Como se puede ver en este sintético avance, “Israel”, su diplomacia político-militar, no descansa y sigue expandiendo la influencia del sionismo y su doctrina de muerte, genocidio y destrucción por todo el continente.
Carlos Aznárez, Al Mayadeen
Cada vez es mayor la influencia sionista en Latinoamérica y el Caribe. No solo se trata de la apertura de posibilidades de relaciones políticas, económicas y militares, que “Israel” pudo lograr de la mano de su socio fundamental, Estados Unidos, sino también de una audaz maniobra de presión y cooptación de mandatarios y altos cargos de distintos países, sobre los que trabaja sin descanso cada una de las colectividades judías haciendo lobby, estableciendo relaciones de intereses, y en determinados casos "apretando clavijas a quienes no se dan cuenta la importancia que “Israel” tiene en el mundo", de acuerdo a expresiones de un dirigente de una entidad sionista de Colombia.
En lo que hace al auge de la presencia israelí en tierras latinoamericanas, el caso de Argentina ha adquirido una importancia vital para el expansionismo sionista. Si bien el país es uno de los que siempre contó con una alta adhesión al pensamiento de Theodoro Herzl (creador doctrinario del sionismo) dentro de la colectividad judía, en los últimos años esto se ha multiplicado, ya sea por adhesión plena o por imposición casi mafiosa sobre quienes no se someten a los dictados de las organizaciones definidamente pro-israelíes. Desde 2023 con la llegada al gobierno de Javier Milei, el relacionamiento argentino con “Israel” pegó un salto monumental. Milei hace gala de ser "el primer y principal presidente sionista" del continente, y ha generado relaciones carnales con “Tel Aviv”, aplaudiendo sin rubor, el accionar genocida del gobierno de Netanyahu, y viajando a “Israel” en repetidas ocasiones para generar todo tipo de acuerdo comercial, militar y de inteligencia.














