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miércoles, 25 de marzo de 2026

La caída del imperio comienza con la pérdida de su legitimidad

Cuanto más intenta un imperio evitar su caída por la fuerza, más acelera su declive. La legitimidad una vez perdida no puede recuperarse mediante la coerción. Cualquier intento de rescate corre el riesgo de… provocar el fin del imperio

Auguste Maximo, historiador económico suizo

El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán gira en torno al control del estrecho de Ormuz, un punto estratégico crucial para el suministro energético mundial. Si Washington no logra asegurar este corredor vital, su credibilidad como pilar del orden internacional se verá seriamente comprometida.

Esta situación recuerda a la crisis del Canal de Suez en 1956, cuando el Reino Unido, incapaz de imponer su voluntad al Egipto de Nasser y bajo la presión de Estados Unidos, puso al descubierto los límites de su poder. Así interpreta Ray Dalio esta nueva guerra en Oriente Medio.

Poder y legitimidad

Se citan con frecuencia numerosos indicadores para evaluar el declive relativo del poder estadounidense: el uso excesivo de sus fuerzas armadas, el declive industrial, la creciente desigualdad, la disminución de la esperanza de vida, la enorme deuda, los reveses militares o el ascenso de China. Pero un imperio no se sostiene solo con la fuerza.

Se basa en una combinación de poder y legitimidad: ideológica, cultural o incluso religiosa. En su obra “Tout empire périra”, el historiador francés Jean-Baptiste Duroselle subraya que la pérdida de legitimidad es uno de los factores más profundos y decisivos en la decadencia imperial.

martes, 24 de marzo de 2026

Cómo contribuyó Francia a crear la capacidad nuclear de Israel y convirtió el Sáhara argelino en un laboratorio atómico

La prueba nuclear francesa «Gerboise bleue» en el Sáhara argelino

Laala Bechetoula, Rebelión

Se suele contar la historia de la era nuclear como la historia de rivalidad entre superpotencias, de estrategia de la Guerra Fría y del equilibrio de terror. Pero detrás de ese relato oficial subyace un capítulo del que se ha hablado mucho menos: el papel decisivo que Francia tuvo en la aparición del programa nuclear de Israel y la utilización del desierto del Sáhara argelino como terreno de pruebas de los experimentos atómicos. El silencio en torno a esta historia no es casual. Se mantiene gracias a las convenciones diplomáticas, la amnesia institucional y los intereses compartido de unos Estados que crearon su poder estratégico a expensas de poblaciones que no pudieron decir nada al respecto.

Las historias que la historia prefiere olvidar

Lo más frecuente es presentar la historia nuclear del siglo XX como la historia de la Guerra Fría.

Se nos habló de la rivalidad entre Washington y Moscú, de las doctrinas de disuasión, de acuerdos de control de armamento y del frágil equilibrio de la era nuclear.

Pero algunas historias continúan en las sombras, no por falta de pruebas, sino porque contradicen demasiados relatos oficiales.

Entre ellas está un capítulo del que se habla raramente: el papel que desempeñó Francia en el nacimiento de la capacidad nuclear de Israel y la transformación paralela del Sáhara argelino en un laboratorio de experimentos nucleares, lo cual se llevó a cabo contra una población colonial a la que ni se consultó ni se avisó.

Este capitulo continúa todavía hoy totalmente ausente del debate público, no porque los historiadores lo hayan ignorado, sino porque conviene mantener silencio.

En la cuenta regresiva

La cuenta regresiva para el mundo Occidental está en plena marcha. Cuenta regresiva para la clase Epstein, los abusos y las vejaciones imperiales perpetradas a destajo en los últimos 600 años

Enrico Tomaselli, Target: Strategic Thinking

La repentina escalada de la guerra contra Irán, a pesar del intento pedestre de Trump de continuar el juego policía bueno – policía malo – en el que él y Netanyahu ciertamente sobresalen, es una señal terrible, y si no intervienen nuevos factores en los próximos días podría ser la antecámara de un desastre global de proporciones inconmensurables.

Obviamente, no se trata sólo del ataque israelí al campamento de gas de South Pars en Irán, con la consiguiente y muy previsible propagación del conflicto a todas las instalaciones energéticas de la zona, sino de la renovada insistencia de Estados Unidos en la victoria militar (que pone temporalmente en silencio los intentos de salir sin dolor, que incluso bajo la mesa continúan), los nuevos movimientos de fuerzas hacia la región (la MEU del USS Tripoli llegando desde el Mar de China), y sobre todo el repentino cambio de actitud de los europeos, que hasta ayer habían declarado que no querían sumarse a la campaña para mantener libre a Ormuz, y que de repente firmaron una declaración conjunta (Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón) donde dicen estar dispuestos a contribuir a los esfuerzos para garantizar un paso seguro a través del Estrecho de Ormuz. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, voló a Washington para recibir órdenes.

