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jueves, 17 de septiembre de 2026

Para entender el desarrollo de la guerra global en curso

Las claves geoestratégicas del mundo en tensión devastadora que deja un capitalismo en abierta degeneración no pueden entenderse pensando en meros campos opuestos

Andrés Piqueras, La Haine

Los factores geoeconómicos, geoecológicos que acompañan a los geoestratégicos se entrecruzan y solapan en función de una gran cantidad de variables. De las infraestructurales, económicas y sociales venimos hablando aquí en abundancia. Así que vamos a dar hoy un nuevo repaso a las estratégicas.

Hemos analizado en repetidas ocasiones que EEUU lleva décadas desarrollando una Geoestrategia del Caos, como parte de su Guerra Global de largo plazo (para ir haciéndose poco a poco una Guerra Total) contra el Mundo Emergente. Dentro de ese proyecto necesita la subordinación y alineación máxima del resto de formaciones centrales (eso que se denominó a sí mismo "Occidente") y que en conjunto han conformado el Imperio Occidental de 500 años que llega a su fin. También requiere la domesticación vasalla del continente americano a sus mandatos. Paso imprescindible para poder desatar con cierta eficacia guerras en el resto de continentes y sus océanos.

Los golpes de Estado electorales, judiciales (y militares en el caso de Venezuela) que viene protagonizando en América, le aseguran ese disciplinamiento máximo del resto de las formaciones socioestatales americanas y, por tanto, el libre acceso a sus recursos continentales [La guerra total entra en una nueva fase de intensificación]. Canadá y Groenlandia no escapan a eso, como el actual presidente imperial viene advirtiendo (o amenazando) frecuentemente.

Los gobiernos rosas de México y Brasil están también en su punto de mira, porque EEUU ya no aceptará ningún atisbo de socialdemocracia en el que considera "su" continente.

En cuanto a Cuba, EEUU está llevando a cabo un lento estrangulamiento (digámoslo claro, GENOCIDIO) del pueblo cubano, sin que nuestros "medios de comunicación" (en realidad, medios de difusión masiva de ideología capitalista) le presten apenas atención, y cuando lo hacen sea para culpar al gobierno socialista de la Isla del genocidio en curso que el Imperio comete contra su pueblo (¿quizás por no ser totalmente sumiso a sus mandatos, como hoy se exige a cualquier país del mundo?).

miércoles, 16 de septiembre de 2026

La ilusión de la hegemonía: los puntos de estrangulamiento asimétricos revelan un mundo multipolar

Irán y la sobreextensión del imperio: De Edward Gibbon y Paul Kennedy a la crítica marxista de la expansión estadounidense
Congestión de barcos petroleros en el Estrecho de Ormuz


The Standard, La Haine

¿Puede una potencia llegar a convertirse en víctima de su propio poder? La respuesta a esta pregunta tiene una larga historia. Edward Gibbon ya la planteó al estudiar la decadencia de Roma. En Historia de la decadencia y caída del Imperio romano, al analizar la política de Augusto, explica por qué el emperador renunció a nuevas conquistas. Las guerras lejanas eran cada vez más difíciles, sus resultados más inciertos y los territorios conquistados más costosos y menos rentables. Gibbon no hablaba todavía de «sobreextensión imperial», era un historiador del Siglo XVIII pero dejó formulado el problema: la expansión puede llegar a un punto en el que conservar lo conquistado resulte más costoso que los beneficios que proporciona.

En el siglo XIX, Marx analizó esa cuestión relacionándola con el funcionamiento del capitalismo. La expansión ya no aparecía únicamente como una decisión política o militar. El capitalismo necesita reproducirse y ampliar constantemente sus espacios de acumulación. La competencia empuja a los capitales hacia nuevos mercados, búsqueda de materias primas y oportunidades de inversión. A comienzos del siglo XX, Lenin desarrollaría esta idea en El imperialismo, fase superior del capitalismo, relacionando la concentración del capital, el predominio del capital financiero y la competencia entre grandes potencias. Rosa Luxemburg profundizó en La acumulación del capital en esa necesidad de encontrar nuevos espacios para la acumulación, mientras Bujarin, en El imperialismo y la economía mundial, mostró cómo la competencia económica termina articulandose con los Estados, convirtiendo el poder político y militar en instrumentos de la rivalidad entre capitales y potencias.

El problema había adquirido así una nueva dimensión. La expansión no era solamente una cuestión territorial. Formaba parte de la propia dinámica económica y de la competencia internacional. En el siglo XX, la estrategia militar incorporaría el concepto de strategical overstretch (sobre extensión estratégica), utilizado por B. H. Liddell Hart. Paul Kennedy daría al concepto una formulación histórica más amplia en The Rise and Fall of the Great Powers (Auge y caída de las grandes potencias, 1987), al estudiar la relación entre poder económico y poder militar. Una gran potencia puede acumular tantos compromisos estratégicos que los recursos necesarios para mantenerlos terminan superando su capacidad económica. La cuestión ya no es solamente cuánto puede conquistar una potencia, sino cuánto le cuesta conservar lo que pretende controlar.

viernes, 11 de septiembre de 2026

¿Se acerca el fin del conflicto entre Irán y EEUU?

