martes, 3 de noviembre de 2026

¿Quién le teme al socialismo de la Generación Z?

De Francia a la India, los jóvenes encabezan la actual ola de protestas. En lugar de negar la importancia de la política generacional, podemos verla como una manera en que las personas dan sentido a sus posibilidades de vida y a las oportunidades que se les niegan
Estudiantes secundarios sentados frente a agentes de las fuerzas del orden en el centro de Perpiñán, Pirineos Orientales, en el sur de Francia, el 24 de octubre de 2026. (JC Milhet / Hans Lucas vía AFP / Getty Images)

Elias Koenig, Jacobin

¿Qué ronda por la cabeza de la clase dominante en estos días? Si las páginas de The Economist son un indicador confiable, es el espectro del «socialismo de la Generación Z»: el creciente apoyo entre los jóvenes a las políticas que apuntan a gravar a los multimillonarios, socializar la economía y detener el genocidio en Gaza, como lo evidencia la popularidad de políticos como el alcalde de Nueva York Zohran Mamdani, el líder del Partido Verde de Inglaterra Zack Polanski o el candidato presidencial francés Jean-Luc Mélenchon. A comienzos de este verano, la revista dedicó un número entero a «contraatacar» a esta «amenaza a la prosperidad», e instó a sus colegas liberales partidarios del libre mercado a «dejar de pedir disculpas» y a presentar una «defensa más contundente del capitalismo». El cebo de indignación funcionó: el buzón de la revista se inundó de respuestas críticas, una selección de las cuales publicó más tarde en una sección titulada «¿Nos apuramos en atacar al socialismo de la Generación Z?».

Sin embargo, la verdadera réplica ha llegado desde las calles. En todo el mundo, movimientos masivos encabezados por la Generación Z denuncian el aumento del costo de vida y la corrupción política, además de reclamar mejor educación, atención médica y protecciones ambientales. La India es un caso ilustrativo: el mismo día en que se publicó el editorial de The Economist, decenas de miles de jóvenes manifestantes enfurecidos inundaron Nueva Delhi, se enfrentaron en batallas callejeras con una policía local desorientada y violenta y paralizaron el corazón de la capital india. Las protestas se habían desatado por los comentarios del presidente de la Corte Suprema de la India, Surya Kant, quien durante una audiencia de la Corte Suprema había comparado a los jóvenes desempleados con «cucarachas» y «parásitos». Centrado inicialmente en la rendición de cuentas en materia educativa, el movimiento amplió desde entonces su plataforma para incluir demandas de reformas electorales y económicas.

Mientras Trump se "muestra amable" con Moscú, la CIA intensifica la guerra con Rusia


Alastair Crooke, Conflicts Forum Substack

El 23 de octubre, The Atlantic publicó un perfil del director de la CIA, John Ratcliffe. Su subtítulo contiene la información más reveladora del artículo: « El director de la CIA, John Ratcliffe, dirige una agencia que está en guerra con Rusia, incluso mientras Trump se muestra conciliador con Putin».

El artículo de The Atlantic no oculta su propósito oculto: presentar a Ratcliffe como un profesional imparcial que domina a la perfección las complejidades de la guerra de Ucrania. Un profesional que le dice las cosas como son al presidente, dejando que este decida sus opciones.

Sin embargo, el elogio que The Atlantic dedica a Ratcliffe oculta cuestiones sustanciales sobre la integridad de los análisis de inteligencia de la CIA, su impacto en la política y hasta qué punto la pura fascinación por las operaciones encubiertas militarizadas inevitablemente obstaculiza el periodismo analítico crítico. El análisis no se ajusta a la realidad.

La inteligencia nunca es del todo objetiva. Y su profesionalismo depende en gran medida de la cultura de servicio, que puede cambiar —y de hecho cambia—.

