domingo, 20 de julio de 2025

Trump desbocado y derrotado

No sólo en Ucrania tropezó el magnate neoyorquino. Aquellas superbombas que supuestamente destruirían los depósitos de uranio enriquecido de Irán terminaron siendo un fiasco

Atilio Borón, Página 12

El insólito y a la vez ridículo ultimátum de Trump a Rusia otorgándole un plazo de 50 días para finalizar la guerra en Ucrania es uno más de las muchas bravatas que el presidente de EEUU ha venido profiriendo desde el inicio de su campaña electoral a mediados del año pasado. En el ámbito internacional aquellas, hasta ahora al menos, no llegaron a concretarse.

La guerra en Ucrania no la detuvo en 24 horas como había prometido y se ha vuelto más encarnizada por el continuo y creciente flujo de armamento norteamericano y europeo hacia el régimen neonazi de Zelenski. El nivel de improvisación e irresponsabilidad de Trump quedó retratado, según el Financial Times, cuando en una reunión con el mandatario ucraniano le preguntó si podría atacar a Moscú y San Petersburgo, a lo cual Zelenski respondió que sí, siempre que le proporcionaran las armas para hacerlo.

La única manera de acabar con esa guerra, que ya está perdida para Kiev, es garantizarle a Rusia el derecho a la seguridad nacional. Así como Washington jamás aceptaría la instalación de tropas chinas o rusas en México o Canadá no se entiende por qué Moscú debería aceptar sin chistar estar rodeado por potencias hostiles desde el Báltico hasta el Mar Negro.

Pero no sólo en Ucrania tropezó el magnate neoyorquino. Aquellas superbombas que supuestamente destruirían los depósitos de uranio enriquecido de Irán terminaron siendo un fiasco certificado por la Organización Internacional de Energía Atómica cuando, días después del bombardeo, declaró que no se detectaron aumentos en los niveles de radiación en las inmediaciones de las instalaciones nucleares iraníes.

sábado, 19 de julio de 2025

Albanese... ¿Es hora de trasladar la sede de la ONU?

La decisión de Estados Unidos de imponer sanciones a un experto de la ONU plantea cuestiones jurídicas sobre su compatibilidad con las obligaciones como país anfitrión de la sede de la ONU

Rana Abi Jomaa, Al Mayadeen

Es lamentable que la decisión de Estados Unidos de imponer sanciones a la Relatora Especial de la ONU sobre los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, no esté recibiendo la cobertura mediática necesaria.

Es sorprendente que no veamos ningún material sobre este peligroso precedente, que afecta a una experta en derechos humanos de la ONU que ha defendido a los oprimidos en todo el mundo, incluida la Palestina ocupada, y ha trabajado para documentar los crímenes de genocidio cometidos por "Israel", especialmente en la Franja de Gaza.

Es evidente que su firme postura en defensa de los derechos humanos ha indignado a Estados Unidos, que ha decidido congelar sus activos y prohibirle la entrada al país. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró explícitamente que la decisión se debió a sus "esfuerzos ilegales y decepcionantes para presionar a la Corte Penal Internacional para que investigue y procese a funcionarios y empresas estadounidenses e israelíes".

Por lo tanto, no hay duda alguna sobre el contexto de la decisión. Albanese es verdaderamente valiente y ha buscado derrocar a empresas como Alphabet, matriz de Google, Amazon, Microsoft y otras, debido a su participación en el apoyo a la economía de ocupación israelí.

El topo del Estado y su sinrazón

Thomas Hobbes


Atilio Boron, Accion.coop

No creo que exista en el mundo un presidente o un jefe de Gobierno que haya confesado que su misión sea convertirse en un topo cuyo objetivo es destruir al Estado desde adentro. Más que una postura teórica lo que dice el presidente argentino es una aberrante ocurrencia. En una de sus frecuentes polémicas, el gran escritor mexicano Octavio Paz apostrofó a su ocasional contendor diciéndole que no era «un hombre de ideas sino de ocurrencias», es decir, capaz de apelar a dichos ingeniosos y oportunos, pero huérfanos de rigor epistemológico. Milei es un personaje lleno de ocurrencias, armas efectivas cultivadas durante su largo tránsito en tumultuosos paneles televisivos, pero inservibles a la hora de tratar de comprender la realidad.