El mundo árabe parecía estar a punto de dividirse en dos bandos opuestos: uno formado por regímenes que buscaban una alianza con Estados Unidos, y otro formado por actores no estatales que exigían resistencia a los proyectos hegemónicos sionistas-estadounidenses

Hassan Nafea, Al Mayadeen

Desde hace casi 15 meses, Irán libra una guerra asimétrica y agresiva que le impuso Estados Unidos. Dado el desequilibrio entre los elementos de poder integral que posee Estados Unidos y los que tiene Irán, desequilibrio que se inclina de forma decisiva a favor del primero, muchos creen que el resultado de este enfrentamiento está decidido de antemano y que a Irán no le queda más opción que rendirse y ceder ante todas las exigencias estadounidenses.

Basta comparar rápidamente el presupuesto de gastos militares de Estados Unidos para el año en curso (2026), que ronda los 900 mil millones de dólares, con el de Irán, inferior a 10 mil millones de dólares, para apreciar la magnitud de la brecha que los separa.

Sin embargo, cabe señalar que los conflictos entre Estados no dependen únicamente del volumen de los elementos de poder, duro, blando e inteligente, que posean las partes involucradas, sino también de otros factores numerosos, visibles e invisibles, lo que explica la resistencia de Irán en esta guerra desigual, que podría concluir con resultados que no guarden proporción con la brecha de poder.

Estados Unidos alega que su conflicto con Irán se debe a la insistencia de este último en fabricar armamento nuclear, alegación que resulta incorrecta por varias razones, entre las que destacan:

El programa nuclear iraní se inició bajo el gobierno del Sha, con ayuda de Estados Unidos. Dicho programa quedó completamente abandonado durante los diez años posteriores a la Revolución, y el sistema actual no comenzó a plantearse su reactivación hasta después de finalizada la guerra con Irak.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Los costos de la desordenada transición a la multipolaridad

La actual clase política mundial, forjada en los últimos 35 años, fue inculcada en la idea de haber presidido el “fin de la historia” y haber dado paso a una era de paz perpetua. Impulsados por esta ideología, creyeron que la política occidental dominaría indefinidamente al planeta. Esa fantasía ideológica aún persiste a pesar de que la distribución del poder ha cambiado.

Glenn Diesen, Glenn Diesen Substack

El sistema internacional tiende naturalmente hacia un equilibrio de poder, en el que ningún Estado ni grupo de Estados puede imponer su voluntad a los demás. Este equilibrio, que limita a todas las grandes potencias, puede verse alterado si una de ellas es derrotada en una guerra o colapsa internamente. Sin embargo, los Estados no se equilibran por sí mismos y adoptarán políticas expansionistas si no encuentran restricciones. La consecuencia previsible es que una potencia desequilibrada impulsará políticas expansionistas que la agotarán, mientras que otras potencias emergentes en la periferia comenzarán a contrarrestar colectivamente al hegemón. De este modo, el sistema internacional vuelve al equilibrio.

El breve momento unipolar

El colapso de la Unión Soviética alteró el equilibrio internacional de poder, dejando al mundo con una sola superpotencia. La consecuencia era previsible: Estados Unidos adoptaría una estrategia de seguridad hegemónica que condicionaría la paz a su primacía global. Sin ningún contrapeso a su poder, Estados Unidos se expandió en todas direcciones, participando en guerras y ampliando alianzas militares como la OTAN. El pensamiento estratégico se deterioró porque la potencia hegemónica podía estar en todas partes a la vez sin necesidad de definir prioridades. Asimismo, también pudo cometer numerosos errores, ya que contaba con la capacidad financiera para absorber el coste de sus excesos.

lunes, 31 de agosto de 2026

Tras 35 años de dependencia, Ucrania ha sido destruida y convertida en un títere de Occidente

Ucrania no es una llama. Es una cáscara consumida que las potencias occidentales han incendiado y que eventualmente desecharán cuando sus sórdidos juegos hayan terminado

Editorial Strategic Culture

Los actos del “Día de la Independencia” celebrados esta semana en Kiev fueron un auténtico espectáculo del absurdo. La conmemoración se basó en mentiras grotescas y propaganda. La verdad es que su pueblo ha sido brutalmente oprimido por élites corruptas, bajo la influencia de las ambiciones imperiales occidentales, que nada tienen que ver con la independencia, la soberanía o la democracia.

El lunes 24 de agosto, funcionarios europeos se reunieron en la capital ucraniana para conmemorar el 35 aniversario de la declaración de independencia del país como Estado, en medio del colapso de la Unión Soviética en 1991.

La triste realidad es que no hay nada que celebrar, a pesar de los manidos intentos de presentar el evento como algo positivo y significativo. La terrible verdad es que un país y su gente han sido destruidos deliberadamente al enfrentarlos a una nación hermana como Rusia.

Resulta sorprendente, y revelador, que la asistencia de dignatarios extranjeros a Kiev esta semana fuera tan escasa, lo que desmiente los débiles intentos de dotar a la fecha de pompa y ceremonia.