Todo esto parece indicar que prevalece la línea dura y que Estados Unidos cree que puede (o debe…) jugar la carta de ’all-in (todo o nada). No es coincidencia que incluso las petromonarquías del Golfo –que hasta ahora habían tratado de mantener una imagen de fachada neutral– estén presionando abiertamente para que Trump ejerza el mayor poder posible para aplastar a Irán.

Trump, entre Calígula y Nerón

Igual de melodramático, el actual inquilino de la Casa Blanca sufre de megalomanía

Marcos Roitman Resenmann, La Jornada

Ni el nazi-fascismo con su Führer o la Italia de Mussolini se atrevieron a tanto. Sólo en la Roma imperial surgen personajes cuyas conductas erráticas guardan semejanzas con Trump. El primero, Calígula. Gobernó entre los años 37 y 41 de nuestra era. Para coronarse emperador, asesinó a su primo Tiberio Gemelo. Se anexionó Mauritania y acabó con la vida del rey Ptolomeo, hijo de Cleopatra y Marco Antonio, quien, como Tiberio, era su primo.

Su ego no tuvo límites. Mandó construir bustos y estatuas con su figura para adornar calles y templos. Sus apetitos sexuales eran variados. Mujeres, hombres, niños y niñas, además de sus hermanas, obligadas a prostituirse, entraban en su agenda (Jeffrey Epstein y Trump juntos). Durante su mandato, Roma sufrió una de sus peores crisis económicas, acompañada de hambruna. Vació las arcas públicas, pero no dejó de enriquecerse. Tuvo algún éxito militar, pero sus derrotas lo acompañaron.

En Britania ordenó a su ejército recoger conchas marinas como tributo al Monte Palatino. Y si hacemos caso a la leyenda negra, le gustaba presenciar torturas y ejecuciones. Aunque no llegó a nombrar cónsul a su caballo Incitatus, señaló que su equino tenía más inteligencia que todos los senadores. En consonancia, le mandó construir una cuadra en mármol, con túnicas, sedas y sirvientes en exclusiva. La historia no lo deja bien parado. Acabó asesinado.

lunes, 23 de marzo de 2026

Nuestra superioridad frente al resto del mundo: la clave para iniciar la guerra y hacerla sufrir

Los dobles estándares de la clase dominante occidental y de la "coalición Epstein" se han hecho más que evidentes, pero el ciudadano común vive en un sueño profundo y se resiste a despertar

Milgram, Come Don Chisciotte

Los filtros cognitivos de Occidente: deshumanización y ceguera relacional

Los dobles estándares de la clase dominante europea y de la “coalición Epstein” son más evidentes que nunca, pero como la percepción colectiva es constantemente alterada y transmitida por los grandes medios de comunicación, el ciudadano occidental medio todavía vive en un sueño profundo del que muchos ni siquiera saben que necesitan despertar.

A los recolectores occidentales de aros y botellas, caros, nunca les importa, están en su mejor momento. Los periódicos locales e internacionales más “vendidos” han informado tímidamente sobre la atroz masacre de las 165 niñas asesinadas por la “coalición del bien”, haciendo que las noticias sean irrelevantes y relegándolas al final de la página, o absorbiéndolas en un contexto discursivo más amplio. Por no hablar de la imagen de cómic que desde hace años se nos presenta de forma controlada y subliminal de Jamenei, asesinado y transformado en mártir por las bombas de “USrael”.

La tan cacareada retórica de “hay un agresor y un atacado” se utiliza cuando más conviene, no se aplica a la coalición anglosionista ni a todo el Occidente colectivo.

Irán, aunque cobardemente atacado, es el agresor de las élites occidentales, en una distorsión puramente orwelliana; demostrando esto, tenemos las declaraciones de Keir Starmer, quien instó a Irán a abstenerse de ataques militares indiscriminados” y a “cesar los ataques”, mientras que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha pedido a Teheran que cese sus ataques injustificados contra los países del Golfo como si no supiera —probablemente “no hubiera sido advertida” por nuestros “libertadores” — que las petromonarquías están repletas de bases estadounidenses fuertemente armadas, que albergan aviones de combate, drones y un sistema de defensa antiaérea con radar capaz de rastrear objetivos a distancias de hasta 3.000 km. La lista no podía faltar La Von der Pfizer, que prácticamente ha aprobado la agresión israelí-estadounidense al apoyar firmemente el derecho del pueblo iraní a determinar su propio futuro.

