viernes, 2 de octubre de 2026

La salida de las fuerzas de EEUU de Irak: ¿se cumplió lo que había planteado Sayyed Nasrallah?

La existencia de razones estadounidenses para la retirada no invalida el hecho de que las fuerzas opuestas a la presencia de Estados Unidos trabajaban para lograr el mismo resultado. Por lo tanto, la pregunta crucial ahora es: ¿Quién es el mayor ganador, política y estratégicamente?

Laila Nicolás, Al Mayadeen

Con la culminación de la salida de las fuerzas de Estados Unidos de Irak, se cierra un capítulo que se prolongó durante más de dos décadas de presencia militar estadounidense en el país. Pero la salida de las fuerzas no significa necesariamente un retroceso de la influencia de EEUU en Irak. Una cosa es la retirada militar y otra, la influencia.

En la práctica, Estados Unidos no abandona completamente Iraken el sentido político o económico, y todavía posee importantes herramientas de influencia adquiridas mediante los acuerdos que suscribió con el Estado iraquí, de las relaciones económicas y de sus relaciones con las instituciones estatales, además de una influencia diplomática que no está necesariamente vinculada a la presencia de fuerzas militares sobre el terreno.

La retirada militar plantea una pregunta fundamental: ¿es lo que estamos presenciando hoy exactamente el proceso del que habló el exsecretario general de Hizbullah, Sayyed Hassan Nasrallah, después del asesinato del general Qassem Suleimani y de Abu Mahdi Al Muhandis a comienzos de 2020?

El 5 de enero de 2020, pocos días después de la operación de asesinato en el aeropuerto de Bagdad, Sayyed Nasrallah declaró claramente que la verdadera respuesta al asesinato no consistía en atacar a civiles estadounidenses ni en una respuesta militar limitada, sino en "expulsar a las fuerzas de Estados Unidos de Irak y de la región".

¿Está Trump a punto de autodestruirse por su última iniciativa sobre el diésel?

Occidente está gobernado por los líderes más necios de la historia.

Martín Jay, Strategic Culture

Es un reflejo de nuestra época que los líderes occidentales no solo sean más débiles que nunca, sino también los más ineptos, con Donald Trump a la cabeza. Su última iniciativa ha enfurecido a la prensa económica, que ha movilizado a todos los expertos para criticarla duramente. Trump quiere limitar las exportaciones de diésel desde Estados Unidos, lo que, según él, reducirá los precios del diésel en las gasolineras estadounidenses, pero es una idea tan absurda que muchos analistas políticos señalan su propia desesperación al jugar a lo que uno de ellos denominó "una ruleta económica donde, si la bola cae en rojo, lo perdemos todo". Los expertos predicen que tal iniciativa solo reduciría los precios del diésel en un 5% para los camioneros estadounidenses, pero, según los economistas de Goldman Sachs, aumentaría los precios de la gasolina en las gasolineras. Dejando de lado que la prohibición del diésel también está perjudicando la economía petrolera mundial —lo que tendrá sus propias repercusiones para los consumidores estadounidenses—, Trump está demostrando que no solo no cuenta con economistas inteligentes a su alrededor que lo asesoren sobre estos caprichos nocturnos, sino que él mismo prácticamente no entiende nada sobre cómo funciona la economía estadounidense.

jueves, 1 de octubre de 2026

Si la IA está colapsando, la historia debería ser "Encarcelar", no "Salir bajo fianza"

¿Existe una burbuja de IA? Algunos indicadores clave apuntan a que sí, y cuando las burbujas estallan, pueden producirse fuertes conmociones en los mercados inmobiliario y laboral que perduran durante años

Dean Baker, CEPR

El desplome de Oracle a finales de semana , sumado a la admisión de Sam Altman de que su equipo de OpenAI no tiene ni idea de lo que está haciendo, ha generado la esperanza de que la burbuja de la IA esté a punto de estallar. Aún es pronto para saber si hemos presenciado un escenario similar al de Bear Stearns en la burbuja de la IA, pero debemos estar alerta ante otro posible desastre como el de la burbuja inmobiliaria: los rescates bancarios.

