Una mirada no convencional al modelo económico neoliberal, las fallas del mercado y la geopolítica de la globalización
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jueves, 8 de octubre de 2026
La destrucción de la industria del acero
Nahia Sanzo, Slavyangrad
Aunque escasos, algunos artículos publicados por la prensa occidental comienzan a analizar las consecuencias económicas que está teniendo para Ucrania la actual campaña aérea, que está devastando la industria y que puede condicionar el desarrollo futuro de la economía del país. Los efectos de los bombardeos rusos son demasiado visibles como para ocultar que es Ucrania quien más está padeciendo por la actual escalada aérea con la que Kiev se jacta de forma constante de sus éxitos. “Para millones de habitantes de Kiev, las columnas de humo que se alzan sobre la ciudad, el estruendo de los disparos antiaéreos y las esporádicas carencias en las estanterías de los supermercados se han convertido en recordatorios de la nueva campaña aérea de Rusia dirigida contra la economía de Ucrania”, escribe Financial Times, que añade que “a finales de agosto y principios de septiembre, misiles y nuevos drones propulsados por reactores impactaron en centros comerciales, almacenes y centros de distribución, lo que afectó a empresas como los principales minoristas ucranianos, editoriales, grupos farmacéuticos y Nova Poshta, el mayor servicio postal privado del país”.
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martes, 6 de octubre de 2026
La Guerra llega al Dniéper
Despues de tres años de ataques masivos al interior de Rusia por parte del régimen ucraniano - a plantas petroquímicas, aeropuertos y refinerías de petróleo -, Rusia ha comenzado a hacer lo mismo en un puente del Dnieper, a orillas de Kiev... ¿Hasta cuando la locura europea y estadounidense seguirán arruinando el futuro de la humanidad solo por defender los intereses del sionismo financiero?
Nahia Sanzo, Slavyangrad
Este domingo, Friedrich Merz desembarcó en Kiev para reafirmar el apoyo europeo y alemán a Ucrania en uno de los momentos más comprometidos de esta guerra, cuando el país se enfrenta a “semanas decisivas”. Días antes de que comience el juicio por el atentado contra el Nord Stream, del que Alemania es copropietaria, el canciller alemán insistió en Kiev que “la seguridad de Alemania depende de esta guerra”. Para disgusto del Gobierno alemán, ese juicio no juzgará a activos de la defensa o la inteligencia rusa, sino de la ucraniana, un detalle que Berlín prefiere olvidar especialmente ahora que intenta centrarse en lograr el aumento de la asistencia militar a Kiev en esta guerra común que hace mucho tiempo no trata de rescatar a Ucrania sino de derrotar a Rusia. Asediado por unas encuestas dominadas por la extrema derecha, con un pésimo índice de aprobación y lamentando catastróficos resultados en las recientes elecciones regionales, el canciller Merz utiliza la guerra de Ucrania para mostrarse como un líder fuerte contra el agresor -siempre que sea Rusia y no Israel- y un estadista capaz de mostrar su importancia en el mundo. “Con un 10% de aprobación, con su propia gente en las calles todos los días, el último refugio de este sinvergüenza es el nacionalismo de otro pueblo”, comentó la activista Almut Rochowanski. En momentos convulsos en la política interna, la guerra de Ucrania, con el consenso mediático que ha creado en el continente, es la forma ideal de desviar la atención a una causa común.
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miércoles, 30 de septiembre de 2026
Las premisas erróneas que subyacen a la "guerra contra Rusia" de los europeos
Fue el análisis erróneo de Occidente lo que lo ha atrapado en una escalada de acciones que ponen en riesgo la seguridad de Europa y la encaminan hacia una guerra con Rusia
Alastair Crooke, Strategic Culture
En los últimos días, las clases políticas europeas han subido el volumen al máximo con mensajes claramente concertados y compartidos: "Se avecina una guerra con Rusia; Rusia pretende atacar a la OTAN; debemos prepararnos; abastecernos de agua embotellada y alimentos enlatados, y estar listos para ofrecer a nuestros hijos al servicio militar obligatorio". "Muchos morirán; pero es su deber defender a su país".
¡Qué disparate! Para dejarlo claro, los líderes europeos, entre ellos el Alto Representante de la UE, Kallas, y el canciller alemán, Merz, se vistieron deliberadamente con ropa de camuflaje para demostrar su "preparación para la defensa" durante la Cumbre Ártica Europea del 14 de septiembre. (Pueden verse a estos políticos europeos con uniformes militares aquí).
Parecen absurdos. Sin embargo, eso no puede desviar la atención de la pregunta: ¿Qué es exactamente esta histeria que se apodera de los tecnócratas europeos?
