En Silicon Valley, algunas de las personas más ricas del mundo creen tener el poder de crear una especie superior
Bernie Sanders*
¿Deberíamos los seres humanos seguir controlando nuestro planeta? ¿O deberíamos ser remplazados como especie dominante? Por absurdas que parezcan estas preguntas, y por obvias que parezcan las respuestas, los oligarcas de las grandes tecnológicas que financian la revolución de la inteligencia artificial (IA) han respondido de maneras que deberían alarmarnos a todos.
En Silicon Valley, algunas de las personas más ricas del mundo creen tener el poder de crear una especie superior. Sam Altman, director de OpenAI, escribió en 2017 que la IA permitiría a los humanos convertirse en “la primera especie en diseñar a sus propios descendientes”. Sin embargo, lo que esto significa para los humanos sigue sin estar claro. Según Altman, o bien impulsaremos la inteligencia digital “y luego nos desvaneceremos en una rama del árbol evolutivo, o bien podremos descubrir cómo sería una fusión exitosa”. En otras palabras, los seres humanos están ante una decisión: enfrentarse a la extinción o fusionarse con las máquinas. “Creo que la fusión ya ha comenzado”, añadió Altman, y es “probablemente nuestro mejor escenario”.
De manera similar, Dario Amodei, director de Anthropic, ha hablado de la posibilidad de otorgar derechos a los modelos de IA. “No sabemos si los modelos son conscientes”, explicó, y añadió: “Pero estamos abiertos a la idea de que podrían serlo”.














