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martes, 10 de febrero de 2026

¿Hacia un nuevo modelo de capitalismo o hacia la lenta autoaniquilación capitalista?

La vital importancia de entender el momento histórico: Qué nuevo capitalismo está surgiendo al tensar la cuerda de la sobreexplotación y la desposesión

Andrés Piqueras, La Haine

Normalmente gran parte de las poblaciones europeas, sometidas a unas intensas desinformación, manipulación mediática, malformación programada y censura, a duras penas comprenden el mundo en el que están ni perciben el momento extraordinariamente grave que atraviesa la humanidad.

Peor aún es que entre los propios marxistas parece ser que hay quien piensa que la "lucha de clases" es una batería que funciona por sí sola fuera de su retroalimentación con el contexto local, estatal y mundial de cada tiempo histórico, así como del conjunto de condiciones estructurales e infraestructurales que le caracterizan, llegándonos a decir que pronunciarse por las pugnas entre Estados es simplemente tomar partido por unas u otras burguesías.

Pero lejos de ello, la imbricación de la economía mundial y la globalización del capital hacen que las relaciones Capital/Trabajo estén cada vez más condicionadas por las pugnas entre sectores dominantes, así como por las relaciones interestatales dentro del Sistema Mundial capitalista (y de ellas, especialmente las dadas entre unos "centros" actuando cada vez más como bloque imperial recrudecido contra el resto del mundo, y unas "periferias" emergentes que se han ido sacudiendo su condición de tales).

miércoles, 4 de febrero de 2026

La muerte de Europa


Hans Vogel, The Unz Review

Desde la perspectiva de un observador ingenuo, la democracia en Europa está vivito y coleando. Se celebran elecciones regulares a nivel local, regional y nacional; existen docenas de partidos políticos, y existe una izquierda y una derecha. Hay debates en los parlamentos nacionales y regionales, así como en los ayuntamientos. Hay debates en el Parlamento Europeo en Bruselas, y a veces estos parecen acalorados, y los temas tratados son importantes y auténticos.

Pero espere, quizá haya notado que en algunos parlamentos el presidente ha prohibido el uso de ciertos términos y palabras. En el Parlamento neerlandés, la palabra "omvolking" (reemplazo de población) está estrictamente prohibida. Su uso puede conllevar la suspensión de un diputado. Sin embargo, lo que ha estado ocurriendo en Europa desde mediados de la década de 1970 es precisamente eso: reemplazo de población. Dado que el control gubernamental en Europa se ha vuelto mucho más estricto con los años, es obvio que pocas cosas ocurren en Europa sin que el Estado lo sepa. Al contrario, la mayoría de las cosas ocurren porque el Estado así lo desea.

Basta con observar el Gran Espectáculo del Covid, el "Cambio Climático" y las políticas oficiales que, según se dice, ayudan a combatirlo. Escuchen a todos esos belicistas en Alemania, Francia y en todas partes, gritando que "¡vienen los rusos!". Nadie puede negar que, de hecho, los europeos nativos están siendo reemplazados por africanos y asiáticos. En la UE, con más de 450 millones de habitantes, hay decenas de millones de negros y musulmanes, pocos de ellos con algún respeto o incluso un verdadero interés por la cultura tradicional europea. Muchos de ellos ni siquiera pueden hablar correctamente, y mucho menos leer, el idioma del país europeo del que son ciudadanos. En Bruselas, tres cuartas partes de los menores de 20 años no son europeos. En Viena, la mayoría de los estudiantes de primaria son extranjeros, la mayoría musulmanes. Qué irónico que en 1689 los turcos se vieron impedidos por poco de conquistar Viena y convertirla en una ciudad musulmana, mientras que hoy la juventud vienesa es mayoritariamente musulmana.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Estupor financiero y la burbuja de todo: El FMI y expertos advierten sobre el colapso sistémico global

El FMI y Harley Schlanger advierten que la economía mundial vive un “estupor financiero” sin precedentes que podría detonar la “burbuja de todo”. Mientras el FMI diagnostica la descomposición técnica del sistema, Schlanger propone —siguiendo a Lyndon LaRouche— una reestructuración económica basada en crédito productivo e inversión real.