Para que quede claro, cuando la avaricia de la mayoría de los grandes bancos los llevó al borde de la quiebra al estallar la burbuja inmobiliaria, el gobierno acudió al rescate con billones de dólares en efectivo, préstamos y garantías. Justificaron esta intervención masiva con la gran mentira: si no salvábamos a los bancos, nos veríamos afectados por la Segunda Gran Depresión.

La gran mentira se repitió solemnemente en artículos de opinión y noticias de todo el espectro político. Destacados demócratas, como el futuro presidente Obama y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, la impulsaron con la misma vehemencia que el entonces presidente George W. Bush y su gabinete. Las opiniones disidentes fueron, en gran medida, excluidas del debate público.

Para ser claros, permitir que el libre mercado hiciera su magia y llevara a la quiebra a la mayoría de nuestros bancos más grandes, junto con muchos más pequeños, habría empeorado la recesión. Pero habría contribuido más a reducir la desigualdad de riqueza que veinte impuestos sobre el patrimonio como el de Piketty. (Las cuentas bancarias de todos estaban garantizadas por la FDIC, por lo que todos, excepto los más ricos, habrían tenido acceso total a su dinero). Sin embargo, la idea de que nos habríamos enfrentado a una década de desempleo de dos dígitos sin los rescates era un completo disparate.

El imperialismo y su encrucijada

En este artículo el autor señala la importancia de los comicios presidenciales que se celebrarán en primera vuelta el 4 de octubre de 2026, ya que está en juego la soberanía nacional, que peligraría si triunfa el bolsonarismo, ya que su proyecto es de absoluta sumisión al poder imperial usamericano
Flávio y Eduardo Bolsonaro junto a Donald Trump
en el despacho Oval de la Casa Blanca. Mayo 2026

Jair de Souza, Rebelión

Mirando en retrospectiva las últimas cuatro décadas de nuestras contiendas electorales, llegamos a la conclusión de que Lula se enfrenta hora al más insignificante e inepto de todos los adversarios con los que se ha confrontado a lo largo del tiempo.

Hay casi un consenso entre los analistas de que el representante del clan bolsonarista que encabeza la principal plataforma opositora logra ser incluso menos culto, más grosero y troglodita que el propio patriarca a quien debe su designación. En sus dos décadas de actividad parlamentaria, jamás ha ejercido protagonismo en nada de real relevancia, ni ha heredado siquiera el carisma demencial que caracteriza a su progenitor.

No obstante la validez de estas observaciones, Lula está inmerso en la más encarnizada campaña electoral de su vida. ¿Qué podría explicar esta contradicción tan aberrante?

Para empezar a aclarar el panorama, hay que tener en cuenta que la columna vertebral de las fuerzas enemigas del pueblo brasileño no está constituida por los personajes que integran nominalmente el movimiento nazifascista conocido como bolsonarismo. En realidad, estos no pasan de herramientas al servicio de aquellos que, en esencia, determinan la agenda que deben asumir.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Cuando los monstruos caminan entre nosotros


Henry Giroux, Counter Punch
Tenemos muchos monstruos que destruir.

–George Seferis

Pero, ¿cómo puede alguien decir la verdad sobre el fascismo si no está dispuesto a denunciarlo abiertamente, a menos que esté dispuesto a alzar la voz contra el capitalismo, que es lo que lo engendra?

–Bertolt Brecht

Hace más de cuatro décadas, el compositor e intelectual griego Manos Hadjidakis lanzó una advertencia que hoy se lee menos como una reflexión sobre el fascismo y más como una profecía de nuestro tiempo. El mayor peligro, sugirió, surge cuando nos acostumbramos al monstruo, cuando su presencia ya no escandaliza la conciencia y su violencia comienza a integrarse en la rutina diaria. La tolerancia no disminuye al monstruo; multiplica las condiciones que le permiten prosperar, fortaleciendo su presencia en la vida pública hasta que la propia monstruosidad adquiere la autoridad para gobernar. En este caso, el colapso de la conciencia es inseparable de la disociación entre «creencia y juicio, convicción y acción».

Hemos llegado a ese momento.

Los monstruos ya no se esconden en las sombras. Ocupan oficinas presidenciales y ministerios, comandan ejércitos y fuerzas policiales, controlan plataformas digitales, dominan las pantallas de televisión, administran fronteras, construyen centros de detención y transforman el sufrimiento ajeno en teatro político. Su discurso de purificación racial, deportación masiva, exterminio, venganza y descarte ya no produce la indignación que antes generaba. La crueldad se exhibe como fortaleza. La humillación se convierte en entretenimiento. El espectáculo del sufrimiento se transforma en fuente de placer político. Lo que debería ser insoportable se vuelve familiar; lo que debería provocar resistencia se integra en la rutina diaria.

