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domingo 28 de febrero de 2010

Mas imágenes del sexto mayor sismo de la historia

El terremoto en Chile fue uno de los mayores de la historia, de acuerdo a lo que señala The Washington Post. Aquí algunas imágenes tomadas de The Big Picture (clickad para ampliar).
Una autopista desplomada en Santiago

Este moderno edificio se desplomó y partió en dos en la ciudad de Concepción, a 500 kilómetros al sur de Santiago. Fue construido a orillas del río Bío Bío y de ahí su nombre: Borde Río. Se estima que hay sobrevivientes atrapados en su interior

Un edificio colapsado en la comuna de Maipú al suroeste del centro de Santiago

Una de las autopistas de Santiago, desplomada por el sismo

Así quedó este puente en las inmediaciones de Talca, a 300 km al sur de Santiago

Más imágenes del Terremoto en Chile en The Big Picture

"Las fuerzas de la naturaleza han golpeado duramente a Chile"




Imágenes del terremoto en Chile


Imágenes de Santiago, Concepción, y el colapso del edificio en Maipú:




sábado 27 de febrero de 2010

Terremoto en Chile

Siguiendo con la oleada de terremotos que sacude al mundo, esta vez le ha tocado a Chile. A continuación una imágenes con algunos de los estragos causados por el movimiento telúrico que se produjo a las 3:34 am y que en la zona de Bio Bio (de la cual aún no se tienen referencias) alcanzó grado 9,5 en la escala de Mercalli. En Santiago tuvo grado 8,8. Hay más de 70 muertos, caminos y puentes cortados, y el principal aeropuerto del país se encuentra cerrado, al igual que el Metro de Santiago. El Festival de Viña, que concluía hoy sábado, fue suspendido.
Las siguientes imágenes fueron tomadas entre las 5.00 y las 6.30 am.


Las antiguas casonas de la calle Almrante Barroso vieron desprender parte importante de sus muros


El edificio que alberga el café de la Plaza Brasil resistió el violento sismo. Sóo se desprendio parte de una pilastra


El muro de este edificio no resistió el fuerte remezón y se desprendió


Todo el muro lateral de un Hostal de tres pisos se desprendió completamente en calle Catedral


El abandonado Palacio Pereira, considerado monumento nacional y edificio de principios del siglo pasado, resistió al sismo, aunque desprendió material de sus cornizas. Está ubicado en Huérfanos con San Martín


Fragmentos de vidrios en la vereda desprendidos de los edificios de mayor altura en calle Huérfanos, pleno centro d Santiago


Un gran socavón producto del movimiento telúrico en calle Bulnes.

Más informaciones en La Tercera, El Mercurio, Las últimas noticias, El País

Velazquez, Pérez-Reverte y la colosal deuda del fútbol


- La crisis de la deuda también está en el deporte: El fútbol europeo debe 6.300 millones de euros. A la cabeza de los más endeudados, los clubes ingleses acumulan deudas por 4.000 millones de euros, un 56% del total, mientras que los clubes españoles suman 1.000 millones, un 14%. Es decir que solo los clubes de estos dos países acumulan el 70% de la deuda. En tercer lugar, y bastante más lejos, se encuentran los clubes italianos, con una deuda de 500 millones de euros. Una de las razones para el gran endeudamiento de Inglaterra y España es que los estadios pertenecen a los clubes, lo que les ofrece más garantías para el endeudamiento. En el caso italiano los estadios son propiedad de los municipios. Lea el artículo en El País

Arturo Pérez Reverte señala que
España es un país históricamente enfermo. Se ve muy bien en cuanto escarbas un poco en la historia: desde Indíbil y Mandonio, los Austrias, la Ilustración... Hasta ahora mismo... Mira cómo nos estamos cargando la democracia. En cuando se empieza a perfilar una España distinta, esa España que empieza a ser posible, la destruyen los mismos españoles: la arrogancia de unos y el fanatismo de los otros.
El gran escritor de El Club Dumas, llevada al cine por el genial Roman Polanski en La novena puerta, lanzará el próximo miércoles El Asedio, una novela de misterio, de mar, de amor, de política, de ciencia y de historia, de acuerdo a lo que nos cuenta Blanca Berasategui en esta entrevista con el escritor publicada en www.elcultural.es. De Pérez-Reverte hay que leer un artículo notable escrito a los pocos días de la quiebra de Long Term Capital Management, en 1998, y donde advierte la crisis que vendrá si no se toman medidas serias con el sisrema financiero: Los amos del mundo


- ¿Qué pesa más un kilo de plomo o un kilo de algodón?. No intente adivinar. Lea primero el artículo.
- Un desnudo insólito, interesantes interpretaciones sobre el cuadro La Venus ante el espejo del maestro Diego Rodríguez de Silva y Velázquez.
- Los trucos que usan los Casinos para que les des tu dinero
- Desaparecen los Hummer
- Esta artículo de la revista Science se pregunta si habrá comida para todos el año 2050. De acuerdo a la publicación, se calcula que para el año 2050 seremos más de 9.000 millones de habitantes. ¿Habrá comida suficiente? No, sino se aplica una importante transformación en la producción de alimentos, como señala RTVE

jueves 25 de febrero de 2010

"Tras esta crisis será inevitable que comience otra crisis"

Eso es lo que dice José Luis Sampedro en esta entrevista de David Rojo publicada en 20 minutos. Merece leerse.

Inteligente, rotundo, crítico, lúcido, didáctico, social, divertido, certero, humanista. José Luis Sampedro es, a sus 93 años recién cumplidos, una referencia cuando se trata de analizar a fondo lo que está pasando. Es lo que antes, cuando existían, se llamaba un sabio.

¿Qué ha pasado para llegar a esta crisis?
Lo que ha pasado es que hubo un momento dentro de las rivalidades del siglo XX en el que los poderosos se alarmaron, en parte por los sucesos del 68, y hubo una reacción, con Thatcher y Reagan, que supuso el apoyo de una teoría económica, la de los fundamentalistas del mercado, que logró la desregulación extrema, que causó lo que ha pasado. Los economistas se han concentrado en lo financiero, es decir, son los que manejan el dinero. Y con la globalización se ha producido una transferencia de poderes: los gobiernos, que mejor o peor están controlados por la política, la democracia, etc., han sido sustituidos por unos financieros que actúan sobre una desregulación absoluta. No los controlan ni los gobiernos. Y entonces se producen los excesos.

¿Usted no cree en el mercado?
El mercado es absolutamente indispensable como mecanismo de distribución: yo tengo que aportar unas cosas para pedir otras. Pero hay quien puede imponer precios, organizar maniobras de publicidad y venta para cerrar la entrada de otros, etc. El mercado está en manos de los poderosos. Dicen que el mercado es la libertad, pero a mí me gustaría saber qué libertad tiene en el mercado quien va sin un céntimo. Cuando se habla de la libertad hay que preguntarse inmediatamente: ¿la libertad de quién?

No se puede controlar a esos financieros?
Nos dicen que las técnicas modernas son de una magnitud tal que supera las fronteras estatales. Y es cierto. Pero hay otros problemas globales como el cambio climático o la crisis energética que se abordan. Eso exige una solución global; pero también el terrorismo, la sanidad, la educación, el sida...

Usted tiene fama de antiglobalización
Yo lo que digo es: globalícese todo. Organícese un gobierno mundial y no habría el problema de la cumbre de Copenhague. Habría una autoridad que se ocuparía de los problemas climáticos. De modo que no me aleguen la necesidad de la globalización exclusivamente económica. Eso es lo que ha pasado en los últimos años.

Qué sucederá en adelante?
Tras esta crisis, lo próximo a corto plazo será otra crisis. Ésta no es una enfermedad transitoria. Las sociedades son entes vivos y, como tales, tienen una trayectoria que acaba agotándose. Yo creo que el capitalismo está en sus últimos tiempos en su forma actual. Ha evolucionado: empezó con el capitalismo mercantil, siguió con el capitalismo industrial, luego viene el financiero y ahora la globalización. Y la globalización es insuficiente para garantizarles lo que quieren.

¿Tan profundos son los cambios?
En el siglo XVI, Europa, Occidente, estaba en ebullición, una explosión casi volcánica de fuerzas productivas, de actividades nuevas... Las gentes se subían en unos cascarones de nuez sin saber siquiera adónde; fuesen agricultores, mujeres, misioneros, conquistadores... Ahora mismo, el país más fuerte del mundo, el más poderoso y el de mejor ejército tiene miedo. Ahora son los demás los que vienen aquí. Las corrientes migratorias han cambiado. La parábola de evolución, de grandeza, ha cambiado de rumbo.

La democracia es otra seña de identidad
La democracia representativa creada en el XVII se ve desvirtuada por completo con las técnicas de poder que tienen los medios y que inculcan a la opinión pública, o la desfiguran, o la deforman, o la incumplen... ¿Quién cree en serio que hay democracia en ningún sitio? ¿Dónde gobierna realmente el pueblo? ¿Cómo puede creerse que en EE UU, después de la mentira de Irak, el pueblo vota otra vez al señor Bush? La gente no está loca, sino mediatizada. Las democracias representativas ya no funcionan: es una oligarquía que dispone de unos medios de influencia que imponen su voluntad.

Según usted, es el fin del capitalismo
En este momento estamos en la descomposición del capitalismo hacia una situación de barbarie. Como en su día le pasó a Roma. La barbarie no es irracionalidad: lo que hacían Hitler o Stalin era muy racional, pero muy poco humano. Ahora piense en Guantánamo, el abandono de los derechos humanos, la misma idea del mercado desregulado o incluso la destrucción del medio ambiente, en el que el poder técnico del hombre se ha impuesto sobre el poder ético.

Pero ¿tan mal se está haciendo todo?
Yo miro lo sucedido y me pregunto: ¿por qué no se nacionaliza la banca y se acaba con toda esta historia de los bonos de los directores y demás? Eso está excluido de cualquier debate. Y luego se dice que la empresa pública rinde menos: ¿rinde menos para quién? Pues igual es cierto que la cuenta de resultados no es igual, pero el dinero va a manos mucho más interesantes.

