
Uno de los problemas actuales de las ciencias en general y de la economía en particular reside en el elevado nivel de especialización, lo que conlleva que los artículos y contribuciones de los especialistas en los diferentes campos, sean ininteligibles para los del resto.
En general a la mayoría de las situaciones, opiniones y metodologías se les puede asociar elementos positivos y negativos. La cuna del saber occidental se encuentra en Grecia, los sabios de la antigüedad dominaban por lo general todo el saber conocido, como culminación y ejemplo más paradigmático podemos citar a Aristóteles. Conforme la cantidad y complejidad del conocimiento fue incrementándose, resultaba virtualmente imposible para una persona ser un experto en todas las disciplinas, comenzándose a establecer diferentes campos de estudio con características diferenciadoras ya fuera en su objeto material (lo que estudian), o en su objeto formal (como lo estudian), así como especialistas que se dedicaban en exclusividad a cada uno de los campos de estudio.
Seguir leyendo este artículo em el blog de Eduardo Esteve Economía y Actualidad




