viernes, 18 de septiembre de 2026

La "política de periferia" de Estados Unidos fracasa estrepitosamente en Yemen

Una alianza destinada a contrarrestar el colapso de la hegemonía estadounidense en Asia Occidental ya ha fracasado en su primera prueba en Yemen

Samuel Geddes, Al Mayadeen

Los medios de comunicación del Golfo Pérsico dieron mucha importancia al anuncio del «Acuerdo de La Meca», que unía a Arabia Saudí con Turquía y Pakistán, de modo que un ataque contra uno se consideraría un ataque contra todos. Se presentó como una alianza colectiva para contrarrestar la menguante influencia estadounidense o como una alianza defensiva contra la agresión israelí. En realidad, debería haberse considerado una respuesta a la situación inmediata provocada por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y la reanudación de la guerra, respaldada por Arabia Saudí, contra el gobierno de Saná en Yemen.

Las represalias tanto de Teherán como de Saná han afectado a instalaciones saudíes vitales a lo largo de las guerras, atrapando a Riad en una situación de riesgo que podría convertirse en una verdadera amenaza existencial para el reino y sus vecinos regionales más pequeños.

Paralelamente, es de dominio público que gran parte de la infraestructura de bases regionales de Estados Unidos ha quedado expuesta por los bombardeos iraníes, cuando no prácticamente inoperativa. Teherán ha dejado claro en repetidas ocasiones que una condición clave para aceptar el fin de la guerra es la retirada definitiva de las fuerzas estadounidenses y el cierre de sus bases en la región. Dado el actual estancamiento entre ambos países sobre si la diplomacia continúa o no, Washington carece actualmente de la influencia necesaria para cuestionar este requisito. Ceder en este punto equivaldría a aceptar la pérdida de la región del Golfo como parte esencial de la esfera de influencia estadounidense, junto con los incalculables ingresos energéticos cuyo retorno a las economías occidentales ha preservado la hegemonía del dólar estadounidense durante más de medio siglo.

Hacia una debida regulación de la IA

El rápido desarrollo de la inteligencia artificial ha intensificado el debate internacional sobre su regulación

Mario Patrón, La Jornada

Desde el pasado fin de semana, el debate en torno a los potenciales riesgos de la inteligencia artificial volvió a agitarse tras una serie de declaraciones que advirtieron de la necesidad de desacelerar los ritmos de desarrollo de esta tecnología.

Destacaron especialmente las declaraciones de un ex investigador de Anthropic, Jacob Coxon, y del propio CEO de dicha compañía, Dario Amodei, que coincidieron en referir casos en los que la IA ha traspasado las fronteras del control y supervisión humanas; ello encendió una vez más las alarmas y ha motivado la conversación pública sobre el debido cuidado y regulación de los avances tecnológicos desde una perspectiva de derechos humanos.

En dicho sentido se manifestó Volker Türk, alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien instó a las empresas y gobiernos a llevar a cabo acciones urgentes para la regulación de la IA, debido a los riesgos sin precedentes que supone para la humanidad. Asimismo, lamentó que actualmente dependamos de un puñado de grandes empresas para tomar decisiones acertadas en la materia.

La importancia y trascendencia del debate no es menor, ciertamente estamos frente a un cambio de paradigma tecnológico ante el cual se requiere tiempo para construir y establecer, tanto límites y regulaciones técnicas, como grandes marcos éticos que delimiten el propósito y sentido del desarrollo de esta herramienta tecnológica. Otros líderes y colaboradores importantes de distintas empresas se sumaron los días pasados al llamado a frenar el desarrollo de la IA, hasta en tanto no se tenga una mejor evaluación de los riesgos identificados; sin embargo, esta advertencia se vio de inmediato contrariada por el interés político y económico de controlar el mercado global en la materia y sus efectos geopolíticos, como lo dejó ver Donald Trump con sus declaraciones sobre el tema.

