El derrame petrolero en el Golfo de México se ha convertido en una verdadera pesadilla para el presidente Obama. Y aunque hay quienes señalan que este es el Katrina de Obama está resultando más realista decir que se trata del Chernobyl de Obama. Como se sabe, la explosión del reactor nuclear de Rusia en 1986, dejó secuelas que aún perduran y problemas que aún no se resuelven. Eso mismo se espera para este desastre en aguas profundas que genera una fuga de 100.000 barriles de petróleo diarios.
Ayer, el último intento de contener la fuga iniciada el 20 de abril, fracasó estrepitosamente. British Petroleum, la compañía petrolera dueña de las instalaciones, reconoció que el plan para contener el derrame resultó un fracaso. Inicialmente, los expertos habían señalado que la operación Top Kill, diseñada especialmente para detener la fuga desde las profundidades del océano sería un éxito.
Siga leyendo en El Blog Salmón
Ver también:
- La Estrella Más allá del derrame de petróleo
- CNN.com Derrame de petróleo ya es el peor desastre ambiental
Una mirada no convencional al modelo económico neoliberal, las fallas del mercado y la geopolítica de la globalización
domingo, 30 de mayo de 2010
Joseph Stiglitz: "Los mercados han exagerado con España"
Belen Carreño, Público
El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, (Indiana, EEUU, 1943) se dibuja como el último baluarte de la economía progresista. Miembro del Comité Científico de la Fundación Ideas, creada por Jesús Caldera para servir de think tank del PSOE, visitó Madrid para promocionar la adopción de una tasa financiera. Defiende la estrategia económica que ha adoptado Zapatero y lo anima a subir más algunos impuestos.
¿Se podía prever lo que iba a pasar con la deuda hace seis meses?
En septiembre ya se podía predecir que los déficit iban a ser muy abultados. Pero el mercado decide fijarse en una cosa en cada momento. La diferencia es que hoy nos hemos dado cuenta de la irracionalidad y la impredecibilidad de los mercados. El foco se ha puesto en países como Grecia o Italia, que tienen una deuda muy alta respecto a su PIB, mientras que a España se le presume una mejor política fiscal anterior a la crisis. Sin embargo, la crisis ha hecho que los mercados no se fijen en el modelo en conjunto, si no que elijan el peor escenario en cada país.
¿Se puede decir que ha habido una exageración de los mercados con España?
El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, (Indiana, EEUU, 1943) se dibuja como el último baluarte de la economía progresista. Miembro del Comité Científico de la Fundación Ideas, creada por Jesús Caldera para servir de think tank del PSOE, visitó Madrid para promocionar la adopción de una tasa financiera. Defiende la estrategia económica que ha adoptado Zapatero y lo anima a subir más algunos impuestos.
¿Se podía prever lo que iba a pasar con la deuda hace seis meses?
En septiembre ya se podía predecir que los déficit iban a ser muy abultados. Pero el mercado decide fijarse en una cosa en cada momento. La diferencia es que hoy nos hemos dado cuenta de la irracionalidad y la impredecibilidad de los mercados. El foco se ha puesto en países como Grecia o Italia, que tienen una deuda muy alta respecto a su PIB, mientras que a España se le presume una mejor política fiscal anterior a la crisis. Sin embargo, la crisis ha hecho que los mercados no se fijen en el modelo en conjunto, si no que elijan el peor escenario en cada país.
¿Se puede decir que ha habido una exageración de los mercados con España?
Estados Unidos: 49 de sus 50 Estados en rojo

¿Recuperación? No lo parece. Esta gráfica de Business Insider nos muestra que 49 de los 50 estados de Estados Unidos siguen mostrando una menor actividad económica que hace un año.
Estados como Virginia Occidental (West Virginia), Maryland (MD), Idaho (ID) y Wyoming (WY), empeoran año tras año. Sus indicadores son cada vez más bajos lo que da cuenta de un profundo deterioro en la economía de ese país. Sólo North Dakota (ND) muestra un nivel superior al de hace un año. En febrero, la actividad económica fue del 1,1% superior a febrero de 2009, como lo demuestra el único punto verde en el gráfico.
Leer más en: BusinessInsider
Publicado por
mamvas
en
4:59 a.m.
0
comments
Tags:
Crecimiento,
Crisis Financiera,
Desempleo,
Estados Unidos
sábado, 29 de mayo de 2010
Mercado del trabajo se mantiene estancado en U.S.A.

Esta gráfica muestra que el desempleo se ha estancado en Estados Unidos. Se mantendrá en torno al 9,5% - 9,7% por largo tiempo. En otras palabras: vamos directo a una nueva inmersión y esta vez sin ningún tipo de salvavidas.
Vía | Businessinsider.com
Publicado por
mamvas
en
8:27 p.m.
