lunes, 10 de noviembre de 2025

La deuda con Armand Mattelart

Si hoy hablamos de “colonialismo mediático”, de “imperialismo cultural”, de “ecología de los flujos informativos”, es porque Mattelart nos dio los instrumentos conceptuales para pensar estos procesos

Fernando Buen Abad, La Jornada

Armand Mattelart es uno de esos investigadores que desbaratan las comodidades teóricas y obligan a pensar la comunicación, no como técnica ni como adorno cultural, sino como campo de lucha, como dispositivo de poder, como territorio de disputa por el sentido. Su trayectoria representa una síntesis ejemplar de lucidez histórica y capacidad de desnaturalizar las tramas ideológicas que sostienen el orden dominante. No permitió que la teoría se divorciara de la praxis ni que la crítica se convirtiera en refugio académico. Nuestra deuda con él es enorme, no sólo por sus textos, sino por el impulso emancipador que le dio a la crítica de la comunicación en toda América Latina y el mundo.

Mattelart nos enseñó que el sistema de comunicación mundial no es neutro ni espontáneo, sino el resultado de una historia de acumulación capitalista, de una organización material de los flujos simbólicos al servicio de la dominación. Nos enseñó que la comunicación es una estructura que acompaña, reproduce y legitima las relaciones de poder del capitalismo global. Desde sus primeros trabajos con Michèle Mattelart, analizando la industria cultural y la ideología de los medios, hasta sus estudios sobre la geopolítica de la información, supo situar el problema comunicacional en el núcleo mismo de la economía política. Si hoy hablamos de “colonialismo mediático”, de “imperialismo cultural”, de “economía política de la comunicación” o de “ecología de los flujos informativos”, es porque Mattelart nos dio los instrumentos conceptuales para pensar estos procesos sin caer en la ingenuidad técnica ni en el fatalismo culturalista.

El peligro de la amnesia histórica y el rearme de Alemania

Al final, todo tendrá que terminar como antes… reescribiendo la historia, absolviendo a los criminales y encarcelando a las víctimas

Hugo Dionisio, Strategic Culture

Hay momentos en la historia en que la sensación de déjà vu es tan intensa que nos llega el olor a naftalina de uniformes guardados y raciones de combate en descomposición, esperando tiempos mejores cuando la memoria no sobrevive al paso del tiempo o cuando, al sobrevivir, el olvido inducido es tan abrumador que quien recuerda corre el riesgo de parecer más loco que sabio. Quienes recuerdan más allá del presente evidente suelen ser tachados de mentirosos.

Algunos dicen que la historia se repite; otros, que no. Quizás ambos tengan razón, ya que no se repite de la misma manera, pero las variables fundamentales de la historia humana se comportan cíclicamente y, en ese sentido, operan una suerte de repetición de contextos materiales, que resulta del hecho de que, en cada contexto social, en cada época histórica, los constituyentes fundamentales del movimiento son los mismos, idénticos, se repiten, solo que incorporan distintas formas. El mismo cuerpo, distinta vestimenta.

Precisamente por eso esta época se parece tanto a otra de hace cien años. Las diferencias son muchas, pues mucho ha cambiado —y mejorado— desde entonces, pero, cien años después, tras el fracaso del salto civilizatorio que pretendían quienes lucharon por derrocar el capitalismo en Occidente, nos enfrentamos, una y otra vez, al mismo tipo de problemas.

domingo, 9 de noviembre de 2025

Pánico en Londres y Wall Street: China abandona el PIB como métrica de la economía mientras Rusia rompe con la disuasión militar clásica

El orden unipolar occidental se descompone mientras surgen nuevas leyes de causalidad política desde la multipolaridad: China sustituye el PIB por la innovación como motor del progreso, Rusia consolida el poder estratégico con sus adelantos militares, y Occidente se hunde en la crisis financiera causada por su economía de casino. La convergencia de estos factores anuncia que el antiguo orden económico y militar ya no es viable, y que la única salida consiste en una arquitectura global basada en la cooperación estratégica y la supervivencia mutua.

