La traicionera agresión a Irán, dispuesta mientras se celebraban negociaciones que parecían llegar a buen puerto con la explícita renuncia de Teherán a construir una bomba atómica, es otro ejemplo de como actúan "estados fallidos", como EEUU e Israel, que pisotean la Carta de las Naciones Unidas y las normas más elementales del Derecho Internacional.
Atilio Boron, Tele Sur
Estoy harto de escuchar a opinólogos, presuntos analistas y dizque "periodistas" de los medios hegemónicos y sus terminales en las redes sociales e inclusive en gente del común y de buena fe que en su ingenuidad son engañadas vilmente por aquellos con el cuentito de EEUU como la tierra de la libertad, la democracia y los DDHH. Un componente muy importante de esa engañifa es el ocultamiento de los crímenes que la "gran democracia del Norte" cometió a lo largo de toda su historia y sigue perpetrando al día de hoy.
Envueltos en una nube de "mentiras que parecen verdades", Vargas Llosa dixit, el imperio y sus vasallos se cuidan de recordarle al público que EEUU es, hasta ahora, el único gobierno que arrojó sendas bombas atómicas sobre dos indefensas ciudades japonesas -Hiroshima y Nagasaki, en agosto de1945- asesinando en un instante a 210.000 personas. Las cifras pueden subestimar la letalidad de ese bombardeo porque quienes estaban en un radio de unos 600 metros del lugar donde cayeron las bombas fueron vaporizados y convertidos en cenizas en menos de un segundo. Nunca se encontraron huesos ni cráneos en esa zona. La temperatura en Hiroshima al momento del estallido fue de 7.700 grados centígrados, y en Nagasaki de unos 4.000.
Ninguno de los presidentes de EEUU que sucedió a Harry Truman, que fue quien ordenó el bombardeo, consideró la posibilidad de pedir perdón por ambos crímenes. Obama fue el único que visitó el Parque Conmemorativo de la Paz en Hiroshima, pero se rehusó a pedir perdón por esos crímenes. De lo anterior se desprende que si hay un país en el mundo que está descalificado para juzgar a otros como "santuarios del terrorismo" o como "Estado patrocinador del terrorismo" -cosa de la cual con infinita maldad Washington acusa a Cuba- ese país no es otro que EEUU.