El acto resultó vacío y pareció un mero trámite, carente de sustancia y credibilidad. Según se informó, no había ningún funcionario estadounidense representando a la administración Trump y los asistentes europeos eran de segunda categoría. El representante de mayor rango de la UE era el presidente del Consejo Europeo, António Costa (¿Antonio quién?). Estuvieron ausentes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. Emmanuel Macron, de Francia, y Friedrich Merz, de Alemania, tampoco se presentaron. Estas figuras políticas suelen visitar Kiev para expresar su solidaridad. Su ausencia en una ocasión supuestamente tan trascendental sugiere cierto derrotismo respecto a Ucrania como instrumento contra Rusia.

sábado, 29 de agosto de 2026

Wallerstein predijo la caída del imperio estadounidense

En pleno auge belicista tras el 11-S, Immanuel Wallerstein anticipó que la hegemonía estadounidense había iniciado una caída irreversible. A más de dos décadas de la advertencia, la incapacidad de Washington para gestionar la decadencia aceleró el giro neofascista interno y empujó al mundo a una era de caos e inestabilidad
Para la teoría del sistema-mundo, la decadencia de una potencia hegemónica abre una encrucijada histórica: la reestructuración igualitaria o la deriva autoritaria. El presente de Estados Unidos deja pocas dudas respecto de cuál de los dos caminos se ha impuesto


Gregory P. Williams, Jacobin

En julio de 2002, Immanuel Wallerstein participó en el programa matutino de llamadas en vivo de C-SPAN. Acababa de escribir un ensayo para la revista Foreign Policy con un título provocativo: «El águila ha aterrizado de emergencia». Wallerstein argumentaba que la posición dominante de Estados Unidos en el escenario mundial estaba en declive. Había pasado menos de un año desde los atentados del 11S y la posterior invasión estadounidense de Afganistán. El gobierno de Bush estaba preparando a sus fuerzas armadas y a la opinión pública para la invasión de Irak, que comenzaría en marzo de 2003.

Conviene recordar que George W. Bush era una figura muy popular en ese entonces. La aprobación del presidente había alcanzado un récord del 90% el septiembre anterior y se mantenía por encima del 70% cuando Wallerstein hizo pública su advertencia sobre el declive. Sin embargo, a Wallerstein le pareció el momento exacto para intervenir. Llevaba escribiendo sobre la decadencia hegemónica de Estados Unidos desde principios de la década de 1980. Pese a ello, aún creía, en el intervalo entre las invasiones de Afganistán e Irak, que Estados Unidos tenía la oportunidad de gestionar eficazmente su declive.

Wallerstein no creía que fuera posible prolongar indefinidamente el dominio global de una gran potencia. Sostenía que las grandes potencias alcanzan la hegemonía —término que remite a un dominio global sin parangón— debido a factores económicos, políticos y militares que, en última instancia, también erosionan esa misma hegemonía. El declive hegemónico estadounidense comenzó mucho antes del 11-S, con la crisis económica de la década de 1970 y la guerra de Vietnam.

Para Wallerstein, Estados Unidos enfrentaba la disyuntiva de toda potencia hegemónica en decadencia: un declive progresivo o una caída estrepitosa. George W. Bush eligió lo segundo. Hoy, Donald Trump ha acelerado aún más esa dinámica al desplegar agresivamente una de las pocas armas que le quedan a un hegemón en agonía: un aparato militar extremadamente poderoso.

viernes, 28 de agosto de 2026

Cómo Trump intentó sobornar al jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica

Mike Pompeo, antiguo aspirante a Tony Soprano, admitió: “Mentimos, hacemos trampa, robamos”. Y también sobornamos

Pepe Escobar, Strategic Culture

Una fuente del Protocolo de Transición, tal como revelamos en directo , es inequívoca: el Presidente de los Estados Unidos, a pesar de haber "ganado" la guerra contra Irán innumerables veces, al menos en lo que respecta a la Vociferación, hizo un importante intento de inducir al Comandante en Jefe de la CGRI, el general Ahmad Vahidi, y a la alta cúpula militar iraní a romper con el gobierno de Teherán mediante enormes incentivos financieros.

Así pues, aquí tenemos al presidente de Estados Unidos aplicando la vieja táctica de "divide y vencerás" —que los británicos aprendieron del Imperio Romano— para fracturar la Guardia Revolucionaria desde dentro.

No se trataba de un simple contacto diplomático exploratorio. Trump no solo quería determinar si Vahidi apoyaba las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.

Según nuestra fuente, que forma parte del círculo íntimo del líder Mojtaba Khamenei, se trató de una operación de compra de liderazgo en toda regla, siguiendo el modelo de Venezuela, para fracturar el Estado iraní.

El intento fracasó estrepitosamente.

Porque Ahmad Vahidi lo rechazó por completo.

La administración Trump ya había creado un canal de comunicación más o menos directo con Vahidi a través de Nechirvan Barzani, presidente de la región del Kurdistán iraquí, allá por mayo de 2026. La entonces directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, contactó con Barzani —con plena autorización de Trump y del vicepresidente JD Vance— y posteriormente se estableció una conexión encriptada con Vahidi a través de Erbil, en el Kurdistán iraquí.

jueves, 27 de agosto de 2026

El fascismo digital, la fase más avanzada del capitalismo

Vincular el imperialismo con el fascismo digital no es una metáfora, sino una necesidad para ver que la dominación ha evolucionado, mientras que su esencia de clase se ha mantenido constante

Rezgar Akrawi, La Haine

Cuando Vladimir Lenin escribió sobre el imperialismo y lo consideró la fase más avanzada del capitalismo, describía el momento en que el capital pasó del ámbito de la libre competencia al del monopolio, donde los bancos se fusionaron con la industria, el Estado se convirtió en un instrumento directo al servicio del capital financiero y el mundo se repartió por la fuerza entre los grandes bloques monopolísticos.

