Mostrando las entradas para la consulta multipolaridad ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta multipolaridad ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de abril de 2026

¿Qué está en juego en la guerra contra Irán?

La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán entrelaza numerosos elementos geopolíticos clave, que van desde la apuesta inmediata para controlar vías estratégicas de circulación comercial hasta el inicio de una reorganización regional a gran escala

Martín Martinelli, Jacobin

Las escaladas bélicas en años recientes y, particularmente, las planteadas desde 2022 en Ucrania-Rusia, Palestina (y la región circundante. incluyendo a Israel, Líbano, Yemen, Iraq e incluso Afganistán y Pakistán), Venezuela e Irán, además de los países sancionados unilateralmente, conforman distintas batallas que están relacionadas. Ese uso de la fuerza busca impedir el declive hegemónico estadounidense y occidental en el mundo, que se siente desafiado por la irrupción de China, Rusia y sus alianzas.

En esta transición hegemónica global y conflictiva (una verdadera crisis sistémica), se intenta frenar el declive estadounidense (con una deuda de 39 billones de dólares) mediante un incremento del uso de su complejo militar-industrial. Eso no significa que vayamos a ver un final abrupto, sino que el rol estadounidense está puesto en cuestión por el ascenso o la recuperación de otras potencias en los planos militar, económico, científico-tecnológico y de distribución del poder mundial.

La situación interna de Estados Unidos está marcada por tensiones internas y crisis económicas. Una válvula de escape de su política hacia el exterior es la guerra e intervención en la política de otros países. Mientras su actualidad económica se ha debilitado, su poder militar se sigue expandiendo y se utiliza para doblegar rivales y subordinar a los países alineados. Por eso, traslada las disputas a ese terreno, al uso de medios militares «directos» e «indirectos» para intentar neutralizar el desarrollo de China y sus aliados.

lunes, 23 de marzo de 2026

Nuestra superioridad frente al resto del mundo: la clave para iniciar la guerra y hacerla sufrir

Los dobles estándares de la clase dominante occidental y de la "coalición Epstein" se han hecho más que evidentes, pero el ciudadano común vive en un sueño profundo y se resiste a despertar

Milgram, Come Don Chisciotte

Los filtros cognitivos de Occidente: deshumanización y ceguera relacional

Los dobles estándares de la clase dominante europea y de la “coalición Epstein” son más evidentes que nunca, pero como la percepción colectiva es constantemente alterada y transmitida por los grandes medios de comunicación, el ciudadano occidental medio todavía vive en un sueño profundo del que muchos ni siquiera saben que necesitan despertar.

A los recolectores occidentales de aros y botellas, caros, nunca les importa, están en su mejor momento. Los periódicos locales e internacionales más “vendidos” han informado tímidamente sobre la atroz masacre de las 165 niñas asesinadas por la “coalición del bien”, haciendo que las noticias sean irrelevantes y relegándolas al final de la página, o absorbiéndolas en un contexto discursivo más amplio. Por no hablar de la imagen de cómic que desde hace años se nos presenta de forma controlada y subliminal de Jamenei, asesinado y transformado en mártir por las bombas de “USrael”.

La tan cacareada retórica de “hay un agresor y un atacado” se utiliza cuando más conviene, no se aplica a la coalición anglosionista ni a todo el Occidente colectivo.

Irán, aunque cobardemente atacado, es el agresor de las élites occidentales, en una distorsión puramente orwelliana; demostrando esto, tenemos las declaraciones de Keir Starmer, quien instó a Irán a abstenerse de ataques militares indiscriminados” y a “cesar los ataques”, mientras que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha pedido a Teheran que cese sus ataques injustificados contra los países del Golfo como si no supiera —probablemente “no hubiera sido advertida” por nuestros “libertadores” — que las petromonarquías están repletas de bases estadounidenses fuertemente armadas, que albergan aviones de combate, drones y un sistema de defensa antiaérea con radar capaz de rastrear objetivos a distancias de hasta 3.000 km. La lista no podía faltar La Von der Pfizer, que prácticamente ha aprobado la agresión israelí-estadounidense al apoyar firmemente el derecho del pueblo iraní a determinar su propio futuro.

En este artículo, exploraré tres teorías de la psicología política y de grupo que revelan las raíces profundas de lo que muchos perciben como dobles estándares occidentales sistemáticos y a menudo molestos.

martes, 17 de marzo de 2026

Geoe­co­no­mía de la gue­rra

Las guerras actuales son las últimas conflagraciones del viejo orden global. El Occidente neocolonial destruye el derecho internacional para impedir el cambio irreversible

Jorge Elbaum, La Haine

El último capítulo de la guerra en el Cercano Oriente se inició cuando EEUU e Israel atacaron Irán. Las intenciones últimas de los dos protagonistas de la ofensiva no son idénticas, aunque coincidan en el propósito común de debilitar, herir o disciplinar a la República Islámica. En el caso de Trump, sus misiles tienen como interpósito derrotero la República Popular China, cuyo abastecimiento petrolero tiene en Teherán un exportador clave: el 16 por ciento de los hidrocarburos adquiridos por Beijing tiene origen en el golfo Pérsico. Si a ese porcentaje se le suman los barriles de crudo que comercializaba Venezuela antes del ataque brutal sobre Caracas y el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores, se totaliza una quinta parte de todo el petróleo que capta China, el segundo consumidor global, después de EEUU.

