martes, 18 de marzo de 2025

Líneas rojas de la negociación


Nahia Sanzo, Slavyangrad

A la espera si la conversación telefónica que mantendrán hoy Donald Trump y Vladimir Putin resultará en algún tipo de anuncio importante como el presidente de Estados Unidos parece esperar, los medios siguen tratando de determinar cuál es la posición negociadora de las partes y, sobre todo, cuáles son las verdaderas líneas rojas de Kiev y Moscú entre las que puede discurrir la negociación. El domingo, Marco Rubio habló de un “plan A y plan B”, en realidad una fase A y fase B, un alto el fuego inicial y una posterior negociación, una postura más cercana a la posición rusa que a la ucraniana o europea. Sorprendentemente teniendo en cuenta el autoritarismo de Donald Trump y que es Estados Unidos quien tiene en su mano cartas con las que presionar seriamente a Kiev y a Moscú, la postura de Washington es más favorable a la negociación, frente a la inflexible postura de la Unión Europea y el Reino Unido, que esperan que Moscú reciba una oferta de alto el fuego o de paz en la que no tenga voz más que para aceptar.

Las declaraciones de esos últimos meses de Marco Rubio, Mike Waltz o Steve Witkoff, que siguen realizando intervenciones mediáticas en las que se les exige anunciar cuáles serán las concesiones que exigirán a Moscú, muestran que el objetivo del entorno de Trump es conseguir para Ucrania el máximo posible, pero sin arriesgarse a una situación de enfrentamiento directo con la Federación Rusa, algo que comparten con la administración Biden, y renunciando a la guerra eterna a la que los países europeos parecían dispuestos hasta la pasada semana, cuando rápidamente comprendieron las bondades de un alto el fuego de 30 días que Rusia tenía que aceptar sin preguntas. Con ciertas dificultades para esquivar las preguntas de qué se va a exigir a Moscú teniendo en cuenta que ha quedado claro que Estados Unidos espera que Ucrania renuncie temporalmente a parte de sus territorios, Steve Witkoff mencionó tres temas. “Hay regiones en las que todos sabemos que los rusos están centrados. Hay un reactor nuclear que suministra bastante electricidad al país de Ucrania. Hay que ocuparse de eso. Está el acceso a los puertos. Está el potencial acuerdo del Mar Negro”, afirmó.

Putin desenmascara la farsa teatral del alto el fuego

Putin nunca sacrificará las demandas de “indivisibilidad de la seguridad” que Rusia planteó a Washington en diciembre de 2021 y que no recibió respuesta alguna.

Pepe Escobar, Strategic Culture

El “alto el fuego” anunciado con su característica grandilocuencia por el equipo de Trump 2.0 debería verse como un kabuki de mal gusto dentro de una matrioska barata.

A medida que vamos quitando las máscaras sucesivas, la última que queda en el interior de la matrioska es una pequeña bailarina travesti despierta: una Minsk 3 disfrazada de drag.

Ahora es el momento de un nuevo “alto el fuego”: el presidente Putin, solo en uniforme por segunda vez desde el inicio de la SMO, muy serio, visita la línea del frente en Kursk.

Finalmente, la clave para la verdadera operación de desprendimiento: la conferencia de prensa de Putin después de su reunión con Lukashenko en Moscú.

¿Alto el fuego? Por supuesto. Lo apoyamos. Y luego, metódica y diplomáticamente, el presidente ruso, con un estilo Caravaggio, aplicó un claroscuro total a cada detalle geopolítico y militar de la estrategia estadounidense. Una deconstrucción artística y consumada.

Resultado final: la pelota vuelve a estar en manos de Donald Trump. Dicho sea de paso, el líder del Imperio del Caos, en proceso de renovación, no tiene la última palabra.

Libertad de expresión es libertad para Mahmoud Khalil

El arresto de Mahmoud Khalil es un asunto de libertad de expresión que deja dos cosas claras. En primer lugar, que la derecha siempre miente cuando afirma que le importa la libertad de expresión. En segundo lugar, que la izquierda nunca debería haber cedido en este asunto.

