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sábado, 7 de febrero de 2026

El laboratorio bélico de Ucrania


Nahia Sanzo, Slavyangrad

“Martín Lutero dijo una vez: «Un pedo feliz nunca sale de un culo miserable». No nos sirve de nada andar constantemente con la cabeza gacha y quejarnos de lo terrible que es la situación con los enemigos de la democracia. No, depende de nosotros, de la pasión con la que defendamos esta democracia”, afirmó el domingo el ministro de Defensa de Alemania Boris Pistorius, que a pesar del cambio de liderazgo en el Gobierno mantuvo su cartera tras la derrota electoral de Olaf Scholz y la llegada al poder de Friedrich Merz. Mucho más favorable a aumentar el gasto militar y a liderar el esfuerzo de movilización de recursos militares para la guerra de Ucrania, Pistorius destacó más en el Gobierno del socialdemócrata Scholz, que aún mantenía cierto reparo a abrazar el régimen de guerra a causa de sus muchos años de militancia pacifista, que en el de Merz, en el que su postura beligerante es la única postura. Considerado débil, ya que su primer instinto fue enviar a Ucrania material de protección para los soldados en lugar de munición, Scholz dio paso a un hombre mucho más duro y que se ha propuesto que Alemania lidere, no solo el suministro de armas a Ucrania, sino el esfuerzo de rearme a nivel europeo.

En la Europa del rearme, la guerra implica tanto el aumento de la producción del material bélico del pasado como el diseño y fabricación de aquellos elementos que han modificado la forma de luchar. La contraofensiva terrestre de 2023 dejó claros los límites de los modos en los que los países europeos creían que aún se libraba la guerra. Mucho antes de que la operación ofensiva se pusiera en marcha, Ucrania cantó victoria con el anuncio de Alemania de la aprobación del envío de los deseados tanques Leopard, considerados los mejores de Occidente y, por supuesto, muy superiores a cualquier modelo que Rusia pudiera enviar al frente. Scholz, que durante meses había intentado impedir el momento en el que tanques alemanes se dirigieran al este para luchar contra las tropas rusas, fue sometido a una campaña política y mediática internacional hasta que finalmente accedió al deseo ucraniano que, sin embargo, nunca se hizo realidad del todo. Los tanques alemanes, británicos y blindados estadounidenses no pudieron, como esperaban, romper el frente de Zaporozhie y aproximarse a Crimea para obligar a Rusia a negociar una paz en condiciones de capitulación. La guerra ha evolucionado notablemente desde ese momento, pero las innovaciones existentes hacían ya de este un conflicto moderno que implica un cambio a la hora de planificar la defensa de la paz y el peligro de la lucha.

El ocaso de la Unión Europea

La estabilidad europea no se rompió cuando los soldados rusos entraron en Ucrania: la había roto EEUU con la complicidad de la UE extendiendo la OTAN hasta las fronteras rusas

Higinio Polo, La Haine

La moneda falsa lanzada por la Unión Europea afirmando que la estabilidad en el continente se rompió cuando el ejército ruso entró en Ucrania en 2022 sigue siendo utilizada por Bruselas, por Rutte y Ursula von der Leyen. Esa supuesta estabilidad perdida es una argucia más de la propaganda atlantista y de los organismos occidentales más belicistas porque oculta que desde la desaparición de la Unión Soviética, la Unión Europea ha colaborado con entusiasmo en los últimos treinta años en la expansión militar de la OTAN hasta las mismas fronteras rusas. Desde finales de la última década del siglo XX, ese avance paulatino del dispositivo militar de la OTAN era algo que no podía verse más que con preocupación en Moscú: porque ha sido ese plan de Washington y Bruselas la causa de la ruptura de la estabilidad europea.

Ese agresivo despliegue de la OTAN culminó con el apoyo financiero, diplomático y logístico al golpe de Estado del Maidán en la Ucrania de 2014, gestado por EEUU y acompañado con un ardor enloquecido por Varsovia, Berlín y los pequeños bálticos. Después, se añadió el incumplimiento por el régimen golpista de Kiev de los acuerdos de Minsk, firmados en 2014 y 2015, que fueron suscritos también por Merkel, la canciller alemana, y Hollande, entonces presidente francés, y por el abandono posterior del «cuarteto de Normandía». Merkel confesó años después (y Hollande lo confirmó) que el único objetivo de la firma de los acuerdos de Minsk fue para ganar tiempo y rearmar a la Ucrania surgida del Maidán: no les preocupaba la evidencia de un régimen ucraniano de extrema derecha con ministros nazis. Y todavía más, en diciembre de 2021, la Unión Europea aceptó con complacencia la negativa de EEUU a negociar garantías de seguridad con Rusia, que había presentado dos proyectos de tratados, uno con EEUU y otro con la OTAN.

jueves, 5 de febrero de 2026

El largo invierno de la diplomacia


Nahia Sanzo, Slavyangrad

“El invierno es muy largo, pero llegará la primavera. Tened fuerza. Gloria a Ucrania”, proclamó ayer el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, desde la tribuna de la Rada ucraniana en su visita a Kiev. El mensaje es el mismo que el lanzado por Keith Kellogg antes de dejar su puesto como enviado de Trump para Ucrania. “SI Ucrania supera el invierno, tendrá ventaja en la guerra”, afirmó el general, recuperando una falsa esperanza que Zelensky ya había utilizado en 2022. El subtexto de ambas declaraciones es el mismo, el sufrimiento de la población ucraniana es menos importante que los objetivos geopolíticos, por lo que el país debe mantenerse firme y seguir por el camino marcado, una idea que comparten con el presidente ucraniano, dispuesto a aumentar los precios de la factura de la luz para la población que ni siquiera tiene suministro.