José Luis Preciado, Mente Alternativa

La economía mundial exhibe hoy una extraña mezcla de aparente calma y vulnerabilidad estructural: mercados en alza, rentabilidades concentradas en un puñado de empresas tecnológicas y, al mismo tiempo, un entramado de riesgos sistémicos que, acumulados, hacen patente la posibilidad de un colapso mayor al de 2008. Ese diagnóstico, técnico y contundente, fue formulado por el Fondo Monetario Internacional en su Global Financial Stability Report (1) y su World Economic Outlook (2) de octubre y noviembre de 2025, que advierten sobre valoraciones estiradas, creciente papel de instituciones no bancarias (NBFI), presiones en mercados de deuda soberana y un reordenamiento de correlaciones y mecanismos que antes servían de “colchón” al sistema financiero. El FMI enfatiza que las herramientas tradicionales de defensa (espacio fiscal, margen de maniobra de bancos centrales, separación de riesgos) se han reducido, dejando al sistema más expuesto a contagios y fallas de mercado.

Esa constatación técnica encuentra eco —y añade dimensión política— en un par de análisis recientes (3, 4) del historiador Harley Schlanger, de la Organización LaRouche. Schlanger resume el fenómeno en términos coloquiales pero contundentes: la “burbuja de todo” combina activos sobrevalorados, apalancamiento extremo fuera de balance y una cultura financiera que sustituye inversión productiva por apuestas especulativas. Para Schlanger, las similitudes con 2008 (hipotecas subprime) y la crisis de las RePo en 2021 no son analogías superficiales: son lecciones ignoradas. Cuando los banqueros y los grandes gestores financieros se encuentran acorralados, la Historia muestra que las respuestas políticas tienden a proteger activos financieros mediante mayor deuda y, en última instancia, redirigir recursos hacia preparativos militares y geopolíticos —una dinámica que, según Schlanger, aumenta el riesgo de conflictos internacionales.

miércoles, 22 de octubre de 2025

La IA encabeza el próximo colapso financiero estadounidense


Misión Verdad

Desde los salones de Wall Street hasta los estudios de televisión del establishment financiero, una palabra vuelve a resonar con fuerza contenida: crisis. No se pronuncia con el dramatismo de 2008 ni con la desesperación de 1929, pero sí con la cautela de quien sabe que la quietud es apenas aparente.

"Tendremos un colapso, pero no puedo decirte cuándo ni cuán profundo será", advirtió recientemente Andrew Ross Sorkin, uno de los analistas más influyentes del periodismo económico estadounidense. La frase, lanzada casi como una confesión, sintetiza el clima de incertidumbre que domina al sistema financiero mientras el optimismo bursátil se expande con un ritmo que recuerda demasiado a los auges previos al colapso.

La promesa de una revolución tecnológica parece sostener la fe en un crecimiento perpetuo, aunque las cifras sugieren que esa expansión depende más de la especulación que de la productividad real. El propio Sorkin, en su entrevista para 60 Minutes, enumeró los paralelismos con la víspera del crack de 1929: meses consecutivos de récords, euforia inversora, relajamiento de las normas y una fiebre tecnológica que empuja a los capitales a asumir riesgos cada vez mayores.

La inteligencia artificial como motor y espejismo

El auge bursátil que atraviesa Estados Unidos en 2025 se sostiene, en buena medida, sobre una sola promesa: la inteligencia artificial. El fenómeno ha reconfigurado la economía financiera hasta convertirse en el nuevo eje de acumulación global.

Las llamadas "Siete Magníficas" (Microsoft, Apple, Nvidia, Amazon, Meta, Google y Tesla) concentran el 80% de las ganancias totales del mercado de valores estadounidense en lo que va de año, y han atraído casi 300 mil millones de dólares en inversión extranjera solo durante el segundo trimestre de 2025.

jueves, 9 de octubre de 2025

La desdolarización y el punto de no retorno

El sistema monetario internacional ya ha superado el punto de no retorno hacia un orden monetario centrado en una única moneda nacional de referencia.

Mauricio Metri, Strategic Culture

El documento FEDS Notes de julio de 2025, titulado "El papel internacional del dólar: edición 2025", elaborado por la Reserva Federal, publicó datos actualizados sobre el índice de uso de las principales monedas nacionales convertibles. Tiene en cuenta los siguientes componentes: reservas de divisas divulgadas (25% del valor), volumen de transacciones en divisas (25%), emisión de deuda en moneda extranjera (25%), préstamos internacionales (12,5%) y depósitos internacionales (12,5%).