Ben Burgis, Jacobin

Mahmoud Khalil, estudiante de posgrado de la Universidad de Columbia, fue uno de los líderes más visibles de las protestas estudiantiles del año pasado contra las atrocidades de Israel en Gaza. Tiene permiso de residencia (tarjeta verde) y está casado con una ciudadana estadounidense que está embarazada de ocho meses. Durante el fin de semana, fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y trasladado a un centro de detención a más de mil seiscientos kiómetros de distancia, en Luisiana. Un juez bloqueó temporalmente su expulsión de Estados Unidos a la espera de una nueva revisión legal, pero la administración de Donald Trump se mantiene firme en que debe ser deportado.

Sorprendentemente, nadie pretende siquiera que Khalil sea perseguido por ninguna otra razón que no sea su participación en las protestas. Un informe de Bari Weiss en su revista Free Press es especialmente revelador al respecto. Weiss pasó su vida adulta difamando a los críticos de Israel como antisemitas, y desde el 7 de octubre, el Free Press sirvió principalmente como medio de propaganda proisraelí, así que tal vez no sea sorprendente que hayan podido conseguir una entrevista notablemente franca con un funcionario anónimo de la Casa Blanca. «La acusación aquí no es que estuviera infringiendo la ley», les dijo el funcionario. Más bien, es que estaba «difundiendo antisemitismo y movilizando apoyo para Hamás» a través del contenido político de sus protestas, y que esto es una «amenaza para la política exterior y los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos».

Deja que eso se asiente. Alguien que pasó por los canales adecuados para establecer una residencia legal adecuada en Estados Unidos, que está casado con una ciudadana y que muy pronto será padre de otro ciudadano, fue arrestado por una agencia federal de aplicación de la ley debido a su papel en una serie de protestas políticas que no le gustan al presidente.

Europa se enfrenta a un cambio de actitud hacia el MAGA a medida que Trump avanza hacia su objetivo primordial: el reinicio global.

Si Europa pretende sustituir a Estados Unidos, será extremadamente costoso, muy costoso políticamente y fracasará.

Alastair Crooke, Strategic Culture

El presidente Trump quiere que Ucrania se resuelva, y punto. Esto es para poder avanzar rápidamente: normalizar las relaciones con Rusia e iniciar el proyecto general de establecer un nuevo orden mundial que ponga fin a las guerras y facilite las relaciones comerciales.

La cuestión aquí —que Europa finge no comprender— es que el fin del conflicto en Ucrania es simplemente la puerta de entrada para Trump a toda la lógica y plataforma en la que se basó: el Gran Reinicio del panorama geopolítico. Ucrania, dicho simplemente, es el obstáculo para que Trump logre su objetivo primordial: el Reinicio Global.

Starmer, Macron y el ala oriental de las élites europeas ignoran la magnitud del cambio de mentalidad global hacia la política y la ética tradicionalistas estadounidenses. También pasan por alto la furia apenas disimulada del mundo Trump que subyace a esta revolución naciente. «La derecha Maga no tiene ninguna de las inhibiciones de sus predecesores. Planea aprovechar el poder de un estado recuperado para aniquilar a sus enemigos», escribe Allister Heath.

La clase dirigente europea se encuentra en graves dificultades y cada vez más aislada, en un mundo que se derechiza a un ritmo vertiginoso. «Estados Unidos es ahora el enemigo de Occidente», proclama el Financial Times . Los líderes europeos, sin miramientos, no lo entenderán.

La realidad es que Estados Unidos está ahora enfrascado en controlar la política exterior de Europa . Y está a punto de empezar a exportar los valores republicanos tradicionales estadounidenses para controlar el sistema de creencias progresistas europeo. Los estratos gobernantes europeos, muy alejados de sus bases, no han logrado comprender la amenaza a sus propios intereses (un escenario descrito aquí).

lunes, 17 de marzo de 2025

El error del neoliberalismo

Este ensayo de Alain de Benoist, «L'erreur du liberalism», se publicó originalmente en el número 28-29 de Éléments, en marzo de 1979. Alain de Benoist sostiene que tanto el liberalismo como el marxismo, aunque aparentemente opuestos, comparten el mismo defecto fundamental de reducir la sociedad humana a relaciones económicas y considerar a los seres humanos principalmente como actores económicos. El ensayo critica cómo el liberalismo, en nombre de la igualdad universal y la libertad individual, en realidad sustituye las jerarquías sociales tradicionales por desigualdades económicas, al tiempo que erosiona las identidades culturales, los lazos comunitarios y el poder del Estado.

