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viernes, 13 de marzo de 2026

Israel lleva 40 años planeando esta guerra contra Irán, todo lo demás es una cortina de humo

En Tel Aviv no hay interés en un «cambio de régimen» a menos que el nuevo esté dispuesto a subordinarse -como han hecho las dictaduras del Golfo- a Israel como señor supremo de la región

Jonathan Cook, Middle East Eye

Resulta casi imposible entender, al menos a partir de las justificaciones ofrecidas, qué es lo que Trump realmente espera conseguir con su guerra de agresión, junto al régimen de Netanyahu, contra Irán, una guerra claramente ilegal.

¿Se trata de destruir un programa de armas nucleares iraní del que nunca ha habido pruebas tangibles y que Trump afirmó hace solo unos meses haber «destruido completa y totalmente» en un ataque anterior que también infringió la legalidad?

¿O se trata de obligar a Teherán a volver a las negociaciones sobre su programa de enriquecimiento de energía nuclear, que se interrumpieron prematuramente cuando EEUU lanzó su ataque no provocado? Cabe señalar que estas negociaciones se hicieron necesarias porque, en 2018, durante su primer mandato, fue Trump quien rompió el acuerdo original con Irán.

¿O se supone que la guerra debe intimidar a Irán para que sea más sumiso, a pesar de que Trump hizo saltar por los aires las conversaciones en el mismo momento en que Omán, el principal mediador, insistía en que Teherán había capitulado ante casi todas las onerosas exigencias de Washington y que un acuerdo estaba «a nuestro alcance»?

¿O acaso los ataques aéreos tienen como objetivo «liberar» a los iraníes, a pesar de que entre las primeras víctimas se encontraban al menos 165 civiles de una escuela femenina, la mayoría de ellos niñas de entre 7 y 12 años?

¿O el objetivo es presionar a Irán para que renuncie a sus misiles balísticos, la única disuasión que tiene contra los ataques y que lo dejaría totalmente indefenso ante los perversos designios de EEUU e Israel?

¿O Washington creía que Teherán estaba a punto de atacar primero, a pesar de que los funcionarios del Pentágono han confesado al personal del Congreso que no había ninguna información de inteligencia que indicara que se iba a producir un ataque?

miércoles, 11 de marzo de 2026

Mentiras y doble moral

Nube de veneno químico tras ataque de israel a plantas industriales en Irán


Andrea Zhok, Arianna Editrice

No culpo a los von der Leyen, los Merz, los Macron, los Kallas ni los Tajani. Al fin y al cabo, su hipocresía, su doble moral y sus mentiras son fáciles de explicar: deben responder ante quienes los pusieron ahí (que no son el electorado).

Culpo a quienes —ciudadanos, votantes, usuarios de redes sociales— alimentan fervientemente su hipocresía, su doble moral y sus mentiras, sin ningún motivo.

Cuando veo imágenes de Teherán o Beirut estos días, cuando veo el barrio de Dahieh, al sur de Beirut, arrasado por aviones de combate israelíes con 80 niños muertos (datos de UNICEF), cuando veo la escuela de Minab destruida por un Tomahwak estadounidense con 168 niñas dentro, cuando veo el cielo de Teherán cubierto por una nube apocalíptica producida por el bombardeo de depósitos de petróleo, que se está convirtiendo en lluvia ácida (secando todo a su paso y migrando hacia Uzbekistán), cuando veo las plantas desalinizadoras destruidas y a 700.000 ciudadanos iraníes convertidos en refugiados sin hogar, cuando veo toda esta catástrofe humanitaria y ecológica, producida por una agresión unilateral de "nuestros aliados", no puedo evitar preguntarme una cosa:

¿Pero dónde se han ido todos los grupos de derechos humanos que exigen venganza celestial por el uso excesivo de la pena de muerte en Irán?

martes, 10 de marzo de 2026

La arrogancia del imperio: cuando el «nuevo mundo» se viste de persa

La guerra es el padre de todo y el rey de todo; hace a unos dioses y a otros hombres; hace a unos esclavos y a otros libres.
(Heráclito)
Puerta de las naciones de Persépolis, la capital del Imperio Persa durante la época aqueménida (512 aC–331 aC)


Alejandro Marcó del Pont, El tábano economista

Imaginemos el escenario. Es el verano de 2026. Donald Trump, reelegido en noviembre de 2024 con la promesa de «Hacer América grande otra vez», ha vuelto al Despacho Oval. Benjamin Netanyahu, aferrado al poder gracias a una coalición de extrema derecha, ordena el bombardeo preventivo masivo contra las instalaciones nucleares iraníes en Natanz, Fordow y Parchin. «Es ahora o nunca», declara el primer ministro israelí ante el Congreso de los Estados Unidos, mientras los aplausos de los legisladores retumban en la Cámara. La «victoria rápida» se anuncia como un hecho consumado en Fox News y en todos los think tanks de Washington. Los estrategas hablan de semanas, quizás días. El mundo observa, entre temeroso y fascinado.

