martes, 8 de julio de 2025

Es hora de una nueva revolución estadounidense

La bandera invertida es una señal de socorro. Esta ondeó en la manifestación "Manos Fuera" en Olympia, Washington, el 5 de abril. Crédito: Wikipedia Commons


Patrick Mazza, Counter Punch

La República Constitucional en peligro

Otro 4 de julio. Han pasado 249 años desde la declaración de la independencia en Filadelfia, a un año de cumplirse un cuarto de milenio de existencia nacional estadounidense. Esta noche subiré a mi terraza con vistas al lago Union y veré los fuegos artificiales de Seattle. No me perdería el espectáculo, pero este año no hay mucho que celebrar.

Es un momento en el que es incierto si la república constitucional sobrevivirá de alguna forma reconocible para cuando se celebre el 250.º aniversario de la nación . Un fallo de la Corte Suprema del pasado julio otorgó inmunidad penal por las acciones presidenciales realizadas en el marco de sus funciones oficiales. Una decisión reciente despojó a los tribunales de distrito de la facultad de dictar fallos que afectan a toda la nación, revocando decisiones que limitarían la facultad de la administración Trump para revocar la ciudadanía por nacimiento. Ahora debemos esperar que una Corte Suprema derechista dicte sentencia a favor de la nación.

Estas decisiones fueron tomadas por jueces seleccionados por la Sociedad Federalista, que defiende la doctrina del ejecutivo unitario. Esta establece que todos los poderes del poder ejecutivo residen en el presidente. Las órdenes ejecutivas de Trump, que buscan eliminar la independencia de las agencias reguladoras, se ajustan a esta doctrina. Al igual que las dos decisiones recientes, que otorgan un poder casi desmedido a un hombre inclinado a ir más allá de los límites legales.

Israel, Estados Unidos e Irán: la Guerra acaba de comenzar

El viejo sueño neoconservador de rediseñar Oriente Medio mediante una serie de cambios de régimen que beneficien a Estados Unidos e Israel, archivado durante una década, ha vuelto a cobrar protagonismo
El bombardero B-2 Spirit preparándose para la Operación Midnight Hammer en la Base Aérea Whiteman, Missouri, el 22 de junio de 2025. Foto: AFP


Roberto Iannuzzi. Intelligence for the People

El repentino alto el fuego ‘impuesto’ a Israel e Irán el pasado 24 de junio por el presidente estadounidense Donald Trump, en lo que muchos han rebautizado como “la guerra de los doce días”, probablemente no marca el fin de las hostilidades, sino el comienzo de un conflicto más amplio y peligroso por la hegemonía en Oriente Medio, con posibles ramificaciones globales.

Los doce días de conflicto que hemos presenciado constituyen un salto cualitativo desestabilizador en la confrontación entre Israel e Irán, que ha pasado de la “guerra en la sombra” de las últimas décadas a un enfrentamiento militar directo.

En el primer caso, Irán había preocupado a Israel sobre todo a través de sus aliados regionales, en primer lugar, Hamás y Hezbolá. Israel, por su parte, había llevado a cabo una serie de operaciones encubiertas —acciones de sabotaje y asesinatos selectivos— en territorio iraní, a menudo aprovechándose de socios locales.

En el segundo, los dos países se han atacado mutuamente con ataques militares directos (aunque a distancia, ya que no son países limítrofes). Los primeros indicios de este salto cualitativo se produjeron con los «intercambios de misiles» entre ambos países en abril y octubre de 2024.

Tanto en la ‘guerra en la sombra’ de las últimas décadas como en el enfrentamiento directo que concluyó el 24 de junio, Israel ha contado con el apoyo de Estados Unidos.

lunes, 7 de julio de 2025

Trump se desdobla entre su pulsión exterminadora y su yo mesiánico

El análisis de la coyuntura, tras derrumbarse algunos mitos y mentiras, deja varias conclusiones de tipo provisional

Carlos Fazio, La Haine

En sólo tres días, del 21 y 23 de junio, una alocada y frenética sucesión de hechos que incluyó el bombardeo de tres centrales nucleares pacíficas iraníes, puso al mundo al borde de una gran conflagración bélica y culminó con un inestable y transitorio cese al fuego entre Irán y el eje EEUU/Israel que podría derivar en una guerra de desgaste con implicaciones geopolíticas de signo incierto. No obstante -y más allá del reality show protagonizado urbi et orbi por Trump, que incluyó una histriónica campaña de intoxicación propagandística-, el análisis de la coyuntura, tras derrumbarse algunos mitos y mentiras, deja varias conclusiones de tipo provisional.