jueves, 17 de septiembre de 2026

Para entender el desarrollo de la guerra global en curso

Las claves geoestratégicas del mundo en tensión devastadora que deja un capitalismo en abierta degeneración no pueden entenderse pensando en meros campos opuestos

Andrés Piqueras, La Haine

Los factores geoeconómicos, geoecológicos que acompañan a los geoestratégicos se entrecruzan y solapan en función de una gran cantidad de variables. De las infraestructurales, económicas y sociales venimos hablando aquí en abundancia. Así que vamos a dar hoy un nuevo repaso a las estratégicas.

Hemos analizado en repetidas ocasiones que EEUU lleva décadas desarrollando una Geoestrategia del Caos, como parte de su Guerra Global de largo plazo (para ir haciéndose poco a poco una Guerra Total) contra el Mundo Emergente. Dentro de ese proyecto necesita la subordinación y alineación máxima del resto de formaciones centrales (eso que se denominó a sí mismo "Occidente") y que en conjunto han conformado el Imperio Occidental de 500 años que llega a su fin. También requiere la domesticación vasalla del continente americano a sus mandatos. Paso imprescindible para poder desatar con cierta eficacia guerras en el resto de continentes y sus océanos.

Los golpes de Estado electorales, judiciales (y militares en el caso de Venezuela) que viene protagonizando en América, le aseguran ese disciplinamiento máximo del resto de las formaciones socioestatales americanas y, por tanto, el libre acceso a sus recursos continentales [La guerra total entra en una nueva fase de intensificación]. Canadá y Groenlandia no escapan a eso, como el actual presidente imperial viene advirtiendo (o amenazando) frecuentemente.

Los gobiernos rosas de México y Brasil están también en su punto de mira, porque EEUU ya no aceptará ningún atisbo de socialdemocracia en el que considera "su" continente.

En cuanto a Cuba, EEUU está llevando a cabo un lento estrangulamiento (digámoslo claro, GENOCIDIO) del pueblo cubano, sin que nuestros "medios de comunicación" (en realidad, medios de difusión masiva de ideología capitalista) le presten apenas atención, y cuando lo hacen sea para culpar al gobierno socialista de la Isla del genocidio en curso que el Imperio comete contra su pueblo (¿quizás por no ser totalmente sumiso a sus mandatos, como hoy se exige a cualquier país del mundo?).

El "octavo frente" de Netanyahu: la guerra de miles de millones de dólares de Israel contra la verdad está fracasando

Israel ha asesinado a un número récord de periodistas y ha gastado más de mil millones de dólares en campañas de influencia, sin embargo, el mundo nunca lo ha creído menos
Varias personas asisten a una vigilia organizada por periodistas palestinos para conmemorar a sus colegas asesinados en el Complejo Médico Nasser en Khan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, el 25 de agosto de 2026 (Bashar Taleb/AFP)


Sahar Huneidi, Middle East Eye

En mayo de 2025, la voz de Hassan Ayyad, de 14 años, se apagó.

El joven cantante palestino , que captó la atención del mundo interpretando "Sé testigo, oh mundo" entre los escombros del campo de Nuseirat, murió en un ataque aéreo . Sus videos se viralizaron inicialmente, pero la realidad de la guerra de información del siglo XXI es que voces como la de Hassan son silenciadas sistemáticamente.

El silenciamiento sistemático del periodismo de guerra independiente no fue algo que ocurrió de la noche a la mañana. Es el resultado de una campaña de 50 años llevada a cabo por militares, gobiernos y ahora monopolios tecnológicos para controlar lo que vemos y lo que no.

La guerra de Vietnam (1955-1975) fue la época dorada del periodismo de guerra independiente. Los reporteros gozaban de una libertad extraordinaria: podían acceder a los transportes militares, seguir a los soldados en sus misiones e incluso separarse de las escoltas militares.