Alain de Benoist, Nouvelle Droite

La concepción del hombre como «animal/ser económico» (el Homo oeconomicus de Adam Smith y su escuela) es el símbolo mismo que connota tanto el capitalismo burgués como el socialismo marxista. Liberalismo y marxismo nacieron como polos opuestos de un mismo sistema de valores económicos. Uno defiende al «explotador», el otro defiende al «explotado», pero en ambos casos, no escapamos a la alienación económica.

Liberales (o neoliberales) y marxistas coinciden en un punto esencial: para ellos, la función determinante de una sociedad es la economía. Esta constituye la verdadera infraestructura de cualquier grupo humano. Son sus leyes las que permiten evaluar «científicamente» la actividad humana y predecir los comportamientos. Los marxistas dan el papel predominante al modo de producción en la actividad económica, mientras que los liberales consideran más importante el mercado. Es el modo de producción o el modo de consumo (economía «de partida» o economía «de llegada») lo que determina la estructura social. En esta concepción el bienestar material es el único objetivo que la sociedad civil consiente en asignarse. Y el medio adaptado a este objetivo es el libre ejercicio de la actividad económica.

domingo, 16 de marzo de 2025

Kursk, la historia y la teoría de la conspiración


Nahia Sanzo, Slavyangrad

La conversación telefónica mantenida el mes pasado por Vladimir Putin y Donald Trump y la inmediata histeria provocada en el establishment europeo, temeroso de quedar fuera del círculo de toma de decisiones sobre una guerra que hace tres años consideraron existencial y que tratan de mantener activa hasta que Ucrania pueda dictar los términos de su resolución, causaron todo tipo de analogías, generalmente burdas y sin la mayor validez, sobre la situación actual y la traición de Múnich en 1938, donde los poderes occidentales sacrificaron a Checoslovaquia frente al fascismo en busca de una paz que no iba a llegar. Dialogar con la Federación Rusa era visto como el paso previo para aceptar una resolución de la guerra impuesta desde Moscú. La reacción fue inmediata, especialmente porque los países europeos vieron, por primera vez desde que lo hiciera Charles De Gaulle, que quizá Estados Unidos no acudiría al rescate de sus aliados europeos en el -más que improbable- caso de ser atacada.

El plan ReArm Europe, la movilización masiva de fondos y créditos para aumentar el gasto en defensa alegando la urgencia de una guerra que comenzó hace tres años es la principal conclusión, aunque no la única. El viernes, los medios informaban de la propuesta de Kaja Kallas de hasta 40.000 millones de euros para “reforzar el envío de material militar a Ucrania”. El objetivo busca mantener el nivel de asistencia militar de la UE a Ucrania por la vía de la creación de un fondo voluntario para que países comunitarios y extracomunitarios pudieran sumarse a la inversión, evitando así los posibles vetos de países potencialmente díscolos como Hungría o Eslovaquia. El debate sobre el aumento de la aportación militar a Ucrania se produce, no solo cuando se ha reanudado ya el flujo de material e inteligencia estadounidense a Ucrania, sino cuando se habla de la posibilidad de un alto el fuego que dé lugar a una negociación para buscar una salida diplomática y poner fin a un conflicto que se ha cobrado cientos de miles de víctimas, ha destrozado partes importantes de territorios ucranianos y rusos y ha provocado una escalada política que amenaza con crear un polvorín europeo en el que incluso la paz no signifique el final de la amenaza de choque entre potencias continentales.

Nos encanta la guerra

Este es tu casco, esta es la bayoneta de tu abuelo, por favor, después de ti.