En particular, que Irán y el régimen de los ayatolás son un hueso duro de roer para la potencia imperial y sus vasallos; el tan cacareado Domo de Hierro que garantizaba la seguridad de Israel resultó un fiasco, y según una evaluación temprana de la Agencia de Inteligencia de Defensa y el Comando Central de EEUU -presuntamente filtrada por Israel y difundida por CNN, NBC News y The New York Times-, los ataques a las instalaciones de Fordo, Natanz e Isfahán no lograron destruir los componentes centrales del programa atómico de Teherán y probablemente solo lo retrasaron seis meses, lo que contradice los categóricos dichos de Trump y el Pentágono de que la operación militar tuvo un "éxito abrumador" y efectos similares a los de... ¡Hiroshima y Nagasaki!

Trump, Netanyahu y la ruptura limpia

El 21 de junio la guerra infinita del Estado imperial dio un nuevo giro. Como adelantó Seymour Hersh dos días antes de los hechos, tras sucumbir a las presiones del Estado profundo (deep state) y ordenar atacar de manera artera e ilegal tres instalaciones nucleares pacíficas de Irán, el presidente Donald Trump escaló la guerra de agresión iniciada, con su consentimiento, por el subimperialismo israelí en Medio Oriente.

La estafa de la green economy. Del capitalismo gris al capitalismo verde


Diego Fusaro, Posmodernia

Retomando en clave cromática la exploración dialéctica que, siguiendo las huellas de Costanzo Preve, hemos plasmado en Minima mercatalia (2012), el capitalismo dialéctico de la fase manufacturera y, posteriormente, fordista (desde la Revolución Industrial hasta los años Setenta del Siglo XX) sería “gris”, articulado sobre la explotación sin límites y sin medida del medio ambiente. Gris, por cierto, como las chimeneas del Londres de Marx y del Turín de Gramsci.

Por su parte, el nuevo capitalismo absoluto-totalitario (o, simplemente, turbocapitalismo), tal como viene esculpiéndose a partir de los años Setenta del “siglo corto”, acelerando su marcha triunfal tras la caída del Muro de Berlín y la ignominiosa implosión de la Unión Soviética, sería “arcoíris” y “verde”. Arcoíris ya que, como se ha evidenciado extensamente en nuestro estudio Demofobia (2023), se sustenta sobre la desregulación económica, antropológica y consumista, por tanto sobre el libre consumo y sobre las libres costumbres, así como sobre el deseo anómico pero siempre regimentado en la esfera consumista (con la redefinición de los propios derechos como caprichos del consumo, según el esquema del bazar de los rainbow rights –derechos arcoíris-); y es verde, porque metaboliza la naciente y cada vez más difusa sensibilidad medioambiental y la desvía hacia sus circuitos, reconfigurando (y potenciando) el ciclo de la producción, reforzando el propio consenso y por último, pero no menos importante, utilizando como método de gobierno la plataforma green.

Esta tránsito, desde el grey capitalism industrialista, represivo y fordista al nuevo capitalismo absoluto-totalitario rainbow y green, se puede entender como una profundización y como una intensificación de la lógica de la valorización del valor, que logra metabolizar y, además, obtener beneficio de las reales reivindicaciones contestatarias –tanto sociales como ecológicas– iniciadas desde el Sesentayocho y, después, maduradas durante los años Setenta.

Cómo la alianza entre "Israel" y Estados Unidos destruyó el derecho internacional y el sistema de la ONU

Los ataques conjuntos de Estados Unidos e "Israel" contra Irán marcan el colapso del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial, con flagrantes violaciones de la Carta de las Naciones Unidas, desprecio por el derecho internacional y el silenciamiento de las instituciones globales destinadas a defender la paz y la justicia

Robert Inlakesh, Al Mayadeen

Los ataques conjuntos de Estados Unidos e "Israel" contra Irán fueron el último clavo en el ataúd del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial. La Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional han sido sistemáticamente desmantelados durante los últimos 21 meses, pero incluso el secretario general guardó silencio en el momento de la verdad.