Esa independencia generó una cobertura gráfica y negativa que erosionó notablemente el apoyo público a la guerra. Los comandantes militares atribuyeron la culpa a lo que el crítico de televisión Michael Arlen había denominado la "guerra de salón", la creencia de que las representaciones periodísticas del derramamiento de sangre habían creado aversión pública al conflicto.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

La ilusión de la hegemonía: los puntos de estrangulamiento asimétricos revelan un mundo multipolar

Irán y la sobreextensión del imperio: De Edward Gibbon y Paul Kennedy a la crítica marxista de la expansión estadounidense
Congestión de barcos petroleros en el Estrecho de Ormuz


The Standard, La Haine

¿Puede una potencia llegar a convertirse en víctima de su propio poder? La respuesta a esta pregunta tiene una larga historia. Edward Gibbon ya la planteó al estudiar la decadencia de Roma. En Historia de la decadencia y caída del Imperio romano, al analizar la política de Augusto, explica por qué el emperador renunció a nuevas conquistas. Las guerras lejanas eran cada vez más difíciles, sus resultados más inciertos y los territorios conquistados más costosos y menos rentables. Gibbon no hablaba todavía de «sobreextensión imperial», era un historiador del Siglo XVIII pero dejó formulado el problema: la expansión puede llegar a un punto en el que conservar lo conquistado resulte más costoso que los beneficios que proporciona.

En el siglo XIX, Marx analizó esa cuestión relacionándola con el funcionamiento del capitalismo. La expansión ya no aparecía únicamente como una decisión política o militar. El capitalismo necesita reproducirse y ampliar constantemente sus espacios de acumulación. La competencia empuja a los capitales hacia nuevos mercados, búsqueda de materias primas y oportunidades de inversión. A comienzos del siglo XX, Lenin desarrollaría esta idea en El imperialismo, fase superior del capitalismo, relacionando la concentración del capital, el predominio del capital financiero y la competencia entre grandes potencias. Rosa Luxemburg profundizó en La acumulación del capital en esa necesidad de encontrar nuevos espacios para la acumulación, mientras Bujarin, en El imperialismo y la economía mundial, mostró cómo la competencia económica termina articulandose con los Estados, convirtiendo el poder político y militar en instrumentos de la rivalidad entre capitales y potencias.

El problema había adquirido así una nueva dimensión. La expansión no era solamente una cuestión territorial. Formaba parte de la propia dinámica económica y de la competencia internacional. En el siglo XX, la estrategia militar incorporaría el concepto de strategical overstretch (sobre extensión estratégica), utilizado por B. H. Liddell Hart. Paul Kennedy daría al concepto una formulación histórica más amplia en The Rise and Fall of the Great Powers (Auge y caída de las grandes potencias, 1987), al estudiar la relación entre poder económico y poder militar. Una gran potencia puede acumular tantos compromisos estratégicos que los recursos necesarios para mantenerlos terminan superando su capacidad económica. La cuestión ya no es solamente cuánto puede conquistar una potencia, sino cuánto le cuesta conservar lo que pretende controlar.

Por qué las propuestas de Keynes para un nuevo orden monetario son el único camino realista hacia una desdolarización duradera y estable



Michael Hudson & Radhika Desai, Naked Capitalism

Radhika Desai: Hola y bienvenidos a otra edición de La Hora de la Economía Geopolítica, la conversación socialista y antiimperialista que analiza la economía política y geopolítica en constante evolución de nuestros tiempos. Soy Radhika Desai, economista geopolítica. El programa de hoy es nuestra habitual La Hora de la Economía Geopolítica quincenal con el profesor Michael Hudson. Bienvenido, Michael.

Michael Hudson: Es bueno estar de vuelta aquí.

