Con la contienda presidencial al rojo vivo, Lula enfrenta en un final abierto a Flávio Bolsonaro, hijo y heredero de la dinastía ultraderechista. La disputa representa un choque frontal entre las fuerzas democráticas y el bloque reaccionario
Olavo Passos de Souza, Jacobin
Con la vista puesta en las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre, Luiz Inácio Lula da Silva enfrenta un escenario cabeza a cabeza contra Flávio Bolsonaro, primogénito y heredero del clan político bolsonarista. Aunque el actual presidente encabeza los sondeos para la primera vuelta, la distancia es tan estrecha que resulta imposible aventurar un resultado de cara a una eventual segunda vuelta.
No se trata simplemente de una puja entre dos opciones antagónicas. Es una batalla crucial entre el bloque democrático brasileño y la amenaza del retorno al poder de la extrema derecha reaccionaria.
El desafío de Lula
Alos ochenta y un años, Lula va en busca de su cuarto mandato como presidente. La Constitución brasileña no establece un límite definitivo a la cantidad total de mandatos presidenciales que una persona puede ejercer a lo largo de su vida, siempre y cuando no ocupe el cargo durante más de dos períodos consecutivos.
Luego del histórico triunfo en 2002, Lula completó dos gestiones sumamente exitosas. Sus gobiernos sacaron a decenas de millones de brasileños de la pobreza mediante programas sociales de gran escala como Bolsa Família, fortalecieron sustancialmente los sistemas públicos de salud y educación y cosecharon triunfos diplomáticos de enorme relevancia en el plano internacional.