Cuatro semanas después, el portaaviones USS Gerald R. Ford arde en el Golfo Pérsico tras una saturación de misiles hipersónicos iraníes Fattah-2 y drones Shahed mejorados. Las llamas devoran la cubierta de vuelo mientras los marinos luchan por controlar un incendio que parece alimentarse del orgullo herido de la armada más poderosa del planeta. Las bases estadounidenses en Al-Udeid (Qatar), Al-Dhafra (Emiratos) y Ali Al Salem (Kuwait) sufren ataques precisos con misiles de crucero de largo alcance que habían penetrado las defensas.

Tel Aviv queda a oscuras durante setenta y dos horas, sus ciudadanos se apiñan en refugios mientras las sirenas no cesan. El «Eje de la Resistencia» —Hezbolá, los hutíes, las milicias iraquíes— coordina una respuesta que desborda las defensas israelíes con una sincronización perfecta, como si hubieran ensayado este momento durante décadas. Netanyahu huye a un búnker en el Neguev, rodeado de asesores. Trump, desde la Casa Blanca, ordena el uso de bombas bunker buster (rompe búnkeres) y amenaza con la «opción nuclear táctica» en una rueda de prensa donde su gesto desencajado delata lo que sus palabras pretenden ocultar, el desconcierto. El mundo contiene la respiración. Las bolsas se desploman. El petróleo se dispara. Y en Teherán, las calles permanecen en calma, como si esperaran algo que solo ellos conocen.

lunes, 9 de marzo de 2026

Trump-Netanyahu: el perro y la cola


Moshé Machover, Sin Permiso

¿Cuál es la base de la relación entre Estados Unidos e Israel? Ha habido un animado debate sobre esto desde 2006, inicialmente provocado por un artículo y luego un libro de dos politólogos estadounidenses de la escuela realista, John Mearsheimer y Stephen Walt.(1)

Básicamente,su argumento es que la política de los Estados Unidos hacia Oriente Medio está dictada por el lobby pro-Israel. Con juicio no se refieren al "lobby judío", porque reconocen que la mayoría de este lobby no es de hecho judío. Hay muchos más partidarios fundamentalistas cristianos de Israel que judíos. Una institución importante en este lobby es el Comité de Asuntos Públicos de Israel de Estados Unidos, que es un comité de coordinación para movilizar el apoyo a Israel.

¿Es correcto el análisis de Mearsheimer-Walt? Hay quienes en la izquierda defienden un análisis similar - una versión muy cruda es la de James Petras, un ex académico estadounidense que escribió muchas cosas interesantes sobre América Latina, pero que en relación con Israel de repente se convirtió en un patriota estadounidense, afirmando que "estamos colonizados por Israel". Esta visión la llamo "Itwad" - "La cola israelí mueve al perro estadounidense".

Otro aspecto de esta teoría es que el lobby israelí influye en la política de los Estados Unidos de una manera que va en contra de los intereses reales de los Estados Unidos. Petras fue especialmente insistente sobre ello, al igual que Mearsheimer y Walt. Pero esta teoría muestra deficiencias tanto desde el punto de vista del materialismo como de la dialéctica.

jueves, 5 de marzo de 2026

La estrategia no declarada de Estados Unidos e Israel contra Irán y la contraestrategia de Teherán

Amro Allan sostiene que la campaña estadounidense–israelí no busca un colapso inmediato del régimen, sino debilitar estructuralmente a Irán y “preparar las condiciones” para su eventual derrocamiento. Pero la contraestrategia de Teherán pretende reformular la disuasión y salir de la guerra más fuerte, no simplemente intacta.

Amro Allan, Al Mayadeen

Cuatro días después del asalto sionista–estadounidense a la República Islámica (un acto de agresión injusto e ilegal) y con el desempeño en el campo de batalla y las limitaciones operativas de ambos bandos ahora más visibles, es posible ofrecer una evaluación más fundamentada de la lógica estratégica que guía a los principales actores de la guerra, dejando de lado, en la medida de lo posible, las afirmaciones infladas y las posturas retóricas que a menudo dominan la cobertura mediática.

El carácter del ataque inicial, que culminó con el ataque criminal contra el líder supremo de Irán, Sayyid Ali Jamenei, junto con un grupo de figuras importantes, sugiere que el bando atacante entró en la guerra con una estrategia orientada hacia uno de dos resultados, dependiendo de cómo se desarrollara la fase inicial.