Andrea Zhok. Arianna Editrice

En el primer volumen de los “Cuadernos de la cárcel”, Gramsci dedica un extenso y justificadamente famoso análisis a la naturaleza de la clase intelectual y su función. Escribe:
"Los intelectuales tienen la función de organizar la hegemonía social de un grupo y su dominación estatal, es decir, el consenso dado por el prestigio de la función en el mundo productivo y el aparato de coerción […] para aquellos momentos de crisis de mando y dirección en los que el consenso espontáneo entra en crisis"
Si un estudioso quisiera buscar un ejemplo preclaro de esta función de los intelectuales en la Italia contemporánea, no podría encontrar mejor ejemplo que el artículo de Antonio Scurati, aparecido hoy en las páginas de Repubblica, titulado: “¿Dónde están ahora los guerreros de Europa?” (con la palabra ‘guerreros’ subrayada en cursiva).

El texto es admirable, porque la tarea asignada por los comisarios era sin duda de una complejidad extraordinaria.

La situación que el intelectual está llamado a abordar es crítica.

Por razones inconfesables, la cadena de mando europea desea hoy impulsar una ‘monstruosa’ sangría de recursos públicos en nombre de la seguridad y el rearme.
Aunque aturdidos por reality shows, talk shows y sustancias psicotrópicas —en orden decreciente de nocividad—, los ciudadanos europeos parecen manifestar cierta inquietud ante la aparición de este colosal pepino volando a baja altura.

El colapso del Imperio.
La OTAN está muerta

Los comentarios de Timothy Ash sobre la desaparición de la OTAN ponen de manifiesto la creciente preocupación europea por los compromisos de seguridad de Estados Unidos, mientras los líderes se apresuran a reforzar sus propias defensas en medio de la incertidumbre sobre la continuidad del apoyo militar estadounidense.

Kit Klarenberg. Al Mayadeen

El 3 de marzo, Timothy Ash, del grupo de expertos de élite británico en defensa Chatham House, vinculado al Estado, hizo una serie de proclamaciones sorprendentes en una entrevista concedida a Bloomberg. Su mensaje principal fue contundente: “La OTAN está muerta”.

Habló tras las muy públicas consecuencias del encuentro del 28 de febrero en el Despacho Oval entre Volodomyr Zelensky y Donald Trump. El impacto de esa debacle se hace sentir hoy, con la mayor parte de la ayuda y el intercambio de inteligencia de EE. UU. con Kiev ahora en pausa, a la espera de que el líder ucraniano firme un acuerdo de minerales por seguridad respaldado por la Casa Blanca.

Tachando la catastrófica cumbre de ‘emboscada’, Ash declaró que Trump y su adjunto J. D. Vance habían “expuesto muy claramente” que la alianza militar estaba moribunda a todos los efectos, sin esperanza de recuperación. Señaló que otros comentarios hechos por el presidente de Estados Unidos en la reunión del Despacho Oval indicaban una clara reticencia por parte de Washington a intervenir militarmente para proteger a los Estados bálticos en caso de que acabaran en guerra con Rusia, en aparente violación del artículo 5 de la OTAN:
Ahora debería quedar muy claro para los líderes europeos que la OTAN está muerta, que no podemos confiar en las garantías de seguridad de EEUU, nos lo han dejado claro… La OTAN ya está más o menos muerta… Incluso plantear dudas sobre si Estados Unidos apoyaría a algunos estados de la OTAN lo dice todo… Ya no podemos confiar en los estadounidenses. Tenemos que seguir adelante, tenemos que pensar en nuestros propios intereses nacionales, en nuestra propia seguridad, tenemos un período de transición muy difícil.

sábado, 15 de marzo de 2025

Mahmoud Khalil, Trump y el legado de Joe Biden


Maciek Wisniewski, La Jornada

La detención el pasado 8 de marzo y la posible deportación de Mahmoud Khalil −un estudiante palestino de la Universidad de Columbia y uno de los líderes de las protestas estudiantiles contra la guerra y el genocidio en Gaza en el campus durante el último año−, por orden de la administración de Donald Trump, como bien han señalado varios comentaristas (t.ly/2A8HM), es el ataque más grave a la Primera Enmienda por parte de cualquier presidente estadunidense en años.