La ocurrencia de Milei pasa por alto un dato fundamental: el Estado se originó en la necesidad de impedir que como consecuencia de sus conflictos e insolubles contradicciones la sociedad termine devorándose a sí misma, precipitándose hacia lo que Thomas Hobbes concebía como la brutal anarquía del «Estado de naturaleza». En ese primordial escenario imaginado por el filósofo inglés cada individuo era libre de hacer y deshacer a voluntad, y no había leyes ni poder arbitral alguno que mediase en los conflictos entre las personas, grupos, clanes y clases sociales. Regía la ley del más fuerte –o del más inescrupuloso– en la competencia para garantizar la propia supervivencia. Hobbes definía esta situación como una «guerra de todos contra todos» y dada la inexistencia de una autoridad que impusiera un orden la lucha por la sobrevivencia enfrentaba a la sociedad ante el riesgo de su propia disolución. Pero cuando la sociedad estaba por traspasar ese punto de no retorno, sus atribulados integrantes convinieron que debían ceder parte de sus libertades (aunque no todas) a un soberano absoluto, llamado el «Leviatán» por Hobbes, otorgándole el monopolio de la fuerza con la misión de garantizar la paz y el orden. La tradición marxista remata el razonamiento hobbesiano observando que tamaña concentración del poder social en manos del Leviatán no era neutra: el Estado mantiene la paz y el orden pero, salvo breves períodos excepcionales, al servicio de las clases dominantes y sus intereses fundamentales.

Cómo el neoliberalismo devastó Rusia

Toda la campaña que vemos actualmente –incluida la guerra– contra los rusos debe entenderse estudiando la historia reciente del país en las últimas tres décadas

Eduardo Vasco, Strategic Culture

– En mi opinión, la economía de la Unión Soviética necesitaba cambios profundos en ese momento, pero no necesitaba ser destruida. Y eso fue lo que hicieron: destruyeron totalmente la economía, lo rompieron todo – señala Varvara Kuznetsova, de espaldas a una estantería llena de libros en ruso o español sobre América Latina, en la oficina donde trabaja. El edificio parece haber sido construido aún a finales del período zarista y está ubicado en la calle Bolshaya Ordynka, en el centro de Moscú.

Varvara es politóloga e investigadora del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias de Rusia. Fue fundado en la década de 1960. En la época de la URSS, la revista institucional tenía su propio corresponsal en México y había cerca de 80 empleados solo en el departamento de economía de la entidad. Actualmente, hay unos 60 empleados en todo el Instituto. En junio de 2022, cuando estuve en Moscú, conversamos sobre la transformación de la sociedad rusa, de una economía planificada a la jungla capitalista, en la década de 1990.

– Muchas personas no estaban preparadas mentalmente para vivir en esta competencia capitalista permanente – continúa, en portugués fluido. – Porque de repente se descubrió que solo valían las personas con capacidad para los negocios. Y los científicos, los profesores, los médicos, cuyo objetivo era trabajar por el bien del pueblo, por el desarrollo del país, de repente quedaron todos fuera. Lo que no tenía nada que ver con los negocios se fue a la basura.

– ¿Aumentaron mucho los problemas sociales?

– Evidentemente. Se creó un abismo en la desigualdad social. Los habitantes de la Unión Soviética solo conocían esto por los libros de historia, sabían que existía en la Rusia imperial, pero jamás imaginaron que fuera posible en sus propias vidas. Era inimaginable la desigualdad social que se inició en los años 90. Y además, muchas personas simplemente perdieron su dinero, sus ahorros. Los jubilados, por ejemplo, se quedaron sin nada.

viernes, 18 de julio de 2025

Los Bonos de guerra que financiaron la Masacre en Gaza

Los Bancos, Inversionistas y Aseguradoras que compraron Deuda Soberana de Israel por más de 20 mil milones de dólares para financiar la "guerra" en Gaza, corren el riesgo (sus accionistas y funcionarios) de ser considerados responsables de complicidad en actos de matanzas, así como de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, de conformidad con el derecho penal internacional.

