jueves, 14 de noviembre de 2019

El impensado y estruendoso estallido contra el homo-oeconomicus chilensis


Yemil Harcha Raffachello, Santiago de Chile

La primera pregunta que procede hacerse frente al actual estallido social debiera ser – a mi juicio- tratar de determinar si lo que estamos experimentando hoy en Chile, son los síntomas de una enfermedad social o -por el contrario- se trata del despertar de un largo coma social, es decir la cura de una enfermedad. Precisar, en suma, si estamos enfermando o estamos sanando.

Si consideramos la mutilación y pérdida de vidas por disparos de la policía o la destrucción por bandas violentistas de irrecuperables edificios patrimoniales, hay que concluir que estamos en presencia de una grave enfermedad. Pero si observamos la desaparición de la farándula televisiva y su reemplazo por necesarios debates políticos, parecería que –al revés- estamos por fin recuperando la racionalidad, enmudecida por décadas.

Curiosamente todo el mundo está de acuerdo en ambas conclusiones contradictorias,. Porque, si hay un rasgo evidente en este estallido social, es su naturaleza contradictoria: todos rechazamos la costosa destrucción humana y material ocasionada tanto por la policía como por los manifestantes, pero asimismo todos respaldamos absolutamente sus reivindicaciones.

Esta ambivalencia de la ciudadanía se refleja también en la vacilación del aparato institucional para enfrentar la situación. Por una parte reprimiendo, pero también acogiendo las reivindicaciones. Tal ambivalencia se manifiesta aun en la fuerza armada, donde mientras unos disparan a matar, otros se cuestionan de reprimir, o revisan sus protocolos de derechos humanos y hasta ha habido confraternización con los manifestantes.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

El neoliberalismo y su colapso en Chile


Roberto Avila, DiarioUChile

Es evidente que el neoliberalismo está sucumbiendo en Chile, sólo la contumacia presidencial le mantiene en pie. Pero de mantenerse esta acarreará la ruina no sólo del modelo neoliberal sino también del capitalismo. La economía chilena tambalea, la recaudación del IVA en Octubre bajo en un 29 % la venta de calzados, vestuario y automóviles en un 50% y Octubre solo tuvo 12 días de convulsión social. Puede darse la paradoja histórica de un golpe empresarial contra un gobierno de derechas.

Millones de chilenos protestan desde la capital a la más pequeña localidad contra el neoliberalismo, bien cabe preguntarse entonces, que es el neoliberalismo?.

En 1947 se reunieron en la ciudad suiza de Mont Pelerín una serie de empresarios e intelectuales que dieron vida a un cuerpo de ideas que configuran el capitalismo en su forma más extremista. Entre los concurrentes se encontraban Friederick Von Hayek, Karl Popper, Ludwig Von Misses, Salvador de Madariaga y Milton Friedman, crearon allí una suerte de Internacional del empresariado que funciona hasta el día de hoy.

Los textos fundacionales del neoliberalismo son “Camino de Servidumbre” de Von Hayek y “La sociedad abierta y sus enemigos” de Karl Popper. Y “Libertad de elegir” de Milton Friedman.

martes, 12 de noviembre de 2019

Los ultrarricos de EEUU cada vez más ricos


El 1% más rico de EEUU se ha beneficiado con el alza bursátil, las bajas tasas de interés y las reducciones de impuestos del gobierno de Donald Trump, amasando activos que igualan al siguiente 9% más rico, y a los 4 deciles más ricos. En total, el 50% más rico de la población posee el 94% de la riqueza, mientras la otra mitad se reparte el otro 6%. Esto es el Neoliberalismo

lunes, 11 de noviembre de 2019

Gabriel Salazar: “Esta vez el enemigo es la clase política; la gente no quiere nada ni con la derecha, ni con la izquierda ni con el centro”


El historiador Gabriel Salazar analizó el movimiento social que ya supera las tres semanas en Chile y en entrevista con La Segunda aseguró que tiene para rato, y que la clase política no se da por aludida como uno de los focos de malestar de la ciudadanía.

Respecto al tipo de manifestación espontánea y el origen de la rabia, el académico reflexiona que “la gente se reúne en grupos chicos para deliberar por su cuenta. Aparecen las redes sociales, los colectivos. Los partidos políticos y los gobiernos no le hicieron caso ni al Mochilazo, ni al Pingüinazo, ni a la movilización estudiantil de 2011″.

En este sentido precisa que “Nadie los tomó en serio. Entonces, lo que ha ocurrido en estos días es la culminación de este proceso de transformación de la ciudadanía a través de una revolución interna y que ahora aparece en la calle de forma masiva”.