A primera vista, el mensaje unificado de que Rusia está a punto de atacar Europa y que se avecina una guerra carece de sentido. Europa no cuenta con los hombres, las municiones, la financiación ni la capacidad industrial para librar una guerra contra lo que hoy se considera una de las principales potencias militares, además de ser el Estado con el mayor arsenal de armas nucleares.
lunes, 24 de agosto de 2026
Zelensky y sus fantasías de ataque

Nahia Sanzo, Slavyangrad
“Los aliados solían preocuparse por si América lo haría. Ahora, amigos y enemigos se preguntan si América puede”, escribió ayer el periodista de The Wall Street Journal Yaroslav Trofimov para presentar su artículo sobre el temor de los aliados de Estados Unidos a una situación en la que necesitaran que Washington interviniera en su apoyo ante una amenaza inminente. No se trata ya de si Donald Trump tendría la voluntad de cumplir con sus obligaciones con la OTAN o de respetar las clausulas de seguridad mutua en tratados bilaterales, sino de las dificultades que sufriría aunque deseara hacerlo. “La escasez mundial de interceptores de misiles balísticos —en particular, los Patriot— y la incapacidad de los fabricantes estadounidenses para aumentar drásticamente la producción se han convertido en el talón de Aquiles de todo el mundo libre y sus aliados”, escribe Trofimov en el artículo, firmemente anclado en la mentalidad de la Guerra Fría, cuando la lógica de la división entre buenos y malos, capitalistas y socialistas, libertad y comunismo era ya una simplificación infantil de la realidad política y geopolítica.
“Existe ahora el riesgo de que se produzca una crisis aguda en diferentes escenarios provocada por la escasez de interceptores y de sistemas de defensa antimisiles”, afirma el académico y exasesor de seguridad de varios primeros ministros británicos John Bew, que destaca, ante todo, la situación en el Golfo Pérsico. Con un alto el fuego técnicamente en vigor a pesar de que hayan expirado los 60 días en los que el Memorando de Entendimiento preveía para la negociación de un acuerdo final entre Irán y Estados Unidos, el riesgo de reanudación de las hostilidades activas perdura e incluso aumenta con las amenazas de guerra económica total que Estados Unidos planteó el jueves a Irán. “Vamos a tener las sanciones más duras de la historia, y les digo, esto va a funcionar. Funcionó en Venezuela una vez que impusimos el bloqueo. Está funcionando en Cuba en este momento, y va a funcionar en Irán, y vamos a colapsar este régimen”, afirmó el jueves en una aparición en Fox News el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent.
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jueves, 20 de agosto de 2026
Kallas, Johnson y la beligerancia europea
Nahia Sanzo, Slavyangrad
“Las sanciones de la UE ya le han costado muy caro a Rusia, privando a su maquinaria bélica de más de un billón de euros, y para este otoño voy a presentar la lista de sanciones de mayor alcance desde el inicio de la guerra”, afirmó ayer Kaja Kallas, anticipando que la Unión Europea considera útil continuar por el camino elegido para tratar de destruir la economía rusa y obligar a Moscú a regresar a la mesa de negociación, esa que Bruselas nunca le ha ofrecido y que ha tratado de evitar a la espera de una mejor posición militar con la que Ucrania pueda evitar tener que negociar y sustituir el diálogo por la imposición. La UE nunca vio con buenos ojos los acuerdos de Minsk, una iniciativa de Angela Merkel que contó con Francia como socio para dar un aspecto europeo a un proyecto propio de una de las pocas personas que quiso detener la guerra de Donbass para poder regresar al statu quo anterior a la imposición de las primeras sanciones. La lógica alemana era evitar la ruptura continental o una escalada en la guerra de sanciones que implicara vetar el sector energético ruso, una forma de medidas coercitivas que no solo están dirigidas contra Moscú, sino también contra Berlín.
Ni el fracaso de Minsk ni la escalada bélica anterior a la invasión rusa de Ucrania parecieron preocupar a la UE, que ni siquiera se molestó en aparentar trabajo diplomático para evitar la guerra. Lo mismo ocurrió durante las conversaciones de Estambul, en las que no hubo ningún tipo de aliento europeo en favor de la diplomacia ni se derramaron lágrimas de preocupación cuando se consumó la ruptura que condenaba a los dos países a una guerra cada vez más dura y con consecuencias más graves para la población civil, especialmente en aquellas zonas más cercanas al frente, donde el peligro es constante. Y desde el inicio de las conversaciones de Estados Unidos con Ucrania y Rusia en busca de una hoja de ruta sobre la que resolver el conflicto entre los dos países, la UE no ha dejado de poner palos en la rueda mientras fingía una sonrisa con la que poner buena cara ante el peligro de enfrentarse al escenario más temido: tener que readmitir a Rusia como un país más en las relaciones internacionales de Occidente.
