Ucrania no es una llama. Es una cáscara consumida que las potencias occidentales han incendiado y que eventualmente desecharán cuando sus sórdidos juegos hayan terminado
Editorial Strategic Culture
Los actos del “Día de la Independencia” celebrados esta semana en Kiev fueron un auténtico espectáculo del absurdo. La conmemoración se basó en mentiras grotescas y propaganda. La verdad es que su pueblo ha sido brutalmente oprimido por élites corruptas, bajo la influencia de las ambiciones imperiales occidentales, que nada tienen que ver con la independencia, la soberanía o la democracia.
El lunes 24 de agosto, funcionarios europeos se reunieron en la capital ucraniana para conmemorar el 35 aniversario de la declaración de independencia del país como Estado, en medio del colapso de la Unión Soviética en 1991.
La triste realidad es que no hay nada que celebrar, a pesar de los manidos intentos de presentar el evento como algo positivo y significativo. La terrible verdad es que un país y su gente han sido destruidos deliberadamente al enfrentarlos a una nación hermana como Rusia.
Resulta sorprendente, y revelador, que la asistencia de dignatarios extranjeros a Kiev esta semana fuera tan escasa, lo que desmiente los débiles intentos de dotar a la fecha de pompa y ceremonia.
El acto resultó vacío y pareció un mero trámite, carente de sustancia y credibilidad. Según se informó, no había ningún funcionario estadounidense representando a la administración Trump y los asistentes europeos eran de segunda categoría. El representante de mayor rango de la UE era el presidente del Consejo Europeo, António Costa (¿Antonio quién?). Estuvieron ausentes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. Emmanuel Macron, de Francia, y Friedrich Merz, de Alemania, tampoco se presentaron. Estas figuras políticas suelen visitar Kiev para expresar su solidaridad. Su ausencia en una ocasión supuestamente tan trascendental sugiere cierto derrotismo respecto a Ucrania como instrumento contra Rusia.



