Hoy, más de un siglo después, nos encontramos ante una transformación similar en esencia, pero distinta en sus herramientas: el fascismo digital representa la fase en la que el capitalismo monopolista trasciende los límites del imperialismo clásico, invadiendo el espacio de la conciencia, el comportamiento y los datos, mediante una fusión orgánica entre el capital tecnológico monopolístico y el poder político nacionalista extremo. Esta fusión encuentra hoy su expresión más vívida en el proyecto trumpista, sus alianzas y sus guerras agresivas.

Muchas empresas digitales y tecnológicas de renombre, conocidas por sus estrechas relaciones con el ejército del régimen israelí y los sistemas de deportación forzosa de EEUU, entre ellas Palantir , constituyen un ejemplo revelador de esta situación. Sin embargo, el problema va más allá de una sola empresa. La clave reside en que el capital digital monopolístico, tras agotar las posibilidades de expansión únicamente a través de los mercados de consumo, recurre hoy a instrumentalizar sus herramientas y emplearlas en un agresivo proyecto político nacionalista que reproduce la lógica de la dominación colonial, esta vez respaldada por el lenguaje de los algoritmos.

sábado, 15 de agosto de 2026

Cuba tras seis meses de bloqueo petrolero: crisis y camino hacia la recuperación

Fotografía de JF Martin

Vijay Prashad, Counter Punch

Durante más de seis décadas, Estados Unidos ha intentado que el pueblo cubano pague las consecuencias de su decisión de seguir un camino socialista e independiente. La última fase de esta guerra económica se ha centrado en la arteria más vulnerable de la isla: su suministro energético. Seis meses después de que Washington intensificara la presión sobre los países y las empresas que abastecen de petróleo a Cuba, esta política no ha traído democracia ni mejorado la vida de los cubanos de a pie. Lo que sí ha provocado son hogares más oscuros, autobuses paralizados, hospitales inoperativos y mayores dificultades para transportar alimentos del campo a las ciudades.

La tarea inmediata es prevenir una catástrofe humanitaria. La tarea más importante es sustituir la coerción por la cooperación soberana y ayudar a Cuba a construir un sistema energético que no pueda volver a ser estrangulado por una potencia extranjera.

Seis meses de crisis cada vez más profunda

El 29 de enero de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump emitió una orden ejecutiva que establecía un mecanismo para imponer aranceles adicionales a los productos de cualquier país que suministrara petróleo a Cuba, directa o indirectamente. Washington presentó la medida como una defensa de la seguridad nacional de Estados Unidos. Su propósito práctico era inconfundible: obligar a terceros países a elegir entre una pequeña nación caribeña con dificultades económicas y el acceso al enorme mercado estadounidense.

sábado, 8 de agosto de 2026

La guerra de Trump contra Irán: una tormenta perfecta para Europa y la economía mundial


Gianandrea Gaiani, Analisi Difesa

"Estamos hablando con ellos [los iraníes] ahora mismo. Creo que se lo están tomando cada vez más en serio. Quizás por la razón obvia. Creo que se lo están tomando tan en serio como nunca antes. Pero eso no significa que vayamos a llegar a un acuerdo”, dijo Donald Trump el 23 de julio, recalcando que “tenemos que hacer esto bien”. Irán era “un problema que se ha ido, que desaparece cada día. Eran los matones de Oriente Medio. De ahora en adelante, ya no serán esos matones”.

Trump también anunció que los fondos iraníes congelados en Estados Unidos se utilizarán ahora para indemnizar a los buques dañados en el Golfo. "De ahora en adelante, todos los daños a buques, cargamentos o cualquier cosa relacionada con ellos se pagarán con dinero iraní que Estados Unidos tenga en su poder y bajo su control", escribió el presidente estadounidense en Truth.

El presidente estadounidense aclaró que aún no había tomado una decisión con respecto a "un ataque más masivo", ya que el nuevo estallido de guerra entre Estados Unidos e Irán ha llegado a su decimoquinto día, más largo que la guerra de 12 días entre Israel e Irán en junio de 2025, pero todavía lejos de la guerra de 40 días que la primavera pasada enfrentó al eje Estados Unidos-Israel contra Irán.

La posición iraní

Los objetivos de Washington siguen sin estar claros, mientras que el deseo de Irán de que se respete su estatus de potencia regional es evidente, sin duda evidente a partir de los éxitos militares logrados contra sus adversarios y de los puntos del acuerdo que hasta ahora han quedado en letra muerta.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, advirtió ayer que cualquier continuación de las operaciones militares estadounidenses contra Irán solo aumentaría el coste político para el presidente Donald Trump en su intento por llegar a un acuerdo con Teherán.

“Hay personas corruptas dentro de la administración estadounidense que están haciendo caso omiso de la realidad”, escribió Araghchi en un mensaje publicado en X. “La agresión sin sentido que defienden solo hará que el Presidente de los Estados Unidos pague un precio aún mayor por el acuerdo que está tratando de alcanzar”.

jueves, 6 de agosto de 2026

Fabio Vighi y el capitalismo financiero del fin de los tiempos


Markku Siira, Substack

En su ensayo, Fabio Vighi aborda el núcleo del capitalismo actual utilizando primero las películas Network (1976) de Sidney Lumet y Killing Them Softly (2012) de Andrew Dominik como ventanas a la ideología del sistema.

