La detención efectiva de Jair Bolsonaro fue posible por una combinación de numerosos factoores, que es necesario desentrañar y analizar. Pero las batallas decisivas son las que vienen
Valerio Arcary, Jacobin
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Pero, sobre todo, ¿qué tiene de particular el desenlace que culminara en el arresto de Jair Bolsonaro y sus generales? Cabe aducir al menos tres razones para considerar inusual el encarcelamiento de Bolsonaro:a) En primer lugar, desde los años treinta hasta la época de la última dictadura, la norma que históricamente ha prevalecido ha sido la impunidad de las acciones criminales golpistas, siempre que sus protagonistas ocuparan posiciones de poder, especialmente en las Fuerzas Armadas.
La detención preventiva de Bolsonaro, debido a la infracción de las reglas que rigen el uso de la tobillera electrónica y al riesgo de fuga, es otro episodio insólito en ese largo proceso de investigación y condena de los máximos líderes de la corriente neofascista brasileña. Al mismo tiempo, no deja de ser sorprendente, pues se adelantó sólo por unos pocos días a lo que parecía inminente y confirmaba la inestabilidad psicológica de Bolsonaro.
b) En segundo lugar, la detención de Bolsonaro se produce en un contexto de tensiones políticas e institucionales y todavía preñado de riesgos, por cuanto la extrema derecha sigue detentando escaños en el Congreso, especialmente en la Cámara de Diputados, mantiene una considerable influencia entre los gobernadores estatales, sobre todo en el triángulo estratégico de São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais, cuenta con el apoyo de la agroindustria y, lo que es igual de importante, goza de simpatías en el seno de las Fuerzas Armadas y de la Policía, además de que el bolsonarismo tiene el poder de definir quién será el candidato de la oposición contra la reelección de Lula.

