José Luis Preciado, Mente Alternativa

En un informe reciente publicado por Executive Intelligence Review, el geoestratega Dennis Small (1) desarrolla un análisis de gran alcance sobre el viraje económico e ideológico que representa la decisión de China de abandonar el PIB como métrica de progreso, junto con los adelantos militares de Rusia. Según Small, se trata de un cambio que aterra a Londres y Wall Street, no solo por su significado técnico, sino por sus implicaciones estratégicas de fondo: China está reemplazando el paradigma monetarista por un modelo basado en la economía física, la innovación científica y el desarrollo productivo real. Rusia, por su parte, ha introducido un nuevo equilibrio estratégico con las armas Burevestnik y Poseidón, impulsadas por pequeños reactores nucleares.

En su informe, Small no se limita a exponer un dato económico; plantea una ruptura de civilización. Su discurso se articula en torno a la idea de que el eje de la economía mundial se está desplazando hacia el Sur Global, donde iniciativas como la Franja y la Ruta avanzan mientras Occidente se estanca. Este cambio, ocurre porque ni Londres ni Wall Street han logrado doblegar a Rusia ni a China en los terrenos militar, tecnológico o conceptual.

China ha desarmado la agresión económica estadounidense: la reciente conversación entre Donald Trump y Xi Jinping demostró que Washington se vio obligado a retroceder en sanciones y aranceles. La campaña económica fracasó porque la economía china ya no medirá su éxito en términos de PIB, sino de innovación, autosuficiencia y creatividad, como se anunció en el marco de la presentación del Plan Quinquenal 2026-2030, del cual hablaré más adelante.

sábado, 8 de noviembre de 2025

Imperialismo versus Bolivarismo


Gaetano Colonna, Sinistra in Rete

La historia del Occidente anglosajón encierra un pecado original: la confusión entre capitalismo e imperialismo. Así como el capitalismo no puede comprenderse sin la expansión colonial y mercantil inglesa, tampoco puede olvidarse que, a finales del siglo XIX en Gran Bretaña, la dominación sobre los pueblos del mundo comenzó a justificarse en aras de la defensa de la riqueza acumulada por la oligarquía británica.

Este pecado original se transmitió, a través de las guerras del siglo XX, al poder estadounidense; un hecho que en última instancia explica por qué ninguna administración estadounidense, independientemente de su afiliación partidista, puede renunciar a una política imperialista.

En este momento desconocemos si el gobierno de Trump atacará militarmente a Venezuela o no, pero lo que ha ocurrido durante décadas en las relaciones entre la superpotencia estadounidense y Venezuela es uno de los testimonios históricos más claros de lo que se acaba de decir.

La culpa de Venezuela, a ojos de las distintas administraciones que se han sucedido en la Casa Blanca a lo largo de las décadas, es solo una: haber intentado escapar de la dominación imperial que Estados Unidos ha ejercido sobre el continente latinoamericano desde finales del siglo XIX.

República Bolivariana

Hugo Chávez, el militar venezolano que dirigió el país desde 1999 hasta 2013, respaldado durante todo este período no tan corto por un apoyo popular incuestionable e indiscutible, además de haber configurado un sistema político que en cierto modo era una alternativa al modelo ultraliberal que imperaba en Sudamérica (y más allá...), también intentó establecer su propia base ideológica, que sigue siendo el punto de referencia para su sucesor Nicolás Maduro.

Trump y el Estado profundo: El estancamiento del Tomahawk y la ilusión de la autonomía presidencial

El tema del Tomahawk es vital para determinar el futuro político de Donald Trump

Lucas Leiroz, Strategic Culture

La actual controversia sobre la posible entrega de misiles Tomahawk a Ucrania reaviva un debate crucial en la política estadounidense: ¿hasta qué punto controla realmente el presidente de Estados Unidos las decisiones estratégicas de su país? Este episodio sugiere que Donald Trump, a pesar de su retórica de independencia y su supuesto deseo de un “acercamiento pragmático” con Moscú, sigue sujeto a las limitaciones del llamado Estado profundo: la estructura burocrático-corporativa-militar que ha dictado el rumbo de la política exterior de Washington durante décadas.

Según fuentes de medios occidentales, el Pentágono había dado luz verde a la Casa Blanca para liberar los misiles Tomahawk, argumentando que la transferencia no perjudicaría las reservas estadounidenses. Sin embargo, la decisión final recaería en Trump. Inicialmente, el presidente indicó que no tenía intención de enviar los misiles, afirmando que «no podemos renunciar a lo que necesitamos para proteger nuestro país». No obstante, pocos días después cambió de opinión, y luego volvió a cambiarla tras una conversación telefónica con el presidente ruso Vladímir Putin.

