El goteo de asesinatos a gazatíes no se detiene. Hace apenas unas horas, una familia con una hija de seis años fue bombardeada; y una niña de siete años murió tiroteada
Queralt Castillo Cerezuela, Al Mayadeen
"Israel", a quien Estados Unidos ha dejado totalmente fuera de las conversaciones de alto al fuego con la República Islámica, continúa mirando de reojo a Teherán y, si bien no ha continuado atacando objetivos iraníes desde que se firmara el memorando de entendimiento, sí ha amenazado con retomar las hostilidades si Irán le ataca. Donde sí continúa bombardeando es hacia Gaza, a pesar del acuerdo de alto al fuego alcanzado el pasado mes de octubre y a pesar del compromiso de no bombardear territorio gazatí. En un alarde —una vez más— de su impunidad, "Tel Aviv" mantiene la violencia contra los gazatíes y el goteo de personas asesinadas por el ejército sionista no deja de aumentar: un padre, una madre y su hija de seis años el pasado 15 de julio —sobrevivió uno de los hijos de la pareja—; seis agentes de policía en la comisaría en el campamento de Jabalia y dos civiles, en el norte, el 14 de julio; tres jóvenes muertos y 15 heridos por el ataque de un dron el 13 de julio; una niña de nueve años a causa de unos disparos el pasado 12 de julio…
Siguiendo su tónica habitual desde el 7 de octubre de 2023, el ejército israelí apunta de manera arbitraria y abre fuego contra civiles, ya sea contra las tiendas de refugiados en los campamentos donde malviven los desplazados palestinos o hacia las pocas viviendas que quedan en pie en los diferentes núcleos urbanos del enclave. Los ataques se suceden bajo la atenta mirada de una comunidad internacional cómplice con el genocidio y mientras los soldados israelís continúan expandiendo su dominio en territorio gazatí, donde ya se han hecho con el 70 pro ciento de territorio.














