El Proyecto Libertad revela un error de cálculo fundamental: EEUU sobreestimó su propia capacidad de resistencia estratégica y subestimó la de Irán
Carlos Fazio, La Haine
En menos de 48 horas, en otra retirada humillante, el 5 de mayo Trump anunció una "pausa" en el llamado "Proyecto Libertad" para forzar la apertura del estrecho de Ormuz, tras enfrentar la disuasión asimétrica iraní. Una vez más, la realidad sobre el terreno refutó los bulos y las bravuconerías del jefe de la Casa Blanca. Aunque el poder militar de EEUU conserva su formidable capacidad para infligir daño, los repetidos fracasos de sus estrategias coercitivas exhiben la suficiencia e inteligencia de Irán para adaptarse ante cada escalada del enemigo, absorber la presión, desarrollar soluciones alternativas y movilizar diferentes formas de legitimidad.
Desde el 28 de febrero, la ilegal guerra de agresión a gran escala de EEUU e Israel contra Irán se transformó en una guerra de desgaste asimétrica defensiva, largamente planificada por los estrategas político-militares de la nación persa. Y la "excursión" militar a Irán de Trump y sus planificadores sionistas se convirtió en un lastre. El autoproclamado providencialismo estadounidense hace aguas en el golfo Pérsico Y ahora, el tiempo corre en contra del republicano.
Cada semana que el estrecho de Ormuz permanece bajo control iraní, sin una victoria contundente de EEUU, su posición política se ve mermada. La campaña para las elecciones de medio mandato comenzó, y su base política MAGA se ha fracturado debido a que Trump ha incumplido su promesa de sacar a EEUU de "guerras eternas". Un bloqueo naval prolongado sin un final claro a la vista será una derrota política.














