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martes, 3 de noviembre de 2026

Mientras Trump se "muestra amable" con Moscú, la CIA intensifica la guerra con Rusia


Alastair Crooke, Conflicts Forum Substack

El 23 de octubre, The Atlantic publicó un perfil del director de la CIA, John Ratcliffe. Su subtítulo contiene la información más reveladora del artículo: « El director de la CIA, John Ratcliffe, dirige una agencia que está en guerra con Rusia, incluso mientras Trump se muestra conciliador con Putin».

El artículo de The Atlantic no oculta su propósito oculto: presentar a Ratcliffe como un profesional imparcial que domina a la perfección las complejidades de la guerra de Ucrania. Un profesional que le dice las cosas como son al presidente, dejando que este decida sus opciones.

Sin embargo, el elogio que The Atlantic dedica a Ratcliffe oculta cuestiones sustanciales sobre la integridad de los análisis de inteligencia de la CIA, su impacto en la política y hasta qué punto la pura fascinación por las operaciones encubiertas militarizadas inevitablemente obstaculiza el periodismo analítico crítico. El análisis no se ajusta a la realidad.

La inteligencia nunca es del todo objetiva. Y su profesionalismo depende en gran medida de la cultura de servicio, que puede cambiar —y de hecho cambia—.

Por ejemplo, el general Itai Brun, antiguo jefe de la división de investigación y análisis de la Inteligencia Militar de las FDI, advirtió que la incapacidad de Israel para reconocer los planes de Hamás para el 7 de octubre no se debía a una falta de información, sino a un fallo cultural y de enfoque.

domingo, 1 de noviembre de 2026

¿Cuánto falta para que Europa reconozca su fracaso en Ucrania?

Se acerca el momento en que Europa deberá aceptar su derrota en Ucrania. Mientras el Ejército ruso se prepara a cruzar el río Dnieper, Donald Trump rompe con Zelenski, quien ha hecho una alianza con organizaciones criminales de la droga y lavado de dinero. La banca tiene mucho que perder en esta guerra. Macron es hombre de Rothshild, y Merz lo es de BlackRock, con importantes inversiones en tierra ucraniana. ¿Hasta cuando la élite atormentará al pueblo europeo para ocultar su fracaso?

Thierry Meyssan, Red Voltaire

Rusia tardó mucho tiempo en cumplir el papel que le asignaba la Resolución 2202 del Consejo de Seguridad de la ONU, lo cual hizo al iniciar su operación militar especial en Ucrania.

También es cierto que los otros dos Estados que esa resolución mencionaba como garantes de la aplicación de los Acuerdos de Minsk, Alemania y Francia, no hicieron absolutamente nada.

En cierto momento, el presidente ruso Vladimir Putin llegó incluso a reprender al oligarca Konstantin Malofeyev cuando este, en nombre de la Santa Rusia, reclutó cosacos para prestar ayuda a los pobladores del Donbass, frente a los nacionalistas integristas que los masacraban con el consentimiento del entonces presidente de Ucrania Petro Porochenko.

Cierto es que Malofeyev, dueño del grupo de comunicación Tsargrad y de una parte del grupo de telecomunicaciones Rostelecom, es un notorio monarquista y que actuaba en interés de un gran duque. Putin intervino entonces recordándole que tener mucho dinero no le daba derecho a actuar en lugar del Estado.

El presidente Putin inició la intervención rusa en Ucrania sólo cuando los nacionalistas integristas planificaron una operación militar de gran envergadura, no sólo contra la población del Donbass sino también contra Crimea, que ya había regresado a la Federación Rusa. Incluso lo hizo de forma precipitada, reconociendo las repúblicas del Donbass como Estados soberanos el 21 de febrero de 2022, cuando el Kremlin ni siquiera había podido sumar al estado federal las banderas de la República Popular de Donetsk y de la República Popular de Lugansk.