El 13 de junio, el ataque sorpresa israelí contra la República Islámica de Irán representó una clara violación del Artículo 2(4) de la Carta de las Naciones Unidas. Posteriormente, el 22 de junio, Estados Unidos hizo lo mismo.

En 2003, la decisión estadounidense de invadir Irak generó una indignación generalizada. La decisión de derrocar al gobierno del presidente iraquí Saddam Hussein carecía de la resolución pertinente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) que permitiera el asalto militar.

A pesar de la falta de culpabilidad de la administración Bush Jr. en ese momento, el entonces secretario general de la ONU, Kofi Annan, declaró que Estados Unidos había violado la Carta de la ONU y la medida también fue precedida por algunas de las protestas contra la guerra más grandes del mundo.

domingo, 6 de julio de 2025

En una época de crisis económica y reacción populista lo que necesitamos es Marxismo


Yanis Varoufakis, SinPermiso

Una joven a la que conocí no hace mucho me comentó que no era tanto la existencia del mal en estado puro lo que le sacaba de quicio, sino más bien las personas o instituciones con capacidad para hacer el bien que, por el contrario, acababan perjudicando a la humanidad. Su reflexión me hizo pensar en Karl Marx, cuya disputa con el capitalismo era precisamente esa: no tanto el que fuera explotador como el que nos deshumanizara y alienara a despecho de ser una fuerza tan progresista.

Los sistemas sociales anteriores podían ser más opresivos o explotadores que el capitalismo. Sin embargo, sólo bajo el capitalismo hemos estado los seres humanos tan completamente alienados respecto a nuestros productos y nuestro entorno, tan divorciados de nuestro trabajo, tan despojados incluso de un mínimo de control sobre lo que pensamos y hacemos. El capitalismo, especialmente después de su fase tecnofeudal, nos ha convertido a todos en una versión de Calibán o Shylock: mónadas en un archipiélago de seres aislados, cuya calidad de vida está inversamente relacionada con la abundancia de artilugios que produce nuestra maquinaria de última generación.

Esta semana, junto con otros políticos, escritores y pensadores, participaré en el festival Marxism 2025 en Londres, y una de las cuestiones que me ocupan es la forma en que los jóvenes de hoy sienten claramente esta alienación que identificó Marx. Pero la reacción contra los inmigrantes y las políticas identitarias -por no mencionar la distorsión algorítmica de sus voces- les paraliza. Y aquí puede volver a entrar Marx con consejos sobre cómo superar esta parálisis, buenos consejos que yacen enterrados bajo las arenas del tiempo.

Tomemos el argumento de que las minorías que viven en Occidente deben asimilarse para que no acabemos siendo una sociedad de extraños. Cuando tenía Marx 25 años, leyó un libro de Bruno Bauer, pensador al que respetaba, en el que defendía que, para acceder al derecho a la ciudadanía, debían los judíos alemanes renunciar al judaísmo.

Chile: triunfo del PC y oportunidad en un escenario electoral adverso

Jeannette Jara arrasó en todo el país, desplazando a la ex Concertación y al Frente Amplio. Si llegara a triunfar en las presidenciales de noviembre, sería un hito que iría a contramano del clima político que domina hoy América Latina.

Karina Nohales y Javiera Manzi, Jacobin

El domingo 29 de junio se realizaron en Chile las primarias para la elección presidencial que se vota en noviembre de este año. Fue una primaria de la coalición de gobierno donde participaron únicamente los partidos oficialistas, dado que la derecha no llegó a acuerdo para concurrir conjuntamente ni para inscribirse como pacto. Este es un hecho crucial: es la primera vez que participa un solo bloque político en las primarias presidenciales desde que se instauró el sistema de elecciones primarias en 2012.