Ucrania atraviesa lo más duro del invierno y lo hace nuevamente con ataques contra las infraestructuras energéticas. Más de una treintena de misiles y centenares de drones rusos bombardearon, rompiendo una tregua que Moscú niega que estuviera en vigor, varias centrales ucranianas. “Después del ataque ruso de hoy, el trabajo de nuestro equipo negociador se ajustará en consecuencia”, afirmó Volodymyr Zelensky en referencia a las conversaciones de Abu Dabi, una reunión que debía celebrarse el fin de semana y que marcaba el periodo de tregua parcial. En realidad, pocos son los cambios que Ucrania pueda hacer, ya que su postura ha quedado perfectamente clara: las cuestiones de seguridad, reconstrucción y prosperidad se tratarán en un acuerdo Kiev-Washington que ya está pactado, mientras que el aspecto territorial ha de resolverse sin concesiones. Recientemente, el presidente ucraniano insistió en que Ucrania no reconocerá ni de iure ni de facto ninguna pérdida territorial. La única forma para no reconocer siquiera de facto esas pérdidas es que no haya mención a los territorios en el documento que Ucrania firme, lo que da a entender que Kiev busca un doble acuerdo Estados Unidos-Ucrania y Estados Unidos-Rusia que detalle el marco de resolución, pero que no haya ninguna firma ucraniana en un documento que admita que las partes bajo control ruso seguirán siendo territorio de facto ruso.

miércoles, 4 de febrero de 2026

La muerte de Europa


Hans Vogel, The Unz Review

Desde la perspectiva de un observador ingenuo, la democracia en Europa está vivito y coleando. Se celebran elecciones regulares a nivel local, regional y nacional; existen docenas de partidos políticos, y existe una izquierda y una derecha. Hay debates en los parlamentos nacionales y regionales, así como en los ayuntamientos. Hay debates en el Parlamento Europeo en Bruselas, y a veces estos parecen acalorados, y los temas tratados son importantes y auténticos.

Pero espere, quizá haya notado que en algunos parlamentos el presidente ha prohibido el uso de ciertos términos y palabras. En el Parlamento neerlandés, la palabra "omvolking" (reemplazo de población) está estrictamente prohibida. Su uso puede conllevar la suspensión de un diputado. Sin embargo, lo que ha estado ocurriendo en Europa desde mediados de la década de 1970 es precisamente eso: reemplazo de población. Dado que el control gubernamental en Europa se ha vuelto mucho más estricto con los años, es obvio que pocas cosas ocurren en Europa sin que el Estado lo sepa. Al contrario, la mayoría de las cosas ocurren porque el Estado así lo desea.

Basta con observar el Gran Espectáculo del Covid, el "Cambio Climático" y las políticas oficiales que, según se dice, ayudan a combatirlo. Escuchen a todos esos belicistas en Alemania, Francia y en todas partes, gritando que "¡vienen los rusos!". Nadie puede negar que, de hecho, los europeos nativos están siendo reemplazados por africanos y asiáticos. En la UE, con más de 450 millones de habitantes, hay decenas de millones de negros y musulmanes, pocos de ellos con algún respeto o incluso un verdadero interés por la cultura tradicional europea. Muchos de ellos ni siquiera pueden hablar correctamente, y mucho menos leer, el idioma del país europeo del que son ciudadanos. En Bruselas, tres cuartas partes de los menores de 20 años no son europeos. En Viena, la mayoría de los estudiantes de primaria son extranjeros, la mayoría musulmanes. Qué irónico que en 1689 los turcos se vieron impedidos por poco de conquistar Viena y convertirla en una ciudad musulmana, mientras que hoy la juventud vienesa es mayoritariamente musulmana.

domingo, 1 de febrero de 2026

La larga marcha de la UE hacia su (auto)destrucción

Este artículo argumenta, paso a paso, la tesis central relacionada con la (auto)destrucción de la UE: el hecho de que las clases dominantes europeas, para salvar su “Europa” -es decir, la UE del euro y los capitales-, se preparan activamente para la guerra contra Rusia, que el autor entiende que es el problema central de la actualidad.

