
Los bancos suizos están en la mira de todo el mundo y podrían perder hasta el 8 por ciento de los activos bajo gestión, como consecuencia de la histórica decisión tomada el viernes por la Confederación Helvética de flexibilizar el secreto bancario frente a la presión internacional. Suiza ha puesto en marcha un movimiento que podría cambiar radicalmente el paisaje bancario privado. Los activos con mayor riesgo de salir de la Confederación se encuentran en manos de acaudalados europeos y estadounidenses.
Entre el 30 y el 50 por ciento de los activos bajo gestión en Suiza, primer centro mundial de gestión de fortunas, proceden de la Unión Europea y podrían ser repatriados. La mayoría de las cuentas de estos bancos, como el UBS y el Crédit Suisse, son off-shore, es decir con titulares no domiciliados en Suiza.
Por ello, Suiza, Luxemburgo, Austria y Mónaco, anunciaron que flexibilizarán las leyes del secreto bancario, tras la presión de la comunidad internacional que amaga con dar guerra a los paraísos fiscales. El gobierno suizo se comprometió a acatar los estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que contempla el intercambio de información bancaria con otros países en miras a una necesaria transparencia financiera.
La decisión de estos países europeos se produce antes de la reunión del G-20 en Londres donde se ha planteado abordar el tema y crear una “lista negra” de los paraísos fiscales no cooperativos.
La Asociación Suiza de Banqueros se mantiene optimista y estima que la nueva medida no provocará una huida de los capitales, puesto que la ayuda administrativa que ofrecerán los bancos a las autoridades sólo será acordada "si existen sospechas fundadas". En Alemania y Francia, esta condición ha causado malestar pues arroja dudas sobre la voluntad real de adoptar sin restricciones los estándares de la OCDE. Por tanto, habrá que hacer más presión para dar al tema mayor transparencia. Como dato: a fines del año pasado, los bancos suizos tenían ingresados 1,4 billones de euros procedentes del extranjero.