BankTrack - PAX - Profundo, Contropiano

Una investigación realizada por el grupo de investigación financiera holandés Profundo y publicada por las ONG holandesas BankTrack y PAX concluyó que un pequeño número de bancos de inversión desempeñaron un papel crucial para ayudar a Israel a satisfacer las “importantes necesidades de financiación” derivadas de su guerra en Gaza, al proporcionar importantes servicios de suscripción al Estado israelí.1

La investigación revela que Israel emitió bonos soberanos entre el 7 de octubre de 2023 y enero de 2025 por un valor total de 19.400 millones de dólares y revela los siete bancos que suscribieron estos bonos para el estado israelí.2

Goldman Sachs es, con diferencia, la mayor institución que cotiza en bolsa, habiendo suscrito más de 7.000 millones de dólares en "bonos de guerra" israelíes desde el inicio de la guerra entre Israel y Gaza. Las otras instituciones financieras identificadas en la investigación son Bank of America, Deutsche Bank, BNP Paribas, Citi, Barclays y JPMorgan Chase.

Financiación de la guerra en Gaza

Desde el 7 de octubre de 2023, cuando militantes liderados por Hamás lanzaron una serie de ataques y masacres en el sur de Israel, matando a casi 1200 personas y tomando como rehenes a 252 ciudadanos israelíes. Desde entonces, el presupuesto militar de Israel se ha disparado mientras perseguía un ataque a gran escala contra la Franja de Gaza, que mató al menos a 46 600 palestinos y desplazó a casi toda la población palestina de la región antes de que se acordara un frágil alto el fuego en enero de 2025. 3


Si bien la deuda soberana de Israel generalmente se añade al presupuesto general del Estado, los informes confirman que se emitieron bonos más recientes específicamente para cubrir los costos de su guerra contra Gaza. 4 En febrero del año pasado, funcionarios del Ministerio de Finanzas confirmaron que el país necesitaría vender una cantidad casi récord de bonos en 2024 para continuar financiando su esfuerzo bélico.5

jueves, 17 de julio de 2025

Trump propuso a Zelenski atacar Moscú

Una sorprendente filtración del Financial Times revela que Donald Trump sugirió en una llamada telefónica a Volodimir Zelenski que Ucrania atacara Moscú con armas estadounidenses. Esta propuesta contradice la imagen de Trump como pacificador y arroja nueva luz sobre cómo plantea el conflicto.

Marc Vandepitte, De Wereld Morgen

Al parecer, el pasado 4 de julio Donald Trump propuso en una llamada telefónica al presidente ucraniano Volodimir Zelenski atacar Moscú con armamento estadounidense, tal como revela el influyente diario económico Financial Times basándose en varias fuentes bien informadas. Este llamamiento a la escalada contradice la imagen de Trump como pacificador y ofrece una nueva perspectiva sobre cómo está manejando el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Según personas familiarizadas con la conversación, Trump preguntó explícitamente si Ucrania podía alcanzar Moscú e incluso San Petersburgo en caso de recibir armas de largo alcance de EEUU. Zelenski respondió afirmativamente: “Sin lugar a dudas. Podemos hacerlo si nos da las armas”. Trump habría expresado su apoyo a la idea y descrito la estrategia como una forma de “hacer que los rusos sientan el dolor” y obligar así al Kremlin a sentarse a negociar.

Este intercambio resulta aún más llamativo porque Trump había prometido durante su campaña “traer la paz” y poner fin rápidamente a la guerra en Ucrania. Incluso afirmó que podría lograrlo “en un solo día”.

Armas y sanciones

Después de la llamada Zelenski recibió en Roma una lista con posibles armas de largo alcance que podrían entregarse a través de aliados europeos. Esta forma de actuar permitiría a Trump evitar depender de la aprobación del Congreso en su país, ya que oficialmente EEUU sigue reacio a entregas directas de armamento que puedan considerarse una escalada.

Israel, EEUU e Irán: La Guerra acaba de comenzar (Parte II)

A pesar de las declaraciones triunfalistas, para Netanyahu y Trump la “guerra de los doce días” ha tenido un resultado fallido. El enfrentamiento está destinado a continuar, con riesgos crecientes para la región.
Uno de los edificios atacados por Irán en los territorios de Palestina ocupados por "israel"


Roberto Iannuzzi. Intelligence for the People

A pesar de la larga y meticulosa preparación, y del apoyo logístico y de inteligencia proporcionado por Estados Unidos, el ataque lanzado por Israel el pasado 13 de junio no logró los objetivos fijados.