miércoles, 21 de octubre de 2026

Amenazas estadounidenses, preocupación europea


Nahia Sanzo, Slavyangrad

Mientras el establishment europeo continúa incrédulo y tratando de comprender lo que está ocurriendo, el presidente de Estados Unidos se ratifica en una decisión que medios como The Atlantic califican ya -de forma francamente exagerada- de abandono de Ucrania para tomar partido por Rusia. “Mi decisión sobre Rusia es muy simple. Estoy en el proceso de negociar la Paz en la guerra entre Rusia y Ucrania, y no quiero hacer nada que aleje, tontamente, a Rusia de la mesa de negociaciones”, escribió Trump en un mensaje plagado de falsedades, en el que defendía que existen grandes progresos hacia la paz que son tan reales como su tregua energética y añadía una gran falacia, que Ucrania podría haber logrado un mejor acuerdo hace dos años. En aquel momento, Ucrania contaba aún con la carta de Kursk, donde Rusia preparaba el contraataque que resultaría decisivo, pero su posición era mucho más débil que ahora en el frente de Donbass, donde pese al intento ruso de avanzar hacia Slavyansk, los soldados de Biletsky han conseguido estos meses un resultado reseñable. Hace dos años, la presión económica sobre Rusia era mucho menor, ya que no habían comenzado los ataques en profundidad para destruir su sector energético, bombardeos facilitados y aprobados por Donald J. Trump que, según admite Vladimir Putin, han costado al menos el 1% del PIB ruso y parte de la tranquilidad de la población civil del país a centenares de kilómetros de la frontera.

martes, 13 de octubre de 2026

¿Tregua energética entre Rusia y Ucrania?


Nahia Sanzo, Slavyangrad

“Estados Unidos ha instado a Ucrania a que ponga fin a los ataques contra la infraestructura energética de Rusia, advirtiendo de que los ataques con drones podrían provocar un aumento de los precios mundiales del petróleo y dar lugar a represalias, según tres personas al tanto de las conversaciones”, escribía Financial Times, que añadía que una de esas fuentes “afirmó que la Casa Blanca se siente cada vez más frustrada por los descarados ataques con drones ucranianos que han alcanzado refinerías, terminales, depósitos e instalaciones de almacenamiento de petróleo en todo el oeste de Rusia, lo que ha mermado su capacidad de producción de petróleo”. En año electoral, Estados Unidos no puede permitirse que un gran productor de petróleo pierda capacidad de producción y provoque el alza del precio del petróleo, uno de los indicadores más claros del voto de la población estadounidense contra el partido que se encuentre en ese momento en el Gobierno.

El reproche y la orden del proveedor de armas e inteligencia al proxy de detener determinados ataques puede resultar familiar estos días, pero no se ha producido en 2026 ni los ha realizado la Casa Blanca trumpista, actualmente acusada de haberse puesto del lado de Rusia en la guerra contra Ucrania. “Puede que quienes ahora acusan a Trump de retener a Zelensky para que no ataque las refinerías de petróleo rusas quieran refrescar sus convenientemente selectivas memorias”, escribió Marta Havryshko el domingo en un mensaje en el que adjuntaba una información de Ukrainska Pravda que podría parecer reciente. “Estados Unidos ha pedido a Ucrania que detenga los ataques contra las infraestructuras energéticas rusas”, titulaba el medio ucraniano, que remitía a la información publicada por Financial Times el 22 de marzo de 2024.

viernes, 22 de mayo de 2026

La "guerra de raíz" de Israel podría desestabilizar a Estados Unidos.

Tanto la guerra de Trump contra Irán como la guerra israelí, estrechamente relacionada, por la hegemonía judía en todo Oriente Medio se están desmoronando rápidamente

Alastair Crooke, Strategic Culture

Tanto la guerra de Trump contra Irán como la guerra israelí, estrechamente relacionada, por la hegemonía judía en todo Oriente Medio (denominada "Seguridad Permanente" en la jerga militar israelí) se están desmoronando rápidamente.

Irán se mantiene firme ante las amenazas de Trump e Israel, dejando a Trump arriesgando toda la economía estadounidense y su posición estratégica global al intentar lograr una "victoria" decisiva sobre Irán, por muy engañosa y pírrica que resulte ser esa "victoria".

Trump ya ha llegado a China para la cumbre (al parecer, con escasa preparación previa a la visita). Es posible que se aferre a su habitual arrogancia —la idea de que China necesita a Estados Unidos más de lo que Estados Unidos necesita a China— y le diga a Pekín que «tienen que dejar claro a Irán» que los tiempos están cambiando y que debe ceder ante Estados Unidos.

Pues eso no va a suceder. China apoya la lucha de Irán por la soberanía y comparte con Rusia el objetivo iraní de que Estados Unidos se retire de Oriente Medio. En cambio, desean una arquitectura de seguridad liderada por los países del Golfo que reemplace a la estadounidense. Moscú está de acuerdo.

Quizás Xi —con el lenguaje más cortés, por supuesto— le diga a Trump que es Washington quien debería ceder ante Irán. Cuanto más se demore, más difícil será cualquier rectificación por parte de Estados Unidos.

viernes, 6 de marzo de 2026

Cómo Israel convirtió la promesa «America First» en una guerra eterna para Trump

"La influencia extranjera es uno de los enemigos más perniciosos del Gobierno republicano"
(George Washington)

Alejandro Marcó del Pont, El tábano economista

El 28 de febrero de 2026, las explosiones que sacudieron Teherán no solo alcanzaron los enclaves subterráneos del programa nuclear iraní, su onda expansiva viajó miles de kilómetros hasta fragmentar el cemento político sobre el que Donald Trump había construido su segunda presidencia. En una operación de una audacia y un riesgo extremos, la Fuerza Aérea de Estados Unidos, en coordinación con Israel, lanzó el ataque más contundente contra Irán desde la crisis de los rehenes de 1979.

