El presidente saliente Lula ganó ampliamente el debate presidencial frente a su adversario de extrema derecha, Flávio Bolsonaro, antes de la segunda vuelta del 25 de octubre de 2026
Salim Lamrani, Rebelión
Durante casi dos horas, Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, los dos candidatos que pasaron a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, confrontaron sus proyectos para el futuro de Brasil. El debate se inclinó claramente a favor de Lula, quien hizo gala de toda su experiencia, su dominio de los temas, su agilidad para responder y su capacidad para poner a su adversario frente a sus propias contradicciones.
Desde el principio, Lula puso de manifiesto las debilidades del candidato de extrema derecha en materia de seguridad. Bolsonaro afirmó que adoptaría una política de tolerancia cero, calificaría a las organizaciones criminales como grupos narcoterroristas y reduciría la edad de responsabilidad penal a 16 años. El presidente saliente no dejó de señalar varias contradicciones. Bajo la presidencia de su padre, Jair Bolsonaro, cerca de un millón de armas de fuego y mil millones de municiones entraron en circulación en Brasil con la aprobación del Estado entre enero de 2019 y enero de 2022. ¿Cómo se puede afirmar que se pretende aplicar una política de mano dura contra el crimen organizado mientras se favorece la circulación de armas de fuego en el país?














