lunes, 13 de octubre de 2025

La muerte del Premio Nobel de la Paz


Atilio A. Boron, Página 12

El otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado es la culminación de un largo proceso de descomposición moral y política que ha afectado irreparablemente a ese galardón. Lo podrán seguir otorgando, año tras año, pero el desagradable olor de su incoherencia ética y su oportunismo político al servicio de Washington lo acompañará para siempre.

Claro que lo ocurrido en estos días no es nuevo. El premio estaba desacreditado desde mucho antes. Si bien por excepción le fue otorgado a personajes cuya trayectoria estaba claramente marcada por su compromiso con la paz: Martin Luther King en 1964, la Madre Teresa de Calcuta (1979), Adolfo Pérez Esquivel (1980), el obispo sudafricano Desmond Tutu (1984) y Nelson Mandela (1993), y unos pocos más, la entrega de ese galardón a Henry Kissinger en 1973, un asesino serial responsable del brutal bombardeo contra Vietnam y desestabilizador de procesos democráticos como el Chile de Salvador Allende marcaba de modo indeleble la depravación de la idea original de Alfred Nobel que era premiar a las personas u organizaciones que luchan por el imperio de la paz y la resolución pacífica de los conflictos.

Fredric Jameson y la aventura de la teoría francesa

Después de 1945, Francia produjo una extraordinaria ola de teóricos sociales cuya influencia aún se siente hoy. En su obra final, Fredric Jameson reflexionó sobre la emoción de observar cómo esta ola surgía y caía, y sobre las condiciones que la hicieron posible.

Fredric Jameson, Jacobin

Fredric Jameson falleció en septiembre de 2024, a los noventa años, tras una carrera extraordinariamente prolífica como el principal teórico cultural marxista de su época. El siguiente texto fue la introducción de Jameson a The Years of Theory: Postwar French Thought to the Present [Los años de la teoría: el pensamiento francés de la posguerra hasta la actualidad], una colección recientemente publicada basada en conferencias que dio de manera remota en la primavera de 2021, en un momento en que la pandemia de COVID-19 hacía imposible la enseñanza presencial. Las conferencias abordan una amplia gama de teóricos sociales franceses de posguerra, desde Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir hasta Jacques Derrida y Michel Foucault.

Georg Wilhelm Friedrich Hegel distinguía tres tipos de historia: la de los participantes o testigos contemporáneos; una historia reconstruida en torno a un tema, posiblemente pero no necesariamente arbitrario; y, finalmente, la historia vista como la progresión de la Idea, como la realización del Absoluto.

La historia de la teoría francesa que propongo aquí puede ser comprendida desde las tres perspectivas. Si, para el Absoluto hegeliano, se sustituye la evolución del capitalismo, gradualmente se hará evidente cómo el surgimiento de la teoría francesa en los años cuarenta y su agotamiento gradual en el período neoliberal pueden ser vistos como una expresión de la respuesta intelectual nacional única a esta trayectoria más fundamental.

En cuanto a la construcción de una historia en términos de un tema, y uno ciertamente en cuestión a lo largo de todo este período, las conferencias destacan la relación de la producción de teoría con el marxismo y las diversas soluciones, principalmente lingüísticas, a una lectura marxista incompleta de las situaciones vigentes entonces. Esta versión también podría expresarse como la construcción de tantos idealismos frente a un materialismo filosóficamente insatisfactorio, o incluso al revés.

Un Nobel de la Paz con uniforme de guerra


Daniel Jadue

Cuando el comité del Nobel decidió entregar el Nobel de la Paz a María Corina Machado, opto por llamar “paz” a lo que, en el Sur, conocemos como intervención y tutela. Se lo entregó a una persona que por años se ha puesto a disposición de una potencia extranjera para promover un golpe de estado en su propio país. Alguien que ha llegado a pedir, incluso en foros internacionales, una intervención militar extranjera al Estado Genocida de Israel, y que, en plena devastación de Gaza, defiende a la entidad sionista con la gramática de la “autodefensa”.

