Mientras los estadounidenses se enfrentan una vez más a la amenaza del terrorismo inspirado por el Estado Islámico, ahora "le toca a Donald Trump y a los líderes republicanos asegurarse de que todos sepan cómo Hillary Clinton causó este lío", escribe en un artículo para el portal Breitbart el periodista de investigación Lee Stranahan. Para este periodista,
"una clave para detener esta larga pesadilla del terrorismo islámico internacional es recordar a los votantes estadounidenses todos los días entre ahora y noviembre que las decisiones de política exterior de Barack Obama y Hillary Clinton provocaron el surgimiento del Estado Islámico"Stranahan recuerda que cuando Barack Obama asumió el cargo de presidente en 2008 con Hillary Clinton como secretaria de Estado, uno de sus primeros pasos en la política exterior fue su discurso en El Cairo, Egipto, donde afirmó, en presencia de los miembros de los Hermanos Musulmanes, que "una nueva era había comenzado en la actitud de EEUU hacia el islam".
Lo que siguió después fue la ola de levantamientos de la primavera árabe en toda la región, que, a pesar de ser considerados inicialmente "movimientos audaces de gente desesperada por la libertad", fueron, de hecho, "una forma para los islamistas de destronar a los dictadores militares más laicos de la región". En opinión de Stranahan, el factor más importante que condujo a la aparición del Estado Islámico fue el intento fallido de derrocar al presidente sirio, Bashar al Assad.
"EEUU llamó abiertamente al derrocamiento de Al Assad a pesar de que estaba claro que el resultado de este derrocamiento sería la toma del control por los grupos islamistas".