En este artículo, exploraré tres teorías de la psicología política y de grupo que revelan las raíces profundas de lo que muchos perciben como dobles estándares occidentales sistemáticos y a menudo molestos.

sábado, 21 de marzo de 2026

Lo que deja el asesinato, perpetrado por Israel, del filósofo kantiano Ali Larijani

Israel intensifica la guerra al asesinar a Ali Larijani, secretario del Consejo de Seguridad iraní. Larajani con una larga carrera diplomática podría haber sido un interlocutor relevante en un acuerdo de paz con Estados Unidos

Alberto López Girondo, Tiempo.ar

Con el asesinato de Ali Larijani, secretario del Consejo de Seguridad iraní y exjefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), Israel eliminó uno de los últimos líderes con los que occidente podía encontrar contraparte para llegar a algún tipo de acuerdo dentro del país persa. Nacido en una de las familias más cultas de Irán, con sólido conocimiento del pensamiento occidental y doctorado en filosofía con una tesis sobre Emmanuel Kant, había sido designado para encabezar la resistencia por Ali Jamenei para el caso de su desaparición física. Y en Estados Unidos confiaban en que podría ser el personaje para llevar adelante una transición luego de la guerra desatada junto (¿por?) Israel el 28 de febrero pasado con el asesinato precisamente del ayatola y sus familiares cercanos. Larijani tenía predicamento en las fuerzas armadas, en los dirigentes políticos y también entre los religiosos chiítas, como hijo de Hashim Ardashir Larijani, un clérigo de renombre que murió en 1993. También con Larijani fueron eliminados un hijo, una hija y los guardaespaldas, en su casa, durante un bombardeo nocturno el lunes en que también fueron atacadas las residencias vecinas del barrio de Teherán donde vivía.

Este golpe tiene aristas técnicas bien determinadas para su concreción: Donald Trump había ofrecido 10 millones de dólares de recompensa por información que llevara a su paradero, aunque había establecido contactos diplomáticos con él. Por otro lado, es posible que hubiese sido detectado por la aplicación de Palantir, la empresa de vigilancia creada por Peter Thiel que usa Inteligencia Artificial para determinar objetivos militares, y que en Gaza tuvo su bautismo de fuego.

O, más sencillamente, que los servicios israelíes, el Mossad, le hubieran plantado un agente que habría ganado su confianza desde hace décadas. Algo similar habría ocurrido en la noche de martes a miércoles para detectar al jefe de la Inteligencia iraní, Ismail Jatib, también eliminado junto a su familia en su residencia, según Israel.

“Israel”: una caja de horrores

Muchas de las "hazañas" israelíes fueron convenientemente ocultadas y amparadas por los países que fungían como “defensores de los derechos humanos”

Carlos Aznárez, Al Mayadeen

Es asombroso, y mucho más que eso, que los crímenes y actos de tortura que la entidad sionista israelí comete a diario, no sean condenados con toda contundencia a escala mundial, y que, por el contrario, se terminen naturalizando aberraciones de todo tipo contra el pueblo palestino.

"Israel", falso nombre para denominar la imposición de un ejército de ocupación colonial sobre un territorio que siempre se llamó Palestina, rellenó "su" territorio desde principio del siglo XX con un tipo de población mayoritariamente de origen anglosajón, que desde el principio no dejó nada por hacer en plan de hostilizar, perseguir y asesinar a la población preexistente. Todo ello, claro está, con el aval explícito de la comunidad internacional reunida en ese ámbito descolorido denominado "Naciones Unidas".

Con el correr de los años, desde 1948 en adelante, los sionistas israelíes nunca dejaron de acosar criminalmente a sus vecinos, no faltaron masacres como Deir Yassin, en 1948 o la de Sabra y Shatila, en 1982, expulsiones de miles de pobladores, destrucción de sus viviendas y finalmente la edificación de cientos de asentamientos, construidos sobre los escombros de otras tantas viviendas palestinas.

viernes, 20 de marzo de 2026

Irán inicia una guerra total contra el culto a la muerte

Parálisis estructural. Meticulosamente programada. Inexorable. Ya en marcha

Pepe Escobar, Strategic Culture

Atacar el yacimiento de gas de South Pars en Irán, el más grande del planeta, representa la máxima escalada.

El Neo-Calígula, con su característico discurso cobarde de Truth Social, ha estado desesperado por culpar al culto a la muerte en Asia Occidental y eximirse de toda responsabilidad: afirma que Israel atacó South Pars "por ira" y que Estados Unidos "no sabía nada de este ataque en particular". Qatar "no estuvo involucrado de ninguna manera". E Irán atacó la planta de GNL de Qatar en represalia "basándose en información errónea".

¿Eso es todo? Entonces, ¿seguimos bailando?

Difícilmente. Más bien, el culto a la muerte utilizó medios de comunicación abiertamente sionistas en los EEUU para presentarlo todo como una operación conjunta, hundiendo al Imperio del Caos y el Saqueo aún más en un atolladero de arrogancia; arrastrándolo a una Guerra Energética Total con consecuencias devastadoras; y poniendo a las petromonarquías del Golfo 100% en contra de Irán (ya estaban haciendo campaña contra Irán, especialmente Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar).

