jueves, 14 de julio de 2011

La doctrina del shock: El lado más oscuro y salvaje del capitalismo



Este documental rastrea los orígenes de las teorías radicales de Milton Friedman en la universidad de Chicago y su puesta en práctica, durante los pasados cuarenta años, en países con situaciones tan dispares como el Chile de Pinochet, la Rusia de Yeltsin, la Gran Bretaña de Thatcher y, más recientemente, las invasiones neo-con de Afganistán e Iraq. La doctrina del shock, de Naomi Klein, pone al descubierto el lado más oscuro de la ideología de Friedman, tan impopular que sólo pudo imponerse mediante la tortura y la represión.

El llamado "capitalismo del desastre", insta a los gobiernos a aprovechar periodos de crisis económicas, guerras, desastres naturales, ataques terroristas y epidemias, para saquear los intereses públicos y llevar a cabo todo tipo de reformas a favor del libre mercado. Medidas tan despiadadas que sólo han podido imponerse mediante el miedo, la fuerza y la represión. Es lo que se está aplicando ahora en Grecia, Irlanda, Portugal, y que continuará con Italia, España y otros países europeos.

Ver: Naomi Klein y el shock del capitalismo

miércoles, 13 de julio de 2011

Los sueños de los especuladores serán la pesadilla de los ciudadanos

Alejandro Nadal, La Jornada

Los soñadores, los especuladores y los reaccionarios acabaron por hundir al mundo en la segunda Guerra Mundial. Esa es la gran enseñanza de la controvertida obra del historiador A. J. P. Taylor sobre Los orígenes de la Segunda guerra mundial (publicada en 1961). Sólo le habría faltado añadir como telón de fondo de ese proceso a la Gran Depresión. Una vez que completamos el cuadro, las semejanzas con los acontecimientos de nuestros días comienzan a delinearse de manera más clara y alarmante.

Hoy todos los indicadores importantes sobre el desempeño de la economía mundial indican que la crisis se profundiza. Desde Estados Unidos hasta Europa, pasando por Japón y China, el barómetro anuncia una tormenta que amenaza convertirse en huracán global. Ya llevamos tres años de estancamiento, regresión y desempleo agudo, y los gobiernos de las economías capitalistas desarrolladas han sido incapaces de presentar soluciones para salir del agujero. Lo más grave es que han hecho suyo el sueño del sistema financiero para agravar la crisis y hacerla más duradera.

Duro informe del FMI: Alemania es la oveja negra de la Unión Europea

Alemania no es actualmente una locomotora económica para Europa y su fortaleza se basa solamente en las exportaciones. Lo que Alemania vende es lo que la hace grande hacia afuera, pero su demanda interna es reducida y no estimula el crecimiento europeo en el corto plazo. Esto es parte del Informe del FMi dado a conocer ayer, en el cual, junto a reconocer la fortaleza de Alemania y su capacidad para superar la crisis, advierte que si no aplica reformas importantes condenará a toda Europa a la mediocridad económica.

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Niño Becerra propone cerrar los mercados y una amnistía fiscal

El economista Santiago Niño Becerra brinda once propuestas para afrontar el imparable deterioro de la economía mundial y dice que cada vez falta menos para que los Gobiernos asuman públicamente que el sistema tiene un cáncer terminal. En su artículo de La Carta de la Bolsa publica una lista con "lo que se tiene que hacer" aunque para los políticos y dirigentes no haya llegado el momento de actuar.

Según Niño Becerra, habría que empezar por una reunión de EEUU, la UE, China, Japón, Reino Unido y los países petroleros de Oriente Medio para hacer el diagnóstico y acordar el cierre de los mercados financieros del planeta durante un mes. Luego, habría que congelar los tipos de cambio y poner sobre la mesa toda la basura que las entidades financieras tienen dentro y fuera de sus balances, lo que desembocaría en la intervención sin miramientos de aquellas cuya situación sea inviable.

