martes, 7 de julio de 2009

Exportaciones caen 30% e IPC sube 0,3%

El Indice de Precios al Consumidor(IPC) marcó una variación de 0,3% en junio, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Se trata de la primera variación positiva desde marzo pasado cuando los precios subieron 0,4%. La cifra se encuentra levemente por encima de las proyecciones de los expertos quienes esperaban un alza de los precios atendiendo al aumento en el precio de los combustibles.

Pese al alza de junio, la inflación acumulada en el año llega a un -0,8% y a 1,9% en doce meses, "continuando la tendencia decreciente iniciada en noviembre del año pasado". Además, se ubica lejos de la meta del Banco Central de un 3%, lo que supone que, al mantener controladas las presiones inflacionarias, tiene espacio para un nuevo recorte en la tasa de interés. Ya el Grupo de Polìtica Monetaria ha advertido que mañana podría rebajarse en 0,25%

En el Comercio Internacional, el superávit comercial de Chile llegó a US$1.027,5 millones en junio, un alza de 14% respecto al mismo mes del año pasado. Con ésto, las exportaciones sumaron US$4.087,7 millones durante el mes, lo que implica una caída de 30% frente a junio de 2008, mientras las importaciones llegaron a US$3.060,2 millones, un retroceso de 38% respecto al mismo mes del año pasado.

La balanza comercial acumuló en el primer semestre un superávit de US$5.110 millones, 46% menos que los 9.451,4 millones de los primeros seis meses de 2008.

El mundo entero en una histórica encrucijada

Para el secretario general la ONU, Ban Ki-moon, el mundo nunca ha afrontado tantas crisis diferentes al mismo tiempo, lo que convierte este periodo de la historia en único. Ki-Moon, que comenzó una visita de dos días a Irlanda, habló de la existencia de una "crisis global" de alimentos, de combustible, de gripe y del sistema financiero. Problemas todos estos, dijo, cuya solución se ve entorpecida por la aparición de otros retos internacionales para la Humanidad como, por ejemplo, el cambio climático.

"Vivimos una era sin igual. Hay multitud de crisis y cada una es una crisis que no hemos visto en muchos años, incluso en generaciones. En esta ocasión, están golpeando al mundo todas a la vez", añadió Ban Ki-Moon. En este contexto, el secretario general de Naciones Unidas también advirtió que la situación económica internacional podría "limitar aún más" la capacidad de "respuesta efectiva" de la organización en sus misiones de paz.

"La crisis global crediticia que estamos sufriendo en todo el mundo podría limitar aún más nuestra capacidad para responder eficazmente", señaló en relación a la dificultad para aumentar el número de tropas, mejorar el equipamiento y lograr "apoyos adecuados". "La oferta no va a la par con la demanda, ésta es una de las frustraciones que tengo como secretario general. Y varias misiones experimentan dificultades para operar debido a la parálisis de los procesos de paz y la continua violencia", dijo Ban, al tiempo que celebró el éxito de la resolución de conflicto en Irlanda del Norte.

lunes, 6 de julio de 2009

Bolsas europeas sufrieron estrepitosa caída

Las bolsas europeas comenzaron la semana con claros tintes bajistas, que volvieron a hacer planear sobre los mercados la sombra de una corrección que no se aleja del horizonte de los inversores desde que se inició el segundo semestre del año. En la bolsa española, el indicador más relevante, el Ibex-35, retrocedió 138,80 puntos, el 1,43%, hasta llegar a los 9.569 puntos.

Algo menos bajó el índice DAX de la bolsa de Fráncfort, que cayó al cierre de las contrataciones 56,39 unidades, equivalentes al 1,20%, para concluir en los 4.651,82 puntos. Por encima del 1% cayó también la bolsa de París, al descender su índice más representativo, el CAC-40, un 1,19%, lo que le llevó hasta los 3.082,16 puntos, frente a los 3.119,51 enteros del cierre del pasado viernes. La bolsa de valores de Londres fue la que menos perdió, con un retroceso de su índice principal, el FTSE-100, del 41,4 puntos, el 0,98%, hasta situarse en 4.149,9 enteros.

Más tarde, el Dow Jones, el principal índice de la Bolsa de Wall Street, ganó el 0,53 por ciento y cerró al alza una sesión que inició con masivas pérdidas al conocerse datos los desfavorables datos de la evolución del empleo. Sin embargo, al término de la sesión, el sector servicios tuvo un impulso alcista, que hizo avanzar el índice en 44,13 puntos para cerrar en 8.324,87 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 ascendió el 0,26% y el mercado tecnológico Nasdaq cedió el 0,51%.