Neo-Calígula puede presumir todo lo que quiera. Sin embargo, es obvio que una operación de tal sensibilidad y magnitud —como medio para "presionar" a Teherán— requiere una profunda implicación del CENTCOM y la aprobación presidencial.

Así pues, el escenario privilegiado apunta una vez más a que Washington está perdiendo el control de su propia política exterior, suponiendo que alguna vez haya tenido una.

La Isla Kharg

A estas alturas, está claro para todos que Trump simplemente quiere salir de esto sin hacer el ridículo. Pero para ello, necesita algo que pueda vender como una victoria

Enrico Tomaselli, Enrico's Substack

Mientras la guerra contra Irán continúa sin ningún objetivo real y, sobre todo, sin ninguna idea de cómo alcanzarlo, Trump oscila como un péndulo entre proclamar que la guerra ha terminado («lo hemos destruido todo al 100%») y formular ridículas peticiones de ayuda («los países de la OTAN deben ayudarnos a desbloquear el estrecho de Ormuz»).

A estas alturas, está claro para todos que simplemente quiere salir de esto sin hacer el ridículo. Pero para ello, necesita algo que pueda vender como una victoria.

Y entre las opciones más probables se encuentra la idea de capturar la isla de Kharg, un pequeño islote situado justo más allá del estrecho de Ormuz, a 25 km de la costa iraní, que se utiliza como terminal de carga para petroleros.

Intentemos imaginar la viabilidad de tal operación.

Obviamente, la dificultad no radica en conquistar la isla en sí —pequeña, esencialmente llana, con una pequeña guarnición (23 kilómetros cuadrados)—, sino más bien en la fase de aproximación, su mantenimiento y la retirada.

La aproximación

Básicamente, Estados Unidos tendría tres opciones posibles para llevar tropas a la isla: un desembarco aéreo, una fuerza de desembarco naval o cruzar el Golfo Pérsico desde territorio de los Emiratos Árabes Unidos.

jueves, 19 de marzo de 2026

Cómo Irán y China dieron forma al tablero de ajedrez de guerra

La respuesta de doble vía de China a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán refleja una estrategia geopolítica y económica más amplia que se extiende desde el campo de batalla hasta el sistema financiero global

Pepe Escobar, The Cradle

China está respondiendo oficialmente en dos vías paralelas a la guerra del Sindicato Epstein –Estados Unidos e Israel– contra Irán a través de un portavoz diplomático y un portavoz militar.

Traducción: China ve la guerra como una tensión política/diplomática extrema y como una amenaza militar.

El portavoz militar de China, un coronel del Ejército Popular de Liberación (EPL), habla con metáforas. Fue él quien dijo explícitamente que Estados Unidos es “adicto a la guerra”, con sólo 250 años de Historia y sólo 16 años de paz.

Posiciona claramente a Estados Unidos como una amenaza global. Y claramente, también como amenaza moral.

El presidente chino, Xi Jinping, está firmemente centrado en establecer una conexión duradera entre el marxismo y el confucianismo.

La contribución clave de Confucio al pensamiento político es el uso preciso del lenguaje. Sólo quien habla con metáforas precisas y peso moral es capaz de gobernar una nación.

Por eso China está desarrollando cuidadosamente una crítica moral y ética constante a la guerra preferida por Estados Unidos contra Irán. Destacando cómo este es el ataque de una nación que ha perdido su brújula moral.

El Sur Global entiende totalmente el mensaje.

miércoles, 18 de marzo de 2026

El arquero persa y el jaque mate en el Imperio del Caos


Alex Marsaglia, L'Anti Diplomatico

El 11 de marzo el conflicto de la Coalición Epstein contra la República Islámica de Irán superó la histórica marca de los 12 días. Una agresión bestial, al margen del derecho internacional, que el 28 de febrero mató al ayatolá Jamenei y a su familia, incluida su nieta que estaba en casa con él. El Líder Supremo creía que no debía esconderse, sino permanecer en su lugar. La Coalición Epstein ha iniciado una sangrienta ola de bombardeos indiscriminados contra civiles e instalaciones energéticas que continúa hasta el día de hoy y probablemente se intensificará en las próximas semanas, como única estrategia para ejercer dominio. Los líderes de esta alianza obviamente llevan a cabo tales actos terroristas lejos de cualquier forma de represalia con el unilateralismo y la asimetría que caracterizan sus guerras desde la caída del Muro de Berlín en adelante.