Al mismo tiempo, desestimo a Greta Thunberg, una que desde muy temprana edad muestra más conciencia que todos la mayoría de los lideres de lo que se conoce como occidente, una joven que a diferencia de Machado, ha exigido alto el fuego y fin del genocidio. Y aunque en esta decisión, el Comité ha actuado como un elenco propio del teatro del absurdo, hay que reconocer que la decisión es mucho más que un error de casting: es una declaración profundamente política que termina por sepultar el ya discutible prestigio de un premio que ha ido transformándose en instrumento simbólico del capital global. El Nobel actúa como lo que es: un aparato de hegemonía atlántica que convierte el orden imperial en virtud moral.

No es la primera vez. Antes coronaron a Kissinger sobre los cráteres de Indochina y sobre las víctimas de las dictaduras militares que impuso en nuestramerica, y a Obama antes de los drones y su infame intento por reeditar la intervención estadounidense en America Latina. El patrón es consistente: premiar la “paz” que administra la barbarie, no la que la enfrenta. Gramsci lo explicaba sin adornos: la hegemonía no manda solo con bayonetas; manda con relatos. Y aquí el relato es transparente: la “democracia” es aquello que puede ser garantizado por sanciones, bloqueo y amenaza militar; la “paz” es la seguridad de los mercados y del capital transnacional, no el derecho de los pueblos a la autodeterminación y a vivir sin asedios.

domingo, 12 de octubre de 2025

El falso plan de paz de Trump


Chris Hedges, The Unz Review

Abundan los planes de paz fallidos en la Palestina ocupada, todos con fases y plazos detallados que se remontan a la presidencia de Jimmy Carter. Todos terminan igual. Israel consigue lo que quiere inicialmente —en el último caso, la liberación de los rehenes israelíes restantes— mientras ignora y viola todas las demás fases hasta reanudar sus ataques contra el pueblo palestino.

Es un juego sádico. Un carrusel de muerte. Este alto el fuego, como los del pasado, es una pausa publicitaria. Un momento en el que al condenado se le permite fumar un cigarrillo antes de ser acribillado en una lluvia de balas.

Una vez liberados los rehenes israelíes, el genocidio continuará. No sé cuándo. Esperemos que la masacre se retrase al menos unas semanas. Pero una pausa en el genocidio es lo mejor que podemos anticipar. Israel está a punto de vaciar Gaza, que ha sido prácticamente arrasada durante dos años de bombardeos incesantes. No hay vuelta atrás. Esta es la culminación del sueño sionista. Estados Unidos, que ha proporcionado a Israel la asombrosa suma de 22 000 millones de dólares en ayuda militar desde el 7 de octubre de 2023, no cerrará su oleoducto, la única herramienta que podría detener el genocidio.

Israel, como siempre, culpará a Hamás y a los palestinos por no cumplir el acuerdo, probablemente por su negativa —cierta o no— a desarmarse, como exige la propuesta. Washington, al condenar la supuesta violación de Hamás, dará luz verde a Israel para que continúe su genocidio y cree la fantasía de Trump de una Riviera de Gaza y una "zona económica especial" con la reubicación "voluntaria" de palestinos a cambio de tokens digitales.

El segundo advenimiento de Blair: Gaza bajo tutela colonial

Los mismos arquitectos occidentales que sumieron a Irak en llamas están ahora formando un equipo de gestión liderado por sionistas para controlar Gaza. Su plan: liquidar la resistencia palestina, apoderarse de los bienes inmuebles y llamarlo paz.

Gulriz Ergoz, The Cradle

Con el anuncio del plan de 20 puntos para Gaza del presidente estadounidense Donald Trump junto al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu el 29 de septiembre, dos figuras notorias resurgieron de las sombras: el yerno de Trump, Jared Kushner, y el ex primer ministro británico Tony Blair, el criminal de guerra de Irak que, junto al expresidente estadounidense George W. Bush, sumió a Asia Occidental en décadas de derramamiento de sangre.

