Muchos hombres y mujeres valiosos han caído en esta lucha frente a los arrogantes del mal. Los enemigos del género humano jamás comprenderán que quienes aman la libertad de sus pueblos, no conocen la palabra rendición, pero que tampoco tienen miedo al martirio.
Dax Toscano Segovia, Al Mayadeen
“En verdad, Dios ama a quienes combaten por su causa en filas apretadas, como un firme edificio”La humanidad se enfrenta a uno de sus períodos más oscuros, comparable con el dolor y sufrimiento vividos bajo la época del nazifascismo.
(Sagrado Corán, 61:4)”
A lo largo de la historia han surgido sujetos crueles que han llevado adelante las acciones más inhumanas con el propósito de mantener sometidos a pueblos a los que han saqueado, explotado y esclavizado para su provecho.
Leopoldo II de Bélgica convirtió al Congo en su reserva personal, adueñándose no solo de territorios y recursos, sino de hombres y mujeres negras a quienes sometió a las más brutales torturas, dictaminando cortarles los pies, las manos, los brazos y las orejas si desobedecían o no cumplían las órdenes del amo blanco, mientras otros, cuya cifra se desconoce aún, fueron asesinados.
En el siglo XX destacan por su maldad nombres como los del emperador japonés Hirohito, responsable directo de los crímenes cometidos por sus soldados contra el pueblo chino, el déspota filipino Ferdinand Marcos y su esposa Imelda que establecieron un régimen tiránico y corrupto en su propio país o el primer ministro del Reino Unido, Winston Churchill, conocido como “El carnicero de Bengala”, causante de la muerte de millones de personas en la India.