Fortalecidos por el secuestro del legítimo presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, los neoconservadores gruñones pensaron que también podrían fácilmente desestimar la cuestión iraní. Sin embargo, la cuestión existencial no debe subestimarse, sino todo lo contrario. Como han anunciado sus líderes militares y políticos, Irán ha tenido durante mucho tiempo la oportunidad de prepararse para la guerra para su supervivencia, hasta que la puso a prueba en junio pasado en el conflicto de 12 días, donde llevó a cabo con éxito “pruebas de fuego” en bases estadounidenses en el Golfo y en la entidad sionista que ocupa Palestina. Desde entonces, las cosas en el Imperio se han deteriorado significativamente: la deuda pública estadounidense ha superado nuevos picos, la desdolarización ha avanzado con la fiebre del oro y la desinversión de títulos de deuda pública estadounidense ha continuado implacablemente.

martes, 17 de marzo de 2026

Geoe­co­no­mía de la gue­rra

Las guerras actuales son las últimas conflagraciones del viejo orden global. El Occidente neocolonial destruye el derecho internacional para impedir el cambio irreversible

Jorge Elbaum, La Haine

El último capítulo de la guerra en el Cercano Oriente se inició cuando EEUU e Israel atacaron Irán. Las intenciones últimas de los dos protagonistas de la ofensiva no son idénticas, aunque coincidan en el propósito común de debilitar, herir o disciplinar a la República Islámica. En el caso de Trump, sus misiles tienen como interpósito derrotero la República Popular China, cuyo abastecimiento petrolero tiene en Teherán un exportador clave: el 16 por ciento de los hidrocarburos adquiridos por Beijing tiene origen en el golfo Pérsico. Si a ese porcentaje se le suman los barriles de crudo que comercializaba Venezuela antes del ataque brutal sobre Caracas y el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores, se totaliza una quinta parte de todo el petróleo que capta China, el segundo consumidor global, después de EEUU.

China importaba casi un millón y medio de barriles diarios de Irán y otro medio millón de Venezuela. Teherán se había consolidado como un proveedor casi exclusivo de Beijing, a quien destinaba casi el 80 por ciento de sus exportaciones. La guerra de Trump busca quebrar la multipolaridad, debilitando a uno de sus nodos centrales, que ahora orienta su provisión hacia Moscú.

La guerra en curso expone a 16 países de la región debido a la presencia de bases estadounidenses en casi todos los Estados que rodean a Irán, y las antiguas hostilidades entre el mundo sunita y el chiíta. Esa complejidad lleva a que cada actor busque ventajas específicas e intente limitar las pérdidas.

En la actual fase, la República Islámica tiene tres objetivos centrales: garantizar la sobrevivencia de sus instituciones políticas, generar una guerra de desgaste económico a través del cierre del Estrecho de Ormuz, y producir el máximo daño bélico a Israel y a los socios de Washington en la región. Consciente de su inferioridad militar, la estrategia de Teherán no es ganar en el campo de batalla, sino expandir el conflicto, para que su costo sea tan oneroso que los aliados del Golfo presionen a Washington para ponerle fin.

¿No tener un plan de guerra es el "plan" de Trump?

Los iraníes tienen derecho a votar sobre cuándo termina la guerra. Y dicen que apenas están empezando

Alastair Crooke, Strategic Culture

El modelo de enfrentamiento aéreo entre Estados Unidos e Israel para librar una guerra está siendo desafiado por una guerra estratégica asimétrica bastante diferente – una planeada por primera vez por Irán hace más de 20 años.

Es importante comprender esto al intentar evaluar cual es el verdadero balance de la guerra. Es como comparar naranjas con limones: son esencialmente diferentes en su naturaleza.

Estados Unidos e Israel están lanzando gran cantidad de municiones de largo alcance contra Irán. Pero ¿con qué fin y con qué resultado? No lo sabemos.

Sin embargo, sabemos que Irán tiene su plan de guerra asimétrico. Y apenas está comenzando, avanzando gradualmente hacia su implementación total. Aún no se ha revelado el arsenal completo de misiles iraníes – ni sus últimos misiles, ni sus drones sumergibles ni sus lanchas rápidas con misiles equipadas con antibuque que aún no se han desplegado. Por lo tanto, no conocemos todo el potencial de Irán – y no podemos decir todavía en qué sentido podría tener su despliegue completo. Hezbolá lo es ahora plenamente operativo, y los hutíes (aparentemente) solo esperan la luz verde para bloquear Bab el-Mandeb, en paralelo al bloqueo del estrecho de Ormuz.

El origen de este paradigma asimétrico iraní surgió a raíz de la destrucción total del mando militar centralizado de Irak por parte de Estados Unidos en 2003, como resultado de un ataque aéreo masivo de tres semanas.

lunes, 16 de marzo de 2026

Estados Unidos cayó en la trampa de su propia propaganda anti-iraní

Los grupos de expertos, los donantes, los asesores remunerados, los grupos de presión y los analistas del establishment son todos responsables de los catastróficos errores que se han cometido al atacar a la República Islámica

Robert Inlakesh, Al Mayadeen

El error del gobierno estadounidense con Irán ha sido creerse sus propias mentiras. Los grupos de expertos, los donantes, los asesores a sueldo, los grupos de presión y los analistas del establishment son responsables de los catastróficos errores cometidos al atacar a la República Islámica.

