martes, 3 de febrero de 2026

El dólar como la verdadera superarma de Estados Unidos

Stanislav Krapivnik escribe sobre Venezuela y los mecanismos ocultos del poder militar estadounidense.

Stanislav Krapivnik, Multipolar Press

El precio de la victoria

Tras el exitoso asalto a Venezuela y la captura de Maduro, Trump y los miembros de su gabinete —especialmente el secretario de Guerra, Pete Hegseth— comenzaron a alardear por todas partes de su arma secreta especial, que supuestamente les permitió entrar en Caracas y hacer lo que quisieron.

Las historias y los cuentos fantásticos se extendieron en todas direcciones y siguen haciéndolo. En Davos, Trump no se contuvo en absoluto; alardeó ante todo el mundo, gesticulando triunfalmente. «Aquí estamos, Estados Unidos; tenemos superarmas. Más vale que todos nos temáis, o si no...».
Pero quedan preguntas: ¿qué tipo de arma era? ¿Qué permitió a los estadounidenses volar a Caracas y acabar con casi un centenar de fuerzas especiales cubanas para capturar a Maduro?
Sí, los estadounidenses utilizaron un arma nueva, pero todo es mucho más banal de lo que parece a primera vista. Veámoslo más de cerca.

«La paz a través de la fuerza»: sobre la nueva estrategia militar de EEUU


Leonid Savin, Katehon

Las principales amenazas siguen siendo las mismas

El 23 de enero de 2026, el Ministerio de Guerra de EEUU publicó la Estrategia de Defensa Nacional, que lleva por subtítulo «Restaurar la paz a través de la fuerza para una nueva edad de oro de Estados Unidos». Inmediatamente llama la atención un importante vestigio que se ha colado en el título del documento: se habla de defensa, y no de guerra, aunque sería más correcto denominarlo Estrategia de Guerra, ya que el Pentágono ha sido renombrado definitivamente en la lógica de las acciones agresivas de EEUU en el extranjero a lo largo de muchas décadas, lo que ya se ha convertido en una especie de norma.

En las primeras páginas de la estrategia se hace hincapié en el hemisferio occidental e incluso se presenta un mapa de la época de la Ilustración, por cierto, con la indicación del Golfo de México, que Donald Trump intentó renombrar inmediatamente después de su regreso a la Casa Blanca.
«Esta estrategia difiere radicalmente de las grandiosas estrategias de las administraciones anteriores, que actuaron tras el fin de la Guerra Fría», se afirma en la sección sobre el entorno de seguridad.
Lo que se puede destacar en cuanto a las diferencias es el cambio del término «terrorismo». En el nuevo documento, este fenómeno se divide en dos secciones: el narcoterrorismo y el terrorismo islámico. Si la primera novedad se refiere directamente al Gobierno de Venezuela (y, al parecer, sirve de señal de advertencia para otros políticos de América Latina), la segunda revive la fobia de los neoconservadores de la era de George W. Bush, con la intención de demonizar el islam como tal.

lunes, 2 de febrero de 2026

El fin del derecho internacional y quién lo mató

Robert Inlakesh sostiene que el derecho internacional colapsó efectivamente después del 7 de octubre de 2023, cuando las potencias occidentales abandonaron su propio “orden basado en reglas” para proteger las acciones de “Israel”, reemplazando la ley con poder bruto.

Robert Inlakesh, Al Mayadeen

No solo volvemos a oír hablar de un "Nuevo Orden Mundial", sino que vivimos una guerra global cuyo objetivo es forjarlo. Parte de este proceso es el cambio repentino de lo que antes se nos consideraba un "orden mundial basado en reglas" a una realidad donde "la fuerza impone el derecho".

Desde la investidura del presidente estadounidense Donald Trump, para algunos, puede parecer que el mundo ha dado un vuelco. Para otros, su estilo puede ser diferente, pero el cambio ya había comenzado antes de su segundo mandato.

En muchos sentidos, Donald Trump es el presidente estadounidense "perfecto" para la era en que vivimos, sobre todo en lo que respecta a servir a sus amos. Su retórica grandilocuente y su mezquindad infantil son, en muchos sentidos, una fiel repetición de lo que Estados Unidos ha sido durante décadas: un matón bocazas que intimida a todos hasta la sumisión.