El primer resultado, ampliamente difundido en los comentarios contemporáneos, fue un colapso estatal rápido y dramático desencadenado por la abrupta destitución de los tomadores de decisiones iraníes, creando un vacío político que las redes internas alineadas con Occidente podrían explotar para apoderarse de palancas clave del poder. Cualesquiera que fueran las intenciones detrás de la huelga inicial, ese escenario no se materializó inmediatamente después. En cambio, la continuidad del mando del Estado, la cohesión institucional y la capacidad de absorber el impacto demostraron ser más resistentes de lo que los atacantes parecen haber asumido.

lunes, 23 de febrero de 2026

Epstein, o la orgía del poder. Pero el problema es el poder, no la orgía


Alessio Mannino, Sinistra in Rete

Epstein, o la orgía del poder. Donde lo que capta la mirada de quienes recorren esos archivos es la orgía, entendida aquí como una violación de tabúes (sexo con menores, tortura, asesinato, antropofagia). Mientras que el poder, fiel al famoso adagio, se confirma como fuente de corrupción. Ésta es la lectura inmediata que surge del diluvio de comentarios y análisis que se están gestando en Italia, especialmente en las redes sociales, mucho menos fascinantes, al contrario, los medios periodísticos. Es una interpretación correcta, que surge del sentido moral común que aún se mantiene. La enormidad de los hechos, actualmente circunstanciales, en esa montaña de correos electrónicos, imágenes y vídeos hechos públicos hasta ahora justifica la reacción de disgusto e indignación, incluido el vouyerismo algo’ morboso que previsiblemente acompaña a la curiosidad legítima cuando se trata de delitos graves, especialmente sexuales.Pero el plano moral no agota el significado de la historia, al contrario. Centrarse en la inmoralidad de las prácticas de las que Epstein es el organizador en serie corre el riesgo de exagerar un factor ciertamente importante, pero que sin embargo deja en un segundo plano otros dos que van más allá de una sana reprobación intestinal: la política y la psicológica (y psiquiátrica). Ambos son mucho más complejos que el juicio instintivo de la condena. El político porque arroja luz sobre las cadenas de suministro y las formas en que, en la práctica, se estructura y actúa la oligarquía del dinero en Occidente. El psicológico, porque abre una brecha, para mirar con atención aún más inquietante, en el abismo del sentido moral pero más profundamente existencial, en el sentido de la existencia como subjetividad,como capacidad natural para pasar de los apetitos primarios a la autorresponsabilidad. Colocando una serie de elementos en fila, comprenderás mejor el espacio entre los diferentes pisos.

miércoles, 18 de febrero de 2026

El agujero negro de Occidente: el cartero que emerge del asunto Epstein

En mitad de la noche, como escribió Martin Heidegger, los hombres olvidan por completo qué es la luz. Luego caen en la sociedad del consumismo, de la comodidad, convirtiéndose en los últimos hombres representados por Nietzsche en Así habló Zaratustra. La altura de la noche coincide con el olvido total del Ser, de la luz [1].

Alex Marsaglia, l'Anti Diplomatico

A medida que las relaciones chino-rusas se profundizan en Li Chun 2026, con el fin de revitalizar el naciente Nuevo Orden Mundial multipolar trayendo luz, Occidente cae en el olvido total con la desclasificación de los archivos de Epstein.

De los tres millones de archivos surge una auténtica feria de terror moral de la que Occidente luchará por salvarse, a pesar de intentar con todas sus fuerzas ocultar, manipular y menospreciar. El asunto del expediente es importante hasta ahora, porque también nos muestra la espiral descendente de Donald Trump. El recién elegido presidente estadounidense se había comprometido políticamente a desclasificar los archivos, ya que evidentemente mostraban las implicaciones del mundo democrático y del famoso Estado profundo en un abismo moral cuyo fondo no está a la vista.

Ahora, un año después, sin embargo, parece que él también está involucrado en esos acontecimientos y, como declaró en su detrimento, “su única limitación es su moral, su mente”.

Lo más sorprendente políticamente es que el principal arquitecto de esta operación de transparencia es actualmente la persona que más corre el riesgo de perder. Y podemos decir muchas cosas sobre Trump, excepto que es incapaz de velar por sus propios intereses. Te hace pensar mucho que la lista de nombres de Epstein incluso incluye a Putin (sólo para rechazar invitaciones) y a nuestro propio Salvini (como referencia política para Bannon), pero no incluye los grandes nombres demócratas de Obama y Biden, sino sólo Larry Summers, los Gates. Es un pecado pensar mal, pero es como si figuras democráticas políticamente gastables hubieran podido disfrutar hasta ahora de un escudo particular. Entre los grandes nombres demócratas, sólo ha surgido el de Clinton, ya comprometido desde hace algún tiempo. Esto es, cuanto menos, curioso.

jueves, 12 de febrero de 2026

El caso Epstein, un caso de histeria transnacional


Claude Bourrinet, Euro-Synergies

Advierto: me sitúo desde un punto de vista perfectamente amoral.

Lo que no significa inmoral, por supuesto.

Ni moral.