Lo que se suponía que sería una guerra, destinada a terminar en cuatro días, rápidamente se convirtió en semanas, meses y ahora, en palabras del propio presidente estadounidense Donald Trump, en una guerra "interminable". Para comprender el porqué, debemos analizar cómo funciona el sistema político en Washington.

Como ya sabemos, los políticos estadounidenses suelen ser elegidos por la clase de donantes. La mayoría del Congreso y el Senado de EEUU reciben sumas considerables de AIPAC y donantes afiliados proisraelíes y belicistas. El lobby israelí no solo paga a los políticos que elige, sino que también les proporciona material para que lo estudien, de modo que se adhieran al discurso sionista y se conviertan en acólitos contra cualquiera que se les oponga.

Detrás de todo esto se encuentran los think tanks, que constituyen el brazo político de los grupos de presión. Estos "expertos" de los think tanks son contratados como la mente maestra detrás de la operación. Suelen ocupar cargos en distintas administraciones, formar parte de juntas directivas y redactar informes o análisis para los think tanks.

sábado, 14 de marzo de 2026

¡Es Israel, estúpido!


Sasan Fayazmanesh, Counter Punch

La segunda guerra de Estados Unidos contra Irán en menos de un año ha planteado una pregunta candente en los medios populares: ¿cuál es el fundamento de la guerra y por qué está cambiando? ¿Será porque las negociaciones con Irán sobre su programa nuclear no avanzaban? ¿Será porque Irán estuvo cerca de desarrollar armas nucleares? ¿Será porque los misiles balísticos iraníes iban a llegar pronto a Estados Unidos? ¿Será porque Israel iba a atacar a Irán y Estados Unidos tomó medidas preventivas para garantizar la seguridad de los estadounidenses? ¿Es porque el gobierno iraní estaba violando los derechos humanos? ¿O es otra cosa? La prensa estadounidense no ha podido darle sentido a esta justificación cambiante. Pero esto es curioso. ¿Estuvieron dormidos los medios de comunicación durante las últimas décadas?

Hace un cuarto de siglo, hice una presentación sobre la política exterior de Estados Unidos hacia Irán en una conferencia económica. Mi presentación concluyó afirmando que la política estadounidense en la región del Golfo Pérsico había sido una serie de políticas “lamentablemente miopes”, tomando prestada una frase de la ex Secretaria de Estado estadounidense, Madeleine Albright. Argumenté que estas políticas habían servido para prolongar la vida del gobierno teocrático en Irán. Creí que sin la amenaza constante de enemigos extranjeros, este gobierno no habría tenido a nadie a quien culpar por sus problemas sociales y económicos excepto a sí mismo.

En mi artículo, describí cómo Israel y sus grupos de presión en Estados Unidos fueron los principales arquitectos de la política estadounidense. Expliqué cómo habían desarrollado tres justificaciones, o “pecados” como yo los llamaba, para justificar el castigo a Irán:
  1. la proliferación de armas de destrucción masiva,
  2. apoyo al “terrorismo,” y
  3. oposición al “proceso de paz” de Oslo entre Israel y los palestinos

La guerra acelera el estallido de la burbuja final


Emiliano Brancaccio, Sinistra in Rete

«Los inversores están jugando con fuego». La metáfora del magnate estadounidense Warren Buffett ahora describe literalmente la agitación que se extiende por los mercados bursátiles del mundo.

De hecho, el juego de moda entre los especuladores es la apuesta por las consecuencias para los mercados del estallido de la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán.

La mayor apuesta es elegir el momento perfecto para realizar las llamadas ventas «cortas». Estas operaciones consisten en tomar prestadas acciones, venderlas cuando los precios todavía son relativamente altos, luego esperar la crisis, volver a comprarlas a precios bajísimos, devolverlas a los prestamistas y mantener la diferencia entre el valor de venta y el de compra.

Desde la apuesta de George Soros contra la libra hasta la apuesta de Bill Ackman sobre la crisis pandémica, estos juegos «bajistas» pueden generar varios miles de millones en unos pocos puñados de días.