Sobre el tipo de organización que se ha dado en estos momentos, Salazar contesta que “antiguamente la gente se asociaba en una organización legalizada. En cambio, el movimiento de pobladores (mediados del siglo XX) no se regía por estatutos. Se armaba para hacer algo y luego se desarmaba. Esa es la red social. Por ejemplo, los delincuentes se asocian así. Microorganizaciones que se arman, desarman y multiplican. Pinochet pudo destruir las organizaciones con torturas, pero cuando se enfrentó a las jornadas de protestas del 83 al 87, cuando se enfrentó a las redes sociales populares, perdió. Esta forma de juntarse es típica del bandolerismo social”.

Golpe en Bolivia: la derecha hace lo que sabe hacer


Emir Sader, Página 12

En Argentina, la izquierda perdió, volvió a disputar democráticamente las elecciones y ha ganado. En Brasil, Lula tuvo reconocidos sus derechos y se reincorpora a la lucha democrática en contra de un gobierno elegido por maniobras antidemocráticas. En Uruguay, el Frente Amplio lucha con todas sus fuerzas para mantener su gobierno. En Chile, el pueblo pelea democráticamente por el derecho a tener una Constitución democrática. Lopez Obrador, después de tantos intentos, ejerce democráticamente el gobierno para el cual fue elegido por aplastante mayoría por el pueblo mexicano.

En Bolivia, la derecha cuestionó el resultado electoral, con el apoyo de la OEA, que pidió hacer el recuento de los votos, con el acuerdo del gobierno de que sería un resultado vinculante. Sin embargo, de forma sincronizada, la misma OEA paralizó el recuento y propuso nuevas elecciones, con un nuevo Tribunal Electoral. Evo lo aceptó, anuló los resultados electorales y convocó a nuevos comicios. Pero la derecha ya se había radicalizado. Mesa fue desplazado por una alternativa de extrema derecha, originaria de Santa Cruz de la Sierra, dirigida por Luis Fernando Camacho, que desde un comienzo planteó la renuncia de Evo y se dirigió a La Paz para hostigar directamente al gobierno.

domingo, 10 de noviembre de 2019

Arde el neoliberalismo en Nuestramérica


Katu Arkonada, La Jornada

Un fantasma recorre América Latina y el Caribe, el fantasma de las rebeliones contra el modelo de despojo social neoliberal.

Comenzábamos 2019 recordando a Benedetti y aquellas pintadas en las paredes que decían que cuando teníamos las preguntas, nos cambiaron las respuestas.

También recordábamos a inicios de año a Gramsci y sus Cuadernos de la cárcel, cuando al teorizar sobre los momentos de crisis el secretario general del Partido Comunista Italiano los definía como momentos de monstruos, donde lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer.

Trump y Bolsonaro son probablemente las expresiones monstruosas de estos tiempos confusos que nos ha tocado vivir, donde el modelo de globalización neoliberal está en crisis, una crisis de la que no es ajena una izquierda que tampoco ha sabido dar respuesta a los problemas de la gente común, posibilitando también el surgimiento de esos monstruos.

Comenzábamos también este año con el mayor bombardeo informativo sobre Venezuela, con la autoproclamación de una marioneta de Estados Unidos, la intensificación de la guerra económica y los sabotajes eléctricos contra las reservas de petróleo más grandes del mundo. Todo ello liderado por Estados Unidos y el Grupo de Lima.

sábado, 9 de noviembre de 2019

A 30 años de la caída del Muro de Berlín: Mijaíl Gorbachov advierte que el mundo está "ante un peligro colosal"


A Mijaíl Gorbachov (Unión Soviética, 1931) se le atribuyen muchos de los cambios en Europa del Este que terminaron con el derribo del Muro de Berlín, la reunificación de Alemania, la desintegración de la URSS y el fin de la Guerra Fría.
Ahora, a 3 décadas de la caída de uno de sus símbolos más reconocibles, quien fuera el secretario general del Partido Comunista Soviético habló con la BBC. E hizo un llamado a todos los países para que pongan fin a la "carrera de armas nucleares".

Gorbachov fue el último presidente de la disuelta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. "Siempre que existan las armas de destrucción masiva, especialmente las nucleares, el mundo está ante un peligro colosal", le dijo el último líder soviético al periodista de la BBC Steve Rosenberg en Moscú. "Todas las naciones deben destruir todas las armas nucleares. Es necesario para salvarnos a nosotros mismos y a nuestro planeta", argumentó Gorbachov, de 88 años.

Para superar el problema constitucional en Chile: una propuesta alternativa

La siguiente columna es una respuesta a la publicación “Salida institucional a la crisis: académicos de cuatro universidades proponen plebiscito para Asamblea Constituyente”.


