martes, 8 de junio de 2010

¿Quien dijo que el derrame estaba controlado?

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Pulse el botón "play" (>) de la barra inferior para ver en directo el derrame de petróleo, la mayor catástrofe ecológica de la historia.

Un análisis de la crisis por Vicenç Navarro

Vicenç Navarro from AttacTV on Vimeo.



Esta es una entrevista del grupo Attak, realizada a Vicenç Navarro, Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona. Navarro aborda algunos de los tópicos esenciales de la actual crisis financiera que cada día hunde más a la economía mundial.



lunes, 7 de junio de 2010

En defensa de los déficit públicos

Este artículo de James Galbraith publicado en The Nation, aborda la defensa de los déficit públicos como una alternativa real para enfrentar la crisis financiera. Fue traducido para Rebelión por Juan Agulló.

La Comisión Simpson-Bowles1, amparada en las farisaicas enaguas de la reducción del déficit público, acaba de declarar –por boca de su Presidente- que propondrá recortes a la Seguridad Social. (Quizás, para rememorar su ecológico pasado, el ex Senador Alan Simpson se da a la prometeica tarea de podar la Seguridad Social). La congelación del gasto público por parte de Obama constituye otro sacrificio simbólico a los dioses del déficit. La mayoría de los observadores cree que la referida decisión no tiene vuelta atrás pero, ¿qué ocurriría si la tuviera? La respuesta es que una reducción demasiado grande del déficit público puede destruir la economía (o lo que queda de ella) y conducirnos, en un par de años, a una Gran Depresión.

Precisamente por eso la fobia al déficit que predomina en Wall Street, en la prensa, entre algunos economistas y prácticamente, entre todos los políticos es, en realidad, uno de los mayores peligros al que nos enfrentamos actualmente. No se trata, tan sólo, de los pensionistas: ¡todos estamos amenazados! De hecho recortar el déficit público sin reconstruir, previamente, el engranaje del crédito privado es un camino, casi seguro, a la estagnación, a la recesión e incluso a una posible Gran Depresión. Asimismo, obsesionarse demasiado en garantizar recortes del déficit público a largo plazo, también puede contribuir a obstruir aquello que es necesario hacer para reestablecer un crecimiento fuerte y una recuperación del empleo.

Porqué los economistas no vieron el fraude financiero que terminó por colapsar la economía.

El texto que a continuación se reproduce es el testimonio escrito prestado por el gran economista norteamericano James K. Galbraith el pasado mes de mayo ante los miembros del Subcomité Judicial del Senado de los EEUU. El enlace al texto original (en PDF) se encuentra al final del artículo

Les escribo a ustedes como profesional de una disciplina desgraciada. La teoría económica, tal como se enseña desde los años 80, ha fracasado estrepitosamente en punto a entender las fuerzas determinantes de la crisis financiera. Conceptos centrales, como los de las “expectativas racionales” y la “disciplina de mercado”, así como la “hipótesis de los mercados eficientes”, llevaron a los economistas a sostener que la especulación estabilizaría los precios, que los vendedores actuarían para proteger su propia reputación, que podía confiarse en el caveat emptor y que, por consecuencia, no podría darse un fraude generalizado. No todos los economistas creyeron eso. Pero la mayoría, sí.

De manera que el estudio del fraude financiero mereció poca atención. Prácticamente, no existen institutos de investigación consagrados a ese estudio; la colaboración entre los economistas y los penalistas es rara; en los departamentos universitarios que marcan el tono hay muy pocos especialistas en el asunto, y todavía menos estudiantes. Los economistas han subestimado el papel del fraude en todas las crisis que han estudiado, incluidas la debacle de las Cajas de Ahorros provinciales (Saving&Loan) de los años 80 y 90, la transición en Rusia, el desplome financiero asiático y la burbuja punto.com. Y siguen haciéndolo. En un congreso patrocinado por el Instituto Levy de teoría económica celebrado en Nueva York el pasado 17 de abril, a lo más que se acercó a esta cuestión un antiguo subsecretario del Tesoro, Peter Fisher, fue cuando usó la palabra “travesura”. Eso ocurría el mismo día en que la SEC [la comisión controladora del mercado de valores, por sus siglas en inglés] acusaba de fraude a Goldman Sachs.