Economía chilena sufre nuevo desplome: -4,4%


Una contracción de -4,4% experimentó la economía chilena en mayo, según el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMACEC) anunciado por el Banco Central. La cifra se ubicó en la parte más negativa de las proyecciones de los expertos que anticipaban un caída de la actividad de entre -2,4% y -4,5% para el quinto mes del año.
Con esta cifra la economía chilena cae por séptimo mes consecutivo (ver gráfica), anotanto un retroceso general de -3,1%, pronosticando que la caída anual puede llegar al -4% o -5%, es decir una caída mucho más violenta que la producida por la crisis asiática.
Las nefastas medidas aplicadas por el Banco Central y Hacienda durante 2007 y 2008, donde demostraban desconocer totalmemnte la severidad de la crisis mundial, está terminando por pasar la cuenta de manera aguda.

Lecturas:
14 de julio de 2008: De Gregorio fustiga a Velasco y lo insta a frenar el gasto público
10 de junio de 2008: Banco Central sube tasa y condena a Chile a un magro crecimiento
7 de abril de 2008: Banco Central: el dilema crecimiento-inflación
13 de febrero 2008: Andrés Velasco: Chile tiene el traje de baño muy bien puesto
8 de Enero de 2008: La inflación y el Ser o no Ser del Central

Argentina lidera ranking de países en riesgo de default

Argentina encabeza la lista de los países con mayor riesgo de default en el mundo, según un estudio realizado por CMA Datavision, en base a los costos de los Credit Default Swaps (CDS). Los CDS argentinos, es decir, el costo de asegurar la deuda de ese gobierno contra un posible default, llegó a 1.979 puntos base el viernes. Es decir, se necesitarían US$ 1,9 millón al año para asegurar US$ 10 millones de deuda argentina durante cinco años.

Esto significa que el mercado ve un 71,88% de probabilidades de un default en el país trasandino. El riesgo en Argentina volvió a aumentar, luego de que la derrota del gobierno de Cristina Fernández en las elecciones legislativas del 28 de junio provocara rumores de un derrumbe en el gabinete. A eso se sumó una crisis de salud pública, que llevó a acusaciones judiciales contra la mandataria. El crecimiento económico se desaceleró el año pasado a 6,8% tras crecer más de 8% cada uno de los cinco años previos. Para este año se espera que la economía se contraiga 3%.

El reporte de CMA incluye a los 63 gobiernos con contratos de canje de crédito. Entre los países con mayor riesgo de default -después de Argentina-, se ubican Ucrania, Venezuela, Letonia e Islandia. El listado lo completan Dubai, Kazajstán, Lituania, Bulgaria y Rumania. Los países de Europa del Este están entre los más golpeados por la crisis financiera. Esto se compara con los CDS de Chile, que el viernes alcanzaron un valor de 121,6. El país, que en 2008 creció 3,4%, este año se contraería 1%, según la encuesta del Banco Central.

En Indonesia, en cambio, el panorama económico es más positivo. El riesgo percibido de un default en la deuda de Indonesia cayó a 307,5 puntos base el viernes.El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono ha dicho que está planeando un incremento de 128% en el gasto en infraestructura a 1.430 trillones de rupias (US$ 140 mil millones) para 2014. Tras crecer 6,1% el año pasado, la economía de ese país crecería 4,2% este año. La deuda de ese país tiene una calificación de Ba3 según Moody’s, tres puestos más abajo del grado de inversión.

Los países como Noruega, Finlandia, Alemania, Bélgica, Suiza, Japón y Holanda, tienen los menores costos en sus CDS, reportó CMA.

domingo, 5 de julio de 2009

Recesión económica mundial nos ha hecho olvidar la crisis alimentaria

Antes que se diera inicio a la gran crisis financiera en agosto de 2007, vivíamos uno de los más crudos rebrotes inflacionarios con las alzas desproporciadas del trigo, el arroz, el maíz y la leche. La demanda por estos productos alimenticios que impulsaron China e India desde fines de 2006. provocó un desequilibrio que elevó los precios a las nubes. La FAO llegó a temer una crisis alimentaria global, y culpaba a la ONU por no haber tomado previsiones. El posterior desplome de la economía mundial, con su caída general de la demanda, condujo a un repliegue en los precios de los alimentos. Un repliegue que en algunos casos se hizo excesivo.

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Un cuento chino: el declive del dólar

La crisis arrumba iconos de la economía de EE UU, pero el billete verde goza de una mala salud de hierro

Claudi Pérez, El País

Bismarck decía que Dios favorece a los locos, a los borrachos y a los Estados Unidos de América. Pero tal vez -sólo tal vez- la parte final de esa frase se haya quedado algo anticuada. Estados Unidos, la primera potencia económica del mundo, sufre un declive fenomenal. La crisis amenaza con llevarse por delante a varios de sus símbolos: General Motors, Citigroup y los arrogantes banqueros de inversión de Wall Street se han despeñado en los dos últimos años junto con una forma de ejercer el capitalismo que se ha revelado tóxica, salvaje, casi suicida. El estallido de la burbuja inmobiliaria y el colapso del sistema financiero han llevado a Estados Unidos a una recesión histórica.

