Diríase que estamos prisioneros de uno de esos vínculos de retroalimentación positiva que casi siempre presagian un colapso.– Michael Pettis, China Financial Markets
La “fallida” subasta de bonos alemanes el pasado miércoles fue un verdadero y real punto de inflexión. Significa que la mayor y más poderosa economía de Europa no escapará al contagio que está arrastrando a los países del sur. Los costes del endeudamiento alemán crecerán, y sus finanzas se pondrán bajo la lupa. Pero eso es sólo la mitad del asunto. Lo que está moviendo a los mercados es que los inversores están ahora mismo ponderando la probabilidad de una caída de la eurozona. De aquí la conmoción; el escenario de pesadilla está comenzando a abrirse paso.