El aumento de los precios del petróleo es una de las variables clave del juego. Por ahora, el Brent está experimentando aumentos de hasta el 50 por ciento. Ya dan miedo, pero los analistas todavía los consideran «moderados», por razones históricas: desde la primera Guerra del Golfo en 1990 hasta la guerra en Ucrania en 2022, los aumentos del petróleo crudo causados por conflictos militares han sido a menudo mayores.

viernes, 13 de marzo de 2026

Israel lleva 40 años planeando esta guerra contra Irán, todo lo demás es una cortina de humo

En Tel Aviv no hay interés en un «cambio de régimen» a menos que el nuevo esté dispuesto a subordinarse -como han hecho las dictaduras del Golfo- a Israel como señor supremo de la región

Jonathan Cook, Middle East Eye

Resulta casi imposible entender, al menos a partir de las justificaciones ofrecidas, qué es lo que Trump realmente espera conseguir con su guerra de agresión, junto al régimen de Netanyahu, contra Irán, una guerra claramente ilegal.

¿Se trata de destruir un programa de armas nucleares iraní del que nunca ha habido pruebas tangibles y que Trump afirmó hace solo unos meses haber «destruido completa y totalmente» en un ataque anterior que también infringió la legalidad?

¿O se trata de obligar a Teherán a volver a las negociaciones sobre su programa de enriquecimiento de energía nuclear, que se interrumpieron prematuramente cuando EEUU lanzó su ataque no provocado? Cabe señalar que estas negociaciones se hicieron necesarias porque, en 2018, durante su primer mandato, fue Trump quien rompió el acuerdo original con Irán.

¿O se supone que la guerra debe intimidar a Irán para que sea más sumiso, a pesar de que Trump hizo saltar por los aires las conversaciones en el mismo momento en que Omán, el principal mediador, insistía en que Teherán había capitulado ante casi todas las onerosas exigencias de Washington y que un acuerdo estaba «a nuestro alcance»?

¿O acaso los ataques aéreos tienen como objetivo «liberar» a los iraníes, a pesar de que entre las primeras víctimas se encontraban al menos 165 civiles de una escuela femenina, la mayoría de ellos niñas de entre 7 y 12 años?

¿O el objetivo es presionar a Irán para que renuncie a sus misiles balísticos, la única disuasión que tiene contra los ataques y que lo dejaría totalmente indefenso ante los perversos designios de EEUU e Israel?

¿O Washington creía que Teherán estaba a punto de atacar primero, a pesar de que los funcionarios del Pentágono han confesado al personal del Congreso que no había ninguna información de inteligencia que indicara que se iba a producir un ataque?

jueves, 12 de marzo de 2026

La nueva aritmética de la guerra

La intersección de los costos de la guerra y el tiempo crean un dilema imposible para EEUU

Alejandro Marcó del Pont, El tábano economista

Hay análisis geopolíticos que se leen con interés y rápidamente se olvidan. Luego hay análisis que deberían imprimirse y colgarse en las paredes del Pentágono, de la Casa Blanca y de todas las redacciones del mundo. El artículo que publicó Policy Tensor, un blog especializado en estrategia, bajo el título Why the US is facing strategic defeat (¿Por qué Estados Unidos se enfrenta a una derrota estratégica?) pertenece a esta segunda categoría. No porque sus conclusiones sean agradables —no lo son en absoluto—, sino porque su método es implacable: aplica las matemáticas a la guerra y extrae de ellas una verdad incómoda que los comunicados oficiales y los análisis superficiales se empeñan en ocultar.

La tesis de Policy Tensor es sencilla en su formulación y preocupante en sus consecuencias. Estados Unidos se enfrenta a una derrota estratégica en el Golfo. No una derrota en el sentido tradicional de ejércitos derrotados o capitales conquistadas, sino algo más sutil y quizás más profundo: la incapacidad de lograr sus objetivos militares antes de que los costes acumulados —económicos, políticos y globales— se vuelvan insoportables. O, dicho en los términos que utiliza el autor: si Irán puede mantener sus ataques contra las monarquías petroleras, las bases estadounidenses, Israel y, sobre todo, mantener cerrado el estrecho de Ormuz el tiempo suficiente para que sea Estados Unidos quien ofrezca un alto el fuego, entonces Irán habrá ganado. Y Estados Unidos, por mucho que sus portavoces hablen de «misión cumplida», habrá perdido.

Para entender por qué esto es así, hay que adentrarse en lo que el artículo denomina «la mecánica de la guerra de drones«. Y aquí es donde las matemáticas se vuelven más elocuentes que cualquier discurso político.

Pensando en lo impensable: El gran plan de Irán para acabar con la presencia de Estados Unidos en Oriente Medio


Michael Hudson, Counter Punch

Irán y Donald Trump han explicado cada uno por qué no librar la guerra actual hasta el final simplemente conduciría a un nuevo conjunto de ataques mutuos. Trump el anunció el 6 de marzo que “no habrá acuerdo con Irán excepto bajo una rendición incondicional” y anunció que debe tener voz para nombrar o al menos aprobar al nuevo líder de Irán, como acaba de hacer en Venezuela. “Si el ejército estadounidense debe derrotarlo por completo y lograr un cambio de régimen, o de lo contrario “pasas por esto y luego, en cinco años, te das cuenta de que pusiste a alguien que no es mejor'”[1]Estados Unidos tardará al menos ese tiempo en reemplazar el armamento que se ha agotado, reconstruir su radar y las instalaciones relacionadas y montar una nueva guerra.