Manolo Monereo, El Viejo Topo

A la memoria de Juan Aguilera Galera, amigo y camarada de sueños y esperanzas
“Si Rusia es derrotada en Ucrania, la subyugación europea a los estadounidenses durará un siglo. Si, como creo, Estados Unidos es derrotado, la OTAN se desintegrará y Europa quedará libre”

Emmanuel Todd, octubre de 2025

Introducción. Las crisis siempre revelan lo que la normalidad oculta

La excepción no confirma la regla, la cambia. El riesgo que se corre es que los actores políticos básicos acaben repitiendo viejas fórmulas, conceptos que poco o nada dicen y que, como zombis, parasitan la academia, la esfera pública y siguen colonizando nuestro imaginario social, sobre todo de las élites, al servicio del poder. Ideas como democracia, fascismo, autocracia, derechos humanos, derecha/izquierda pierden su conexión con la realidad social y se convierten en obstáculos para nombrar lo que pasa y actuar, sobre todo actuar, conscientemente ante una realidad en mutación. Por eso, el discurso disciplinario se hace cada día más fuerte y la exclusión del discrepante se practica con tal fiereza que no deja espacio a la crítica. La esfera pública se estrecha y lo políticamente correcto se impone sin rubor, abiertamente.

La dramática situación del genocidio del pueblo palestino emerge con Gaza como cuestión humanitaria, desde la lógica de los derechos y el respeto al ordenamiento internacional. Es mucho más que eso. Pedro Sánchez ha encontrado un espacio que le permite sintonizar con una opinión pública cada vez más movilizada, arrinconar al PP y oponerse abiertamente a VOX. En este tema, el secretario del PSOE ha sido coherente: lleva meses defendiendo el reconocimiento del Estado palestino como tema central de su política internacional, perfectamente compatible, insisto, con su apoyo a la política de rearme impulsada por la señora Von der Leyen (presidenta de la Comisión Europea) y por el señor Rutte (secretario de la OTAN) y, nunca se debe olvidar, al servicio de la estrategia político-militar de los EEUU.

sábado, 31 de enero de 2026

Energía, economía y Fondo Monetario en Ucrania


Nahia Sanzo, Slavyangrad

Territorios, seguridad o alto el fuego son los términos más repetidos estos días por los medios que informan sobre el desarrollo de las negociaciones Rusia-Ucrania. La situación ucraniana sigue siendo dramática y miles de personas tienen que refugiarse en los “puntos calientes” instalados en algunas ciudades para paliar el terrible frío que sufre la parte de la población que ha quedado sin calefacción a causa de los incesantes ataques rusos con drones y misiles. Para paliar esa situación y dar tiempo a la negociación, Donald Trump anunció ayer que había solicitado a Vladimir Putin que Rusia cese en los ataques contra las infraestructuras energéticas ucranianas durante una semana. Según Volodymyr Zelensky, ese alto el fuego parcial comenzó anoche. La semana de tregua energética que Donald Trump afirma que ha conseguido arrancar a Vladimir Putin solo puede mitigar ligeramente el sufrimiento de la población, ya que difícilmente puede dar tiempo a realizar las reparaciones masivas que se requieren. A la destrucción de las infraestructuras energéticas hay que añadir los daños que estos días ha sufrido el puerto de Odessa, una de las principales arterias logísticas del país, con lo que se acumula una parálisis de la economía que mina aún más las dificultades de Ucrania para sostener sus ingresos y poder seguir financiando la guerra.

Como forma más sencilla de proyectar sus problemas sobre su enemigo, Kiev insiste repetidamente en que la economía rusa comienza a estancarse y pone en esa deriva de reducción del elevado crecimiento de los primeros años de la guerra su principal esperanza. El lento descenso económico ruso es también la base sobre la que The Wall Street Journal argumenta el escenario más favorable a Ucrania de los tres que plantea para 2026: todo sigue igual, cansancio de Ucrania y cansancio de Rusia. Curiosamente, pese a las evidentes dificultades, la situación económica no es el motivo por el que el medio señala como posibilidad el agotamiento de Ucrania. En su caso, la causa por la que ese medio occidental considera posible un colapso militar de Ucrania es la dificultad de movilización para cubrir las bajas causadas en el frente. La voluntad occidental de no preguntarse en ningún momento cuáles son las bajas reales de Ucrania evita el alarmismo y permite seguir insistiendo, como hace esta semana un estudio al que da voz The New York Times y que solo se centra en el caso ruso, en que las bajas de Moscú duplican a las de Kiev.

miércoles, 28 de enero de 2026

El garrote contra Groenlandia y una crisis no resuelta

Región casi desconocida hace apenas algunos meses, Groenlandia irrumpió abruptamente como centro del mapamundi geopolítico mundial y puso a prueba su frágil equilibrio
Groenlandia vista desde el espacio. Getty Images

Sergio Ferrari, Rebelión

La tercera semana de enero, el hielo polar ártico de esa isla gigantesca se desplazó hasta la alpina Davos y calentó el debate en el Foro Económico Mundial, relegando los asuntos del temario a un plano virtualmente secundario. Además, mostró un punto de fuerte tensión entre Washington y sus aliados occidentales y debilitó las simpatías de la extrema derecha europea hacia su referente en la Casa Blanca.

Desde 1979, Groenlandia, con más de 2 millones de kilómetros cuadrados de superficie –el 81% bajo el hielo– ha funcionado como un país autónomo dentro del Reino de Dinamarca. Colonizada por nórdicos procedentes de Islandia a fines del siglo X, tras un período de control noruego pasó a manos danesas en el siglo XVIII, relación que ha perdurado hasta hoy. En 2009 logró su autonomía, con derecho a la gestión judicial, policial y de recursos naturales, quedando en manos de Dinamarca la de relaciones exteriores y seguridad.