Por ejemplo, el general Itai Brun, antiguo jefe de la división de investigación y análisis de la Inteligencia Militar de las FDI, advirtió que la incapacidad de Israel para reconocer los planes de Hamás para el 7 de octubre no se debía a una falta de información, sino a un fallo cultural y de enfoque.

lunes, 2 de noviembre de 2026

La guerra con Irán podría empeorar catastróficamente pronto

Cada vez parece más probable que Donald Trump intente una imprudente campaña de bombardeos contra Irán tras las elecciones de mitad de mandato. Y cada vez parece más probable que tenga consecuencias desastrosas
Una vista panorámica muestra el humo que se eleva tras un ataque aéreo ocurrido el 6 de marzo de 2026 en Teherán

Branko Marcetic, Jacobin

Entre toda la actividad en torno a las elecciones de mitad de mandato de este martes y la intromisión de Donald Trump en la política brasileña, es fácil olvidar que hay una guerra en curso. Pero, sin duda, la guerra de Trump contra Irán sigue latente, y todo indica que podría estallar de una forma terrible muy pronto.

Según varios informes, Trump ha estado planeando un nuevo ataque contra Irán que probablemente se lanzará después de las elecciones de mitad de mandato, aunque, según el Wall Street Journal , el presidente aún no ha decidido firmemente si lo llevará a cabo. El Journal informa que este nuevo ataque sería una "guerra corta e intensa" que afectaría la infraestructura iraní, su arsenal de municiones y sus instalaciones nucleares, o al menos eso es lo que fuentes han comunicado a la prensa estadounidense. El senador Chris Murphy, quien ha sido informado sobre algunos de los planes de ataque, los ha calificado de "descabellados" y ha dicho que conducirían a "la probable destrucción de nuestro compromiso con el estado de derecho", lo que sugiere algo potencialmente más amplio e incluso más extremo.

Por qué ganó Lula


Yanis Varoufakis, Sin Permiso

El domingo 25 de octubre, el pueblo brasileño logró algo que los analistas consideraban imposible. Reeligieron como presidente al exmetalúrgico Luiz Inácio Lula da Silva —en vísperas de su 81.º cumpleaños—, frenando así la marea trumpista, evangélica, neofascista y sionista que recorre América Latina. Apenas tres semanas antes, Lula había quedado segundo en la primera vuelta, por detrás de Flávio Bolsonaro, hijo y heredero político del hombre que urdió un cínico golpe contra la democracia brasileña. Además, los principales candidatos eliminados en esa primera ronda eran de derechas, y sus votantes tenían todos los motivos para inclinarse hacia Bolsonaro. Sin embargo, Lula revirtió esa desventaja y ganó con un margen de casi cuatro millones y medio de votos.

Su victoria revela una historia más amplia: la de una guerra, la guerra de clases que una minoría libra contra la mayoría en todo el mundo occidental. Es una guerra reconocida por sus propios vencedores; el propio Warren Buffett llegó a decir: «Existe una guerra de clases, es cierto, pero es mi clase —la clase rica— la que está librando esta guerra, y vamos ganando». Buffett no exageraba. Durante casi cuatro décadas, los gobiernos y los bancos centrales de Occidente han movido todas las palancas políticas en una misma dirección: lograr que el patrimonio de unos pocos crezca a costa de los ingresos de la mayoría.

domingo, 1 de noviembre de 2026

¿Cuánto falta para que Europa reconozca su fracaso en Ucrania?

Se acerca el momento en que Europa deberá aceptar su derrota en Ucrania. Mientras el Ejército ruso se prepara a cruzar el río Dnieper, Donald Trump rompe con Zelenski, quien ha hecho una alianza con organizaciones criminales de la droga y lavado de dinero. La banca tiene mucho que perder en esta guerra. Macron es hombre de Rothshild, y Merz lo es de BlackRock, con importantes inversiones en tierra ucraniana. ¿Hasta cuando la élite atormentará al pueblo europeo para ocultar su fracaso?

Thierry Meyssan, Red Voltaire

Rusia tardó mucho tiempo en cumplir el papel que le asignaba la Resolución 2202 del Consejo de Seguridad de la ONU, lo cual hizo al iniciar su operación militar especial en Ucrania.

También es cierto que los otros dos Estados que esa resolución mencionaba como garantes de la aplicación de los Acuerdos de Minsk, Alemania y Francia, no hicieron absolutamente nada.