Radhika Desai: Michael, ambos fuimos invitados al Foro Económico Oriental en Vladivostok la semana pasada, por invitación del PSB, el Promsvyazbank, líder en el campo de la desdolarización de los pagos en Rusia. Nos pidieron que habláramos sobre la desdolarización. Y en nuestro último programa, que grabamos antes de ir a Vladivostok, hablamos sobre la situación del dólar y cómo, a medida que aumentan las tensiones sobre el sistema del dólar, podemos esperar que se acerque su fin. Por cierto, pegaremos un enlace a esa conversación en la descripción. En Vladivostok, ambos hablamos, cada uno a su manera, sobre las propuestas originales de Keynes en Bretton Woods y por qué debemos recordarlas hoy mientras intentamos construir alternativas al sistema del dólar. Y en este programa, queremos continuar y repasar esa conversación para transmitir a nuestros espectadores parte de la esencia de lo que dijimos.

Permítanme comenzar diciendo que me gusta enfatizar los principios de las propuestas originales de Keynes para una unión internacional de compensación y un bancor, porque las propuestas actuales son demasiado específicas del momento presente. Eso fue hace 80 años, y estaban ligadas a la situación de Gran Bretaña en vísperas de la pérdida del imperio. Y recalco "originales" porque las propuestas cambiaron mucho durante el transcurso de las negociaciones, particularmente cuando Estados Unidos hizo valer su poderío financiero ante el Reino Unido, que había quedado reducido por la guerra a la condición de prestatario muy necesitado. Y si tuviera que nombrar los principios más importantes que sustentan las propuestas de Keynes, para mí serían cuatro. Primero, que debería ser una moneda verdaderamente internacional, no una moneda nacional disfrazada de internacional. Funcionaría junto con las monedas nacionales, que seguirían utilizándose internamente. Segundo, Keynes enfatizó que el sistema debería aspirar al equilibrio, lo cual es completamente opuesto a lo que tenemos hoy, un sistema basado en desequilibrios. Y ese equilibrio se lograría mediante el principio de ajuste de los países acreedores y superávits. Y, por supuesto, si fuera un sistema equilibrado, la cantidad de liquidez que requeriría, la cantidad de creación de dinero real que requeriría, sería muy baja, porque apenas habría desequilibrios que pagar. Así que ese es el segundo. El tercero es que, por supuesto, para operar ese sistema se requerirían controles de capital. Es decir, cada banco central y cada gobierno deberían poder regular la cantidad de dinero que entra y sale de la economía, y esto significa que el sistema no presuponía flujos de capital a corto plazo, como tenemos hoy. Por último, y esto es más controvertido, se dice que Keynes lo mencionó en una obra anterior, el Tratado sobre el dinero, pero no lo incluyó en las propuestas originales de Bretton Woods; la idea era que la moneda se basara en el promedio de los precios de unos 30 productos básicos ampliamente comercializados.

Esos son los principios. Lo que quiero hacer es analizar estos y otros temas relacionados a medida que avancemos. No quiero abordarlos todos a la vez. Pero Michael, permíteme comenzar la conversación preguntándote cómo ves las propuestas originales de Keynes. ¿De dónde crees que surgieron? ¿Y por qué deberíamos recordarlas hoy?

“Soberanía neoliberal” y “soberanía social”


Andrea Zhok, Socialismo y Multipolaridad

Existe la tradición de contener el descontento popular mediante maniobras de "control de acceso".

Cuando un país con soberanía limitada, como Italia, pierde terreno, la gente se enfada.

En este punto, como es natural, surgen movimientos políticos que exigen dignidad y autodeterminación como medio para salir del estancamiento.

Estos movimientos “soberanistas” pueden tener perfiles muy diferentes, que esencialmente corresponden a dos formas de reivindicaciones de soberanía, pertenecientes respectivamente al Estado neoliberal y al Estado de bienestar.