China importaba casi un millón y medio de barriles diarios de Irán y otro medio millón de Venezuela. Teherán se había consolidado como un proveedor casi exclusivo de Beijing, a quien destinaba casi el 80 por ciento de sus exportaciones. La guerra de Trump busca quebrar la multipolaridad, debilitando a uno de sus nodos centrales, que ahora orienta su provisión hacia Moscú.

La guerra en curso expone a 16 países de la región debido a la presencia de bases estadounidenses en casi todos los Estados que rodean a Irán, y las antiguas hostilidades entre el mundo sunita y el chiíta. Esa complejidad lleva a que cada actor busque ventajas específicas e intente limitar las pérdidas.

En la actual fase, la República Islámica tiene tres objetivos centrales: garantizar la sobrevivencia de sus instituciones políticas, generar una guerra de desgaste económico a través del cierre del Estrecho de Ormuz, y producir el máximo daño bélico a Israel y a los socios de Washington en la región. Consciente de su inferioridad militar, la estrategia de Teherán no es ganar en el campo de batalla, sino expandir el conflicto, para que su costo sea tan oneroso que los aliados del Golfo presionen a Washington para ponerle fin.

domingo, 15 de marzo de 2026

La guerra contra Irán acelera el colapso de Occidente

El mayor impacto de la pérdida de hegemonía estadounidense se sentirá en la economía y en los mercados financieros de las potencias imperialistas

Alex Krainer, analista en economía y finanzas

Irán no necesita ganar la actual guerra en Oriente Medio para derrotar a Estados Unidos e Israel. Solo necesita sobrevivir, y parece que está sobreviviendo. Esto no debería sorprender a nadie que preste atención, aunque sea una mirada superficial, a los acontecimientos.

Según The Washington Post, la inteligencia estadounidense elaboró una evaluación clasificada de la situación poco antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran sus operaciones militares contra Irán. Concluyeron que es improbable que incluso un ataque militar masivo contra Irán derroque a la República Islámica de Irán y su sistema estatal. Sin embargo, por alguna razón, su evaluación fue ignorada.

Y lo que es peor, sólo dos días antes de lanzar la guerra contra Irán, Trump despidió al director del Estado Mayor Conjunto, el vicealmirante Fred Kacher. Al parecer, el vicealmirante Kacher intentó advertir a Trump contra un ataque a Irán debido a los riesgos, la insuficiencia de municiones y las probables bajas. Como oficial superior de operaciones del ejército estadounidense que apoyaba al Estado Mayor Conjunto, Kacher era el oficial más indicado para darle al presidente una dosis de realidad muy necesaria.

Al parecer, a Trump no le gustó lo que oía, así que despidió a Kacher tras menos de tres meses en el cargo. Su jefe, el general Dan Caine , presidente del Estado Mayor Conjunto, aparentemente también expresó cautela respecto a Irán, pero finalmente aceptó cumplir sus órdenes.

sábado, 21 de febrero de 2026

Una nueva guerra en Oriente Medio parece sólo cuestión de tiempo


Lucas Leiroz, Strategic Culture

Las crecientes tensiones entre Irán y Estados Unidos/Israel están llegando a un punto crítico. La retórica agresiva, los movimientos militares y los sucesivos intercambios de amenazas veladas indican que la situación se dirige hacia un peligroso punto de inflexión. Aunque el discurso diplomático todavía se mantiene formalmente, todo sugiere que no habrá ningún acuerdo capaz de satisfacer a las partes involucradas. El estancamiento estratégico es demasiado profundo y los intereses en juego son existenciales para ambas potencias de Oriente Medio.

Washington continúa su política de máxima contención contra Teherán, sostenida por sanciones económicas y presión militar indirecta. Tel Aviv, a su vez, considera el avance del programa estratégico de Irán como una amenaza existencial. Teherán ha consolidado una postura de disuasión activa, ampliando sus capacidades de respuesta y preparación para el combate. Ya es posible decir que el escenario actual es sustancialmente más tenso que el que precedió a las hostilidades de 2025.