No voy a hacer solo amigos y, por lo demás, no debería ponerme en ese estado: no seré comprendido, es imposible que me comprendan, salvo algunos lectores cultos, a menudo mayores, que disfrutan de la perspectiva del pensamiento y la distancia histórica, del uso de la relatividad de las cosas humanas.

En la histeria generalizada provocada por el caso Epstein, que ve pedófilos por todas partes entre las clases dirigentes, reconozco el sonido, el tono, el timbre y el acento estridente de otros casos gelatinosos: los del covid, de Brigitte, de tal pobre víctima de la barbarie alógena, etc. (me olvido de algunos). El estilo no es nuevo (me explico): en todos los periódicos sensacionalistas, cuando se remueve la salsa para que suba, se encuentra un guiso poco apetecible, de sangre, semen, sudor, lágrimas, crimen, fornicación y copulaciones de ratas de alcantarilla que pululan en los sótanos húmedos de los palacios de los príncipes o las república. Eche un vistazo a la portada de algunas revistas del corazón (populistas) o a los cientos de miles de mensajes espasmódicos que circulan por la red. En Gran Bretaña, donde el capitalismo ácido ha disuelto la cultura para arrojar a las clases populares a un vómito de impulsos nauseabundos, tenemos, por ejemplo, una revista como The Sun, con una tirada de millones de ejemplares.

Por lo demás, me pregunto por la fascinación que ejercen estos calderos de brujas con su mezcla nauseabunda sobre un gran número de cerebros. Hay en ello algo de plebeyo, de esa dudosa afición por las violaciones, los asesinatos sádicos, la guillotina y el linchamiento. Como una manifestación de una ley de similitud imitativa, que responde a lo canalla con lo infame, a lo lascivo con lo libidinoso y a la bestialidad con el sadismo. En ella se encuentra el júbilo de las noches de borrachera sangrienta, como en las hogueras o las liturgias de la guillotina.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Epstein, una historia de dominio masculino

Los archivos de Jeffrey Epstein dan cuenta del vínculo entre capitalismo y patriarcado. Les corresponde a los hombres desmantelar todo el aparato simbólico de esta forma de opresión
Esta foto fue tomada el 29 de septiembre de 1993.
Epstein y Maxwell fueron fotografiados conversando con Clinton después de que el presidente hiciera declaraciones en un evento para donantes del proyecto de restauración de la Casa Blanca.
(Vía Wikimedia Commons)


Salvatore Cannavò, Jacobin

No hay fotografía más nítida para devolver el vínculo entre capitalismo y patriarcado, en su expresión más abominable, que las imágenes provenientes de los archivos de Jeffrey Epstein. Pocos pusieron el foco en el grado de complacencia sexual, de desvergonzada exhibición del poder masculino, blanco, sobre el cuerpo de las mujeres, ejercido no por hombres cualquiera, sino por una élite mundial superseleccionada. Un cónclave de hombres poderosos, capaces de gobernar y condicionar, en el plano político, económico, cultural y del imaginario, las vidas de miles de millones de personas, que se reunió unido y compacto en la humillación de las mujeres y que se sintió aún más cohesionado precisamente en virtud de ese acto colectivo.

Los archivos Epstein incluyen todo lo que las fiscalías acumularon sobre el indecente magnate desde 2005, cuando Epstein fue investigado por denuncias de abusos a menores en Florida. Desde noviembre pasado, además, se publicaron cerca de tres millones de páginas de documentos. No se trata solo de información relativa al tráfico sexual, sino que también hay documentos financieros de sus clientes, intercambios de correos electrónicos y mensajes de texto personales, videos y fotos. El entrelazamiento entre poder y violencia sexual no podría ser más explícito. Elon Musk, que luego intentó desmentir estas afirmaciones, en 2012 le pregunta a Epstein «¿en qué día/noche será la fiesta más descontrolada en tu isla?», en referencia a la isla privada del magnate en las Islas Vírgenes.

La depravación de la cúpula global


Andrea Zhok, El Viejo Topo

Cito este útil resumen de Domenico Farina sobre algunos de los aspectos que se desprenden claramente de los archivos de Epstein:
  1. “Trump está comprometido con Israel y Kushner es el cerebro de su administración». Esto fue revelado por una fuente confidencial al FBI. La fuente sabe mucho, revela los nombres de agentes de la CIA en Indonesia (ocultos, por lo tanto, plausiblemente ciertos), está al tanto de transacciones inmobiliarias confidenciales y tiene acceso a documentos legales clasificados. En resumen, la fuente confidencial no es cualquiera, sino un miembro de la comunidad de inteligencia.
  2. El Fiscal General Adjunto ha declarado que se han eliminado imágenes de «muerte, tortura y abuso». Por lo tanto, hay evidencia fotográfica de un abismo de violencia.
  3. Ha surgido un correo electrónico en el que Epstein le dice a un contacto oculto que disfrutó mucho de su video de tortura. Las referencias a la tortura aparecen en muchos correos electrónicos, lo que hace plausibles escenarios de películas de terror: películas snuff, etc
  4. Contactos ocultos autorizan a Epstein en más de un correo electrónico a matar a personas que les han hecho daño a ellos o a él.
  5. Epstein se refiere a las personas blancas como «goyim», escribiendo en más de una ocasión que «los goyim existen para servir al pueblo de Israel»,
  6. Una fuente encubierta revela al FBI que Kushner pasaba información del Mossad a los rusos.
  7. Los mexicanos se quejan ante Estados Unidos de que un programa conjunto para combatir la trata de menores ha sido atacado por recursos militares estadounidenses. El funcionario mexicano revela que el problema radica en que el exembajador estadounidense en México embarazó a una niña de 11 años”.