Esta oscilación refleja, más que una indecisión personal, la tensión entre dos proyectos de poder contrapuestos dentro de Estados Unidos. Por un lado, Trump busca mantener una política exterior más moderada, centrada en la recuperación económica nacional y en evitar la tensión de una confrontación directa con Rusia. Por otro lado, el complejo militar-industrial y sus aliados en el Congreso, los medios de comunicación y los servicios de inteligencia siguen presionando para que se intensifique la guerra en Ucrania.

viernes, 7 de noviembre de 2025

La caída de Sarkozy en la corrupción y la arrogancia


Halim Gençoğlu, Geopolitika

El legado de Sarkozy es sin duda una mancha en la democracia francesa. El escándalo de Libia es quizás la acusación más grave contra la integridad moral de Sarkozy. Los fiscales afirmaron que su campaña de 2007 recibió 50 millones de euros del régimen de Gadafi, facilitados por intermediarios como Ziad Takieddine, fondos que supuestamente fueron recompensados con favores diplomáticos como la visita de Gadafi a París en 2007 y acuerdos armamentísticos. Pruebas como diarios libios, registros de transferencias de efectivo y testimonios de testigos sugieren que el equipo de Sarkozy orquestó un pacto secreto y que la intervención libia de 2011 pudo haber sido diseñada para cubrir sus huellas.

En 2025, Sarkozy fue condenado por formar una organización criminal, pero absuelto de corrupción directa, un veredicto dual que los críticos consideraron una timidez judicial. Si bien la condena a cinco años de prisión y el encarcelamiento inmediato fueron históricos, su absolución por los cargos financieros planteó dudas sobre la capacidad del poder judicial francés para hacer frente a la corrupción de las élites. Mediapart (2025) describió el caso como un reflejo de una «dinámica neocolonial», argumentando que la disposición de Sarkozy a explotar el régimen libio para su beneficio personal reflejaba la actitud extractiva histórica de Francia hacia sus antiguas colonias.

¿Estamos en el umbral de una nueva Guerra Fría Nuclear?


Misión Verdad

"Estados Unidos está cumpliendo su destino como pacificador, pero es una paz que se logra mediante la fuerza": esto lo dijo Donald Trump en su discurso ante las Naciones Unidas en septiembre de 2020.

Aquel mensaje, inspirado en la doctrina de Ronald Reagan de alcanzar la paz por medio de la fuerza, sintetizaba la esencia de su visión para este nuevo mandato.

Así, a finales de octubre de 2025, el presidente estadounidense anunció por Truth Social la reanudación de las pruebas de armas nucleares, justificando la medida con los programas de ensayo desarrollados por Rusia y China.
"Estados Unidos posee más armas nucleares que cualquier otro país. Esto se logró, incluyendo una completa modernización y renovación del arsenal existente, durante mi primer mandato. Rusia ocupa el segundo lugar, y China un distante tercer puesto, pero la situación se igualará en cinco años. Debido a los programas de pruebas de otros países, he ordenado al Departamento de Guerra que comience a probar nuestras armas nucleares en igualdad de condiciones. Este proceso comenzará de inmediato"
Con ese anuncio, Trump dejó claro que la administración estaba dando un giro importante a la política de disuasión o de guerra nuclear estadounidense.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Estupor financiero y la burbuja de todo: El FMI y expertos advierten sobre el colapso sistémico global

El FMI y Harley Schlanger advierten que la economía mundial vive un “estupor financiero” sin precedentes que podría detonar la “burbuja de todo”. Mientras el FMI diagnostica la descomposición técnica del sistema, Schlanger propone —siguiendo a Lyndon LaRouche— una reestructuración económica basada en crédito productivo e inversión real.

José Luis Preciado, Mente Alternativa

La economía mundial exhibe hoy una extraña mezcla de aparente calma y vulnerabilidad estructural: mercados en alza, rentabilidades concentradas en un puñado de empresas tecnológicas y, al mismo tiempo, un entramado de riesgos sistémicos que, acumulados, hacen patente la posibilidad de un colapso mayor al de 2008. Ese diagnóstico, técnico y contundente, fue formulado por el Fondo Monetario Internacional en su Global Financial Stability Report (1) y su World Economic Outlook (2) de octubre y noviembre de 2025, que advierten sobre valoraciones estiradas, creciente papel de instituciones no bancarias (NBFI), presiones en mercados de deuda soberana y un reordenamiento de correlaciones y mecanismos que antes servían de “colchón” al sistema financiero. El FMI enfatiza que las herramientas tradicionales de defensa (espacio fiscal, margen de maniobra de bancos centrales, separación de riesgos) se han reducido, dejando al sistema más expuesto a contagios y fallas de mercado.