En este contexto, la posibilidad de un acuerdo diplomático amplio parece cada vez más remota. Las demandas son incompatibles: mientras el eje Washington–Tel Aviv insiste en severas limitaciones estratégicas, Teherán rechaza cualquier medida que comprometa su soberanía o capacidad defensiva. El entorno internacional tampoco presiona a Irán hacia concesiones, ya que la multipolaridad emergente reduce el aislamiento iraní y ofrece nuevas alternativas económicas y militares.

jueves, 19 de febrero de 2026

Comunidad, identidad y arraigo


Diego Fusaro, Socialismo y Multipolaridad

Aristóteles y la primacía de la comunidad sobre el individuo
Como hijos de la modernidad tendemos a considerar al individuo como una prioridad sobre la comunidad y el Estado, pero la perspectiva en el corazón de la Política de Aristóteles es completamente opuesta.
Hijos de la modernidad, estamos acostumbrados a pensar que el individuo es una prioridad sobre la comunidad y el Estado: primero está el individuo, luego, posiblemente, las agregaciones que surgen de la unión de varios individuos.

La perspectiva central de la Política de Aristóteles es completamente opuesta: partiendo de la familia como célula genética de la vida comunitaria, es evidente para Aristóteles que la comunidad es pròteron tè fùsei, "es lo primero por naturaleza" en comparación con el individuo, que es, por tanto, por su esencia, un animal sociable, político y comunitario. En palabras de Aristóteles, "es evidente, por tanto, que la comunidad existe por naturaleza y que es anterior a cada individuo" (Política, I, 2, 1253 a 25).

Contrariamente a la visión moderna que, en forma paradigmática con Hobbes, piensa en el individuo como una prioridad, Aristóteles sostiene que éste ya está insertado en el mundo en una comunidad: es la familia, la "comunidad" original (koinonia). En esta ética de la comunidad, el individuo se proyecta en la concreción de las conexiones intersubjetivas y comunitarias que lo hacen, con la Política de Aristóteles (I A, 2, 1253 a 3), un zoon politikòn, un animal "político", "sociable" y "comunitario". Exactamente lo contrario, por lo tanto, del homo homini lupus así bautizado por la antropología moderna hobbesiana.

La familia como fundamento de la comunidad es la prueba - en contra del moderno "Robinsonismo", desde Thomas Hobbes hasta Margaret Thatcher - de que el hombre es un animal comunitario, que sólo en la comunidad puede existir y que en ella llega al mundo.

viernes, 13 de febrero de 2026

La dictadura de los liberales

Dinero creado de la nada y explotación: la dictadura financiera de los señores apátridas del ratin

Diego Fusaro, Socialismo y Multipolaridad

Sobre la base de la nueva alquimia bancaria, que cambia el papel impreso en oro y, además, en las cadenas inoxidables del endeudamiento, la clase líquido-financiera de los señores de la globocracia no borders [sin fronteras] ha adquirido el monopolio de la creatio ex nihilo de la moneda y del rating [calificación] (es decir, de cuánto pagan los sujetos públicos o privados para obtener dinero). El mundo entero está en deuda con la clase dominante por el simple hecho de que se avanza acumulando intereses. La virtualización luciferina de la turbofinanza ha llevado, de hecho, a la creación, ex nihilo, de inmensos valores contables, pero valores carentes de fundamento real, así como a burbujas inmobiliarias y de valores, a colapsos y recesiones. De esta manera, aprovechando los activos tóxicos y el evidente fraude financiero, el Señor global-elitista refuerza cada vez más su dominio sobre el Siervo empobrecido nacional-popular: con su propio poder, impone a los gobiernos sus propias elecciones, financiando unas políticas específicas y definiendo otras.

Más precisamente, la clase usurera en el mando agota y dirige al Estado con las palancas de la deuda y las calificaciones: de este modo, las políticas están dictadas por los mercados especulativos. También hegemoniza gradualmente la investigación científica, la educación y la jurisdicción.

El misterio del gran negocio bancario radica en el hecho de que los bancos reciben intereses sobre dinero que no está realmente disponible y pretenden prestarlo a través de la apertura de créditos contables a un coste que, de hecho, es cero para ellos. La clase turbo-financiera de los globalizadores y banqueros, que cada vez más aparecen y actúan como titulares del monopolio planetario del dinero, genera dinero ex nihilo y, a través de él, retira el poder adquisitivo de la sociedad sin dar nada a cambio: lo rectifica, lo presta con intereses y luego se lo hace reembolsar con dinero producido a través del trabajo de la clase dominada por el pueblo nacional.

martes, 27 de enero de 2026

La verdadera "ruptura" en Davos

Independientemente de lo que puedan estar tramando los bárbaros, lo que importa es que China ya se encuentra inmersa en la siguiente fase, en la que se espera que sustituya a Estados Unidos como principal mercado de consumo mundial.

Pepe Escobar, Strategic Culture

El viejo mundo se está muriendo y el nuevo mundo lucha por nacer: ahora es la hora de los monstruos.