Algo bueno tendrá el sistema
Fue muy positivo. Es tan bueno como la Edad Media con su religiosidad. Para un momento determinado es válido. Pero luego no es adecuado a las circunstancias del momento. Entonces, le pasa lo que nos ha enseñado Darwin con las especies: cuando una especie progresa pero no está adaptada al medio se va.

Entonces, ¿ésta es una crisis estructural, no coyuntural?
Es coyuntural porque es en este momento, pero es consecuencia de una estructura que ya no está adaptada a la realidad; el esqueleto, el armazón, es lo que falla. El capitalismo tuvo toda esa expansión en medio de un planeta en una situación diferente. Hoy nos encontramos con estos países emergentes –China, la India y Brasil– y no es lo mismo para Occidente. Las circunstancias son completamente distintas.

En esta situación, ¿para qué sirve la economía?
Algunos creemos que tiene que hacer menos pobres a los pobres. Otros creen que tiene que servir para hacer más ricos a los ricos.

En este siglo van a pasar cosas tremendas. Se habla todos los días del desarrollo sostenible. Pensemos sólo que en 1900 la población mundial era de alrededor de dos mil millones y que en 2000 es de más de seis mil millones. Los ecologistas ya estudian la huella ecológica y dicen que la tierra no produce todo lo que se le quita. Ya hablan de que para dar al mundo el nivel de España, no digamos ya el de Escandinavia, harían falta tres planetas. Explíquenme cómo cuadra eso; hagan estadísticas, contabilidad nacional, etc. No cuadra.

¿El problema es demográfico?
Vuelve Malthus: la población crece en progresión geométrica, y los medios productivos, en progresión aritmética.
El ser humano ha llegado a un nivel técnico verdaderamente admirable y extraordinario. Pero cuando se progresa es inevitable que el creador se endiose y piense que con la ciencia puede llegar no se sabe hasta dónde. Y siempre se dice "la técnica lo resolverá". Pero la técnica lo resolverá hasta donde pueda. No creamos que el poder humano es ilimitado.

¿Y las otras ciencias, las sociales?
En el fondo, el cómo nos organizamos es la cuestión fundamental. Tenemos técnicas claras para resolver los conflictos dentro de una sociedad, pero al final el que puede más impone su voluntad. Por eso vamos a esa situación de barbarie. No sé qué vendrá después, pero no creo que por eso se vaya a extinguir la humanidad. Sencillamente, habrá otra cosa.
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José Luis Sampedro nació en Tánger y se formó como economista en el Madrid de los años cuarenta. Fue catedrático de Estructura Económica en la Complutense y trabajó en el Banco Exterior. En paralelo comenzó a publicar novelas. La sonrisa etrusca (1985) es la más conocida y exitosa de ellas. Desde 1991 es miembro de la Real Academia de la Lengua. Su oposición al neoliberalismo le ha valido el título de "abuelo del altermundismo". Prevé el fin del capitalismo, pero no espera verlo: “Yo me apeo”.

miércoles 24 de febrero de 2010

Greenspan, Friedman y Summers, los mayores responsables de la crisis

Alan Greenspan, Milton Friedman y Larry Summers han sido considerados los grandes responsables de la crisis financiera mundial, por la laxitud de sus políticas y el llamado a la preeminencia del mercado por sobre los reales intereses de la sociedad. Greenspan ocupó el primer lugar y Milton Friedman y Larry Summers el segundo y el tercero respectivaente, en una votación del sitio Real World Economics Review en la cual votaron más de 7.500 personas.

En la concesión del Premio "Dinamita", Edward Fullbrook, editor de la página Real World Economics Review, señaló que "Ellos han sido juzgados como los tres economistas más responsables de la crisis financiera mundial, los grandes responsables del actual descalabro de la economía mundial".

El premio fue creado por Real World Economics Review en respuesta a los intentos de los economistas de evadir la responsabilidad frente a la crisis calificándola de una manera impredecible, como un mero "Cisne Negro". En realidad, la percepción pública de que las teorías económicas y políticas ayudaron a provocar la crisis es la correcta.

Los ganadores fueron determinados por una encuesta en la que votaron más de 7.500 personas, la mayoría de los cuales son economistas. Cada votante pudo elegir un máximo de tres economistas. En total, 18.531 votos fueron emitidos.

La concepción neoclásica de la economía es señalada como la responsable por su enfoque ortodoxo y basado en laissez-faire. Además, por desplazar otras visiones de la economía que sencillamente fueron desterradas y suprimidas de las universidades y excluidas en las decisiones de política de los gobiernos.

Los economistas neoclásicos afirmaron falsamente que era imposible que ocurriera una crisis de esta magnitud al basarse en la idea de los equilibrios automáticos de Milton Friedman. Por ello no previeron la crisis financiera mundial y economistas como Gary Becker la negaron hasta fines de 2008. La esperanza, es que ahora comiencen a publicarse los trabajos de los economistas que mantienen los enfoques del desequilibrio y que pueden ayudar a predecir otras crisis.

¿Quien paga los costes del euro?

Vicenç Navarro, Rebelión

La creación y el establecimiento de la Unión Europea y del euro ha sido un paso positivo en el proceso de construir un mundo multipolar, permitiendo que Europa se convierta en el punto de referencia por su dimensión social. Ahora bien, el establecimiento de la UE y del euro ha originado también unos elevados costes, los cuales han sido absorbidos, en su gran mayoría, por las clases populares, y de los cuales apenas se habla en nuestros medios.

En mis trabajos he mostrado con datos –que nadie ha rebatido- que la manera como se consiguió la adhesión de España al euro fue a base de retrasar la corrección del enorme déficit social de España, heredado de cuarenta años de una de las dictaduras más represivas y con menor sensibilidad social que hayan existido en Europa. La reducción del déficit del estado, exigida para alcanzar la unidad monetaria, se consiguió en España (durante el periodo 1993-2004) a base de reducir el gasto público social por habitante en términos absolutos durante los años 1993-1995, y en términos relativos a partir de 1996. Ello implicó que el déficit de gasto público social por habitante entre España y el promedio de la UE-15 creciese enormemente (un 24%) (ver Navarro, V. (coord.) La Situación Social en España. Volumen III). Puesto que las clases populares son las que se benefician más del gasto público social (sanidad, pensiones, servicios sociales, vivienda, y otras transferencias y servicios públicos), ello supuso que fueran las clases populares las que pagaran los costes de alcanzar las condiciones para conseguir la integración monetaria de España al euro. Hay que aclarar que la reducción del déficit del estado, exigida según los criterios de Maastricht, podría haberse conseguido mediante el aumento de los impuestos de los grupos más pudientes de la sociedad, lo cual no se hizo. En realidad, durante aquel periodo los impuestos se bajaron a tales sectores de la población, forzando a que la reducción del déficit del Estado se lograra primordialmente a base de reducir el gasto público social.

Estamos ahora en una situación semejante. Una vez más se está intentando reducir el déficit y la deuda del estado (a fin de salvar el euro) mediante políticas de austeridad de gasto público que afectan primordialmente a las clases populares. De ahí la lógica impopularidad de tales políticas. Pero la situación de España no es la única. Los criterios monetarios y fiscales vigentes en la eurozona y en la UE están provocando un enorme sacrificio para las clases populares de los países del este de Europa (que están tomando las medidas exigidas por la UE para permitir su integración), tales como Letonia, el país que está en peor situación en Europa. Veamos los datos.

LA AUSTERIDAD FISCAL: CONDICIÓN DE LA UNIDAD MONETARIA: El caso de Letonia

Letonia está sufriendo una enorme depresión económica. En los dos últimos años su PIB ha descendido un 25%, y se prevé que pierda otros 4 puntos más este año. Su desempleo es más del 22% y continúa subiendo. Sólo EEUU, en la época 1929-1933, sufrió una depresión semejante. Y la razón de que ello ocurra es que el gobierno está llevando a cabo las políticas liberales necesarias para la integración en la Unión Europea, políticas supervisadas por el Fondo Monetario Internacional.

Estas políticas son las políticas estándar que los países tienen que seguir para integrarse a la eurozona. Y que España sufrió en los años noventa y principios del siglo XXI. Incluyen la reducción del déficit del Estado mediante la reducción del gasto público, incluyendo el gasto público social. Las medidas de austeridad de tal gasto han supuesto, según las páginas económicas del The New York Times (12/2/10), un recorte del 50% de los salarios de los empleados públicos y un 40% de los gastos en los centros hospitalarios del Servicio Nacional de Salud. El problema de tales medidas no es sólo el descenso de la calidad de vida de la ciudadanía, sino la disminución del consumo doméstico –tal como reconocía The New York Times- creando un problema grave de demanda interna, responsable de la enorme reducción del PIB, un descenso sin precedentes en Europa.

Otro factor que contribuye al descenso de la demanda interna, es la bajada de salarios, también promovida por el FMI (con el apoyo de la UE). En teoría la bajada de los salarios se justifica a fin de que la economía pueda competir mejor y exportar los productos producidos en el país, asumiendo que las exportaciones salvarán al país. Tal argumento se está utilizando también en España. Se subraya que la única manera de salir de esta crisis –dado que no está permitida la devaluación de la moneda, que está fijada al euro –es bajar los salarios, recomendación hecha también para España por Paul Krugman. Como consecuencia de estas políticas, la economía del país está en una situación desesperada. Como era de esperar, el deseo popular de integrarse en el euro se está desvaneciendo muy rápidamente, pues no creían que Europa significara sufrir todo esto. Un hecho semejante está ocurriendo en otros países de la euro zona. El último caso es Francia, donde el rechazo al euro es hoy mayoritario en aquel país. El porcentaje de la población en contra del euro ha pasado de un 39% en 2002 a un 69% este año (Finantial Times, 17.02.10).