Khalil −nacido en seno de una familia de refugiados palestinos en Siria, casado con una estadounidense y que, después de haber trabajado para el gobierno británico, emigró a Estados Unidos en 2022, completó su tesis de maestría en Políticas Internacionales y Públicas y estaba por graduarse en un par de meses−, es un residente legal permanente en Estados Unidos, habiente de una green card, que, según los agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), “le ha sido revocada por su activismo”. Si bien los green card pueden ser revocadas −si su titular comete ciertos delitos como por ejemplo “apoyar materialmente a una organización terrorista” (en este caso Hamas) lo que parece estar insinuando la administración trumpista, sin haber presentado no obstante ninguna prueba ni acusación oficial al respecto−, pero no por el presidente ni su secretario de Estado sino por el juez de inmigración y menos por tener opiniones o participar en protestas (derechos protegidos por la Constitución) que no son de agrado de la administración en turno (t.ly/H3Umm).

El nudo europeo

Europa, que odia a Trump, se dispone a hacer exactamente lo que quiere EEUU. Convencida, eso sí, de que está escupiendo al presidente norteamericano. Tratando de entender cuál es el quid de toda la cuestión, porque Europa ya no sabe cómo moverse en el mundo.

Enrico Tomaselli, La Haine

Hay algo paradójico en este levantamiento de los escudos de la cúpula europea -casi en pleno- contra la administración Trump, que entre otras cosas confirma que está compuesta en su mayoría por incompetentes, aquejados de un infantilismo político espantoso sólo a la altura de su arrogancia.

Y lo paradójico es que, creyendo escupirle en la cara a Trump, se disponen a hacer exactamente lo que Trump les pide, es decir, asumir ellos mismos la defensa europea, puesto que EEUU ya no considera tan importante ese teatro de operaciones y quiere dirigir sus recursos militares a otra parte. Además, para quienes no estuvieran ofuscados por su propia incapacidad cognitiva, estaba claro desde hace tiempo que esa era la dirección en la que ya estaba girando EEUU cuando Biden aún estaba en la Casa Blanca. Esto se subrayó repetidamente al escribir sobre el conflicto ucraniano. Lo que deja claro que no se trata de un capricho del nuevo presidente, sino de una evolución estratégica estadounidense a la que Trump sólo ha aportado, si acaso, su estilo áspero y sin filtros.

viernes, 14 de marzo de 2025

Noam Chomsky y la alternativa socialista al caos climático

La contribución política más conocida de Noam Chomsky es su poderosa y prolongada crítica de la política exterior estadounidense. Pero Chomsky también utilizó su alcance global para dar la voz de alarma sobre la crisis climática y trazar un camino para evitar el desastre.

Robert Pollin, Jacobin

Si decidimos tomarnos en serio el abrumador consenso de los científicos climáticos más creíbles, tenemos que aceptar que el cambio climático representa una amenaza verdaderamente existencial para la continuación de la vida en la Tierra tal como la conocemos.

Dada esta realidad, no es de extrañar que Noam Chomsky se haya comprometido a educar a la mayor audiencia global posible sobre la ciencia básica que hay detrás de la crisis climática, los factores que la produjeron y la forma de avanzar hacia un camino viable para revertirla.

Tampoco es sorprendente que Chomsky entienda a la crisis como una grave malignidad del capitalismo neoliberal contemporáneo y que, en consecuencia, anticipe que el trabajo de revertirla requerirá de una movilización popular masiva que derrote al neoliberalismo bajo las banderas combinadas de la justicia social y de la cordura ecológica.

Por supuesto, las contribuciones de investigación profundamente impactantes de Chomsky, que abarcan más de siete décadas, cubrieron principalmente los campos de la lingüística, la filosofía, la psicología y la ciencia cognitiva. Nunca afirmó ser un experto en los detalles técnicos de la ciencia climática o en la economía de la construcción de un sistema alternativo de energía limpia.