Antonio Gramsci
Davos 2026 fue un caleidoscopio demencial. La única forma posible de salir del atolladero era ponerse los auriculares y recurrir a la Band of Gypsys, que rompió las barreras sónicas y ahogó una serie de acontecimientos francamente aterradores, entre ellos la conexión entre Palantir y BlackRock, el encuentro entre las grandes tecnológicas y las grandes finanzas, el «plan maestro» para Gaza y la aguda confusión en la diatriba del nuevo Calígula, aquí en la versión de 3 minutos.

Luego estaba lo que los medios de comunicación dominantes de un Occidente fragmentado erigieron como un discurso visionario: la mini obra maestra del primer ministro canadiense Mark Carney, completada con una cita de Tucídides («Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben») para ilustrar la «ruptura» del «orden internacional basado en normas», que ya era un hombre muerto, al menos desde hacía un año.

Y cómo no reírse de la idea extremadamente rica de una carta de 400 millonarios y multimillonarios «patriotas» dirigida a los jefes de Estado en Davos reclamando más «justicia social». Traducción: están aterrorizados, en modo «paraíso de la paranoia», por la «ruptura», en realidad el colapso avanzado del espíritu neoliberal que los enriqueció en primer lugar.

viernes, 16 de enero de 2026

La doctrina Donroe en acción

La interferencia en los asuntos de otros países no salvó a Estados Unidos de la guerra civil

Leonid Savin, Fondsk

En enero de 2025, el periódico New York Post publicó un artículo con el provocativo título «La doctrina Donroe. La visión de Trump para el hemisferio», en el que se analizaban las declaraciones audaces y grandilocuentes del recién elegido presidente, que accedía por segunda vez a la Casa Blanca. En ese momento, predijo que Canadá se convertiría en un nuevo estado de los Estados Unidos, que Groenlandia también pasaría a formar parte de América, que el Golfo de México pasaría a llamarse Golfo de América y que el Canal de Panamá pasaría a ser propiedad de Washington. El término no se difundió ampliamente en ese momento, y solo en diciembre del año pasado, tras los ataques militares contra lanchas motoras en el Golfo del Caribe, se dio a conocer en los medios de comunicación estadounidenses. Finalmente, el propio Trump lo mencionó inmediatamente después del ataque militar contra Venezuela.

Esta mezcla de la doctrina Monroe, que ya tiene más de doscientos años, y la nueva llamada corolaria de Trump (anteriormente, a la doctrina Monroe se le había añadido la corolaria de Roosevelt) ahora es utilizada activamente por analistas políticos de todo el mundo. Si Panamá aceptó rápidamente todas las concesiones posibles de Estados Unidos y no fue necesaria una intervención militar en este país centroamericano (de manera similar, la República Dominicana y Trinidad y Tobago anunciaron su disposición a apoyar la nueva estrategia de Estados Unidos), las recientes amenazas de anexionar Groenlandia, así como de lanzar ataques contra el territorio de México y organizar un golpe de Estado en Cuba, demuestran que la visión específica de Trump sobre la política mundial sigue vigente.

sábado, 20 de diciembre de 2025

La bella y la bestia: sobre la estrategia de seguridad nacional de EEUU

El fuego en las entrañas de la Bestia NSS es la asociación estratégica entre Rusia y China: intentará socavarla por todos los medios necesarios. 'Divide y vencerás' o saquea

Pepe Escobar, La Haine

La nueva Estrategia de Seguridad Nacional (NSS por sus siglas en inglés) de EEUU, la versión de diciembre de 2025, es una criatura híbrida intrigante, peculiar, al estilo de El Bosco. No es exactamente lo que parece.

Una avalancha de titulares en un Occidente desconcertado se centró en un aparente impulso hacia la normalización entre Washington y Moscú. Pero eso está lejos de ser el foco principal de esta creación de La Bella y la Bestia.

Para empezar, ¿qué centauro diseñó la bestia de la NSS? ¿Podría ser Trump? Es poco probable. No podría ser el payaso secretario de las guerras eternas. No podría ser Marco Rubio, que apenas sabe señalar nada fuera de Venezuela y Cuba en un mapa. Entonces, ¿quién lo hizo?

El fuego en las entrañas de la Bestia NSS es la asociación estratégica entre Rusia y China: intentar socavarla por todos los medios necesarios.

Trump, instintivamente, y la vieja clase dirigente estadounidense, pueden haber llegado finalmente a la conclusión de que es inútil invertir en una guerra frontal contra dos competidores estratégicamente alineados, Rusia y China.

Así que se vuelve, una vez más, a la política de 'divide y vencerás'. Y para todos los demás, 'saquea'.

lunes, 15 de diciembre de 2025

El imperio de arrogancia y vandalismo de Trump

El último memorando de la Estrategia de Seguridad Nacional del presidente considera la libertad de coaccionar a otros como la esencia de la soberanía estadounidense. Es un documento ominoso que, si se mantiene vigente, volverá para atormentar a Estados Unidos

Jeffrey D. Sachs, Common Dreams

La Estrategia de Seguridad Nacional 2025 (ESN) publicada recientemente por el presidente Donald Trump se presenta como un plan para renovar la fortaleza estadounidense. Sin embargo, presenta cuatro errores peligrosos.

