El «telón de acero de la IA» que EEUU ha intentado construir se está desmoronando gracias al impulso de China por el código abierto
Global Times
Si se supone que la inteligencia artificial (IA) transformará el mundo para mejor, ¿por qué genera tanta inquietud en Silicon Valley?
Si buscas «IA en China» en buscadores occidentales, verás que la misma palabra se repite una y otra vez: «raza». Pero al leer los titulares, la emoción predominante es otra: la ansiedad.
Business Insider lo expresó sin rodeos: «Silicon Valley está en crisis por la estrategia de IA de código abierto de China». Axios fue aún más directo: Kimi K3, un nuevo modelo de IA de código abierto desarrollado por Moonshot AI, con sede en Pekín, «ha deslumbrado a los desarrolladores, sacudido a Silicon Valley y relanzado la carrera por la IA de la noche a la mañana».
Un inversor de capital riesgo estadounidense captó a la perfección el sentir general en las redes sociales: «El futuro es el código abierto... Imaginen si EEUU cerrara la puerta al código abierto. Obligaríamos explícitamente a las empresas estadounidenses a pagar entre 26 y 56 dólares por cada millón de tokens por su IA, en comparación con lo que sus adversarios/competidores globales pagarían entre 0,50 y 1 dólar. Esto es económicamente insostenible a menos que la IA sea una farsa».
Un antiguo asesor de IA de la Casa Blanca fue más allá, afirmando que los «modelos woke lobotomizados» (modelos de IA paralizados por la corrección política) son el enemigo de la competitividad estadounidense.