Durante el primer mandato de Trump, como asesor principal, Kushner redactó lo que denominó el «Acuerdo del siglo» para la eliminación completa de Palestina mediante la anexión de la Cisjordania ocupada. Su suegro, junto con el amigo de la familia Netanyahu, dio a conocer este plan en enero de 2020 bajo el título «Paz para la prosperidad: una visión para mejorar la vida de los pueblos palestino e israelí».

El eje Blair-Kushner

El fracaso de ese plan se recuperó en septiembre de 2020 con la firma, bajo la mediación de Trump, de los Acuerdos de Abraham, que también fueron orquestados por Kushner y normalizaron las relaciones de Estados árabes como los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán con Israel.
Kushner ha regresado con un nuevo plan para remodelar Gaza a imagen y semejanza de la «Riviera de Oriente Medio» idealizada por Trump.

Israel, Esparta y los delirios de Benjamin Netanyahu

La analogía con Esparta ocurre en la política del régimen israelí dos veces: una vez como advertencia y la segunda como delirio

Maciek Wisniewski, La Haine

Arno J. Mayer, el eminente historiador marxista de origen judío-luxemburgués, en El arado y la espada (2008) -un relato antisionista de la historia de Israel-, advertía, entre otros, que la colonización sin fin de Palestina, la ocupación y la expansión de asentamientos ilegales estaban degradando al país y fomentando sus tendencias más extremistas. Sin un cambio radical, temía, Israel se iba a convertir inevitablemente en una especie de "Esparta", una entidad altamente militarizada, represiva (por dentro y hacia afuera) y aislada.

Enfatizando que como judío europeo originario del Gran Ducado de Luxemburgo "era singularmente inmune al atractivo de todos los nacionalismos", Mayer veía la "Esparta" como resultado de una degradación del judaísmo en general y del sionismo en particular, sobre todo a partir de la Guerra de los Seis Días (1967), pero anotaba también que las semillas de este deterioro estaban plantadas en la misma fundación de Israel.

David Ben-Gurión, uno de sus padres fundadores y el primero en ocupar el cargo de primer ministro, al sopesar la cuestión de las tensiones entre una entidad política cosmopolita y un Estado bélico observables desde 1948, como recordaba Mayer, en vez de consultar a los profetas hebreos recurrió a los antiguos griegos, creyendo que no se podía garantizar la supervivencia de una "Atenas judía en Medio Oriente" -he aquí quizás el inicio de la narrativa de Israel como "la única democracia en la región"-, sin mezclarla con "elementos espartanos": gobierno oligárquico, educación militar, Estado-guarnición y castas sociales (2008: 77).

sábado, 11 de octubre de 2025

El Nord Stream y los intereses euroatlánticos


Nahia Sanzo, Slavyangrad

El pasado mes de agosto, apenas una mes antes de que se cumpliera el tercer aniversario del atentado contra los gasoductos Nord Stream 1 y 2, los medios de comunicación europeos recuperaban el misterio ignorado sobre qué pasó el 26 de septiembre de 2022 en las profundidades del mar Báltico, cuando explotaron tres de las cuatro tuberías. Inaugurado en 2011 en una ceremonia en la que participaron Dminitry Medvedev, entonces presidente de Rusia, y Angela Merkel, canciller alemana, junto a figuras como el sonriente Mark Rutte, que en este tiempo ha pasado de ser el primer ministro de Países Bajos a secretario general de la OTAN. Eran los años en los que la Unión Europea, especialmente Alemania, abogaban por utilizar el comercio como base de las relaciones continentales. Se trataba de una política lógica en la que Rusia vendía a los países miembros de la UE sus productos energéticos -gas y petróleo- a unos precios más asequibles que los de otros vendedores más lejanos y obtenía de ellos productos industriales. Con intereses económicos complementarios, esa relación era especialmente importante para Berlín, que hizo de la energía barata una de las bases de la competitividad de su industria.