En primer lugar, la Estrategia Nacional de Seguridad (NSS) se basa en la grandiosidad: la creencia de que Estados Unidos goza de una supremacía inigualable en todas las dimensiones clave del poder. En segundo lugar, se basa en una visión del mundo marcadamente maquiavélica, que trata a otras naciones como instrumentos manipulables para el beneficio estadounidense. En tercer lugar, se basa en un nacionalismo ingenuo que desestima el derecho y las instituciones internacionales como obstáculos a la soberanía estadounidense, en lugar de considerar los marcos que mejoran conjuntamente la seguridad estadounidense y mundial.

En cuarto lugar, esto demuestra una brutalidad en el uso que Trump hace de la CIA y el ejército. A los pocos días de la publicación de la NSS, Estados Unidos confiscó descaradamente un petrolero que transportaba petróleo venezolano en alto mar, con el argumento, endeble, de que el buque había violado previamente las sanciones estadounidenses contra Irán.

La incautación no fue una medida defensiva para evitar una amenaza inminente. Tampoco es legal incautar buques en alto mar debido a las sanciones unilaterales de Estados Unidos. Solo el Consejo de Seguridad de la ONU tiene tal autoridad. En cambio, la incautación es un acto ilegal diseñado para forzar un cambio de régimen enVenezuela. Esto tras ocurre la declaración de Trump de que ha ordenado a la CIA que realice operaciones encubiertas dentro de Venezuela para desestabilizar el régimen.

domingo, 14 de diciembre de 2025

Ontología y escatología del orden mundial

La cosmovisión liberal que proclamaba "el fin de la historia" y prometía la utopía de la homogeneidad bajo un único orden mundial, tropezó con la realidad de los conflictos ideológicos y civilizatorios que fijan un nuevo límite estratégico: alcanzar la estabilidad gracias a la "multiplicidad floreciente"

Evgueni Vertlib, Katehon

En una época en la que el triunfo de la cosmovisión liberal parecía definitiva y se proclamaba el «fin de la historia» como un hecho irreversible, el mundo se encontró al borde de una nueva realidad post-atómica, en la que los conflictos ideológicos y civilizatorios no desaparecieron, sino que se transformaron en formas más complejas y ontológicamente irreconciliables. El orden global ya no puede basarse en la ilusión de la homogeneidad o en la estrategia de destruir al oponente, ya que las apuestas en juego han alcanzado un límite existencial: la victoria, definida como la maximización del daño, hoy en día conlleva inevitablemente a una catástrofe global. Así, el único final realista del enfrentamiento no es la capitulación de una de las partes, sino el reconocimiento ontológico y la fijación de un nuevo límite estratégico, en cuya lógica la capacidad de prevenir la guerra se convierte en el valor político supremo. Como resultado, el mundo no alcanzará la utopía de la homogeneidad, pero encontrará estabilidad gracias a la «multiplicidad floreciente» (K. Leontiev), pasando a un estado de tensión controlada y coexistencia estructural en todos los hemisferios.

Los años de Matusalén traen consigo un profundo enfrentamiento ontológico entre dos principios civilizatorios: el universalismo atlántico (Leviatán), que aspira a la unificación del mundo y a la eliminación de todas las formas de diferencia, y el principio telúrico (Katechon), que defiende el derecho de los pueblos a la soberanía, el arraigo y la multiplicidad de lo sagrado. La esencia de esta confrontación consiste en la lucha por la estructura misma del ser, por la esencia humana y la trayectoria del desarrollo histórico. El principio atlántico (Leviatán) se opone al telúrico (Katechon): lo móvil (marítimo, abstracción) frente a lo sedentario (tierra, orden). Históricamente, cada avance del universalismo, desde las reformas de Pedro I hasta las teorías revolucionarias de principios del siglo XX, ha ido acompañado de un intento de desmantelar los sistemas que mantienen las diferencias nacionales y culturales. El globalismo contemporáneo no rechazó este impulso, sino que lo reconfiguró en clave tecnocrática. El lugar de la quimera de la revolución permanente lo ocupó el modelo de integración del Nuevo Orden Mundial a través de la burocracia, la estandarización digital y la gestión unificada, donde la supervisión y la regulación sustituyen funcionalmente al radicalismo anterior. El contenido escatológico de la elección estratégica se manifiesta en un dilema: o bien el universalismo tecnocrático, donde el control se disfraza de unidad simbólica, o bien el restablecimiento de la multipolaridad telúrica, que afirma el derecho a la diferencia como principio fundamental del orden mundial.

sábado, 13 de diciembre de 2025

Detalles sobre cómo Trump 2.0 responderá a la multipolaridad


Andrew Korybko, Korybko Substack

Trump 2.0 acaba de publicar su Estrategia de Seguridad Nacional (ESN). Se puede leer íntegramente aquí, pero para aquellos que dispongan de poco tiempo, el presente artículo resumirá su contenido. La nueva ESN reconceptualiza, reduce y reordena las prioridades de los intereses estadounidenses. Se hace hincapié en la primacía de las naciones sobre las organizaciones transnacionales, en la preservación del equilibrio de poder mediante una distribución optimizada de las cargas y en la reindustrialización de Estados Unidos, que se verá facilitada por la seguridad de las cadenas de suministro críticas. El Hemisferio Occidental es la máxima prioridad.