Como señaló Hesamoddin Ashna, exasesor del expresidente iraní Hassan Rouhani, al término de la “guerra de los doce días”, ni Israel ni Irán salieron victoriosos, y ninguno de los dos se siente derrotado.

Lejos de ser permanente, el alto el fuego está supeditado a la capacidad de cada uno para reconstruir sus capacidades ofensivas y defensivas, su fuerza económica y su cohesión social lo más rápidamente posible.

Israel, en cualquier caso, no ha conseguido el resultado que deseaba. El Gobierno de Netanyahu había apostado por algo más ambicioso que la reducción del programa nuclear iraní (y este último objetivo también ha fracasado en gran medida, como veremos).

Los altos mandos militares israelíes intentaron una auténtica operación de cambio de régimen, o incluso de colapso del Estado, en detrimento de Irán.

Una sofisticada operación de inteligencia

Los estrategas israelíes habían planeado una operación que combinaba la fuerza aérea con operaciones especiales llevadas a cabo en suelo iraní por comandos israelíes y agentes reclutados in situ, que desplegaron enjambres de pequeños drones con el fin de neutralizar las defensas aéreas iraníes y maximizar el efecto sorpresa.

miércoles, 16 de julio de 2025

Donald Trump, la aristocracia corporativa y la israelización del mundo

El verdadero peligro no es ningún presidente estadounidense, sino un sistema que posibilita el poder imperial, la aristocracia corporativa y políticas genocidas bajo el disfraz de la democracia, ahora cada vez más rechazada por un público global que está despertando.

Al Mayadeen

Independientemente de quién ocupe la Casa Blanca con el dedo en el detonador nuclear, el problema no es el individuo al mando, sino el sistema que lo empodera. Tanto los mejores como los peores presidentes estadounidenses revelan el problema esencial: el vasto poder económico y militar de Estados Unidos de América es demasiado enorme para dejarlo en manos de un solo individuo.

Examinemos el régimen de John F. Kennedy, considerado ampliamente el mejor presidente estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial. Idealizado como Camelot, la presidencia de Kennedy se considera una época de optimismo y esperanza, de paz y prosperidad, gobernada por "los mejores y más brillantes".

Sin embargo, JFK llevó al mundo al borde de una guerra nuclear durante la crisis de los misiles de Cuba, cuando la humanidad estuvo más cerca que nunca de una catástrofe global. Jack Kennedy también inició la mayor guerra química de la historia, eufemísticamente llamada "Agente Naranja". Utilizando dioxina, una de las sustancias químicas más letales conocidas por el ser humano, ordenó la defoliación generalizada del campo vietnamita, buscando negar la cobertura del "enemigo". Como resultado, varios millones de civiles y miles de soldados estadounidenses continúan padeciendo graves problemas de salud como leucemia, linfoma y cánceres.

Sin la elocuencia de Jack ni el tacto de Jackie, los actuales ocupantes de la Casa Blanca serían incultos y carentes de educación. Son unos delincuentes retrógrados que deshonran la Tierra y degradan la dignidad humana. Obsesionados con la riqueza y el poder, han plagiado abiertamente el discurso de Michelle Obama, sus hijos cazan patos protegidos en las lagunas de Venecia y tratan el genocidio palestino como un obstáculo inconveniente para el desarrollo inmobiliario en la costa mediterránea. Han designado a los "peores e insensatos" para altos cargos de poder.

El giro euroasiático de Irán es la clave para evitar la Tercera Guerra Mundial

Las ambiciones imperiales de Washington y el fanatismo de Tel Aviv han llevado al mundo al borde de la aniquilación nuclear. Pero la integración de Irán en el eje euroasiático ofrece a la humanidad una salida vital.

Matthew Ehret, The Cradle

El mundo se encuentra ahora al borde del abismo nuclear y, si se dejara únicamente en manos de las maquinaciones de Estados Unidos y del Estado de ocupación israelí, hace tiempo que habríamos caído en el infierno.