Según este índice, que se muestra en el gráfico siguiente, el dólar se ha mantenido relativamente estable durante todo el período comprendido entre 2000 y 2024, oscilando entre 60 y 70. El euro también ha fluctuado poco, entre 20 y 30, al igual que el yen japonés y la libra esterlina, entre 5 y 10. Por otro lado, el renminbi chino (RMB) ocupa solo el quinto lugar en la jerarquía internacional de divisas, con un crecimiento de 0 a 3 en los últimos 15 años. Además, el valor del índice de uso del dólar es superior a la suma de las demás divisas en cualquier año del período analizado.

viernes, 11 de abril de 2025

Estados Unidos: Una deuda explosiva en la Trampa del Dólar

El mundo occidental se enfrenta ahora a acontecimientos que eran visibles desde hace tiempo, pero que siempre fueron ignorados por arrogancia, falta de cultura histórica e ignorancia: una mezcla explosiva de incompetencia y ausencia de pensamiento crítico

Fabrizio Pezzani, Arianna Editrice

Los aranceles del presidente Trump muestran claramente los desequilibrios económicos y sociales de EEUU y el intento de atacar una deuda pública casi fuera de control con recortes de gastos e ingresos fiscales por aranceles que ayuden a frenar la deuda. La deuda de EEUU ya se acerca a los 35 billones de dólares, con un gasto anual en intereses de aproximadamente 1 billón de dólares – superando por primera vez en su historia el gasto en defensa (850.000 millones). El PIB ronda los 28 billones de dólares, con un crecimiento menor que el ritmo de la deuda, y la fragilidad de esta situación se refleja en la resistencia del dólar. Este conjunto de factores podría dificultar la colocación de deuda en los mercados internacionales, mecanismo que hasta ahora ha permitido a Estados Unidos vivir por encima de sus posibilidades.

Este descenso hacia un desequilibrio en las cuentas y hacia un sistema social que muestra signos cada vez más claros de desintegración con continuos hechos ilustrativos de un malestar social al límite del control comenzó progresivamente tras la caída del Muro de Berlin que hizo creer en la omnipotencia de un modelo sociocultural que parecía no tener obstáculos. Para celebrar este acontecimiento histórico, el politólogo Francis Fukuyama escribió el libro “El fin de la historia” sin comprender los tiempos y ritmos de la historia y cómo ésta siempre se repite de formas diferentes pero constantes; nunca una profecía tan celebrada resultó ser un dramático engaño.

jueves, 20 de marzo de 2025

Crisis industrial en el jardín europeo


Martin Lallana, Viento Sur

La historia no se repite, pero rima. Hay ciertos conceptos que reaparecen en la historia en momentos similares: la reindustrialización es uno de ellos. En 1984, el gobierno del Estado español aprobó la Ley de reconversión y reindustrialización. Esto ocurría en mitad de la fase dura de la reconversión industrial, después de la pérdida de más de 600.000 empleos en la industria y el cierre de innumerables empresas manufactureras desde 1977. Durante los últimos años, los pasillos institucionales de la Unión Europea han amplificado el discurso de la reindustrialización verde. Bajo esta retórica, se están aprobando diferentes planes estratégicos orientados a mejorar la competitividad de la industria europea y avanzar en la transición energética. Sin embargo, el escenario de crisis industrial europea en que ocurre esto exige un análisis de fondo. Parece que cada vez que oímos hablar de reindustrialización las personas trabajadoras de la industria deben echarse a temblar.

El otoño de los despidos en la industria

A inicios de 2024, la Confederación Europea de Sindicatos (CES) advertía de la pérdida de 853.000 empleos en la industria manufacturera de la Unión Europea entre 2019 y 2023. Esta caída ocurrió después de una década de relativa estabilidad en el empleo industrial. Lejos de corregirse, las turbulencias económicas del último año apuntan hacia una profundización de la tendencia. Hacemos un repaso de algunos hitos principales, especialmente centrados en la industria de la automoción.

