Existe una necesidad urgente de un cambio de régimen en Occidente. La única manera de detener las matanzas de Gaza e Irán es que los países de Occidente eliminen a sus clases dominantes controladas por los sionistas
Craig Murray
Tanto Estados Unidos como Israel se deleitan en infligir la máxima muerte y sufrimiento posible a Irán. Después del genocidio en Gaza, en un campo mucho más amplio en Irán, los que están en el poder en Israel y Estados Unidos tienen ganas de matar y disfrutan de la impunidad.
Los archivos de Epstein revelan la misma dinámica. Vivimos en una sociedad donde quienes obtienen el poder desean ejercerlo de la manera más cruel posible contra los más indefensos. Parece ser una característica de la sociedad capitalista occidental tardía, donde las tendencias sociopáticas son esenciales para obtener poder, en una sociedad que rechaza el altruismo y la cooperación como conceptos y promueve la competencia, el amor propio y la crueldad.
Irán está demostrando un espíritu de lucha encomiable, pero no se debe subestimar el poder militar estadounidense. Tienen la capacidad de destruir a Irán desde el aire, de destruir las instituciones del Estado y toda la infraestructura civil clave. La electricidad, el agua, la atención sanitaria, la educación, la administración y la policía pueden ser eliminadas tal como lo fueron sistemáticamente en Gaza y –en una escala insuficientemente recordada– en Irak.
Trump ya le está preguntando al Congreso por 50 mil millones de dólares para financiar la operación y reponer existencias. La magnitud de la destrucción que Netanyahu prevé costará al menos medio billón de dólares al Tesoro de Estados Unidos. Pero no hay nada que pueda detenerlo.