Las premisas erróneas que subyacen a la "guerra contra Rusia" de los europeos

Fue el análisis erróneo de Occidente lo que lo ha atrapado en una escalada de acciones que ponen en riesgo la seguridad de Europa y la encaminan hacia una guerra con Rusia

Alastair Crooke, Strategic Culture

En los últimos días, las clases políticas europeas han subido el volumen al máximo con mensajes claramente concertados y compartidos: "Se avecina una guerra con Rusia; Rusia pretende atacar a la OTAN; debemos prepararnos; abastecernos de agua embotellada y alimentos enlatados, y estar listos para ofrecer a nuestros hijos al servicio militar obligatorio". "Muchos morirán; pero es su deber defender a su país".

¡Qué disparate! Para dejarlo claro, los líderes europeos, entre ellos el Alto Representante de la UE, Kallas, y el canciller alemán, Merz, se vistieron deliberadamente con ropa de camuflaje para demostrar su "preparación para la defensa" durante la Cumbre Ártica Europea del 14 de septiembre. (Pueden verse a estos políticos europeos con uniformes militares aquí).

Parecen absurdos. Sin embargo, eso no puede desviar la atención de la pregunta: ¿Qué es exactamente esta histeria que se apodera de los tecnócratas europeos?

A primera vista, el mensaje unificado de que Rusia está a punto de atacar Europa y que se avecina una guerra carece de sentido. Europa no cuenta con los hombres, las municiones, la financiación ni la capacidad industrial para librar una guerra contra lo que hoy se considera una de las principales potencias militares, además de ser el Estado con el mayor arsenal de armas nucleares.

martes, 29 de septiembre de 2026

De My Lai a Minab: una pregunta que todo estadounidense debería hacerse


Mohammad Sarfi, Teheran Times

Después de que la Misión de Investigación de la ONU sobre Irán declarara que tenía motivos razonables para creer que Estados Unidos había cometido crímenes de guerra en dos ataques —contra una escuela en Minab y un estadio deportivo en Lamerd— durante su ofensiva militar contra Irán, Washington respondió con una negación apresurada, sin ofrecer pruebas que justificaran su rechazo a las conclusiones.

La negación se produjo cuando una investigación de Bloomberg informó de que, a las pocas horas de un ataque con misiles estadounidenses contra una escuela primaria en Minab que mató a más de 120 niños, algunos miembros del personal del Pentágono ya sabían que los misiles estadounidenses habían causado la masacre.

Algunos se preguntarán cómo el gobierno estadounidense puede negar crímenes tan flagrantes. Retrocedamos en el tiempo, varias décadas.

En la mañana del 16 de marzo de 1968, tropas estadounidenses entraron en el complejo de aldeas de Sơn Mỹ, en la provincia de Quảng Ngãi, al sur de Vietnam. Una de las zonas era conocida como My Lai. Las fuerzas estadounidenses esperaban encontrarse con combatientes del Viet Cong, pero en su lugar se toparon con una población civil. No obstante, tropas de una unidad estadounidense llevaron a cabo una masacre de civiles, asesinando a cerca de 500 personas.

lunes, 28 de septiembre de 2026

La batalla por Brasil

Las elecciones brasileñas de octubre serán una disputa decisiva para el futuro político de América Latina. Frente al avance de la extrema derecha y la alianza entre bolsonarismo y trumpismo, una victoria de Lula tendría consecuencias que exceden ampliamente las fronteras de Brasil

David Cavalcante, Jacobin

La batalla electoral por el poder en Brasil será el principal enfrentamiento político de América Latina y el Caribe en 2026, y su desenlace puede alterar la correlación de fuerzas en la región durante años. El próximo 4 de octubre tendrán lugar las elecciones generales y la primera vuelta de la elección presidencial más importante del subcontinente.

También se renovarán los 513 escaños de la Cámara de Diputados, elegidos mediante un sistema proporcional en cada estado, y dos tercios del Senado Federal, con dos senadores por estado y por el Distrito Federal. Además, se elegirán los gobernadores de los 26 estados y del Distrito Federal, así como los diputados de las respectivas asambleas legislativas.