El «soberanista neoliberal» suele exhibir rasgos euroescépticos, hostil a algunos de los efectos de la globalización, como la migración y el multiculturalismo, con grandilocuentes afirmaciones conservadoras y tradicionalistas (a la religión nacional, a las costumbres ancestrales). Sin embargo, se muestra curiosamente evasivo en cuestiones económicas, donde se limita a reiterar un modelo liberal idealizado (pequeños agricultores) y guarda absoluto silencio sobre cómo (o si) abordar el problema de las asimetrías en la generación de ingresos: se apoya en las virtudes de la competencia (pero, naturalmente, una competencia «buena» y «justa»). Incluso en lo que respecta a las relaciones con la potencia transatlántica (EE. UU. + Israel), el «soberanista» neoliberal suele ser taciturno. Aboga por un «estado fuerte» en el sentido neoliberal específico: militarmente fuerte, fuerte en el sector de la seguridad, fuerte en gestos de orgullo nacional, pero ausente y carente de actividad social.

martes, 15 de septiembre de 2026

En la era de los BRICS: de Nueva Delhi al futuro

Es hora de proclamar: bienvenidos a la era de los BRICS. La multipolaridad es el futuro

Lorenzo María Pacini, Strategic Culture

Dando forma al futuro a través de la geopolítica

La XVIII Cumbre de los BRICS concluyó en Nueva Delhi el 13 de septiembre de 2026 con un documento de 140 párrafos. Quienes busquen noticias sensacionalistas encontrarán poco: no se anunció una moneda común, ni una alianza militar, ni una ruptura formal con el orden liderado por Washington. Sin embargo, quienes lo lean como un documento se darán cuenta de que tienen ante sí algo más singular que una noticia: una lección de gramática.

La Declaración de Nueva Delhi no recoge tanto las acciones de los BRICS como la forma en que han optado por describir el mundo; y la descripción siempre precede a la acción. En este sentido, conviene, en primer lugar, retomar el vocabulario de la geopolítica clásica, que no ofrece un marco para aplicar desde fuera, sino, más útilmente, los conceptos que los redactores del texto parecen haber interiorizado ya.

La premisa útil es que la geopolítica no estudia principalmente la relación entre el Estado y el espacio, como sostenía Kjellén, sino más bien la relación entre la sociedad y la civilización y un espacio percibido como cualitativo. El espacio no es el plano cartesiano homogéneo de la física moderna, donde cada punto es equivalente a cualquier otro; está cargado de significado, orientado y habitado por la memoria. Cada civilización aporta su propia inteligencia colectiva al mapa —su propia interpretación del mundo— y las formas políticas se derivan de esa interpretación. Si esto es cierto, entonces un documento diplomático debe examinarse primero a la luz de una pregunta simple: ¿desde qué posición en el espacio habla? ¿Quién se imagina ser y a quién imagina ante sí?

La respuesta, en Nueva Delhi, es clara: la declaración habla desde la tierra y habla contra el mar, no en estos términos exactos, que permanecen implícitos, sino con una coherencia que se hace evidente línea por línea.

Anthropic prohíbe la cuenta israelí por el caso de Irán y los países del Golfo Pérsico que utilizan perfiles de ciudadanos en redes sociales

Los ciudadanos particulares fueron clasificados como progubernamentales o antigubernamentales por su nombre, junto con su ubicación y grupo demográfico

The Cradle

Según un informe de inteligencia sobre amenazas publicado por Anthropic el 11 de septiembre, una operación dirigida por o en nombre del proveedor de inteligencia comercial israelí-singapurense S2T Unlocking Cyberspace utilizó modelos Claude para mapear, clasificar y perfilar a los usuarios de redes sociales en Irán y el Golfo Pérsico.

La plataforma registraba la ubicación de los usuarios, los clasificaba como partidarios u opositores de sus gobiernos y agrupaba a la población en seis categorías demográficas que abarcaban zonas urbanas, clérigos, militares, jóvenes, la diáspora y zonas rurales.