Esa constatación técnica encuentra eco —y añade dimensión política— en un par de análisis recientes (3, 4) del historiador Harley Schlanger, de la Organización LaRouche. Schlanger resume el fenómeno en términos coloquiales pero contundentes: la “burbuja de todo” combina activos sobrevalorados, apalancamiento extremo fuera de balance y una cultura financiera que sustituye inversión productiva por apuestas especulativas. Para Schlanger, las similitudes con 2008 (hipotecas subprime) y la crisis de las RePo en 2021 no son analogías superficiales: son lecciones ignoradas. Cuando los banqueros y los grandes gestores financieros se encuentran acorralados, la Historia muestra que las respuestas políticas tienden a proteger activos financieros mediante mayor deuda y, en última instancia, redirigir recursos hacia preparativos militares y geopolíticos —una dinámica que, según Schlanger, aumenta el riesgo de conflictos internacionales.

Cómo Zohran Mamdani triunfó sobre un establishment decrépito

Zohran Mamdani llevó a cabo una excelente campaña. Pero su victoria fue posible gracias a una década de arduo trabajo electoral por parte de los socialistas democráticos de la ciudad de Nueva York y a la disfunción estructural del establishment político

Michael Kinnucan, Jacobin

La asombrosa victoria de Zohran Mamdani en las elecciones a la alcaldía de la ciudad de Nueva York electrificará a la izquierda en todo el país —como debe ser—. Pero ¿qué significa esta victoria para los socialistas? Siempre resulta tentador leer los resultados electorales en términos ideológicos amplios, como un índice del estado de ánimo nacional o una reivindicación de una ideología. Todos recordamos hace menos de un año, cuando la derrota de Kamala Harris mostró que una nación cada vez más antiinmigrante se desplazaba hacia la derecha —y los lectores mayores incluso recordarán que, hace cuatro años, el centrismo represivo contra el crimen de Eric Adams era el futuro del Partido Demócrata—. (Ahora la gente dice lo mismo sobre Zohran).

Pero las elecciones nunca son referendos ordenados sobre una ideología o un programa. Están determinadas en gran medida por los talentos y defectos de quien resulte ser candidato. Si Mamdani no hubiera sido elegido para la legislatura del estado de Nueva York en 2020, no habría estado en posición de postularse, y ningún candidato de talento y compromiso similares lo habría reemplazado. Si Eric Adams no hubiera sido notoriamente corrupto, bien podría estar ahora navegando hacia la victoria, y quizás no habría surgido ningún candidato serio para desafiarlo. No había ninguna garantía de que se presentara la oportunidad de postular a un socialista democrático para la alcaldía de Nueva York en 2025, ni de que, cuando esa oportunidad surgiera, existiera un candidato preparado para aprovecharla.

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Una oportunidad «histórica»: la «ganga» de invertir en muerte


Nahia Sanzo, Slavyangrad

“«La historia enseña que las guerras comienzan cuando los gobiernos creen que el precio de la agresión es barato», argumentó el presidente Ronald Reagan en 1984. Supervisó un enorme aumento del presupuesto de defensa de Estados Unidos que la Unión Soviética solo podía contrarrestar destrozando su economía. A finales de la década, el «imperio del mal» se estaba derrumbando”. Así, citando a un presidente que apoyó cada uno de los regímenes de extrema derecha en Centroamérica para utilizarlos en su guerra sucia contra el sandinismo nicaragüense, sembrando la zona de escuadrones de la muerte y permitiendo -y participando en- el tráfico de drogas para financiar la parte de Contra del escándalo Irán-Contra, es como The Economist comienza uno de sus muchos artículos de este mes dedicados a la propagada bélica y a exigir una mayor implicación de los países europeos en términos económicos. La lucha conta el imperio del mal -de todos los regímenes de la historia, fue la que liberó Auschwitz al que Estados Unidos otorgó ese calificativo- lo justificaba todo, incluso la participación en masacres como la de El Mozote, donde 553 de los casi mil asesinados eran menores de edad, y tras la que un joven Elliot Abrams, entonces subsecretario de Estado de Derechos Humanos, trató de culpar a las guerrillas, no a la Contra financiada, armada y asesorada por Washington.