Como consecuencia de todo eso, la nueva Administración de Barack Obama se encuentra con un déficit público disparado y una economía muy debilitada. E incluso el todopoderoso dólar está en entredicho como moneda de referencia. Lo que prácticamente equivale a poner en tela de juicio la supremacía económica norteamericana: algo que se anuncia desde hace 25 años, pero que no acaba de suceder.

La quiebra de un banco de inversión en Estados Unidos provocó un pánico financiero que llegó hasta Europa, derivó en una crisis de crédito y dejó a miles de empresas sin financiación y a decenas de miles de personas sin trabajo. No, no se trata del relato de la crisis actual. Corría el año 1873 cuando el pánico causado por un banquero insaciable llamado Jay Cooke -unido a una epidemia de gripe que introduce un siniestro paralelismo adicional con la recesión que ahora atravesamos- marcó el comienzo del declive del imperio británico (y de la libra esterlina) y el inicio de la hegemonía norteamericana (y del dólar).

Sencillamente, los británicos no podían competir con el coste de la mano de obra de Estados Unidos ni con el empuje procedente del otro lado del Atlántico. Algo que recuerda peligrosamente a lo que les pasa ahora a los estadounidenses con China. Aun así, tuvieron que pasar muchos años -y una crisis morrocotuda, la de 1929- para que Estados Unidos se asentara en ese liderazgo. Y todavía algunos más -y nada menos que la Segunda Guerra Mundial- para que el dólar empezara a dominar, allá por 1945. El billete verde se impone sin discusión desde entonces.

O quizá con discusión. Reproduciendo el patrón del relevo de Estados Unidos por el Reino Unido, de nuevo hay un cambio de guardia en la economía mundial que la crisis ha exacerbado, pero que estaba ahí latente desde hace tiempo. Un movimiento tectónico que desplaza parte del poder económico hacia el Este, a la costa asiática del Pacífico. Pero el final de la hegemonía del dólar no llegará antes de 2050, según las previsiones más fiables (si es que ese adjetivo conserva su significado después de esta crisis, con la economía convertida en la ciencia del "ya veremos"). Sólo a muy largo plazo puede pensarse en algo parecido a la caída del imperio -económico- americano y del dólar. Y a largo plazo, todos muertos: algo así decía Keynes, cuya abrumadora presencia en los periódicos y en boca de los políticos de izquierdas y de derechas debe tener a su antagonista, el liberal Milton Friedman, revolviéndose en su tumba.

Pero la cosa no va de Keynes ni de Friedman. Zhou Xiaochuan, ése es el hombre. El gobernador del Banco Central chino se ha convertido en una de las figuras clave de la economía mundial, y particularmente en el tablero de ajedrez de las divisas.

Justo antes del G-20 de abril en Londres, un informe firmado por Zhou causó un revuelo considerable en los mercados financieros. Propuso reemplazar el dólar como reserva global -algo que China reiteró la semana pasada- y sustituirlo por una supermoneda controlada por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Se trataría de una cesta formada por las principales divisas y materias primas, algo parecido a lo que ya hace el FMI (y una idea que ya lanzó el inevitable Keynes hace 60 años, por cierto). Zhou obtuvo eco inmediato en el presidente ruso Medvédev y en sus socios del BRIC, el acrónimo que agrupa a los cuatro grandes emergentes: Brasil, Rusia, la India y China.

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Los Vampiros del Capitalismo. Parte 2

Nos hacíamos eco ayer de la repercusión que está teniendo, en el mundo financiero estadounidense, el artículo que Matt Taibbi firma en la edición de Rolling Stone del mes de julio bajo el aparatoso titular de The Great American Bubble Machine o La Gran Fábrica Americana de Burbujas, que es la forma en que el autor bautiza al banco de inversión Goldman Sachs. Un alegato demoledor que pone en tela de juicio las prácticas llevadas a cabo por la entidad a lo largo del último siglo de actividad financiera y que cuestiona el enorme poder acumulado por la firma con el paso del tiempo y, en especial, desde la incorporación de su directivo Robert Rubin a la Administración Clinton en la década de los 90. Se trata de un documento extraordinario que se desarrolla a lo largo de doce páginas, de fácil lectura, y que, para su exposición, hemos dividido en dos grandes partes: el cuestionable papel desempeñado por el banco de inversión en el pasado, que fue el grueso principal de nuestro Valor Añadido de hace 24 horas, y la importancia actual de Goldman en la gestión de la crisis y en la, a juicio de Taibbi, siguiente burbuja que está por llegar y que ya se está gestando. Un modo de actuación que define de modo brillante Simon Johnson, al que cita Taibbi, en The Atlantic como El Golpe de Estado Silencioso, análisis de imprescindible lectura.