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martes, 18 de agosto de 2026
Zelensky tiene un problema
Nahia Sanzo, Slavyangrad
Zelensky tiene un problema, proclama esta semana Politico, “nadie quiere el trabajo más duro en Washington”. El presidente ucraniano, continúa el medio, “está teniendo dificultades para encontrar a alguien de suficiente influencia para representar a Kiev en la administración Trump y algunos candidatos potenciales están mostrándose reacios a aceptar el difícil encargo en un momento crítico de la guerra”. “Actuar de enlace entre Trump y Zelenski es el camino más directo hacia el manicomio que uno pueda imaginar”, comentaba en las redes sociales el periodista opositor ruso Leonid Ragozin en referencia al texto de Politico, que se publica en un momento en el que Zelensky ha anunciado a sus embajadores de todo el mundo que su principal misión es lograr más apoyo para Ucrania.
“Armas para Ucrania, ya”, promulgó Zelensky en un discurso frente al grueso del cuerpo diplomático ucraniano hace unas semanas, cuando precisó que “la calidad del trabajo de una embajada debe medirse por la cantidad de armas que recibe Ucrania, la financiación que se destina a apoyar a Ucrania y las decisiones políticas y medidas concretas que ejercen presión sobre Rusia. Ese es el marco claro”. En ese contexto en el que el trabajo diplomático se limita a conseguir más armas para la guerra, cada “embajador ucraniano debe saber cuántos misiles de defensa aérea hay disponibles en el país en el que presta servicio y cómo garantizar que esos misiles no se queden almacenados en algún lugar, sino que se carguen en nuestros lanzadores aquí, en Ucrania. Misiles para los sistemas Patriot, NASAMS, IRIS-T, SAMP/T y Hawk; armamento para nuestros aviones de combate; todo lo que necesitan nuestros drones: esa es vuestra labor diaria y la nuestra”.
viernes, 14 de agosto de 2026
El costo de la guerra
La imagen de una Ucrania repleta de liberales patriotas deseosos de acabar con Rusia es otra ficción. En realidad, la mayoría de ucranianos desean negociaciones para poner fin a la guerra de inmediato
Lily Lynch, New Left Review
El discurso de Volodymyr Zelenskyy en el Foro de la Industria de Defensa de la OTAN en Ankara a principios de julio fue un himno a la guerra con drones. El dictador ucraniano proclamó que los drones habían anunciado «cambios revolucionarios en la naturaleza misma de la guerra», tan significativos como la ametralladora en la I Guerra Mundial o el tanque moderno en la Segunda. La tecnología «innovadora» de los drones había permitido a Ucrania aumentar drásticamente el número de bajas rusas, interceptar los UAV Shahed rusos y alcanzar objetivos tan lejanos como Siberia.
Los ataques recientes lograron oscurecer los cielos de Moscú y atacar refinerías de petróleo a 2700 km de distancia, en Omsk. El país se había transformado en una «superpotencia de drones», en palabras del Atlantic Council. Antes de 2022, solo existían siete fabricantes nacionales de drones; hoy hay más de 500. Y ahora, con el levantamiento de las restricciones a las exportaciones de drones, Ucrania pronto los venderá al mundo.
El principal responsable de situar los drones en el centro del esfuerzo bélico de Ucrania ha sido el telegénico Mykhailo Fedorov, de 35 años y ahora exministro de Defensa. Este prodigio tecnológico, tan aclamado, ha ganado seguidores tanto entre los liberales patriotas en su país como entre los atlantistas en Occidente. Ha contribuido a promover a Ucrania como una especie de «nación emergente»: una potencia industrial de defensa de alta tecnología forjada en la guerra.
Con apenas treinta años, fue nombrado ministro de Transformación Digital, donde fue responsable de la iniciativa «el Estado en un teléfono inteligente», que trasladó los servicios gubernamentales a una aplicación financiada por USAID llamada Diiya. Aunque admirado por las ONG liberales, Fedorov, respaldado por Palantir, también ha aprendido a hablar el idioma de MAGA; en enero, anunció el objetivo de su ministerio de matar a 50.000 rusos al mes, explicando que esto «haría que el coste de la guerra para Rusia fuera insostenible, forzando así la paz mediante la fuerza».
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jueves, 23 de julio de 2026
¿Anchorage como Minsk?
Casi un año después de que Trump y Putin se reunieran en Alaska, la desilusión está creciendo en Moscú. Según Lavrov, Rusia fue engañada como lo fue con los acuerdos de Minsk
Roberto Iannuzzi, Sinistra in Rete
En la reciente cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, el presidente estadounidense Donald Trump tuvo palabras inusualmente cálidas para su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky.
El residente de la Casa Blanca expresó su apoyo a los ataques ucranianos de largo alcance en suelo ruso, diciendo que “es una escalada, pero también es una escalada que podría ayudar a concluir” el conflicto.
El encuentro amistoso entre los dos presidentes pareció contrastar marcadamente con la “discusión en el estudio ovalado” que estalló entre ambos a principios de 2025, cuando Trump había inaugurado recientemente su segundo mandato.