Centro del debate en el Foro

Ya en Davos, el martes 20 de enero el presidente francés Emmanuel Macron y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, asumieron la iniciativa en la tematización de la crisis groenlandesa al poner en el mismo centro de sus declaraciones el concepto de una Europa “independiente”.

La soberanía y la integridad de este territorio danés autónomo no son negociables, subrayó von der Leyen, aunque dejando la puerta abierta a una posible colaboración con Estados Unidos para decidir sobre su futuro. Por otra parte, advirtió, los recargos arancelarios que propone Trump como retorsión a los países europeos que defienden la soberanía territorial de Groenlandia constituyen un “error”. Y prometió una respuesta europea “firme, unida y proporcionada” al tiempo que destacó la amistad que une a la Unión Europea con Estados Unidos. Días antes, el presidente estadounidense había amenazado a ocho países del Viejo Mundo -que movilizaron una pequeña tropa hacia la isla- con mayores aranceles si no le cedían Groenlandia.

martes, 27 de enero de 2026

La verdadera "ruptura" en Davos

Independientemente de lo que puedan estar tramando los bárbaros, lo que importa es que China ya se encuentra inmersa en la siguiente fase, en la que se espera que sustituya a Estados Unidos como principal mercado de consumo mundial.

Pepe Escobar, Strategic Culture

El viejo mundo se está muriendo y el nuevo mundo lucha por nacer: ahora es la hora de los monstruos.

Antonio Gramsci
Davos 2026 fue un caleidoscopio demencial. La única forma posible de salir del atolladero era ponerse los auriculares y recurrir a la Band of Gypsys, que rompió las barreras sónicas y ahogó una serie de acontecimientos francamente aterradores, entre ellos la conexión entre Palantir y BlackRock, el encuentro entre las grandes tecnológicas y las grandes finanzas, el «plan maestro» para Gaza y la aguda confusión en la diatriba del nuevo Calígula, aquí en la versión de 3 minutos.

Luego estaba lo que los medios de comunicación dominantes de un Occidente fragmentado erigieron como un discurso visionario: la mini obra maestra del primer ministro canadiense Mark Carney, completada con una cita de Tucídides («Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben») para ilustrar la «ruptura» del «orden internacional basado en normas», que ya era un hombre muerto, al menos desde hacía un año.

Y cómo no reírse de la idea extremadamente rica de una carta de 400 millonarios y multimillonarios «patriotas» dirigida a los jefes de Estado en Davos reclamando más «justicia social». Traducción: están aterrorizados, en modo «paraíso de la paranoia», por la «ruptura», en realidad el colapso avanzado del espíritu neoliberal que los enriqueció en primer lugar.

viernes, 23 de enero de 2026

Mordiendo la mano que le da de comer


Nahia Sanzo, Slavyangrad

Resuelta, al menos de momento, la cuestión de Groenlandia gracias a una negociación entre Donald Trump y Mark Rutte –es la OTAN la que negocia y no el país afectado ni, por supuesto, el territorio en cuestión-, que ofreció a Washington aún más control en la isla ártica, ayer fue el día en el que el presidente de Estados Unidos presentó su plan para Oriente Medio y el Consejo de Paz con el que aspira a suplantar a las Naciones Unidas. Pese a que el mandato de ese grupo de personas seleccionadas por Donald Trump para crear una franja de Gaza al servicio de sus intereses, la Carta fundacional de esa “organización internacional” no menciona el territorio en ningún momento, posiblemente porque su ambición no es de implantación regional, sino global. La idea de un Consejo de Paz presidido por Donald Trump aparece en el plan de 28 puntos negociado por Steve Witkoff y Kiril Dmitriev y en el de 20 puntos propuesto por Zelensky como base de la resolución de la guerra rusoucraniana, que ayer recuperó parte del protagonismo perdido.

En su discurso de presentación del Consejo de Paz, en el que insistió nuevamente en la falsedad de haber resuelto 8 guerras –entre las que incluye la guerra Israel-Irán, que Estados Unidos y su proxy regional causaron-, Donald Trump anunció estar a punto de lograr la novena resolución, signo de un nuevo empuje diplomático en las negociaciones con Kiev y Moscú. Como Steve Witkoff, que insiste en que la negociación se reduce a un único problema “salvable”, el presidente de Estados Unidos mostró su optimismo a la hora de lograr la resolución de la guerra que “iba a ser la más sencilla”. Sin embargo, en su encuentro de ayer con Zelensky, que como se anunció el día anterior viajó finalmente a Davos al haber conseguido el compromiso de una imagen con Trump, no se produjo ninguna firma. Ni las garantías de seguridad ni el llamado Plan de Prosperidad están aún listos para la firma de los dos presidentes, signo de que ni siquiera la negociación bilateral Estados Unidos-Ucrania está tan cerca de estar lista como se había dado a entender. Menos aún se sabe de la otra parte de la negociación, lo respectivo a las conversaciones Estados Unidos-Rusia, que se produjeron a altas horas de la noche tras la llegada a Moscú del enviado de Trump para Rusia Steve Witkoff y Jared Kushner –el yerno y confidente del presidente, sin ningún puesto oficial- para reunirse a lo largo del día con Vladimir Putin. A juzgar por las palabras de Yuri Ushakov, que insistió en que no habrá «paz duradera» si no se resuelve la cuestión territorial, sigue sin haber entendimiento en esta cuestión clave.

lunes, 19 de enero de 2026

Ucrania se defiende con dinero que Europa no tiene

El fin de la guerra en Ucrania podría tener consecuencias económicas y políticas igualmente devastadoras para Europa.

