Del Mont Pèlerin al capitalismo de vigilancia: comunicación, mercado y lenta erosión de las democracias occidentales
Mario Sommella, Sinistra in Rete
Una ruptura epistemológica que aún perdura
Lo que hoy nos parece la «realidad natural» de las democracias occidentales no es una realidad natural. Es producto, sedimentado lentamente a lo largo de medio siglo, de una ruptura epistemológica precisa, cuidadosamente planificada y financiada por las élites del capital económico transatlántico. Para entenderlo, debemos escapar de la ilusión de que estamos inmersos en una verdad eterna: la historia, como advertía Foucault, está formada por discontinuidades, por umbrales que separan un orden de discurso de otro. Nuestro umbral se cruzó en los años setenta y ochenta. Desde entonces vivimos dentro de un nuevo orden simbólico en el que el mercado ha reemplazado a la política, la audiencia ha reemplazado a la verdad, el Occidente americanizado ha reemplazado a la Europa de los pueblos.
Aquí intento profundizar en una tesis que ya he presentado en el pasado y que merece ser ampliada: la revolución neoliberal no fue, ante todo, una revolución económica. Fue una revolución antropológica y comunicativa. Ha cambiado la forma en que pensamos, hablamos, miramos y recordamos. Reemplazó al hombre aristotélico —el animal racional y político— por un sujeto consumidor perfilado, supervisado y predicho. Y lo hizo tomando posesión primero del medio televisivo y luego del medio digital. Comprender esta doble retención es el requisito previo para cualquier proyecto de canje.
Las raíces intelectuales: Mont Pèlerin y la larga llanura
El neoliberalismo no cayó del cielo en 1979 con Margaret Thatcher. Tiene sus raíces en un proyecto intelectual paciente y bien financiado que comienza desde el 10 de abril de 1947, cuando Friedrich von Hayek convocó a treinta y nueve economistas, filósofos y juristas a la orilla suiza del lago de Ginebra para fundar el Sociedad Mont Pèlerin. Entre ellos se encontraban Milton Friedman, Ludwig von Mises, Karl Popper, George Stigler, Aaron Director, Frank Knight: los nombres que formarían, en las décadas siguientes, la columna vertebral ideológica del nuevo capitalismo.