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Las cinco tesis de la "conspiración" confirmadas por los archivos de Epstein


Riccardo Paccosi, Arianna Editrice

Del conjunto de los Archivos Epstein se confirman casi todas las tesis de la oposición antisistema que, en los últimos años, había sido acusada de "teoría de la conspiración" por negacionistas políticos.

En la mayoría de los casos no hay pruebas sino más bien pruebas circunstanciales sólidas que, junto con un análisis político destinado a correlacionar acciones y palabras con los intereses en juego, llevan a la siguiente conclusión:
  1. Existe una cúpula esotérica de poder, transversal a derecha e izquierda, que quizá pueda definirse como “satanista” o quizá –y más probablemente– expresión de un culto a la destrucción y a la antivida de origen aún más nihilista
  2. Casi todas las figuras involucradas en esta red, se identifican con la causa de Israel y el componente más supremacista del sionismo
  3. Los cuatro estados rebeldes que más practican el terrorismo e inician guerras en diversos rincones del mundo son también los cuatro estados afectados por la fuerte sospecha de tener una clase política enredada en redes pedófilas.
    Se trata de:
    * Estados Unidos y Gran Bretaña debido a los Archivos Epstein y testimonios y/o escándalos anteriores;
    * de Ucrania en relación con la desaparición de varios niños enviados en adopción;
    * de Israel, tal como lo reconoció a mediados de 2025 una comisión especial de la Knesset, así como los propios medios de comunicación israelíes.
  4. El golpe de Estado de 2014 en Ucrania, que desencadenó la actual crisis entre la OTAN y Rusia, fue organizado por Occidente con el objetivo de iniciar una gran guerra europea.
  5. La emergencia pandémica de 2020-2021 fue predicha, preparada y financiada por Bill Gates y otros ya en 2015.

La élite criminal expuesta en los archivos de Epstein está enterrando la verdad

Ahora se sacrificará a un puñado de sus aliados más prescindibles para saciar nuestra sed de rendición de cuentas. Pero no se engañen: la cultura Epstein sigue viva y en plena actividad

Jonathan Cook, Middle East Eye

Se sacrificarán un puñado de figuras, pero sólo para proteger una cultura más amplia que cree que las reglas no se aplican a la élite gobernante.

Si le cuesta hacer frente a la interminable presión de comunicarse en un mundo cada vez más conectado, piense un momento en el difunto pedófilo en serie Jeffrey Epstein.

La avalancha de tres millones de documentos publicados por el Departamento de Justicia de EEUU confirma que Epstein pasó una cantidad excesiva de tiempo comunicándose con la enorme red de conocidos poderosos que había desarrollado.

Enviar correos electrónicos parece haber sido casi un trabajo de tiempo completo para él, y en cierto sentido, lo fue.

La atención personal que dedicó a multimillonarios, miembros de la realeza, líderes políticos, estadistas, celebridades, académicos y élites de los medios de comunicación fue su forma de mantenerse en el corazón de esta vasta red de poder.

Su agenda de contactos era un quién es quién de quienes moldean nuestra idea de cómo debería gobernarse el mundo. Pero también fue crucial para atraer a algunas de estas mismas figuras poderosas a su círculo más íntimo, a un mundo de fiestas privadas depravadas y explotadoras en Nueva York y en su isla caribeña.

Al parecer, hay otros tres millones de documentos aún retenidos. Su contenido, debemos suponer, es aún más incriminatorio para la élite global cultivada por Epstein.

martes, 10 de febrero de 2026

¿Hacia un nuevo modelo de capitalismo o hacia la lenta autoaniquilación capitalista?

La vital importancia de entender el momento histórico: Qué nuevo capitalismo está surgiendo al tensar la cuerda de la sobreexplotación y la desposesión

Andrés Piqueras, La Haine

Normalmente gran parte de las poblaciones europeas, sometidas a unas intensas desinformación, manipulación mediática, malformación programada y censura, a duras penas comprenden el mundo en el que están ni perciben el momento extraordinariamente grave que atraviesa la humanidad.