En cierto momento, el presidente ruso Vladimir Putin llegó incluso a reprender al oligarca Konstantin Malofeyev cuando este, en nombre de la Santa Rusia, reclutó cosacos para prestar ayuda a los pobladores del Donbass, frente a los nacionalistas integristas que los masacraban con el consentimiento del entonces presidente de Ucrania Petro Porochenko.

Cierto es que Malofeyev, dueño del grupo de comunicación Tsargrad y de una parte del grupo de telecomunicaciones Rostelecom, es un notorio monarquista y que actuaba en interés de un gran duque. Putin intervino entonces recordándole que tener mucho dinero no le daba derecho a actuar en lugar del Estado.

El presidente Putin inició la intervención rusa en Ucrania sólo cuando los nacionalistas integristas planificaron una operación militar de gran envergadura, no sólo contra la población del Donbass sino también contra Crimea, que ya había regresado a la Federación Rusa. Incluso lo hizo de forma precipitada, reconociendo las repúblicas del Donbass como Estados soberanos el 21 de febrero de 2022, cuando el Kremlin ni siquiera había podido sumar al estado federal las banderas de la República Popular de Donetsk y de la República Popular de Lugansk.

sábado, 31 de octubre de 2026

La crisis francesa refleja una disputa por el futuro de Europa

Las protestas en Francia son otra expresión de un malestar que recorre todo el continente. Pero mientras crecen la precariedad económica y el descontento social, los líderes europeos siguen defendiendo las políticas de ajuste que alimentan la crisis
Jean-Luc Mélenchon busca canalizar la energía de las protestas hacia la reconstrucción del modelo social francés. Un enfoque en abierta oposición con los dogmas presupuestarios europeos, que siguen presionando por más recortes


Harrison Stetler, Jacobin

El malestar social que sacude actualmente a Francia es, en muchos sentidos, un fenómeno nacional. La frustración ante un sistema educativo desbordado estalló a finales del mes pasado en forma de movilizaciones, bloqueos y acciones colectivas en las escuelas y las universidades. A mediados de octubre, al movimiento estudiantil se sumaron sectores más amplios de la población, hartos de los altos precios de la gasolina, la inflación persistente y la caída de los salarios reales.

La violenta respuesta policial que ha conmocionado tanto a manifestantes como a observadores dentro y fuera de Francia tampoco tiene nada de novedoso. Los aliados de Emmanuel Macron, ante todo, buscan proteger la agenda presidencial de recortes impositivos favorables a las empresas, un factor que suele pasarse por alto en la crisis fiscal del país. Se prevé que el déficit público francés alcance el 5,4% del PIB en 2026, el nivel más alto de la zona euro. Esto ha provocado turbulencias en los mercados de bonos y ha dado lugar a llamamientos a recortar drásticamente los servicios públicos.

El 26 de octubre, el gobierno hizo sus primeros gestos hacia los estudiantes al insinuar la posible sustitución de la denostada plataforma de selección universitaria Parcoursup, la imposición de límites al número de estudiantes por aula y el apoyo estatal a la renovación de edificios.

Proxis y aliados de Ucrania


Nahia Sanzo, Slavyangrad

“Starlink funciona, pero sigue siendo limitado. Escuché en los medios que el presidente de Estados Unidos dijo que hizo una llamada telefónica a Musk o algo por el estilo. Sí, y Starlink funciona, pero nunca dejó de funcionar. El punto es tener velocidad ilimitada, pero sigue siendo limitado”, afirmó Volodymyr Zelensky el viernes en una de las muchas entrevistas que ha concedido estos días. Para entonces, tanto Donald Trump como la propia empresa habían confirmado que se había intervenido para recuperar el servicio completo al que Ucrania accede normalmente. Sin embargo, el presidente de Ucrania ha querido aprovechar el enorme protagonismo que le ha valido esta semana el aparente castigo temporal al que ha sido sometida Ucrania como represalia por la negativa de Zelensky a aceptar la orden de detener los bombardeos contra las infraestructuras petroleras rusas.