En julio de 2024, Audi anunció el cierre de su fábrica en Bruselas, despidiendo a sus 3.000 personas trabajadoras. La decisión viene motivada por una reestructuración que pone fin a la producción del único modelo que se fabricaba en las instalaciones por una previsión de fuertes caídas en las ventas. El cierre está previsto en febrero de 2025. A esto se suma el plan de reestructuración anunciado en noviembre de 2024, que implica la reducción del 15% de su plantilla en Alemania con el despido de 4.500 personas trabajadoras.

miércoles, 12 de marzo de 2025

Vuelve la austeridad, y esta vez más peligrosa que nunca


Mark Blyth, Sin Permiso

Quince años después de la crisis financiera mundial, la austeridad ha vuelto. Pero esta vez no es solo una idea económicamente peligrosa que promete empeorar una mala situación; en manos de Elon Musk y del presidente argentino Javier Milei, también es un arma política y una herramienta redistributiva.

¿Qué tienen en común Rachel Reeves, Javier Milei y Elon Musk? Todos predican el evangelio de la austeridad como una cura necesaria para lo que aqueja a sus respectivas economías.

Por ejemplo, Reeves, la ministra de Hacienda del Reino Unido, ha endurecido las normas de gasto e inversión del gobierno, a pesar de que la restricción fiscal ha sido una de las principales causas de los problemas del país en los últimos 15 años. Del mismo modo, Milei ha enmarcado la austeridad como el precio que debe pagar Argentina por 20 años de sobreextensión. Argumenta que derrotar a la inflación es el único camino hacia la prosperidad, incluso si al hacerlo se profundiza un pozo de pobreza ya profundo.

Y para Musk, Estados Unidos supuestamente necesita austeridad para evitar la bancarrota. Este argumento es solo una artimaña: los estados con monedas soberanas, especialmente la principal moneda de reserva mundial, no pueden quebrar. La motivación obvia de Musk para recortar los presupuestos públicos es hacer espacio para recortes de impuestos y despedir a los empleados públicos que no comparten su agenda.

viernes, 25 de octubre de 2024

El prolongado estancamiento de la economía mundial

Prabhat Patnaik, Resistenze.org

El hecho de que la economía mundial se desaceleró después de la crisis financiera de 2008 está fuera de toda duda. De hecho, incluso los economistas conservadores estadounidenses han comenzado a utilizar el término "estancamiento secular" para describir la situación actual (aunque dan su propia definición particular). El propósito de esta nota es proporcionar algunos datos sobre las tasas de crecimiento para establecer este punto en particular.

Los cálculos del PIB, notoriamente poco confiables para ciertos países, lo son aún más para el mundo en su conjunto. En la India, muchos investigadores han cuestionado las estimaciones oficiales de la tasa de crecimiento del PIB y han sugerido que esta tasa apenas ha superado el 4-4,5% anual en los últimos años, frente al alrededor del 7% indicado por las estadísticas oficiales. La celebración de la aceleración del crecimiento del PIB en el período neoliberal en comparación con el dirigista parecería completamente fuera de lugar; y si la tasa de crecimiento del PIB apenas ha crecido en comparación con el pasado, mientras que las desigualdades han aumentado significativamente, entonces la afirmación de que la condición de los trabajadores ha empeorado en el período neoliberal sería aún más sólida, como lo demuestran claramente otros indicadores como los datos sobre la ingesta nutricional. Pero a pesar de la incertidumbre sobre los datos, examinemos qué ha sucedido con el PIB mundial.

domingo, 6 de octubre de 2024

Colapso económico y el mundo post-estadounidense

Gran parte de la desvinculación de EEUU, incluida la desdolarización, está siendo facilitada por el BRICS, que crea las instituciones económicas para un orden mundial multipolar

Glenn Diesen, Glenn's Substack

La menguante responsabilidad fiscal de Washington no se resolvió tras la Gran Crisis Financiera de 2008-09, ya que Estados Unidos se dedicó a dar patadas a la lata. Posteriormente, el problema ha crecido en magnitud, ya que la crisis bancaria causada por un exceso de préstamos y gastos se superó pidiendo prestado y gastando aún más para conseguir que la economía volviera a arrancar.

Más de 15 años de bajos tipos de interés han alimentado muchas burbujas de activos, han provocado malas inversiones, han inflado la deuda y han sentado las bases para otra crisis bancaria.