Otro euro y otra UE es posible

Todos estos casos muestran que la manera como ha estado construyéndose la UE está generando grandes sacrificios para las clases populares, sacrificios que podrían haberse evitado, si el euro se hubiera constituido de otra manera, con un cambio muy profundo de las políticas que están rigiendo la construcción de la UE. Estos cambios debieran haber incluido:

1. El desarrollo de una estructura federal europea, auténticamente democrática y participativa, en la que hubiera una instancia de gestión económica y fiscal a nivel europeo. Hoy ni siquiera hay una coordinación de las políticas económicas y fiscales.
2. Un presupuesto europeo que, tal como sugirieron los primeros fundadores de la Comunidad Europea, debiera representar un mínimo de un 7% a un 9% del PIB de tal comunidad.
3. Un Banco Central Europeo dependiente de las autoridades políticas, cuyas políticas monetarias estarían dictadas por el gobierno europeo y aprobadas por el Parlamento.
4. Un Pacto Social a nivel europeo entre el mundo empresarial y el mundo sindical desarrollado dentro de convenios colectivos definidos en un marco legal europeo.
5. Un cambio de los criterios de Maastricht y del Pacto de Estabilidad, el cual debería tomarse en serio el componente de Desarrollo, dándole mayor protagonismo al crecimiento económico y a la creación de empleo.
6. Cambiar el límite autorizado de que el déficit del estado sea menor a un 3% del PIB y la deuda menor a un 60%, permitiendo mayor flexibilidad y facilitando que existiera una diferenciación en el cálculo del déficit del estado entre gasto en inversiones y gastos corrientes.
7. Instruir al Banco Central Europeo que tenga como función el desarrollo de bonos europeos que sirvan para ayudar a los estados a resolver las crisis deficitarias en momentos de recesión.
8. No permitir que un estado pueda estar en condiciones de no poder pagar su deuda, presentado un frente común que proteja a cualquier país de la UE frente a la especulación de los mercados financieros.
9. Establecer un impuesto europeo que alimentaría un fondo común para gastos de nivelación del consumo, mediante políticas redistributivas dentro de la UE, que estimulen el crecimiento económico, la creación de empleo y la redistribución de los recursos a nivel continental y dentro de cada país.

¿Es esto utópico?

Soy consciente de que estas propuestas pueden percibirse, por amplios sectores, como utópicas e irrealizables. Y en el clima actual, llevan razón. Pero tienen que darse cuenta que estas propuestas se hicieron cuando se planeaba establecer la UE y el euro por fuerzas políticas en la Europa de entonces (dentro y fuera de la socialdemocracia, así como de otros partidos de izquierda), así como sindicatos y movimientos sociales, que fueron ignoradas, escogiéndose en su lugar las políticas liberales que han dañado a las clases populares, que han sido las que han pagado los costes de construir esta UE. Hubo una lucha ideológica y política fuerte en la que unos ganaron (los liberales) y otros perdieron. Los primeros existieron no sólo en los partidos conservadores y liberales, sino también en los equipos económicos y financieros de la socialdemocracia, llegando incluso a ser el pensamiento mayoritario en sus políticas económicas y fiscales. En realidad, la enorme crisis de la socialdemocracia de la Unión Europea se debe precisamente a este dominio liberal de la socialdemocracia. De hecho, la gran mayoría de personas claves en este entramado, desde los Presidentes del Banco Central Europeo, Duisenberg y Trichet, hasta los Comisarios de Economía, Solbes o Almunia, eran todos ellos socialistas (y algunos continúan considerándose como tales) y habían sido y/o continúan siendo miembros activos o simpatizantes de partidos socialistas. El problema fue y es, que el socialismo en la gran mayoría de países aceptó el liberalismo, con las correspondientes consecuencias que estamos viendo ahora.

Pero la situación paradójica es que sin aquellos elementos expuestos en la sección anterior, la unidad monetaria es insostenible. De ahí que la salvación de la UE pasa precisamente por reconducir la UE, en sentido opuesto al que ha estado desarrollando, recogiendo las propuestas entonces abandonadas, a fin de poder construir una Europa, no a las espaldas y en los hombros de las clases populares, sino a su servicio.

martes 23 de febrero de 2010

Rogoff asegura que varios países suspenderán pagos


El profesor de Harvard y ex economista jefe del FMI Kenneth Rogoff cree que el incremento de la deuda pública va a provocar que algunos países suspendan pagos y obligará a EEUU a recortar drásticamente el gasto.

En un discurso en un foro en Tokio, Rogoff señaló que tras las crisis bancarias normalmente se viven varios defaults de países y eso volverá a ocurrir. Los mercados finalmente elevarán de nuevo los rendimientos de los bonos y que países europeos como Grecia o Portugal "tendrán muchos problemas".

"Es muy difícil calcular cuándo, pero pasará", explicó Rogoff. "En los países ricos -EEUU, Alemania y Japón- vamos a ver un crecimiento lento. Se apretarán el cinturón cuando llegue el problema con los tipos de interés. Lo manejarán".

Ahora mismo, la deuda de Grecia es de 298.500 millones de euros, según el gobierno heleno. Esto es más de 5 veces lo que debía Rusia cuando suspendió pagos en 1998 y Argentina en 2001, cuando también dejó de pagar.

La mayor deuda del mundo es la de Japón: 10,7 billones de dólares, y la política fiscal del país está fuera de control. Esta deuda supone más que el PIB del Reino Unido, Francia e Italia juntos.

Wall Street decreta sentencia de muerte al empleo

El siguiente artículo es de Pam Martens, un ex funcionario de Wall Street. Fue publicado en Sin Permiso

Creo que es hora de tomarse a Wall Street al pie de la letra. Ha dejado sobradamente claro su ansia insaciable por finiquitar tantas cosas: el mercado de la vivienda, el sistema financiero, la economía, la legislación reformista, el futuro de la próxima generación.

Wall Street está tan macerada en la destrucción que los símbolos de muerte se encuentran por doquier. Wall Street denomina a los grandes anuncios de prensa que publica para lanzar sus ofertas de mercado "lápidas" (para entender lo apropiado que resulta, considérense los miles de millones en ofertas de bonos y acciones que recauda para las grandes tabacaleras). ¿Y cómo llama Wall Street a la terminación de una orden de compra o venta? Una "ejecución" (pensemos en cuantas operaciones de derivados "ejecutaron" para pacientes hoy tullidos y en reanimación como Fannie Mae, Freddie Mac y AIG; o los vehículos aparte de los balances que crearon para Enron, WorldCom y docenas de empresas hoy en bancarrota).

Wall Street denomina a las órdenes para completar una operación sin ninguna reducción en la cantidad “fill or kill” (o lo completas o lo matas). Podría denominarse razonablemente orden “fill or cancel” (completa o anula) pero para la manada tonante es mucho más divertido correr por el parqué chillando “¡mátalo, mátalo!”

¿Qué partido le saca Wall Street a andar matando cosas o dejar en casi nada el precio de las acciones de algunas empresas? Cara, ganan ellos; cruz, pierdes tú. Wall Street puede conseguir y consigue enormes beneficios apostando a que bajarán los precios de las acciones ("shorting"), a que desaparecerán empresas ("credit default swaps", CDS o seguro de impagos), a que la economía hará un agujero ("interest rate swaps" o permutas de tasas de interés). Y hay un lema en Wall Street: "the trend is your friend" ("la tendencia es amiga tuya"). Cuando ya está claro que el toro [1] yace en medio del ruedo (pensemos en la muerte de Lehman y la boda a punta de pistola de Merrill Lynch el 15 de septiembre de 2008), Wall Street mueve sus apuestas a la baja.

Nadie pone su jerga tan en paralelo con su agenda como los corredores de Citigroup. Cuando se dispusieron a infligir dolor al mercado europeo de bonos en 2004, denominaron la operación “Doctor Maligno”. Citi también creó un vehículo financiero estructurado que engrasara los patinazos que llevaron al derrumbe del gigante lácteo italiano Parmalat, y al que se apodó "Bucconero", que en italiano significa “agujero negro”.

Hasta que no llegue un presidente con verdadera voluntad de lidiar con la naturaleza auténticamente rapaz de Wall Street, continuarán activas estas fuerzas destructivas.

El último plan de reforma de Wall Street del Presidente Obama para prohibir que la banca de inversión posea fondos de capital riesgo o fondos de cobertura ("hedge funds") y evitar que operen con la negociación por cuenta propia ("proprietary trading") en beneficio de sus propias empresas constituye la reforma necesaria para deshacer el fraude en los mercados. Pero la propuesta descuida la amenaza más seria de Wall Street a la economía. La propiedad de la banca comercial en manos de la banca de inversión y las firmas de correduría de bolsa es lo que está acabando con la innovación y el crecimiento del empleo en Norteamérica. Cuanto más esperemos a enfrentarnos a esta cuestión, más se hinchará la deuda nacional, conforme el gobierno se vea obligado a añadir indefinidamente dinero para el estímulo del empleo y fondos para sustentar al creciente número de parados.

Tal como está actualmente estructurada, la banca de inversión de Wall Street no tiene incentivos para poner empresas viables en el mercado. Wall Street ingresa enormes sumas lo mismo por ponerle lápiz de labios a un cerdo y echárselo al público que por lanzar empresas sólidas con verdadero potencial de crecimiento de empleos. A lo largo de la última década, miles de millones de dólares de ahorros de toda una vida de los inversores han acabado mal colocados en falaces modelos de negocio. Hoy esas empresas no valen nada u operan en céntimos con Pink Sheets, [2] cementerio de las ideas fallidas de la banca de inversión.

Las Pink Sheets proporcionan cotizaciones a estas acciones para los corredores de bolsa. No son responsables de la legitimidad de las empresas y, de hecho, advierten a los inversores en su página de la red de que "se trata de pequeñas empresas con un historial reducido de operaciones o económicamente en apuros (...) Los inversores deberían evitar el mercado OTC ["over the counter", mercado no oficial, bajo cuerda] a menos que puedan afrontar la pérdida total de su inversión”. En muchos casos, es bastante más de lo que revelaron a sus clientes los corredores autorizados de “venerables” empresas cuando las compañías salieron a bolsa por vez primera con acciones a precios abultados.

