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jueves, 1 de enero de 2026

Un mundo desconocido nacerá cuando termine la guerra en Ucrania

Los analistas no logran comprender que la guerra en Ucrania es simplemente el catalizador de una transformación mucho más profunda, el fin irreversible de cinco siglos de dominación occidental

Pepe Escobar, La Haine

Este es un momento histórico que podría definir el destino de la humanidad. Lo que acaba de suceder no es simplemente una negociación entre Trump y Zelenski, ni siquiera una partida de ajedrez entre Washington y Moscú. Es el acto final de un orden mundial que agoniza.

¿Puede Trump cumplir su promesa de terminar esta guerra o se está dirigiendo hacia la trampa geopolítica más elaborada de la era moderna? El gran tablero, La herencia envenenada de Mackinder.

Para entender la complejidad abismal de lo que está sucediendo, debemos remontarnos a las raíces profundas de esta confrontación. Halford Mackinder, el visionario geógrafo británico, lo vio venir hace más de un siglo. Quien controle el 'Heartland' (tierras del centro) euroasiático controlará el mundo.

Lo que el Imperio Británico entendía instintivamente, los estrategas estadounidenses lo convirtieron en doctrina después de 1945. La OTAN no fue creada para defender Europa del comunismo soviético. Esa fue solo la narrativa de portada.

La OTAN fue diseñada como el mecanismo de control perpetuo del 'Heartland', la herramienta para impedir que cualquier potencia euroasiática, fuera Alemania, Rusia o China, pudiera consolidar un espacio económico integrado que desafiara la supremacía angloamericana.

Imperialismos 2.0

Tal y como tempranamente lo entendió Fidel Castro, en tanto no desaparezcan los imperios, no desaparecerán para las mayorías «la filosofía del despojo» y de la guerra, y no será posible «una verdadera etapa de progreso» para la humanidad.

Marxlenin Pérez Valdés, Al Mayadeen

Cada día que pasa apunta más a confirmar que le va a tocar a nuestras generaciones vivir, o sobrevivir, a la III Guerra Mundial. La frase puede sonar apocalíptica, pero se empasta perfectamente con el panorama global contemporáneo.

Al igual que en el siglo de la primera y la segunda guerras mundiales, el afán enfermizo de ciertos imperios por el poder absoluto podría ser el detonante del colapso hoy.

La reproducción estructural de la violencia y las guerras, convertidas también en un hábito que la humanidad no ha logrado superar, vuelve terriblemente actual la máxima de Hobbes: «el hombre es el lobo del hombre». Y, lo que es peor, la presenta como una verdad sin alternativas mejores. Una especie de determinismo «guerrerístico»; de naturalización de las invasiones y la militarización general de uno para atacar y otros para defenderse.

Lenin no erró al esbozar «el reparto territorial del mundo entre las potencias más importantes» como uno de los rasgos clave del imperialismo (fase superior del capitalismo). Ni fue resultado del azar la conclusión de Marx sobre la lucha de clases como motor de la historia. Ambas teorías se sustentan en nuestras realidades y se complementan.

viernes, 19 de diciembre de 2025

¿Por qué "Israel" necesita una guerra regional para intentar sobrevivir?

Después de 60 días del falso alto al fuego en Gaza y los planes de Estados Unidos y sus aliados para los palestinos, las fuerzas estructurales subyacentes en Palestina y la región continúan llevando a "Israel" al colapso.

Daniel Lobato, Al Mayadeen

La indignación mundial generada durante dos años de genocidio en Gaza en su punto más intenso, tras el secuestro de la última flotilla por parte de "Israel", se ha convertido abruptamente en frustración para muchos.

En rápida sucesión se produjo la implementación de un supuesto alto al fuego, seguido de un espectáculo grotesco en El Cairo con Trump rodeado de líderes internacionales vasallos, y finalmente la aprobación de la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU, que refuerza la opresión de los palestinos. Esta serie de maniobras ha logrado, por ahora, impedir que las protestas mundiales culminen en sanciones y castigos por genocidio, y provocaran un enfriamiento de la movilización y la moral ante la complicidad política y mediática y el silencio sobre Palestina.

El objetivo es imponer la disonancia cognitiva ejemplificada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, cuando afirma que «'Israel' está cometiendo genocidio», pero también que «hay un proceso de paz», como si lo primero pudiera ser borrado o complementado por lo segundo. Como si el actual telón de fondo de cartón piedra pudiera restaurar la «normalidad israelí» que existía antes del 7 de octubre ocultando la montaña de escombros y cadáveres, así como los crímenes sionistas cotidianos en Gaza, Cisjordania y Líbano.

