
Un nuevo escándalo financiero sacude a Estados Unidos. Los meses de septiembre, octubre y noviembre de 2008 pasarán a la historia como los días en que se cocinó el mayor rescate bancario de EEUU concebido hasta la fecha, pero también por la enorme falta de transparencia que envolvió a todas las operaciones financieras establecidas entre los reguladores públicos y la banca privada.
El escándalo afecta al actual secretario del Tesoro, Tim Geithner, nombrado por Barack Obama, quien a fines de 2008 y cuando presidía la Reserva Federal de Nueva York, orquestó la operación de rescate de AIG por un monto de 182.000 millones de dólares. De este monto, aproximadamente 13.000 millones de dólares fueron deslizados por la puerta trasera para rescatar a escondidas a los grandes bancos involucrados en los CDS (Credit Default Swaps) como Goldman Sachs, Societe Generale y Deutsche Bank.
La información ha trascendido con el descubrimiento de diversos correos electrónicos que han demostrado la operación secreta realizada por Geithner. Mientras los acreedores de Lehman Brothers obtuviron 11 centavos por cada dólar invertido, y los de AIG podrían haber obtenido entre 25 y 40 centavos, estos fueron recompensados, a pedido de Geithner, con el 100% del valor. Ahí está la estafa, y la gran trampa elaborada por el actual Secretario del Tesoro de EE.UU.
Lecturas recomendadas:
1. Causas y consecuencias de la crisis financiera
2. Para comprender la crisis financiera





