El 3 de noviembre se celebrará un referéndum para aprobar una tasa del 5% sobre el patrimonio de los multimillonarios de Silicon Valley, con el que se espera recaudar 100.000 millones de dólares y servir de ejemplo para otros estados
Gabriel Zucman, Contexto y Acción
No nos privemos de este motivo de alegría: la aprobación del referéndum por el proyecto de impuesto sobre el patrimonio de los multimillonarios californianos, oficializada recientemente, supone una inmensa victoria para las fuerzas democráticas de todo el mundo.
Esta votación, que tendrá lugar el 3 de noviembre de 2026, constituirá sin duda uno de los retos más importantes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. Pero, sobre todo, podría impulsar un movimiento mundial para someter por fin la riqueza extrema a la autoridad del poder público.
Me gustaría contaros aquí el origen de esta propuesta, las maniobras que sus adversarios han llevado a cabo entre bastidores para hacer que fracase y las promesas que conlleva, mucho más allá de California.
Todo comienza en la primera mitad de la década de 2010.
Desde 2013, mi colega de la Universidad de Berkeley Emmanuel Saez y yo intentamos cuantificar de forma objetiva las desigualdades en Estados Unidos.
Analizando minuciosamente las declaraciones de la renta, las encuestas a los hogares, las estadísticas de contabilidad nacional y otras fuentes, elaboramos un análisis exhaustivo de la distribución de los ingresos y del patrimonio en Estados Unidos, que abarca a toda la población, desde las clases populares hasta el 0,0001% más rico (35 mil personas).


