Un estudio realizado por Tyler Shumway y Vincent A. Warther para la Escuela de Negocios de la Universidad de Michigan y la Facultad de Empresariales de la Universidad de Chicago descubrió que entre 1972 y 1995, Nasdaq, el índice bursátil que facilitó el auge y caída de las puntocom y los nuevos valores tecnológicos a finales de los 90, excluyó de la cotización a 4.188 empresas. Después de ser excluidas de la cotización, muchas acabaron en las Pink Sheets. En marzo de 2008, el índice Nasdaq estaba en 5.048 puntos. Hoy, una década más tarde, todavía se encuentra un 58% por debajo de lo que fue su máxima cotización.

Es hora de que el Congreso abra los ojos a la realidad de que este enorme declive de Nasdaq nos revela que Wall Street no está poniendo en el mercado un número suficiente de buenas empresas. Y las fusiones ensambladas por Wall Street, con las que se ha operado de modo característico en la Bolsa de Nueva York, han creado Frankenbancos y conglomerados cargados de deudas, demasiado hinchados como para entender su propio balance y no digamos ya para crear nuevos empleos. Dos vivos ejemplos nos vienen a la mente: AOL-TimeWarner y Citibank-Travelers-Smith Barney-Salomon, también conocido como Citigroup.

Los bancos de inversión que organizan estas ofertas de nuevas empresas o fusionan las que ya existen se ubican hoy en los bancos comerciales "demasiado grandes como para dejarlos caer" que operan públicamente. Pero solían ser sociedades privadas y arriesgaban su propio dinero cuando sacaban una nueva compañía al mercado. Cuando era su dinero el que arriesgaban, había una diligencia bastante mayor en activo para garantizar que la empresa fuera viable. Eso se terminó. Es DOG: dinero de otra gente para lanzarlo sobre el tapete de la mesa del casino.

Para comprender plenamente la nueva estructura de Wall Street, ayuda reflexionar que en agosto de 1995 cuando la Food and Drug Administration [las autoridades de salud pública norteamericanas] nos comunicó que un cigarrillo era en realidad un sistema de transmisión de nicotina disfrazado y que las grandes tabaqueras manipulaban esa “transmisión de nicotina en cada estadio de la producción”. La gente se enganchaba a algo sumamente dañino para su bienestar mientras una industria que operaba en secreto mentía y cabildeaba.

Los que trabajan dentro de Wall Street llaman a sus empresas de correduría al por menor, ahora peligrosamente fusionadas con los bancos comerciales, sistema de “distribución”. La banca de inversión crea el producto tóxico, los corredores lo distribuyen al público envuelto en un sistema de palo y zanahoria que resulta prácticamente idéntico en todas las empresas de importancia. Es decir, el departamento interno de investigación emite una orden de compra. El gestor local del corredor convoca una reunión de ventas y mueve las últimas ofertas de la empresa. El sistema de comisiones del corredor favorece los productos arriesgados que la empresa promueve, por encima de inversiones más seguras.

No hay absolutamente ningún sistema por el que se recompense a un corredor de Bolsa por lo bien que rinde la cartera de su cliente. El que el corredor disponga de la ayuda de secretarias, el tamaño de su despacho, el conseguir el título de vicepresidente en la tarjeta de visita de su empresa, el incentivo anual, hasta el que le saque a cenar su jefe de división, dependen tan solo de las ganancias que consiga el corredor para la empresa.

Si quieres poner en tela de juicio el sistema por corrupto, tienes cerradas las puertas de los juzgados. Wall Street aplica su propio sistema de justicia, llamado arbitraje obligatorio. Al público no se le permite echar un vistazo, pues al fin y al cabo se trata de justicia privada, de modo que no puede arrojarse la desinfectante luz del sol sobre esa camarilla.

La única manera de que un sistema como éste, plagado de conflictos de interés y de desprecio por los intereses de sus propios clientes, haya podido sobrevivir tanto tiempo ha sido aprovechando la base monetaria del depositante de los bancos comerciales y operando con ella hasta hacerla desaparecer. La última cabeza de turco en este gran atraco bancario es el contribuyente que está llenando de nuevo las arcas vacías.

Con cada nuevo programa de creación de empleo de 100.000 millones de dólares, nos damos cuenta de que Wall Street no está creando empresas que creen empleo. De acuerdo con el Departamento de Trabajo, 9,3 millones de norteamericanos no podían encontrar trabajo en enero, y hay millones más trabajando involuntariamente a tiempo parcial o demasiado desanimados para buscar empleo.

De modo que si Wall Street no asigna capital adecuadamente a empresas viables y no recompensa a sus accionistas o clientes, ¿me pueden ustedes recordar de nuevo por qué están pagando los contribuyentes billones para salvarlos?

El 15 de febrero de 1999, la portada de la revista Time dedicaba sus alabanzas al Presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, al Secretario del Tesoro, Robert Rubin y al Vicesecretario del Tesoro, Lawrence Summers como Comité para Salvar al Mundo. Ahora sabemos que se trataba del Comité para Esclavizar al Mundo [3]. Los desafíos económicos a los que se enfrenta hoy el mundo son responsabilidad de ellos; por supuesto, en combinación con algunos compinches bien situados en Washington y Wall Street.

Greenspan es graduado, licenciado y doctor en Económicas por la Universidad de Nueva York; Rubin es licenciado en Económicas por Harvard y abogado por Yale. Summers es graduado del M.I.T. y doctor por Harvard. A despecho de estos siete títulos otorgados por algunas de las mejores instituciones educativas del país, nos piden que nos creamos que no había un gramo de sentido común como para que estos hombres pensaran que revocar la legislación para la protección de los inversores de la época de la Depresión conocida como Ley Glass-Steagall, que impedía la combinación de la banca comercial con los bancos de inversión y empresas de correduría, acabaría liquidando empleos, amén del sistema financiero y la economía (si no viéramos a los hombres que tanto se han beneficiado de esa mala decisión, podríamos ser menos escépticos).

Se han conjuntado la deshonestidad intelectual y el revisionismo histórico para sugerir que nadie podía haberlo previsto. No sólo se lo vieron venir muchísimos sino que el 25 y 26 de junio de 1998 un flujo constante de ciudadanos cívicamente conscientes cruzó las majestuosas puertas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York y testificó que la revocación de la Ley Glass-Steagall y el permiso concedido a los bancos comerciales para fusionarse con empresas de Wall Street era una idea absurdamente mala y conduciría a la ruina. ¿Por qué busca nuestro presidente consejo en Summers y Rubin, en lugar de buscarlo en la gente que acertó?

El Presidente Obama ha ungido a Neal Wolin para que se sume al Nuevo Comité para Salvar al Mundo acompañándole a él mismo y a Paul Volcker, antiguo presidente de la Reserva Federal. ¿Y quién es Neal Wolin? Se le confirmó como Vicesecretario del Tesoro el 19 de mayo de 2009.

En la administración de Clinton, Wolin actuó como consejero general de Lawrence Summers, defensor clave de la revocación de la Ley Glass-Steagall. De acuerdo con el New York Times, Summers ganó 5,2 millones de dólares en 2008 trabajando un día a la semana para el fondo de cobertura ("hedge fund") D.E. Shaw & Company, mientras asesoraba a la vez a Obama. Después de abandonar el gobierno, Wolin trabajó para Hartford Financial Services Group Inc. durante ocho años. De acuerdo con BusinessWeek, si se suma la compensación en metálico de Wolin, la adjudicación de acciones restringidas, opciones y otras compensaciones, ganó 3,4 millones de dólares en su último año en Hartford en 2008.

Robert Scheer escribió lo siguiente sobre Wolin en el San Francisco Chronicle el 19 de noviembre de 2009:
“Wolin, Geithner y Summers eran todos protegidos de Robert Rubin, quien, como Secretario del Tesoro de Clinton, fue el gran autor de la estrategia de liberar a las empresas de Wall Street de sus constricciones de la época de la Depresión. Wolin fue quien, a instancias de Rubin, se convirtió en la fuerza clave a la hora de redactar la Ley Gramm-Leach-Bliley Act, que suprimió la separación entre la banca de inversión y la comercial y las compañías de seguros, permitiendo así que los nuevos mastodontes financieros se volvieran demasiado grandes como para derrumbarse. Dos ejemplos sensacionales de esos gigantes que hubo que rescatar con fondos públicos son el banco Citigroup, al que se fue Rubin para ‘ganar’ 120 millones de dólares después de dejar la Casa Blanca de Clinton, y la Hartford Insurance Co., en donde aterrizó Wolin tras abandonar el Tesoro”.
Señor Presidente, ya es hora de deshacerse de los peces gordos y transmitir ese mensaje de esperanza y cambio.


Notas:
[1] Recuérdese que el emblema de Merrill Lynch es un toro.
[2] Según www.baquia.com las Pink Sheets son los bajos fondos de las bolsas estadounidenses, la tercera división de los mercados de valores, pero la única salida para cientos de empresas de Internet expulsadas del Nasdaq al caer su cotización por debajo del dólar durante más de 30 días. El mercado de las Pink Sheets no está regulado por la SEC, el riesgo es enorme, los analistas le dan de lado, no tiene liquidez y hasta hace unos años era un semillero de fraudes. Hoy, cuando el Nasdaq ha caído el 65%, se dan cita en él empresas como eToys, Iridium, o Lernout & Hauspie. "Es como tener que mudarse de una casa de Beverly Hills a una en un polígono industrial", lo definía recientemente Marc Beauchamp, director de la Asociación Norteamericana de Administradores de Mercados. "No quieres estar allí, pero tampoco es el fin del mundo", añadía.
[3] La diferencia entre "salvar" y "esclavizar" es en inglés de sólo una letra: "save" o "slave".

____________________
Pam Martens trabajó en Wall Street durante 21 años; no tiene intereses, ni a corto ni a largo plazo, en ninguna de las empresas mencionadas en este artículo, salvo los que el Tesoro norteamericano le ha impuesto sin su consentimiento, como al resto de sus compatriotas norteamericanos, con sus planes de rescate. Escribe regularmente sobre cuestiones de interés público desde New Hampshire.

Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3120

"Invictus" y el liderazgo transformacional


La última película de Clint Eastwood tiene un claro mensaje frente a los tiempos que corren. Y si bien este mensaje puede tener un receptor directo en Barack Obama, la idea de un mensaje global donde lo que se requiere es justamente un liderazgo global y una visión global para enfrentar los problemas que aquejan a toda la humanidad, le hace adquirir una trascendencia clave.

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Que la crisis la paguen quienes las provocan

Esto esta tomado de la página de Attack

Bajo la dictadura de las finanzas y las políticas neoliberales, la mayoría de la población mundial ha sido y es víctima de la explotación económica y la marginación política, sobre todo en los países del Sur. Pero también en Europa y en el Estado Español la globalización capitalista afecta a todos los ámbitos de nuestra vida, sobre todo tras el estallido de la crisis, haciéndonos rehenes y cómplices de un sistema injusto y un modelo de desarrollo no sostenible que provoca deuda externa, saqueo de recursos naturales, cambio climático irreversible y exclusión, represión y xenofobia hacia los sectores sociales más frágiles o más críticos, que con frecuencia son criminalizados.

La propia construcción monetarista y neoliberal de la Unión Europea que ha favorecido la espiral financiera y especulativa, así como el incremento vertiginoso de la deuda pública y privada de los estados europeos, es puesta en tela de juicio con el desarrollo de la presente crisis financiera y económica. La “Estrategia de Lisboa”, programa de actuación neoliberal que tenía como objetivos el pleno empleo, el incremento de la cohesión social y la reducción drástica de la pobreza en 2010, a la vista de los resultados, ha sido un completo fracaso. Sin embargo, las tímidas críticas al neoliberalismo iniciadas tras el estallido de la crisis son abandonadas tan pronto afloran débiles signos de recuperación. Como demuestra la crisis económica griega, las promesas etéreas de ayuda de los organismos de la UE son condicionadas a la aplicación de un programa de ajuste neoliberal, draconiano, que prepara las condiciones de una tragedia social, económica y política en ese pais.

Naomi Klein: Haití es un país acreedor, no deudor


The Nation

Si creemos a los ministros de Finanzas del G-7, Haití está a punto de conseguir algo que se merecía desde mucho tiempo atrás: el "perdón" total de su deuda externa. En Puerto Príncipe, el economista haitiano Camille Chalmers ha estado siguiendo estos acontecimientos con un optimismo cauto. La cancelación de la deuda es un buen comienzo, dijo a Al Jazeera en su versión anglo, pero "es tiempo de ir más allá. Tenemos que hablar sobre reparaciones e indemnizaciones por las devastadoras consecuencias de la deuda". En su declaración, la idea de que Haití es un país deudor, necesita ser abandonada. Haití, argumenta, es un acreedor –y somos nosotros, en Occidente, quienes estamos demorados en el pago de nuestras obligaciones-.

Nuestra deuda con Haití proviene principalmente de cuatro fuentes: la esclavitud, la ocupación estadounidense, la dictadura y el cambio climático. Estos reclamos no son fantasiosos, ni puramente retóricos. Se basan en múltiples violaciones de normas y acuerdos legales. Aquí, aunque demasiado brevemente, se ofrecen algunos aspectos destacados del caso haitiano.

lunes 22 de febrero de 2010

Alternativas para enfrentar el futuro

- Un modelo cuantificado para la creación de empleo. Ramón Morata nos presenta este libro realizado por el equipo Multidis que investiga las raíces de la crisis española y busca las alternativas para la creación de empleo. A través del análisis de tres desequilibrios axiológicos (Necesidades, Paro y Financiamiento), los autores sostienen que se requiere de un pacto nacional para lograr un consenso unificador de fuerzas. Quizá parte de esto comience esta semana con las reuniones entre el gobierno de Zapatero y la oposición encabezada por Rajoy para enfrentar el futuro de España.

- Barry Eichengreen señala que Europa debe crear un mecanismo de financiación de emergencia adecuado para rescatar a Grecia, dado que sólo esto dará credibilidad a la Unión Europea. Por eso que la crisis de Grecia puede ser El caballo de Troya de Europa que la lleve a una integración política más profunda.

- José Amorós en Retales de Economía pone nuevamente el dedo en la llaga al denunciar que de los 5.462 millones de euros en ayudas públicas a las empresas españolas durante el año pasado, apenas el 3,4% ha ido a parar a las pymes, llevándose las grandes empresas las sumas más importantes. Es el colmo.


- Wolfgan Münchau, director asociado de Financial Times y presidente de Eurointelligence ASBL: Por qué me preocupa más España que Grecia

Más Lecturas:
- El comienzo de la cesasión de pagos a nivel mundial
- Immanuel Wallerstein: El caos como cosa cotidiana
- Michael Hudson: El camino a la servidumbre de Letonia
- El “síndrome santander”: la pesca de incautos de londres
- Molk: Nada debemos a la Unión Europea

Repensando la política macroeconómica

En relación a la actual crisis, ha habido un profundo debate en torno a las políticas macroeconómicas que se daban como perfectas y que han terminado desplomando a la economía global. En artículos como El Consenso de Washington en crisis o Fundamentalismo y realismo en economía, he planteado que gran parte de este fenómeno recesivo responde a situaciones que se arrastran durante décadas, y cuya falla está mucho más allá de la crisis subprime o la caída de Lehman Brothers. Esta falla interna obligó a los gobiernos de todo el mundo a reaccionar al unísono para evitar un descalabro aún mayor.

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sábado 20 de febrero de 2010

Economía mundial bajo la amenaza de la inflación

Durante el año pasado muchos advirtieron que los planes de estímulo constituían el germen de una inflación que tarde o temprano destruiría el valor del dinero que tanto nos costó ganar. Ahora estamos en ese momento. Los mercados de bonos soberanos, desde los mínimos de diciembre de 2%, han subido 170 puntos básicos en seis meses. Y aunque la inflación se ha mantenido a raya, la pregunta es: ¿estamos a las puertas de la inflación?.

En gran parte del mundo, los indicadores comenzaron a reflejar cifras superiores a las esperadas. Los precios al productor en Estados Unidos subieron 1,4%, 60 puntos básicos más que lo pronosticado. En Canadá, los precios al consumidor treparon a su mayor ritmo en más de un año. Mientras tanto, el comité de política monetaria británica escribió otra carta al Tesoro explicando por qué la inflación está en un punto porcentual superior a la meta. Los países, desde Israel hasta Indonesia, también están teniendo problemas para contener los precios.

Muchas de estas rachas se deben a que aumentaron los costos de la energía y de los alimentos. Las comparaciones directas interanuales siempre fueron poco favorecedoras, pero deberían moderarse con el correr de los meses. También hay señales de que los precios reciben presiones en algunas mediciones importantes, por ejemplo las de los medicamentos de venta bajo receta en Estados Unidos. Si bien es correcto observar tendencias que no incluyan energía y alimentos, sería incorrecto buscar seguridad en los números benignos. Después de todo, los valores del combustible y del arroz importan tanto a los europeos como a los vietnamitas. Y si esos productos se vuelven más caros, las expectativas inflacionarias pronto pueden irse para arriba.

Quizás ya esté sucediendo eso. La tasa de inflación de equilibrio para los bonos del Tesoro a 5 años subió aún más en las últimas semanas. Eso es preocupante. Pero eso no garantiza inflación -la tasa de 1,9% todavía es bastante inferior al nivel de comodidad de 2,5% de la Reserva Federal y a la norma anterior a la crisis-. Seguramente, si la Fed estuviera preocupada estaría preparando a los mercados para un incremento en la tasa de Fondos Federales. En cambio, los pequeños ajustes a la tasa de descuento -casi irrelevante hoy en día-, sugiere que la Fed está relajada en lo que respecta a la inflación. Nadie debería estarlo.

jueves 18 de febrero de 2010

Robert Mundell afirma que la mayor amenaza para el euro es Italia

La italia de Berlusconi es la mayor amenaza para el euro, de acuerdo al economista Robert Mundell. De esta manera, la crisis de la moneda europea que se inició en Grecia, se trasladó a Portugal y después a España, llega ahora a Italia.

La península se ha convertido en el nuevo blanco de las especulaciones por sus cuentas públicas y por el uso de derivados por parte de sus ayuntamientos para "esconder" deudas. En palabras del Nobel de Economía, Robert Mundell, "Italia es la mayor amenaza para el euro". Grecia podría emitir bonos a 10 años la semana que viene por 5.000 millones.

Ayer, el Tribunal de Cuentas italiano (Corte dei Conti) advirtió de que los derivados que habían adquirido los municipios del país pondrían en peligro las finanzas públicas durante décadas. Y es que el uso de derivados no se limita a los gobiernos, como en el caso de Grecia o la propia Italia, que los utilizó para unirse al euro.

El problema no es pequeño, ya que el tribunal calcula que unos 500 municipios tienen contratos por valor de 35.000 millones de euros, cantidad equivalente a un tercio del total de la deuda conjunta de las regiones, provincias y ayuntamientos.

Este tipo de contratos estaban diseñados, entre otras cosas, para cubrir los riesgos que suponen las variaciones de los tipos de interés para las emisiones de bonos. Sin embargo, al igual que en Grecia, se utilizaron para obtener liquidez para el gasto corriente o incluso, según el tribunal, con "fines especulativos".

El Gobierno italiano permitió este tipo de maniobras en 2002, pero el año pasado las prohibió y obligó a que toda la liquidez obtenida por estos medios tuviera que ser contabilizada como deuda. Aún con todo, los municipios italianos se enfrentan a pérdidas potenciales enormes, que en 2008, según el Banco de Italia, ascendieron a casi 2.000 millones de euros. El único respiro es que al estar muchos de ellos ligados a los tipos de interés, la bajada de los mismos ha aliviado las pérdidas.

La batalla entre las instituciones y los bancos ya se ha trasladado a los tribunales. El año pasado, por ejemplo, fueron incautados 476 millones a JP Morgan, Deutsche Bank y UBS, entre otros, acusados de haber estafado al ayuntamiento de Milán con contratos de derivados. Por otro lado, Italia, cargada con la segunda deuda más onerosa de la Eurozona, es la "mayor amenaza" para la economía del bloque de 16 miembros, según el premio Nobel de Economía Robert Mundell.