Antes del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, el mundo estaba a punto de resolver la crisis sobre el programa nuclear de la República Islámica. El 9 de junio, Rusia e Irán firmaron un nuevo acuerdo de gran alcance destinado no solo a reestructurar la arquitectura energética de Asia Occidental, sino también a ofrecer una salida crítica del camino hacia la guerra.

La última advertencia de Rusia al imperio

Este acuerdo implica la construcción por parte de la empresa rusa Rosatom de al menos ocho nuevos reactores atómicos en Irán. Mohammad Eslami, jefe de Energía Atómica de Irán, declaró que «tenemos un contrato con Rusia para construir ocho centrales nucleares en Irán, cuatro de las cuales estarán en Bushehr».

Este proyecto fue en gran parte el resultado del Pacto Estratégico Integral entre Rusia e Irán, ratificado por el Parlamento iraní el 21 de mayo y que será financiado por Rusia, que proporcionará más de 10 gigavatios (GW) de energía a Irán. Según los planes actuales, Irán tiene la intención de «aumentar la capacidad de energía nuclear a 20 000 megavatios (20 GW) para 2041».

martes, 15 de julio de 2025

La arrogancia desquiciada de Netanyahu podría destrozar Oriente Medio

El proyecto de "nuevo Oriente Medio" de Netanyahu implica aplastar a todos los adversarios, tal como ya hizo con Gaza.

Alain Gabon, Middle East Eye

A pesar del precario alto el fuego en la guerra de agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, no se sabe qué pasará a continuación, sobre todo por parte de una volátil administración estadounidense liderada por Donald Trump, que ha elevado la contradicción, la confusión y los giros políticos a un arte de caos geoestratégico.

Mucho dependerá de los próximos movimientos del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y de las reacciones de Irán; menos dependerá de los propios Estados Unidos.

Desde su reelección el presidente Trump ha pasado a un segundo plano frente a Netanyahu. En gran medida ha estado reaccionando, a menudo mostrando una sorpresa desagradable, ante los movimientos estratégicos y las manipulaciones cínicas de este último, al igual que el presidente ruso, Vladimir Putin, lleva mucho tiempo jugando con el presidente estadounidense.

Su reciente bombardeo de Irán no ha hecho más que agravar el «problema de Israel» para Occidente, al rendirse y sacrificar los propios intereses nacionales y valores profesados por Washington a un «aliado» israelí poco fiable y puramente interesado.

Trump, que se ha presentado a sí mismo como un presidente antibélico, proclamó en 2019 que las grandes naciones no inician guerras eternas. No le interesa exportar el liberalismo o la democracia al extranjero.

Pero Netanyahu derrotó deliberadamente el no intervencionismo declarado de Trump al acorralarlo con Irán, una situación en la que sintió que no tenía más remedio que intervenir, aunque sólo fuera para salvar las apariencias, con el riesgo político personal que ello conllevaba.

"El Escudo de Abraham": La próxima ofensiva relámpago de Israel

El escudo de Abraham no es en absoluto un plan de paz, sino más bien un plan de guerra encubierto con el lenguaje publicitario de la estabilidad y la prosperidad mutuas.

Anis Raiss, The Cradle

Días después de la guerra de 12 días entre Israel e Irán, los conductores de Tel Aviv se encontraron con una colosal valla publicitaria digital en la que aparecían rostros conocidos: miembros de la realeza del Golfo Pérsico con túnicas inmaculadas, presidentes árabes con trajes planchados, todos agrupados bajo un llamativo banner: «La Alianza Abraham».

No se aclaraba quiénes la habían firmado oficialmente, ni había ninguna nota al pie sobre «consultas en curso». La imagen no hacía distinciones. El mensaje era claro: ya fuera de forma oficial o discreta, estos gobiernos ya se habían sumado a la visión regional del Estado ocupante.

Durante años, los gobiernos árabes han jugado a dos bandas: por un lado, emitían declaraciones de solidaridad con Palestina, mientras que, por otro, coordinaban el espacio aéreo, la inteligencia y las inversiones con Tel Aviv. Arabia Saudí afirma repetidamente que no normalizará sus relaciones sin avances en la cuestión palestina, incluso mientras los aviones israelíes surcan sus cielos y se intercambian discretamente delegaciones comerciales.

¿Revelaba la valla publicitaria la verdad? ¿O simplemente confirmaba lo que se había negado durante tanto tiempo?

