" para empujar a Irán a realizar concesiones dolorosas que, según su visión, solo aceptaría si se siente realmente amenazado.
Sobre esta base, las negociaciones actuales entre Estados Unidos e Irán reflejan un choque de voluntades entre dos escuelas de negociación: la cultura del "bazar" frente a la cultura del "promotor inmobiliario".
Aunque ambos modelos comparten un "pragmatismo utilitario", difieren de manera sustancial en la definición del "valor", en la unidad de medición del tiempo y en las tácticas de negociación. Esta diferencia puede compararse de la siguiente manera:



