El objetivo declarado por la Casa Blanca era quirúrgico y clásico: eliminar de una vez por todas la amenaza de las instalaciones nucleares y el arsenal de misiles balísticos de la República Islámica. Pero la magnitud de lo que se vivió en la madrugada —con informes que hablaban no solo de bombas sobre centrifugadoras, sino de un misil que alcanzó el búnker donde se refugiaba el líder supremo, Alí Jamenei— delataba una ambición mucho mayor: la decapitación del régimen y su colapso definitivo.

Sin embargo, la pregunta que flota sobre los escombros de Teherán y sobre los mercados de Nueva York no es tanto si Irán puede reconstruirse, sino si Estados Unidos y su presidente podrán sobrevivir a las consecuencias de su propio éxito militar. La paradoja posee una belleza trágica propia de un drama griego. Donald Trump, el presidente que llegó al poder prometiendo enterrar las «guerras eternas» y poner «América Primero», acaba de abrir la puerta a un conflicto de desgaste en Oriente Próximo que amenaza con devorar su legado, su base electoral y la estabilidad de la economía global. Y todo apunta a que no lo hizo solo, que fue conducido hacia allí, con la precisión de un relojero suizo, por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

martes, 3 de marzo de 2026

El fin de la engañosa diplomacia trumpiana

Con la desaparición de la diplomacia, el conflicto ha pasado del ámbito del cálculo estratégico y el realismo al del condicionamiento psicológico

Alastair Crooke, Strategic Culture

Las negociaciones diplomáticas del jueves (26 de febrero) –a pesar de todo el ruido panglosiano de mediadores y negociadores– confirmaron el estancamiento esencial. Las demandas estadounidenses presentadas a Irán fueron:
  • El desmantelamiento completo de las instalaciones nucleares de Fordow, Natanz e Isfahán.
  • La transferencia de todo el uranio enriquecido a los Estados Unidos.
  • El fin de todas las cláusulas de caducidad y las restricciones permanentes.
  • La aceptación del enriquecimiento cero, permitiéndose únicamente que permanezca en pie el reactor de investigación de Teherán
  • Alivio mínimo de las sanciones por adelantado; alivio adicional sólo después del pleno cumplimiento.

Estas demandas fueron claramente formuladas para obstruir, en lugar de facilitar, cualquier solución diplomática. Refleja una estrategia arraigada en la presunción visceral de debilidad iraní que, frente a una demostración de fuerza militar estadounidense, se anticipó con confianza que seguramente cedería a la capitulación iraní. Esa hipótesis siempre fue arrogante. Ha resultado manifiestamente falsa, ya que, como era de esperar, Teherán rechazó las demandas de Estados Unidos:
  • [Irán] insistió en el reconocimiento de su derecho (en virtud del TNP) a enriquecer uranio para necesidades civiles.
  • Rechazado ‘enriquecimiento cero’.
  • Se negó a transferir uranio enriquecido iraní desde su territorio.
  • Insistió en que cualquier acuerdo debe incluir tanto el reconocimiento de su derecho a enriquecer – como un levantamiento significativo de las sanciones. Irán rechaza la idea de imponerle restricciones indefinidas.

jueves, 5 de febrero de 2026

El largo invierno de la diplomacia


Nahia Sanzo, Slavyangrad

“El invierno es muy largo, pero llegará la primavera. Tened fuerza. Gloria a Ucrania”, proclamó ayer el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, desde la tribuna de la Rada ucraniana en su visita a Kiev. El mensaje es el mismo que el lanzado por Keith Kellogg antes de dejar su puesto como enviado de Trump para Ucrania. “SI Ucrania supera el invierno, tendrá ventaja en la guerra”, afirmó el general, recuperando una falsa esperanza que Zelensky ya había utilizado en 2022. El subtexto de ambas declaraciones es el mismo, el sufrimiento de la población ucraniana es menos importante que los objetivos geopolíticos, por lo que el país debe mantenerse firme y seguir por el camino marcado, una idea que comparten con el presidente ucraniano, dispuesto a aumentar los precios de la factura de la luz para la población que ni siquiera tiene suministro.

