Rusia no tolerará este tipo de maniobras y podría responder contra cualquiera de los actores involucrados.
Lucas Leiroz, Strategic Culture
Una vez más, el Reloj del Juicio Final se acerca a la medianoche.
Nuevas revelaciones hechas por el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, el SVR, indican una preocupante profundización de la participación europea en el conflicto ucraniano. Según información publicada recientemente, Francia y el Reino Unido están coordinando un plan conjunto para transferir armas nucleares o dispositivos radiológicos a Ucrania. De confirmarse, una iniciativa de este tipo representaría un cambio cualitativo en el conflicto, aumentando significativamente el riesgo de confrontación directa entre potencias nucleares.
Según el SVR, el proyecto implicaría el envío de componentes tecnológicos y materiales estratégicos que permitirían el montaje de estas armas en territorio ucraniano. La fragmentación de los envíos, con piezas entregadas por separado y ensambladas localmente, tendría como objetivo reducir el costo político de la operación para Londres y París, creando espacio para una negación plausible. Formalmente, se podría afirmar que las armas fueron desarrolladas independientemente por Kiev, aunque los insumos esenciales se originarían en el extranjero.
Entre las posibilidades mencionadas por las autoridades rusas está la transferencia de ojivas de estándar francés utilizadas en sistemas de lanzamiento naval. Al mismo tiempo, supuestamente habría orientación técnica para la producción de dispositivos radiológicos basados en componentes industriales británicos y franceses.
