Paul Krugman, The New York Times
En aproximadamente un mes, si no se hace nada, el Gobierno federal alcanzará su límite legal de deuda. Habrá consecuencias nefastas si este límite no se eleva. En el mejor de los casos, sufriremos una desaceleración económica; en el peor, nos volveremos a hundir en las profundidades de la crisis financiera de 2008 y 2009.
Entonces, ¿es impensable que no se eleve el tope de la deuda? En absoluto. Muchos expertos siguen satisfechos con el límite de la deuda; según ellos, la gravedad de las consecuencias que tendría el no elevar el tope garantiza que, al final, los políticos harán lo que tienen que hacer. Pero esta complacencia no tiene en cuenta dos hechos importantes respecto a la situación: el extremismo del actual Partido Republicano y la acuciante necesidad de que el presidente Obama ponga coto a la extorsión de ahora en adelante.
Una mirada no convencional al modelo económico neoliberal, las fallas del mercado y la geopolítica de la globalización
domingo, 3 de julio de 2011
El 15-M y el derecho a la vida según la televisión francesa
Emocionante documental que muestra en forma muy natural y humana el dolor de esta crisis global que ha recalado en España y que desgarra y cubre de impotencia. Los indignados han salido a las calles y se han tomado las plazas de la principales ciudades, como la Puerta del Sol, en Madrid, para expresar el malestar por el desempleo y exigir el derecho mínimo de todo ser humano: la dignidad de un trabajo.
Este reportaje de la televisión francesa que habla de los jóvenes españoles que luchan por la justicia y la igualdad de oportunidades, rinde también un emotivo homenaje a Elizabeth Eidenbenz, una francesa que entre 1939 y 1944, salvó a más de 600 niños españoles que huían de la guerra civil y luego de la invasión nazi y cruzaban la frontera francesa. Elizabeth falleció a pocos días de cumplir los 98 años, y a una semana del 15-M. Pese a que es un ejemplo a seguir, y que muchos le deben la vida, su muerte no ocupó ningún titular de la prensa.
Del desastre de Fukushima al desarme nuclear
Malcolm Fraser, Project Syndicate
Meses después de que los devastadores terremoto y maremoto del 11 de marzo azotaran al Japón, el actual desastre nuclear en Fukushima agrava la tragedia en materia humanitaria e impide la recuperación. Los reactores dañados y los estanques de combustible gastado contienen unas diez veces más combustible nuclear que el reactor de Chernóbil que estalló en 1986. En tres reactores, el combustible se ha fundido, casi con toda certeza a través de las vasijas de reacción; se han abierto brechas en las estructuras de contención primaria; las explosiones han destrozado la contención secundaria (los edificios); continúan las emisiones radioactivas y no se ha restablecido el enfriamiento en bucle cerrado.
Ahora las instalaciones están inundadas del todo con más de 100.000 toneladas de agua residual sumamente radioactiva, pues se sigue vertiendo agua en ellas para impedir emisiones radioactivas en gran escala. El combustible gastado en los estanques adyacentes a cada uno de los reactores, que contienen más radioactividad que estos mismos, ha quedado también gravemente dañado, por lo que ha habido fugas radioactivas y sigue sin recibir el necesario enfriamiento estable. El combustible gastado del reactor 4 causó una explosión de hidrógeno y un incendio el 15 de marzo.
Meses después de que los devastadores terremoto y maremoto del 11 de marzo azotaran al Japón, el actual desastre nuclear en Fukushima agrava la tragedia en materia humanitaria e impide la recuperación. Los reactores dañados y los estanques de combustible gastado contienen unas diez veces más combustible nuclear que el reactor de Chernóbil que estalló en 1986. En tres reactores, el combustible se ha fundido, casi con toda certeza a través de las vasijas de reacción; se han abierto brechas en las estructuras de contención primaria; las explosiones han destrozado la contención secundaria (los edificios); continúan las emisiones radioactivas y no se ha restablecido el enfriamiento en bucle cerrado.