La primera vez, el mundo no estaba realmente preparado para Trump. Fue un cambio bastante abrupto que contrastaba demasiado con lo que ofrecía la administración anterior de Obama, que se presentaba con profesionalismo e implementaba el mal en silencio. Cuando Trump terminó y Joe Biden asumió el poder, restableciendo el viejo sistema, para entonces, el daño ya estaba hecho.

Nueva moneda de poder: cómo el Sur Global está desmantelando la supremacía del dólar

Una rebelión coordinada está transformando silenciosamente las finanzas globales - una rebelión que apunta no sólo a escapar de la tiranía del dólar, sino a enterrarlo

Suleyman Karan, The Cradle

La hegemonía estadounidense ha ayudado a proporcionar bienes públicos: rutas marítimas abiertas, un sistema financiero estable, seguridad colectiva y apoyo a marcos de resolución de disputas… Hemos participado en rituales y hemos evitado en gran medida exponer la brecha entre la retórica y la realidad… Este pacto ya no funciona. Seamos claros: estamos en medio de una ruptura, no de una transición“.

Primer Ministro canadiense Mark Carney, Discurso especial ante el Foro Económico Mundial (FEM), Davos 2026

La era de la supremacía indiscutible del dólar global se está desgastando en los márgenes. Lo que alguna vez fue una piedra angular de las finanzas y el comercio globales es ahora un dominio en disputa, a medida que un número creciente de estados buscan alternativas a la moneda utilizada durante mucho tiempo para imponer dictados occidentales. La centralidad del dólar estadounidense en las transacciones transfronterizas y su papel como moneda de reserva mundial ya no están garantizados– y este cambio ya no es teórico.

Durante décadas, el dólar ha funcionado como medio de cambio universal, depósito de valor y unidad de cuenta. Pero estos beneficios han tenido costos elevados. La dependencia del sistema de las políticas de un solo Estado y su dependencia de conversiones intermedias han generado capas de riesgo y fricción. Hoy en día, estos riesgos se han convertido en obstáculos para la expansión del comercio mundial. Y a medida que las economías emergentes ganan confianza e influencia, Washington se ve obligado a ceder su trono monetario.

domingo, 1 de febrero de 2026

La larga marcha de la UE hacia su (auto)destrucción

Este artículo argumenta, paso a paso, la tesis central relacionada con la (auto)destrucción de la UE: el hecho de que las clases dominantes europeas, para salvar su “Europa” -es decir, la UE del euro y los capitales-, se preparan activamente para la guerra contra Rusia, que el autor entiende que es el problema central de la actualidad.

Manolo Monereo, El Viejo Topo

A la memoria de Juan Aguilera Galera, amigo y camarada de sueños y esperanzas
“Si Rusia es derrotada en Ucrania, la subyugación europea a los estadounidenses durará un siglo. Si, como creo, Estados Unidos es derrotado, la OTAN se desintegrará y Europa quedará libre”

Emmanuel Todd, octubre de 2025

Introducción. Las crisis siempre revelan lo que la normalidad oculta

La excepción no confirma la regla, la cambia. El riesgo que se corre es que los actores políticos básicos acaben repitiendo viejas fórmulas, conceptos que poco o nada dicen y que, como zombis, parasitan la academia, la esfera pública y siguen colonizando nuestro imaginario social, sobre todo de las élites, al servicio del poder. Ideas como democracia, fascismo, autocracia, derechos humanos, derecha/izquierda pierden su conexión con la realidad social y se convierten en obstáculos para nombrar lo que pasa y actuar, sobre todo actuar, conscientemente ante una realidad en mutación. Por eso, el discurso disciplinario se hace cada día más fuerte y la exclusión del discrepante se practica con tal fiereza que no deja espacio a la crítica. La esfera pública se estrecha y lo políticamente correcto se impone sin rubor, abiertamente.

