Una mirada no convencional al modelo económico neoliberal, las fallas del mercado y la geopolítica de la globalización
martes, 5 de octubre de 2010
Chile: crecimiento de 5,1% para este año, y de 6,1% para el próximo
"Se está configurando un escenario de recuperación bastante sostenido", subrayó el secretario de Estado. Según Larraín, hay tres tipos de elementos detrás de este tipo de crecimiento:
"La recuperación luego de una violenta caída; la reconstrucción producto del terremoto; y las expectativas ante las políticas económicas del nuevo gobierno. Esta es la combinación", destacó el ministro.
En este contexto, señaló que "proyectar un crecimiento sobre 7% nos parece voluntarista, pero proyectar sobre un 6% nos queda cada vez más claro que es un crecimiento alcanzable por la economía chilena".
Con este informe ante la Comisión Especial Mixta de Presupuestos se da inicio a la tramitación de la Ley de Presupuestos 2011 cuyo total neto asciende a US$ 53.387 millones. La iniciativa contempla un aumento del gasto público de 5,5%, en relación al año en curso y con énfasis en el gasto social que crece 14,9%.
Manuel Castells y la Economía de la Felicidad
Cuando hace dos meses Ben Bernanke, el presidente del Sistema de Reserva Federal de Estados Unidos, clausuró el curso de la Universidad de Carolina del Sur, eligió hablar sobre la economía de la felicidad. Podría parecer una frivolidad cuando aún atravesamos la crisis económica más profunda desde hace medio siglo. En realidad, se situaba en una corriente creciente de académicos, políticos y empresarios que están tomando en serio lo que las encuestas muestran sistemáticamente: a la gente lo que le importa es ser feliz, aunque luego cada uno lo entienda a su manera.
Ni el dinero hace la felicidad ni tampoco la compra.
Hasta el punto de que hace un año Sarkozy reunió una comisión liderada por premios Nobel para proponer la creación de un índice de desarrollo basado en el concepto de felicidad. De hecho, con 37 años de retraso con respecto al primer país que decidió cambiar su medida del progreso sustituyendo el cálculo del producto nacional bruto por el índice de felicidad nacional bruta: Bután (si le falla la geo-historia, mírelo en Wikipedia). Propuesto en 1972 por el rey Jigme Singye Wangchuk, se convirtió en el parámetro de desarrollo multidimensional del país, sobre la base de combinar cuatro objetivos fundamentales:
¿Será China la superpotencia energética del siglo XXI?
Si quieren saber en que dirección está soplando el viento global (o brillando el sol, o quemándose el carbón) miren a China. Las novedades en torno a nuestro futuro energético o al futuro de las grandes potencias del planeta vienen de allí. Washington ya está mirando. Y lo está haciendo con una alta dosis de ansiedad.
Pocas veces una entrevista de prensa ha dicho más acerca del cambio de poder global que está teniendo lugar en nuestro mundo. El 20 de julio, el economista en jefe de la Agencia de Energía Internacional (AEI), Faith Birol, declaró al Wall Street Journal que China había sobrepasado a Estados Unidos al convertirse en el primer consumidor mundial de energía. Uno podría leer esta noticia de diversas maneras: como una prueba de la superioridad industrial china, como una evidencia de la persistente recesión en los Estados Unidos, como prueba de la creciente popularidad de los automóviles en el país oriental e incluso como prueba de una mayor eficiencia energética comparativa estadounidense. Todas estas observaciones serían válidas. Pero obviarían la cuestión principal: al convertirse en el principal consumidor de energía planetario, China afianzará su papel dominante en la escena internacional y marcará el rumbo de nuestro futuro global.
lunes, 4 de octubre de 2010
La "teoría del desacople" gana adeptos
La gráfica de Mike Shedlock muestra las ventas finales en Estados Unidos para los últimos 60 años, demostrando que no hay una recuperación a la vista, y que el impulso de los últimos meses se debe, en gran parte a los planes de estímulo. Sólo una fuerte caída del dólar puede dar vigor a una economía que carga con el peso de un excesivo endeudamiento provocado por el entusiamo en el consumo y el excesivo optimismo que permitía el país de las oportunidades del american way of life.
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Noam Chomsky y las 10 estrategias de manipulación social
1. La estrategia de la distracción
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
Los cómo y los por qué de la guerra mundial de divisas
Al igual que lo ocurrido en la década de los años 30, la mayoría de los países está devaluando sus monedas para obtener una ventaja por la vía de las exportaciones. A los casos de Japón, Brasil y Corea, se agregan Perú, Tailandia y Malasia, que han comenzado a abaratar sus monedas en prácticas que no son otra cosa que proteccionismo camuflado. Esto es lo que se ha dado en llamar la guerra mundial de divisas, que aunque el FMI lo niegue, está plenamente presente. ¿Cual es el origen de ésto?
sábado, 2 de octubre de 2010
La quiebra de la moralidad occidental
Sí, lo sé. Muchos lectores van a apresurarse a informarme: Occidente nunca tuvo moral. Sin embargo las cosas han empeorado.
Con la esperanza de que se me permita exponer mis argumentos, me gustaría recordar que Estados Unidos lanzó bombas nucleares sobre dos ciudades japonesas; que Gran Bretaña y EE.UU. incineraron Tokio a base de bombas incendiarias; que Gran Bretaña y EE.UU. bombardearon Dresde y buen número de otras ciudades alemanas por el mismo método, empleando más fuerza destructiva, según algunos historiadores, contra la población civil alemana que contra los ejércitos nazis; que el presidente Grant y sus criminales de nuestra Guerra Civil, los generales Sherman y Sheridan, cometieron el genocidio de los indios de las llanuras; que Estados Unidos permite hoy día que Israel lleve a cabo sus políticas genocidas contra los palestinos que un funcionario israelí ha comparado a las políticas homónimas estadounidenses del siglo XIX contra los indígenas norteamericanos; que en pleno siglo XXI, EE.UU. ha invadido Iraq y Afganistán con pretextos banales, asesinando a un número incontable de civiles; y que el primer ministro británico Tony Blair prestó el ejército británico a sus amos estadounidenses, al igual que otros países de la OTAN, todos los cuales están cometiendo crímenes de guerra tipificados en Nuremberg en tierras en las que no tienen intereses nacionales pero por los reciben un estipendio estadounidense.