Sin distraerse con estos malabarismos, un tribunal de juristas y académicos ha condenado al Estado español por tener pleno conocimiento del genocidio y no tomar medidas para suspender relaciones o imponer las sanciones necesarias, pese al gesto de boicotear Eurovisión, lo cual es incoherente con el resto de sus colaboraciones y relaciones con "Israel".

lunes, 15 de diciembre de 2025

El imperio de arrogancia y vandalismo de Trump

El último memorando de la Estrategia de Seguridad Nacional del presidente considera la libertad de coaccionar a otros como la esencia de la soberanía estadounidense. Es un documento ominoso que, si se mantiene vigente, volverá para atormentar a Estados Unidos

Jeffrey D. Sachs, Common Dreams

La Estrategia de Seguridad Nacional 2025 (ESN) publicada recientemente por el presidente Donald Trump se presenta como un plan para renovar la fortaleza estadounidense. Sin embargo, presenta cuatro errores peligrosos.

En primer lugar, la Estrategia Nacional de Seguridad (NSS) se basa en la grandiosidad: la creencia de que Estados Unidos goza de una supremacía inigualable en todas las dimensiones clave del poder. En segundo lugar, se basa en una visión del mundo marcadamente maquiavélica, que trata a otras naciones como instrumentos manipulables para el beneficio estadounidense. En tercer lugar, se basa en un nacionalismo ingenuo que desestima el derecho y las instituciones internacionales como obstáculos a la soberanía estadounidense, en lugar de considerar los marcos que mejoran conjuntamente la seguridad estadounidense y mundial.

En cuarto lugar, esto demuestra una brutalidad en el uso que Trump hace de la CIA y el ejército. A los pocos días de la publicación de la NSS, Estados Unidos confiscó descaradamente un petrolero que transportaba petróleo venezolano en alto mar, con el argumento, endeble, de que el buque había violado previamente las sanciones estadounidenses contra Irán.

La incautación no fue una medida defensiva para evitar una amenaza inminente. Tampoco es legal incautar buques en alto mar debido a las sanciones unilaterales de Estados Unidos. Solo el Consejo de Seguridad de la ONU tiene tal autoridad. En cambio, la incautación es un acto ilegal diseñado para forzar un cambio de régimen enVenezuela. Esto tras ocurre la declaración de Trump de que ha ordenado a la CIA que realice operaciones encubiertas dentro de Venezuela para desestabilizar el régimen.

domingo, 14 de diciembre de 2025

Mercenarios del imperio


Jorge Majfud, Página 12

La creación del personaje MCM (María Corina Machado) no es muy diferente al resto de los líderes promovidos por Washington y la CIA por generaciones. No es muy diferente a los personajes creados con el mismo propósito solo en Venezuela, desde Pérez Jiménez hasta Juan Guaidó, por años referido por los países imperiales como “el presidente de Venezuela”, exactamente como es anunciada Machado ahora. El perfil clásico es: un mártir de la libertad siendo perseguido por un dictador desobediente en un país con importantes recursos naturales.

Luego de apoyar el golpe de Estado de 2002 contra un presidente democráticamente electo, luego de promover y solicitar por décadas intervenciones extranjeras de todo tipo en su país... ¿Cuántos días estuvo presa la pobre Corina Machado? Menos que el mismo presidente Chávez en 2002. Ni un día, de hecho. Por menos de eso, en Estados Unidos habría sido detenida por los enmascarados o por algún agente federal y le habrían puesto una rodilla en la cabeza contra el suelo. Todo en nombre de la libertad y de la seguridad nacional.

Pero Corina Machado ha estado tan vigilada por el régimen, que pudo dar entrevistas y participar de conferencias internacionales en Miami llamando a una invasión a su país. ¿El régimen no interceptaba sus comunicaciones? En las dictaduras fascistas, planeadas por la CIA y sostenidas por los miles de millones de Washington hasta no hace mucho, por el solo hecho de tener un libro prohibido en su cocina, a Machado la hubiesen secuestrado, violado y torturado según las técnicas de la School of the Americas. Luego hubiese terminado en el fondo del mar o diluida en cal viva. Esas mismas dictaduras fascistas ahora despiertan la nostalgia de los seguidores latinoamericanos de su klan, el Conservative Political Action Conference, CPAC. Por no recordar el centro de tortura en Guantánamo, las decenas de cárceles secretas de la CIA alrededor del mundo o las violaciones en las cárceles israelíes de miles de palestinos, muchos de ellos menores, que la Nobel de la Paz venera.

sábado, 13 de diciembre de 2025

Trump y la piratería de Estado en alta mar: precedentes del Skipper


Misión Verdad

La reciente irrupción militar de Estados Unidos sobre un tanquero en el Caribe, a escasa distancia de las aguas venezolanas, volvió a revelar el tipo de operaciones que Washington ejecuta bajo el amparo de sus sanciones unilaterales. El abordaje, realizado mediante helicópteros y personal armado, fue presentado por las autoridades estadounidenses como una acción "legal" derivada de un mandato federal, pese a que no existe reconocimiento internacional para esas medidas extraterritoriales ni jurisdicción alguna que las valide fuera de su territorio.

Desde Caracas, la vicepresidenta Delcy Rodríguez denunció el robo dirigido a apropiarse del petróleo venezolano y advirtió que el país acudiría a instancias multilaterales para exponer la violación flagrante del derecho internacional.