Mucho más polémico que el primer gasoducto, la ampliación del Nord Stream se construyó durante los años posteriores a 2014, inicio de una crisis geopolítica que había permanecido latente y que posiblemente se había retrasado gracias a la existencia de intereses económicos comunes. Tras la adhesión de Crimea a Rusia y el inicio de la guerra de Donbass, las sanciones sectoriales impuestas por la UE prohibieron la venta de productos armamentísticos rusos, a lo que Rusia respondió vetando los productos agrícolas de los países de la Unión Europea. Era el inicio de un ciclo de medidas coercitivas mutuas que continúa a día de hoy y que adquirió una importancia capital a partir de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022. Días antes, cuando la intervención militar rusa se daba por hecha desde las inteligencias y cancillerías occidentales, Joe Biden lanzó una advertencia vinculada al Nord Stream-2, entonces en su fase final de preparación y a la espera de ser inaugurado. “No habrá Nord Stream”, afirmó Joe Biden, presidente del país que había hecho todo lo posible, incluido sancionar a las empresas que participaban en la construcción, para destruir el proyecto. Esas palabras han sido leídas retroactivamente en su literalidad por quienes vieron en las explosiones del Nord Stream la mano de Estados Unidos.

Dos años, La Historia

…sin ese 7 de octubre, nada de esto habría sido posible. El 7 de octubre cambió la historia para siempre.

Enrico Tomaselli, Giubbe Rosse News

Hoy se cumplen dos años desde aquel fatídico 7 de octubre de 2023, y ahora que el plan de Trump abre una pequeña ventana —aún no a la paz en Oriente Medio, pero quizá a una tregua en Gaza—, podemos hacer un balance, aunque ciertamente aún no definitivo.

Y dado que se trata de una cuestión muy articulada y compleja, este primer balance se dividirá, por comodidad, en dos partes.

En este artículo examinaré, tanto desde el punto de vista político como militar, estos dos años de guerra y, sobre todo, lo que se desprende de ellos; en un artículo posterior, examinaré la vexata questio del visto bueno calculado por parte del Gobierno israelí para que el ataque palestino sirviera de justificación para el posterior genocidio.

Y trataré de hacerlo no partiendo de una posición preconcebida —a favor o en contra de esta tesis—, sino de un examen lo más objetivo posible, y subrayo posible, de la información cierta de la que disponemos hasta la fecha.

Por el momento, me limito a observar que, si realmente la operación Al Aqsa Flood pudo llevarse a cabo gracias a una decisión del Gobierno de Tel Aviv, hoy podemos afirmar, con toda evidencia, que en tal caso se trataría de la decisión más descabellada, más errónea y contraproducente de toda la historia de Israel.

Una de las cosas que escribí, inmediatamente después del ataque palestino del 7 de octubre, fue que esa operación representaba la derrota política definitiva del proyecto sionista y que, en ese momento, solo quedaba esperar la derrota militar. Que, exactamente dos años después, y precedida por dos acontecimientos fundamentales (el conflicto con Hezbolá, septiembre-noviembre de 2024, y el conflicto con Irán, junio de 2025), ha llegado.

En el transcurso de estos dos años, Israel simplemente ha destrozado el proyecto sionista, lo ha desmoronado de tal manera que es simplemente imposible recomponer las piezas, y cuando el impulso cinético del conflicto se detenga, la sociedad israelí estará simplemente sacudida hasta sus cimientos por la onda expansiva de estos dos años.

viernes, 10 de octubre de 2025

Dinámica y complicidad sistémica de los bancos de EEUU en el narcolavado


Misión Verdad

Las tendencias actuales del Lavado

En Estados Unidos el lavado de dinero proveniente del narcotráfico puede considerarse como una actividad criminal que ha permeado estructuralmente el sistema bancario y financiero del país.