La población estadounidense está profundamente endeudada, la clase media está disminuyendo y la deuda nacional asciende a 35,5 billones de dólares. EEUU paga ahora 1 billón de dólares al año en intereses por esta deuda.

Las contradicciones de la economía son evidentes, ya que el mercado bursátil sigue registrando un fuerte rendimiento prolongado a medida que se introduce imprudentemente dinero nuevo en el sistema, mientras que la economía real va de mal en peor.

lunes, 19 de agosto de 2024

¿Está EEUU al borde de una nueva crisis financiera?

La economía está en el punto máximo de endeudamiento… no hay forma de que se recupere. El 5 de agosto, la Bolsa se desplomó en un nuevo “lunes negro”. ¿Qué lo provocó?. El periodista y analista geopolítico Ben Norton entrevista al profesor y economista estadounidense Michael Hudson.

Ben Norton / Michael Hudson, Geopolitical Economy

Ben Norton: ¿Está EEUU al borde de una posible nueva crisis financiera? Esta es una pregunta que se están haciendo los analistas financieros después de que el 5 de agosto se produjera un desplome del mercado, que se compara con el famoso desplome del "Lunes Negro" en el mercado de valores de 1987. Ambos sucedieron también en lunes. ¿Se trata, entonces, de otro Lunes Negro?

Esta fue la mayor caída del mercado desde el comienzo de la pandemia en 2020, cuando muchos inversores vendieron sus tenencias por temor a que se produjera una gran recesión. De hecho, a partir de la crisis del 5 de agosto, el índice de volatilidad, el VIX, que mide la velocidad con la que se mueven los precios de las acciones del S&P 500 (el índice bursátil de las 500 empresas más grandes de las bolsas de EEUU), se encuentra en su nivel más alto desde el comienzo de la pandemia de Covid-19. Esa es una señal muy peligrosa.

La revista Fortune se refirió a esto como un "baño de sangre bursátil". Los 10 multimillonarios más ricos del mundo perdieron 45 mil millones de dólares de riqueza en un día. Y esto se concentró especialmente entre los oligarcas de las grandes tecnológicas, personas como Jeff Bezos, Elon Musk, Mark Zuckerberg, Bill Gates y Larry Ellison.

Gran parte de la riqueza del mercado de valores de EEUU está concentrada en un pequeño puñado de grandes corporaciones tecnológicas, conocidas colectivamente como los "Siete Magníficos", o MAG7.

El 5 de agosto, el lunes negro, perdieron 600.000 millones de dólares en valor bursátil. Y estas empresas MAG7 son Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla. En 2023, estas empresas MAG7 representaron la mitad de las ganancias totales del S&P 500 en todo el año. Y en un día, cayeron alrededor del 3%. Eso, de nuevo, son alrededor de 600.000 millones de dólares.

miércoles, 7 de agosto de 2024

El segundo lunes negro del Nikkei desata rumores de contagio

La pregunta es si un yen en alza hará estallar el carry trade y desencadenará el efecto dominó que los inversores llevan mucho tiempo temiendo

William Pesek, Asia Times

Mientras el yen japonés se dispara, los inversores buscan correlaciones, es decir, acontecimientos pasados que proporcionen cierta perspectiva sobre lo que podría deparar el futuro a los mercados de divisas.

La búsqueda se ha vuelto frenética, ya que el índice Nikkei 225 Stock Average lidera una ola de ventas global de acciones. El aumento de tipos del 31 de julio por parte del Banco de Japón fue seguido por un informe de empleo estadounidense más suave de lo esperado. El lunes, el Nikkei se desplomó 4.451 puntos, más que el lunes negro de 1987.

Podría decirse que no existe un buen corolario gracias a las incertidumbres que rodean a Japón gracias al "carry trade del yen". Aunque el dólar estadounidense es, con diferencia, la moneda de reserva mundial, pedir préstamos baratos en yenes e invertir esos fondos en activos de mayor rendimiento en otros lugares se convirtió en una operación tan concurrida como nunca antes se ha visto en la historia.