El texto estaba redactado en árabe formal y tenía el estilo de las comunicaciones oficiales del gobierno, con puntuaciones de opinión desglosadas por nacionalidad del Golfo, junto con contranarrativas recomendadas.

El actor alimentó al modelo con lotes de aproximadamente 25 publicaciones en redes sociales a la vez y le indicó que devolviera el grupo demográfico, la ubicación y la inclinación política de cada usuario, con índices de confianza asociados a cada hallazgo.

Anthropic identificó una segunda línea de trabajo con más de 255 cuentas falsas en redes sociales, lo que, según la compañía, indicaba que el actor estaba reuniendo un stock de perfiles falsos para su posterior uso.

lunes, 14 de septiembre de 2026

¿Por qué los israelíes temen tanto a un Yemen liberado?

Un Yemen totalmente liberado bajo el mando de Ansar Allah representaría una importante amenaza estratégica para "Israel", al combinar capacidad militar, control cerca de Bab al-Mandab, apoyo a Palestina e independencia del orden regional liderado por Estados Unidos

Robert Inlakesh, Al Mayadeen

La liberación de Yemen por un movimiento firmemente propalestino representa una pesadilla para el proyecto sionista en la región, pues garantiza que la causa de Jerusalén ocupada se mantenga viva y que surja una nueva potencia que la defienda. Para los israelíes, lo que presencian es como el nacimiento de un nuevo Irán en el mundo árabe.

Durante mucho tiempo, el gobierno yemení liderado por Ansar Allah fue subestimado y tratado como poco más que una molestia, de la que Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos se encargaban de lidiar. En 2022, esta dinámica comenzó a cambiar, cuando las Fuerzas Armadas yemeníes demostraron capacidades avanzadas de misiles y drones que sacudieron objetivos vitales en Arabia Saudita, llegando incluso hasta los Emiratos Árabes Unidos.

El estancamiento de la ofensiva de Marib en 2021 también pudo haber engañado a la alianza estadounidense-israelí en la región, que claramente no tomó en serio a las fuerzas armadas del gobierno liderado por Ansar Allah en Saná. Sin embargo, Riad sí las tomó en serio a principios de 2022, al igual que Abu Dabi, lo que explica su decisión de aceptar un alto el fuego temporal mediado por las Naciones Unidas.

Desde entonces, el gobierno de Yemen se ha convertido en el único del mundo en ordenar directamente a sus fuerzas armadas que abran fuego contra la entidad sionista para apoyar al pueblo de Gaza. Desde el inicio del genocidio, las Fuerzas Armadas yemeníes comenzaron a disparar misiles contra los israelíes, antes de imponerles un bloqueo en el Mar Rojo.

El ocaso de Estados Unidos

"Un panorama económico mundial cambiante ofrece oportunidades de diversificación en abundancia. Cuanto antes comprendan Bessent y Trump la debilidad de su posición, mejor será para Estados Unidos y para el mundo"

Joseph E. Stiglitz, La Jornada

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha anunciado un “Día D económico”, por el que Estados Unidos amenaza con aumentar la presión sobre Irán mediante la imposición de sanciones a los países que sigan comerciando con los iraníes, pero en vez de obligarlos a sumarse a sus intentos de aislar a la república islámica, la administración Trump, con su acumulación de errores, está acelerando la transición hacia un orden mundial posestadunidense.

Es comprensible que los «aliados» de Estados Unidos no quieran sumarse a la costosa y mal planeada guerra electiva del presidente Donald Trump. Nadie los consultó antes de lanzarla y, obviamente, no quieren involucrarse ahora que Estados Unidos no consiguió derribar el régimen iraní ni tiene un plan B. Además, ¿qué motivos tendrían para acudir en ayuda de un gobierno que se pasa humillando a amigos y socios, amenaza con apoderarse de sus territorios (Groenlandia y Canadá) y les impone aranceles punitivos?