Ucrania atraviesa lo más duro del invierno y lo hace nuevamente con ataques contra las infraestructuras energéticas. Más de una treintena de misiles y centenares de drones rusos bombardearon, rompiendo una tregua que Moscú niega que estuviera en vigor, varias centrales ucranianas. “Después del ataque ruso de hoy, el trabajo de nuestro equipo negociador se ajustará en consecuencia”, afirmó Volodymyr Zelensky en referencia a las conversaciones de Abu Dabi, una reunión que debía celebrarse el fin de semana y que marcaba el periodo de tregua parcial. En realidad, pocos son los cambios que Ucrania pueda hacer, ya que su postura ha quedado perfectamente clara: las cuestiones de seguridad, reconstrucción y prosperidad se tratarán en un acuerdo Kiev-Washington que ya está pactado, mientras que el aspecto territorial ha de resolverse sin concesiones. Recientemente, el presidente ucraniano insistió en que Ucrania no reconocerá ni de iure ni de facto ninguna pérdida territorial. La única forma para no reconocer siquiera de facto esas pérdidas es que no haya mención a los territorios en el documento que Ucrania firme, lo que da a entender que Kiev busca un doble acuerdo Estados Unidos-Ucrania y Estados Unidos-Rusia que detalle el marco de resolución, pero que no haya ninguna firma ucraniana en un documento que admita que las partes bajo control ruso seguirán siendo territorio de facto ruso.

martes, 27 de enero de 2026

La verdadera "ruptura" en Davos

Independientemente de lo que puedan estar tramando los bárbaros, lo que importa es que China ya se encuentra inmersa en la siguiente fase, en la que se espera que sustituya a Estados Unidos como principal mercado de consumo mundial.

Pepe Escobar, Strategic Culture

El viejo mundo se está muriendo y el nuevo mundo lucha por nacer: ahora es la hora de los monstruos.

Antonio Gramsci
Davos 2026 fue un caleidoscopio demencial. La única forma posible de salir del atolladero era ponerse los auriculares y recurrir a la Band of Gypsys, que rompió las barreras sónicas y ahogó una serie de acontecimientos francamente aterradores, entre ellos la conexión entre Palantir y BlackRock, el encuentro entre las grandes tecnológicas y las grandes finanzas, el «plan maestro» para Gaza y la aguda confusión en la diatriba del nuevo Calígula, aquí en la versión de 3 minutos.

Luego estaba lo que los medios de comunicación dominantes de un Occidente fragmentado erigieron como un discurso visionario: la mini obra maestra del primer ministro canadiense Mark Carney, completada con una cita de Tucídides («Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben») para ilustrar la «ruptura» del «orden internacional basado en normas», que ya era un hombre muerto, al menos desde hacía un año.

Y cómo no reírse de la idea extremadamente rica de una carta de 400 millonarios y multimillonarios «patriotas» dirigida a los jefes de Estado en Davos reclamando más «justicia social». Traducción: están aterrorizados, en modo «paraíso de la paranoia», por la «ruptura», en realidad el colapso avanzado del espíritu neoliberal que los enriqueció en primer lugar.

viernes, 9 de enero de 2026

Guerra económica: bloqueos, ataques y coerción


Nahia Sanzo, Slavyangrad

A punto de alcanzar la veintena de paquetes de sanciones desde el 24 de febrero de 2022, la insistencia en las malas condiciones de la economía rusa, siempre al borde de la recesión -ocultando los países europeos que también lo están- o del colapso, sigue siendo una parte fundamental del discurso occidental. Para la UE, esa herramienta económica, la esperanza de que, si la guerra se alarga lo suficiente, Rusia no podrá seguir luchando es uno de los argumentos para seguir exigiendo a Estados Unidos unas condiciones de paz para Ucrania que no se corresponden en absoluto con la realidad. En el caso de Washington, que ha realizado este año un intento de aproximación diplomática y económica a Rusia, el argumento es el péndulo que se mueve al eco del humor de Donald Trump. En ocasiones, la Federación Rusa es un aliado demasiado grande en términos económicos y militares, mientras que, en otras, Rusia es un país que sufre gracias a las sanciones impuestas por Estados Unidos.

Al contrario que los neocon que trabajaron durante años para conseguir su guerra en Irak, Donald Trump no ha tenido ningún problema en admitir que Washington quiere quedarse con el petróleo de Venezuela. Una de las primeras órdenes de Marco Rubio, que aspira ahora a jugar un rol similar al de un virrey colonial, ha sido precisamente prohibir que Venezuela venda su petróleo a oponentes de Estados Unidos. Pese a la descarbonización y aumento del peso de las energías renovables en el mercado energético, el petróleo sigue siendo una materia prima clave de la economía actual y el control de sus flujos da a quien disponga de él una ventaja cualitativa sobre sus competidores. El deseo estadounidense de ejercer ese control en el mercado global no se limita a Venezuela o Irán, sino que se extiende a Rusia.

martes, 16 de diciembre de 2025

El mundo más allá de Ucrania

Las negociaciones sobre Ucrania revelan el ocaso de la OTAN y el desinterés estadounidense por Europa

Enrique Román, Al Mayadeen

Nada concreto han aportado las conversaciones de Rusia y Estados Unidos para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania. Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados personales de Donald Trump ante el Kremlin, no han revelado mucho de las conversaciones con Vladimir Putin.