Los halcones del déficit han tomado el control del G20

Pese a comprometerse en su pasada reunión de abril de mantener los estímulos fiscales hasta que la recuperación fuera sólida, el G20 ha echado pie atrás y ha decidido terminar con los estímulos fiscales para evitar deteriorar aún más los déficit públicos. ¿Hace bien el G20?. Creo que no. Los gobiernos hacen abandono de la economía cuando es el momento en que deberían tomar el control. ¿Presiones del Club Bildeberg?.
Lea este artículo de Paul Krugman, traducido en Sin Permiso


“Los países enfrentados a serios desafíos fiscales necesitan acelerar el ritmo de consolidación”; y se añade: “Saludamos los recientes anuncios de algunos países en el sentido de reducir sus déficits en 2010 y robustecer su marco y sus instituciones fiscales”

Esas palabras contrastan vivamente con el anterior comunicado del G20 de fines de abril, que llamaba a mantener el apoyo fiscal “hasta que la recuperación esté firmemente impulsada por el sector privado y se haya llegado a echar más raíces”.

Es de todo punto increíble que eso ocurra con un desempleo todavía al alza en la eurozona, y con sólo unos débiles indicios de progresos en el mercado de trabajo estadounidense.

¿No necesitamos preocuparnos por la deuda pública? Sí; pero abandonar el gasto público cuando la economía está todavía profundamente deprimida es, además de extremadamente costoso, una forma bastante ineficaz de reducir la deuda futura. Costoso, porque deprime más a la economía; ineficaz, porque, deprimiendo a la economía, la contracción fiscal resultante reducirá la recaudación impositiva. Una estimación aproximada ahora mismo es que recortar el gasto en un 1% del PIB incrementa la tasa de desempleo en un 0,75% (en comparación con lo que ocurriría de otro modo) y, sin embargo, reduce la deuda futura en menos de un 0,5% del PIB.

La deuda y el desempleo agravan la crisis y presionan a la deflación

Con el débil Informe sobre el empleo entregado el viernes en Estados Unidos y los problemas de su deuda, la deflación a gran escala continuará. Los problemas en Europa y las precarias condiciones de los mercados financieros, seguirán acentuando la caída de las bolsas y con ello agravando la crisis. Como señala este informe de Global Research, se ha llegado a un punto de desesperación financiera. La situación del empleo en Estados Unidos lo demuestra: de los 430.000 empleos creados en mayo, 410.000 empleos corresponden a empleo público y de carácter temporal: se encargarán de un Censo que se realizará en las próximas semanas

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domingo, 6 de junio de 2010

¿Qué hace el Grupo Bilderberg en España?



El misterioso Club de Bilderberg, que algunos detractores de la globalización no dudan en tildar de “gobierno oculto del planeta”, ha celebrado este fin de semana, y en el más oscuro secreto, su reunión anual en la localidad catalana de Sitges. Los participantes en la conferencia tenían previsto abordar la crisis mundial, así como las serias dificultades estructurales con que tropiezan actualmente los países de la zona euro (Grecia, España y Portugal), sin olvidar las repercusiones de la guerra de Afganistán para el cada vez más frágil equilibrio del vecino Pakistán o la creciente tirantez en las relaciones entre Oriente y Occidente generada por el incontrolado programa nuclear iraní. Washington y sus aliados se resisten a avalar las propuestas realizadas por Irán en este punto, que han contado con el apoyo de Turquía y Brasil.

Frente a una situación desesperada: la mayor burbuja de deudas en la historia del mundo

Así comienza este informe de Global Research:
La mayoría de los estadounidenses sabe que la economía de EE.UU. anda muy mal, pero lo que no sabe la mayoría de los estadounidenses es hasta qué punto es realmente desesperada la situación financiera de EE.UU. La verdad es que lo que estamos viviendo no es simplemente una “depresión” o una “recesión”. Lo que estamos presenciando es el comienzo del fin de la mayor maquinaria económica que el mundo haya visto. Nuestra codicia y nuestra deuda se están comiendo literalmente viva a nuestra economía. La deuda total gubernamental, corporativa y personal ha llegado ahora a un 360 por ciento del PIB, lo que es más que lo que alcanzó jamás durante la era de la Gran Depresión. Hemos desmantelado casi en su totalidad nuestra otrora colosal base manufacturera, hemos enviado a millones y millones de puestos de trabajo de la clase media al extranjero, hemos vivido mucho más allá de nuestros medios durante décadas y hemos creado la mayor burbuja de la deuda en la historia del mundo. Se acerca rápidamente un gran día de ajuste de cuentas financiero, y la vasta mayoría de los estadounidenses lo ignora totalmente.

Pero la verdad es que las leyes financieras del universo no pueden ser desafiadas eternamente. Lo que sube tiene que bajar. El prestatario es el sirviente del prestamista. Por más que hagas economías, terminan por imponerse.

A veces se precisan cifras frías y duras para que muchos de nosotros nos demos cuenta enteramente de la situación que enfrentamos.

Por lo tanto, detallamos a continuación 50 estadísticas muy reveladoras sobre la economía de EE.UU. que son casi demasiado demenciales como para creerlas…

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