La postura abiertamente proucraniana del líder estadounidense marca el fracaso de los esfuerzos diplomáticos iniciados por la reunión de Trump con el presidente ruso Vladimir Putin en Anchorage, Alaska, en agosto de 2025.
Estos esfuerzos, encaminados a alcanzar una solución negociada al conflicto, se encontraron con una fuerte oposición de Kiev y de los países europeos, así como de representantes republicanos y demócratas del Congreso estadounidense.
Lavrov y la comparación con Minsk
Hace unas semanas, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, dijo que no quería “ni siquiera pensar que Alaska, al igual que las acciones de los europeos, estuviera diseñada para ganar tiempo para rearmar al régimen de Kiev. […]Pero en realidad así fue exactamente como fueron las cosas”.
Hablando de “las acciones de los europeos”, Lavrov se refería a las declaraciones hechas por la ex canciller alemana Angela Merkel en una entrevista de 2022, según las cuales los acuerdos de Minsk eran una estratagema para permitir que Ucrania se rearmara.
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miércoles, 22 de julio de 2026
El ‘ejército de esclavos’ de Ucrania se vende al mejor postor
A pesar de toda la fanfarronería ucraniana en la cumbre de la OTAN, muchos miembros europeos de la OTAN, uno tras otro, están declarando que han llegado al límite de sus capacidades para proporcionar asistencia militar.
Dmitri Kovalevich, Al Mayadeen
La atención política en Ucrania durante el mes de julio se centró principalmente en la cumbre de la OTAN, que tuvo lugar en Ankara, Turquía, los días 7 y 8 de julio. El régimen gobernante de Ucrania y los capitalistas adinerados esperaban que la reunión les proporcionara aún más dinero y armas.
En vísperas de la cumbre, el régimen de Kiev intentó impresionar al presidente estadounidense Donald Trump con una demostración de ataques militares contra refinerías de petróleo, centrales eléctricas y camiones cisterna en Rusia. El objetivo era reafirmar que Kiev aún conservaba cierta influencia, argumentando que la presión para poner fin a la guerra debía dirigirse no contra ellos, sino contra el gobierno de Moscú.
Los líderes europeos presionaron a Zelensky para que adoptara esa postura durante la reunión de líderes del G7 en Francia a mediados de junio. Todos ellos luchan por mantener el apoyo interno a su impopular guerra indirecta en Ucrania, según informó el New York Post el 7 de julio. El informe cita a varias figuras del régimen ucraniano que instan a Trump y a los líderes europeos a considerar a Ucrania como un activo estratégico en lugar de una carga.
La escalada bélica de Trump y Zelensky en busca de la "paz"
Ucrania no es miembro de la OTAN. Es más, varios líderes occidentales, incluido Donald Trump, han reconocido que Ucrania no cumple con los requisitos de la OTAN para ser miembro. Pero eso no impide que el líder del régimen, Volodímir Zelenski, actúe según el dilema descrito en un antiguo proverbio ruso: «Lo echas por la puerta y vuelve a entrar por la ventana».
Zelensky no fue invitado a la reunión de líderes de la OTAN, pero sí fue invitado a la cena oficial y participó en una foto de grupo.
miércoles, 24 de junio de 2026
Bezrukov: Rusia debe prepararse para 20 años de conflicto con Occidente
Según el ex espía ruso Andrei Bezrukov: “Los rusos somos demasiado indulgentes con nuestros enemigos […]. Somos lentos. Les permitimos demasiado. No nos temen […] porque muchas de las líneas rojas que hemos trazado se han quedado solo en el papel”.
Giacomo Gabellini, Sinistra in Rete
El 3 de junio, el Foro Económico Internacional de San Petersburgo se inauguró bajo una densa columna de humo negro provocada por los ataques ucranianos, que con varias oleadas de drones atacaron instalaciones energéticas y militares cerca de la gran ciudad rusa.
Los drones ucranianos de largo alcance atacaron objetivos en presencia de aproximadamente 20.000 delegados de 130 países de todo el mundo, con el objetivo de socavar la credibilidad del Kremlin , tanto en el ámbito público como en el privado .
La vulnerabilidad de la Federación Rusa, expuesta por los continuos ataques ucranianos, fue analizada en detalle durante una sesión del Foro dedicada a «las principales amenazas para Rusia en el segundo cuarto del siglo XXI». Entre los panelistas se encontraba Andrei Bezrukov, asesor del director ejecutivo de Rosneft, Igor Sechin, profesor de la Universidad Estatal de Moscú y ex coronel del SVR (Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia) con experiencia en la inteligencia soviética.