Ahora las instalaciones están inundadas del todo con más de 100.000 toneladas de agua residual sumamente radioactiva, pues se sigue vertiendo agua en ellas para impedir emisiones radioactivas en gran escala. El combustible gastado en los estanques adyacentes a cada uno de los reactores, que contienen más radioactividad que estos mismos, ha quedado también gravemente dañado, por lo que ha habido fugas radioactivas y sigue sin recibir el necesario enfriamiento estable. El combustible gastado del reactor 4 causó una explosión de hidrógeno y un incendio el 15 de marzo.
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sábado, 2 de julio de 2011
Confesiones de un desregulador financiero
Bradford DeLong, Project Syndicate
A fines de los 90, al menos en los Estados Unidos, dos escuelas de pensamiento buscaron impulsar una mayor desregulación financiera, es decir, eliminar la separación legal entre banca de inversión y banca comercial, relajar los requisitos de capital para los bancos y fomentar la creación y el uso más proactivos de instrumentos derivados. Si la desregulación parece tan mala idea ahora, ¿por qué no lo fue entonces?
La primera escuela de pensamiento, en términos generales correspondiente al Partido Republicano de los Estados Unidos, sostenía que la regulación financiera era mala, porque toda regulación lo era. La segunda, en términos generales la del Partido Demócrata, era algo más compleja y se basaba en cuatro observaciones:
A fines de los 90, al menos en los Estados Unidos, dos escuelas de pensamiento buscaron impulsar una mayor desregulación financiera, es decir, eliminar la separación legal entre banca de inversión y banca comercial, relajar los requisitos de capital para los bancos y fomentar la creación y el uso más proactivos de instrumentos derivados. Si la desregulación parece tan mala idea ahora, ¿por qué no lo fue entonces?
La primera escuela de pensamiento, en términos generales correspondiente al Partido Republicano de los Estados Unidos, sostenía que la regulación financiera era mala, porque toda regulación lo era. La segunda, en términos generales la del Partido Demócrata, era algo más compleja y se basaba en cuatro observaciones:
Niño Becerra: "debemos eliminar este sistema, y poner en marcha otro"
El endeudamiento, la crisis de crédito y la espiral de consumo que tienen a la economía global a orillas del barranco, son analizados por el economista Santiago Niño Becerra en esta entrevista de 20 minutos realizada por Pluralia TV:
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viernes, 1 de julio de 2011
Para salvar el euro, será preciso refundarlo
Thomas Coutrot, Michel Husson, Pierre Khalfa, Viento Sur
Cuarenta y ocho \"industriales\" franceses y alemanes (entre ellos, muchos banqueros) han definido su posición favorable a la reforma de la gobernanza económica europea, que está a punto de ser adoptada por el Consejo y el Parlamento europeo, en una tribuna publicada el 21 de junio pasado en el diario Le Monde. Para estos patrones, \"excluir a determinados países de la zona euro o la escisión entre una Unión de países del Norte y otra del Sur\" no son más que propuestas demagógicas.
Pero, ¿cómo piensan salvar el euro estos dirigentes?: reforzando las reglas que le han llevado al borde del abismo. Si se quiere salvar el euro, ¿no será más acertado cambiar las reglas fundamentales que lo rigen?
Nosotros creemos que sí. El error básico de su análisis está enunciado en el título de su tribuna: \"La crisis europea es una crisis de la deuda, no del euro\". Pero, ¿de dónde procede la deuda según ellos? De una parte, \"de la desaceleración de la economía mundial\" y, de otra, debido a la \"ausencia de reglas más estrictas para la estabilidad\" –se sobreentiende, del incremento del gasto público.
Cuarenta y ocho \"industriales\" franceses y alemanes (entre ellos, muchos banqueros) han definido su posición favorable a la reforma de la gobernanza económica europea, que está a punto de ser adoptada por el Consejo y el Parlamento europeo, en una tribuna publicada el 21 de junio pasado en el diario Le Monde. Para estos patrones, \"excluir a determinados países de la zona euro o la escisión entre una Unión de países del Norte y otra del Sur\" no son más que propuestas demagógicas.