Jeannette Jara Román, candidata del Partido Comunista y ex ministra del Trabajo del gobierno de Boric, se impuso con el 60% de los votos —unos 825 mil— ganando en todas las regiones del país. El aplastante porcentaje obtenido por Jara contrasta con el escaso 28% (385.379 votos) obtenido por Carolina Tohá —ex ministra del Interior y Seguridad Pública del actual gobierno— y candidata de la alianza Socialismo Democrático conformada por el Partido por la Democracia y el Partido Socialista. La derrota de Tohá, quien de acuerdo a las encuestas partió la carrera como favorita, viene a refrendar el ya asentado camino de retroceso electoral del llamado centro político, encarnado por los partidos de la ex Concertación.

Por su parte, Gonzalo Winter, diputado y militante del Frente Amplio —el partido del presidente Boric—, obtuvo apenas un 9% de los votos. El partido de gobierno llegó a la antesala de las primarias sin una candidatura propia, tras haber apostado hasta último minuto por una eventual postulación de Michelle Bachelet (PS), opción que fue finalmente descartada por la ex presidenta. Luego de una sucesión de declinaciones por parte de otras figuras del Frente Amplio, el conglomerado terminó por impulsar al diputado Winter —quien también había rechazado inicialmente ser candidato— a asumir la tarea. Con más de 60 mil militantes, la candidatura del partido presidencial alcanzó apenas 123.829 votos en esta primaria, lo que constituye una derrota clara para ese sector del oficialismo. Finalmente, Jaime Mulet, diputado de la Federación Regionalista Verde Social y ex militante democratacristiano obtuvo un predecible cuarto y último lugar con el 2,7% de los votos (37.659).

Con este resultado, de manera inédita, el Partido Comunista de Chile —casi ausente del sistema político hasta hace poco más de diez años— pasa a encabezar la coalición de centroizquierda, desplazando tanto a los partidos que tradicionalmente ejercieron ese liderazgo como a quienes lo han liderado recientemente.

Ha llegado el momento de la paz global en Oriente Medio

La solución es clara: es hora de que Estados Unidos reconozca que sus intereses estratégicos exigen una ruptura decisiva con la estrategia destructiva de Israel

Jeffrey D. Sachs, Sinistra in Rete

El ataque de Israel y Estados Unidos contra Irán ha tenido dos efectos significativos. Primero, ha vuelto a exponer la causa fundamental de la agitación en la región: el plan de Israel de "reestructurar Oriente Medio" mediante un cambio de régimen, con el fin de mantener su dominio e impedir la creación de un Estado palestino. Segundo, ha puesto de relieve la futilidad e imprudencia de esta estrategia. El único camino hacia la paz es un acuerdo integral que aborde la cuestión del Estado palestino, la seguridad de Israel, el programa nuclear pacífico de Irán y la recuperación económica de la región.

Israel pretende derrocar al gobierno iraní porque Irán ha apoyado a sus aliados y a actores no estatales alineados con los palestinos. Israel también ha socavado sistemáticamente la diplomacia entre Estados Unidos e Irán en relación con el programa nuclear iraní.

En lugar de guerras interminables, la seguridad de Israel se puede garantizar con dos medidas diplomáticas claves: poner fin a la militancia mediante el establecimiento de un Estado palestino con las garantías del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y levantar las sanciones contra Irán a cambio de un programa nuclear pacífico y verificable.

La negativa del gobierno de extrema derecha israelí a aceptar un Estado palestino es la raíz del problema.

sábado, 5 de julio de 2025

Rusia reconoce a los talibanes: ¿Qué otros países pueden seguir su ejemplo?

Desde China hasta Irán, varios países han estado en contacto con los talibanes. Ambos países podrían ser los siguientes.
El embajador ruso en Afganistan Dmitry Zhirnov y el ministro de Asuntos Exteriores de Afganistan Amir Khan Muttaqi, este jueves en Kabul

Sarah Shamim, Al Jazeera

Rusia se ha convertido en el primer país en aceptar al gobierno talibán en Afganistán desde que el grupo tomó el poder en 2021, tras años de compromiso más silencioso y marcando un giro dramático respecto de las profundas hostilidades que marcaron sus vínculos durante el primer período del grupo en el poder.