El plan detrás de la valla publicitaria

No se trataba de un truco de relaciones públicas. Era la presentación pública de una estrategia para convertir Gaza en un laboratorio controlado, reclutar a los Estados árabes en una alianza antiiraní y redibujar las fronteras sin guerra ni negociación, solo con poder y complicidad.

Google ayudó a Israel a difundir propaganda de guerra a 45 millones de europeos


Alan Macleod, Mint Press News

Mientras continúa su conflicto con sus vecinos, Israel libra otra guerra con la misma intensidad, invirtiendo enormes cantidades de dinero en bombardear Europa con mensajes que justifican sus acciones y alarmándolos con la idea de que los misiles nucleares iraníes pronto reducirán sus ciudades a escombros. Un estudio de MintPress ha descubierto que, desde el ataque a Irán el 13 de junio, la Agencia de Publicidad del Gobierno israelí ha pagado decenas de millones de anuncios solo en YouTube. En clara violación de las políticas de Google, estos anuncios justifican y ensalzan el ataque como una defensa necesaria de la civilización occidental, y afirman que Israel está llevando a cabo “una de las misiones humanitarias más grandes del mundo” en Gaza. Los países más afectados por esta campaña incluyen el Reino Unido, Francia, Italia, Alemania y Grecia.

Guerra de la información

“Un régimen fanático dispara misiles contra civiles, mientras se apresura a conseguir armas nucleares. Mientras Irán ataca deliberadamente ciudades, Israel actúa con precisión para desmantelar esta amenaza”. Así comienza un anuncio del gobierno israelí que cientos de miles de espectadores de YouTube en Europa se han visto obligados a ver. “Arquitectos terroristas detrás del plan de eliminación de Israel: eliminados. Israel solo ataca sitios militares y terroristas, no civiles. Pero la amenaza persiste”, continúa la voz en off, sobre música ominosa y gráficos de alta tecnología. “Terminaremos la misión por nuestro pueblo, por la humanidad. Israel hace lo que debe hacerse”, concluye. “El programa de misiles balísticos de Irán no es solo una amenaza para Israel, es una amenaza para Europa y el mundo occidental”, afirma otro , visto por 1,5 millones de espectadores en solo tres semanas. “Irán está desarrollando misiles con un alcance de aproximadamente 4000 km. Eso coloca a Europa dentro del alcance de ataque del régimen”, añade, mientras los gráficos muestran prácticamente todo el continente teñirse de rojo sangre, lo que indica un ataque nuclear. Esta no es la amenaza del mañana. Es la realidad de hoy. La amenaza que representa el régimen iraní debe detenerse. Israel hace lo que debe hacer.

Mensajes ominosos como estos, traducidos a varios idiomas, han llegado a decenas de millones de personas en toda Europa. Otros anuncios del gobierno israelí adoptan un enfoque diferente, intentando presentar a Israel como una víctima virtuosa y un participante involuntario en la guerra. Como señala un anuncio:
Imagínate esto: estás sosteniendo a tu recién nacido en una habitación de hospital. De repente, suenan las sirenas antiaéreas. Irán dispara misiles balísticos contra hospitales, contra israelíes inocentes. Pacientes, médicos, recién nacidos: atacados deliberadamente. Mientras Irán ataca a familias y niños, Israel responde con precisión, atacando instalaciones militares. Esta no es una guerra elegida. Quienes atacan a civiles y hospitales se convierten en el objetivo.

lunes, 14 de julio de 2025

Emmanuel Todd: La nueva religión de masas es el culto a la guerra

Según el antropólogo francés Emmanuel Todd, se ha descubierto que la matriz religiosa de la sociedad occidental es: religión activa, religión zombi y, en última instancia, religión cero: la completa separación de la federación y sus valores morales. En Estados Unidos e Israel, que han alcanzado su fase cero, Todd observa el surgimiento de nuevas formas de religiosidad: un evangelicalismo delirante y un judaísmo ultraortodoxo. Pero la verdadera novedad, en ambos países, es el culto a la guerra: una religión de masas posmonoteísta, alimentada por el nihilismo y las deidades guerreras. ¿Su encarnación simbólica? Thor, el dios nórdico de la guerra.