Al mismo tiempo, Chomsky, legendariamente, es un hombre que «lee de todo». Y no se limita a leer de todo. Más bien, a lo largo de décadas, Chomsky demostró una asombrosa capacidad para absorber una enorme variedad de material sobre cuestiones sociales y políticas de importancia crítica. También es capaz de explicar estos temas a millones de lectores en todo el mundo a través de su combinación sin igual de pasión moral, rigor, profundidad de visión, claridad y también —cuando decide desatarla— una fuerza retórica estimulante.

jueves, 13 de marzo de 2025

Los medios occidentales intentan explicar el fracaso de Ucrania en Kursk

Según periodistas occidentales, el “boicot” de los servicios de inteligencia estadounidenses contra Ucrania es el responsable del fracaso militar en la región del sur de Rusia

Lucas Leiroz, Info Brics

Los medios occidentales parecen desesperados por explicar el fracaso del ejército ucraniano en Kursk. Durante meses, la propaganda occidental afirmó que el frente de Kursk fue un importante logro militar ucraniano, supuestamente vital para fortalecer la posición de Kiev en la mesa de negociaciones. Sin embargo, ahora la realidad ha dejado claro que, tras intensas hostilidades, el régimen neonazi está sufriendo una devastadora derrota en la región, lo que desmiente las versiones mediáticas.

En los últimos días, las tropas ucranianas que participan en la invasión de la región rusa de Kursk se han encontrado en una situación muy difícil. Los avances rusos sobre el terreno han dejado al enemigo asediado, con un gran número de bajas y rendiciones. Parece solo cuestión de tiempo antes de que Kiev se vea obligada a retirarse por completo del territorio ruso reconocido internacionalmente, lo que demuestra el rotundo fracaso de la incursión neonazi en la región.

Para quienes han seguido las noticias sobre Kursk desde el inicio de la invasión, esto no resulta sorprendente. La operación militar ucraniana estuvo mal planificada, con errores técnicos y logísticos que impidieron el éxito de la incursión. Los rusos han mantenido una ventaja abrumadora en este frente desde el comienzo de la batalla, y era totalmente previsible que los esfuerzos ucranianos fracasaran en algún momento.

Dios muere en el mercado.
Marx y Nietzsche

“Lo que cuento es la historia de los próximos dos siglos. Describo lo que viene […]: el surgimiento del nihilismo. […]. ¿Qué significa nihilismo? Significa que los valores supremos se devalúan. Falta la meta. Falta la respuesta al “¿por qué?”. […Por tanto] no podemos plantear ningún más allá o un “en sí” de las cosas. Falta el valor, falta el sentido. […]. Resultado [de esta desvalorización]: los juicios morales de valor son […] negaciones: la moral es volver la espalda a la voluntad de existir.»

(Friedrich Nietzsche, Fragmentos póstumos)

Diego Fusaro, Posmodernia

“Lo que cuento es la historia de los próximos dos siglos” (Was ich erzähle, ist die Geschichte der nächsten zwei Jahrhunderte). Con estas palabras rabdománticas, Nietzsche anunciaba «el surgimiento del nihilismo» (die Heraufkunft de Nihilismus) y, al mismo tiempo, su dominio destinado a hacer época. A diferencia de la posterior interpretación «ontológica» de Heidegger -el nihilismo como integral «olvido del Ser» (Seinsvergessenheit)-, la lectura de Nietzsche, respecto de la que ciertamente también es tributaria la obra heideggeriana, anuncia el «nihilismo valorial«: «los valores supremos se devalúan«, se desvalorizan y pierden significado, dejando de constituir el horizonte de sentido dentro del cual se orienta y se desarrolla la vida humana. Colapsa el firmamento y los valores se precipitan en la vorágine del nihil, dejando sin respuesta las preguntas fundamentales sobre la moral y sobre la trascendencia, sobre la ética y sobre el sentido de la existencia a las cuales Occidente, desde Platón al Cristianismo, desde el Renacimiento a la Ilustración, había intentado de diversas formas responder: pero ahora “Falta la meta. Falta la respuesta al <¿por qué?>”. En el triunfo del «nihilismo moral«, los únicos juicios morales que sobreviven se dan en forma de negaciones de valores anteriores, limitándose a expresar el rechazo resuelto de todas las precedentes prestaciones de sentido elaboradas por nuestra cultura: de tal guisa, la moral se invierte en un “volver la espalda a la voluntad de existir”.