Esto explica por qué cuando el yen sube, las cosas se mueven lateralmente para todo, desde las acciones de Wall Street hasta los bonos del Estado británico, las opciones brasileñas, las propiedades indias y la deuda corporativa china. Las cosas tienden a ir en zigzag cuando el principal país acreedor del mundo va en zigzag.

martes, 6 de agosto de 2024

Quitarse la camisa de fuerza y huir del manicomio

La realidad del capitalismo moderno es la inestabilidad permanente pero sin perspectiva de una crisis que le ponga fin al sistema.

Seth Ackerman, Jacobin

La crisis de 2008 le enseñó al mundo cómo el capitalismo somete la vida humana a las fuerzas del dinero mejor de lo que cualquier tratado marxista podría haberlo hecho.

La economía mundial recuperó un ritmo de crecimiento sostenido, pero las cicatrices psíquicas y sociales todavía no desaparecieron. En términos económicos, los efectos son permanentes: hoy, gracias al derrumbe, las familias estadounidenses nacidas en los años 1970 poseen un 40% menos de riqueza de la que tenían las familias nacidas en el mismo grupo etario hace treinta años. Y las políticas de la década intermedia siguen reverberando con las últimas palabras de Mohamed Bouazizi, el vendedor callejero tunecino que se autoinmoló quince meses después del colapso de Lehman y desató la Primavera Árabe: ¡¿Cómo pretenden que me gane la vida?!

Un hilo rojo vincula este terremoto con una serie de inestabilidades subsecuentes, que abarcan desde Occupy («¡Somos el 99%!») hasta el Oxi («¡No!») griego, pasando por el levantamiento de Jeremy Corbyn («Para los muchos, no para los pocos»). Sin embargo, la supremacía política del capital permanece obstinadamente intacta.

viernes, 16 de febrero de 2024

Crisis de 2007. La Gran Estafa del capitalismo financiero


Diego Fusaro, Geoestrategia

A pesar de la crisis sísmica de 2007, persiste una pregunta que probablemente siga sin obtener respuesta. Colin Crouch la condensó en el título de su ensayo de 2011, The Strange Non-Death of Neoliberalism (La extraña No-Muerte del neoliberalismo, Ed. esp. 2012): ¿por qué el neoliberalismo ha resurgido fortalecido de la crisis de 2007, de la que en realidad habría cabido esperar que, cuando menos, saliera debilitado?

Una respuesta plausible podría ser la siguiente: las élites turbofinancieras lograron que la crisis, de la que eran principales (si no exclusivos) responsables, pareciera causada por las ineficiencias del sector público y por la Deuda de los Estados. Sobre esta base, manipulando hábilmente el consenso de la opinión pública mediante el trabajo siempre celoso ejecutado por el clero intelectual, las mencionadas élites han conseguido hacer que el propio Estado -y, por tanto, lo Público– pague la crisis: es decir, “generosamente” se la han hecho pagar a los asalariados y a los pensionistas, como si realmente ellos hubieran sido los responsables del fracaso del sistema financiero.

jueves, 15 de febrero de 2024

Cinco bancos de Wall Street poseen 223 billones en derivados financieros, el 83% del total


La Comisión de Investigación de la Crisis Financiera (FCIC, por sus siglas en inglés) identificó los derivados como un factor que contribuyó significativamente a la crisis financiera de 2007-2010 en Estados Unidos, haciendo hincapié en la naturaleza no regulada y oculta de millones de contratos de derivados entre las principales instituciones financieras que aumentaron la incertidumbre y el pánico.

Pese a las promesas de la legislación de reforma financiera Dodd-Frank de 2010 para frenar los riesgos asociados a los derivados, datos recientes de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) revelan que cinco grandes holdings bancarios, entre ellos JPMorgan Chase, Bank of America y Goldman Sachs, han dominado el mercado de derivados, con el 83% de los 268 billones de dólares en derivados de todos los bancos estadounidenses al 30 de septiembre de 2023.

Especialmente preocupante es su control sobre el 96% de los derivados de crédito de alto riesgo, por un total de 5,8 billones de dólares. La inyección secreta de la Reserva Federal de 16 billones de dólares en préstamos a tipos inferiores a los del mercado durante el periodo 2007-2010 tenía en parte por objeto estabilizar a los bancos debido al contagio de sus posiciones concentradas en derivados. Para evitar que se repita, los reguladores bancarios federales han propuesto normas de capital más estrictas para 37 bancos dedicados a los derivados y a las operaciones de alto riesgo, lo que ha provocado una fuerte oposición de los megabancos de Wall Street, que ahora presionan contra estas medidas.