Una guerra existencial para ambos contendientes no se resuelve en una conversación entre Rusia y Estados Unidos o Ucrania y ambos. Las posiciones son bien distantes, la confianza sigue sin aparecer. Y pese a lo que diga la prensa occidental, Rusia está ganando la guerra.

Las versiones de que los 28 puntos eran una simple traducción de un plan ruso no se sostuvieron desde el primer examen. Ucrania, en los primeros meses de la guerra, tenía 250 mil soldados, y en el documento se habla de que la Ucrania que sucederá a la actual tendría 600 mil. Parecería una broma de mal gusto que le quita todo peso a aquella simplona teoría. Estaban cruzando la línea roja de Moscú.

Lo que se conoce es que el viaje a Rusia fue precedido en noviembre por reuniones de los negociadores estadounidenses, en Florida, con sus equivalentes rusos y, días después, con los ucranianos. De inmediato, Witkoff voló a Moscú para explicar a Vladimir Putin los resultados de las conversaciones con Ucrania. Zelenski habría aceptado algunos reclamos territoriales rusos, mientras Rusia habría cedido en otros puntos. Zelenski viajó luego a París para mantener informados a sus aliados europeos. Pero no había fundamentos para el optimismo.

jueves, 11 de diciembre de 2025

El optimismo de Zelensky: la negociación según Ucrania


Nahia Sanzo, Slavyangrad

“Esta semana podría traernos noticias a todos y para poner fin al derramamiento de sangre. Creemos que la paz no tiene alternativa y las preguntas clave son cómo obligar a Rusia a detener las matanzas y qué disuadirá específicamente a Rusia de una tercera invasión”, escribió ayer Volodymyr Zelensky tras un largo mensaje en el que detallaba el resto de la agenda negociadora de la semana. El reto del presidente ucraniano es significativo no tanto por las palabras, sino por lo que significan leyendo su subtexto. La actividad diplomática del líder ucraniano, en su tercera gira de búsqueda de apoyos por la Unión Europea en dos semanas, y su frenética agenda de reuniones de la Coalición de los Dispuestos, que se reunirá hoy por segunda vez esta semana en este formato sin capacidad de decisión, indican que Ucrania no está satisfecha con las negociaciones en Estados Unidos y busca imponer su versión de los hechos en un documento que se parezca más a la reescritura europea de los 28 puntos de Witkoff que al documento original.

El optimismo de Zelensky puede proceder de dos escenarios: una mejora sustancial del documento que está siendo negociado con el equipo negociador de Witkoff o la cercanía de una propuesta que Zelensky es consciente de que Rusia no puede aceptar, lo que volvería a descargar de culpa a Kiev y dirigiría la presión y los reproches contra Moscú. En cualquier caso, el mensaje de Zelensky apunta a dos aspectos. La mención a las matanzas es, sin duda, una referencia al alto el fuego que las capitales europeas exigen a Rusia desde el fallido ultimátum de mayo. La “tercera invasión”, por su parte, se refiere a las garantías de seguridad. Esos dos aspectos son aquellos en los que Ucrania trata de introducir, tanto en su negociación directa con Witkoff como en su diplomacia creativa con los socios europeos, puntos a su favor.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Negociación en Miami


Nahia Sanzo, Slavyangrad

“Seguimos siendo realistas sobre la dificultad de esto, pero a medida que hemos avanzado, creo que existe una visión compartida de que no se trata solo de poner fin a la guerra, lo cual es muy importante, sino de asegurar el futuro de Ucrania, un futuro que esperamos sea más próspero que nunca”, declaró Marco Rubio el domingo por la noche, tras la finalización de la reunión de cinco horas que la delegación estadounidense había mantenido con la ucraniana en el campo de golf propiedad de Steve Witkoff en Florida. Marco Rubio posaba junto a Rustem Umerov, que ha sustituido al mucho más duro y exigente Andriy Ermak al frente de la delegación negociadora de Ucrania, para informar a la prensa de un encuentro que, según ambas partes, fue “productivo”. Sin embargo, a juzgar por la valoración de los hechos y la información sobre los temas tratados que Estados Unidos y Ucrania suministraron a su prensa afín, es posible que el consenso acabara ahí.