La operación encaja en una tendencia creciente de interdicciones marítimas ejecutadas por Washington en escenarios donde pretende imponer su autoridad más allá de cualquier marco jurídico reconocido.

El abordaje en el Caribe y la expansión de la doctrina de interdicción estadounidense

La operación contra el tanquero M/T SKIPPER, ejecutada por fuerzas especiales, infantes de marina y personal del Coast Guard, expone la lógica que Washington intenta normalizar en el Caribe: aplicar sanciones unilaterales mediante despliegues militares en aguas internacionales o adyacentes a zonas jurisdiccionales sin reconocimiento de los Estados.

martes, 9 de diciembre de 2025

La vieja propaganda de guerra funciona

Plutócratas y gobierno occidentales están volcando toda esta energía y dinero en controlar la narrativa dominante porque ese es el punto más débil en la armadura de la máquina imperial

Caitlin Johnstone, La Haine

Justo cuando se difunden las noticias de que Trump ha lanzado a Maduro un ultimátum para que abandone Venezuela inmediatamente si quiere escapar con vida, el Wall Street Journal, propiedad de Murdoch, ha publicado un artículo de propaganda bélica sorprendentemente descarado titulado «Cómo las bandas venezolanas y los yihadistas africanos están inundando Europa con cocaína.»

«Venezuela se ha convertido en una plataforma de lanzamiento importante para enormes volúmenes de cocaína enviada a África Occidental, donde yihadistas están ayudando a traficarla a Europa en cantidades récord», comienza el artículo, destacando que «la campaña de presión de la administración Trump contra el líder venezolano Nicolás Maduro --de quien afirman está muy implicado en el tráfico de drogas-- ha atraído la atención global sobre el papel del país en el narcotráfico.»

La pieza propagandística está claramente dirigida tanto a europeos como a estadounidenses, enfatizando la broma del secretario de Estado Marco Rubio el mes pasado de que los europeos «deberían agradecernos» por hacer explotar supuestos barcos de drogas procedentes de Venezuela porque dice que algunas de esas drogas acabarán en Europa.

Lo tiene todo. Fomentar el apoyo internacional para una guerra de cambio de régimen. Alarmismo sobre los «yihadistas». El dictador malvado y aterrador. Todo el paquete de ventas de propaganda bélica.

viernes, 5 de diciembre de 2025

El capitalismo subvierte la democracia

Las últimas décadas se caracterizaron por un aumento brutal la desigualdad y una creciente concentración del poder económico y político, lo que debilita cada vez más los ideales democráticos con los que los gobiernos occidentales dicen estar comprometidos
Durante gran parte de la era posterior a la Guerra Fría, se pensaba que la combinación de capitalismo y democracia era clave para la prosperidad de Occidente. Hoy esa asociación parece cada vez más tóxica


Matt McManus, Jacobin
El artículo que sigue es una reseña de The Democratic Marketplace: How a More Equal Economy Can Save Our Political Ideals, de Lisa Herzog (Harvard University Press, 2025).

Apesar de que los trabajadores estadounidenses trabajan muchas horas y son uno de los únicos países sin vacaciones obligatorias, el costo de vida en los Estados Unidos sigue aumentando a pasos agigantados por encima de lo que la gente gana. No están recibiendo ayuda de la administración Trump, que ha trabajado para castrar a la Junta Nacional de Relaciones Laborales mientras redistribuye miles de millones hacia arriba a los multimillonarios a través de generosos recortes de impuestos. No es de extrañar que «oligarquía» sea una palabra en boca de todos.

Sin embargo, en una situación tan difícil, es posible que la gente se muestre más abierta a debatir los cambios integrales necesarios para construir una economía que funcione para la gente común; la exitosa campaña de Zohran Mamdani en favor de una ciudad de Nueva York asequible es un buen ejemplo de ello. Con su nuevo libro, The Democratic Marketplace: How a More Equal Economy Can Save Our Political Ideals, Lisa Herzog, profesora de filosofía política en la Universidad de Groningen, ha realizado recientemente una contribución teórica accesible y lúcida al debate sobre cómo podría ser una economía más justa. Sus argumentos concisos y basados en pruebas sobre las deficiencias de nuestro sistema económico y las posibles reformas para mejorarlo serán bien recibidos tanto por los progresistas como por los socialistas, aunque adolezcan de una falta de compromiso con tradiciones teóricas más radicales.