Durante su dilatada trayectoria en el Servicio de Seguridad Exterior ruso, Bezrukov operó de incógnito en Estados Unidos bajo la identidad de Donald Heathfield, antes de ser arrestado por el FBI y posteriormente entregado a Moscú como parte de un intercambio de agentes secretos con Washington.
jueves, 4 de junio de 2026
Al borde del abismo: la OTAN se encamina hacia una guerra total con Rusia
Thomas Fazi destaca la dramática escalada de la guerra, donde los ataques con aviones no tripulados ucranianos, impulsados por tecnologías occidentales, están minimizando las posibilidades de alcanzar una solución diplomática. Entre el nacimiento del nuevo eje militar-industrial entre Berlín y Kiev, la alarma geopolítica en el Mar Báltico y la presión de los halcones moscovitas sobre Putin para una respuesta nuclear, Occidente ha perdido su previsión política para frenar la carrera hacia la catástrofe
Thomas Fazi, Krisis
El incidente del dron ruso que impactó un edificio de apartamentos en Rumania demuestra que el riesgo de un conflicto total entre la OTAN y Rusia es mayor que nunca, incluso más que en el apogeo de la Guerra Fría.
El presidente rumano, Nicușor Dan, aclaró posteriormente que la aeronave cambió de trayectoria tras ser alcanzada por un impacto cinético, estrellándose finalmente contra el edificio residencial en Galați. Lo más preocupante es el profundo grado de implicación de ambas partes en lo que, a efectos operativos, constituye una confrontación militar cada vez más directa, aun cuando formalmente mantengan la apariencia de no beligerancia.
A diferencia de la Guerra Fría, cuando las superpotencias mantenían protocolos rígidos diseñados para evitar la confrontación directa, hoy las líneas divisorias se han desdibujado hasta el punto de ser casi invisibles.
Una guerra que se suponía que debía permanecer confinada dentro de las fronteras de Ucrania se ha convertido gradualmente en algo mucho más peligroso: un conflicto indirecto en el que el papel de la OTAN se ha vuelto tan crucial operativamente que la distinción entre actor principal y secundario prácticamente se ha desvanecido, y donde cada semana surgen nuevas pruebas de que la lógica de la escalada se acelera mucho más rápido que cualquier capacidad política para controlarla.
martes, 26 de mayo de 2026
Conflicto con Rusia: ¿Hacia una guerra en toda Europa?
El rearme alemán, las tensiones en los países bálticos y un cambio en el equilibrio de poder en Moscú podrían extender la guerra en el viejo continente más allá de las fronteras ucranianas y conducir a una escalada nuclear
Roberto Iannuzzi, Intelligence for the People
En los últimos días, los medios de comunicación occidentales han llamado la atención sobre una declaración realizada por el presidente ruso Vladimir Putin durante las celebraciones por la victoria sobre el nazismo el 9 de mayo, según la cual el conflicto ucraniano estaba llegando a su fin.
La frase un tanto vaga —“Creo que el asunto está a punto de concluirse, pero es un asunto muy serio”— pronunciada tras unas declaraciones muy duras contra los intentos occidentales de sabotear cualquier negociación ruso-ucraniana, no debería llevar a conclusiones precipitadas.
Putin mencionó los orígenes del conflicto, la expansión de la OTAN a pesar de los acuerdos y reiteró cómo, desde el punto de vista ruso, los líderes occidentales han utilizado a Ucrania como ariete en su conflicto destinado a debilitar y desestabilizar a Rusia.
Recordó que los europeos sabotearon las negociaciones entre Moscú y Kiev en abril de 2022, y reveló que en aquella ocasión el presidente francés Emmanuel Macron lo había engañado para que retirara las tropas rusas de Kiev con el pretexto de que los ucranianos no podían firmar un acuerdo ni con una pistola apuntándoles a la cabeza.
En todo caso, las declaraciones del presidente ruso sugieren que, con razón o sin ella, actualmente considera que los países europeos representan una amenaza mayor que Estados Unidos.
Esta postura, lejos de pertenecer exclusivamente a Putin, está ganando terreno en los círculos políticos rusos.
jueves, 21 de mayo de 2026
La OTAN es una estafa peligrosa con la que Estados Unidos está presionando a Europa
Thomas Fazi, Sinistra in Rete
La estrategia de Estados Unidos hacia la OTAN ha provocado reacciones marcadamente divergentes. Algunos lo aclaman como un paso largamente esperado hacia la liberación de Alemania –y por extensión de Europa– de la tutela militar estadounidense, dada la aparente “retirada” de Estados Unidos de la OTAN. Otros lo ven como un peligroso resurgimiento del nacionalismo militar alemán, que evoca el capítulo más oscuro de la historia europea del siglo XX. Ambas lecturas no entienden el punto. El rearme de Alemania no está diseñado para hacer que el país sea más soberano militarmente – para bien o para mal. Está diseñado para elevar el papel de Alemania a “vasallo en jefe” dentro de la estructura de mando de la OTAN controlada por Estados Unidos. En este sentido, la disputa entre Trump y Merz debería verse como poco más que teatro político.