Peor aún es que entre los propios marxistas parece ser que hay quien piensa que la "lucha de clases" es una batería que funciona por sí sola fuera de su retroalimentación con el contexto local, estatal y mundial de cada tiempo histórico, así como del conjunto de condiciones estructurales e infraestructurales que le caracterizan, llegándonos a decir que pronunciarse por las pugnas entre Estados es simplemente tomar partido por unas u otras burguesías.

Pero lejos de ello, la imbricación de la economía mundial y la globalización del capital hacen que las relaciones Capital/Trabajo estén cada vez más condicionadas por las pugnas entre sectores dominantes, así como por las relaciones interestatales dentro del Sistema Mundial capitalista (y de ellas, especialmente las dadas entre unos "centros" actuando cada vez más como bloque imperial recrudecido contra el resto del mundo, y unas "periferias" emergentes que se han ido sacudiendo su condición de tales).

sábado, 7 de febrero de 2026

El ocaso de la Unión Europea

La estabilidad europea no se rompió cuando los soldados rusos entraron en Ucrania: la había roto EEUU con la complicidad de la UE extendiendo la OTAN hasta las fronteras rusas

Higinio Polo, La Haine

La moneda falsa lanzada por la Unión Europea afirmando que la estabilidad en el continente se rompió cuando el ejército ruso entró en Ucrania en 2022 sigue siendo utilizada por Bruselas, por Rutte y Ursula von der Leyen. Esa supuesta estabilidad perdida es una argucia más de la propaganda atlantista y de los organismos occidentales más belicistas porque oculta que desde la desaparición de la Unión Soviética, la Unión Europea ha colaborado con entusiasmo en los últimos treinta años en la expansión militar de la OTAN hasta las mismas fronteras rusas. Desde finales de la última década del siglo XX, ese avance paulatino del dispositivo militar de la OTAN era algo que no podía verse más que con preocupación en Moscú: porque ha sido ese plan de Washington y Bruselas la causa de la ruptura de la estabilidad europea.

Ese agresivo despliegue de la OTAN culminó con el apoyo financiero, diplomático y logístico al golpe de Estado del Maidán en la Ucrania de 2014, gestado por EEUU y acompañado con un ardor enloquecido por Varsovia, Berlín y los pequeños bálticos. Después, se añadió el incumplimiento por el régimen golpista de Kiev de los acuerdos de Minsk, firmados en 2014 y 2015, que fueron suscritos también por Merkel, la canciller alemana, y Hollande, entonces presidente francés, y por el abandono posterior del «cuarteto de Normandía». Merkel confesó años después (y Hollande lo confirmó) que el único objetivo de la firma de los acuerdos de Minsk fue para ganar tiempo y rearmar a la Ucrania surgida del Maidán: no les preocupaba la evidencia de un régimen ucraniano de extrema derecha con ministros nazis. Y todavía más, en diciembre de 2021, la Unión Europea aceptó con complacencia la negativa de EEUU a negociar garantías de seguridad con Rusia, que había presentado dos proyectos de tratados, uno con EEUU y otro con la OTAN.

viernes, 6 de febrero de 2026

Epstein y ‘tocino kosher’: Reflexiones sobre ideología y religión en el sionismo

Israel es una parodia de la fe judía, del mismo modo que el “tocino kosher” de Epstein es una parodia de la ley dietética.

Lucas Leiroz, Strategic Culture

En medio del horror de los archivos de Epstein recientemente publicados, una revelación en particular se destaca por sus implicaciones ideológicas y religiosas más profundas: la revelación de que Epstein planeaba financiar un proyecto de bioingeniería destinado a crear “carne de cerdo kosher” El caso, quizás sin intención, expone algunos errores analíticos comunes en cómo suele formularse la distinción entre sionismo y judaísmo.

Es correcto decir que el sionismo no es judaísmo. Esta distinción es necesaria, legítima y defendida por innumerables judíos religiosos, rabinos ortodoxos y comunidades tradicionales de todo el mundo. Sin embargo, convertir esta distinción en una separación absoluta –como si ambos no tuvieran nada que ver entre sí– es intelectualmente deshonesto. El sionismo no cayó simplemente del cielo en el siglo XIX como una ideología nacionalista puramente secular. Surgió de un terreno religioso ya tenso, marcado por corrientes heterodoxas y sectas heréticas que siempre han existido al margen del judaísmo tradicional.

Toda religión tradicional tiene sectas desviadas. El problema comienza cuando estas sectas dejan de ser marginales y empiezan a operar como motores políticos. Uno de los signos más claros de este tipo de desviación es la trivialización –o incluso la burla– de lo sagrado. Aquí es donde los detalles que rodean a Epstein adquieren relevancia simbólica.

jueves, 5 de febrero de 2026

Por qué Occidente no acepta la soberanía iraní

Desde 1953: Mohammad Mosaddegh, primer ministro elegido democráticamente, fue derrocado por británicos y estadounidenses por haber nacionalizado el petróleo iraní

Soumaya Ghannoushi, El Viejo Topo

"No seremos coaccionados, ni por gobiernos extranjeros ni por autoridades internacionales", advirtió el ex primer ministro iraní Mohammad Mosaddegh al Consejo de Seguridad de la ONU en 1951.