Zohran Kwame Mamdani:
«Es nuestra hora de la victoria»

Bernie Sanders celebró la victoria del candidato socialista democrático con estas palabras: «Es el hacedor de uno de los mayores reveses políticos en la historia moderna de Estados Unidos. Sí, sí es posible hacer un gobierno que represente a la clase trabajadora y no al 1%.»

«Es nuestra hora de la victoria.» Esa fue una de las consignas de la campaña del alcalde electo de la ciudad de Nueva York. Y así fue. Consiguió una victoria totalmente inesperada tan solo poco meses atrás cuando irrumpió en la mediocridad del discurso de los políticos tradicionales atreviéndose a proponer dignidad para los trabajadores, vivienda asequible, transporte gratuito, mayores impuestos para las corporaciones y para los grupos de mayores ingresos.

Así culmina la disputada campaña electoral por la alcaldía de la ciudad de Nueva York que ha movilizado a los votantes en cifras récord; más de dos millones de personas acudieron a las urnas para elegir un candidato diferente a los políticos tradicionales. La victoria de Zohran Kwame Mamdani es la derrota de la clase empresarial y los millonarios que invirtieron 20 millones de dólares en las primarias y continuaron invirtiendo cifras astrónomicas en una campaña opositora signada por el racismo, la islamofobia, el odio a los inmigrantes y el miedo.

Mamdani, ciudadano estadounidense naturalizado, nacido en Uganda de padres de la India es el primer alcalde desde hace más de un siglo que no es nacido en Estados Unidos.

La vieja política exterior estadounidense está en entredicho según sus propios analistas

El viejo mundo acomodado no va a regresar. La clase dirigente estadounidense y europea no volverán a la comodidad de sus casas, con un suspiro de alivio al ver que se puede reactivar su antigua agenda.

Alastair Crooke, ex diplomático británico

La política exterior estadounidense ha estado impregnada de la arrogancia; creen que Estados Unidos ganó la Guerra Fría militarmente (en Afganistán), económicamente (con los mercados liberales) y también culturalmente (Hollywood), y que por lo tanto merece, como diceTrump, el «placer» de «gobernar el país y el mundo». Ahora, esta percepción se encuentra, por primera vez, en entredicho.

Porque esto importa

Este mes, la Organización RAND, una institución cuya sombra se ha proyectado durante mucho tiempo sobre los asuntos de política exterior de Estados Unidos, ha cuestionado la arrogancia de la Guerra Fría con respecto a China.

Aunque el informe se centra en la preocupación de Estados Unidos por la amenaza del ascenso de China, las implicaciones de cuestionar la doctrina oficial—que no se puede tolerar ningún desafío a la hegemonía estadounidense, ya sea financiera o militar— sí afectan al núcleo mismo de la práctica de la política exterior estadounidense.

La principal conclusión de RAND es que “China y Estados Unidos deberían esforzarse por lograr un modus vivendi juntos” mediante “la aceptación mutua de la legitimidad política del otro, limitando los esfuerzos por socavarse mutuamente, al menos en un grado razonable”.

martes, 4 de noviembre de 2025

Un plan de doce puntos para la guerra


Nahia Sanzo, Slavyangrad

Poco a poco, van saliendo a la luz las versiones de ambos bandos sobre qué ocurrió para que Donald Trump pasara de anunciar una cumbre con Vladimir Putin en Budapest y mostrarse felizmente optimista sobre las posibilidades de conseguir un final rápido a la guerra de Ucrania a la imposición contra Rusia de las sanciones más duras a su disposición. La versión rusa siempre ha sido clara y no se ha movido desde agosto: Moscú y Washington llegaron a “un entendimiento” en Alaska, pero los países europeos han trabajado para destruirlo. Con esta postura, el Kremlin se adhiere a la tendencia prácticamente universal de alabar a Donald Trump y achacar cualquier error a otros actores. Nada de ello explica, sin embargo, que el cambio de parecer del presidente de Estados Unidos se haya producido, en esta ocasión, sin ninguna intervención previa de los países europeos, que, al contrario que en agosto, cuando criticaron abiertamente la reunión de Alaska, se limitaron a exaltar los deseos de paz de la Casa Blanca.

