martes, 5 de julio de 2011

Hay “indignados” en Londres?

Ludovic Lamant, Mediapart

Tras Islandia, Portugal, España y Grecia, ¿está Gran Bretaña descubriendo, a su vez, las virtudes de la “indignación”? ¿La manifestación monstruo del 30 de junio, contra la política de austeridad del gobierno, confirmaría la emergencia de un movimiento de contestación poderoso, a caballo de varios países europeos, siguiendo la estela de la primavera árabe? Lejos de los hábitos de la Unión Europea frente a la agonía griega, se estaría despertando otra Europa…

A primera vista, la hipótesis, ingenua, no se sostiene, cuando se la confronta con los desfiles británicos. Las centenas de miles de participantes, entre ellos muchos jóvenes enseñantes, se han desplazado en nombre de una reivindicación muy precisa: han respondido al llamamiento de cuatro sindicatos del servicio público, con la esperanza de forzar a la coalición del primer ministro David Cameron a retirar su proyecto de reforma de las jubilaciones.

lunes, 4 de julio de 2011

¿Qué celebran los mercados, después de someter al Parlamento griego?

Marshall Auerback, Sin Permiso

Los europeos deben creer de verdad que pueden sacar sangre de una piedra. O tal vez se aferran a un equivalente moderno de la conversión del plomo en oro. No puede explicarse de otro modo la euforia ahora imperante en los mercados, tras la aprobación por los legisladores griegos de una ley de austeridad destinada a encaminar al país para recibir el siguiente rescate crediticio que impedirá su quiebra el mes próximo.

El paquete quinquenal de recortes y aumentos de impuestos, por un monto de 28 mil millones de euros, fue aprobado el pasado miércoles por una mayoría de los 300 parlamentarios, incluido el diputado socialista Alexandros Athanasiadis, que había amagado con votar en contra. La Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional habían exigido que las medida de austeridad fueran aprobadas antes de aprobar ellos la entrega de 12 mil millones de euros correspondiente al paquete de rescate del año pasado.

Frases para escribir en los billetes


Se ha planteado una protesta pacífica que consiste en escribir en los billetes frases como las que tenéis debajo, o del tipo "Sabemos lo que falla, el pueblo no se calla", que se han cantado en las recientes manifestaciones. La idea es que los mensajes lleguen a todo el mundo a través de los billetes, al margen del simbolismo de poner ideales en el dinero. No cuesta nada y podemos llenar el mundo de estas frases para que nadie olvide que estamos dando una importante batalla. Algunas de estas frases para escribir en os billetes:

domingo, 3 de julio de 2011

No es la deuda, es el gran negocio de la banca

Carlos Martínez García, Attac

Hace tiempo que diversos economistas, teóricos, pensadoras y personas que pretendemos informar, formar y movilizar, estamos advirtiendo sobre la deuda llamada pública, es decir la deuda de los estados, así como sus negativas consecuencias para los pueblos. La asociación CADTM lleva unos años haciendo una magnífica labor en este sentido. La deuda atenazó durante decenios a África y sigue haciéndolo, también a América Latina, mediante la aplicación de planes del FMI y del Banco Mundial. Ahora lo que significa la ruina del pueblo y el negocio de los bancos y los especuladores financieros se traslada a Europa, tras haber sido arrojados a patadas los “expertos” del FMI y neoliberales de muchas de las repúblicas de Latinoamérica a las que quisieron acabar de esquilmar.

Los fondos de “ayuda” del FMI y los tristemente famosos rescates no se establecen sino para pagar los préstamos que bancos y fondos de inversión realizan a gobiernos, empresas privadas y bancos de los países endeudados, garantizándose de esa forma el que cobrarán con intereses sus deudas, muchas veces leoninas.

¿Qué hacer para liberarse de la trampa de las deudas públicas?

François Chesnais, Viento Sur

Reproducción de la entrevista realizada por François Chesnais a Dominique Sicot, que será publicada en la edición del próximo 7 de julio de L´Humanité Dimanche.

¿Cómo definir la situación de las clases populares en Europa en relación a la cuestión de la deuda?

En mi libro (Les dettes illégitimes. Editions Raisons d´Agir, mayo 2011) hablo del “doble castigo” que las burguesías y los gobiernos están infringiéndoles. A fines de 2008 y durante todo el año 2009, los asalariados y asalariadas han sufrido de lleno el látigo de los efectos de la crisis mundial bajo la forma de cierres de fábricas, despidos, reducción de horarios y congelación salarial. Luego, a partir de la primera fase de la crisis de la deuda griega en mayo de 2010 y la entrada en escena de las agencias de notación como portavoces de las exigencias de los bancos y de los inversores financieros, los gobiernos europeos han emprendido un ataque a las clases populares a todos los niveles en nombre de la “obligación de pagar la deuda”.

