Tanto la guerra de Trump contra Irán como la guerra israelí, estrechamente relacionada, por la hegemonía judía en todo Oriente Medio se están desmoronando rápidamente
Alastair Crooke, Strategic Culture
Tanto la guerra de Trump contra Irán como la guerra israelí, estrechamente relacionada, por la hegemonía judía en todo Oriente Medio (denominada "Seguridad Permanente" en la jerga militar israelí) se están desmoronando rápidamente.
Irán se mantiene firme ante las amenazas de Trump e Israel, dejando a Trump arriesgando toda la economía estadounidense y su posición estratégica global al intentar lograr una "victoria" decisiva sobre Irán, por muy engañosa y pírrica que resulte ser esa "victoria".
Trump ya ha llegado a China para la cumbre (al parecer, con escasa preparación previa a la visita). Es posible que se aferre a su habitual arrogancia —la idea de que China necesita a Estados Unidos más de lo que Estados Unidos necesita a China— y le diga a Pekín que «tienen que dejar claro a Irán» que los tiempos están cambiando y que debe ceder ante Estados Unidos.
Pues eso no va a suceder. China apoya la lucha de Irán por la soberanía y comparte con Rusia el objetivo iraní de que Estados Unidos se retire de Oriente Medio. En cambio, desean una arquitectura de seguridad liderada por los países del Golfo que reemplace a la estadounidense. Moscú está de acuerdo.
Quizás Xi —con el lenguaje más cortés, por supuesto— le diga a Trump que es Washington quien debería ceder ante Irán. Cuanto más se demore, más difícil será cualquier rectificación por parte de Estados Unidos.