El sermón del director corporativo Arthur Jensen –“las naciones no existen”– y la cínica afirmación del sicario Jackie Cogan –“América no es un país, sino un negocio”– conforman juntos un diagnóstico: Estados Unidos no es un Estado-nación tradicional, sino el cuartel general político y militar del capital financiero global. Esto no es una conspiración, sino un hecho estructural, cuya fuerza ideológica radica en su presentación como si fuera una ley natural.

Estados Unidos combina el poder militar, la infraestructura tecnológica y el estatus del dólar como principal moneda de reserva mundial. En esta estructura, los políticos actúan principalmente como “tecnócratas de la gerencia media”, cuyas decisiones se guían por la lógica de la liquidez, la gestión de la deuda y la preservación de los activos. El regreso de Donald Trump a la presidencia es un ejemplo emblemático: no fue elegido por sus capacidades políticas –“no las tiene”–, sino porque su teatral e impredecible estilo se adapta a una época en la que “el espectáculo desmedido ha devorado a la estrategia”.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Ucrania: La guerra por poderes que Estados Unidos sigue librando contra Rusia

La advertencia de Eisenhower de que la política estadounidense ha sido tomada como rehén por una élite política y tecnológica proporciona una razón específica por la que Estados Unidos apoya la guerra en Ucrania: Ucrania se ha convertido en un laboratorio único y real para la guerra a gran escala impulsada por IA. Y hasta que el pueblo estadounidense recupere la democracia, estos «laboratorios» de guerra permanecerán abiertos y Ucrania pagará el precio fatal de la «amistad» estadounidense

Jeffrey D. Sachs, Acro-Polis

En su discurso de despedida de enero de 1961, Dwight Eisenhower advirtió a los estadounidenses contra «la adquisición de influencia indebida, buscada o no, por el «complejo militar-industrial» y el peligro de que «las políticas públicas pudieran convertirse en sí mismas en cautiva de una élite científico-tecnológica». Sesenta y cinco años después, las advertencias de Eisenhower han demostrado repetida y trágicamente ser ciertas. La democracia estadounidense pende de un hilo, mientras que el complejo militar-industrial, que ahora incluye a Silicon Valley, gestiona la política exterior estadounidense a pesar de las objeciones del pueblo estadounidense.

El objetivo es la supremacía estadounidense, es decir, la riqueza, el poder y las prerrogativas indiscutibles de las élites estadounidenses, sin ningún control por parte de otras naciones o grupos de naciones. Esto significa esencialmente que Wall Street, los contratistas militares, Silicon Valley y las grandes compañías petroleras controlan la política exterior estadounidense para maximizar la riqueza de la élite y el acceso a los recursos globales, las cadenas de suministro y los puntos nerviosos estratégicos. El resto del mundo debe adaptarse.

El complejo militar-industrial emplea una serie de herramientas que resumimos como «control de régimen», destinadas a subordinar a los gobiernos de todo el mundo a Estados Unidos. Los instrumentos utilizados para el control de los regímenes incluyen la imposición o eliminación de barreras comerciales; el acceso a la tecnología o su negación; la introducción o el levantamiento de sanciones económico; la posesión y manipulación de medios de comunicación extranjeros; interferencia electoral de diversos grados; asesinatos políticos, revoluciones de colores, golpes de estado respaldados por la CIA; la instigación de corridas bancarias en el extranjero y la concesión de préstamos de emergencia cuando los estados se someten; la congelación y desbloqueo de activos extranjeros; los ataques a funcionarios extranjeros por cargos de corrupción, extradición o secuestro; y, cuando nada de esto es suficiente para el control del régimen, la guerra real. Las guerras elegidas por Estados Unidos (en realidad, guerras por el control del régimen) son perpetuas y rentables para las industrias bélicas, aunque el «Estado profundo» generalmente prefiere que otros gobiernos cedan sin resistencia.

domingo, 2 de agosto de 2026

Marco Rubio recurre al pintor austríaco

Las reminiscencias del discurso de Rubio con los de Hitler, un frustrado pintor nacido en Braunau am Inn en 1889, son demasiado evidentes: "el más fuerte vence, el débil debe perecer"

Jorge Elbaum, La Haine

El jefe del Departamento de Estado de EEUU, Marco Rubio, realizó la "Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político" en la que se intentó articular el regreso del macartismo doméstico con la política exterior de los EEUU. En el mismo cónclave se demonizó a los candidatos ligados al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a los inmigrantes, a las organizaciones de derechos civiles antirracistas, a los colectivos antifascistas, al peligro cubano y a toda forma de expresión religiosa ligada al Islam.

El cónclave rememora al macartismo y a una nueva forma de Guerra Fría donde los enemigos actuales no conforman --como hace 80 años-- un bloque más o menos homogéneo sino una miríada de sujetos sin conexión alguna, ligados a fenómenos dispares: protestas contra cacerías humanas llevadas a cabo por ICE, movilizaciones electorales antitrumpistas, posicionamientos antifascistas y/o atentados ejecutados por lobos solitarios. Todas situaciones inconexas que Rubio agrupó arbitrariamente, en su cita de Washington, para instituir esta nueva peligrosidad fantasmagórica. Este Eje del Mal, a diferencia de los anteriores, no requiere partido, organización, programa, ni conducción alguna. Alcanza con ser nombrado desde Washington para adquirir existencia diabólica.