Más de 158 millones de electores están habilitados para votar, según el Tribunal Superior Electoral. Las urnas se distribuyen en 2.637 zonas y 496.856 secciones electorales, tanto en Brasil como en el exterior. Se trata de una gigantesca elección simultánea que, gracias al sistema electrónico de votación y escrutinio, permite conocer los resultados pocas horas después del cierre de las urnas, previsto para las 17:00.

No existe un «conteo rápido» basado en muestras, como ocurre en otros países de la región, ni se utilizan tarjetas perforadas o papeletas como en Estados Unidos. La elección de presidente y vicepresidente es directa, y el escrutinio, que en el pasado podía prolongarse durante días, se completa actualmente en pocas horas. El sistema brasileño se cuenta así entre los más ágiles y seguros del mundo.

Ni ciegos ni sordos

Las intervenciones en el Segmento de Alto Nivel del 81er. período de sesiones, en la ONU, han puesto los puntos sobre muchas íes. Así lo hizo este sábado el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, al asegurar que "la ley de la selva no puede ser el futuro de la humanidad"

Marina Menéndez, Al Mayadeen

Activo más allá de los pronunciamientos de principios, el segmento de alto nivel del 81er. período de sesiones de la Asamblea General de la ONU ha transcurrido poniendo el dedo en la llaga de los asuntos más peliagudos del acontecer mundial. Pese a la ausencia de mecanismos que forzaran la observancia por los poderosos de las normas y del hoy burlado Derecho Internacional, el foro más representativo de las naciones del planeta ha demostrado, mayoritariamente, valentía y honradez para condenar los crímenes que emergen de tantas arbitrariedades.

El orbe evidenció que le importa la forma en que la unipolaridad nos está amenazando a todos: desde el abucheo y la soledad en que quedó la sala para repudiar la política de "Israel" mediante el desprecio a su primer ministro, Benjamin Netanyahu, y expresar su solidaridad con el pueblo palestino, pasando por el seguro sentimiento de disgusto que debió despertar en tantos el irrespetuoso discurso de Donald Trump, a quien la presencia de la mayoría de los representantes del orbe, lejos de desanimarlo por pudor, pareció entusiasmarle para proseguir amenazando a las naciones que no se rinden ante sus presiones.

Los discursos de ambos —Netanyahu y Trump—, constituyeron momentos de sombra que no lograron opacar el sabor a justicia que dejó la gallardía de un Lula ratificando que Brasil "no cabe en el traspatio" de nadie; el orgullo del presidente iraní, Masud Pezeshkian, cuando respondió a las amenazas de Trump y denunció los crímenes de Washington y "Tel Aviv"; o la sinceridad del jefe del Estado español Pedro Sánchez al referirse, entre las cosas que ha visto en sus ocho años de mandato, a la crueldad que "ya ni se inmuta al ver las costillas de un niño hambriento o un hospital reducido a escombros", en clara alusión a Gaza.

domingo, 27 de septiembre de 2026

¡Alto a la guerra contra Irán del loco rey Donald!


Jeffery Sachs, Common Dreams

Estimados miembros del Congreso,

En unas declaraciones verdaderamente descabelladas ante los líderes mundiales en la ONU, Donald Trump declaró que "tengo que tomar una decisión importante", ya sea negociar un acuerdo con Irán o, en cambio, "aniquilar a la República Islámica" y llevar a Irán "al infierno sin ninguna posibilidad de supervivencia".

Lo presentó como una decisión personal. El hecho de que el pueblo estadounidense se oponga rotundamente a la guerra de Trump no significa nada. Y en cuanto a los votantes, añadió que no les da “absolutamente ninguna importancia” a las próximas elecciones de mitad de mandato a la hora de decidir sobre sus acciones y el destino de Irán.
La amenaza del presidente de aniquilar a un Estado miembro de las Naciones Unidas , pronunciada desde la tribuna de la Asamblea General, humilló a Trump ante el mundo.
Nada limita a este presidente. No está sujeto a la ley, la Constitución, la Carta de las Naciones Unidas ni a la opinión pública, ni nacional ni internacional. Cuando se le preguntó a principios de año si tenía algún límite a su poder, respondió: «Sí, hay uno. Mi propia moral. Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme».