martes, 12 de julio de 2011

Enfrentarse a la crisis de la deuda en Europa

Damien Millet y Eric Toussaint, Viento Sur

Uno de los avatares de la crisis del sector financiero que comenzó en 2007 en Estados Unidos, y que se extendió como reguero de pólvora en Europa, es la energía que desplegaron los bancos del oeste europeo (sobre todo alemanes y franceses, [1] pero también belgas, neerlandeses, británicos, italianos, luxemburgueses, irlandeses…) para utilizar los fondos prestados o donados masivamente por la Reserva federal y el BCE. Con ellos lograron aumentar, entre 2007 y 2009, sus préstamos a varios países de la zona euro (Grecia, Irlanda, Portugal y España), de los que obtuvieron espléndidos beneficios producidos por unos altos tipos de interés. Como ejemplo: entre junio de 2007 (comienzo de la crisis de las subprime) y septiembre de 2008 (quiebra de Lehman Brothers), los préstamos bancarios privados de Europa occidental a Grecia habían aumentado en un 33 %, pasando de 120.000 millones a 160.000 millones de euros. Los banqueros de Europa occidental se dieron codazos para otorgar préstamos a la Periferia de la Unión Europea, que deseaba endeudarse. No contentos de arriesgarse en forma extravagante al otro lado del Atlántico en el mercado de las subprime con el dinero confiado por los ahorradores, repitieron la misma operación en Grecia, en Portugal, en España… Efectivamente, la pertenencia a la zona euro de algunos países de la Periferia convenció a los banqueros de los países del Oeste europeo de que los gobiernos, el BCE y la Comisión Europea los ayudarían en caso de problemas. Y no se equivocaron.

Los mercados llevan a España (y al resto del mundo) a una situación insostenible

Manuel López Torrents, Cuarto Poder

No es un adjetivo: España no podrá soportar mucho tiempo la prima de riesgo por encima de 300 puntos básicos. Aunque la paradoja es que no sólo España está en una situación dramática: el sistema, como lo conocemos, se está desmontando como un castillo de naipes. El propio Obama tiene menos de dos semanas para evitar la suspensión de pagos en EEUU.

Ayer, mientras la Bolsa se hundía más del 2,6%, el diferencial de la deuda española finalizó en 340 puntos básicos, una cota descomunal que en el caso de persistir provocaría que los intereses financieros de los bonos fueran prácticamente inasumibles para el Tesoro. En esa zona situaban algunos economistas el punto de ‘no retorno’ o ‘rescate’ hace unos meses, aunque ahora el contexto se ha deteriorado tanto que determinadas miradas indulgentes la elevan a 400.

Unión Europea mira atónita cómo el pánico se extiende a Italia y España

Con el destino de la moneda única cada vez más incierto, los líderes europeos vieron cómo ayer los mercados sacudieron nuevamente a las bolsas tumbando al piso a los principales indicadores. Italia se movió a una velocidad alarmante configurándose en el epicentro del contagio, con el agravante de que su deuda es equivalente al doble de las deudas combinadas de Grecia, Irlanda y Portugal. El rescate de la tercera economía de la eurozona es algo inalcanzable y podría gatillar el fin de la moneda única mucho antes que cualquier pronóstico.

¿Se culpará a los italianos de flojos, borrachos y corruptos como tiende a hacerse habitualmente con los griegos? ¿Se emplearán esos mismos adjetivos cuando la crisis cale a fondo en España? Como he advertido en numerosos artículos, la situación financiera es ingobernable dado que toda la estructura financiera fue abducida por el fraudulento esquema ponzi de crear dinero de la nada. Como lo he advertido, esta crisis sólo terminará cuando colapse del todo el actual sistema financiero.

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George Soros: Europa necesita un Plan B

La Unión Europea fue creada mediante lo que Karl Popper llamó ingeniería social gradual. Un grupo de hombres de estado con mentalidad previsora, inspirado por la visión de unos Estados Unidos de Europa, reconoció que este ideal se podía abordar solo en forma gradual, fijándose objetivos limitados, movilizando la voluntad política necesaria para lograrlos, y firmando tratados que requiriesen a los estados renunciar a su soberanía solo en la medida políticamente viable. Así es como la Comunidad del Carbón y del Acero de posguerra se transformó en la Unión Europea: un paso la vez, sabiendo que cada paso era incompleto y necesitaría avances adicionales a su debido tiempo.

Los arquitectos de la Unión Europea generaron la voluntad política necesaria apoyándose en la memoria de la Segunda Guerra Mundial, la amenaza de la Unión Soviética, y los beneficios económicos de una mayor integración. El proceso se alimentó de su propio éxito y, con el desplome de la Unión Soviética, recibió un poderoso empuje gracias a la perspectiva de la reunificación alemana.

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