Emmanuel Todd, Krisis

Una secuencia de tres etapas puede describir la disolución de la matriz religiosa de nuestras sociedades: religión activa (creencia y práctica regular), religión zombi (incredulidad acompañada de la supervivencia de valores morales y sociales) y, finalmente, religión cero (desaparición completa).

Inicialmente apliqué este esquema al cristianismo, en todas sus variantes --católica, protestante y ortodoxa-- y luego lo extendí a los otros dos grandes monoteísmos, el islam y el judaísmo, centrándome en el caso del islam en el componente chií.

Así, podemos describir para Escandinavia, por ejemplo, una secuencia típica: «protestantismo activo, protestantismo zombi, protestantismo cero». Para Irán: «chiismo activo, chiismo zombi», con la posibilidad futura de un «chiismo cero». En Israel, sin embargo, la secuencia parece ya completa: «judaísmo activo, judaísmo zombi, judaísmo cero».

El caso israelí, al igual que el estadounidense, requiere mayor investigación: en ambos países han surgido nuevas religiones. En EEUU, un evangelismo delirante; en Israel, un judaísmo ultraortodoxo. Dos fenómenos indudablemente religiosos, pero que representan innovaciones radicales: el primero poscristiano, el segundo posjudío.

Trump aterrorizado por la amenaza estratégica del BRICS


Pepe Escobar, Strategic Culture

¿Quieres guerra? Adelante.

Ya está. Las clases dominantes del Imperio del Caos, junto con el actual y ridículo director de circo, finalmente se han dado cuenta de que los BRICS son una seria amenaza estratégica —y un desafío existencial— para su dominio unilateral del actual sistema de relaciones internacionales.

No llegaron a esta conclusión tras examinar minuciosamente la cumbre anual del BRICS en Río, ni tampoco la innovadora cumbre del año pasado en Kazán: son pésimos haciendo los deberes básicos.

Más bien parece que han despertado de su letargo al sentir en sus propias carnes en qué dirección sopla el viento —a nivel mundial— en lo que respecta a los distintos modelos que se están probando para eludir el dólar estadounidense y el férreo control de las instituciones de Bretton Woods.

La conclusión era inevitable: los BRICS han cruzado la línea roja definitiva. Se acabaron las charlas amables. La declaración de Río, de más de 130 puntos, publicada el primer día de la cumbre, lo dice claramente, de forma educada pero decidida: esto es lo que somos, una alternativa sistémica, y vamos a escribir las reglas del nuevo sistema a nuestra manera.

Construir la geopolítica de la soberanía

domingo, 13 de julio de 2025

La Guerra inevitable


Enrico Tomaselli, Giubbe Rosse News

Podemos afirmar sin lugar a duda que la larga fase de transición que estamos viviendo, que intenta llevar al mundo de la era de la ilusión unipolar estadounidense a una nueva era basada en el multilateralismo, se caracteriza más que nunca por la presencia significativa de la guerra.

No es que esta haya estado ausente del horizonte global, y en particular del occidental, pero, como siempre ha sido históricamente, la proximidad de grandes cambios geopolíticos siempre va precedida de un aumento de las tensiones conflictivas.

Y lo que estamos viviendo es, sin duda, especialmente significativo, trascendental: estamos hablando del “ocaso de Occidente” (por usar la expresión de Emmanuel Todd), es decir, del fin de una hegemonía militar, económica y, por tanto, política, que se ha prolongado durante siglos.

La guerra, ya sea cinética o híbrida, es, por tanto, el terreno en el que se consume la transición, en el que se definen las nuevas relaciones de poder. Es el paso inevitable para llegar a la definición de un nuevo orden mundial.

La Paz de Westfalia, el Congreso de Viena, la Cumbre de Yalta fueron el punto de llegada de un proceso que, en esos lugares, redefinió el panorama geopolítico, pero que se delineó en los campos de batalla.

Pensar que hoy se puede eludir este paso es una gran ingenuidad. Lo máximo por lo que se puede luchar es la reducción del daño.

Lo primero que debemos tener claro es la necesidad de despersonalizar el conflicto. Eliminar la idea de que este depende, de un modo u otro, de tal o cual líder político, y que, por lo tanto, el ascenso de uno o la destitución de otro tienen alguna incidencia significativa en el proceso en curso.

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