La importancia de esta película no radica únicamente en su contenido o en la fuente de su información, sino también en la posibilidad de utilizarla como prueba en foros políticos y judiciales internacionales con fines de rendición de cuentas y enjuiciamiento penal, basándose en el principio de que "tu propia boca te condenará"
Mohammad Halasa, Al Mayadeen
La conmoción o la tormenta política que desató el documental Naza en "Israel", tras su primer pase en el Festival de Cine de Venecia hace unos días, no fue algo descartable ni sorprendente en el contexto de la situación interna israelí.
La película, que documenta con pruebas y testimonios el sistema de asesinato y vigilancia masiva que sigue el "ejército" israelí en la Franja de Gaza, no aportó nada nuevo respecto a la información que presentó sobre los civiles gazatíes que fueron atacados en la Franja, sino que su novedad radicó en su fuente; esta vez la información procedió de "dentro de casa", pues los dos directores de la película fueron israelíes y los testigos fueron soldados del "ejército" de ocupación que participaron en la guerra contra la Franja.
Históricamente, cantar fuera del coro del consenso sionista "impuesto" con respecto al pueblo palestino y a su vida —la cual una abrumadora mayoría israelí coincidió en que carece de valor, mientras esa misma mayoría creyó que la guerra que libra "Israel" contra Gaza fue justificada y moral— siguió siendo algo inusual e inaceptable.
En contraste con el frenético esfuerzo de "Israel" por imponer leyes disuasorias contra todo aquel que niegue su narrativa sobre lo que ocurrió el siete de octubre —entre ellas la aprobación por parte de la "Knesset" de la ocupación israelí, hace dos años, de una ley que castigó con cinco años de prisión a todo aquel que negara los hechos que ocurrieron durante el ataque de Hamas el siete de octubre de 2023, los cuales la ley describió como "la masacre del 7 de octubre"—, "Israel" recurrió, en una burda contradicción, a practicar la negación con sus propios crímenes y con todo lo que contradijo su política y no fue de su agrado, fuera cual fuese su origen.