Estos días, Kiev ha denunciado que Estados Unidos ha dejado de suministrar inteligencia en tiempo real para conocer los ataques rusos nada más dispararse los misiles, reducido su acceso al sistema de navegación vía satélite Starshield -versión militar de Starlink-, ha retrasado la aprobación las adquisiciones de defensa área ya pagadas y ha amenazado con dejar de vender armas a los países europeos para su posterior envío a Ucrania. En todo ello, Kiev ha visto una intencionalidad clara, obligar a Ucrania a capitular a las exigencias rusas, mientras que Estados Unidos ha negado la amenaza de retener las armas adquiridas y achacado al clima los fallos en el suministro rápido de inteligencias y en los retrasos de Starshield.

El canciller alemán recorre el este de Asia en busca de aliados para la guerra

El canciller alemán Friedrich Merz y el primer ministro británico Andy Burnham en Berlín, Alemania, el jueves 8 de octubre de 2026.
[Foto AP/Ebrahim Noroozi]

Peter Schwarz, wsws.org

La reciente gira del canciller Friedrich Merz por el este de Asia ilustra claramente el vigor agresivo con el que Alemania persigue sus intereses económicos y geoestratégicos, al tiempo que recurre cada vez más a los medios militares.

Merz, al frente de una delegación empresarial de alto nivel compuesta por 30 personas, visitó Singapur, Corea del Sur y Japón. El objetivo principal era la denominada "reducción de riesgos": la apertura de nuevos mercados y oportunidades de inversión para compensar el deterioro de las relaciones económicas con China y, aunque esto se discute con menos franqueza, para frenar la influencia estadounidense.

China sigue siendo, con diferencia, el principal socio económico de Alemania en la región. La inversión alemana en China asciende a 110.000 millones de euros y aumentó en 5.600 millones solo en el primer semestre del año, una cifra significativamente superior a la de Estados Unidos. Las empresas alemanas están trasladando ahora sus actividades de investigación y desarrollo a China para no quedarse atrás tecnológicamente.

viernes, 30 de octubre de 2026

Aviones del Pentágono aterrizan en Israel con equipo militar para nueva escalada contra Irán

Siguen existiendo indicios de que el presidente Donald Trump podría estar listo para ordenar otro ataque de decapitación masivo contra Irán, aunque el público estadounidense se pregunta cuál será el desenlace o el momento de "misión cumplida", que sigue sin estar definido después de siete meses completos de guerra

La cadena nacional israelí KAN News informó el jueves por la noche que diez aviones de transporte de la Fuerza Aérea de Estados Unidos llegaron a bases aéreas en el sur de Israel, como parte de un aumento en la transferencia de equipos del Pentágono en toda la región. KAN indicó que esto es una preparación para una "guerra corta y focalizada con Irán", y que es probable que las aeronaves estén equipadas con sistemas de defensa aérea.

La confirmación de la llegada de los aviones de transporte a Israel se produjo un día después de que The Wall Street Journal informara que "el ejército estadounidense está enviando un sistema Patriot adicional a Israel desde Texas para reforzar sus defensas antimisiles en el país, según datos de seguimiento de vuelos y funcionarios con conocimiento del movimiento".

Según los funcionarios, las fuerzas estadounidenses en la región han estado reabasteciendo sus municiones, y los bombarderos y cazas se preparan para los ataques. Asimismo, un grupo de ataque de portaaviones y una unidad expedicionaria de la Infantería de Marina se incorporarán el próximo mes a una armada de aproximadamente 20 buques de guerra que operan en Oriente Medio, si bien algunos buques podrían ser relevados.

Esta Europa, no. Esta Guerra, menos


Carlos X. Blanco, Socialismo y Multipolaridad

Se nos anuncia una Guerra, “su Gran Guerra, la Guerra Definitiva”, como diría un personaje de El Señor de los Anillos. Muchas fechas y sibilas concuerdan: 2030. Año arriba, año abajo, este número redondo indica cuándo los “dispuestos” estarán preparados.