“Las negociaciones entre Estados Unidos y Ucrania del domingo se centraron en la ubicación de la frontera de facto con Rusia según un acuerdo de paz. Funcionarios ucranianos describieron la reunión de cinco horas como «difícil» e «intensa», pero productiva”, escribió Barak Rabid, el reportero de Axios al que el trumpismo filtra aquello de lo que quiere que se hable. Rabid “escribe que «la línea de control territorial fue prácticamente el único tema discutido, según dos funcionarios ucranianos». Sin embargo, los funcionarios ucranianos han explicado repetidamente que las cuestiones territoriales se deben negociar a nivel presidencial.”, contestaba la periodista ucraniana Kateryna Lisunova, de la que Michael Weiss afirma que “está en contacto estrecho con altos cargos ucranianos”. Las palabras de la delegación ucraniana insistían en que, como afirmaba la periodista, no se había tratado el tema de las concesiones territoriales. “Me pregunto si los sospechosos habituales del lado estadounidense están volviendo a manipular”, insistía Michael Weiss, dispuesto a creer las palabras de la delegación ucraniana filtradas a una periodista afín y dando nuevamente a entender que una parte del equipo estadounidense -concretamente Steve Witkoff- trabaja para el bando ruso. Teniendo en cuenta que el resto de temas fueron tratados en la reunión de Ginebra siete días antes, sería impensable que territorios y seguridad no fueran el centro de la reunión del domingo en Miami.

jueves, 20 de noviembre de 2025

«Nueva» propuesta de Witkoff


Nahia Sanzo, Slavyangrad

Frente al Gernika de Picasso, Volodymyr Zelensky culminó en Madrid una gira en la que puede presumir de haber obtenido, al menos sobre el papel, importantes resultados. El problema para Ucrania es que los acuerdos que se presentan en grandes eventos rodeados de banderas y de cazabombarderos de atrezzo que buscan mostrar músculo militar y unidad europea son solo la teoría. Comentando el compromiso de adquirir 100 cazas franceses apenas unas horas después de anunciar la compra de 150 aeronaves suecas y el contrato de compra de gas natural licuado transferido por Grecia, el historiador británico Owen Matthews criticaba ayer el pensamiento mágico del presidente ucraniano y su alejamiento de la realidad, algo que, en realidad, se produce, al menos en el ámbito militar, desde mediados de 2023. Fue entonces cuando se puso de manifiesto de forma inequívoca que los objetivos militares que planteaba Ucrania –la derrota completa de la Federación Rusa, a la que se impondría un tratado final en el que no tendría ni voz ni voto, sino solo la capacidad de firmar su capitulación- eran inviables. El paso del tiempo añade a esa falta de realismo la presión de la situación económica. “Kiev no tiene ni de lejos el dinero suficiente para cubrir el agujero presupuestario de 60.000 millones de dólares, y mucho menos para comprar aviones por valor de miles de millones. Ucrania, según sus propias declaraciones, se quedará sin dinero en febrero a menos que la UE acepte concederle un préstamo de 140.000 millones de euros garantizado con activos rusos depositados principalmente en el repositorio bancario internacional Euroclear de Bélgica. Pero no hay ninguna esperanza de que pueda devolver ese préstamo a menos que el Kremlin se vea obligado de alguna manera a pagar reparaciones de guerra, una posibilidad muy remota”, escribe Matthews.

martes, 21 de octubre de 2025

La importancia de Donbass


Nahia Sanzo, Slavyangrad

Incapaces de presentar una sola vía al final del conflicto que no se limite al mientras sea necesario y rechazando cualquier concesión que pudiera facilitar el inicio de una negociación, los países europeos continúan enrocados en su búsqueda de alternativas con las que garantizar que Kiev pueda seguir luchando. “Rusia va a destruir Ucrania dependiendo de la capacidad que tenga Ucrania de defenderse. Si Estados Unidos no se la da, ¿se la vamos a dar nosotros? Esta es la pregunta que se tiene que hacer Europa”, ha sentenciado estos días Josep Borrell la haciendo explícita la duda que se plantean actualmente los países europeos. “Vemos los esfuerzos del presidente Trump por llevar la paz a Ucrania, todos estos esfuerzos son bienvenidos, pero no vemos que Rusia quiera la paz”, insistió Kallas, que añadió que “estamos debatiendo qué más podemos hacer”. El enésimo cambio de opinión de Donald Trump, cuya reunión con Zelensky se pareció más a la humillación del Despacho Oval de lo que el presidente ucraniano relató ante los medios estadounidenses, ha obligado a los países europeos a acelerar sus planes para conseguir que Kiev disponga de la financiación necesaria para sostener una guerra de alta intensidad durante varios años más y se abra otra vía con la que adquirir armamento.