La historia de los desastres relacionados con los derivados, como el impacto de Merrill Lynch en el condado de Orange, la quiebra de Lehman Brothers y el colapso de AIG en 2008, subraya los peligros potenciales de las irresponsables burbujas especulativas.


domingo, 28 de enero de 2024

La crisis de los Bancos Centrales occidentales

Katehon, Geopolitika

Mientras Occidente sigue hundiéndose en una crisis estructural imparable, se plantean interrogantes sobre el papel que desempeñan los bancos centrales en los países liberal-democráticos.

Suenan las alarmas en Occidente: sus bancos centrales no son capaces de resolver los problemas económicos actuales. Es más, ya no se espera de ellos que resuelvan problemas que otros actores pueden resolver mejor. Los analistas y planificadores piden cada vez más a los bancos centrales y a sus gobernadores que se centren en tres objetivos: estabilidad de precios, estabilidad financiera y estabilidad macroeconómica. Y alcanzar estos tres objetivos es difícil.

martes, 11 de abril de 2023

¿Crisis financiera a cámara lenta?

Cédric Durand, El Salto

La hegemonía financiera murió por primera vez en la crisis de 2008. Desencadenada por el sobreendeudamiento de los prestatarios pobres estadounidenses, el cataclismo demostró que las promesas hechas en la increíble complejidad de los productos financieros no eran más que fantasías insostenibles, totalmente desconectadas de la capacidad real de nuestras economías para producir riqueza. Como si, dicho con las palabras de Karl Marx, el dinero pudiera «producir intereses del mismo modo que está en la naturaleza del peral producir peras».

La reacción en cadena que siguió a la quiebra de Lehman Brothers puso fin al mito de la autorregulación de los mercados financieros. Incapaz de sostenerse a sí mismo, el sector financiero tuvo que abandonar su pretensión de ser la instancia totalizadora de la vida económica, el lugar donde las preferencias y los recursos presentes y futuros se ajustarían armoniosamente. Sin embargo, el sector financiero ha seguido ocupando hasta el día de hoy la cima de la jerarquía de nuestra organización social. En los estertores de la gran recesión, en medio de las turbulencias de la crisis de la Eurozona o durante la pandemia de la covid-19, los poderes públicos no han dejado de dar prioridad a la estabilidad financiera. Sólo un ejemplo: en 2020 y 2021, para evitar que los efectos de los confinamientos sobre la actividad económica provocasen otro colapso, el Banco Central Europeo (BCE) prácticamente duplicó su balance de situación, proporcionando liquidez y recomprando títulos por un importe total de 4 billones de euros, es decir, alrededor de un tercio del PIB de la Eurozona, cifra equivalente a 12.000 euros por habitante de la misma.

jueves, 23 de marzo de 2023

Por qué la crisis bancaria no ha terminado

Michael Hudson, Global Research

Las quiebras de Silvergate, Silicon Valley Bank, Signature Bank y las insolvencias bancarias relacionadas son mucho más graves que la de 2008-2009. El problema entonces eran los bancos deshonestos que concedían malos préstamos hipotecarios. Los deudores no podían pagar y estaban en mora, y resultó que los bienes inmuebles que habían pignorado como garantía estaban fraudulentamente sobrevalorados, hipotecas basura "mark-to-fantasy" realizadas mediante valoraciones falsas del precio real de mercado de la propiedad y de los ingresos del prestatario. Los bancos vendieron estos préstamos a compradores institucionales como fondos de pensiones, cajas de ahorros alemanas y otros compradores crédulos que habían bebido el Kool Aid neoliberal de Alan Greenspan, creyendo que los bancos no les engañarían.

Las inversiones del Silicon Valley Bank (SVB) no tenían ese riesgo de impago. El Tesoro siempre puede pagar, simplemente imprimiendo dinero, y las hipotecas prime a largo plazo cuyos paquetes compró SVP también eran solventes. El problema es el propio sistema financiero, o más bien, el rincón en el que la Fed post-Obama ha situado al sistema bancario. No puede salir de sus 13 años de Quantitative Easing sin revertir la inflación del precio de los activos y hacer que los bonos, las acciones y los bienes inmuebles bajen su valor de mercado.

