Anna Kowalczy, Jacobin
El color rojo en el mercado bursátil chileno y el desplome del valor del peso no han sido causados por déficits fiscales, burbujas económicas o la postura política del gobierno. Por el contrario, Chile ha sido elogiado por la solidez de sus políticas macroeconómicas y fiscales, así como por la fortaleza de sus sectores financieros y bancarios. Su actual gobierno de derecha, encabezado por el multimillonario presidente Sebastián Piñera, es un defensor de la inversión extranjera y ha llegado a prometer beneficios para los contribuyentes corporativos.
Los orígenes del malestar económico actual son sociales. El modelo económico fundamentalista de libre mercado de Chile, con sus desigualdades extremas, el aumento de los costos de vida y la volatilidad, ha llevado a la gente a la desesperación. Con el gobierno apoyando cada vez más a los intereses corporativos, un creciente sentido de la injusticia ha llevado a la gente a salir a las calles. Se necesitará un cambio estructural profundo para satisfacer sus necesidades.
La agenda neoliberal
El modelo económico de Chile, con sus políticas monetarias y fiscales "responsables", fomenta fundamentalmente la desigualdad. Se basa en un gasto social bajo, medidas redistributivas débiles, una economía basada en la extracción de recursos económicos, la privatización del agua y un sector privado fuerte responsable de la provisión de servicios sociales.






