Entrevista con el economista Michael Roberts publicada en chino por la Academia China de Ciencias Sociales en 2025 en la revista World Socialist Research.
Michael Roberts, Sin Permiso
1. Michael Roberts, ¡gracias por su tiempo! ¿Podría decirnos brevemente cuándo conoció y aceptó el marxismo y qué impacto tuvo su trabajo anterior en la City de Londres?
Si se tiene una visión marxista sobre el funcionamiento del capital financiero, es mucho menos probable que se asuma que todo irá bien en la inversión financiera. Una lección para los trabajadores que aprendí y esto también se aplica a China: hay que mantenerse fuera de los mercados financieros. Aún mejor, los fondos de pensiones de los trabajadores no deberían depender de inversiones en el mercado de valores, ya que estos fondos pierden continuamente las contribuciones de los trabajadores de esta manera. Pero también funciona al revés. Una comprensión cercana del funcionamiento de la bestia financiera puede ayudarnos a explicar mejor las debilidades y especulaciones del sistema.
2. ¿Cuál cree que es la idea central del marxismo? ¿Cuál es la relación entre el materialismo histórico y la crítica de la economía política?
Las ideas centrales del marxismo se pueden reducir a dos conceptos clave.
En primer lugar, la historia de la organización humana desde los tiempos primitivos es la historia de la lucha de clases. La concepción materialista de la historia es que el cambio para bien o para mal es impulsado por los intereses materiales de las clases y, en particular, por la clase dominante (señores feudales, empresas capitalistas) y la clase trabajadora. Si bien los individuos pueden desempeñar papeles clave en momentos de la historia (decisiones y acciones de reyes o líderes revolucionarios), en última instancia, el cambio depende de la economía y las clases. Como dijo Marx: "los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen como les plazca; no la hacen en circunstancias que hayan elegido, sino bajo circunstancias ya existentes, dadas y transmitidas del pasado".
La segunda idea central es la ley del valor bajo el capitalismo. El capitalismo es un sistema de producción para el beneficio de los propietarios de los medios de producción, que explotan a aquellos que no poseen nada más que su capacidad para trabajar para los propietarios. La fuerza de trabajo crea todas las cosas y servicios que usamos y necesitamos, pero el valor de ese trabajo es apropiado por los propietarios de los medios de producción como "valor excedente" más allá de lo que recibe por su fuerza de trabajo. Esa plusvalía se acumula como capital. Nuestras necesidades sociales dependen entonces de las decisiones de los capitalistas sobre si son rentables o no. Esta explicación del funcionamiento de la economía moderna es negada por los apologistas del capitalismo, pero es convincentemente clara.



