En efecto, señala el reportero que, tras crear y beneficiarse del esplendor y el colapso tanto de los Investment Trust en la década de los 90, como de las acciones de Internet, las hipotecas basura y el precio del crudo a finales de siglo XX y principios del XXI, Goldman ha alcanzado el cénit de su influencia de la mano del que fuera su presidente Hank Paulson, a la sazón Secretario de Tesoro norteamericano hasta el desembarco de Tim Geithner como parte del equipo de Obama. Tras el colapso financiero, el dinero parecía haberse evaporado. La cacería de Goldman necesitaba nuevas piezas que abatir. Y sólo las podía encontrar allá donde seguro había capital del que alimentarse: las arcas públicas. Es en el mayor rescate de la Historia donde la entidad va a hacer patente su influencia. De hecho, no sólo consiguió posicionar a uno de sus chicos en la gestión del Fondo de Rescate sino que se benefició de una serie de decisiones que le han permitido salir casi de rositas de la coyuntura actual. Como entendió perfectamente en su momento Warren Buffett, verdaderamente Goldman is too big to fail. No es de extrañar que haya sido su principal apuesta bancaria en la crisis.

Maquillaje de resultados gracias al aparcamiento de pérdidas en meses fantasma, por cambio de calendario de publicación, como diciembre de 2008; conversión en banca comercial que les permite recalar bajo la supervisión de otro ex Goldman, Stephen Friedman; beneficios extra derivados del rescate de AIG que evita que tenga que provisionar sus contrapartidas, mientras que se deja morir a un competidor directo como Lehman; sospechas de información privilegiada en relación con los stress tests; uso de tasas impositivas sorprendentemente bajas, etcétera, son la pléyade de acusaciones documentadas que el texto recoge y que evocan, a juicio de distintos agentes del mercado consultados por Taibbi, que se ha perdido el pudor y se ha pasado de una ayuda implícita comúnmente aceptada, y derivada de la incorporación del talento creado en el seno de la entidad a las finanzas públicas, a otra explícita que tiene por objeto consolidar la posición del banco de inversión y conservar su capacidad de maniobra.

Pero Goldman no duerme. No puede hacerlo, concluye el autor. Así, sus empleados se convirtieron en los principales donantes privados de la campaña electoral a la presidencia de Estados Unidos de Obama con cerca de un millón de dólares. Tras haber atravesado el campo de minas del rescate bancario de manera exitosa, Goldman ha vuelto una vez más a sus viejos hábitos y trata de colocar a sus peones dentro de la Administración a fin de beneficiarse de los agujeros que, en la renovada actividad pública, se puedan vislumbrar (…) Y la nueva apuesta de la entidad se llama derechos de emisión o carbon credits, un mercado de un billón de dólares que apenas existe a día de hoy pero que forma parte principal de la Ley Energética aprobada por el Congreso el pasado viernes. Con una particularidad, señala: el hecho de que el límite de derechos a subastar fijado por el Gobierno caiga anualmente implica que Goldman ni siquiera se va a tener que pringar en hacer que los precios suban.

De momento, de acuerdo con Taibbi, la firma financiera habría ido engrasando la maquinaria con las oportunas contribuciones a los diferentes lobbies, la inversión directa en compañías productoras de energías renovables, la adquisición del 10% del Mercado de Chicago en el que los derechos se van a negociar, la compra de un pequeño trader que se dedica ya a tal actividad y así sucesivamente. Cualquiera podría afirmar que se trata de un ejercicio de buena gestión, de anticipación de cara al futuro, como probaría el dramático alegato de Krugman de esta semana, pero a estas alturas de la película el autor ya no concede a la entidad el beneficio de la duda. Puede incluso que al final la actividad real, como ocurre en Europa, sea mucho menos que la inicialmente predicada y que los precios se mantengan bajo mínimos. No importa, de lo que se trata es de denunciar el papel del banco y añadir argumentos a su condena. Su conclusión, de hecho, no admite dudas: Así es como funcionan las cosas. Este es el mundo en que vivimos, donde algunos tenemos que respetar las reglas mientras que otros no sólo se ven excusados de ajustarse a ellas sino que reciben dinero por hacerlo. Un esquema mafioso en el que uno no se puede fiar de los precios y donde hay peajes ocultos en cada dólar de impuestos que pagas. Quizá no podamos pararlo pero, al menos, tenemos la obligación de denunciarlo.
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Tomado de Cotizalia.com

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