Trump inició su discurso conmemorando el 250 aniversario de la Declaración de Independencia y ensalzando la libertad de Estados Unidos. Lo cierto es que el autoritarismo de Trump supera con creces el del rey Jorge III, contra quien se rebelaron las colonias.

La economía de la destrucción


Joan Robinson, Monthly Review

Estamos sentados discutiendo ideas totalmente banales. La pregunta importante no es si la tasa de inflación es alta o baja o puede controlarse, sino si nuestra generación tendrá éxito en destruir el mundo. Estamos viendo cómo se acumula el suministro de armas a medida que los estadounidenses y los soviéticos avanzan de un sistema de misiles a otro. Esta misma amenaza afectará a la próxima generación. Debemos darnos cuenta de que la acumulación de arsenales de destrucción precede a la discusión sobre la inflación y el desempleo. La carrera armamentista es un asunto demasiado serio como para que nos contentemos con discutir teorías económicas que flotan en la estratosfera.

La teoría economica actual solo contribuye a la profundización de la recesión que sufrimos. En el ambiente que vivimos, se considera que una política económica inteligente conduce a pensamientos peligrosos. Los programas de empleo, bienestar y otros programas de ayuda se consideran peligrosos porque se consideran socialistas. En cambio, los gobiernos han descartado cualquier idea de lograr el pleno empleo. Se centran en los medios para reducir la inflación restringiendo el crédito, cuando de hecho esto empeora la situación al reducir la inversión y la actividad productiva. Las tasas de interés se empujan a niveles absurdos, lo que actúa contra la demanda empresarial de préstamos y, a su vez, reduce el crecimiento de la actividad productiva real. Ante el aumento de la deuda y de los costes por intereses, las empresas recortan el gasto y la inversión. Las fábricas despiden a más y más trabajadores a medida que las empresas buscan reducir costes y la economía se mueve más profundamente hacia la recesión. Las políticas de los gobiernos occidentales son estúpidas y desastrosas. Pero la forma en que la democracia ha funcionado es convirtiendose en una subasta en la que gana el mejor postor. Los gobiernos escuchan a [Milton] Friedman y a los Chicago Boys y ponen en marcha políticas que solo actúan indirectamente sobre los precios. Las formas de aumentar el empleo, por otro lado, se consideran socialistas y deben descartarse como peligrosas e inflacionarias.

Meta y la regulación de la IA


Editorial de La Jornada

Un jurado de Nuevo México, Estados Unidos, determinó que Meta engañó a los usuarios de ese estado sobre sus protecciones de privacidad, en un caso vinculado al escándalo de Cambridge Analytica. Ésta era una consultora política que recopiló indebidamente datos personales de millones de usuarios de Facebook para publicidad política durante las elecciones estadunidenses de 2016 y el referéndum del Brexit en Reino Unido. Facebook sabía que la empresa de consultoría compró los datos en diciembre de 2015, pero lo reveló hasta abril de 2018 y sólo porque un usuario presentó una demanda. El fallo establece que comentarios realizados por el presidente ejecutivo de Meta (matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp), Mark Zuckerberg, así como entradas del blog de la empresa, hacían creer a las personas que tenían control sobre la información personal que compartían en la plataforma y que ésta contaba con políticas generales sobre cómo abordaba el discurso de odio o la desinformación. En realidad, vendía los datos a aplicaciones de terceros, y aplicaba excepciones a sus políticas para determinados usuarios, según el estado.

No es, ni por asomo, la primera vez que la compañía enfrenta un escándalo por su cuestionable modelo de negocio. En 2023, una coalición de más de 40 fiscales generales en Estados Unidos la acusaron de contribuir de manera deliberada a la crisis de salud mental juvenil. Los estados argumentaron que diseñó intencionalmente características manipuladoras y adictivas (como el scroll infinito, alertas incesantes y filtros de belleza que dañan la autoestima) para atrapar a los menores en Facebook e Instagram. En 2021, Frances Haugen, ex gerente del equipo de Integridad Cívica de Facebook, filtró miles de documentos internos en los cuales se exhibe que los ejecutivos sabían perfectamente que sus algoritmos causaban efectos sociales tóxicos como exacerbar la depresión, adicción, acoso y polarización política extrema. La división de Integridad Cívica estaba justamente para abordar esos problemas, pero las propuestas de cambios al algoritmo a fin de mitigar la toxicidad eran rechazadas por la empresa porque reducir el contenido escandaloso o dañino provocaba una caída en el “compromiso” (tiempo que los usuarios pasan en la plataforma) y amenazaba las ganancias. Desde 2020, la deficiente moderación de contenido se ha desmantelado, con lo que se da mayor espacio al discurso de odio.