La dramática situación del genocidio del pueblo palestino emerge con Gaza como cuestión humanitaria, desde la lógica de los derechos y el respeto al ordenamiento internacional. Es mucho más que eso. Pedro Sánchez ha encontrado un espacio que le permite sintonizar con una opinión pública cada vez más movilizada, arrinconar al PP y oponerse abiertamente a VOX. En este tema, el secretario del PSOE ha sido coherente: lleva meses defendiendo el reconocimiento del Estado palestino como tema central de su política internacional, perfectamente compatible, insisto, con su apoyo a la política de rearme impulsada por la señora Von der Leyen (presidenta de la Comisión Europea) y por el señor Rutte (secretario de la OTAN) y, nunca se debe olvidar, al servicio de la estrategia político-militar de los EEUU.

sábado, 31 de enero de 2026

El Ártico como cúpula del Trueno Celestial


Evgueni Vertlib, Geopolitika

Siendo la lógica de las próximas «guerras estelares», el Polo Norte es el eje de la superioridad estratégica decisiva. Es precisamente a través de la dirección ártica por donde pasan las trayectorias más cortas de un ataque global: balístico, hipersónico, orbital y antisatélite. Toda la arquitectura moderna de disuasión estratégica, desde los sistemas de detección temprana por radar hasta los sistemas escalonados de defensa antimisiles, las plataformas espaciales de observación y los circuitos de toma de decisiones controlados por IA, convergen en la proyección polar. El control del Ártico proporciona una ventaja temporal crítica para detectar amenazas, elaborar decisiones y lanzar un ataque de respuesta o preventivo. En las guerras del futuro, es precisamente el tiempo, y no el número de tropas o el volumen de potencia de fuego, lo que se convierte en el factor decisivo para la victoria.

Por eso, Estados Unidos se ha afianzado históricamente en Alaska y hoy en día está avanzando de forma sistemática en Groenlandia y el Atlántico Norte. No se trata tanto de los recursos en sí mismos como del control sobre el casquete polar del planeta. Los sistemas de defensa antimisiles, la inteligencia espacial, los interceptores y los sistemas de observación de órbitas y trayectorias de misiles globales alcanzan su máxima eficacia solo cuando se apoyan en las latitudes septentrionales. Europa, con el apoyo de Dinamarca y Alemania, se integra en este contorno como elemento auxiliar del cinturón norte de la OTAN, con el objetivo de mantener su propia cuota de control e influencia en la arquitectura emergente de los futuros enfrentamientos estratégicos.

Energía, economía y Fondo Monetario en Ucrania


Nahia Sanzo, Slavyangrad

Territorios, seguridad o alto el fuego son los términos más repetidos estos días por los medios que informan sobre el desarrollo de las negociaciones Rusia-Ucrania. La situación ucraniana sigue siendo dramática y miles de personas tienen que refugiarse en los “puntos calientes” instalados en algunas ciudades para paliar el terrible frío que sufre la parte de la población que ha quedado sin calefacción a causa de los incesantes ataques rusos con drones y misiles. Para paliar esa situación y dar tiempo a la negociación, Donald Trump anunció ayer que había solicitado a Vladimir Putin que Rusia cese en los ataques contra las infraestructuras energéticas ucranianas durante una semana. Según Volodymyr Zelensky, ese alto el fuego parcial comenzó anoche. La semana de tregua energética que Donald Trump afirma que ha conseguido arrancar a Vladimir Putin solo puede mitigar ligeramente el sufrimiento de la población, ya que difícilmente puede dar tiempo a realizar las reparaciones masivas que se requieren. A la destrucción de las infraestructuras energéticas hay que añadir los daños que estos días ha sufrido el puerto de Odessa, una de las principales arterias logísticas del país, con lo que se acumula una parálisis de la economía que mina aún más las dificultades de Ucrania para sostener sus ingresos y poder seguir financiando la guerra.