El contraterrorismo fue diseñado para enfrentar estructuras violentas (existentes o no), con financiamiento, logística y acciones concretas, pero el trumpismo pretende reorientarlo hacia identidades políticas para legitimar su persecución, censura y vigilancia. Ese desplazamiento exige la omisión de los verdaderos peligros domésticos que se han constatado en EEUU, ligados a los aceleracionistas, las milicias racistas y las redes violentas de ultraderecha.

sábado, 1 de agosto de 2026

Filtrado: Cómo Gran Bretaña explota el imperio estadounidense

Detrás de las declaraciones de “unidad,” los documentos filtrados han reavivado el debate sobre el papel de Gran Bretaña en la configuración de la estrategia de la OTAN, su “relación especial” con Washington y los esfuerzos de Londres para mantener a Estados Unidos involucrado en los asuntos de seguridad europeos

Kit Klarenberg, Al Mayadeen

Donald Trump llegó a la cumbre de la OTAN del 7 y 8 de julio tras haber condenado recientemente a la alianza como un «tigre de papel» por su fracaso colectivo en apoyar la desastrosa guerra sionista-estadounidense contra Irán y haber amenazado repetidamente con retirar las fuerzas estadounidenses de Europa, mientras persisten las fantasías sobre la anexión de Groenlandia . Se marchó alardeando del intenso «amor» y la «unidad» dentro de la OTAN, al tiempo que elogiaba a los estados miembros por su reafirmado compromiso de gastar sumas cada vez mayores en «defensa». Mientras tanto, la continuación de la guerra indirecta en Ucrania, que amenaza al mundo, parece asegurada durante los próximos años.

En este sentido, la cumbre de la OTAN representa un triunfo significativo en la interminable batalla de Gran Bretaña por explotar el Imperio estadounidense para promover sus propios objetivos. Documentos filtrados, sumamente reveladores, detallan claramente cómo la alianza es un mecanismo clave mediante el cual se mantiene insidiosamente el "interés" de Washington en Europa y Asia Occidental, a través de las maquinaciones encubiertas y abiertas de Londres. La OTAN proporciona un valioso "paraguas" que permite a Gran Bretaña proyectar su poder económico, de inteligencia, militar y político en estas regiones y en todo el mundo, al tiempo que contrarresta a sus competidores.

Los documentos fueron redactados en marzo de 2021 por Chris Donnelly, un veterano funcionario de inteligencia militar británico que orquestó la expansión de la OTAN en la antigua Unión Soviética, el Pacto de Varsovia y Yugoslavia durante la década de 1990. Ahora, como influyente asesor del Ministerio de Defensa que guía las estrategias de escalada de Londres y Kiev en la guerra indirecta, escribe en las filtraciones sobre la lucha perpetua de Gran Bretaña por mantener la "seguridad" que proporciona el "poder militar estadounidense". Esto, sumado al acceso a la red de inteligencia global de Washington, "respalda nuestra posición en el mundo".

viernes, 31 de julio de 2026

La sordera, la mudez y la ceguera imperiales no harán más que agravarse.

Es impresionante ver cómo Irán está desmantelando todo el ecosistema militar estadounidense en Asia Occidental con una estrategia extremadamente disciplinada. Estados Unidos está siendo expulsado del Medio Oriente acelerando su declive imperial

Pepe Escobar, Strategic Culture

Toda la infraestructura de apoyo del CENTCOM es un objetivo legítimo para Irán (con consecuencias devastadoras): desde los costosos radares de alerta temprana hasta los sistemas completos de defensa aérea; desde los hangares hasta los centros logísticos; desde los almacenes de combustible y munición hasta las bases de operaciones avanzadas; desde los medios de vigilancia naval y marítima hasta los nodos de recopilación de inteligencia y comunicaciones.

Ya se está reproduciendo una especie de «grandes éxitos» en todo el espectro. Destacan, por ejemplo, la Torre 22 —que da apoyo a las operaciones en Al-Tanf—; la base aérea de Muwaffaq Salti —que acoge aviones estadounidenses para múltiples operaciones—; Erbil, en el Kurdistán iraquí, que da apoyo a operaciones de inteligencia y especiales; Baréin, que, como todo el mundo sabe, alberga el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada de EEUU; Kuwait —una enorme zona logística y de concentración—; Qatar, que alberga el cuartel general avanzado del CENTCOM y la mayor base aérea estadounidense en Asia Occidental.

Los ataques contra todos estos nodos socavan implacablemente el mito de la proyección de poder estadounidense. Las nuevas reglas determinan que estos nodos están quedando, en esencia, sordos, mudos y ciegos. A diferencia del clásico de The Who, Persia es ahora el niño en la tienda de golosinas (militar), jugando una partida de pinball implacable contra el Imperio del Caos, las Mentiras, el Saqueo y la Piratería. Irán sabe dónde se encuentra todo, al milímetro. No hay necesidad de recurrir a llamativas sesiones fotográficas al estilo «Shock and Awe» que acaparen el ciclo informativo.

Lo que importa es la estrategia china de degradar progresivamente las capacidades del enemigo; debe ser dolorosamente metódica y dolorosamente precisa.

jueves, 30 de julio de 2026

La guerra está acabada

EEUU tendrá que capitular. ¿Por qué Irán consentiría en darle tiempo para reagruparse y rearmarse antes de lanzar otra ronda de ataques contra Irán cuando tiene a EEUU acorralado?