Rodrigo P. Correa G., Ciper

Un destacado grupo de profesores de derecho ha propuesto un procedimiento para sustituir la Constitución y de ese modo superar la actual crisis política. Proponen un primer plebiscito que pregunte a la ciudadanía si quiere o no una asamblea constituyente; la elección de dicha asamblea si el resultado del plebiscito es favorable; la redacción de una nueva constitución por dicha asamblea y, finalmente, un segundo plebiscito para la aprobación popular de esta nueva Constitución. Conscientes de que la Constitución vigente no permite semejante procedimiento, proponen que todo comience con una reforma constitucional que lo autorice. En este sentido se trata de una propuesta “institucional”.

La propuesta es incompleta y engorrosa.

Toda constitución debe responder dos preguntas de distinta naturaleza. Por una parte debe preguntarse qué regular y cómo regularlo. Esta es la pregunta más obvia y la que más interesa a la ciudadanía.

Por otra parte, debe preguntarse bajo qué procedimientos la propia constitución podrá ser reformada en el futuro. Esta pregunta poco interesa a la opinión pública. Ella, sin embargo, es sin duda la más importante. Bastan dos ejemplos de nuestra propia historia constitucional.

Gastón Soublette en el marco del Congreso Desafíos de la transición a una Nueva Civilización




viernes, 8 de noviembre de 2019

Chile en llamas


Lula libre


El Supremo Tribunal Federal determinó la excarcelación de Luiz Inácio Lula da Silva, 579 días después haber sido ingresado en la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba. Minutos antes de las 22 horas el titular de la Corte, Antonio Dias Toffoli, emitió su parecer a favor del político que el 27 de octubre pasado cumplió 74 años. De ese modo concluyó una sesión tensa. La tensión dramática creció como el marcador de un partido de fútbol: a las 15 horas había 5 jueces en contra y 3 a favor de Lula. Pero a partir de allí fueron llegando, uno a uno, los votos que desembocaron en el grito "Lula Libre!" dado por los militantes concentrados frente al Palacio de Justicia, en la Plaza de los Tres Poderes, de Brasilia.

"Lula no cometió ningún ilícito y es víctima de la lawfare que consiste en el uso estratégico del derecho para la persecución política", dijo su abogado defensor, Cristiano Zanin Martins.

Esta fue la su segunda prisión por enfrentar al régimen de turno. La anterior había ocurrido bajo la dictadura en 1980, cuando estuvo 31 días encerrado. Aquel tornero mecánico de los años 70 salió agigantado de la DOPS, la policía política de los generales, en mayo 1980.

Lo mismo debe suceder en los próximos días cuando traspase el portón policial de la sureña Curitiba. Su victoria es la derrota de sus principales antagonistas, el presidente Jair Bolsonaro y el exjuez Sergio Moro, actual ministro de Justicia y Seguridad Pública.

Piñera aprieta la mano ante la aceleración de las movilizaciones

Un gobierno enfrentado a un país


Paul Walder, CLAE

El presidente chileno Sebastián Piñera, tras haberse ausentado en los medios durante los días más calientes de la crisis regresó a las pantallas al inicio de esta semana a través de una entrevista a la BBC. Un mensaje a la comunidad internacional, con énfasis en los inversionistas, para decir que en Chile todo estaba bajo control y él no tenía pensado renunciar.

El mensaje al mundo tuvo su contraste en Chile mediante puntos de prensa desde La Moneda para anunciar su agenda social, o una serie de pequeños subsidios a sectores medios y pequeñas empresas que son un detalle inocuo ante la magnitud de las demandas sociales. Del mismo modo que Piñera no ha querido atender a los crecientes reclamos de la población, la ciudadanía tampoco se interesa en escuchar las débiles propuestas del presidente.

Las medidas anunciadas por Piñera tienen otro destinatario. Es la oposición política, tan deslegitimada ante la población como la coalición de gobierno, pero salvavidas de último momento para enfrentar la crisis social que escala un poco más cada día en un proceso inverso a la degradación del Ejecutivo.

Chile: desobediencia civil


Hervi Lara B., Alai

Durante la semana del 14 de octubre de 2019, estudiantes secundarios chilenos protestaron pon el alza del pasaje del metro (US$ 0,04), al mismo tiempo de hacer un llamado a evadir masivamente su pago. La respuesta de las autoridades fue la represión. Pero la protesta se mantuvo sumándose otras manifestaciones cada vez más masivas y que fueron adquiriendo carácter transversal, expresando múltiples demandas sistemáticamente desoídas por el gobierno. Por la noche del 17 de octubre, familias enteras ocuparon las calles denunciando la violencia policial y protestando no sólo por el alza del metro, sino por un modelo económico generador de enormes desigualdades al haber enriquecido a unos pocos a costa del empobrecimiento de la mayoría. Chile se rebeló contra el neoliberalismo y el gobierno del millonario Presidente de la República respondió declarando que “Chile está en guerra”, sin reconocer que su propio pueblo reclamaba por el sistema de pensiones (AFP), la destrucción de la educación pública y del sistema de salud, la corrupción institucional, el robo del agua, las “zonas de sacrificio”, la privatización del mar, la desnacionalización de los recursos naturales, los abusos del sistema financiero, los bajos salarios, la sobreexplotación de los trabajadores, el sistema de transportes, etc…, desembocando así en estallido social.