Lo que el gobierno Papandreu ha aceptado imponer a los ciudadanos griegos en el marco del nuevo “plan de salvamento” puesto a punto por la troika –UE, BCE y FMI- produce escalofríos. Subida de dos puntos del IVA, del 19% al 21%, aumento de los impuestos sobre el alcohol, el tabaco y los carburantes (0,008 euros sobre la gasolina y 0,03 euros sobre el gasoil). Creación de un “derecho de acceso” a la red eléctrica. Reducciones de salarios y de jubilaciones en la función pública por 1,7 millardos de euros, es decir el 0,7 % del PIB. Congelación de todas las jubilaciones públicas y privadas. Amputación del programa de inversión pública. Medidas para facilitar los despidos. Ola de privatizaciones de una amplitud sin precedentes: los puertos, los aeropuertos, los ferrocarriles, el agua, las telecomunicaciones y el Banco Postal, etc. En Portugal, las medidas aceptadas por los dos partidos “mayoritarios” son de la misma naturaleza. En Irlanda, en el contexto de un sistema económico y social a la anglosajona, donde la protección social era ya débil, los estragos del plan de austeridad como consecuencia de la estatización de la deuda de los bancos son particularmente fuertes en la salud pública y la enseñanza.

Paul Krugman: Hasta el límite

Paul Krugman, The New York Times

En aproximadamente un mes, si no se hace nada, el Gobierno federal alcanzará su límite legal de deuda. Habrá consecuencias nefastas si este límite no se eleva. En el mejor de los casos, sufriremos una desaceleración económica; en el peor, nos volveremos a hundir en las profundidades de la crisis financiera de 2008 y 2009.

Entonces, ¿es impensable que no se eleve el tope de la deuda? En absoluto. Muchos expertos siguen satisfechos con el límite de la deuda; según ellos, la gravedad de las consecuencias que tendría el no elevar el tope garantiza que, al final, los políticos harán lo que tienen que hacer. Pero esta complacencia no tiene en cuenta dos hechos importantes respecto a la situación: el extremismo del actual Partido Republicano y la acuciante necesidad de que el presidente Obama ponga coto a la extorsión de ahora en adelante.

El 15-M y el derecho a la vida según la televisión francesa


Emocionante documental que muestra en forma muy natural y humana el dolor de esta crisis global que ha recalado en España y que desgarra y cubre de impotencia. Los indignados han salido a las calles y se han tomado las plazas de la principales ciudades, como la Puerta del Sol, en Madrid, para expresar el malestar por el desempleo y exigir el derecho mínimo de todo ser humano: la dignidad de un trabajo.
Este reportaje de la televisión francesa que habla de los jóvenes españoles que luchan por la justicia y la igualdad de oportunidades, rinde también un emotivo homenaje a Elizabeth Eidenbenz, una francesa que entre 1939 y 1944, salvó a más de 600 niños españoles que huían de la guerra civil y luego de la invasión nazi y cruzaban la frontera francesa. Elizabeth falleció a pocos días de cumplir los 98 años, y a una semana del 15-M. Pese a que es un ejemplo a seguir, y que muchos le deben la vida, su muerte no ocupó ningún titular de la prensa.

Del desastre de Fukushima al desarme nuclear

Malcolm Fraser, Project Syndicate

Meses después de que los devastadores terremoto y maremoto del 11 de marzo azotaran al Japón, el actual desastre nuclear en Fukushima agrava la tragedia en materia humanitaria e impide la recuperación. Los reactores dañados y los estanques de combustible gastado contienen unas diez veces más combustible nuclear que el reactor de Chernóbil que estalló en 1986. En tres reactores, el combustible se ha fundido, casi con toda certeza a través de las vasijas de reacción; se han abierto brechas en las estructuras de contención primaria; las explosiones han destrozado la contención secundaria (los edificios); continúan las emisiones radioactivas y no se ha restablecido el enfriamiento en bucle cerrado.

Ahora las instalaciones están inundadas del todo con más de 100.000 toneladas de agua residual sumamente radioactiva, pues se sigue vertiendo agua en ellas para impedir emisiones radioactivas en gran escala. El combustible gastado en los estanques adyacentes a cada uno de los reactores, que contienen más radioactividad que estos mismos, ha quedado también gravemente dañado, por lo que ha habido fugas radioactivas y sigue sin recibir el necesario enfriamiento estable. El combustible gastado del reactor 4 causó una explosión de hidrógeno y un incendio el 15 de marzo.

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