"Italia tiene que preocuparse", dijo ayer Mundell, profesor en la Universidad de Columbia, en una entrevista a Bloomberg en Nueva York. "Sería muy difícil rescatar a Italia. Tenemos que asegurarnos de que lo que se haga con Grecia, y posiblemente con Portugal y quizá con Irlanda, salve a Italia de ese problema".

Las autoridades italianas han tratado de impedir que se meta a Italia en el mismo saco que a otras economías menores de la Eurozona, las cuales han creado preocupación respecto de su capacidad para controlar sus déficits y deudas. El primer ministro Silvio Berlusconi dijo el 10 de febrero que esos países estaban "mucho peor" que Italia y que "los mercados nos brindaron su confianza".

Mundel explicó que el alto nivel de deuda de Italia crearía problemas para toda la región del euro si los crecientes costes financieros dificultan el pago de intereses por los préstamos del país. Italia tiene una deuda de cerca de 1,8 billones de euros, más de cinco veces la de Grecia y el equivalente de alrededor de un cuarto de la deuda de la Eurozona. El déficit italiano es del 5,3% del PIB, mucho menos que los de España o Grecia. Sin embargo, los bonos italianos a 10 años cotizan con un diferencial respecto al bund alemán de 85 puntos básicos, en niveles muy similares a los de los bonos españoles.

El FMI defiende la credibilidad y la fortaleza de las instituciones españolas y portuguesas

En clara referencia a la situación de Grecia, un informante del FMI declaró que España y Portugal muestran diferencias estructurales respecto a otros países de la zona euro, destacando la gran fortaleza de sus instituciones y su credibilidad:
"No queremos especular sobre los últimos acontecimientos en los mercados, pero sí quiero señalar, sobre Portugal y España, que vemos diferencias entre sus circunstancias y las de otras áreas de la zona euro", declaró David Hawley, del FMI.


Entre esas diferencias está "la fortaleza de sus instituciones y estadísticas nacionales, su credibilidad y buen historial", añadió Hawley, en clara referencia a Grecia.

España, que cerró 2009 con una caída del 3,6% del PIB y que ostenta el peor índice de desempleo de la zona euro, tiene graves dificultades presupuestarias, que han llevado en los últimos tiempos a movimientos especulativos en los mercados internacionales.

La UE decidió esta semana poner bajo tutela presupuestaria casi total a Grecia, una acción sin precedentes desde la creación de la moneda única europea, para atajar su nivel de déficit público. Por otro lado, el FMI ha asegurado que su papel en Grecia se limita a aconsejar a las autoridades sobre las cuestiones de reforma presupuestaria, tal como solicitó el país.

La misión técnica del organismo en Atenas en enero se ocupó de "cuestiones de administración fiscal, de política fiscal, de gestión presupuestaria y de reforma de las pensiones", declaró David Hawley.

"Grecia no ha reclamado apoyo financiero del Fondo", recordó el portavoz, que destacó que los Estados miembros de la institución "piden en forma rutinaria el peritaje del Fondo en materia de asistencia técnica".

Así es como Goldman Sachs juega con el dinero de la gente



Hay algo escandaloso en la forma en que Wall Street estafa a los contribuyentes. Los préstamos de dinero de la Reserva Federal a Goldman Sachs tienen el 0,25% de interés anual. Es decir que Goldman Sachs toma prestado el dinero casi libre de interés de la Reserva Federal.

Pero en lugar de prestar ese dinero a las pequeñas empresas, Goldman Sachs lo apuesta en el mercado de valores. Es decir, sigue operando igual que antes de la crisis; cuando hizo esa apuesta perdedora que obligó el rescate del gobierno.

Los hechos demuestran que todo sigue igual que antes: si Goldman Sachs hace una apuesta ganadora, mantiene el 100% de las ganancias. Así lo hizo durante el año pasado, obteniendo las ganancias que comenzarán a repartirse la próxima semana entre los ejecutivos: 23.000 millones de dólares. A los contribuyentes no les toca nada. Pese a que sin ellos, Goldman Sachs no existiría.


La forma en que Goldman Sachs gana dinero es apostando miles de millones de dólares al día. Todo para Goldman es la apuesta rápida del día. No invierte en el largo plazo. Así es como Goldman Sachs gana, mientras los contribuyentes pierden. Esto es lo que quiere cambiar Paul Volcker.

Volcker está pidiendo una versión moderna de la Ley Glass-Steagall para separar los bancos comerciales de la banca de inversión. Esta separación prohibiría a los bancos comerciales participar en operaciones por cuenta propia con fondos de su división comercial. De acuerdo a la Ley Glass-Steagall de 1933, Goldman Sachs no podría utilizar el dinero de los depositante para comprar acciones, sacando el dinero de su cuenta de ahorros sin el conocimiento del propio depositante.

Este es un aspecto central de la reforma financiera que debe realizarse para detener el abuso y el descalabro global que está en el fondo de la actual crisis financiera que afecta a todo el mundo.

martes 16 de febrero de 2010

Paul Krugman: Anatomía de un eurodesastre

Esta es una traducción al español del artículo de Paul Krugman publicado en The New York Times: Anatomía de un eurodesastre. Es una buena síntesis de los problemas que afectan a Europa y, sobretodo a España, donde la moneda única da cuenta de sus serias debilidades. ¿Hay que terminar con el euro?. No, por nada, solo complicaría más la crisis. Hay que completar aquello que no se hizo cuando se instaló el euro: integrar en forma más coherente el mercado laboral europeo y alinear las políticas públicas como si toda Europa fuera un solo país.
Este es el artículo de Krugman:


Buena parte de la cobertura mediática de los problemas de la eurozona se ha centrado en Grecia, lo que es comprensible: Grecia está contra las cuerdas, más que cualquier otro país. Pero la economía griega es muy pequeña. De hecho, en términos económicos, el corazón de la crisis está en España, que es un país mucho más grande. Y, tal como he tratado de señalar en numerosos posts, los problemas de España no son, pese a lo que podamos haber leído, el resultado de una irresponsabilidad fiscal. Bien al contrario, los problemas de España ponen de manifiesto los "shocks asimétricos" que tienen lugar dentro de la eurozona, shocks que siempre hemos sabido que constituían un problema, pero que han resultado ser un problema aun mayor que el que los euroescépticos temían.

Así que pensé que podría ser útil explicar, a partir de un puñado de gráficos, cómo se metió España en la situación actual (toda la información que manejo procede de la base de datos del FMI World Economic Outlook Database). En la historia que voy a contar hay cierta simplicidad clásica -prácticamente se trata de un ejemplo de manual-; desgraciadamente, millones de personas están sufriendo sus consecuencias.
La historia empieza con la burbuja inmobiliaria. En España, al igual que en otros varios países, incluido el nuestro, los precios de los bienes raíces se dispararon a partir del año 2000. Esto llevó a masivas entradas de capital. De este modo, en Europa, mientras que Alemania lograba un enorme superávit por cuenta corriente, España y otros países periféricos sufrían un déficit enorme. Presento a continuación la comparación del saldo por cuenta corriente como porcentaje del PIB de Alemania y de España entre 2000 y 2009:



Estas enormes entradas de capital produjeron el clásico problema de las transferencias: elevaron la demanda de bienes y servicios españoles, lo que llevó a España a una inflación substancialmente superior a la de Alemania y a la de otros países con superávit. A continuación se ofrece una comparación de los deflactores del PIB (recuérdese que ambos países se encuentran en el euro, de modo que la diferencia refleja un aumento de los precios relativos españoles):


Pero entonces la burbuja estalló, lo que dejó a España con una demanda interior muy reducida -y bien poco competitiva en el seno de la zona euro, como consecuencia del aumento de sus precios y costes laborales. Si España hubiese tenido su propia moneda, ésta se hubiese podido apreciar durante la burbuja inmobiliaria, para depreciarse tras el fin de la misma. Pero, habida cuenta de que ni la tenía ni la tiene, España parece hoy estar condenada a sufrir años de acusada deflación y de altos índices de paro.

¿Qué papel juegan los déficits presupuestarios en todo esto? La situación presupuestaria española gozaba de muy buen aspecto durante los años del boom. Ahora se enfrenta a enormes déficits, pero esto es una consecuencia, y no la causa, de la crisis: la renta ha caído en picado y el gobierno ha gastado mucho dinero tratando de paliar el paro. Veámoslo en este gráfico, en el que se muestra el saldo presupuestario como porcentaje del PIB de los dos países considerados:


Así pues, ¿de quién es la culpa de todo eso? De nadie, en un sentido. En otro sentido, la élite de la política europea debe cargar con la responsabilidad: ella empujó con firmeza hacia la moneda única, desatendiendo advertencias que señalaban que exactamente este tipo de cosas podían suceder (aunque, como decía, ni siquiera los euroescépticos imaginaron en algún momento que las cosas podrían ir tan mal).

¿Estoy haciendo, pues, un llamamiento al desmantelamiento del euro? No: los costes de deshacer el desaguisado serían inmensos y altamente perjudiciales. Creo que Europa se encuentra ahora atrapada en su propia creación -el euro-, y necesita avanzar tan rápido como sea posible hacia el tipo de integración fiscal y de los mercados laborales que haría de tal creación una opción algo más factible.

Pero ¡ay! ¡Menudo desastre!


Traducción de Sin Permiso

lunes 15 de febrero de 2010

Para Krugman, el eurodesastre lo explica la arrogancia del euro

Para el economista Paul Krugman, si España fuera un Estado norteamericano en vez de un país europeo, su situación económica no sería "tan mala". La culpa de los problemas por los que atraviesa Europa fue "la arrogante creencia" de que el continente podría trabajar con una moneda única.

En un artículo publicado por Krugman en The New York Times, The Making of a Euromess, Krugman establece similitudes entre la situación de Florida y España y cree que, si el país fuera un Estado norteamericano, los costos y los precios no se habrían disparado tanto.
"Florida, que entre otras cosas fue capaz de atraer libremente trabajadores de otros estados y mantener los costos laborales bajos, nunca padeció nada parecido a la inflación española. España hubiera recibido más apoyo automático en la crisis", explica.