La alianza capitalista contra la democracia

Herzog comienza catalogando los profundos problemas que aquejan actualmente a la economía estadounidense. Durante muchos años, se pensó que la unión ideal entre los mercados capitalistas y la democracia era la «fórmula del éxito de Occidente». Pero desde entonces, este matrimonio se ha vuelto cada vez más tóxico. La desigualdad se ha disparado desde la década de 1970, hasta tal punto que «la relación entre el salario de los directores ejecutivos y el salario medio en las grandes empresas estadounidenses es ahora de casi 300:1», señala Herzog. «Las diferencias que se están abriendo entre los distintos niveles del espectro económico son aún mayores en lo que respecta a la riqueza que a los ingresos, ya que los ricos se enriquecen más rápido que nadie». Impulsados en gran medida por la disminución de las tasas de sindicalización, los trabajadores también dedican mucho más tiempo al trabajo del que desearían. En Estados Unidos, «el empleo a tiempo completo supone una media de cuarenta y siete horas semanales, unas diez horas más que en la mayoría de los países europeos», observa. «Las opciones a tiempo parcial son más escasas y, para muchos, simplemente no son asequibles».

lunes, 17 de noviembre de 2025

Dick Cheney (1941-2025), artífice de la guerra sin fin

Dick Cheney, el arquitecto de la guerra contra el terrorismo e inventor de la "armas de destrucción masiva" para justificar la invasión a Irak, fue una de las figuras más poderosas de la historia a costa de las mentiras y los abusos

Kelley Beaucar - Vlahos Jim Lobe, Sin Permiso

Dick Cheney murió el pasado 4 de noviembre a la edad de 84 años. El vicepresidente de George W. Bush fue probablemente el más poderoso de la historia, pero a costa de los Estados Unidos.

Formidable asesor de la Casa Blanca y del Departamento de Defensa (durante el mandato de los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford), abandonó el cargo para dirigir una empresa petrolera igualmente formidable con sede en Texas (con cuantiosos contratos federales) y regresó más tarde a Washington como vicepresidente de George W. Bush. Cheney es probablemente la figura más simbólica del fracaso de las guerras posteriores al 11 de septiembre de 2001. En particular, de la guerra de Irak. Fue su acumulación de poder y su grupo especial de operadores conocidos como neoconservadores, dentro del antiguo edificio de la Oficina Ejecutiva y el Anillo E del Pentágono, quienes, con alevosía estratégica, dominaron la política y la información de inteligencia necesarias para llevar a Washington a la invasión de 2003 y propagar una guerra global contra el terrorismo que perduró mucho más allá de su mandato.

Según todos los indicios, fueron sus mentiras sobre las armas de destrucción masiva las que nos llevaron ahí, seguidas de los errores (como no anticipar la insurgencia iraquí), la pérdida de millones de vidas, el coste para nuestro tesoro público y la aparición de una nueva forma de guerra marcada por las ejecuciones extrajudiciales, la tortura, el secretismo y la guerra sin fin que transformó la sociedad y la política norteamericanas, acaso para siempre.

sábado, 8 de noviembre de 2025

Imperialismo versus Bolivarismo


Gaetano Colonna, Sinistra in Rete

La historia del Occidente anglosajón encierra un pecado original: la confusión entre capitalismo e imperialismo. Así como el capitalismo no puede comprenderse sin la expansión colonial y mercantil inglesa, tampoco puede olvidarse que, a finales del siglo XIX en Gran Bretaña, la dominación sobre los pueblos del mundo comenzó a justificarse en aras de la defensa de la riqueza acumulada por la oligarquía británica.

Este pecado original se transmitió, a través de las guerras del siglo XX, al poder estadounidense; un hecho que en última instancia explica por qué ninguna administración estadounidense, independientemente de su afiliación partidista, puede renunciar a una política imperialista.

En este momento desconocemos si el gobierno de Trump atacará militarmente a Venezuela o no, pero lo que ha ocurrido durante décadas en las relaciones entre la superpotencia estadounidense y Venezuela es uno de los testimonios históricos más claros de lo que se acaba de decir.

La culpa de Venezuela, a ojos de las distintas administraciones que se han sucedido en la Casa Blanca a lo largo de las décadas, es solo una: haber intentado escapar de la dominación imperial que Estados Unidos ha ejercido sobre el continente latinoamericano desde finales del siglo XIX.

República Bolivariana

Hugo Chávez, el militar venezolano que dirigió el país desde 1999 hasta 2013, respaldado durante todo este período no tan corto por un apoyo popular incuestionable e indiscutible, además de haber configurado un sistema político que en cierto modo era una alternativa al modelo ultraliberal que imperaba en Sudamérica (y más allá...), también intentó establecer su propia base ideológica, que sigue siendo el punto de referencia para su sucesor Nicolás Maduro.

lunes, 27 de octubre de 2025

La doctrina Monroe 2.0 y la nueva fase del imperialismo

La doctrina Monroe clásica y su versión contemporánea, la 2.0, si bien son perspectivas orientadas a la preservación de la hegemonía norteamericana, responden a momentos muy distintos de su desarrollo socioeconómico

José Ernesto Nováez Guerrero, Al Mayadeen

La doctrina Monroe, proclamada por el presidente James Monroe en su mensaje al Congreso el 2 de diciembre de 1823, es uno de los pilares históricos de la política exterior estadounidense hacia América Latina.