Más de siete décadas después, mientras un grupo de ataque de portaaviones estadounidense entra en el Océano Índico y destructores con misiles guiados se dispersan por Medio Oriente, la advertencia de Mosaddegh parece menos historia y más un comentario en vivo.

Los buques de guerra no se posicionan al azar. Su movimiento indica una intención. De igual manera, los expedientes de inteligencia no suelen compilarse para descubrir la verdad, sino que se inventan para generar consenso para la acción militar: el marco para una intervención ya en marcha.

En este contexto, el régimen israelí ha entregado a Trump lo que considera evidencia decisiva de que las autoridades iraníes ejecutaron a cientos de manifestantes detenidos durante la reciente represión a escala nacional. Que Tel Aviv se presente ahora como el principal proveedor de pruebas contra Irán sería cómico, si no fuera tan grave lo que está en juego.

El Estado que ha impulsado incansablemente la guerra contra Teherán, que declara abiertamente un cambio de régimen en Irán como un objetivo estratégico y que tiene más que ganar que cualquier otro actor con el colapso de Irán, se presenta repentinamente como un testigo humanitario neutral. Por lo tanto, Tel Aviv ha sido ascendido a fiscal jefe; sus declaraciones fueron consideradas no como una defensa, sino como hechos.

miércoles, 4 de febrero de 2026

El colapso acelerado de Europa

...Sin embargo, estamos siendo testigos del colapso acelerado de los principales pilares de lo que solía considerarse la civilización occidental

Esteban Karganovic, Strategic Culture

Dostoievski ofrece un pensamiento muy profético en su “Diario de un escritor”. Afirma que el colapso de Occidente (“Europa”, en el lenguaje de los intelectuales rusos de su época) ocurrirá repentina y precipitadamente. El audaz pronóstico de Dostoievski, escrito hace más de ciento cincuenta años, debe haber parecido fantasioso a sus lectores por al menos dos razones.

En primer lugar, en el contexto del período en que se hizo esa predicción, mediados del siglo XIX, a primera vista había muy poco que respaldara la idea de que Occidente se acercaba al colapso, ya fuera gradual o acelerado. Todo lo contrario, estaba avanzando y ganando fuerza en la ciencia, la industria y todos los demás campos importantes del esfuerzo humano. Considerado colectivamente como el concierto de las grandes potencias de ese día, Occidente estaba ejerciendo un dominio global indiscutible. Durante los siglos anteriores había estado en ascenso continuamente y no se veía ningún poder capaz de limitar o revertir su supremacía. Rindió homenaje externo y obtuvo sustento moral de los principios cristianos tal como los entendía y practicaba. Sus instituciones sociales y políticas parecían sólidas,y su poder militar combinado fue suficiente para someter y mantener en un estado de dependencia impotente muchas civilizaciones e imperios anteriormente poderosos “paganos”. En el momento en que Dostoievski y otros pensadores eslavófilos rusos con ideas afines cuestionaban la durabilidad de la empresa occidental, la idea de su desaparición era difícilmente concebible.

En segundo lugar, y también por las razones expuestas, la predicción más específica de Dostoievki de que el desmoronamiento del aparentemente inexpugnable sistema global centrado en Occidente no sólo era seguro sino que sería relativamente rápido y repentino, en el momento de su publicación debe haber sonado aún menos probable.

La muerte de Europa


Hans Vogel, The Unz Review

Desde la perspectiva de un observador ingenuo, la democracia en Europa está vivito y coleando. Se celebran elecciones regulares a nivel local, regional y nacional; existen docenas de partidos políticos, y existe una izquierda y una derecha. Hay debates en los parlamentos nacionales y regionales, así como en los ayuntamientos. Hay debates en el Parlamento Europeo en Bruselas, y a veces estos parecen acalorados, y los temas tratados son importantes y auténticos.

Pero espere, quizá haya notado que en algunos parlamentos el presidente ha prohibido el uso de ciertos términos y palabras. En el Parlamento neerlandés, la palabra "omvolking" (reemplazo de población) está estrictamente prohibida. Su uso puede conllevar la suspensión de un diputado. Sin embargo, lo que ha estado ocurriendo en Europa desde mediados de la década de 1970 es precisamente eso: reemplazo de población. Dado que el control gubernamental en Europa se ha vuelto mucho más estricto con los años, es obvio que pocas cosas ocurren en Europa sin que el Estado lo sepa. Al contrario, la mayoría de las cosas ocurren porque el Estado así lo desea.