“Rusia sólo entiende de fuerza. Sólo negocia cuando se le pone bajo presión. Es por eso que estamos trabajando para adoptar nuestro 19º paquete de sanciones esta semana”, afirmó ayer por enésima vez Kaja Kallas para remarcar que, a pesar del hartazgo de Donald Trump, que según Financial Times arrojó a un lado el mapa de la línea del frente ucraniano alegando que no era de su interés, “no sé dónde está esa línea roja, nunca he estado ahí”, el marco ideológico sigue siendo el de la guerra hasta conseguir una posición de fuerza en la que negociar las menores concesiones posibles.

viernes, 17 de octubre de 2025

Hitlerismo, Trumpismo, Netanyahismo, Lepenismo, Macronismo. Un enfoque comparativo y expresionista

Hoy en día, en Europa nos enfrentamos a unos locos, o más bien a una locura colectiva que se ha apoderado de forma masiva de los individuos de los círculos sociales dominantes.

Emmanuel Todd

Las referencias a los años treinta se multiplican. La degeneración de la democracia estadounidense parece llevarnos de vuelta a la de la República de Weimar alemana.

Trump, con su disfrute de la violencia y la mentira, con el ejercicio del mal, nos lleva irresistiblemente de vuelta a Hitler. En Europa, el auge de los movimientos calificados como de extrema derecha nos obliga a volver sobre nuestra historia.

Sin embargo, las sociedades occidentales ya no se parecen en nada a lo que eran en los años treinta.

Han envejecido, son consumistas, terciarias, las mujeres están emancipadas y el desarrollo personal ha sustituido a la afiliación partidista. ¿Qué relación hay con las sociedades de los años treinta: jóvenes, frugales, industriales, obreras, masculinas, afiliadas?

Es este distanciamiento sociohistórico lo que me había llevado a considerar hasta ahora como a priori inválido el paralelismo entre las “extremistas de derecha” del presente y las del pasado.

Pero las doctrinas políticas existen, hoy como ayer, y no podemos contentarnos con postular la imposibilidad, por ejemplo, de un nazismo de ancianos, un franquismo de consumidores, un fascismo de mujeres liberadas o un LGBTismo Croix-de-Feu.

Ha llegado el momento de comparar las doctrinas de nuestro presente con las de los años treinta.

sábado, 4 de octubre de 2025

La coyuntura estadounidense mientras se enciende el octavo frente de Israel

Putin puede vivir con la “esquizofrenia de Jano” de Trump, mientras las fuerzas rusas avanzan en todos los frentes de batalla claves.

Alastair Crooke, Strategic Culture

La segunda etapa del traspaso de la guerra de Ucrania a los europeos por parte de Trump quedó claramente expuesta en su publicación en Truth Social del 23 de septiembre. En la primera fase, Trump se retiró de ser el principal proveedor de armamento a Kiev e indicó que, a partir de ahora, Europa tendría que pagar prácticamente todo, con armas compradas a fabricantes estadounidenses.

Por supuesto, Trump sabe que Europa está en crisis fiscal. No tiene dinero para financiarse, y mucho menos para una guerra a gran escala. Luego echó sal en la herida de esta crisis fiscal al desafiar a los países de la OTAN a ser los primeros en sancionar todos los combustibles rusos. Eso tampoco sucederá, por supuesto. Sería una locura.

En esta última publicación de Truth Social, Trump lleva la línea de Keith Kellogg al absurdo: «Ucrania, con el apoyo de la UE, puede devolver el país a su forma original, haciendo que Rusia parezca un 'tigre de papel'... ¡y quién sabe, quizás incluso más allá!».

Claro, ¿Kiev avanza hasta las puertas de Moscú? ¡Tírate al otro lado, Sr. Trump! Claro que está troleando a Kellogg y a los europeos.

Luego, tras la reunión de Trump con Zelenski, Francia, Alemania y el Reino Unido en la ONU, se propuso un borrador de resolución del Consejo de Seguridad que reflejaba la exigencia sin tapujos de la Unión Europea y la Coalición de la Voluntad de que Rusia se rindiera. Trump permitió que funcionarios estadounidenses participaran activamente en el debate sobre la resolución, pero luego, en el último momento, Estados Unidos la vetó.

viernes, 5 de septiembre de 2025

Otro ataque más contra Gaza bajo la planificación estratégica de Trump y Netanyahu

El plan de Trump para Gaza en 2025 se alinea con la estrategia actual de “Israel” de apoderarse de la ciudad de Gaza, desplazar a los palestinos y afianzar el control, alimentando la hambruna y una catástrofe humanitaria cada vez más profunda.