Alastair Crooke, Strategic Culture

El viernes por la noche, Trump ordenó al ejército estadounidense que no llevara a cabo nuevos ataques contra Irán, a pesar de haber aprobado previamente un «ataque masivo a las puertas del infierno» contra Irán.

EEUU ha solicitado un nuevo alto el fuego temporal con Irán y busca retomar el memorando de entendimiento, que se encuentra suspendido y colapsado, incluyendo a Yemen en las conversaciones. Trump pretende que el Gobierno de Yemen participe en las negociaciones.

Es evidente que Trump está furioso y teme que la guerra esté consumiendo su presidencia (y su legado). Irán rechazó categóricamente todas las negociaciones durante la última semana y confirmó que no las iniciará bajo ninguna circunstancia. En pocas palabras, ¿por qué Irán consentiría en darle tiempo a EEUU para reagruparse y rearmarse antes de lanzar otra ronda de ataques contra Irán cuando tiene a EEUU acorralado?

¿Volver al memorando de entendimiento cuya credibilidad Trump ha destrozado repetidamente? Poco probable.

Will Schryver señala que circulan rumores de que el Pentágono está presionando a Trump para que suspenda la guerra con Irán, ya que EEUU casi ha agotado sus reservas de interceptores de defensa aérea y misiles de ataque de largo alcance.

lunes, 27 de julio de 2026

Guerra EEUU-Israel contra Irán: Punto muerto y peligro de escalada


Yassamine Mather, Sin Permiso

Desde que el frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán se rompió a principios de julio, Estados Unidos ha llevado a cabo trece noches consecutivas de ataques militares en todo Irán. La campaña se ha centrado en sitios de lanzamiento de misiles y drones, centros de mando, infraestructura naval, vigilancia costera, rutas de transporte e instalaciones vinculadas a la capacidad de Irán para controlar la navegación a través del Estrecho de Ormuz. En respuesta, Irán continúa lanzando misiles y drones contra bases estadounidenses situadas en la región y al transporte comercial. El hecho estratégico central no es la superioridad aérea estadounidense, que es evidente, sino el fracaso del poder aéreo por sí solo para eliminar la capacidad de Irán de represalias u obligarla a renunciar a su influencia sobre el estrecho.

Los ataques iraníes han seguido penetrando en las defensas aéreas regionales con suficiente frecuencia como para producir bajas e interrupciones. Las cifras públicadas sitúan el número de bajas militares acumuladas de Estados Unidos en 18 muertos y más de 500 heridos, aunque los informes de víctimas han sido graduales y siguen siendo políticamente cuestionados. La importancia radica menos en el número como en la capacidad de Irán para imponer un coste constante a pesar de la abrumadora superioridad tecnológica de los Estados Unidos. En el lado iraní, el total de víctimas siguen siendo disputado y son diferentes según vengan de las autoridades iraníes, los observadores de derechos humanos y las agencias internacionales. Sin embargo, sabemos que al menos 3.500 iraníes, muchos de ellos civiles, han sido asesinados y más de 27.000 heridos. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados dijo en marzo que hasta 3,2 millones de personas habían sido desplazadas dentro de Irán desde que comenzó el conflicto.

El desarrollo más importante en la renovada campaña es la ampliación de los ataques de instalaciones claramente militares a infraestructura con funciones tanto militares como civiles. Esto crea efectos en cascada: el daño a un puente puede interrumpir las entregas de alimentos, combustible y médicamentos; los daños a la generación de electricidad o subestaciones pueden detener las bombas y el tratamiento del agua; los daños a los puertos y ferrocarriles pueden paralizar tanto la logística militar como el comercio ordinario.

sábado, 25 de julio de 2026

¿Liberará Burnham la política laborista sobre Palestina de la mano muerta de Starmer?

Un cambio sustancial implicaría calificar las acciones de Israel como genocidio, implementar sanciones comerciales, prohibir todas las ventas de armas a Israel y, por último, pero no menos importante, la derogación de la prohibición de la acción palestina.

Avi Shlaim, Middle East Eye

El pobre desempeño del ex primer ministro británico Keir Starmer en la arena política nacional sin duda ha influido en su caída, tan solo dos años después de su aplastante victoria en las elecciones generales de 2024.

Pero incluso sus críticos más acérrimos parecen coincidir en que su actuación en el escenario mundial fue de un nivel mucho más elevado.

El firme apoyo a Ucrania en su guerra con Rusia , el compromiso con la OTAN , el replanteamiento de la relación de Gran Bretaña con la Unión Europea y la negativa a verse involucrada en la guerra de agresión estadounidense-israelí contra Irán —aunque en realidad Gran Bretaña se está viendo cada vez más arrastrada al conflicto— se citan a menudo como ejemplos de su exitosa gestión de la política exterior.

Sin embargo, la mayoría omite mencionar un área de política exterior en la que la actuación de Starmer ha sido cualquier cosa menos digna de elogio: Israel - Palestina , específicamente la guerra genocida de Israel contra Gaza.

El apoyo de Starmer al sionismo precedió con creces su ascenso al poder

En una entrevista concedida en febrero de 2020 al Jewish News durante la contienda para suceder al entonces líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn , conocido por su defensa de los derechos palestinos basada en principios, Starmer declaró: "Apoyo el sionismo sin reservas".