Son negados, sin residuos, Dios y los valores morales, las principales coordenadas de sentido y todos los límites valoriales que habían jalonado la aventura de un Occidente que, hoy, transita plenamente hacia la nueva figura del Uccidente (*). Con las palabras de La Gaya Ciencia, el horizonte entero es “borrado” por la esponja del nihilismo, que separa a la tierra de la cadena de su sol. Perdidas las coordenadas de sentido, el Uccidente sumido en el nihilismo se entrega a una «eterna caída«, a un vagar «a través de una nada infinita«: colapsado el firmamento, ya no existe un alto y un bajo, un bueno y un malo, sino que todo cae en la indistinción del relativismo nihilista como pérdida de cualquier sentido. Las luces que habían iluminado Occidente, haciendo posible lo más bello de lo que ha sido capaz -desde la metafísica hasta el gran arte, desde la teología hasta los sistemas morales, desde los templos hasta las catedrales- se apagan y «viene la noche, cada vez más noche«. Es, con la expresión poética de Hölderlin, el tiempo de la Weltnacht, de la «noche del mundo«, en la que la oscuridad se vuelve tan radical que ya ni siquiera se percibe como tal.

miércoles, 12 de marzo de 2025

Entran en vigor aranceles de EEUU a importaciones de acero y aluminio


Editorial La Jornada

El gobierno del presidente Donald Trump impuso, a partir de las 10:01 de la noche de este martes, tiempo del centro de México, aranceles de 25 por ciento a todas las importaciones estadounidenses de acero y aluminio, que incluyen las que llegan de México y Canadá, sus dos socios en el tratado comercial de América del Norte.

Trump aseguró que esos impuestos especiales a la importación ayudarían a crear empleos en las fábricas estadounidenses, en un momento en que sus amenazas arancelarias, con sus fluctuaciones, están sacudiendo el mercado bursátil y generando temores de una desaceleración económica.

Los países más afectados por los aranceles son Canadá, el mayor proveedor extranjero de acero y aluminio a Estados Unidos; Brasil, México y Corea del Sur, que han disfrutado de algún nivel de exenciones o cuotas, indicó Reuters.

Fuentes del gobierno mexicano comentaron que la administración estadunidense no quiso excluir a México de los aranceles, aun cuando hay pláticas en curso.

“A partir del miércoles, Estados Unidos impondrá aranceles de 25 por ciento a todas las importaciones de acero y aluminio de todos los socios comerciales sin excepciones ni exenciones”, según una declaración de la Casa Blanca, citada por ABC News.

Vuelve la austeridad, y esta vez más peligrosa que nunca


Mark Blyth, Sin Permiso

Quince años después de la crisis financiera mundial, la austeridad ha vuelto. Pero esta vez no es solo una idea económicamente peligrosa que promete empeorar una mala situación; en manos de Elon Musk y del presidente argentino Javier Milei, también es un arma política y una herramienta redistributiva.

¿Qué tienen en común Rachel Reeves, Javier Milei y Elon Musk? Todos predican el evangelio de la austeridad como una cura necesaria para lo que aqueja a sus respectivas economías.

Por ejemplo, Reeves, la ministra de Hacienda del Reino Unido, ha endurecido las normas de gasto e inversión del gobierno, a pesar de que la restricción fiscal ha sido una de las principales causas de los problemas del país en los últimos 15 años. Del mismo modo, Milei ha enmarcado la austeridad como el precio que debe pagar Argentina por 20 años de sobreextensión. Argumenta que derrotar a la inflación es el único camino hacia la prosperidad, incluso si al hacerlo se profundiza un pozo de pobreza ya profundo.

Y para Musk, Estados Unidos supuestamente necesita austeridad para evitar la bancarrota. Este argumento es solo una artimaña: los estados con monedas soberanas, especialmente la principal moneda de reserva mundial, no pueden quebrar. La motivación obvia de Musk para recortar los presupuestos públicos es hacer espacio para recortes de impuestos y despedir a los empleados públicos que no comparten su agenda.

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