F.M. Shakil, Al Mayadeen

Existe una conexión entre lo que el presidente Donald Trump reveló en febrero de 2025 y el actual complot israelí para invadir Gaza. El objetivo de ambas estrategias es purgar la región de las fuerzas de resistencia que "Israel" considera una amenaza existencial para sus planes expansionistas.

Trump presentó su propuesta en medio de una tregua en la guerra israelí contra Gaza. La política definió una clara intención de asumir el control administrativo y la propiedad de la Franja de Gaza. La propuesta estadounidense sugería que los palestinos deberían ser reubicados en otra región como parte de la estrategia general de Trump y Netanyahu para el futuro de Gaza y su población.

"Israel" se dispone a poner en práctica este plan, impulsando a los palestinos a buscar refugio en otros lugares para escapar del brutal ataque del Estado sionista contra civiles indefensos. El jueves 21 de agosto, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aprobó la toma simultánea de la ciudad de Gaza, con el objetivo de iniciar negociaciones con Hamas para el retorno de los cautivos y una solución a la guerra de dos años que beneficie a "Israel".

Subrayó que sigue firme en su intención de dar luz verde a los planes para tomar la ciudad de Gaza, desarraigar a un millón de personas y derribar metódicamente las casas palestinas.

martes, 26 de agosto de 2025

América Latina: Estados Unidos regresa a la diplomacia de las cañoneras


Leonid Savin, Fondsk

La semana pasada, el presidente estadounidense Donald Trump decidió enviar una flotilla de buques de guerra y un submarino a las costas de Venezuela como parte de una operación especial contra los cárteles internacionales de la droga. La portavoz de la Casa Blanca, Carolyn Leavitt, también afirmó que se emplearía la fuerza militar necesaria contra Venezuela.
Dado que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, fue acusado anteriormente de ser el jefe del cártel de drogas del Sol y de no ser un presidente legítimamente elegido, hay motivos para creer que este gesto de demostración de fuerza podría convertirse en una provocación grave con consecuencias impredecibles para la región.
La armada de la Armada de los Estados Unidos consta de tres destructores de misiles guiados clase Arleigh Burke, un submarino y tres buques de asalto anfibio, con un total de aproximadamente 4.500 marines a bordo. Si los cárteles de la droga utilizaran embarcaciones pequeñas o submarinos de fabricación casera, a menudo de un solo uso, para transportar sus mercancías, no se necesitaría una flotilla tan potente para interceptarlos; sería más lógico utilizar aeronaves de vigilancia junto con los guardacostas que patrullan las rutas de los presuntos contrabandistas. Sin embargo, se dice que también participan en la operación aeronaves de alerta temprana aerotransportadas Boeing P-8-A Poseidon de la Armada de los Estados Unidos.

La demonización del liderazgo venezolano no se produjo de la noche a la mañana. El ex fiscal general de Estados Unidos, William P. Barr, declaró anteriormente que «durante más de 20 años, Maduro y varios colegas de alto rango presuntamente se confabularon con las FARC (un grupo rebelde colombiano de izquierda) para introducir toneladas de cocaína en las comunidades estadounidenses y devastarlas».

miércoles, 20 de agosto de 2025

¿Qué pasó realmente en Alaska?

Trump está intentando elaborar, con su característica fanfarria, lo que podría venderse como una estrategia de salida del Estado Profundo, hacia la próximo Guerra Eterna

Pepe Escobar, Observatorio de la Crisis

Alaska no se trataba solo de Ucrania. Alaska se trataba principalmente de las dos principales potencias nucleares del mundo, que intentaban reconstruir la confianza y frenar un tren descontrolado en una frenética carrera ferroviaria de alta velocidad hacia la confrontación nuclear.

No hubo garantías, dado el carácter volátil de Trump, quien pidió la reunión de alto perfil con su homólogo ruso, Vladímir Putin. Sin embargo, un nuevo paradigma podría estar gestándose. Rusia ha sido reconocida de facto por EEUU como una potencia par. Esto implica, como mínimo, el regreso de la diplomacia de alto nivel donde más se necesita.

Mientras tanto, Europa envió a Washington una legión de líderes impotentes para que se dobleguen ante el Emperador. El destino de la UE quedó sellado: en el basurero de la irrelevancia geopolítica.

Lo decidido conjuntamente por Trump, personalmente, y Putin, incluso antes de que Moscú propusiera la polémica Alaska como sede de la cumbre, permanece en secreto. No se filtrará el contenido completo. Sin embargo, es bastante significativo que el propio Trump haya calificado a Alaska con un 10 sobre 10.

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