¿Está llegando a su fin el dominio de Israel? Macklemore y la guerra cultural por Palestina


Ramzy Baroud, Counter Punch

La sección "Page Six Hollywood" publicó recientemente: "Estalla una guerra de cartas abiertas entre facciones proisraelíes y propalestinas en Hollywood". Hace tan solo unos años, un titular como este habría parecido impensable.

El artículo describía una lucha cada vez más abierta entre las fuerzas pro-palestinas y pro-israelíes dentro de la industria del entretenimiento. Por un lado, artistas y otras figuras del sector se posicionan claramente en contra del genocidio israelí en Gaza; por otro, defensores de Israel intentan negar dicho genocidio ante pruebas irrefutables.

Sin embargo, ni siquiera este planteamiento logra contar la historia completa. Lo que está ocurriendo es mucho más trascendental que una disputa entre celebridades o una «guerra de cartas abiertas». Forma parte de una incipiente revolución cultural en la sociedad estadounidense, una que ya ha alcanzado las más altas esferas del establishment cultural del país. Y en esa lucha, Israel está perdiendo, y perdiendo estrepitosamente.

Si bien el artículo reconocía que el apoyo a Palestina se había vuelto lo suficientemente fuerte como para dividir abiertamente a Hollywood, ocultaba la magnitud de la transformación en curso al presentar el momento como una "guerra" entre dos facciones.

sábado, 26 de septiembre de 2026

El fin del mundo está próximo

Cada vez que surge una nueva tecnología aparece alguien para anunciar el fin del mundo. Fue así con la imprenta, la radio, el cine, la televisión, la computadora, internet

Frei Betto, Al Mayadeen

La tecnología es asombrosa. Bastan unas rápidas digitalizaciones para saber si va a llover la próxima semana, cuál es la distancia entre París y Londres, cómo se prepara una deliciosa sopa cordobesa llamada salmorejo. Ahora la evolución de la tecnología ha avanzado tanto que, según algunos entendidos, puede predecirse el fin del mundo.

Daniel Kokotajlo, un antiguo empleado de OpenAI, asegura que el fin del mundo está previsto para el próximo año. Según él y el investigador Eli Lifland, la IA alcanzará en abril de 2027 una superinteligencia que causará la extinción de la humanidad. No obstante, Kokotajlo rehízo los cálculos y extendió el plazo del apocalipsis cibernético hasta 2034.

La pareja integra el selecto grupo “AI Doomers”, la secta de los que creen que las máquinas destruirán el mundo.

Un mundo patas arriba

¿Podrán las civilizaciones reunir los fragmentos de conocimientos y perspectivas más antiguas para proporcionar el contexto necesario para que el discurso moral vuelva a ser inteligible?

Alastair Crooke, Strategic Culture
Esquema de una charla impartida en la Escuela Superior de Economía de Moscú, el 7 de septiembre de 2026
El futuro global suele plantearse como el de un mundo multipolar o multinodal, con la suposición implícita de que los estados se llevarían mejor y resolverían sus diferencias más fácilmente mediante el diálogo que mediante la guerra.

Este meme circuló ampliamente en los años anteriores a la Primera Guerra Mundial. Se escribieron libros que sugerían que la guerra era imposible: el texto definitivo sobre este concepto, publicado originalmente en 1910 con el título de La gran ilusión, se convirtió en un éxito de ventas internacional.

Su autor, Norman Angell, argumentó que, debido a la gran dependencia de las naciones de un sistema comercial global altamente interconectado, el costo económico de la guerra superaría restringido cualquier posible beneficio. Afirmó que una nación victoriosa sufriría la misma ruina económica que la vencida, lo que haría obsoleto el concepto tradicional de conquista militar. Su argumento fue interpretado popularmente como una forma de hacer que la guerra fuera "imposible".

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