Ian Proud, Strategic Culture

La triste verdad es que el fin de la guerra en Ucrania podría tener consecuencias económicas y políticas tan devastadoras para Europa como su continuación.

Ucrania ya enfrenta un déficit de financiación de 63 000 millones de dólares estadounidenses en 2026, y me sorprendería que esta cifra no aumentara si la guerra continúa. El enorme derroche fiscal de Ucrania se debe a dos factores.
  • El enorme coste de mantener un ejército permanente de casi un millón de personas;
  • El enorme gasto que supone importar armas desde Occidente para luchar en la guerra.
La compra de armas no es una fuente de inversión productiva, ya que se queman en el fragor de la batalla. Lo mismo, por supuesto, aplica a Rusia. Ambos países experimentaron una reducción del crecimiento económico en 2025, con Ucrania en un 2,1% y el 1,5%. Y los expertos occidentales señalarían esto como evidencia de que la economía ucraniana está mejorando.

Pero lo cierto es lo contrario. La economía de Rusia es aproximadamente doce veces mayor que la de Ucrania nominalmente y poco más de diez veces mayor si se considera el PIB según la paridad de poder adquisitivo.

Esto se puede ver en las cifras del gasto de defensa.

Rusia gastó una cifra récord de 143 000 millones de dólares en defensa en 2025, en comparación con los aproximadamente 60 000 millones de dólares de Ucrania, es decir, unas 2,3 veces más. Sin embargo, el gasto ruso en defensa representó tan solo el 6,3 % de su PIB, mientras que el de Ucrania fue del 31,7 %. Por lo tanto, un gasto masivo en defensa es un asunto mucho menos crucial para Rusia en términos de su situación económica.

miércoles, 14 de enero de 2026

¿Qué hacer con 90.000 millones de euros?


Nahia Sanzo, Slavyangrad

Frenético en sus ritmos y con todo tipo de frentes abiertos –la agresión contra Venezuela, las amenazas a Cuba, el anuncio de Trump de que “la ayuda está de camino” para alentar las protestas en Irán, la continuación de los ataques en la guerra rusoucraniana y las dudas europeas sobre qué hacer para evitar un enfrentamiento político interno dentro del bloque de la OTAN por Groenlandia-, los países europeos intentan seguir el curso de los acontecimientos tratando de darse la mayor importancia posible. La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos los ha degradado a teatro secundario de las relaciones internacionales y ni siquiera la blanda respuesta de las capitales europeas –callando, publicando comunicados insulsos de condenas que no lo eran o simplemente calificando la cuestión de “muy compleja”- ha conseguido sorprender positivamente a Donald Trump. Tras celebrar lo que considera un éxito rotundo y definitivo, el presidente de Estados Unidos ha puesto su mirada en Groenlandia sin pararse a pensar en el potencial conflicto que ello supone con sus teóricos socios europeos, con los que se ha comprometido a gestionar las garantías de seguridad que colectivamente pretenden ofrecer a Ucrania en caso de alto el fuego.

Incapaces de responder a ninguno de los grandes conflictos internacionales aportando ideas, vías de resolución o medidas constructivas, los países europeos se han aferrado a las cuestiones que les son más cómodas, defender las protestas en Irán y amenazar a Teherán con más sanciones y continuar aprovechándose de la coyuntura para exagerar el peligro ruso y dar así una respuesta a la cuestión de Groenlandia y justificar la continuación de su política en relación a la guerra en Europa. Francia y el Reino Unido siguen trabajando para crear ese contingente de 15.000 tropas que enviar a la Ucrania del futuro, en la que un alto el fuego y prudencial distancia del frente protejan a los efectivos europeos de un enfrentamiento con Rusia para el que ninguno de los dos ejércitos está preparado. Sin embargo, ante lo improbable de una aceptación inmediata por parte de Moscú de ese despliegue europeo, el anuncio es, por el momento, un brindis al sol sin ningún compromiso de crear realmente la logística de esa hipotética misión ni de enviar tropas ante el riesgo de un ataque ruso.

domingo, 28 de diciembre de 2025

Se está gestando una rebelión en Europa


Thomas Fazi, Sin Permiso

El primer ministro de Bélgica ha aprendido por las malas que no hace falta ser un populista demagógico para incurrir en la ira de la Unión Europea (UE). Hasta hace poco, el conservador moderado Bart De Wever había permanecido en gran medida al margen del foco de atención europeo. Esto le resultaba relativamente fácil, dado que su partido pertenece al grupo de centro-derecha Conservadores y Reformistas Europeos del Parlamento Europeo, que se ha alineado firmemente con la Comisión de Ursula von der Leyen en lo relativo a Ucrania. Sin embargo, en cuestión de meses se ha convertido en el enemigo público número uno de la clase dirigente de Bruselas.