Trump ha alarmado una vez más a los europeos. Esta vez anunció la retirada de unos 5.000 soldados de Alemania como parte de un Decisión del Pentágono desencadenado por la disputa pública del presidente con el canciller alemán Friedrich Merz sobre la guerra en Irán. El recorte asciende a alrededor del 14% de los aproximadamente 35.000 a 36.000 soldados estadounidenses actualmente estacionados en Alemania, y se espera que ocurra en un período de seis a doce meses, lo que elevará los niveles de fuerza estadounidenses a los anteriores a la invasión rusa de Ucrania en 2022. Trump ha insinuado que podrían producirse más recortes. Calificó la medida como un “castigo” por las críticas de Merz al manejo de la guerra por parte de Washington —incluida la afirmación de Merz de que Irán había “humillado” a Estados Unidos.
Esto es parte de una ofensiva más amplia que Trump ha lanzado contra los aliados de la OTAN en las últimas semanas por su negativa a enviar fuerzas navales para ayudar a abrir el Estrecho de Ormuz. Ha dijo a los miembros de la OTAN que tendrán que «empezar a aprender a luchar por su cuenta» porque «Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarlos, del mismo modo que ustedes no estuvieron ahí para nosotros». Trump también amenazó con retirar tropas de Italia y España, y una vez más planteó la posibilidad de que Estados Unidos abandone la OTAN por completo. A la pregunta, en un reciente entrevista, si reconsiderara la membresía de Estados Unidos en la alianza, Trump respondió: «Oh, sí, diría que [está] más allá de toda reconsideración»
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miércoles, 20 de mayo de 2026
Cómo Rusia puede ganar una nueva guerra mundial
Aumentar la credibilidad de la amenaza de armas nucleares es necesario para despertar a Occidente de su «parasitismo estratégico»: la certeza de que la guerra no ocurrirá, de que «todo estará bien»
Serguéi Karaganov, La Haine
El vertiginoso flujo de acontecimientos, que se superponen y se anulan mutuamente, resulta confuso y dificulta la comprensión de la esencia de lo que está sucediendo. Intentaré interpretar el curso de la historia basándome en mi experiencia y conocimientos.
Ha comenzado una guerra mundial en toda regla. Sus raíces se remontan a 1917, cuando la Unión Soviética se independizó del sistema capitalista. Primero, los invasores nos atacaron, luego la Alemania nazi (y casi toda Europa) nos volvieron a atacar pero, esta vez fueron derrotados. La segunda fase comenzó en la década de 1950, cuando los pueblos de la URSS, a costa de enormes privaciones, en su lucha por garantizar su soberanía y seguridad, crearon una bomba nuclear y lograron la paridad nuclear con EEUU.
Al hacerlo, sin darnos cuenta en aquel momento, socavamos los cimientos de cinco siglos de dominio ideológico europeo/occidental, que les no había permitido saquear al resto del mundo y reprimir a las civilizaciones más avanzadas. Estos cimientos eran la superioridad militar, sobre la cual se basaba el sistema de explotación de toda la humanidad.
Desde mediados de la década de 1950, Occidente ha sufrido una derrota militar tras otra. La liberación nacional de la humanidad ha comenzado, junto con la nacionalización de los recursos acaparados por los países occidentales y sus corporaciones. El equilibrio de poder global ha empezado a inclinarse a favor de los países no occidentales.
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domingo, 26 de abril de 2026
Las sanciones económicas de la UE intensifican el plan de guerra de la OTAN contra Rusia
Criminalmente, los agresores de la OTAN están creando una situación de rana hirviendo para Rusia
Editorial Strategic Culture
La Unión Europea anunció esta semana su vigésima ronda de sanciones económicas contra Rusia. El bloque de 27 naciones comenzó a imponer sanciones a Moscú cuando estalló el conflicto en Ucrania en febrero de 2022. Cada seis meses, la UE ha estado ampliando estas medidas económicas, que Bruselas afirma que son un apoyo a Ucrania para “disuadir la agresión rusa”
La vigésima ronda de sanciones revelada esta semana intenta ir mucho más allá y causar daños a la economía rusa. Fue marcado como el paquete más grande hasta el momento y un “objetivo de múltiples capas para sectores clave” de la economía rusa, principalmente su industria energética.
Es tentador descartar la política de sanciones de la UE como débil y una forma de locura. El bloque sigue repitiendo una acción esperando un resultado diferente cada vez, cuando los registros muestran que la acción de sanciones está teniendo poco impacto perjudicial en Rusia. En todo caso, es la UE la que ha sufrido una crisis económica al aislarse unilateralmente del petróleo y el gas rusos, la fuente tradicional de materia prima energética asequible para las industrias europeas. La economía rusa no se ha desplomado como se anticipó cuando se impusieron las sanciones por primera vez hace más de cuatro años. De hecho, la Federación de Rusia ha mantenido un sólido desempeño económico al encontrar mercados alternativos en Asia para sus productos de petróleo y gas. El aumento vertiginoso del precio del barril de crudo debido a la imprudente agresión estadounidense-israelí contra Irán ha dado a Rusia un nuevo impulso.