Pero, ¿cómo piensan salvar el euro estos dirigentes?: reforzando las reglas que le han llevado al borde del abismo. Si se quiere salvar el euro, ¿no será más acertado cambiar las reglas fundamentales que lo rigen?
Nosotros creemos que sí. El error básico de su análisis está enunciado en el título de su tribuna: \"La crisis europea es una crisis de la deuda, no del euro\". Pero, ¿de dónde procede la deuda según ellos? De una parte, \"de la desaceleración de la economía mundial\" y, de otra, debido a la \"ausencia de reglas más estrictas para la estabilidad\" –se sobreentiende, del incremento del gasto público.
El saqueo de Grecia, preludio de grandes acontecimientos
Rafael Ponch, La Vanguardia
El crack del capitalismo neoliberal –léase, “la crisis”- abrió en 2008 una oportunidad óptima para construir una Europa mejor. Para ello había que poner coto al dictado financiero y meterse en una profunda revisión institucional que diera un carácter ciudadano y social a una Unión Europea que fue construida a la medida de los negocios. Un “New Green Deal”, como se decía entonces, que utilizara la crisis para afrontar la super crisis del cambio climático y la transición energética. Para meterse en algo así había que arriesgarse, como hizo Gorbachov en la URSS, tener ideales y ser valiente. Demasiado para los políticos rutinarios que dominan el paisaje entre Lisboa y Varsovia. Así que siguieron con lo mismo. Con ello repiten la conducta de la era Brezhnev en la URSS, que evitó una crisis por la vía de negarla, lo que condujo a una crisis mucho mayor, con quiebra del superestado soviético veinte años después. No hay duda: esta gente nos lleva ahora a un segundo batacazo. Y no será en veinte, sino en bien pocos años.
El crack del capitalismo neoliberal –léase, “la crisis”- abrió en 2008 una oportunidad óptima para construir una Europa mejor. Para ello había que poner coto al dictado financiero y meterse en una profunda revisión institucional que diera un carácter ciudadano y social a una Unión Europea que fue construida a la medida de los negocios. Un “New Green Deal”, como se decía entonces, que utilizara la crisis para afrontar la super crisis del cambio climático y la transición energética. Para meterse en algo así había que arriesgarse, como hizo Gorbachov en la URSS, tener ideales y ser valiente. Demasiado para los políticos rutinarios que dominan el paisaje entre Lisboa y Varsovia. Así que siguieron con lo mismo. Con ello repiten la conducta de la era Brezhnev en la URSS, que evitó una crisis por la vía de negarla, lo que condujo a una crisis mucho mayor, con quiebra del superestado soviético veinte años después. No hay duda: esta gente nos lleva ahora a un segundo batacazo. Y no será en veinte, sino en bien pocos años.
La crisis crediticia que comenzó en agosto de 2007, cuando los mercados de crédito se congelaron y desaparecieron, no ha terminado, ni mucho menos. La quiebra de Lehman del 15 de septiembre de 2008 fue sólo la segunda fase de esta crisis del sistema financiero global que en esta tercera etapa amenaza con hundir a países completos como Grecia, que ya ha caído, Irlanda, Portugal y otros... Es sólo cuestión de tiempo. Y para todos los efectos cosméticos que hacen pensar que la situación está bajo control, hay que decir, Sí, es verdad: bajo el control del sistema financiero. Porque la cleptocracia financiera busca y consigue su reacomodo con la continua sobredosis que le inyectan sus aliados de los gobiernos, del FMI y del BCE. Una sobredosis que, linea tras linea, exprime como un gigantesco calamar, la sangre del 99% de nosotros, sean incautos, feligreses o simples contribuyentes.
Lea el artículo en El Blog Salmón
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