La independencia y creación de Estados Unidos no fue otra cosa que la libertad de los colonos para despojar a los pueblos indígenas
Jorge Majfud*, Rebelión
El 16 de diciembre de 1773, un grupo de colonos arrojó la carga de té de un barco británico a la bahía de Boston. Este momento fue la fundación del Tea Party y del mito fundador de la Revolución estadounidense que estudiarán niños y jóvenes en las escuelas y secundarias y repetirán los viejos en los medios de comunicación. Por si fuese poco, este ataque en Boston fue realizado por colonos vestidos de mohawks, el pueblo originario de más al Este de la Liga de las Seis Naciones iroquesa. Este travestismo era una práctica común de las milicias y de las bandas de colonos generaciones antes, quienes se vestían como sus adversarios europeos y ondeaban la bandera del enemigo.
Otro mito fundador que, además, cubría la verdadera motivación de la rebelión de los hombres blancos (sobre todo los ricos, los esclavistas) contra Gran Bretaña y contra sus propios gobiernos locales: el derecho a ignorar el Tratado de 1763 entre nativos y británicos y el derecho a despojar a los nativos de sus tierras para ocuparlas o venderlas a los nuevos inmigrantes blancos.
Al mismo tiempo que el conflicto se basaba en el reclamo del colono blanco por despojar a los nativos de sus tierras, el Imperio británico se convertía en el enemigo, por lo cual había que diferenciarse de Europa con una máscara local, nativa. De la misma forma, el gentilicio americano, usado por los colonos blancos para referirse a los nativos, pasó a ser el gentilicio de la “patota de dementes armados” (al decir de Benjamin Franklyn) que luchaban por la libertad de expropiar a los nativos. De la misma forma, los esclavistas lucharon más tarde por su libertad de esclavizar a otros y de expropiarle la mitad del territorio a México como si fuese otro “país vacante”. De la misma forma que los cowboys un siglo después serán la apropiación cultural del vaquero mexicano, al mismo tiempo que expropiaban sus tierras. La creación de esta nueva máscara, como la máscara del Zorro y de los superhéroes subsiguientes, serviría para invertir el despojo de los mexicanos y criminalizarlos en el cine. Mientras, el continente del Sur, que se llamó América por siglos, pasará a llamarse América Latina.