¿Su delito? Oponerse al plan de Bruselas de confiscar los activos rusos congelados en Europa. La inmensa mayoría de ellos están depositados en Euroclear, una cámara de compensación con sede en Bruselas que se encuentra en el centro de la liquidación global de valores. Para el grupo de presión belicista de Europa, liderado por Francia y Alemania, la confiscación se presentaba como la única forma de seguir financiando el esfuerzo bélico de Ucrania o, en su defecto, de obligar a los Estados miembros a asumir colectivamente la carga mediante otros medios cada vez más extraordinarios.

Sin embargo, Bélgica tenía razones de peso para resistirse. Confiscar —o expropiar funcionalmente— los activos del banco central ruso violaría uno de los principios más sacrosantos de las finanzas internacionales: la neutralidad y la inviolabilidad de las reservas soberanas. Incumplir ese principio no solo sentaría un peligroso precedente, sino que también expondría a Bélgica a consecuencias legales, financieras y geopolíticas potencialmente graves, ya que Euroclear tiene allí su sede.

martes, 23 de diciembre de 2025

El nuevo nivel de desesperación de la UE le da un respiro a Zelensky

La verdadera pregunta para la UE y la OTAN es: ¿cómo harán frente al oprobio que seguirá?

Martín Jay, Strategic Culture

Resulta inconcebible que la Unión Europea, tan impotente a nivel mundial, siga haciendo esfuerzos extraordinarios para apuntalar al único régimen que, durante breves instantes cada semana, aún le da una apariencia de propósito. A pesar de todas las señales, ahora palpables, de que Zelenski se aferra al poder mientras quienes lo rodean son arrestados por cargos de corrupción o, en algunos casos, incluso huyen del país y dejan tras de sí más pruebas de una corrupción colosal —pruebas que implican al propio presidente interino—, la UE hace todo lo posible por mantener el statu quo.


En la cumbre de la UE celebrada en Bruselas el 18 de diciembre, si bien los líderes no llegaron a un acuerdo para liquidar los activos rusos en beneficio de Ucrania, sí acordaron pedir prestados 90 000 millones de euros en los mercados para financiar el presupuesto bienal de Kiev. La explicación ofrecida por Ursula von der Leyen fue completamente absurda: afirmó que Rusia acabaría devolviendo el préstamo, canalizado a través del gobierno de Kiev como "reparaciones". Sabe, por supuesto, que esto nunca ocurrirá. Sin embargo, mentir a las cámaras se ha convertido en una costumbre semanal para la presidenta de la Comisión Europea, una líder que, notablemente, ha sobrevivido a dos mociones de censura en el Parlamento Europeo en los últimos meses.


domingo, 21 de diciembre de 2025

El plan A para robar a Rusia fracasa, así que el plan B de las élites europeas es robar a sus ciudadanos

La Unión Europea está capturada por fascistas belicistas y ladrones que harán cualquier cosa para saciar sus fantasías rusófobas

Strategic Culture

El Plan A consistía en robar la riqueza soberana de Rusia y entregársela al corrupto régimen neonazi ucraniano para continuar la guerra indirecta contra Rusia. Ursula von der Leyen y una camarilla de élites europeas rusófobas habían impulsado el plan de robo durante meses. A pesar de la engañosa retórica legalista sobre un "préstamo de reparaciones", el plan fue insoportable para varios estados de la UE, quienes lo interpretaron como un robo a gran escala e imprudente.

Incluso el Banco Central Europeo y el FMI advirtieron contra este plan, ya que desestabilizaría la credibilidad y la viabilidad financiera a largo plazo de la Unión Europea.

Esta semana, la presidenta de la Comisión Europea, Von der Leyen, y otros eurócratas no electos, como el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, intentaron, sin éxito, que los 27 países se adhirieran a su plan para saquear 200.000 millones de euros de activos rusos. La riqueza rusa ha sido incautada ilegalmente en bancos europeos desde que estalló la guerra indirecta impulsada por la OTAN en Ucrania en 2022. Respaldando a Von der Leyen en su desquiciada obsesión están el canciller alemán, Friedrich Merz, el primer ministro polaco, Donald Tusk, y otros supuestos líderes rusófobos.

viernes, 19 de diciembre de 2025

Reino Unido y la UE en una carrera para destruir hasta el último vestigio de libertad de expresión

Gran Bretaña, un país que prácticamente inventó los principios de la libertad de expresión, es ahora el país más represivo y atrasado de Occidente

Martín Jay, Strategic Culture

Gran Bretaña, un país que prácticamente inventó los principios de la libertad de expresión, es ahora el país más represivo y atrasado de Occidente, ridiculizado a diario por los mismos países que agasajaron por su historial en materia de derechos humanos. Hay muchísimos casos que, al menos, han aparecido en las noticias —al menos en redes sociales—, pero el caso de una madre a la que la policía entró en su casa mientras se bañaba para arrestarla por llamar "maricón" a su exnovio ha conmocionado a muchos, dado que el novio en cuestión la golpeó y ni siquiera le envió el mensaje. Elizabeth Kinney escapó de la cárcel, pero recibió una condena que incluía servicio comunitario y una multa considerable. Kinney fue solo una de las aproximadamente 12.000 personas que cada año en el Reino Unido son arrestadas y acusadas por expresar su opinión sobre un tema que el estado considera que podría perjudicar a alguien o, en el caso de la política, si simplemente desafía una narrativa. Esta farsa parece haberse salido de control cuando el largo brazo de la ley incluso arrestó e interrogó a la periodista de derecha Katie Holmes, quien, durante una rutina de comedia stand-up, se llamó a sí misma una "spazza" y posteriormente fue detenida durante horas por la policía del Reino Unido por el "delito".

