Walden Bello, CommonDreams
Desde el comienzo de la actual crisis económica global, el centro del análisis crítico y del odio público ha sido el capital especulativo. En la narrativa populista, fueron las impresionantes trampas de los bancos en una atmósfera de desregulación las que condujeron al colapso económico. La “economía financiera”, caracterizada como parasítica y mala, fue contrapuesta a la “economía real”, de la que se dijo que produce bienes reales y valor real. Los recursos fluyeron a actividades especulativas en las finanzas, resultando en una pérdida de dinamismo en la economía real y llevando finalmente a una contracción crediticia en el punto álgido de la crisis, causando bancarrotas y despidos masivos.