En este sentido, recalca que España, antes de la crisis, aparecía como un modelo fiscal, con una deuda por debajo del 43% del PIB en 2007, comparada con el 66% de Alemania, una regulación bancaria ejemplar y superávits presupuestarios. "Pero con sus buenas temperaturas y sus playas, España era la Florida de Europa y, tal como Florida, experimentó un gran 'boom' inmobiliario".

La verdadera historia del 'eurodesastre' no radica en el libertinaje de los políticos, sino en la arrogancia de las élites, especialmente las élites políticas que empujaron a Europa a adoptar la moneda única antes de que el continente estuviera preparado para este experimento".

Ha sido la inflexibilidad del euro, y no el déficit, lo que ha agravado la crisis en España y otros países europeos. Más aún cuando hubo gobiernos irresponsables que se dejaron seducir por la tentación de la moneda única, y políticos que actuaron con arrogancia al pensar que Europa estaba preparada para ello.

La Breve Historia de "Casi Todo"



Este es un sorprendente trabajo de animación hecho a mano que en apenas tres minutos resume determinados hitos trágicos y cómicos de la historia. Las relaciones con Mel Brooks (La loca historia del mundo) o Monthy Python, saltan a la vista. Y aunque la idea de la evolución inicial no es del todo correcta, la idea de un mundo salvaje donde el pez grande se come al pez chico, está en la base de la codicia que originó la actual crisis global. Merece verse.

No tengo claro al autor, pero al parecer se trata de Esquimal desplazado: http://www.youtube.com/watch?v=gNYZH9kuaYM


viernes 12 de febrero de 2010

Cómo enfrentarse al desequilibrio económico global

Las propuestas de Barack Obama están destinadas a limitar el tamaño de los bancos de Wall Street, pero el gobernador del Banco de Inglaterra afirma que es necesario tomar medidas audaces para impedir otra crisis financiera.
Este artículo lo escribio Larry Elliot para The Guardian, y fue publicado en español en Sin Permiso


El mundo de postguerra se edificó sobre tres principios esenciales. El primero es que los gobiernos debían mostrarse activos en su economía nacional a fin de promover el crecimiento. El segundo era que debían cooperar internacionalmente para garantizar que fuera compatible la estrategia de cada uno de ellos. El tercero, que a menos que el capital en general y el sector financiero en particular estuvieran controlados, se demostraría casi imposible alcanzar los dos primeros objetivos.

Poco a poco estamos volviendo a algo parecido a la visión mundial de la Edad de Oro. Ya no hay un Telón de Acero que deje fuera del mercado a miles de millones de personas. Y se reconoce, de un modo que en absoluto podían percibir los planificadores de la política de las décadas de 1950 o 60, que se produce una inherente tensión entre el crecimiento y el medio ambiente. La oportunidad perdida en Copenhague en diciembre pasado constituye un saludable aviso contrario a dar por hecho que los gobiernos "lo captan". Lo captan poco a poco, pero todavía tienen que llegar a ver la foto completa.

El anuncio hecho la semana pasada por Barack Obama fue una indicación más del rumbo que lleva el viaje. Dicho con sencillez, la Casa Blanca quiere limitar tanto el alcance como el volumen de la banca de Wall Street. El momento escogido se vio condicionado por la victoria republicana en Massachusetts, pero las reformas, propuestas por Paul Volcker, están destinadas a retrasar el reloj a aquellos días en que los bancos veían como tarea esencial por su parte canalizar el ahorro a la inversión, en lugar de jugar en los mercados con el dinero de sus clientes.

Pero hay cosas a las que objetar en las propuestas de Obama. La administración tiene que dar cuerpo a lo que intenta hacer para limitar las reestructuraciones en el seno de la industria de servicios financieros y, en potencia, hay una laguna importante en la buena disposición de permitir que los bancos continúen con el comercio de propiedad si beneficia a sus clientes. A diferencia de la Ley Glass-Steagall de 1933, la norma de Volcker no establece una rápida y tajante división entre las operaciones comerciales de la banca y sus actividades más especulativas, ni parece garantizar tampoco que los bancos no utilicen la fortaleza de la banca comercial para asegurarse una posición dominante en los mercados de capital. Hay un amplio margen para que Wall Street despliegue su considerable poder como grupo de presión a fin de aguar –y quizás incluso de hacer descarrillar– el paquete de reformas.

Pero quienes se oponen a las propuestas de la Casa Blanca deben andarse con cuidado, porque las justificaciones de las reformas no se basan sólo en lo que sería bueno para la economía sino en lo que es correcto. Al asumir que podía enriquecerse a costa del contribuyente, Wall Street ha perdido la poca autoridad moral que alguna vez haya podido tener. Las primas extra [“bonuses”] en un momento en el que el desempleo norteamericano se cifra en un 10% lo han convertido en una cuestión moral, que es la razón por la cual Roosevelt tuvo pocas dificultades a la hora de leerle la cartilla a los bancos en la década de 1930. Les resultará muy difícil a la banca mantener que sus actividades benefician a todo el mundo y no sólo a ellos mismos. La gente ya no se lo traga, y por una buena razón: que es falso.

Dicho esto, la reforma de los bancos es sólo la mitad del cuento, puesto que, como hizo notar Mervyn King [gobernador del Banco de Inglaterra] la semana pasada, todavía queda por resolver la cuestión de qué hacer con los desequilibrios de la economía global. Durante un cierto periodo, la conmoción causada por el derrumbe financiero de 2007 y 2008 condujo a superávits más reducidos para las grandes naciones exportadoras y déficits menores en el caso de las naciones importadoras. En los últimos meses, sin embargo, los desequilibrios han vuelto a empeorar una vez más.

El gobernador del Banco de Inglaterra tiene sin duda razón cuando afirma que la acción urgente adoptada por los bancos centrales y ministros de economía –tasas de interés más bajas, ajustes cuantitativos [imprimir moneda y ponerla en circulación]– son el equivalente tan solo de poner "una enorme tirita encima de las heridas". Tiene también razón al afirmar que harán falta acciones igualmente audaces para impedir la reaparición de la crisis, puesto que en la década de los 90 y los primeros años posteriores al 2000, se vio la incapacidad para enfrentarse a las consecuencias de la globalización.

Esto se convertirá, en realidad, en algo más apremiante, antes que menos, en el caso de que se abra paso la reforma radical de las finanzas globales. En los días anteriores al crac, la banca internacional actuaba como elemento de absorción de las conmociones producidas por los desequilibrios globales, tomando los excedentes de las grandes naciones exportadoras, como China y Japón, y reciclándolos en las economías de las naciones deficitarias, como los Estados Unidos y Gran Bretaña. Las finanzas suministraron el cableado –si bien un cableado defectuoso– del sistema económico global.

King lo expresa del siguiente modo: "El modelo de países pobres que ahorran mucho y países ricos que piden prestado no era sostenible...los flujos masivos de capital de los recién llegados a los mercados financieros internacionales impulsaron a la baja los tipos de interés y animaron a correr riesgos a una escala extraordinaria. Los bancos aumentaron sus balances y se crearon nuevos instrumentos para satisfacer la búsqueda de rendimientos”.

"En los cinco años anteriores a 2007, casi se triplicaron los balances de los mayores bancos del Reino Unido. La acumulación de riesgos llegó a amenazar la estabilidad del conjunto del sistema financiero. Los flujos de capital proporcionaron el combustible al que el sistema financiero inadecuadamente diseñado y regulado del mundo desarrollado prendió después fuego causando tormentoso incendio del que fuimos todos pasto".

Todo lo cual suscita dos preguntas. ¿Por qué los responsables de los bancos centrales, King incluido, no hicieron algo en ese momento, elevando los intereses a un nivel que podría haber impedido la creación de las burbujas de activos. Albert Edwards, analista de la Société Générale, se muestra mordaz respecto a la laxa política monetaria de la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra durante los años de la burbuja. Haciendo uso de la llamada regla de Taylor, modelo que estima el nivel adecuado de las tasas de interés dependiendo del margen que hay entre la inflación real y el objetivo de inflación, y el del producto interior bruto real comparado con el PIB potencial, tasas que estaban demasiado bajas en los EE.UU. entre 2002 y 2006, creando condiciones fértiles para el auge inmobiliario.

Los bancos centrales, tal como lo ve Edwards, son en buena medida responsables de la crisis y han sido cómplices en la redistribución de la renta de las clases medias a los muy ricos. Sea esto verdad o no, desde luego la crisis ha puesto punto final a la idea de que entregar la política monetaria a los bancos independientes garantiza necesariamente un mejor resultado. Puestos a ello, los tecnócratas son tan capaces de pifiarla como los políticos.

La segunda cuestión es aún más importante, y vuelve a la inacabada labor de la conferencia de Bretton Woods en 1944, a saber, cómo alcanzar un acuerdo a escala global que se enfrente a los desequilibrios. Una debilidad fundamental de Bretton Woods consistía en que todo el peso del ajuste recaía enteramente sobre las naciones deudoras; esos países que mantienen déficits comerciales tenían que tomar medidas para frenar las importaciones, pero no había exigencia a las naciones acreedoras de que estimularan las exportaciones. El problema es aún más difícil de resolver hoy en día, no sólo porque ningún arreglo internacional entrañaría un acuerdo con bastantes más países sino porque no hay forma evidente de ejercer presión sobre la principal nación acreedora –China– para que tome medidas políticas.

En teoría, la solución es sencilla. China debería aceptar una revalorización significativa al alza del renminbi, que hiciera sus exportaciones significativamente más caras. Debería instalar un sistema de seguridad social más generoso de manera que los consumidores tengan que ahorrar menos en atención sanitaria y educación.

Acaso el nuevo foro de gestión económica global –el G-20– pueda encontrar una solución al problema que dejó perplejo a Keynes en 1944. Si no puede, las naciones deudoras se verán forzadas a enfrentarse a un descarnado dilema: o sacudidas financieras con carácter semipermanente o proteccionismo, tal y como admiten ya muchos analistas de la City con visión de futuro.