Sin embargo, mientras Gran Bretaña se hunde en su peor momento, con el Estado estrangulando el derecho de sus ciudadanos a expresar sus ideas, o incluso pensemos en el caso de una activista antiabortista que fue arrestada por rezar en silencio, lo notable es la falta de protestas de las masas, muy conocedoras de la historia y de lo que creen que lucharon sus antepasados ​​en dos guerras mundiales. A menudo, las personas mayores, muy lúcidas en sus ideas sobre por qué los británicos no llevan documentos de identidad, a diferencia de los europeos, no reaccionarán con firmeza ante la oleada de arrestos absurdos y preocupantes de quienes desean ejercer la libertad de expresión, unos 30 al día.

jueves, 18 de diciembre de 2025

La gran corrupción de la OTAN, edición 2025

Ucrania sigue presionando para unirse a la Alianza, así como a la UE, está prácticamente planificada la eutanasia

Lorenzo María Pacini, Strategic Culture

Burocracia y dinero

Empecemos. La OTAN es una alianza política y militar creada para garantizar la seguridad colectiva entre los países miembros. Sin embargo, detrás de las decisiones políticas y las operaciones militares hay una estructura administrativa bastante precisa, un sistema financiero complejo y una forma específica de administrar los recursos y las economías internas. Comprender estos aspectos nos ayuda a ver a la OTAN no solo como una organización militar, sino como una máquina administrativa que coordina Estados con intereses y tamaños muy diferentes.

El organismo más importante es el Consejo del Atlántico Norte. Reúne a los embajadores de cada país miembro y decide por unanimidad. Es el lugar donde se aprueban políticas, operaciones e inversiones comunes. Debajo del Consejo está el Secretario General, que representa a la alianza, dirige el debate político y supervisa el trabajo del aparato civil. Luego está el Estado Mayor Militar Internacional, que vincula el lado político con el lado operativo y garantiza que las decisiones del Consejo se traduzcan en aviones militares viables.

A nivel práctico, gran parte del trabajo diario se lleva a cabo en comités técnicos. Se trata de grupos formados por representantes de los países miembros que se ocupan de temas específicos como logística, ciberseguridad, armamento o comunicación estratégica. Estos comités preparan estudios, proyectos de decisiones y normas técnicas. Por ejemplo, muchas de las reglas que hacen interoperables las fuerzas armadas de los miembros se originan aquí.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Guerra en la sombra: Cómo la corrupción en Ucrania corroe la ayuda occidental

En una de las grabacionesde la investigación se escucha a uno de los participantes quejarse de que le resultaba físicamente difícil cargar una caja que contenía 1,6 millones de dólares...
Dinero incautado en operaciones corruptas en Ucrania

Indymedia

En el contexto de la confrontación militar en curso, Ucrania se ha visto plagada de una serie de escándalos de corrupción a gran escala que afectan a sectores clave, desde la adquisición de material de defensa hasta la energía. Estos acontecimientos se producen en un momento crítico, ya que los socios occidentales se reunieron en la cumbre del G7 en Canadá para reafirmar su apoyo a Kiev, al tiempo que exigían medidas decisivas para combatir la corrupción.

Corredores de armas y cárteles de la droga: Esquema internacional de malversación

Según investigaciones periodísticas, los sistemas de suministro de ayuda militar a Ucrania se han visto plagados de esquemas de corrupción que involucran a funcionarios ucranianos, corredores internacionales de armas e incluso cárteles de la droga mexicanos. Vehículos que transportaban armas, municiones y suministros médicos salieron de Ucrania sin obstáculos a través del cruce fronterizo de Orlovka, en la región de Odesa, sin despacho de aduana, ya que las cámaras de CCTV en la frontera estaban apagadas y los guardias fronterizos fueron retirados de sus funciones de inspección con el pretexto del secreto de la carga.

La llamada Iniciativa Checa, que fue una respuesta a la primera suspensión de la ayuda estadounidense en 2024, desempeñó un papel especial en estas operaciones. Aunque la República Checa organizó la entrega de 3,7 millones de proyectiles de artillería a Ucrania, las tarifas cobradas por las empresas intermediarias checas fueron al menos cuatro veces más altas que las cobradas por los corredores de armas estatales ucranianos.