Comúnmente las autoridades estadounidenses suelen negar la vinculación del país con este fenómeno y externalizan la responsabilidad en actores foráneos como los cárteles, acusados de explotar el sistema financiero estadounidense para blanquear sus ganancias.

No obstante, como se ha analizado en la primera parte de esta investigación, entidades como el Departamento de Justicia o el Departamento del Tesoro se han visto obligadas a reconocer que el negocio bancario de ese país ofrece múltiples ventajas y facilidades para el lavado de capitales del narcotráfico ya que cuenta con aspectos regulatorios y tecnológicos ampliamente beneficiosos para esta actividad criminal.

Esto implica admitir, por conciencia u omisión, que Estados Unidos es un lugar propicio para blanquear ganancias del narcotráfico, cuyas facilidades de carácter transaccional convierten este lugar en un emporio mundial del lavado, sin competidores.

Un reciente informe de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés), oficina dependiente del Departamento del Tesoro de EEUU, bajo el título "Financial Trend Analysis. Fentanyl-Related Illicit Finance: 2024 Threat Pattern & Trend Information", expone los lazos estructurales entre el lavado y el sistema bancario estadounidense, con relación al fentanilo.

La toma israelí de las redes sociales es una declaración de derrota

Robert Inlakesh sostiene que el intento de "Israel" de comprar influencia en línea marca una admisión de fracaso en la guerra global de la información, ya que la censura y la propaganda no logran revertir su creciente aislamiento.

Robert Inlakesh, Al Mayadeen

El movimiento sionista perdió casi todo el apoyo público en Occidente. Ahora cree que puede comprar su salida del problema. Esto no es solo una admisión de derrota, sino la peor estrategia imaginable.

En agosto, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reconoció públicamente que su régimen estaba perdiendo la guerra de la información, al tiempo que se comprometió a esforzarse por cambiar esta situación.

Como criminal de guerra buscado, con una orden de arresto de la Corte Penal Internacional, Netanyahu es la última persona que admitiría las verdaderas razones de esto, y culpa a los "bots" de la derrota en la guerra de la información.

Según todos los datos de encuestas autorizadas para los Estados Unidos, los israelíes perdieron el apoyo de los demócratas, independientes y jóvenes republicanos menores de 30 años. Si bien los votantes del Partido Demócrata los pedieron por completo, el principal foco de los esfuerzos de propaganda israelí se centra en los republicanos conservadores.

A principios de este año, el Ministerio de Asuntos Exteriores de "Israel" comenzó a trabajar en una campaña para financiar una organización sionista radical que llevaría a más de 550 activistas de derecha a la Palestina ocupada antes de fin de año.

jueves, 9 de octubre de 2025

Si Europa no abandona su religión de libre comercio, corre el riesgo de un desastre social e industrial

El economista francés sugiere a la Unión Europea que introduzca derechos de aduana para gravar el CO₂ del transporte de mercancías y contrarrestar los estragos del dumping chino

Thomas Piketty, Le Monde

Ante la oleada de Trump, Europa, como otras partes del mundo, no tienen más remedio que repensar fundamentalmente su doctrina comercial. Seamos claros: si Europa no abandona urgentemente su religión de libre comercio, corre el riesgo de un desastre social e industrial sin precedentes. Y sin ningún beneficio para el planeta, todo lo contrario.

Para fijar sus aranceles, Donald Trump siguió una lógica estrictamente nacionalista (el superávit bilateral con los Estados Unidos) y bastante caótica, a medida que cambiaba de humor. Hay que hacer todo lo contrario: los derechos de aduana deben fijarse sobre la base de principios universalistas y predecibles.