No sé, verdaderamente, a qué diablos estamos jugando. Esta Guerra, su Gran Guerra, la Guerra Definitiva puede suponer la muerte de millones de personas. Puede suponer el fin de Europa tal y como la conocemos, el ocaso de la Civilización. Aunque haya naciones de otros continentes, lejos de Europa, que se escapen de la masacre, doy por sentado que esta parte superviviente del género humano tampoco será la misma.

En 1945, el choque emocional de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, lanzadas por la “Democracia Americana”, fue tapado a medias por medio de la Religión del Holocausto. Dicha religión rezaba así: “solamente un Holocausto, el Único, el más terrible, el que se debe arrogar el derecho a olvidar a todos los demás”. En efecto, fue el Holocausto cometido por los nazis fue terrible, pero no el único. La “Gran” democracia americana también cometió los suyos.

jueves, 29 de octubre de 2026

Los brasileños derrotan a la Madre de Todas las Guerras Híbridas

No significa nada si no tiene ese toque brasileño. Lo que estaba en juego era crucial: una cuestión de vida o muerte. Así que los brasileños salieron a las calles —y a las urnas— y lograron su objetivo

Pepe Escobar, Geopolitics Prime

No hicieron nada menos que domar a la Madre de Todas las Guerras Híbridas y derrotar, aunque fuera momentáneamente, a una coalición poderosa y tóxica que incluía toda la fuerza de la administración de la «Doctrina Donroe»; el tecnofeudalismo de Silicon Valley, especialmente impulsado por Meta; Wall Street y la Diosa del Mercado; los múltiples tentáculos del Sionism S.A.; las viejas élites reaccionarias —y sus medios de comunicación—; las nuevas élites ostentosas; la demencia evangélica; y, por último, pero no menos importante, una mediocre dinastía neofascista empeñada en convertir a Brasil en una neocolonia extractivista en beneficio de «La Voz de Su Amo».

El efecto —tranquilizador— es similar al de un himno de bossa nova de Antônio Carlos Jobim cantado por Frank Sinatra. Sí, Brasil es demasiado grande —y demasiado indómito— para ser el patio trasero de nadie. Y qué giro tan radical, en lo que respecta a Lula personalmente: la geopolítica no ha visto un regreso como este desde la Batalla de Stalingrado.

Perdimos: así que la elección estuvo «amañada»

El día de las elecciones amaneció en un clima de gran tensión —pero con Flávio Bolsonaro aún con un 82 % de posibilidades de ganar, según Polymarket, los favoritos de la DARPA. Es como si el Estado profundo supiera el resultado de antemano —tal como en la primera ronda de votación—.

ONU rechaza bloqueo contra Cuba pese a presiones de EE.UU.

La Asamblea General de la ONU aprobó con 130 votos a favor una resolución que reclama poner fin al bloqueo estadounidense contra Cuba

La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó este miércoles la resolución que exige poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones.

Tras dos jornadas de debate, las delegaciones de distintas regiones denunciaron las consecuencias de las medidas estadounidenses sobre la población de la isla y su alcance extraterritorial.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, advirtió ante el plenario que Washington había recurrido a presiones, intimidación y chantaje para que otros países modificaran su posición histórica frente al bloqueo.

El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó en sus redes sociales que la votación representa una victoria del pueblo cubano y destacó que la mayoría de los Estados se pronunció contra el bloqueo pese a las presiones estadounidenses.

miércoles, 28 de octubre de 2026

Trump encontró su límite en Brasil

Al igual que en el resto de América Latina, la administración Trump trabajó abiertamente para derrotar a un gobierno de izquierda en Brasil y reemplazarlo por uno de extrema derecha. Con la victoria de Lula, Trump fracasó
La victoria de Lula no solo constituye una gran derrota para la derecha brasileña, sino también para Donald Trump y su movimiento MAGA en Estados Unidos.
(Rodrigo Paiva / Getty Images)


Branko Marcetic, Jacobin

La victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil está siendo ampliamente celebrada como una de las grandes remontadas políticas de nuestro tiempo. Es la primera vez que un candidato presidencial brasileño logra revertir una derrota en la primera vuelta, gracias al renovado impulso de la izquierda brasileña y a una nueva estrategia digital. Y lo consiguió un dirigente que todavía en 2019 se encontraba encerrado en una celda.