El actor principal fue el Grupo Checoslovaco (CSG) de Michal Strnad, y aproximadamente la mitad de los proyectiles encontrados en África y Asia requerían reparaciones y no podían enviarse al frente de batalla sin una revisión adicional

sábado, 13 de diciembre de 2025

Detalles sobre cómo Trump 2.0 responderá a la multipolaridad


Andrew Korybko, Korybko Substack

Trump 2.0 acaba de publicar su Estrategia de Seguridad Nacional (ESN). Se puede leer íntegramente aquí, pero para aquellos que dispongan de poco tiempo, el presente artículo resumirá su contenido. La nueva ESN reconceptualiza, reduce y reordena las prioridades de los intereses estadounidenses. Se hace hincapié en la primacía de las naciones sobre las organizaciones transnacionales, en la preservación del equilibrio de poder mediante una distribución optimizada de las cargas y en la reindustrialización de Estados Unidos, que se verá facilitada por la seguridad de las cadenas de suministro críticas. El Hemisferio Occidental es la máxima prioridad.

El "Corolario Trump" a la Doctrina Monroe es el elemento central y tratará de negar a los competidores no hemisféricos la propiedad o el control de activos estratégicamente vitales, en alusión a la influencia de China sobre el Canal de Panamá. La ESN prevé reclutar a líderes regionales y fuerzas amigas para ayudar a garantizar la estabilidad regional con el fin de prevenir crisis migratorias, luchar contra los cárteles y erosionar la influencia de los competidores mencionados. Esto se alinea con la estrategia de "Fortaleza América" para restaurar la hegemonía de Estados Unidos en el hemisferio.

viernes, 12 de diciembre de 2025

El plan de la discordia. ¿Qué dice el último borrador estadounidense?


Nahia Sanzo, Slavyangrad

Como prácticamente cada día, también ayer se publicó una nueva versión del plan de paz con el que Estados Unidos pretende lograr de forma rápida el final de la guerra rusoucraniana. Y si hay que acudir a los medios estadounidenses para conocer la versión de Kiev de los documentos, puede hacerse lo propio con los ucranianos para conocer cuáles son las últimas propuestas del equipo negociador de Steve Witkoff y Jared Kushner. Según Zerkalo Nedely, uno de los medios de mayor rigor en Ucrania, la versión más reciente entregada por Estados Unidos a Ucrania -previa a las modificaciones que Kiev y sus aliados europeos tratan de realizar actualmente- es, en esencia, “una nueva versión del Plan de paz de Trump”. “Así que podemos decir sin miedo a equivocarnos que el nuevo es prácticamente el viejo que aún no se había olvidado”. Esta valoración contrasta con los postulados relatados por David Ignatius en The Washington Post que, aunque con la ambigüedad de no dar a conocer qué versión estaba analizando, deja lo suficientemente claro que está refiriéndose a la interpretación del plan deseada por Ucrania y sus socios continentales. La ventaja del medio ucraniano es que, al contrario que el periodista estadounidense, que se basa en lo relatado por sus fuentes, dice disponer de una copia del documento que analiza.

“De las propuestas esenciales no-ucranianas”, afirma ZN.UA, el único de los 28 puntos que ha desaparecido del documento, es el que según The Wall Street Journal había negociado Rustem Umerov, la amnistía general por los actos cometidos durante la guerra, que aquella semana fue percibido como un intento de indultar, no solo crímenes de guerra, sino casos de corrupción. La ausencia únicamente de este punto implica que permanecen en el documento -aunque quizá hayan sido modificados- puntos como los que mencionaban la prohibición de ideologías de odio como el nazismo o los que se referían a aspectos sociales como la oficialidad de la lengua rusa y la eliminación de la persecución de las iglesias ortodoxas vinculadas al patriarcado de Moscú, dos aspectos que los países europeos trataron de demonizar apelando a la soberanía ucraniana. El motivo era el mismo que hacía imposible conceder estatus especial y derechos lingüísticos y culturales a la población de Donbass, la aspiración de centralización social, cultural, política e ideológica de la Ucrania post-Maidan, que dice defender los derechos del pueblo ucraniano pero que siempre limita el sector de población al que se refiere.

Estados Unidos declara la guerra a Europa

La administración Trump ha publicado su tan esperado documento sobre la Estrategia de Seguridad Nacional. Es una buena noticia para quienes buscan mejorar las relaciones con Rusia basadas en el respeto mutuo y la prosperidad compartida. Es una mala noticia para los belicistas globalistas que han pervertido la asociación transatlántica convirtiéndola en una plataforma de conflicto perpetuo

Scott Ritter, Forum Geopolitica

No a la expansión de la OTAN. Reconocimiento de que la política de expansión sin restricciones de la OTAN ha sido perjudicial para los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos. Y una declaración contundente de que Europa, en su actual trayectoria de confrontación con Rusia, es una amenaza para los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos.

Estas son algunas de las principales conclusiones de la recién publicada Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) de los Estados Unidos.

La NSS es un documento fundamental elaborado por el poder ejecutivo de los Estados Unidos que delinea las prioridades y preocupaciones en materia de seguridad nacional y establece una estrategia amplia para abordarlas.

La publicación de la NSS es un requisito legal establecido en la Ley Goldwater-Nichols de 1986 y sirve como documento político fundamental en el que se basan otras directrices de aplicación, como la Estrategia Militar Nacional de los Estados Unidos, publicada por el Departamento de Defensa/Guerra.

En resumen, es algo muy importante.

Muy importante.

Y supone un problema para Europa y la OTAN.

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