
Aunque los problemas de la deuda de Grecia están en el centro de la atención, los problemas que enfrenta Japón no son nada menores. Japón camina por la cuerda floja de la mayor deuda pública de las naciones industrializadas. Para este fin de año la deuda pública nipona será equivalente al 200% del PIB, potenciada por la caída de los ingresos fiscales y por los altos costos de bienestar que enfrenta una nación cuya población envejece a un rápido ritmo, como muestra la gráfica. Si Japón es el futuro, conviene revisar el informe del BPI y también el tsunami de los fondos de pensiones.
El PIB nominal de Japón alcanzará este año los 475 billones de yenes (5,1 billones de dólares), mientras su deuda se empinará en los 950 billones de yenes (10,2 billones de dólares), equivalente a una deuda per cápita de 7,5 millones de yenes (80.000 dólares). Los ingresos de Japón son aproximadamente de 30 billones de yenes y sus gastos son de 44 billones de yenes, un ratio gasto/ingresos superior en un 50 por ciento.