Surgida en un momento en que la joven potencia norteamericana se sentía ya en condiciones de comenzar a disputar la hegemonía regional a los viejos poderes europeos, sus premisas centrales descansaban en torno al rechazo de la intromisión europea en el continente y la defensa de la independencia americana.

En un primer momento esta posición encontró eco en las jóvenes repúblicas americanas, que vieron una posibilidad, en alianza con Estados Unidos, de comenzar a construir sus proyectos soberanos sin intromisión de poderes extranjeros.

En la práctica, esta doctrina evolucionó rápidamente hacia posiciones cada vez más claramente imperialistas, que sostenían la visión de América Latina como área de influencia exclusiva de los Estados Unidos y convertía a la región, en la perspectiva de las élites norteamericanas, en una especie de feudo cuyo vasallaje y explotación debía garantizarse por todos los medios al alcance del auto percibido señor.

El saldo histórico de esta perspectiva para la región ha sido, desde 1823 en adelante, más de 80 intervenciones militares directas o acciones de subversión que han modificado el curso político interno de los países.

sábado, 25 de octubre de 2025

La CIA como cerebro y el Pentágono como brazo en la Doctrina Monroe 2.0

La CIA ha asumido un rol dominante en las operaciones militares letales contra embarcaciones en el Caribe

Misión Verdad

En medio de una escalada sin precedentes en el Caribe, la administración Trump 2.0 ha desplegado una campaña letal en el marco de una estrategia destituyente contra Venezuela, pero que en general ha repercutido negativamente en el entorno geopolítico.

Lo que se presenta públicamente como una operación antidrogas revela, bajo la superficie, una arquitectura de poder mucho más inquietante: la Agencia Central de Inteligencia (CIA) "está proporcionando la mayor parte de la información utilizada para llevar a cabo los polémicos ataques aéreos letales", según fuentes familiarizadas con las operaciones, citadas por The Guardian.

Más aun, una de ellas afirma sin ambages: "Son la parte más importante".

Este rol central de la CIA marca una ruptura radical con las operaciones anteriores de interdicción marítima, tradicionalmente lideradas por la DEA o la Guardia Costera, cuyas acciones, aunque controvertidas, operaban dentro de marcos de detención y rendición de cuentas.

En cambio, "la información de la agencia [...] no está diseñada para servir como prueba legal", explica Mark Lowenthal, exsubdirector de análisis de la CIA, y sigue: "No producimos pruebas. Tenemos información. No es lo mismo que pruebas".

Esta distinción es crucial: mientras que la justicia requiere evidencia verificable, la inteligencia opera en la sombra, con el único objetivo de anticipar o neutralizar amenazas —reales o construidas— sin necesidad de demostrarlas.

lunes, 13 de octubre de 2025

Un Nobel de la Paz con uniforme de guerra


Daniel Jadue

Cuando el comité del Nobel decidió entregar el Nobel de la Paz a María Corina Machado, opto por llamar “paz” a lo que, en el Sur, conocemos como intervención y tutela. Se lo entregó a una persona que por años se ha puesto a disposición de una potencia extranjera para promover un golpe de estado en su propio país. Alguien que ha llegado a pedir, incluso en foros internacionales, una intervención militar extranjera al Estado Genocida de Israel, y que, en plena devastación de Gaza, defiende a la entidad sionista con la gramática de la “autodefensa”.

Al mismo tiempo, desestimo a Greta Thunberg, una que desde muy temprana edad muestra más conciencia que todos la mayoría de los lideres de lo que se conoce como occidente, una joven que a diferencia de Machado, ha exigido alto el fuego y fin del genocidio. Y aunque en esta decisión, el Comité ha actuado como un elenco propio del teatro del absurdo, hay que reconocer que la decisión es mucho más que un error de casting: es una declaración profundamente política que termina por sepultar el ya discutible prestigio de un premio que ha ido transformándose en instrumento simbólico del capital global. El Nobel actúa como lo que es: un aparato de hegemonía atlántica que convierte el orden imperial en virtud moral.

No es la primera vez. Antes coronaron a Kissinger sobre los cráteres de Indochina y sobre las víctimas de las dictaduras militares que impuso en nuestramerica, y a Obama antes de los drones y su infame intento por reeditar la intervención estadounidense en America Latina. El patrón es consistente: premiar la “paz” que administra la barbarie, no la que la enfrenta. Gramsci lo explicaba sin adornos: la hegemonía no manda solo con bayonetas; manda con relatos. Y aquí el relato es transparente: la “democracia” es aquello que puede ser garantizado por sanciones, bloqueo y amenaza militar; la “paz” es la seguridad de los mercados y del capital transnacional, no el derecho de los pueblos a la autodeterminación y a vivir sin asedios.

lunes, 22 de septiembre de 2025

Las guerras del imperio en Latinoamérica y el Caribe

Venezuela, igual que Cuba, está en guerra y la unión del pueblo con su gobierno y sus fuerzas armadas fue la que hasta ahora erigió una formidable barrera a las pretensiones del imperio

Atilio Borón, La Haine

El título de esta nota puede inducir a creer que el objeto de estas breves líneas será recordar las numerosas aventuras militares del imperialismo norteamericano en Nuestra América, sobre todo en Centroamérica y el Caribe, “la tercera frontera imperial” como felizmente la definiera el profesor y ex presidente de la República Dominicana Juan Bosch. Pero no: nuestro propósito es examinar las guerras actuales del imperialismo, las que al día de hoy se libran en contra de Cuba y Venezuela.