Desde que los talibanes irrumpieron en Kabul en agosto de hace cuatro años, arrebatando el poder al entonces presidente Ashraf Ghani, varias naciones, incluidas algunas que históricamente los han considerado enemigos, han tendido un puente con ellos. Sin embargo, hasta el jueves, nadie los había reconocido formalmente.

Entonces, ¿qué hizo exactamente Rusia? ¿La acción de Moscú allanará el camino para que otros también inicien relaciones diplomáticas plenas con los talibanes?

¿Qué dijo Rusia?

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia publicó un comunicado diciendo que el reconocimiento por parte de Moscú del gobierno talibán allanará el camino para la cooperación bilateral con Afganistán.
“Creemos que el acto de reconocimiento oficial del gobierno del Emirato Islámico de Afganistán dará impulso al desarrollo de una cooperación bilateral fructífera entre nuestros países en diversos campos”, señala el comunicado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores dijo que buscará cooperación en energía, transporte, agricultura e infraestructura.

El ángel de la historia como símbolo de la Resistencia

El anterior presidente iraní, Ebrahim Raisi, apostó por mirar hacia el este, hacia la integración euroasiática. La actual presidencia de Pezeshkian, más dócil, intentó mirar hacia el oeste

Pepe Escobar, Strategic Culture

La guerra implacable será larga y sangrienta. Sin embargo, el Ángel de la Historia parece haber recuperado fuerzas.

Es uno de los pasajes más fascinantes de la historia del conocimiento. En la novena de sus Tesis sobre la filosofía de la historia, Walter Benjamin —figura judía, trágica y genio solitario— analiza la inquietante pintura de Paul Klee Angelus Novus y explica gráficamente a la posteridad el drama al que se enfrenta el ángel de la historia:
Su rostro está vuelto hacia el pasado. Donde nosotros vemos una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única que acumula los escombros y los lanza delante de sus pies. El ángel querría quedarse, despertar a los muertos y recomponer lo que ha sido destrozado. Pero una tormenta sopla desde el paraíso y se ha enredado en sus alas con tal violencia que el ángel ya no puede cerrarlas. La tormenta lo empuja hacia un futuro al que da la espalda, mientras que la pila de escombros ante él se hace aún más alta. Esta tormenta es lo que se ha llamado progreso.
Ha llegado el momento de ir más allá de lo que puede leerse como un paralelismo cristiano muy apocalíptico entre la divinidad y la retribución violenta. Como detalló Alastair Crooke en su asombrosamente perspicaz libro de 2010, 'Resistance: The Essence of the Islamist Revolution', fue la necesidad de frenar las furias de la violencia “inspirada por Dios” lo que llevó a Hobbes a conceptualizar el Leviatán, donde abogaba por un contrato social entre el individuo y un gobierno necesariamente fuerte e implacable.

Además, fue la versión hobbesiana del contrato social la que sentó las bases para que John Locke afirmara una dudosa “bondad natural” de la humanidad, acompañada de una “búsqueda de la felicidad” muy privada y del bienestar general que se fusionaban alegremente gracias a la obra de una mano invisible.

Esta falacia/cuento de hadas moldeó el pensamiento occidental durante los siguientes 300 años.

El fin de la supuesta supremacía moral de Occidente


Andrea Zhok, Arianna Editrice

Mientras crece la tensión en Oriente Medio y la posibilidad de una guerra total, sin exclusión de golpes, se hace cada vez más realista, una consideración cultural de carácter general podría parecer fuera de lugar, pero creo que es útil para evaluar los acontecimientos a largo plazo.

En todos los principales conflictos actuales asistimos a una configuración de oposición bastante clara, con pocos casos ambiguos: la línea divisoria es aquella en la que Occidente, culturalmente hegemónico por los Estados Unidos de América, se opone a todo el mundo que no está directa o indirectamente sometido a él.

Se trata, es decir, de una franca oposición a lo largo de LÍNEAS DE PODER en la que un «imperio» consolidado se opone a otros polos de poder autoritarios no sometidos (Rusia, China, Irán, etc.).

Pero todo poder necesita siempre una COBERTURA IDEAL, ya que todo poder requiere un cierto grado de consentimiento generalizado de sus súbditos: el poder solo puede ejercerse en forma de control y represión hasta cierto punto, pero para la gran mayoría de la población debe valer una adhesión ideal máxima.