En pocas palabras, resolver la crisis de iliquidez de 2009 que salvó a los bancos de perder dinero (a costa de cargar a la economía con enormes deudas), allanó el camino para la crisis de iliquidez profundamente sistémica que apenas ahora se está haciendo evidente.

miércoles, 22 de marzo de 2023

La quiebra del banco de Silicon Valley pone a prueba a los bancos centrales

Martine Orange, Mediapart

La mayor quiebra bancaria de EEUU desde 2008 marca el principio del fin de una década de dinero gratis. Al subir los tipos, los bancos se quedan con reservas devaluadas. Y los reguladores hicieron la vista gorda. La Reserva Federal (FED) se enfrenta ahora a un dilema: continuar su lucha contra la inflación subiendo los tipos, o aflojar para no desestabilizar demasiado el sistema bancario.

Un banco que quiebra en pocos días, las autoridades reguladoras obligadas a intervenir a toda prisa para apagar el incendio, miles de millones que se esfuman en un abrir y cerrar de ojos, el gobierno lanzando llamamientos a la calma... Esto me trae algunos recuerdos. Desde el 9 de marzo, los fantasmas de la quiebra de Lehman Brothers y de la llamada crisis de las hipotecas de alto riesgo han vuelto a acechar al mundo financiero.

El colapso del Silicon Valley Bank (SVB), la mayor quiebra bancaria desde 2008, desató una ola de pánico en Wall Street. Temiendo un posible contagio, todos los operadores liquidaron sus posiciones bancarias: en pocas horas, las acciones de algunos bancos cayeron un 30, un 40 y a veces incluso más de un 50%. Unos 60.000 millones de dólares de capitalización bursátil se esfumaron en un solo día.

martes, 24 de marzo de 2020

¿Es peor esta crisis que la de 2008?

Si la última crisis económica global fue un ataque al corazón, esta podría hacer que todo el cuerpo enfermase gravemente


Adam Tooze, ctxt

En mayo de 2018, el presidente Donald Trump reestructuró y redujo la unidad de preparación ante pandemias. Por supuesto, visto en retrospectiva parece una mala decisión. Sin embargo, no era el primer presidente en hacerlo. La unidad de seguridad sanitaria global del Consejo de Seguridad Nacional (o NSC) de Estados Unidos se fundó con Bill Clinton en 1998. Posteriormente, George W. Bush primero y Barack Obama después eliminaron esta unidad, que fue restablecida en poco tiempo. El hecho es que las administraciones públicas nunca han sabido cómo lidiar con riesgos biomédicos de baja probabilidad y graves consecuencias, como son las pandemias; pues se sientan torpemente en los búnkeres habituales del gobierno moderno y de los modelos de evaluación de riesgos.

Si esto es cierto para el NSC, lo es más aún para los encargados de la política económica. Entre los riesgos discutidos en los círculos de política económica, nunca se ha considerado seriamente un cerrojo de las economías nacionales debido a una emergencia de salud pública. Por supuesto, se ha hablado de “contagio” en las crisis financieras, pero se hablaba de manera metafórica, y no literalmente.

En 2008 vimos cómo la incertidumbre financiera que se extendía debido a la recesión del sector inmobiliario (a modo de “subprime” para financiar los mercados, y de ahí para equilibrar los balances de los principales bancos) amenazaba con provocar un infarto a la economía. Fue este shock financiero masivo, sumado a los daños sufridos por los hogares debido a la crisis inmobiliaria, lo que provocó que la actividad económica se contrajese. En su peor momento, durante el invierno de 2008-2009, se perdieron 750.000 puestos de trabajo al mes: un total de 8,7 millones a lo largo de toda la recesión. Enormes compañías industriales, como GM y Chrysler, trastabillaron al borde de la bancarrota. Para la economía mundial, esto desató la desaceleración más grande nunca vista en el comercio internacional. Gracias a la intervención masiva en la política monetaria y fiscal, en Estados Unidos se consiguió que no llegase a ser una recesión prolongada y profunda. Después de una pérdida del 4,2% del producto interior bruto, la recuperación comenzó en la segunda mitad del 2009. El desempleo alcanzó su cota máxima, 10%, en octubre de 2009.

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