Los funcionarios iraníes también reconocen que los ataques estadounidenses seguirán repitiéndose hasta que Estados Unidos sea expulsado del Medio Oriente. Habiendo acordado un alto el fuego en junio pasado en lugar de aprovechar su ventaja cuando se agotaron las defensas antimisiles israelíes y regionales de Estados Unidos, Irán se dio cuenta de que la guerra se reanudará tan pronto como Estados Unidos pueda rearmar a sus aliados y bases militares para renovar lo que ambas partes reconocen que es una lucha por algún tipo de solución final.

La guerra que comenzó el 28 de febrero puede considerarse de manera realista como la apertura formal de la Tercera Guerra Mundial porque lo que está en juego son las condiciones en las que el mundo entero podrá comprar petróleo y gas. ¿Pueden comprar esta energía a exportadores en monedas distintas al dólar, encabezados por Rusia e Irán (y hasta hace poco, Venezuela)? ¿La actual demanda estadounidense de controlar el comercio internacional de petróleo requerirá que los países exportadores de petróleo fijen su precio en dólares y, de hecho, reciclen sus ingresos de exportación y sus ahorros nacionales en inversiones en valores, bonos y acciones del gobierno estadounidense?

Ese reciclaje de petrodólares ha sido la base de la financiación y militarización del comercio mundial de petróleo por parte de Estados Unidos, y de su estrategia imperial de aislar a los países que se resisten a adherirse al orden basado en gobernantes estadounidenses (sin reglas reales, sino simplemente demandas ad hoc de Estados Unidos). Así que lo que está en juego no es sólo la presencia militar estadounidense en Medio Oriente– junto con sus dos ejércitos aliados, Israel y los yihadistas ISIS/al Qaeda. Y la pretensión de Estados Unidos e Israel de que se trata de que Irán tiene armas atómicas de destrucción masiva es una acusación tan ficticia como la formulada contra Irak en 2003. Lo que está en juego es poner fin a las alianzas económicas de Medio Oriente con Estados Unidos y si sus ingresos por exportaciones de petróleo seguirán acumulándose en dólares como refuerzo de la balanza de pagos estadounidense para ayudar a pagar sus bases en todo el mundo.

miércoles, 11 de marzo de 2026

La lucha contra el hegemón: la resistencia de Irán y su importancia global

La confrontación de Irán contra Estados Unidos e "Israel" refleja una lucha más amplia contra la hegemonía global estadounidense y el poder neocolonial, formando parte de un movimiento antiimperialista histórico que defiende la soberanía del Sur Global

Alejandro Tuboltsev, Al Mayadeen

Cuando Trump admitió públicamente recientemente que "no le importan" las encuestas de opinión, a pesar de que una gran parte del público estadounidense se opone a la agresión contra Irán, simplemente confirmó lo que ha sido evidente durante mucho tiempo: en Estados Unidos, la clase política superior toma decisiones ignorando la opinión de la mayoría de la población. En lugar de democracia, está el poder del establishment financiero y político, que promueve exclusivamente sus propios intereses corporativos estrechos.

Las acciones del Calígula moderno desde la Casa Blanca, intoxicada por la megalomanía y el narcisismo, nos muestran una vez más que la esencia de las élites gobernantes estadounidenses no ha cambiado y representa un ejemplo de la política de expansionismo y neocolonialismo. Sin embargo, casi nadie se hacía ilusiones al respecto. El objetivo principal de la política exterior estadounidense es intentar mantener su hegemonía, sus pretensiones de dominación mundial. Todo lo demás es sólo una aplicación a este objetivo. Algunas administraciones estadounidenses han intentado ocultar este objetivo detrás de una engañosa "pantalla de humo" (por ejemplo, utilizando términos como "democracia", "derechos humanos", "libertad", etc.) para legitimar sus acciones. Los métodos y herramientas han cambiado a lo largo de los años, pero, nuevamente,El objetivo de la política exterior estadounidense en los siglos XX y XXI siempre ha sido el mismo: dominación económica y político-militar global, hegemonía.

Diversas estrategias que se han empleado para lograrlo son consecuencia de los ya mencionados intereses corporativos del establishment estadounidense, es decir, la combinación de intereses grupales de un número limitado de sujetos (representantes de élites financieras, militares y políticas) institucionalizados a nivel estatal. Una técnica favorita de la propaganda occidental es intentar ocultar este interés puramente corporativo bajo el término amplio de "intereses nacionales" Pero es obvio que se trata de una sustitución banal de conceptos.

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