El "Corolario Trump" a la Doctrina Monroe es el elemento central y tratará de negar a los competidores no hemisféricos la propiedad o el control de activos estratégicamente vitales, en alusión a la influencia de China sobre el Canal de Panamá. La ESN prevé reclutar a líderes regionales y fuerzas amigas para ayudar a garantizar la estabilidad regional con el fin de prevenir crisis migratorias, luchar contra los cárteles y erosionar la influencia de los competidores mencionados. Esto se alinea con la estrategia de "Fortaleza América" para restaurar la hegemonía de Estados Unidos en el hemisferio.

lunes, 1 de diciembre de 2025

John Mearsheimer: Hoy países de África, América Latina y Asia pueden decir NO a Washington


¿Qué pasa cuando el paquete de sanciones más brutal de la historia moderna no solo falla en destruir a su objetivo, sino que lo fortalece y al mismo tiempo acelera el final del dominio occidental que lo impuso?
Análisis de John Mearsheimer, profesor de ciencia política en la Universidad de Chicago y teórico de la escuela neorrealista en las relaciones internacionales.

Durante más de 40 años he estudiado cómo suben y cómo caen las grandes potencias. Lo que estoy viendo ahora mismo desafía todo lo que los responsables políticos occidentales creían saber sobre la guerra económica.

El profesor Richard Wolf, uno de los economistas marxistas más respetados de Estados Unidos, acaba de ofrecer el análisis más demoledor que he escuchado sobre el fracaso estratégico de Occidente. Su advertencia no es una opinión, es la autopsia de un imperio que se está suicidando sin darse cuenta. Las sanciones que se diseñaron para estrangular a Rusia han terminado creando algo mucho peor para Washington y Bruselas. Un orden mundial multipolar que cuestiona la hegemonía estadounidense en su raíz misma.

Mientras Occidente celebra victorias tácticas en el terreno militar, Moscú está ganando una guerra completamente distinta, la guerra por desmantelar el dominio del dólar y el control económico occidental. Y lo peor de todo es que la mayoría de los líderes occidentales todavía no se han enterado de que están perdiendo.

Cuando Rusia lanzó su operación militar especial en Ucrania en febrero de 2022, vi a los líderes occidentales cometer exactamente el mismo error fatal que he documentado durante toda mi carrera. confundieron la indignación moral con el pensamiento estratégico.

La respuesta fue inmediata y predecible. El mayor paquete de sanciones de la historia moderna. Congelación de activos, exclusión del sistema Swift, embargo energético, prohibición de exportar tecnología avanzada. El objetivo era clarísimo, estrangular la economía rusa hasta provocar el colapso del régimen.

domingo, 30 de noviembre de 2025

El sombrío futuro de Europa

La catástrofe de la guerra de Ucrania y un cambio a largo plazo en los intereses estadounidenses hacen improbable una Europa más estable y próspera.

John Mearsheimer, Sin Permiso

Esta es la reproducción del discurso pronunciado ante el Parlamento Europeo en Bruselas el 11 de noviembre de 2025.
Europa se encuentra hoy en una situación muy complicada, principalmente debido a la guerra de Ucrania, que ha desempeñado un papel clave en el deterioro de lo que había sido una región en gran medida pacífica. Lamentablemente, no es probable que la situación mejore en los próximos años. De hecho, es probable que Europa sea menos estable en el futuro de lo que lo es hoy.

La situación actual en Europa contrasta notablemente con la estabilidad sin precedentes de la que disfrutó durante el momento unipolar, que se extendió aproximadamente desde 1992, tras el colapso de la Unión Soviética, hasta 2017, cuando China y Rusia emergieron como grandes potencias, transformando la unipolaridad en multipolaridad. Todos recordamos el famoso artículo de Francis Fukuyama de 1989, “¿El fin de la historia?”, en el que se argumentaba que la democracia liberal estaba destinada a extenderse por todo el mundo, trayendo consigo la paz y la prosperidad. Ese argumento era obviamente erróneo, pero muchos en Occidente lo creyeron durante más de 20 años. Pocos europeos imaginaban en el apogeo de la unipolaridad que Europa estaría hoy en día en tantos problemas.

Entonces, ¿qué salió mal?