Pese a que la Cumbre de la CELAC 2014 declaró a Nuestra América como Zona de Paz, lo cierto es que los países arriba nombrados son víctimas de una guerra no declarada pero no por ello menos perjudicial. Los cambios en “el arte de la guerra” a lo largo de las últimas décadas han tenido como una de sus consecuencias invisibilizar el enorme daño que hoy se puede infligir a las poblaciones agredidas y ocultar, al menos parcialmente, la responsabilidad criminal que le cabe al país agresor. En los casos que nos ocupan, EEUU es quien sin mediar una declaración formal de guerra, que requeriría una ley del Congreso de ese país, lleva más de sesenta años haciéndole la guerra a Cuba, con total impunidad, y diez años a Venezuela.

El caso venezolano se distingue del cubano porque existe una Orden Ejecutiva firmada el 9 de marzo del 2015 por el entonces presidente Barack Obama mediante la cual se declaraba la “emergencia nacional” ante la “amenaza inusual y extraordinaria que la situación de Venezuela suponía para la seguridad nacional y la política exterior de EEUU.” Es difícil al releer estas líneas no pensar en la soberana ridiculez de dicha Orden Ejecutiva. ¡La “seguridad nacional” de la mayor potencia militar y financiera del planeta amenazada por la Venezuela bolivariana!

jueves, 28 de agosto de 2025

Las raíces profundas de la Geopolítica actual


Peter Turchin, Peter Turchin Substack

El imperio estadounidense y sus descontentos

¿Cuál es el denominador común entre China, Rusia e Irán? Lo más obvio es que son los principales rivales geopolíticos de Estados Unidos en la actualidad. Como escribió recientemente Ross Douthat en un artículo de opinión del NYT titulado «¿Quién está ganando la guerra mundial?», «es útil que los estadounidenses pensemos en nuestra situación en términos globales, con Rusia, Irán y China como una alianza revisionista que pone a prueba nuestro poder imperial».

Este artículo trata sobre una similitud mucho menos apreciada, relacionada con la historia profunda de estos imperios euroasiáticos.

Como he argumentado en una serie de publicaciones durante los últimos 20 años, y de forma más exhaustiva en el próximo libro 1, el principal motor de la «imperiogénesis» (los procesos que subyacen al auge de los imperios) es la competencia entre los Estados. La intensidad de esta competencia, a su vez, se ve acentuada por los avances en las tecnologías militares. Así, cada revolución militar genera un conjunto de megaimperios. Hoy en día vivimos a la sombra histórica de las dos revoluciones militares muy trascendentales.

La revolución de la caballería de hierro se remonta aproximadamente al año 1000 aC. Aunque la equitación y la fundición del hierro se inventaron de forma independiente (y en diferentes regiones), en el año 500 aC se estaban extendiendo juntas (para ver los mapas de expansión, véanse las figuras 2 y 3 de nuestro artículo «El auge de las máquinas de guerra» 2). La historia detallada de esta revolución militar y sus profundos efectos en la historia mundial se recogen en mi libro Ultrasociety 3.


martes, 19 de agosto de 2025

¿Sigue siendo válida la teoría leninista del imperialismo?

El imperialismo sigue estructurando el sistema mundial; comprender su nueva morfología es clave para interpretar las dinámicas actuales de crisis y confrontación.

Valerio Arcary, Jacobin

1. De Lenin hemos heredado una teoría sobre la naturaleza del imperialismo. Teoría que giraba, esencialmente, en torno a tres ideas relacionadas entre sí. La primera, que el imperialismo era un estadio del desarrollo del capitalismo, su fase superior o de mayor madurez, fase que inauguraba, dialécticamente, el apogeo y el inicio del declive del sistema capitalista; o, dicho de otro modo, una época revolucionaria. En otras palabras, esa idea conllevaba un criterio de periodización. La segunda, que el mercado mundial respondía a un orden jerárquico entre las potencias imperialistas del centro y una gran periferia de países dominados, cada uno con diversos grados de inserción en el mercado mundial, numerosas colonias, algunas semicolonias y unos pocos países independientes, es decir, un rígido sistema internacional de Estados u orden mundial. La tercera, la definición de los criterios para determinar en qué consistiría un Estado imperialista en el siglo XX, a diferencia de otras formas de imperialismo. Es decir, una «regla» para caracterizar el tipo de inserción en el mercado mundial y la función desempeñada en el sistema de Estados.