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NOTA T.: John B. Taylor, de la Universidad de Stanford, propuso a las autoridades monetarias en 1993 una regla de política que les ayudaría a estabilizar la producción real alrededor de una meta y a controlar la inflación. Su regla de política se apoya en una tasa de interés nominal que, cuando el PIB real y la tasa de inflación exceden su objetivo, se incrementa para generar un aumento de la tasa de interés real y así reducir la demanda agregada. Al revés, si la inflación y el PIB real caen por debajo del objetivo, recomienda recortar la tasa de interés nominal para aumentar la demanda agregada por la vía de un aumento de la tasa de interés real. Así, según Taylor, la tasa de interés nominal de corto plazo debería ser una función creciente de la tasa de inflación y de la producción real para objetivos dados en ambas variables. La experiencia previa de Taylor como analista en la consultora neoyorquina Townsend-Greenspan, entonces presidida por Alan Greenspan, le permitió conocer a fondo los mercados monetarios.

Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón
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Aquí JaN: Es interesante constatar que la regla de Taylor no dice nada sobre el tema del empleo. Esto es así, porque todos los modelos de espíritu neoclásico asumen la existencia perenne del pleno empleo. Para los modelos que se basan en la esencia neoclásica no existe esa cosa llamada desempleo pues solo hay desempleo voluntario. Por eso discrepo de la regla de Taylor, así como de gran parte de los dogmas de la política monetaria. Para más información sugiero revisar artículos como ¿Quien ganó con el control de la inflación?, o El adiós a la contrarrevolución monetarista, entre otros.

jueves 11 de febrero de 2010

Ultraviolencia a vista de todos


Este video muestra la brutal pelea entre dos jóvenes de 15 años en una parada de autobús en Seattle, Estados Unidos. La pelea es a combos y patadas y una de las jóvenes propina seis patadas en la cabeza a la otra que yace en el suelo. La noticia ha impactado tanto por la brutalidad de la violencia juvenil, como por el hecho de que los guardias de seguridad permanecieron impávidos sin detener la violencia. Como vemos, el mundo está cada día más enfermo y enajenado.


El peso de la deuda: 1999-2010

(clickad para ampliar)

Sin duda que el peso de la deuda pública se está convirtiendo en un cancer social que puede reducir los programas públicos de salud, educación y seguridad ciudadana. La gráfica para el período 1999-2010, muestra (en rojo) la deuda pública como porcentaje del PIB para algunos países de la Zona euro, como Alemania, Bélgica, Irlanda, España, Portugal y Grecia, así como para Estados Unidos, el Reino Unido y Japón, el país más complicado de todos al tener una deuda pública en torno a 200% del PIB.

El área azul para el mismo período (1999-2010) corresponde a los puntos porcentuales de no pago que han alcanzado los países, siendo el más alto el de Grecia, con 4%.

Vía | The Wall Street Journal

Hoy tengo un sueño

Today, I Have a Dream from Wiland Pinsdorf on Vimeo.


Así como en agosto de 1963, en las gradas del Lincoln Memorial, Martin Luther King pronunció un emotivo y trascendental discurso sobre la igualdad y el respeto entre los hombres (discurso que cuelgo a continuación y cuyo texto lo puedes encontrar aquí: Tengo un sueño), hoy la humanidad debe recuperar esa fuerza y luchar por el respeto al medio ambiente y el consumo responsable que mantenga los equilibrios ecológicos y sustentables en el tiempo. Es un sueño perfectamente posible que se puede alcanzar con la participación generosa de todos, tal como el sueño que hace casi medio siglo inyectó a la humanidad la valentía de Martin Luther King, que siempre es bueno recordar.

Exposición de la banca presiona por rescate a Grecia

La crisis de crédito provocó astronómicas pérdidas en los bancos y el consiguiente rescate del sistema financiero por parte de los Estados. Ahora se plantea algo parecido con la crisis de la deuda griega, ya que la exposición de las entidades a los bonos de los diferentes países de la Eurozona podría acarrear enormes pérdidas en caso de default o contagio masivo. De ahí la necesidad del rescate, porque con el permiso del euro, que es parte central en el asunto, los bancos y el sistema financiero son el corazón de la economía.

El rescate no tendría nada de altruista porque los gobiernos europeos quieren evitar un impago que castigaría duramente a sus ya debilitados bancos, máxime en un momento en el que lo peor de la crisis de crédito parece haber pasado. En caso de problemas, las entidades financieras volverían a restringir el crédito en sus respectivos países ahogando de nuevo la incipiente recuperación.

La escasa credibilidad de Davos

Vicenç Navarro, Publico.es

Un mensaje que se está promoviendo ampliamente en medios liberales es que la economía española es escasamente eficiente y muy poco competitiva, y ello como resultado de las supuestas rigideces de su mercado de trabajo y del excesivo gasto público. Uno de los centros que han promovido más este mensaje es el Foro Económico Mundial que se celebra en Davos, citado frecuentemente como el Vaticano del pensamiento liberal. Uno de sus informes, Global Competitiveness Report 2009-2010 (en el que analiza la competitividad de los países del mundo), sitúa a España en términos muy desfavorables, por debajo de países del tercer e incluso del cuarto mundo. Y como era de esperar, el coordinador del estudio, Xavier Sala i Martín, ha sido ampliamente entrevistado por los medios de información de mayor difusión del país (la mayoría de los cuales son de persuasión liberal), proveyendo las cajas de resonancia a tal mensaje.

Un análisis riguroso de tal informe cuestiona, sin embargo, la validez del estudio, así como sus conclusiones. En primer lugar, el estudio no se basa, en su mayoría, en un análisis que utilice datos objetivos sobre los cuales construir el informe y alcanzar sus conclusiones. El estudio es primordialmente una encuesta de opinión en la que, en cada país, se pregunta a una institución próxima al mundo empresarial (con orientación liberal, en la mayoría de países) su opinión sobre una serie de preguntas que incluyen: “¿Cómo valora la percepción popular sobre el comportamiento ético de los políticos en su país?”, “¿cómo valora la contratación y el despido de trabajadores en su país?” o “¿cómo valora la disponibilidad de nuevas tecnologías?”, entre muchas otras. La institución que responde a aquella pregunta pone un número en una escala, sin que exista, sin embargo, una homologación en el criterio que guíe las respuestas. De esta manera, se abre el estudio a toda una serie de subjetividades. En algunos países, la institución que responde a las preguntas es muy crítica sobre la situación en su propio país, mientras que en otros lo es muy poco. Esta subjetividad, sin intento de homologación de criterios, es lo que caracteriza el estudio.

Esto lleva a resultados que son, como mínimo, sorprendentes (para expresarlo de una manera amable). Así, en la pregunta que se hace sobre corrupción en un país (“¿es práctica generalizada que se den fondos públicos a compañías o individuos como consecuencia de la corrupción?”), una dictadura como Qatar (que se ha convertido en el paraíso del mundo empresarial) aparece como uno de los países menos corruptos del mundo (en aquel país, la distribución de los recursos petrolíferos la hace el Gobierno entre miembros de la familia real), muy por encima de España. No hay duda de que hay corrupción en España. Pero poner una dictadura medieval como modelo de honestidad es poco creíble.

Otra valoración sorprendente es que Omán, otra dictadura feudal del Medio Oriente, sueño del mundo empresarial por la enorme riqueza petrolífera y por tener una fuerza de trabajo (la mayoría inmigrante) sin ningún derecho laboral, aparece como uno de los países que (según el contestador del cuestionario en aquel país) goza de mayor confianza popular respecto al comportamiento ético de sus políticos, muy por encima de un país democrático como España. Por lo visto, confianza popular quiere decir, para el que contesta la pregunta, confianza empresarial. En cuanto a “cómo considera usted la contratación y despido de los trabajadores”, España aparece a la cola, muy por debajo de Senegal. España, por cierto, se encuentra al mismo nivel que Senegal en el capítulo de “disponibilidad de nuevas tecnologías”.

En todos estos casos, lo único que muestra el informe es que la institución española (IESE, el centro de estudios empresariales que ha respondido por parte de España) es más crítica hacia su propio país que la institución de Senegal (Centre de Recherches Economiques Appliquées, Universidad de Dakar) o que la de Omán (The International Research Foundation) o que la de Qatar (Qatari Businessmen Association). Pero en ningún caso aportan datos que puedan compararse y que permitan llegar a conclusiones.

Me parece muy bien que las instituciones a las cuales se les pida su opinión sobre la situación en su país la den. Nada censurable en ello. IESE contestó acentuando el aspecto crítico y me parece muy bien. Pero me parece muy mal, y refleja una enorme falta de rigor (que da pie a todo tipo de manipulación), que el equipo coordinador ponga todas estas respuestas juntas, se amalgamen en un indicador y se produzca entonces una lista de países según su nivel de competitividad. En realidad, lo único que puede deducirse del informe Davos es que la agencia de Senegal que llena el cuestionario es menos crítica hacia su país de lo que es IESE hacia España. El informe mide distintos niveles de subjetividad. Pero nada más. Construir toda una serie de conclusiones sobre ello es no sólo frívolo, sino profundamente erróneo. Lo cual es fácilmente demostrable cuando se contrasta con datos objetivos. En el capítulo dedicado a la educación, cuando el informe Davos analiza la calidad educativa (en materias como matemáticas o ciencias), España aparece de nuevo a la cola (nº 99) junto con Kirguizistán. Pero el informe PISA, mucho más imparcial que el informe Davos, al basarse en datos objetivos, muestra que Kirguizistán tiene el conocimiento en matemáticas y ciencias más bajo de la lista de países analizados, mientras que España está ligeramente por debajo del promedio de los países de la OCDE, el grupo de países más ricos del mundo. Es en base a este tipo de estudios que la cultura liberal de Davos está presentando una visión de España deliberadamente negativa a fin de presionar al Gobierno español para que haga los cambios que ella desea.
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Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas en la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Políticas Públicas de The Johns Hopkins University

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