La guerra de Ucrania, que en mi opinión fue provocada por Occidente, y especialmente por Estados Unidos, es la causa principal de la inseguridad actual de Europa. Sin embargo, hay un segundo factor en juego: el cambio en el equilibrio de poder mundial en 2017, de la unipolaridad a la multipolaridad, que sin duda amenazaba la arquitectura de seguridad en Europa. Aun así, hay buenas razones para pensar que este cambio en la distribución del poder era un problema manejable. Pero la guerra de Ucrania, junto con la llegada de la multipolaridad, garantizó grandes problemas, que probablemente no desaparecerán en un futuro previsible.

Permítanme comenzar explicando cómo el fin de la unipolaridad amenaza los cimientos de la estabilidad europea. A continuación, analizaré los efectos de la guerra de Ucrania en Europa y cómo interactuaron con el cambio hacia la multipolaridad para alterar profundamente el panorama europeo.

viernes, 21 de noviembre de 2025

La fórmula geoestratégica rusa de la Victoria


Evgueni Vertlib, Katehon

En el mundo actual se han perdido los puntos de referencia, se ha difuminado la memoria histórica y se ha socavado la relación entre el individuo y el Estado. El progreso ha degenerado en retroceso: las tecnologías someten a la personalidad a la lógica de las máquinas, convirtiendo al individuo en un instrumento, y la difusión de prácticas democráticas sin fundamento espiritual da lugar a un nuevo totalitarismo, precisamente aquello contra lo que advertía Dostoievski en La leyenda del Gran Inquisidor.

En la tectónica de los cataclismos, el pensamiento ruso propone una estrategia diferente: la creación de una síntesis del potencial espiritual, cultural y militar como base del Estado y del pueblo. La medida interna, la continuidad histórica y el núcleo moral se convierten en el centro de la organización de la sociedad, la personalidad y el poder. Solo la preservación del núcleo espiritual y cultural garantiza la auténtica integridad nacional, cuya pérdida amenazaría la existencia misma del Estado como civilización, su imperio inmanente del espíritu. «Y hacia la vida de los primeros salvajes volará el sueño de los descendientes…», profetizó acertadamente Velimir Jlébnikov.

domingo, 9 de noviembre de 2025

Pánico en Londres y Wall Street: China abandona el PIB como métrica de la economía mientras Rusia rompe con la disuasión militar clásica

El orden unipolar occidental se descompone mientras surgen nuevas leyes de causalidad política desde la multipolaridad: China sustituye el PIB por la innovación como motor del progreso, Rusia consolida el poder estratégico con sus adelantos militares, y Occidente se hunde en la crisis financiera causada por su economía de casino. La convergencia de estos factores anuncia que el antiguo orden económico y militar ya no es viable, y que la única salida consiste en una arquitectura global basada en la cooperación estratégica y la supervivencia mutua.

José Luis Preciado, Mente Alternativa

En un informe reciente publicado por Executive Intelligence Review, el geoestratega Dennis Small (1) desarrolla un análisis de gran alcance sobre el viraje económico e ideológico que representa la decisión de China de abandonar el PIB como métrica de progreso, junto con los adelantos militares de Rusia. Según Small, se trata de un cambio que aterra a Londres y Wall Street, no solo por su significado técnico, sino por sus implicaciones estratégicas de fondo: China está reemplazando el paradigma monetarista por un modelo basado en la economía física, la innovación científica y el desarrollo productivo real. Rusia, por su parte, ha introducido un nuevo equilibrio estratégico con las armas Burevestnik y Poseidón, impulsadas por pequeños reactores nucleares.

En su informe, Small no se limita a exponer un dato económico; plantea una ruptura de civilización. Su discurso se articula en torno a la idea de que el eje de la economía mundial se está desplazando hacia el Sur Global, donde iniciativas como la Franja y la Ruta avanzan mientras Occidente se estanca. Este cambio, ocurre porque ni Londres ni Wall Street han logrado doblegar a Rusia ni a China en los terrenos militar, tecnológico o conceptual.

China ha desarmado la agresión económica estadounidense: la reciente conversación entre Donald Trump y Xi Jinping demostró que Washington se vio obligado a retroceder en sanciones y aranceles. La campaña económica fracasó porque la economía china ya no medirá su éxito en términos de PIB, sino de innovación, autosuficiencia y creatividad, como se anunció en el marco de la presentación del Plan Quinquenal 2026-2030, del cual hablaré más adelante.

viernes, 22 de agosto de 2025

Asia Central como punto vulnerable en la Gran Eurasia


Glenn Diesen, Steigan.no

Asia Central es un punto neurálgico clave en el centro geográfico de la Gran Eurasia y constituye un eslabón vulnerable debido a la relativa debilidad de sus países, la competencia por el acceso a los recursos naturales, la fragilidad de sus instituciones políticas, el autoritarismo, la corrupción y las tensiones religiosas y étnicas, entre otros problemas.