La primera razón que justifica los derechos de aduana es que el transporte internacional de mercancías provoca una contaminación específica (7% de las emisiones mundiales). Los economistas han minimizado durante mucho tiempo este coste medioambiental al retener un valor reducido por tonelada de carbono (entre 100 y 200 euros). Pero el empeoramiento del calentamiento ha llevado a revisar estas cifras: ahora se estima que los costes derivados de las emisiones -catástrofes naturales, disminución de la actividad económica, etc.- se acercan en los 1.000 euros por tonelada, o incluso más, sin siquiera tener en cuenta la pérdida de bienestar y los costes no económicos. Al retener este valor, se deberían aplicar aranceles medios del orden del 15% a los flujos comerciales mundiales para tener en cuenta el calentamiento relacionado con el transporte de mercancías, con fuertes variaciones según las mercancías.

La desdolarización y el punto de no retorno

El sistema monetario internacional ya ha superado el punto de no retorno hacia un orden monetario centrado en una única moneda nacional de referencia.

Mauricio Metri, Strategic Culture

El documento FEDS Notes de julio de 2025, titulado "El papel internacional del dólar: edición 2025", elaborado por la Reserva Federal, publicó datos actualizados sobre el índice de uso de las principales monedas nacionales convertibles. Tiene en cuenta los siguientes componentes: reservas de divisas divulgadas (25% del valor), volumen de transacciones en divisas (25%), emisión de deuda en moneda extranjera (25%), préstamos internacionales (12,5%) y depósitos internacionales (12,5%).

Según este índice, que se muestra en el gráfico siguiente, el dólar se ha mantenido relativamente estable durante todo el período comprendido entre 2000 y 2024, oscilando entre 60 y 70. El euro también ha fluctuado poco, entre 20 y 30, al igual que el yen japonés y la libra esterlina, entre 5 y 10. Por otro lado, el renminbi chino (RMB) ocupa solo el quinto lugar en la jerarquía internacional de divisas, con un crecimiento de 0 a 3 en los últimos 15 años. Además, el valor del índice de uso del dólar es superior a la suma de las demás divisas en cualquier año del período analizado.

miércoles, 8 de octubre de 2025

El mundo financia el déficit de EEUU


Jaime Bravo - Jorge Coulon, Contropiano

En agosto de 1971, Richard Nixon anunció la suspensión de la convertibilidad del dólar en oro. Esto puso fin a un ciclo iniciado con los acuerdos de Bretton Woods, que habían otorgado a Estados Unidos —la única potencia industrial y financiera que emergió de la guerra con sus capacidades intactas y como acreedor del resto del mundo— la capacidad de convertir su moneda en la reserva global de valor.

Pero incluso con este poder estadounidense, fue necesario hacer concesiones respecto al respaldo del oro y, por lo tanto, concentrar las reservas de los países occidentales. Nadie estaba dispuesto a ceder la impresión de la moneda de reserva a un solo país.

Con la eliminación de la convertibilidad —el llamado Shock de Nixon— , el sistema de Bretton Woods, que había proporcionado estabilidad al comercio internacional desde el final de la Segunda Guerra Mundial, se derrumbó. Se abandonó el patrón oro, que garantizaba que cada dólar pudiera intercambiarse por una cantidad fija del metal precioso. Desde entonces, el dólar se ha sustentado únicamente en la confianza en la economía estadounidense y el poder político y militar que la sustenta.

Pero eso no es todo. La coerción para imponer su uso propició el nacimiento de los petrodólares. El propio Nixon firmó un acuerdo con Arabia Saudita, según el cual ese país —el mayor exportador de petróleo en aquel entonces— aceptaría pagos únicamente en dólares estadounidenses. A cambio, Estados Unidos garantizaría la seguridad de Arabia Saudita.