La cobertura ideal de los polos de resistencia antioccidental es variada. Salvo una cierta desconfianza general hacia la idea del «mercado autorregulado», no existe una ideología común entre China, Rusia, Irán, Venezuela, Corea del Norte, Sudáfrica, etc. Su única «ideología» común es el deseo de poder desarrollarse de forma autónoma, sobre una base regional, según sus propias líneas de desarrollo cultural, sin interferencias externas. Esto no los convierte necesariamente en abanderados de la paz, ya que siempre hay disparidades de proyectos incluso en el plano de las relaciones regionales, pero en cualquier caso hace que todos estos bloques sean reacios a las proyecciones agresivas globales.

viernes, 4 de julio de 2025

Lucrarse con el genocidio

El Informe Albanese :: El genocidio requiere de miles de millones de dólares para sostenerse. El régimen sionista no podría llevar a cabo su matanza masiva de palestinos sin este ecosistema

Chris Hedges, La Haine

La guerra es un negocio. El genocidio también. El último informe presentado por Francesca Albanese, Relatora Especial sobre los Territorios Palestinos Ocupados, enumera 48 empresas e instituciones, entre las que se encuentran Palantir Technologies Inc., Lockheed Martin, Alphabet Inc., Amazon, International Business Machine Corporation (IBM), Caterpillar Inc., Microsoft Corporation, CAF, Sidenor y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), junto con bancos y empresas financieras como Blackrock, aseguradoras, empresas inmobiliarias y organizaciones benéficas, que, en violación del derecho internacional, están obteniendo miles de millones de dólares gracias a la ocupación y el genocidio de los palestinos.

El informe, que incluye una base de datos de más de 1.000 entidades corporativas que colaboran con Israel, exige a estas empresas e instituciones que rompan sus vínculos con el régimen de Netanyahu o que rindan cuentas por su complicidad en crímenes de guerra. Describe la «ocupación eterna» de Israel como «el campo de pruebas ideal para los fabricantes de armas y las grandes empresas tecnológicas, ya que proporciona una oferta y una demanda significativas, poca supervisión y cero responsabilidad, mientras que los inversores y las instituciones públicas y privadas se benefician libremente».

Los juicios a los industriales tras el Holocausto y la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica sentaron las bases legales para reconocer la responsabilidad penal de las instituciones y empresas que participan en crímenes internacionales. Este nuevo informe deja claro que las decisiones de la Corte Internacional de Justicia obligan a las entidades a «no participar y/o retirarse total e incondicionalmente de cualquier acuerdo relacionado, y a garantizar que cualquier compromiso con los palestinos permita su autodeterminación».

«El genocidio en Gaza no ha cesado porque es lucrativo, porque es rentable para demasiadas personas», me dijo Albanese. «Es un negocio. Hay entidades corporativas, incluso de Estados amigos de Palestina, que durante décadas han hecho negocios y obtenido beneficios de la economía de la ocupación. Israel siempre ha explotado la tierra, los recursos y la vida de los palestinos. Los beneficios han continuado e incluso aumentado a medida que la economía de la ocupación se ha transformado en una economía de genocidio».

El "perro loco"

…Israel es un poco como el perro loco de Estados Unidos. No siempre es obediente y a menudo intenta escapar al control, metiendo a Washington en líos. Pero no se le puede abandonar a su suerte, y lo sabe.

Enrico Tomaselli, Giubbe Rosse News

¿Son los Estados Unidos quienes dirigen a Israel, que es su dócil instrumento para controlar Oriente Medio, o es al contrario Israel quien controla de facto a los Estados Unidos, gracias también a la acción capilar de la AIPAC 1, que entre financiaciones y ostracismos ad hoc tiene en sus manos todo el Congreso?

Desde hace mucho tiempo existe un acalorado debate sobre la relación entre Estados Unidos e Israel, sobre la naturaleza de esta relación, que ciertamente no puede resumirse simplemente en términos geopolíticos.

La opinión predominante, al menos en los círculos de la llamada “disidencia”, parece ser que son los EEUU quienes llevan las riendas del mando y, como siempre en estos casos, una vez asumida una tesis, se termina interpretando cada hecho como coherente con la misma.