Como forma más sencilla de proyectar sus problemas sobre su enemigo, Kiev insiste repetidamente en que la economía rusa comienza a estancarse y pone en esa deriva de reducción del elevado crecimiento de los primeros años de la guerra su principal esperanza. El lento descenso económico ruso es también la base sobre la que The Wall Street Journal argumenta el escenario más favorable a Ucrania de los tres que plantea para 2026: todo sigue igual, cansancio de Ucrania y cansancio de Rusia. Curiosamente, pese a las evidentes dificultades, la situación económica no es el motivo por el que el medio señala como posibilidad el agotamiento de Ucrania. En su caso, la causa por la que ese medio occidental considera posible un colapso militar de Ucrania es la dificultad de movilización para cubrir las bajas causadas en el frente. La voluntad occidental de no preguntarse en ningún momento cuáles son las bajas reales de Ucrania evita el alarmismo y permite seguir insistiendo, como hace esta semana un estudio al que da voz The New York Times y que solo se centra en el caso ruso, en que las bajas de Moscú duplican a las de Kiev.

viernes, 30 de enero de 2026

El silencio del devenir: ¿metafísica después de la ontología?


Santiago Mondéjar, Geopolitika

El cambio conceptual que aquí se propone tiene consecuencias decisivas para la forma en que se entiende la temporalidad misma. El tiempo ya no puede concebirse como un marco externo en el que se desarrollan los procesos ni como un contenedor neutral que simplemente alberga acontecimientos ya constituidos en sí mismos. Más bien, el tiempo debe entenderse como la expresión misma de la dinámica real, inseparable de los procesos que articula. Decir que los fenómenos ocurren «en el tiempo» ya es imponer un esquema representacional que malinterpreta la naturaleza del devenir. No hay procesos situados dentro del tiempo como un medio preexistente; en cambio, hay una temporalización de lo real en sí mismo. La temporalidad no es el telón de fondo del cambio, sino su modo inmanente de articulación, una posición que encuentra su primera articulación filosófica en las críticas al tiempo sustancialista que se extienden desde las aporías de Aristóteles sobre la kinesis hasta la metafísica contemporánea del proceso (Aristóteles, 1998; Rescher, 1996).

Esta reorientación se basa en una intuición ya articulada con fuerza en las críticas a la espacialización del tiempo, según las cuales la tendencia metafísica dominante ha sido tratar la duración como si fuera una extensión homogénea, divisible en unidades discretas análogas a los puntos en el espacio. Tal concepción solo hace inteligible el cambio inmovilizándolo, sustituyendo la continuidad por la sucesión y reduciendo el devenir a una serie de estados estáticos. En contra de esta visión, la temporalidad debe entenderse como cualitativa, intensiva e internamente diferenciada, una durée irreducible a la representación cuantitativa (Bergson, 1907/1998). No está compuesta por instantes, sino por tensiones, ritmos y modulaciones que no pueden captarse adecuadamente mediante metáforas espaciales sin distorsión.

¿El fin de la soberanía estatal?

Alain de Benoist considera que el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y la creciente tensión en torno a Groenlandia marcan el fin del orden mundial basado en la soberanía estatal, un cambio dramático que los europeos no están dispuestos ni preparados para aceptar, bajo su propio riesgo.

Alain de Benoist, Arktos

Los recientes acontecimientos en Venezuela han sido comentados de forma puramente partidista. Quienes detestan a Nicolás Maduro aplaudieron su secuestro, mientras que quienes lo aprecian gritaron de indignación. Ambas son formas igualmente detestables de perder de vista lo esencial.

La cuestión clave, de hecho, no es si Maduro es un “buen tipo” o un terrible dictador, sino entender que con este secuestro hemos entrado definitivamente en una nueva era: una en la que la soberanía de los Estados ya no es reconocida por el poder dominante.

El secuestro de Maduro tuvo lugar el 3 de enero, treinta y seis años después del del presidente panameño (y exinformante de la CIA) Manuel Noriega. Pero también, un mes después de que el propio Donald Trump concediera el indulto al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado en 2024 a cuarenta y cinco años de prisión por narcotráfico por un tribunal de Nueva York. Donald Trump decidió esta intervención militar, llamada "Absolute Revolve", sin tener en cuenta el derecho internacional (del que, sin duda, se ha abusado mucho durante décadas) y sin siquiera consultar al Congreso, como le exigía la Constitución en principio. Esto le permitió llevar a cabo el secuestro del presidente en ejercicio de un estado soberano.