2. Ninguna de esas tres ideas, elaboradas en distintos grados de abstracción, ha perdido en fuerza. La más audaz fue la tesis de que el imperialismo contemporáneo inauguraba una época de auge y, al mismo tiempo, de declive del capitalismo. Tesis que sigue siendo irrefutable porque ha superado la prueba del laboratorio de la historia. El orden imperialista sumió a la humanidad en dos guerras mundiales devastadoras. El siglo XX fue un siglo de revoluciones que hicieron que se desplazara la dominación del capital en sociedades en las que vivía alrededor del 30 % de la población mundial. La preservación de un orden imperialista amenaza la supervivencia de la humanidad por al menos cuatro razones: 1) el peligro de nuevas crisis económicas destructivas como las de 1929 y 2008; 2i) la amenaza del calentamiento global y la impotencia capitalista para llevar a cabo una transición energética de emergencia; 3) la carrera armamentista y la intimidación militar por parte de la Tríada formada por Estados Unidos, la Unión Europea y Japón —en especial por los primeros— para preservar su supremacía; 4) el auge de una extrema derecha neofascista y nacional imperialista que lucha por el poder subvirtiendo todas las conquistas democráticas logradas por las últimas tres generaciones.

miércoles, 6 de agosto de 2025

La idiosincrasia bélica del capitalismo

[Entre la explotacion, la desposesión y el saqueo].
Un repaso histórico

Andrés Piqueras, La Haine

Las dinámicas de colonización, esclavismo, servidumbre, explotación extensiva y guerra acompañaron al capitalismo desde su mismo nacimiento. Tras la expansión militarizada del mundo que protagonizaron las formaciones estatales ibéricas (últimos imperios pre-capitalistas que sentaron las bases de la acumulación originaria de capital), y luego la holandesa (de consolidación del capitalismo mercantil-financiero), Inglaterra comienza a expandirse de forma predominante entre las potencias europeas, constituyendo por primera vez en la historia un imperio de carácter mundial -parejo a la amplia extensión planetaria del capitalismo-, que en realidad podríamos entenderlo como un punto álgido de evolución o desarrollo de lo que se conformó desde el siglo XIV-XV hasta el presente como Imperio Occidental de 500 años (por utilizar un guarismo redondo).

La combinación de expansión territorial -desbancando a las antiguas metrópolis ibéricas- y de predominio financiero -en la lenta pero constante suplantación de las redes creadas por el capital holandés-, posibilitaron que para el último cuarto del siglo XVIII Inglaterra se hubiera convertido en el centro mundial de intercambio e intermediación comercial. Su dominio consistió en el monopolio de la producción de productos manufacturados y bienes de equipo (para lo que tuvo primero que garantizarse su supremacía dentro del ámbito europeo y desmantelar después las industrias periféricas, como la egipcia y sobre todo la India -a costa de la proletarización y muerte de millones de personas-).

Una vez conseguido esto, el "libre comercio" y el patrón-oro se erigieron en los mecanismos adecuados para fortalecer ese imperio, rompiendo una a una las cortapisas del mercantilismo clásico (que entre otras disposiciones aseguraba a cada metrópoli el comercio exclusivo con sus colonias). Inglaterra necesitaba también materias primas abundantes para su industria y su fuerza de trabajo. Consolidaba con ello el modo industrial de reproducción de la fuerza de trabajo a través de un nuevo régimen de alimentación basado en la procuración barata de productos básicos. Como contrapartida, las agriculturas periféricas fueron obligadas mediante la colonización a extravertir su lógica productiva, en cuanto que proveedoras de productos necesarios para la industrialización de las formaciones centrales, eliminando cada vez más superficie agrícola destinada a la alimentación de sus propias poblaciones. Se establecía así, sobre bases sólidas, una División Internacional del Trabajo (DIT).

domingo, 13 de julio de 2025

La Guerra inevitable


Enrico Tomaselli, Giubbe Rosse News

Podemos afirmar sin lugar a duda que la larga fase de transición que estamos viviendo, que intenta llevar al mundo de la era de la ilusión unipolar estadounidense a una nueva era basada en el multilateralismo, se caracteriza más que nunca por la presencia significativa de la guerra.

No es que esta haya estado ausente del horizonte global, y en particular del occidental, pero, como siempre ha sido históricamente, la proximidad de grandes cambios geopolíticos siempre va precedida de un aumento de las tensiones conflictivas.

Y lo que estamos viviendo es, sin duda, especialmente significativo, trascendental: estamos hablando del “ocaso de Occidente” (por usar la expresión de Emmanuel Todd), es decir, del fin de una hegemonía militar, económica y, por tanto, política, que se ha prolongado durante siglos.

La guerra, ya sea cinética o híbrida, es, por tanto, el terreno en el que se consume la transición, en el que se definen las nuevas relaciones de poder. Es el paso inevitable para llegar a la definición de un nuevo orden mundial.

La Paz de Westfalia, el Congreso de Viena, la Cumbre de Yalta fueron el punto de llegada de un proceso que, en esos lugares, redefinió el panorama geopolítico, pero que se delineó en los campos de batalla.

