Mostrando las entradas con la etiqueta Ocupación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ocupación. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de marzo de 2025

De la Europa ocupada a la Europa colonizada por EEUU

[Pasando por el auge y declive de la gran Alemania]
Andrés Piqueras, La Haine

La historia se repite, ahora el gobierno alemán afirma que el gasto en necesidades militares estimula la economía, al igual que la Alemania en la década de 1930.

En los años 70 del siglo XX se hicieron evidentes los límites de los mecanismos anticíclicos keynesianos. La pérdida de eficacia de éstos propició las condiciones para abrir el camino a iniciativas de represión de la demanda y regresión fiscal, combinadas con políticas recesivas y de control del déficit y de la inflación, así como de fomento de la financiación privada. Serían las que presidirían en adelante por doquier las estrategias de gobierno de un capitalismo que iniciaba su dimensión transnacional.

Empezaba así una nueva intervención masiva del Estado en favor de una acumulación capitalista que (de nuevo) no mostraba fuelle por sí misma. Pero ahora esa intervención se realizaba, con todo tipo de medidas, del lado de la oferta.

Para encastrar todo ello de forma más o menos coherente había que buscar un nuevo modo de regulación que conllevara una ruptura de los "pactos de clase" en las sociedades centrales, (especialmente en el punto de indexación de los salarios a la productividad y en el objetivo del "pleno empleo"), aunque tuviera que actualizar la doctrina político-económica fundacional del capitalismo.

De esta forma cobraría vida el neoliberalismo, que si bien fracasó a la hora de propiciar una acumulación sostenida, fue exitoso en la eliminación, integración-cooptación o reducción al mínimo-marginación de los sujetos antagónicos, inclinó drásticamente la distribución del plusvalor en favor del Capital, favoreciendo una enorme concentración de la riqueza, la cual pasaría en adelante a través de la financiarización de la economía.

Una y otra compensarían al capital, de alguna manera, de la falta de rentabilidad productiva. No hubo que esperar mucho, sin embargo, para evidenciar los resultados procíclicos que ello entrañaba, más allá de las devastadoras consecuencias sociales.

viernes, 17 de enero de 2025

El alto el fuego en Gaza dista mucho de ser suficiente

El anuncio de un alto el fuego en Gaza es un alivio tras 15 meses de genocidio. Pero no hace nada para remediar las numerosas violaciones del derecho internacional cometidas por Israel, que provocaron una miseria incalculable entre los palestinos.

Seraj Assi, Jacobin

Con un acuerdo de alto el fuego en Gaza ahora aprobado formalmente por ambas partes, resulta tentador dejarse llevar por una sensación de euforia después de tanta brutalidad despiadada desde el 7 de octubre de 2023. Sin embargo, debemos mantener la sobriedad. Según Reuters, «El acuerdo contempla una fase inicial de alto el fuego de seis semanas e incluye la retirada gradual de las fuerzas israelíes de Gaza y la liberación de los rehenes en poder de Hamás a cambio de los prisioneros palestinos detenidos de Israel».

Pero con el brutal bloqueo de Gaza aún en pie, esto no pondrá fin al genocidio. El bloqueo en sí mismo constituye un acto de genocidio, tal como afirma el exfiscal jefe de la CPI, Luis Moreno Ocampo. De acuerdo con el derecho internacional, imponer un bloqueo es un acto de guerra. Eso significa que no puede haber alto el fuego sin que se levante el asfixiante asedio y se ponga fin al bloqueo que Israel mantiene sobre Gaza, que lleva años y es tanto inhumano como ilegal. Las Naciones Unidas aún consideran a Israel una potencia ocupante en Gaza porque Israel sigue controlando Gaza por tierra, mar y aire.

De hecho, el propio acuerdo permite a las autoridades israelíes consolidar su ocupación militar del territorio palestino, satisfaciendo su insistencia de mantener una presencia militar permanente en la región. Esto incluye una franja de tierra vital a lo largo de la frontera con Egipto, junto con el Corredor Netzarim —una zona de ocupación construida para dividir el territorio en una región norte y otra sur— y el control militar de Israel sobre una «zona de amortiguación» ampliada, construida sobre las ruinas de hogares palestinos demolidos y familias desplazadas a lo largo de las fronteras este y norte. Tal control se adentra profundamente en el pequeño territorio de Gaza, convirtiéndolo en un gueto cada vez más reducido y poblado de refugiados.

LinkWithin

Blog Widget by LinkWithin