La postura rusa pretende mantener abierto el diálogo con Estados Unidos, fundamentalmente porque, incluso en el peor momento de la relación Trump-Putin, el contexto va a ser más favorable que con una Unión Europea cuya política exterior está en proceso de asimilarse totalmente a la de los países bálticos o Polonia. Esta necesidad obliga a Moscú a continuar pretendiendo -o apelando a la fe para seguir creyendo- que Donald Trump es una figura positiva y dialogante en la búsqueda de la paz y a moderar sus críticas por actos como la imposición de sanciones al petróleo ruso, órdenes a los clientes del sector energético ruso de abandonarlo para adquirir energía estadounidense e ignorar que Estados Unidos contribuye a los ataques contra las infraestructuras críticas en territorio ruso y no ha cerrado completamente la puerta a enviar Tomahawks a Ucrania. Esta semana, el Pentágono ha dado la aprobación a su exportación, un paso que solo es simbólico, ya que la orden ha de llegar al presidente, pero que quiere dejar claro que la amenaza sigue sobre la mesa, a disposición de la estrategia de incentivos y amenazas que el trumpismo está aplicando en su hasta ahora fallido intento de lograr la paz entre Rusia y Ucrania.

El capitalismo está tratando de imponernos la IA

La economía actual se sostiene sobre una burbuja gigante de una industria que ya está rindiendo por debajo de las expectativas y alcanzando puntos de rendimientos decrecientes

Caitlin A. Johnstone, periodista australiana

En algún momento, el capitalismo perdió la capacidad de darnos cosas nuevas que necesitábamos y empezó a darnos cosas nuevas que no necesitábamos, y ahora nos da cosas nuevas que nunca necesitamos y que ni siquiera queremos realmente.

Nadie necesita toda esta basura de IA generativa. Nos las arreglábamos bien con las funciones de búsqueda en línea y la capacidad de escribir y crear arte por nuestra cuenta. Solo las personas más superficiales y vacías encuentran atractivo hablar con un chatbot como si fuera un compañero, consumir «arte» generado por un programa informático o dejar que la tecnología de alguna megacorporación plutocrática piense, investigue y se exprese por ellos.

La economía actual se sostiene sobre una burbuja gigante de una industria incipiente que ya está rindiendo por debajo de las expectativas y alcanzando puntos de rendimientos decrecientes en múltiples frentes, todo ello mientras resulta sumamente perjudicial para el medio ambiente . Y no mejora la vida de nadie de forma significativa.

Nadie pidió esto.

Y no es que la gente no pida cosas; simplemente, el capitalismo no tiene la capacidad de satisfacerlas. Paz mundial. Vivienda asequible. Buena salud. Sistemas de transporte público rápidos y eficientes. Soluciones a las diversas catástrofes ambientales a las que nos conduce el comportamiento humano actual.

lunes, 3 de noviembre de 2025

Los halcones a ambos lados del Atlántico acorralan a Trump

Incapaz de superar la idea de una mera congelación del conflicto, Trump acabó adoptando las posiciones antirrusas de los europeos y de los elementos más intransigentes de su administración.

Roberto Iannuzzi, Intelligence for the People

Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia han empeorado considerablemente. Tras la conversación telefónica del 20 de octubre entre el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, el primero recomendó a la Casa Blanca que cancelara la reunión prevista entre los presidentes de ambos países en Budapest.

A continuación, el Departamento del Tesoro anunció duras sanciones contra las dos principales compañías petroleras rusas, Rosneft y Lukoil, “tras la falta de un compromiso serio por parte de Rusia con un proceso de paz que ponga fin a la guerra en Ucrania”.

Dos días después, el 22 de octubre, el Wall Street Journal reveló que la administración Trump había eliminado las restricciones al uso por parte de Ucrania de misiles de largo alcance suministrados por los aliados europeos (que utilizan componentes y datos de localización procedentes de Estados Unidos).

Trump calificó la revelación como “noticia falsa”, pero el hecho de que la posibilidad de autorizar los ataques haya pasado del Pentágono al general Alexus Grynkewich, comandante (de origen bielorruso) de las fuerzas estadounidenses en Europa, y que los datos de localización sean proporcionados por los estadounidenses, deja pocas dudas sobre la veracidad de la noticia.

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