Trump clasifica al «anticapitalismo» como «precrimen» político

El nuevo memorándum de seguridad de Donald Trump califica las creencias anticapitalistas como un factor predictivo de violencia política. La ironía: el análisis estructural de izquierda en realidad aleja a la gente de los ataques individuales y la orienta hacia la organización colectiva por el cambio

Ben Burgis, Jacobin

La designación de Donald Trump de «antifa» como una «organización terrorista doméstica» la semana pasada fue una perfecta síntesis tanto del autoritarismo como del carácter grotesco de su administración. Quienes tengan edad suficiente para recordar la respuesta del gobierno de Bush al 11 de septiembre deberían sentir un escalofrío al escuchar a funcionarios públicos usar la palabra «terrorismo». Ese término suele funcionar como un pase libre para justificar atropellos a las libertades civiles.

Además, «antifa» ni siquiera es el nombre de una organización, aunque la etiqueta general (que refiere a formas militantes de organización autodenominadas «antifascistas») podría aplicarse a pequeños grupos diversos y dispersos que efectivamente existen. Por otra parte, no existe en la legislación estadounidense la categoría de «organización terrorista doméstica», así que no está claro qué consecuencias prácticas tendrá la orden, si es que tiene alguna.

La orden ejecutiva usó un término abarcativo para condenar a un conjunto impreciso de actores a un destino incierto. Fue casi como si, con gran fanfarria, el presidente hubiera prometido ejecutar extrajudicialmente a vampiros exponiéndolos a la luz del sol.

Un movimiento mucho más serio y preocupante, ocurrido casi al mismo tiempo, pasó casi inadvertido. Trump firmó un memorándum de política de seguridad nacional llamado «Contrarrestar el terrorismo doméstico y la violencia política organizada» (Countering Domestic Terrorism and Organized Political Violence), conocido como NSPM-7. Este tipo de directivas de seguridad nacional son mucho menos frecuentes que las órdenes ejecutivas. Mientras estas últimas tienden a orientar la gestión cotidiana del gobierno, las primeras pueden fijar políticas de gran alcance en los ámbitos militar, policial e informativo de toda la burocracia federal. Como indica su nombre, NSPM-7 es apenas la séptima directiva de este tipo que Trump emite desde que asumió.

De la derrota a la desintegración

En un nuevo prefacio para la edición eslovena de su último libro, Emmanuel Todd plantea que todos los conflictos se están agravando. La perversidad de Trump se despliega en Oriente Medio, el belicismo de la OTAN en Europa. La amenaza es cada vez más patente.

Emmanuel Todd, La Haine

Menos de dos años después de la publicación en francés de La derrota de Occidente, en enero de 2024, se han cumplido las principales predicciones del libro. Rusia ha resistido sin mayores problemas el impacto militar y económico. La industria militar estadounidense está agotada. Las economías y sociedades europeas están al borde de la implosión. Incluso antes de que se derrumbe el ejército ucraniano, se ha alcanzado la siguiente etapa de la desintegración de Occidente.

Siempre he sido hostil a la política rusófoba de EEUU y Europa, pero, como occidental comprometido con la democracia liberal, francés formado en investigación en Inglaterra, hijo de una madre refugiada en EEUU durante la II Guerra Mundial, estoy consternado por las consecuencias que tiene para nosotros, los occidentales, la guerra librada sin inteligencia contra Rusia.

Estamos solo al comienzo de la catástrofe. Se acerca un punto de inflexión más allá del cual se desarrollarán las consecuencias definitivas de la derrota.

El «resto del mundo» (o Sur global, o Mayoría global), que se había contentado con apoyar a Rusia negándose a boicotear su economía, ahora muestra abiertamente su apoyo a Vladimir Putin. Los BRICS se amplían al aceptar nuevos miembros y aumentan su cohesión. Tras ser instada por EEUU a elegir bando, la India ha optado por la independencia: las fotos de Putin, Xi y Modi reunidos con motivo de la reunión de agosto de 2025 de la Organización de Cooperación de Shanghái quedarán como símbolo de este momento clave.

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