La verdadera lección de este secuestro es que Washington ahora se atribuye el derecho a actuar unilateralmente donde le plazca, incluso contra estados soberanos o países aliados. Desde su fundación, las Naciones Unidas se han definido como una «liga de estados soberanos». Si ya no hay estados soberanos, ya no tiene razón de existir.

jueves, 29 de enero de 2026

El imperio virtuoso

Después de Gaza la pregunta que se hace, desde el vértigo, el sector consciente de la opinión pública europea es la de cómo explicar la complicidad y cooperación de los gobiernos, instituciones y medios de comunicación europeos con el genocidio colonial israelí. La respuesta está en la historia: es la historia colonial europea la que emparenta a los gobiernos occidentales con la masacre israelí

Rafael Poch de Feliu

La industria del entretenimiento es una herramienta fundamental del hegemonismo occidental. En estrecha colaboración con el complejo político, militar, financiero y mediático, su producción penetra diariamente en todos los hogares desempeñando una función ideológica clave, perfectamente identificada y conocida. Mirada en retrospectiva, la industria de Hollywood logró convertir en proezas, epopeyas y románticos relatos, esa enciclopedia universal de la infamia que contiene la historia del colonialismo europeo y muy particularmente la de los británicos, parientes directos del actual hegemón. La lista de las películas ensalzadoras de los grandes crímenes coloniales está aún por hacer, pero basta citar clásicos como “Lawrence de Arabia” (1962), “55 días en Pekín” (1963), “Zulú” (1964) o “Khartum” (1966) para recordar cómo toda una generación creció arrullada y entretenida por ese género exaltador cuya leyenda interiorizó.

Resulta ilustrativo cotejar la lectura de cualquier obra seria sobre la acción del imperio británico en India o China con películas como “Victoria y Abdul” (2017), de Stephen Frears, o “Tai Pan”' (1986) de Daryl Duke, para mesurar el nivel de vileza de tal bombardeo. Frears presenta la relación de cálida amistad entre la reina Victoria y su criado indio en una época en la que los indios morían de hambre en espantosas crisis directamente relacionadas con la gestión colonial. La película de Duke se inspira en la figura de William Jardine (1784-1843) para montar una ficción romántica, erótica y heroica alrededor del principal narcotraficante de la historia que condenó a la drogodependencia a 150 millones de chinos y se convirtió en uno de los hombres más poderosos y ricos de su tiempo.

Mantenido durante mas de dos siglos de violencia, racismo y explotación, el imperio británico todavía se presenta de la forma más altiva y arrogante como una empresa civilizadora y modélica, al lado de los imperios francés, español, portugués etc., declarados defectuosos o manifiestamente fallidos.

Venezuela y la reacción de China

Muchos se han quejado de que China y Rusia no respondieron al ataque estadounidense contra Venezuela y se burlaron de la impotencia de Pekín. Pero las cosas no fueron exactamente así

Kurt Grötsch, Sinistra in Rete

China ha condenado enérgicamente la confiscación y violación de la soberanía de Venezuela, no solo a través de las palabras de su ministro de Asuntos Exteriores y otros portavoces gubernamentales. Además, ha adoptado una serie de medidas económicas, reconociendo que EEUU ha caracterizado el control del petróleo venezolano como una forma de frenar la presencia china en Sudamérica y obstaculizar su desarrollo.

En resumen, Pekín ha comprendido claramente que la agresión contra Venezuela constituye una declaración de guerra contra el mundo multipolar y los BRICS. Pocas horas después de conocerse la noticia del secuestro del presidente Maduro y de Cilia Flores, Xi Jinping convocó una reunión de emergencia del Comité Permanente del Politburó, que activó lo que los estrategas chinos denominan una «Respuesta Asimétrica Global», diseñada para contrarrestar la agresión contra sus socios del hemisferio occidental (lo que EEUU denomina la «Cosa Nostra»).

La primera fase de la respuesta se activó el 4 de enero, cuando el Banco Popular de China anunció discretamente la suspensión temporal de todas las transacciones en dólares estadounidenses con empresas relacionadas con el sector de defensa estadounidense. Boeing, Lockheed Martin, Raytheon y General Dynamics han visto congeladas sus transacciones con China desde ese jueves.

miércoles, 28 de enero de 2026

Hegemonismo, expansión y derecho a resistir

Los planes expansionistas de Estados Unidos y su deseo maníaco de redibujar el mapa del mundo plantean una amenaza a todos los Estados libres y soberanos, y la única garantía de protección es la resistencia resuelta a ese crecimiento

Alexander Tuboltsev, Al Mayadeen

En una etapa de crisis e inminente declive, las potencias hegemónicas a lo largo de la historia han entrado con frecuencia en una fase de fuerte escalada de su agresiva expansión.

