Para lograr el rechazo del habeas corpus a Lula, medios de comunicación, poderosos ministros del gobierno, movilizaciones en la calle y el ejército presionaron al Tribunal Supremo en una defensa contradictoria del Estado de derecho y la independencia judicialAndy Robinson, La Vanguardia
Una de las cosas que llamaron la atención durante una visita al resort playero de Guarujá donde se encuentra el apartamento triplex que ha tumbado al ex presidente de Brasil, Luis Inázio Lula da Silva, era la convicción inquebrantable de todos los vecinos del inmueble de que Lula era culpable de recibir el inmueble como soborno. “El apartamento es suyo. ¡Seguro! Ellos venían por aquí”, dijo el marido de una pareja de vecinos que salían del bloque de pisos en el que Lula supuestamente se había beneficiado de una obra realizada por la constructora OAS a cambio de contratos de obras públicas. Por “ellos” el vecino se refería al expresidente y su ya difunta mujer Marisa. “¿Cómo saben?, ¿Los habéis visto?”, preguntamos. “No. Pero la Rede Globo da muchas pruebas en televisión”, respondieron en referencia al poderosísimo grupo mediático que ha sido un portavoz leal de los jueces de la investigación Lava Jato (lava coches) en su investigación anticorrupción.
Lo cierto es que es casi imposible saber si Lula era el verdadero propietario del triplex. Los jueces han fallado que sí lo era en dos juicios distintos. Los once jueces del Tribunal Supremo Federal de Brasil defendieron esa decisión el miércoles al negar por una diferencia de solo un voto el habeas corpus a Lula. Pero los abogados de Lula responden : “¡Enséñenos las pruebas!”. Sostienen que los intrépidos jueces de la investigación Lava Jato (Lava coches) encabezados por Sergio Moro -el Elliot Ness brasileño (al menos según los medios conservadores)-, en realidad son guerreros de una campaña de lawfare. Es el término en ingles que ya se usa cada vez más para denominar una supuesta politización del poder judicial, bien sea en España, en relación con la inculpación de los lideres independentistas en Catalunya, bien sea en Brasil, en relación con los ex gobernantes de la izquierda y los lideres del Partido del Trabajo.













