Ahora los medios occidentales ya no tienen credibilidad ni autoridad. El pozo negro occidental tiene un desagüe roto
Finian Cunningham, Strategic Culture
La guerra que se está desarrollando en Ucrania entre las potencias imperialistas lideradas por Estados Unidos y Rusia no es un mero conflicto por poderes, sino un enfrentamiento existencial para el sistema hegemónico estadounidense, conocido benignamente como “Occidente”.
Lo mucho que está en juego en este enfrentamiento explica por qué ha adquirido una tensión geopolítica tan extrema, hasta el punto de que hay temores palpables de que el conflicto pueda escalar hasta una Tercera Guerra Mundial nuclear.
Hemos llegado a este peligro abismal en gran parte porque los medios controlados por Occidente han distorsionado y mentido sobre el conflicto para encubrir la responsabilidad de las potencias imperialistas occidentales.
Los medios de comunicación occidentales han actuado como siempre lo han hecho: servir como un sistema de propaganda para promover afirmaciones falsas y distorsionar la historia de tal manera que permita a los regímenes occidentales actuar criminalmente pero bajo la cobertura de una aparente virtud.