En mi opinión, uno de los ejemplos más ilustrativos de esto es el Imperio español en la segunda mitad del siglo XVII . El decrépito imperio colonial experimentaba enormes problemas en los ámbitos de la economía, el presupuesto estatal, la industria y la gestión administrativa. Al mismo tiempo, el país se involucraba activamente en nuevos conflictos y perseguía su expansión territorial. Fue a finales del siglo XVII que el imperio español colonizó violentamente las Islas Marianas (incluida Guam), provocó una guerra naval con Brandeburgo en el Mar del Norte, continuó la ocupación de territorios en Centroamérica (al norte de la actual Guatemala) y participó en el conflicto con Francia.

¿Cómo terminó este brusco estallido de expansión? El resultado fue un declive. Ante la crisis de la deuda, la inflación, el bajo desarrollo industrial y los enormes gastos militares, España perdió su condición de potencia hegemónica.

Consideremos el siguiente ejemplo histórico: Dinamarca. En la segunda mitad del siglo XVIII, este país expandió drásticamente su influencia en el extranjero, estableciendo colonias en las Islas Nicobar (además, Dinamarca también tenía colonias en la costa del Golfo de Guinea y las Islas Vírgenes).

El garrote contra Groenlandia y una crisis no resuelta

Región casi desconocida hace apenas algunos meses, Groenlandia irrumpió abruptamente como centro del mapamundi geopolítico mundial y puso a prueba su frágil equilibrio
Groenlandia vista desde el espacio. Getty Images

Sergio Ferrari, Rebelión

La tercera semana de enero, el hielo polar ártico de esa isla gigantesca se desplazó hasta la alpina Davos y calentó el debate en el Foro Económico Mundial, relegando los asuntos del temario a un plano virtualmente secundario. Además, mostró un punto de fuerte tensión entre Washington y sus aliados occidentales y debilitó las simpatías de la extrema derecha europea hacia su referente en la Casa Blanca.

Desde 1979, Groenlandia, con más de 2 millones de kilómetros cuadrados de superficie –el 81% bajo el hielo– ha funcionado como un país autónomo dentro del Reino de Dinamarca. Colonizada por nórdicos procedentes de Islandia a fines del siglo X, tras un período de control noruego pasó a manos danesas en el siglo XVIII, relación que ha perdurado hasta hoy. En 2009 logró su autonomía, con derecho a la gestión judicial, policial y de recursos naturales, quedando en manos de Dinamarca la de relaciones exteriores y seguridad.

Centro del debate en el Foro

Ya en Davos, el martes 20 de enero el presidente francés Emmanuel Macron y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, asumieron la iniciativa en la tematización de la crisis groenlandesa al poner en el mismo centro de sus declaraciones el concepto de una Europa “independiente”.

La soberanía y la integridad de este territorio danés autónomo no son negociables, subrayó von der Leyen, aunque dejando la puerta abierta a una posible colaboración con Estados Unidos para decidir sobre su futuro. Por otra parte, advirtió, los recargos arancelarios que propone Trump como retorsión a los países europeos que defienden la soberanía territorial de Groenlandia constituyen un “error”. Y prometió una respuesta europea “firme, unida y proporcionada” al tiempo que destacó la amistad que une a la Unión Europea con Estados Unidos. Días antes, el presidente estadounidense había amenazado a ocho países del Viejo Mundo -que movilizaron una pequeña tropa hacia la isla- con mayores aranceles si no le cedían Groenlandia.

Trump y el ICE arrastran a Estados Unidos a un precipicio

La policía secreta del gobierno de Trump volvió a asesinar a una persona a plena luz del día y está mintiendo descaradamente al respecto. El ICE debe ser abolido.