Basta con observar el Gran Espectáculo del Covid, el "Cambio Climático" y las políticas oficiales que, según se dice, ayudan a combatirlo. Escuchen a todos esos belicistas en Alemania, Francia y en todas partes, gritando que "¡vienen los rusos!". Nadie puede negar que, de hecho, los europeos nativos están siendo reemplazados por africanos y asiáticos. En la UE, con más de 450 millones de habitantes, hay decenas de millones de negros y musulmanes, pocos de ellos con algún respeto o incluso un verdadero interés por la cultura tradicional europea. Muchos de ellos ni siquiera pueden hablar correctamente, y mucho menos leer, el idioma del país europeo del que son ciudadanos. En Bruselas, tres cuartas partes de los menores de 20 años no son europeos. En Viena, la mayoría de los estudiantes de primaria son extranjeros, la mayoría musulmanes. Qué irónico que en 1689 los turcos se vieron impedidos por poco de conquistar Viena y convertirla en una ciudad musulmana, mientras que hoy la juventud vienesa es mayoritariamente musulmana.

Epstein, la decadencia occidental y el colapso moral de las élites


Lucas Leiroz, Strategic Culture

Enero de 2026 marca una ruptura. Ya no es posible tratar el caso Epstein como un escándalo sexual que involucra a individuos poderosos. Lo que ahora ha salido a la luz –documentos, imágenes, registros, conexiones explícitas– ha llevado el debate a otro nivel. Ya no se trata de “abusos,” “excesos,” o “delitos individuales.” Lo expuesto apunta a prácticas sistemáticas, organizadas y ritualizadas. Y eso lo cambia todo.

Durante años, el público estuvo condicionado a aceptar una narrativa de ambigüedad. Siempre hubo dudas, siempre falta de “pruebas definitivas”, siempre un llamado a la cautela. Ese tiempo se acabó. El material publicado no deja lugar a la ingenuidad. Cuando surgen evidencias de violencia extrema contra los niños, de prácticas que van más allá de cualquier categoría criminal convencional, la discusión deja de ser legal y se vuelve civilizacional.

Lo que está en juego ya no es quién “visitó la isla” ni quién “viajó en el avión de Epstein” Lo que está en juego es el hecho de que redes de este tipo sólo existen cuando están respaldadas por una profunda protección institucional. No existe pedofilia ritual, ni trata de personas a escala transnacional, ni producción sistemática de material extremo sin cobertura política, policial, judicial y mediática. Esto no es una conspiración: es la lógica del poder.

domingo, 1 de febrero de 2026

La larga marcha de la UE hacia su (auto)destrucción

Este artículo argumenta, paso a paso, la tesis central relacionada con la (auto)destrucción de la UE: el hecho de que las clases dominantes europeas, para salvar su “Europa” -es decir, la UE del euro y los capitales-, se preparan activamente para la guerra contra Rusia, que el autor entiende que es el problema central de la actualidad.

Manolo Monereo, El Viejo Topo

A la memoria de Juan Aguilera Galera, amigo y camarada de sueños y esperanzas
“Si Rusia es derrotada en Ucrania, la subyugación europea a los estadounidenses durará un siglo. Si, como creo, Estados Unidos es derrotado, la OTAN se desintegrará y Europa quedará libre”

Emmanuel Todd, octubre de 2025

Introducción. Las crisis siempre revelan lo que la normalidad oculta

La excepción no confirma la regla, la cambia. El riesgo que se corre es que los actores políticos básicos acaben repitiendo viejas fórmulas, conceptos que poco o nada dicen y que, como zombis, parasitan la academia, la esfera pública y siguen colonizando nuestro imaginario social, sobre todo de las élites, al servicio del poder. Ideas como democracia, fascismo, autocracia, derechos humanos, derecha/izquierda pierden su conexión con la realidad social y se convierten en obstáculos para nombrar lo que pasa y actuar, sobre todo actuar, conscientemente ante una realidad en mutación. Por eso, el discurso disciplinario se hace cada día más fuerte y la exclusión del discrepante se practica con tal fiereza que no deja espacio a la crítica. La esfera pública se estrecha y lo políticamente correcto se impone sin rubor, abiertamente.

La dramática situación del genocidio del pueblo palestino emerge con Gaza como cuestión humanitaria, desde la lógica de los derechos y el respeto al ordenamiento internacional. Es mucho más que eso. Pedro Sánchez ha encontrado un espacio que le permite sintonizar con una opinión pública cada vez más movilizada, arrinconar al PP y oponerse abiertamente a VOX. En este tema, el secretario del PSOE ha sido coherente: lleva meses defendiendo el reconocimiento del Estado palestino como tema central de su política internacional, perfectamente compatible, insisto, con su apoyo a la política de rearme impulsada por la señora Von der Leyen (presidenta de la Comisión Europea) y por el señor Rutte (secretario de la OTAN) y, nunca se debe olvidar, al servicio de la estrategia político-militar de los EEUU.

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