Anteriormente, Starmer fue un exitoso abogado de derechos humanos que defendió los derechos de los civiles iraquíes bajo custodia británica y abogó por una mayor protección para los solicitantes de asilo.

viernes, 24 de julio de 2026

La sombra del nuevo macartismo: El informe sobre la conspiración cubana y el giro autoritario en Estados Unidos

La administración Trump está sentando las bases para incluir en listas negras y criminalizar toda disidencia de izquierda, progresista, pacifista y antiimperialista

Chris Hedges, The Chris Hedges Report

El informe de 100 páginas del Departamento de Estado sobre "la campaña de subversión de Cuba contra Estados Unidos", junto con la afirmación de Donald Trump de que "se ha mentido descaradamente a los estadounidenses sobre la seguridad de nuestra infraestructura electoral", sienta las bases para una dictadura.

Las elecciones serán saboteadas en nombre de la "seguridad nacional". La disidencia de izquierda será criminalizada en nombre de la "lucha contra el terrorismo". La democracia será reprimida en nombre de la protección de la "libertad".

Trump, quien últimamente ha hecho costumbre advertir sobre un complot comunista para apoderarse de Estados Unidos, argumenta que una isla de 9,6 millones de personas —casi el 90 por ciento de las cuales vive en la pobreza extrema debido a los prolongados apagones resultantes de décadas de guerra económica estadounidense— representa una amenaza existencial.

Estas acusaciones no son racionales. Al igual que las acusaciones de manipulación electoral, son pretextos evidentes para atacar a instituciones e individuos percibidos como una amenaza al poder absoluto de Trump y el Partido Republicano. Si bien Cuba supuestamente "llevó a cabo una de las infiltraciones de inteligencia extranjera más duraderas y dañinas de la historia estadounidense", Rusia, China, Irán y Corea del Norte, así como grupos no estatales, "tienen la capacidad de comprometer la infraestructura electoral de Estados Unidos".

lunes, 20 de julio de 2026

No existe Estados Unidos

El campo de batalla ya no es solo un lejano teatro de operaciones. Es también el terreno cotidiano en el que las condiciones de la vida misma son colonizadas, monetizadas y puestas al servicio del sistema.

Fabio Vighi, FabioVighi.substack

Una breve introducción al colapso

La gramática ideológica del capital

Una famosa escena de Network (1976), de Sidney Lumet, se ha vuelto más reveladora con cada década que pasa. Arthur Jensen (Ned Beaty), presidente de una multinacional, convoca a Howard Beale (Peter Finch) —el presentador de televisión cuyo colapso público lo ha convertido inesperadamente en un defensor de la verdad— y pronuncia lo que quizá sea el monólogo más emblemático del cine político del siglo XX. Aunque la Guerra Fría sigue marcando el horizonte de la película, Jensen ya habla desde el universo ideológico que pronto se cristalizaría como la globalización neoliberal. La suya es la voz del propio capital, transfigurada en necesidad histórica e investida de la autoridad de una religión secular:
'¡Usted se ha entrometido con las fuerzas primordiales de la naturaleza, Sr. Beale, y no lo voy a permitir! … ¡Los árabes se han llevado miles de millones de dólares de este país, y ahora deben devolverlos! ¡Es flujo y reflujo, gravedad de marea! ¡Es equilibrio ecológico! Usted es un viejo que piensa en términos de naciones y pueblos. No hay naciones. No hay pueblos… Solo hay un sistema holístico de sistemas, un vasto e inmanente, entrelazado, interactivo, multivariado, dominio multinacional de dólares… Es el sistema monetario internacional el que determina la totalidad de la vida en este planeta. Ese es el orden natural de las cosas hoy. ¡Esa es la estructura atómica, subatómica y galáctica de las cosas hoy! … Usted se sube a su pequeña pantalla de veintiún pulgadas y aúlla sobre Estados Unidos y la democracia. No hay Estados Unidos. No hay democracia. Solo hay IBM, ITT, AT&T, DuPont, Dow, Union Carbide y Exxon. Esas son las naciones del mundo hoy. ¿De qué cree usted que hablan los rusos en sus consejos de estado? ¿De Karl Marx? Sacan sus gráficos de programación lineal, teorías de decisión estadística, soluciones minimax y calculan las probabilidades de precio-costo de sus transacciones e inversiones, igual que nosotros. Ya no vivimos en un mundo de naciones e ideologías, Sr. Beale. El mundo es un colegio de corporaciones, inexorablemente determinado por los inmutables estatutos de los negocios. El mundo es un negocio, Sr. Beale. Lo ha sido desde que el hombre emergió del fango. Y nuestros hijos vivirán, Sr. Beale, para ver ese mundo perfecto en el que no haya guerra ni hambruna, opresión ni brutalidad: una vasta y ecuménica corporación holding, para la cual todos los hombres trabajarán por un beneficio común, en la que todos los hombres tendrán acciones, todas las necesidades estarán cubiertas, todas las ansiedades apaciguadas y todo el aburrimiento eliminado.
Como todo texto ideológico, el discurso de Jensen es a la vez verdadero y falso. Refleja la tendencia histórica del capital a disolver las fronteras políticas y subordinar los Estados a los imperativos de la acumulación. Y también presenta este proceso histórico como una ley de la naturaleza, como si el eclipse de la soberanía democrática por el poder corporativo fuera simplemente el destino. Este es el genio peculiar de la ideología: revela la realidad precisamente al mistificar las fuerzas que la producen.

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