El gobierno, mostrando debilidad e incapacidad política, declaró Estado de Emergencia con la consiguiente ocupación militar de las calles, toque de queda, helicópteros policiales sobrevolando las ciudades, detenciones arbitrarias, abusos sexuales y violaciones, asesinatos, secuestros, desapariciones temporales y todo tipo de abusos de poder. Es la experiencia ya conocida de las intervenciones militares que incrementan los niveles de violencia, aumentando la tensión existente y retraumatizando a quienes antes habían vivido los horrores y crímenes de la dictadura militar a partir de 1973. Sin temor a la represión, el 25 de octubre se realizó una marcha autoconvocada por la ciudadanía, a la que concurrieron más de tres millones de personas a lo largo del país.

jueves, 7 de noviembre de 2019

Los hijos del neoliberalismo se alzan para exigir justicia en Chile y el mundo

Es totalmente apropiado que Chile esté a la vanguardia de las protestas que arrasan el mundo en este otoño de descontento, ya que Chile sirvió como laboratorio para la transformación neoliberal de la economía y la política que ha barrido al mundo desde la década de 1970.


Medea Benjamin, Nicolas JS Davies, Commondreams

Los levantamientos contra el dominio corrupto, de generación en generación, de los gobiernos neoliberales de "centro derecha" y "centro-izquierda" que benefician a las corporaciones ricas y multinacionales a expensas de los trabajadores están arrasando país tras país en todo el mundo.

En este otoño de descontento, personas de Chile, Haití, Honduras, Irak, Egipto y Líbano se están levantando contra el neoliberalismo, que en muchos casos les ha sido impuesto por invasiones estadounidenses, golpes de estado y otros usos brutales de la fuerza. La represión contra los activistas ha sido salvaje, con más de 250 manifestantes asesinados en Irak solo en octubre, pero las protestas han continuado y crecido. Algunos movimientos, como en Argelia y Sudán, ya han forzado la caída de gobiernos corruptos y arraigados.

Un país que es emblemático de los levantamientos contra el neoliberalismo es Chile. El 25 de octubre de 2019, un millón y medio de chilenos, de una población de unos 18 millones, salieron a las calles de todo el país, desarmados por la represión gubernamental que mató al menos a 20 de ellos e hirió a cientos más. Dos días después, el multimillonario presidente de Chile, Sebastián Piñera, despidió a todo su gabinete y declaró: "Estamos en una nueva realidad. Chile es diferente de lo que era hace una semana".

El pueblo de Chile parece haber validado la investigación de Erica Chenoweth sobre movimientos de protesta no violentos, en la que descubrió que una vez que más del 3.5% de una población se levanta para demandar de manera no violenta cambios políticos y económicos, ningún gobierno puede resistir sus demandas. Queda por ver si la respuesta de Piñera será suficiente para salvar su propio trabajo, o si será la próxima víctima de la regla del 3.5%.

El capital natural: metáfora peligrosa


Alejandro Nadal, La Jornada

Desde hace tiempo se ha difundido la idea de que estamos destruyendo la naturaleza porque no le hemos puesto un precio a sus diferentes componentes. Según ese razonamiento, el que la naturaleza no tenga precio conduce a la idea de que su destrucción no tiene, por tanto, costo. Y esto es lo que explica el terrible proceso de destrucción ambiental. Si sólo pudiéramos atribuir un precio para todo lo que está en la naturaleza podríamos tener una idea clara del costo económico en el que estamos incurriendo y se evitaría así la destrucción del medio ambiente.

Esta es una idea enraizada en el pensamiento económico tradicional. No sólo está profundamente equivocada. También entraña una amenazadora visión sobre las relaciones entre las fuerzas de mercado y la naturaleza en una economía de producción monetaria.

Vinculada con esta supuesta lógica económica se encuentra la noción de capital natural, producto de una de las más insensatas y peligrosas metáforas que se han introducido en la economía ambiental (neoclásica) y en la economía ecológica (que nunca pudo hacer una crítica seria de la teoría neoclásica). Según esta idea, los componentes de la naturaleza pueden ser concebidos como un capital o un acervo que produce servicios. Los abogados de esta visión del capital natural proponen utilizar diversas técnicas de valuación de la naturaleza para poder asignar a esos servicios ambientales y así tener una medición rigurosa sobre el costo de la destrucción ambiental.

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