Sin embargo, sería un error simplemente descartar las sanciones de la UE como inútiles y contraproducentes.
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miércoles, 25 de febrero de 2026
Cuatro años de guerra en Ucrania: millones de víctimas, pero una fiesta para la industria armamentística
Ucrania sangra, Rusia resiste y Europa paga la factura. Tras cuatro años de guerra, se impone una pregunta: ¿continuar con la locura bélica o encontrar el valor para buscar la paz?
Marc Vandepitte, Rebelión
De invasión rápida a guerra sin fin
El 24 de febrero de 2022 Vladimir Putin dio la orden de invadir Ucrania. Rusia quizá esperaba una victoria rápida; pero esta no llegó, en parte debido a la fuerte resistencia de Ucrania, que Moscú había subestimado claramente.
En la fase inicial de la guerra hubo oportunidades reales para entablar negociaciones de paz. Según el ex primer ministro israelí Naftali Bennett, esos intentos fueron, sin embargo, obstaculizados activamente por Estados Unidos y Gran Bretaña. El ex secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, declaró sin rodeos que el objetivo era “debilitar a Rusia”.
Ucrania se utilizó para eliminar o debilitar a un adversario estratégico sin tener que enviar tropas propias. A partir de ese momento, la guerra pasó de ser un conflicto sobre territorio ucraniano a un proyecto geopolítico.
Debido a la fuerte injerencia de la OTAN, lo que comenzó como un conflicto entre dos países vecinos se transformó en una guerra por delegación. Ucrania actúa trágicamente como carne de cañón para los intereses estratégicos de Occidente.
Occidente suministró masivamente armas pesadas e impuso durísimas sanciones económicas. Se paralizó el comercio, se cortaron los vínculos energéticos y se congelaron los activos rusos en el extranjero. Había que poner de rodillas a la economía rusa, pero no ocurrió.
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lunes, 23 de febrero de 2026
Europa mira al mundo y no lo ve
El punto de referencia excluyente en Munich fueron los intereses europeos, al (mal)interpretar los desafíos que representa un orden mundial cuyo principal destructor ha sido EEUU
Atilio Boron, Página 12
La Conferencia de 'Seguridad' (CSM) se reunió días pasados, entre el 13 y el 15 de febrero, en su sede habitual, la ciudad de Munich, en Bavaria. Fuera de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la CSM es la reunión más concurrida a nivel mundial. El informe oficial de esta edición asegura que contó con la presencia de más de un millar de participantes procedentes de unos 115 países entre los cuales se contaban 60 jefes de Estado y de Gobierno y más de 50 líderes de organizaciones internacionales, además de más de 100 think tanks. Aparte de las actividades centrales el informe habla de la realización de 270 eventos paralelos en el marco de la Conferencia.
Como es habitual las discusiones tuvieron como telón de fondo el Informe Munich 2026 sobre Seguridad, un texto de unas 120 páginas con un título estremecedor: "Bajo la Destrucción." La tesis fundamental del Informe está en línea con muchos planteos que adquirieron súbita popularidad en Europa, sobre todo luego de que Rusia lanzara su Operación militar especial sobre Ucrania, y que podrían sintetizarse así: Rusia está dominada por una vieja e incontrolable ambición de apoderarse de Europa y es la enemiga a derrotar.
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jueves, 19 de febrero de 2026
La solución a todos los problemas de Ucrania: maś armas
Nahia Sanzo, Slavyangrad
Como principal proyecto geopolítico y de seguridad de las potencias europeas, la guerra de Ucrania ha sido, junto al debate sobre el estado del orden internacional y sus alianzas, uno de los dos temas principales de la Conferencia de Seguridad de Múnich. Pero si para Estados Unidos es únicamente una referencia colateral en su discurso de paz por medio de la fuerza, esa que incluye el secuestro, la coerción, la amenaza y las sancione además del uso tradicional del potencial militar, para los países europeos supone volver a poner a Ucrania en el centro de la agenda política, ha sido uno de los principales objetivos. La narrativa utilizada puede reducirse a cuatro puntos básicos: insistir en la necesidad de luchar hasta que Ucrania pueda negociar en posición de fuerza, endurecer las exigencias de negociación a Rusia, dar a Kiev el armamento que necesita “para vencer” y exigir ser parte fundamental de la mesa de negociación.