Pero la victoria es aún más impresionante porque Lula no solo tuvo que superar a las poderosas fuerzas que se alinearon contra la izquierda dentro de Brasil, sino también a una administración hostil en Washington decidida a apartarlo del poder.

Durante los últimos veintiún meses, la administración de Donald Trump se ha dedicado a intervenir allí donde ha podido para debilitar a los gobiernos de izquierda de América Latina y favorecer a los dirigentes autoritarios de derecha de la región, cortados por el mismo patrón. Esta política está en consonancia con la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que establece explícitamente el objetivo de «reafirmar y hacer cumplir la Doctrina Monroe» y de «recompensar y alentar a los gobiernos, partidos políticos y movimientos de la región que estén ampliamente alineados con nuestros principios y nuestra estrategia».

El gas ruso, las sanciones y el negocio de Estados Unidos


Nahia Sanzo, Slavyangrad

“Esperamos que Trump esté de nuestro lado, o al menos en el medio”, afirmó, sonriente, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en su aparición en Meet the Press, uno de los programas políticos dominicales de la televisión estadounidense, cuya audiencia no solo es la población, sino, sobre todo, el establishment político. En el mismo programa, el secretario del Tesoro de Estados Unidos recordaba a Zelensky que es Ucrania y no Rusia quien recibe de Estados Unidos inteligencia y armas. “Eso es lo que se hace con los aliados”, afirmó Scott Bessent con una respuesta indirecta a palabras como las pronunciadas por el presidente ucraniano, que reflejan el estado de opinión imperante ahora mismo en las élites políticas europeas, que ven una traición en cada paso que no implique imponer más sanciones contra Rusia o incrementar la asistencia militar y económica a Ucrania.

Desde este punto de vista, cualquiera de las actuaciones recientes de Estados Unidos puede presentarse como muestra inequívoca de que Washington ha tomado partido en esta guerra y lo ha hecho en favor de Rusia. Los miles de millones que Estados Unidos ha invertido en la defensa de Ucrania; el acuerdo de minerales, que vincula económicamente a los dos países más allá de la guerra; las armas que Washington sigue vendiendo a los países europeos para su envío a Ucrania o la inteligencia con la que Kiev es capaz de detectar de forma rápida y en tiempo real el lanzamiento de cualquier misil ruso son aspectos irrelevantes en comparación con un acuerdo de exportación de diésel mucho más simbólico que económico.

martes, 27 de octubre de 2026

La guerra civil en Francia


Vijay Prashad, Counter Punch

Los estudiantes de los suburbios parisinos salieron a las calles simplemente para exigir que los profesores volvieran a sus aulas, que hubiera suficientes pupitres para sus compañeros y que el Estado construyera edificios escolares adecuados para la experiencia educativa. Estos suburbios, o banlieues, son el lugar de residencia de la clase trabajadora pobre de Francia, principalmente comunidades no blancas que llegaron a Francia desde sus colonias. La clase dirigente francesa no quiere hablar de racismo, amparada en su ideología oficial de universalismo (universalismo republicano). Pero el racismo del Estado (en particular de la policía) y de los partidos de extrema derecha es real, y el deterioro de los servicios en los banlieues demuestra a los franceses no blancos que sus derechos se niegan sistemáticamente. Por ello, cada pocos años, los jóvenes de los banlieues salen a las calles para exigir justicia.

El clamor surgido en los suburbios se extendió por toda Francia, impulsado por la indignación generalizada contra la actitud de la clase dirigente francesa ante la deflación de los salarios y la inflación de los precios, el genocidio israelí contra los palestinos, el creciente apoyo militar francés a Ucrania y, finalmente, el deterioro de los servicios públicos. Detrás de este conjunto de demandas subyace una pregunta crucial: ¿qué futuro ofrece la República Francesa a sus jóvenes?

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