Hay dos modos de ejercer influencia sobre otros: la persuasión y la intimidación. Pero en el caso de Trump, no funciona ni lo uno ni lo otro. Es acertada la apreciación de Aaron David Miller (Fundación Carnegie para la Paz Internacional) cuando señala que “Día D”, en este caso, significa “día de la desesperación” (https://t.ly/darJJ).

domingo, 13 de septiembre de 2026

La revolución monetaria inconclusa de Keynes

Ilustración: Diego Astarita

La base favorable a los acreedores de las relaciones monetarias y financieras internacionales que ha regido el siglo pasado será reemplazada por un sistema desdolarizado en el que los intereses de los países deudores estén protegidos frente a la capacidad de los acreedores de insistir en que el pago del servicio de la deuda externa debe prevalecer sobre los objetivos nacionales de crecimiento.

Discurso en Vladivostok, 1 de septiembre de 2026.
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Michael Hudson. Observatorio de Trabajadores

La próxima depresión mundial requiere un Nuevo Orden Económico Internacional liderado por Rusia, China e Irán

1. Mis comentarios se centrarán en cómo la actual crisis del petróleo provocará una ola de incumplimientos financieros que dará lugar a una depresión financiera mundial en algún momento de este otoño.

Esta crisis afectará el comercio exterior y la inversión financiera interna, que son el tema central de esta conferencia.

La pregunta es: ¿cómo se resolverá esta crisis? ¿Y cómo la enfrentarán los gobiernos de Rusia, China y sus países asiáticos vecinos? ¿Qué tipo de nuevos acuerdos comerciales y financieros habrá que establecer?

Todos ustedes saben que el bloqueo estadounidense a las exportaciones de petróleo del Golfo Pérsico ha interrumpido el 25% del comercio mundial de petróleo, fertilizantes y también alimentos. Los precios de estos productos básicos se dispararán tanto que muchas industrias que dependen del petróleo tendrán que cerrar, ya que no podrán obtener ganancias con los nuevos y más elevados precios del petróleo.

sábado, 12 de septiembre de 2026

El uso de información privilegiada demuestra conocimiento previo del 11-S

Las compras y posiciones cortas de docenas de acciones en casi todas las industrias imaginables que de una forma u otra se beneficiaron o resultaron perjudicadas como resultado del 11-S aumentaron incongruentemente en las semanas previas al fatídico día

Kit Klarenberg, Al Mayadeen

El 12 de septiembre de 2001, reinaba el caos. Sin embargo, mientras los gobiernos de todo el mundo intentaban comprender la catástrofe del día anterior, y antes de que se estableciera un móvil, se identificara a los responsables o se esclarecieran otros hechos básicos, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) inició una investigación sobre un posible uso de información privilegiada por parte de personas desconocidas con un conocimiento aparentemente preciso de los atentados del 11-S. Las pruebas parecían abrumadoras. Los principales periodistas se burlaban abiertamente de la improbabilidad de que numerosas operaciones bursátiles profundamente anómalas realizadas inmediatamente antes de los ataques fueran mera coincidencia.

En primer lugar, varias empresas notablemente afectadas por el evento sufrieron ventas en corto repentinas a niveles inexplicables durante las semanas previas. En otras palabras, los inversores apostaron a que ciertas acciones tendrían un mal desempeño en el futuro cercano y buscaron obtener ganancias en consecuencia. Por ejemplo, tan solo cinco días antes del 11-S, se realizaron más de 2000 ventas en corto contra United Airlines, 90 veces más en un solo día que en todo el mes de agosto. El precio de las acciones de la compañía se desplomó tras los ataques, convirtiendo 180 000 dólares en ventas en corto en 2,4 millones de dólares.

