Hoy en día, muchos utilizan el término "economía circular" para describir un cambio en el uso de residuos industriales sin cuestionar el modo de producción actual. Basándose en Marx, Benjamin Selwyn demuestra que este uso del término está diseñado para dar cabida a las necesidades de acumulación de la economía capitalista, más que para indicar un cambio radical en el uso de los recursos
Benjamín Selwyn, Monthly Review
La economía circular, que alguna vez fue un concepto de nicho, se ha convertido en una palabra de moda, impulsada por la ansiedad climática y por políticos y empresarios ansiosos por fortalecer sus credenciales ecológicas. Se presenta como un nuevo paradigma empresarial.[1] Expresiones como “Reducir, reutilizar, reciclar” ahora están muy extendidas en todas partes.
Mientras que el modelo de negocio tradicional “lineal” se basa en: extracción → producción → uso → eliminación, la economía circular promete algo radicalmente diferente. La Fundación Ellen MacArthur, su más destacada defensora, lo define como:
«un sistema en el que los materiales nunca se convierten en residuos y la naturaleza se regenera... Los productos y materiales se mantienen en circulación mediante procesos como mantenimiento, reutilización, reacondicionamiento, regeneración, reciclaje y compostaje.»[2]La Fundación, como muchos defensores de la economía circular, la presenta como un sistema en el que todos ganan: bueno para el planeta y bueno para las ganancias corporativas. Su novedad es parte de su atractivo: una ruptura con la normalidad.
Entre estas empresas se encuentra BASF, una multinacional alemana y el mayor fabricante de productos químicos del mundo, que ha lanzado su proyecto ChemCycling. Los residuos plásticos se reciclan en una materia prima industrial, el aceite de pirólisis, que luego se reutiliza para fabricar nuevos productos plásticos. Otro ejemplo, de la industria de la moda, es el programa de retiro de Primark, en el que los clientes donan su ropa no utilizada y el minorista la recicla en materiales como aislamiento y acolchado.














