Su obra nos permite comprender los problemas centrales del mundo contemporáneo; un mundo repleto de guerras de conquista y una dictadura feroz de la aristocracia financiera y tecnológica
Néstor Kohan, Cuba Debate
El 22 de abril de 1870, en Simbirsk, nació Vladimir Ilich Ulianov, al que el mundo entero conoce como Lenin. Sobre él, a cien años de su natalicio, Fidel afirmó: "Si se dijera o si se preguntara si hubo algún hombre más incomprendido que Lenin, habría que decir que no. Pero, en cambio, sí habría que decir que no hubo hombre más comprendido por el trabajador humilde, más comprendido por el obrero, más comprendido por las masas, que Lenin".¿Hay un solo Lenin?
A propósito de cumplirse su aniversario natal 156 -y, sobre todo, por la trascendencia de su legado-, Cubadebate publica en forma de diálogo las ideas del intelectual argentino Néstor Kohan sobre el líder bolchevique que fundó el primer Estado del proletariado en el mundo.
Creemos que no. Existen muchos Lenin. No solo porque su obra fue variando al calor y al ritmo de la lucha de clases, sino porque las apropiaciones posteriores priorizaron un aspecto de su obra por sobre otro, según el ángulo político de sus interlocutores o seguidores.
No es el mismo Lenin el joven que comenzó a estudiar "El Capital" a los 18 años (su hermano Alexander le acerca la principal obra de Marx en 1886, pero él recién comienza a estudiarla en 1888, un año después de que el zarismo asesinara a su hermano mayor), el que a comienzos del siglo XX se convierte en teórico de la organización revolucionaria con su inolvidable "¿Qué hacer?", el que reflexiona sobre la insurrección de 1905, el que rompe con sus maestros Plejanov y Kautsky (tanto en la teoría como en la práctica) mientras recopila y reconstruye la correspondencia incendiaria de Marx con Kugelmann, el que discute con su admirada camarada Rosa Luxemburg sobre cinco problemáticas distintas, el que durante la primera guerra mundial estudia en las bibliotecas de Zurich la "Ciencia de la Lógica" de Hegel, el que lee y anota en ese tiempo "De la guerra" de Clausewitz, "El capital financiero" de Hilferding, "El estudio del imperialismo" de Hobson (construyendo mientras tanto su propia teoría del imperialismo que verá la luz en 1916).