Pensar que hoy se puede eludir este paso es una gran ingenuidad. Lo máximo por lo que se puede luchar es la reducción del daño.

Lo primero que debemos tener claro es la necesidad de despersonalizar el conflicto. Eliminar la idea de que este depende, de un modo u otro, de tal o cual líder político, y que, por lo tanto, el ascenso de uno o la destitución de otro tienen alguna incidencia significativa en el proceso en curso.

Peones del Apocalipsis

El respaldo incondicional de Occidente a Israel, su represión del activismo propalestino y la normalización del genocidio en Gaza exponen la bancarrota moral del orden liberal internacional. Urge construir una fuerza capaz de desafiar esta complicidad criminal.

Alberto Toscano, Jacobin

El 2 de julio, el Parlamento británico votó a favor de que se proscribiera al grupo Palestine Action luego de calificárselo de organización terrorista. La decisión se produjo a raíz de la última acción directa realizada por el grupo el 20 de junio, en la que sus activistas causaron daños a dos aviones Voyager de reabastecimiento en pleno vuelo estacionados en Brize Norton, desde donde salen periódicamente vuelos hacia RAF Akrotiri, la base en Chipre desde la que han despegado cientos de vuelos de reconocimiento en dirección a Gaza. Si bien el gobierno británico insiste en que sus vuelos de reconocimiento tienen como único objetivo localizar y rescatar a rehenes, los activistas sostienen que el intercambio de inteligencia con Israel involucra al Reino Unido en la comisión de crímenes de guerra.

En un apasionado discurso ante el Parlamento, la diputada Zarah Sultana —quien ha dimitido del Partido Laborista del primer ministro Keir Starmer y se propone formar un nuevo partido de izquierda antibelicista conjuntamente con el exlíder laborista Jeremy Corbyn— denunció la penalización de una «red no violenta de estudiantes, enfermeros y enfermeras, profesores, bomberos y defensores de la paz» cuyo «verdadero delito ha consistido en mostrarse lo suficientemente audaces para sacar a la luz los sanguinarios vínculos entre este gobierno y el genocida Estado de apartheid israelí y su maquinaria bélica». Sultana citó el hecho de que a Palestine Action se la proscribiera junto a dos organizaciones de extrema derecha y supremacistas blancas explícitamente comprometidas con la violencia contra civiles, las denominadas Maniac Murder Cult (o Culto de Asesinos Maníacos) y el Movimiento Imperial Ruso. En la Cámara de los Lores, el parlamentario laborista y exactivista contra el apartheid Peter Hain condenó la equiparación de Palestine Action con ISIS o Al Qaeda y la calificó de «intelectualmente insolvente, políticamente carente de principios y moralmente errónea». Ya han comenzado las detenciones por el mero hecho de manifestar apoyo al grupo.

sábado, 12 de julio de 2025

'La tierra del rendimiento': Trump quería una guerra perfecta, un titular sensacionalista

Según a quién le preguntes, el bombardeo estadounidense de las instalaciones nucleares iraníes en Fordow, Natanz e Isfahán fue un éxito rotundo que paralizó gravemente el programa nuclear de Teherán, o un espectáculo ostentoso cuyos resultados fueron menores a los publicitados... En el gran esquema de las cosas, todo esto es solo drama.

Alastair Crooke, Strategic Culture

La gran cuestión —sólo superada por “¿qué sigue en Irán?” y cómo podrían responder—, dice Michael Wolff (que ha escrito cuatro libros sobre Trump), es “cómo va a responder MAGA”.

Y creo que [Trump] está realmente preocupado [enfatiza Wolff]. Y creo que debería estarlo. Hay dos elementos fundamentales en esta coalición: la inmigración y la guerra. Todo lo demás es intercambiable y puede ser objeto de compromiso. No es seguro que esos dos elementos puedan ser objeto de compromiso.
La señal de Hegseth ('no estamos en guerra con el pueblo iraní, solo con su programa nuclear') refleja claramente un mensaje que está siendo 'dado marcha atrás' ante el rechazo del MAGA: 'No presten atención. En realidad no estamos en guerra' es lo que Hegseth estaba tratando de decir.

Entonces, ¿qué sigue? Básicamente, hay cuatro cosas que pueden suceder: Primero, los iraníes pueden decir "bien, nos rendimos", pero eso simplemente no va a suceder; la segunda opción es una guerra prolongada entre Irán e Israel, con Israel siendo atacado de una manera nunca antes vista. Y tercero, se intenta un cambio de régimen, aunque esto nunca se ha logrado con éxito solo mediante ataques aéreos. Históricamente, los cambios de régimen en Estados Unidos han estado acompañados de masacres, años de inestabilidad, terrorismo y caos.

Por último, hay quienes advierten que un Armagedón nuclear está sobre la mesa con el objetivo de destruir a Irán. Pero eso sería un caso de autolesión, ya que probablemente también sería el Armagedón de Trump, en las elecciones de mitad de mandato.

“Déjame explicarte”, dice Wolff;

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