Mientras tanto, se realizaron inversiones sustanciales de forma fortuita en empresas privadas de seguridad, inteligencia y defensa que se beneficiaron enormemente de los atentados del 11-S y la subsiguiente «Guerra contra el Terror». El 10 de septiembre, la compra de acciones del importante contratista de defensa estadounidense Raytheon se multiplicó por seis . Tan solo una semana después, cuando el Pentágono comenzó a comprar en masa los misiles Patriot y Tomahawk, el buque insignia de Raytheon, en preparación para la invasión de Afganistán, las acciones de la empresa se dispararon un 37 %. Otras importantes acciones del sector de defensa, como Boeing y Lockheed, también experimentaron un comportamiento bursátil atípico antes del 11-S.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Los hutíes toman el puerto de Mocha y obtienen mayor influencia sobre el estrecho Bab-al-Mandeb.


Los milicianos hutíes de Yemen (Ansar Allah), alineados con Irán, han logrado una importante victoria contra las fuerzas gubernamentales respaldadas por Arabia Saudí, después de que la guerra se recrudeciera con fuerza este mes, al apoderarse este jueves de un puerto histórico del Mar Rojo, lo que otorga a los hutíes una influencia aún mayor sobre el estrecho de Bab Al Mandeb. El puerto de Mocha, también escrito Mokha o Al Makha, fue en su día el centro del comercio mundial del café y es un nombre muy conocido internacionalmente, pero ahora también es el lugar desde donde los grupos afines a Irán podrían presionar aún más los mercados energéticos mundiales.

Según la información más reciente sobre la situación en el frente, recogida por Reuters, "El grupo [Ansar Allah] ha lanzado ataques contra las estratégicas islas de Hanish, en el Mar Rojo, empujando a las fuerzas gubernamentales y sus aliados hacia el sur, hasta Dhubab, situada justo en el estrecho frente a la isla de Perim, según informaron fuentes yemeníes a Reuters el jueves". Y añadieron: "El control de Dhubab y de la isla es clave para hacerse con el control del estrecho".

Al inicio de la Operación Furia Épica de Washington, los hutíes se sumaron a lo que se convirtió en un conflicto regional en apoyo de Teherán, anunciando además un "asedio por asedio" contra todas las exportaciones y el transporte marítimo saudíes. El grupo ya había declarado la guerra a los barcos israelíes y a cualquier barco vinculado a Tel Aviv, el auténtico epicentro del mal del Medio Oriente en los últimos 80 años, algo de lo que "occidente" se lava las manos.

Liberalismo autoritario

Alain de Benoist traza la evolución del concepto de «liberalismo autoritario», desde su acuñación por Hermann Heller en la década de 1930 hasta su resurgimiento actual y sostiene que, cuando la democracia liberal se siente amenazada, renuncia a sus propios principios y recurre a la prohibición de partidos, a la criminalización de la disidencia y a la vigilancia no solo de los actos, sino también de los motivos y los pensamientos

Alain de Benoist, Arktos

La noción de «liberalismo autoritario» surgió a principios de la década de 1930, en particular de la pluma del jurista Hermann Heller, un gran adversario de Carl Schmitt. Resurge hoy en un contexto diferente, en el que proliferan las medidas liberticidas en el corazón mismo de las democracias liberales. El episodio covidista de los confinamientos y la vacunación marcó un punto álgido en el afianzamiento de este liberalismo autoritario. La brutal represión de los Gilets jaunes [Chalecos Amarillos] fue otro.

Cuando el liberalismo se siente amenazado, reacciona como cualquier otra forma de poder —es decir, como un perro que teme que le quiten su hueso. Cuando el dique se desborda y los «cordones sanitarios» (1) comienzan a desmoronarse, lo único que queda es prohibir a los partidos que ganan, impedir que sus candidatos se postulen a las elecciones e incluso hacer que los maten.

De esto podemos estar seguros: acorralados, los oligarcas del Sistema no se detendrán ante nada. Ya han multiplicado las prohibiciones y disoluciones, han cerrado cuentas bancarias y han decretado prohibiciones de circulación.

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