Ben Burgis, Jacobin

Alex Pretti era enfermero de la unidad de cuidados intensivos en un hospital para veteranos en Minneapolis. Uno de sus colegas le dijo al New York Times que «la expresión habitual en su rostro era una sonrisa». Ahora ha fallecido a los treinta y siete años, la misma edad que Renee Good, quien fue asesinada a tiros poco más de dos semanas antes en la misma ciudad. Ambos eran ciudadanos estadounidenses. Ambos fueron asesinados a tiros por agentes federales en las calles de Minneapolis mientras estaban desarmados.

Las declaraciones posteriores del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que incluye al ICE y la Patrulla Fronteriza, han enfatizado que Pretti llevaba un arma consigo al comienzo del altercado. Pero el jefe de policía de Minneapolis, Brian O’Hara, declaró que Pretti, que no tenía antecedentes penales, tenía un permiso válido para portar el arma. Y las pruebas de video son decisivas. Nunca intentó sacarla y ya se la habían confiscado antes de matarlo.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, dijo: «No conozco a ningún manifestante pacífico que se presente con un arma y municiones en lugar de un cartel». Pero esto es rotundamente falso, y no solo porque blandir armas abiertamente sea muy común en las protestas organizadas por la derecha estadounidense. Incluso si la hubiera tenido consigo cuando le dispararon, habría sido totalmente irrelevante. Estados Unidos no ha derogado la Segunda Enmienda ni aprobado una ley que obligue a ejecutar en el acto a cualquiera que sea sorprendido con un arma de fuego, aunque nunca la saque.

martes, 27 de enero de 2026

Ucrania: Operación BlackRock


Nahia Sanzo, Slavyangrad

“Hemos hablado con el equipo estadounidense sobre la vía económica, en concreto, la reconstrucción. Quiero agradecer al secretario Bessent, a Jared Kushner y a Larry Fink, de BlackRock, por su enfoque constructivo. Un principio importante que todos compartimos es que, para que la reconstrucción sea de alta calidad y el crecimiento económico tras esta guerra sea real, las garantías de seguridad genuinas deben ser la base. Cuando hay seguridad, todo lo demás es posible”, afirmó Volodymyyr Zelensky en su videomensaje diario a la nación el 10 de diciembre. Si a ello se le añade un comentario realizado la última semana de 2025 en una entrevista concedida a Fox News, en la que el presidente ucraniano afirmaba que Rusia podía olvidarse de su “oferta” de apoyar la reconstrucción de Ucrania vendiéndole “energía barata”, se puede obtener la lógica de gran parte del planteamiento de Kiev para la recuperación económica del país en caso de alto el fuego.

Las palabras de Zelensky indican la prioridad de lograr un acuerdo con Estados Unidos para obtener garantías de seguridad de Washington. Pese a las dudas sobre la fiabilidad de Estados Unidos como socio teniendo en cuenta que hace apenas unos días amenazaba la integridad territorial de uno de sus aliados, Ucrania no concibe el compromiso de seguridad que espera de sus aliados sin la participación directa de Estados Unidos. Ese acuerdo, y no uno con Rusia, es la base sobre la que Kiev quiere construir su futuro como país integrado política y militarmente –sea de facto o de iure con la adhesión a la OTAN- en la familia europea. Ayer, el presidente ucraniano afirmó que el acuerdo entre Estados Unidos y Ucrania está listo “al 100%”, a la espera únicamente de que Washington elija una fecha y un lugar para su firma. La pataleta de Zelensky, con su anuncio de ignorar el Foro de Davos debido a que no iba a producirse la ratificación de ningún acuerdo, indica que Ucrania espera una gran ceremonia con la que presentar a su población un tratado con el que argumentar que el futuro del país está garantizado y marcar un antes y un después en la historia política, económica y militar de Ucrania. La completa ausencia de prisa por parte de Estados Unidos en la firma de estos acuerdos, tanto las garantías de seguridad como el plan de prosperidad, indica que, al contrario que Ucrania, que espera esos acuerdos como prerrequisito para llegar a un acuerdo con Rusia, para Washington la parte central es lograr un entendimiento con Moscú para resolver la cuestión militar y posteriormente ratificar sus acuerdos de económicos y de seguridad con Bankova y el Kremlin.

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