El último punto es especialmente importante, ya que ha mostrado estos días una importante distancia entre la percepción europea y la realidad. Hoy se reúne por tercera ocasión la mesa que finalmente ha conseguido poner a Rusia y Ucrania en una misma sala para negociar, bajo la mediación de Steve Witkoff y Jared Kushner, cuestiones militares y, por primera vez desde el inicio de este formato, también políticas. Así lo indicaba el anuncio de la presencia de Vladimir Medinsky, que se sumaría al plantel militar y de inteligencia que había acudido en dos ocasiones a Abu Dabi, y así lo confirmó ayer Dmitry Peskov. La reunión de esta semana es, por lo tanto, especialmente importante a la hora de determinar si este proceso de negociación tiene posibilidades de prosperar.
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lunes, 16 de febrero de 2026
Las esperanzas de paz en Ucrania, frustradas por los continuos rumores de guerra entre Kiev y la OTAN
El enfoque de la OTAN ha sido descrito como un caso de “baile sobre sangre” y una política de “guerra hasta el último ucraniano”
Dmitri Kovalevich, Al Mayadeen
El comienzo de febrero está marcado entre los ucranianos por una renovada esperanza de paz. Estas se avivaron tras las conversaciones entre los gobiernos ruso y ucraniano en Abu Dabi, los días 4 y 5 de febrero, con la presencia de representantes del gobierno estadounidense. Surgen cada dos o tres meses, pero hasta ahora resultaron fútiles, ya que el enfrentamiento con Rusia (guerra indirecta) del imperialismo occidental no ha hecho más que intensificarse.
Otra ronda de negociaciones fallida
El anarquista de Odessa, Vyacheslav Azarov, señala que desde 2022 hubo muchas promesas alentadoras y convincentes de paz, que luego resultaron ser solo una forma del gobierno ucraniano de aliviar la presión ejercida sobre él por una población inquieta y desesperada por el fin de la guerra.
Azarov enfatiza: "Lo principal que los años de guerra enseñaron a los ucranianos es la desconfianza total en sus instituciones de gobierno y la dependencia de sí mismos, lo que significa, a su vez, priorizar la supervivencia diaria sobre cualquier plan a largo plazo.
Si, de repente, se anunciara una paz inesperada, los ucranianos seguirían cargando sus teléfonos y baterías portátiles por cualquier medio disponible, abasteciéndose de pan y, por costumbre, evitarían los cruces donde los reclutadores militares podrían esperar para abalanzarse sobre ellos y subirlos a minibuses para un triste viaje a un centro de reclutamiento militar".
jueves, 5 de febrero de 2026
El largo invierno de la diplomacia
Nahia Sanzo, Slavyangrad
“El invierno es muy largo, pero llegará la primavera. Tened fuerza. Gloria a Ucrania”, proclamó ayer el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, desde la tribuna de la Rada ucraniana en su visita a Kiev. El mensaje es el mismo que el lanzado por Keith Kellogg antes de dejar su puesto como enviado de Trump para Ucrania. “SI Ucrania supera el invierno, tendrá ventaja en la guerra”, afirmó el general, recuperando una falsa esperanza que Zelensky ya había utilizado en 2022. El subtexto de ambas declaraciones es el mismo, el sufrimiento de la población ucraniana es menos importante que los objetivos geopolíticos, por lo que el país debe mantenerse firme y seguir por el camino marcado, una idea que comparten con el presidente ucraniano, dispuesto a aumentar los precios de la factura de la luz para la población que ni siquiera tiene suministro.
Ucrania atraviesa lo más duro del invierno y lo hace nuevamente con ataques contra las infraestructuras energéticas. Más de una treintena de misiles y centenares de drones rusos bombardearon, rompiendo una tregua que Moscú niega que estuviera en vigor, varias centrales ucranianas. “Después del ataque ruso de hoy, el trabajo de nuestro equipo negociador se ajustará en consecuencia”, afirmó Volodymyr Zelensky en referencia a las conversaciones de Abu Dabi, una reunión que debía celebrarse el fin de semana y que marcaba el periodo de tregua parcial. En realidad, pocos son los cambios que Ucrania pueda hacer, ya que su postura ha quedado perfectamente clara: las cuestiones de seguridad, reconstrucción y prosperidad se tratarán en un acuerdo Kiev-Washington que ya está pactado, mientras que el aspecto territorial ha de resolverse sin concesiones. Recientemente, el presidente ucraniano insistió en que Ucrania no reconocerá ni de iure ni de facto ninguna pérdida territorial. La única forma para no reconocer siquiera de facto esas pérdidas es que no haya mención a los territorios en el documento que Ucrania firme, lo que da a entender que Kiev busca un doble acuerdo Estados Unidos-Ucrania y Estados Unidos-Rusia que detalle el marco de resolución, pero que no haya ninguna firma ucraniana en un documento que admita que las partes bajo control ruso seguirán siendo territorio de facto ruso.
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