Estas debilidades pueden ser aprovechadas por potencias extranjeras en la rivalidad entre grandes potencias centrada en la Gran Eurasia. Asia Central es vulnerable tanto a la rivalidad «interna» que existe dentro de la asociación gran-euroasiática como al sabotaje «externo» de aquellos que buscan socavar la integración regional para restaurar la hegemonía estadounidense. Este artículo esbozará los factores externos e internos en relación con la forma en que se puede manipular Asia Central.

Interferencia externa: mantener dividida a Eurasia

Las potencias marítimas europeas lograron el dominio desde principios del siglo XVI al conectar físicamente el mundo con la periferia marítima de Eurasia, llenando así el vacío que dejó la desaparición de la antigua Ruta de la Seda. La expansión del Imperio ruso a través de Asia Central en el siglo XIX, respaldada por el desarrollo de los ferrocarriles, reavivó las conexiones con la antigua Ruta de la Seda. El desarrollo de la tesis del corazón de Eurasia por parte de Halford Mackinder a principios del siglo XX se basó en el reto de que Rusia conectara Eurasia por tierra, amenazando así con socavar la base estratégica del dominio británico como potencia marítima.

jueves, 14 de agosto de 2025

El estadista Putin vs el show man Trump en una reunión subordinada a múltiples intereses

La historia es una sustancia viva, dinámica, que señala en sus registros los agotamientos, los ciclos y las duraciones

Jhosman Barbosa, Strategic Culture

Con sorpresa para el mundo en general se dio la noticia de una reunión bilateral entre los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump. Esto indica por un lado que debieron tener conversaciones subrepticias de larga data o al menos paralelas a las negociaciones en Estambul con la contraparte ucraniana.

Nadie en el mundo, por acceso que tenga a fuentes secretas, puede indicar con precisión de qué se hablará el viernes 15 de agosto en Alaska, EE.UU. Considero además que no son los hombres los que deciden sobre el final o desenlace de grandes estructuras históricas como la actual transición global de la unipolaridad a la multipolaridad. Por esta razón, aún sin acceso a fuentes privilegiadas considero que la reunión no rendirá los frutos que la espectacularidad del ‘show man’ Donald Trump desea ni que las víctimas del conflicto en Ucrania y Rusia merecen y anhelan. Por el contrario, está cargada de riesgos. Es preocupante esta reunión por varias razones que dejo enumeradas de lo particular a lo general.

1. La guerra en Ucrania es la guerra por la transición o no hacia un mundo multipolar y policéntrico, basado en la trípode China – Rusia – EEUU. Es una avanzada de EEUU y la OTAN sobre Rusia para llegar a China; razón por la cual las negociaciones se dan en lugares diferentes a las naciones principales del conflicto.

¿Por qué la administración rusa accede ir a un lugar que ofrece extrema vulnerabilidad a la seguridad física del presidente Putin? ¿Cómo su esquema de seguridad podrá montarse de manera eficiente con tan solo diez días de aviso? ¿En verdad creen que es tiempo de simbolismos como el llamado de Alaska como la ‘América rusa’ para situar conciliaciones que el momento histórico no contempla? ¿Por qué darle esta ventaja de hablar como local al megalómano y mitómano Donald Trump?

domingo, 27 de julio de 2025

Sobre la Multipolaridad Estructural


Leonid Savin, The Postil Magazine

Si observamos el estado del sistema internacional moderno, podemos concluir sin lugar a dudas que se encuentra en una etapa de transición, con procesos de transformación que afectan a la economía, la política, la geopolítica, las normas jurídicas e incluso las religiones. Dicho esto, también se habló de un período de transición en la década de 1990, cuando se derrumbó el sistema bipolar.

¿Cuáles son las diferencias fundamentales entre la transición actual y la anterior, y hacia dónde se dirige el sistema? Los países occidentales hablan ahora de la necesidad de preservar un «orden basado en normas», que remontan al final de la Segunda Guerra Mundial y al surgimiento del modelo de economía internacional de Bretton Woods.

Esta posición muestra claramente que el periodo de transición anterior no afectaba a este orden occidental, sino que tenía como objetivo cambiar los regímenes de aquellos países que se oponían o criticaban el modelo capitalista en economía y el liberalismo en política. En aquel momento, Occidente hablaba con entusiasmo de la transición del autoritarismo a la democracia y ofrecía, o más bien imponía, su visión de la estructura del Estado y las relaciones internacionales.

Al mismo tiempo, Occidente, especialmente Estados Unidos, apoyaba activamente las autocracias en Oriente Medio y otras regiones, siempre que siguieran la política del Consenso de Washington. Esta doble moral persiste hasta hoy, como lo demuestra el apoyo de Occidente a la política de genocidio descarado de Israel contra los palestinos y su crítica paralela a Rusia, que desde 2014 aboga por la protección de los derechos de los civiles en Ucrania, incluido el derecho a hablar su lengua materna, el ruso.

LinkWithin

Blog Widget by LinkWithin