Para el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, las medidas adoptadas por la cumbre extraordinaria del Grupo de los 20 representan "un giro histórico por adoptar medidas atrevidas para reactivar la economía mundial". Los líderes reunidos en Londres coincidieron en aplicar una contudente artillería de medidas para enfrentar la recesión,lo que para el mandatario estadounidense representa sólo el principio. El G-20 se reunirá nuevamente en septiembre en Nueva York.
"Los desafíos del G-20 no pueden ser enfrentados sin una respuesta colectiva", señaló Obama, al tiempo que resaltó que "los países deben enfrentar juntos este reto global". El mandatario, que fue el gran protagonista de la cumbre, recalcó que se lograron "grandes avances" en la reunión al fortalecer el "fallido sistema regulatorio" del sector financiero. Obama consideró que las medidas asumidas en Londres "eran necesarias" para reactivar la economía mundial, pero reconoció que "aún no se sabe si serán suficientes".
El G-20 acordó enfrentar la crisis financiera global con distintas acciones por valor de un millón de millones de dólares. Una de las medidas permitirá entregar recursos extraordinarios por un total de 750 mil millones de dólares al FMI para ser utilizados en el auxilio de los países afectados por la recesión.
A su vez, Gordon Brown señaló que en la cita se decidió acabar con el secreto de los llamados paraísos fiscales e incrementar las regulaciones dentro del mundo financiero, así como aplicar sanciones a los que no cumplan las reglas internacionales. Al respecto, dijo que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicará de manera inmediata una lista de paraísos fiscales.
Asimismo, los participantes en el cónclave del G-20 resolvieron destinar 250 mil millones de dólares para impulsar el comercio global y 100 mil millones de ayuda extra para los países más pobres. Otros puntos de acuerdo son el reforzamiento de los controles sobre los pagos y primas a los banqueros, los fondos de riesgo y las agencias de calificación crediticia, así como la creación de un llamado consejo de estabilidad financiera.
Gordon Brown anunció la decisión de la Cumbre de celebrar otro encuentro similar antes de que finalice el presente año para revisar los avances en el cumplimiento de lo acordado ahora en Londres.