Mi opinión personal al respecto es que la naturaleza de esta relación es, en realidad, mucho más compleja de lo que puede resumirse en una elección binaria, A o B. Y que, en última instancia, ambos tienen poderosos instrumentos para condicionar las decisiones del otro, así como, en consecuencia, ambos se necesitan mutuamente.

El reciente conflicto con Irán, la llamada “guerra de los 12 días”, es una excelente oportunidad para verificar estas diferentes tesis.

Lo que podemos dar por seguro es que Washington sabía que Tel Aviv estaba preparando el ataque. Y, obviamente, esto puede interpretarse de diferentes maneras. Puede significar que la negociación iniciada por Witkoff con la mediación de Qatar no era, desde el principio, más que una cortina de humo para encubrir el ataque.

jueves, 3 de julio de 2025

El capitalismo financiero es más peligroso que nunca

Se suponía que la crisis de 2008 auguraba el fin del capitalismo financiero ultraespeculativo. Sin embargo, los actores financieros salieron fortalecidos y el capital ficticio supone una amenaza mayor que nunca para la estabilidad económica mundial

Matthias Schmelzer, Jacobin

El texto que sigue es un fragmento adaptado de Freedom for Capital, Not People: The Mont Pèlerin Society and the Origins of the Neoliberal Monetary Order, disponible en Verso Books.

Algunos autores tomaron el período posterior a la crisis del capitalismo financiero de 2008 como el «fin del neoliberalismo» o el advenimiento del «pos-neoliberalismo». Otros lo describieron como una versión «mutante» o «zombi» de un neoliberalismo que, en realidad, está «medio muerto, medio vivo».

En una era de creciente proteccionismo, ideología de derecha y desglobalización, las ideologías neoliberales sin duda sufrieron un revés. Pero también se rearticularon forjando nuevas alianzas y adoptando formas novedosas. Cabe destacar tres dimensiones de la coyuntura actual.

La política del dinero

Hoy, como en la década de 1960, hay un enorme interés por la forma que adopta el dinero como factor central en la política y la vida social. La política monetaria es hoy más que nunca una cuestión política que interpela directamente incluso a quienes no se interesan por sus arcanos. Hay motivos para pensar que el sistema global de dinero y finanzas se está acercando a un umbral disruptivo de importancia histórica, con el potencial de transformar la manera en que las sociedades invierten, se aseguran y comercian.

Lo que no se hace por amor a la libertad

¡Qué no se hace para liberar a las mujeres afganas! 200 mil muertes y 20 años de ocupación, y todo porque sentimos el imperioso deber moral de exportar nuestros valores. Con un éxito evidente

Andrea Zhok, Sinistra in Rete

Un rápido recorrido por las páginas de los principales periódicos, noticieros y programas de entrevistas muestra cómo ha comenzado la calma para los caballos de tiro del periodismo europeo: "¡Es la hora del disidente iraní!". Así, desde hace unos días se ha convocado un concurso para entrevistar a exiliados y disidentes iraníes, para dar voz, con una mirada contrita y dolorosa, a su sufrimiento espiritual y material, en el sagrado nombre de la Libertad.

El patrón es siempre el mismo: desde la época de los disidentes rusos, pasando por los exiliados cubanos, hasta los refugiados libios, iraquíes y sirios, etc. Es como andar en bicicleta: una vez que aprendes a hacerlo, puedes hacerlo con los ojos cerrados. Alimenta y facilita económicamente, con permisos especiales de residencia, etc., la creación de redes de exiliados, que deben alimentar la narrativa según la cual el país X, que nos gustaría desmantelar, no es más que la enésima encarnación del Mal a exterminar.

Simultáneamente, se ejercen todas las presiones externas para hacer la vida en el país de origen lo más miserable posible, con el fin de aumentar el número de personas descontentas. Si todo funciona correctamente, tarde o temprano la opinión pública está lo suficientemente preparada como para justificar cualquier truco sucio, siempre que sea en detrimento de esa encarnación del Mal, desde Playa Girón (Bahía de Cochinos según los invasores gringos) hasta el bombardeo de Bagdad.

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