0
comments
Tags:
Crisis Financiera,
Desempleo,
Estados Unidos,
Recesión
Financial Sistem: Too Pig to Fail
Publicado por
mamvas
en
5:47 p.m.
1 comments
Tags:
Crisis Financiera,
Economía Mundial,
Financial Crisis,
Política
España bajo la tiranía de la deuda: ahora recibe castigo de Fitch
La agencia de valoración Fitch se ha sumado a Standard & Poor's bajando la calificación de solvencia a la economía española de la AAA (triple A), a AA+ (doble A+), dando cuenta de la creciente tiranía de la elite financiera mundial. De las tres grandes, solo Moody’s mantiene la triple A para la deuda española. Sin embargo, debemos recordar que la palabra de estas agencias se encuentra bajo sospecha por el cuestionable papel desesmpeñado en los orígenes de la actual crisis financiera. Por otra parte, estas tres agencias mantienen aún en alto nivel la calidad de la deuda de Estados Unidos, pese a ser el país epicentro de la actual crisis. Nada dicen las agencias de ciudades como California o Miami que se encuentran al borde de la quiebra.
Siga leyendo en El Blog Salmón
Siga leyendo en El Blog Salmón
BM: el "verdadero peligro" para Latinoamérica es la caída de precios de materia prima
La vicepresidenta del Banco Mundial (BM), Pamela Cox, señaló que la crisis de la deuda en Europa o la caída del euro no afectan directamente a Latinoamérica, sino que "el verdadero peligro" para la región es la caída de los precios de los "commodities" (materias primas).
"Si los precios de las materias primas son fuertes, crece Latinoamérica y, si caen, tienen impacto en sus economías, señaló Pamela Cox en Lima, donde asistió a la Tercera Reunión de Ministros de Hacienda de América Latina y el Caribe, organizada por Perú.
La caída de los precios de las materias primas puede suceder como consecuencia de "un desaceleramiento o ausencia del crecimiento en Europa, la caída de la demanda en China, la caída del poder adquisitivo en Europa o Estados Unidos, y eso puede ser un riesgo".
Pamela Cox mencionó que todavía existe el riesgo de un contagio global de la crisis de la deuda europea, y que el impacto también podría reflejarse en la caída de las inversiones españolas en la región. "Hay fuertes lazos entre España y Latinoamérica, podríamos ver una reducción de las inversiones españolas, aunque las inversiones españolas no son las mayores fuentes de inversiones en Latinoamérica", señaló.
Cox indicó que, para evitar un problema de sobrecalentamiento en algunos países de la región, éstos "deberían mejorar su competitividad para que, a pesar de un incremento en las tasas de cambio, puedan seguir siendo competitivos en sus exportaciones. Para ello, necesitan usar todas sus herramientas macroeconómicas para mantenerse en equilibrio".
Cox destacó la actuación de México y Perú, países que tendrán un crecimiento que ronde el 6 por ciento, y alertó de la situación en el Caribe, que sigue sufriendo los efectos de la crisis financiera, y en Venezuela, que atraviesa una recesión. La ejecutiva del BM manifestó que "Europa puede aprender de la experiencia latinoamericana", dado que esta región afrontó diversas crisis de deuda en los años 80, los 90 y la última en 2002, saliendo airosa de ellas.
Ver también Informe OCDE para América Latina: pobreza aumenta 7%
"Si los precios de las materias primas son fuertes, crece Latinoamérica y, si caen, tienen impacto en sus economías, señaló Pamela Cox en Lima, donde asistió a la Tercera Reunión de Ministros de Hacienda de América Latina y el Caribe, organizada por Perú.
La caída de los precios de las materias primas puede suceder como consecuencia de "un desaceleramiento o ausencia del crecimiento en Europa, la caída de la demanda en China, la caída del poder adquisitivo en Europa o Estados Unidos, y eso puede ser un riesgo".
Pamela Cox mencionó que todavía existe el riesgo de un contagio global de la crisis de la deuda europea, y que el impacto también podría reflejarse en la caída de las inversiones españolas en la región. "Hay fuertes lazos entre España y Latinoamérica, podríamos ver una reducción de las inversiones españolas, aunque las inversiones españolas no son las mayores fuentes de inversiones en Latinoamérica", señaló.
Cox indicó que, para evitar un problema de sobrecalentamiento en algunos países de la región, éstos "deberían mejorar su competitividad para que, a pesar de un incremento en las tasas de cambio, puedan seguir siendo competitivos en sus exportaciones. Para ello, necesitan usar todas sus herramientas macroeconómicas para mantenerse en equilibrio".
Cox destacó la actuación de México y Perú, países que tendrán un crecimiento que ronde el 6 por ciento, y alertó de la situación en el Caribe, que sigue sufriendo los efectos de la crisis financiera, y en Venezuela, que atraviesa una recesión. La ejecutiva del BM manifestó que "Europa puede aprender de la experiencia latinoamericana", dado que esta región afrontó diversas crisis de deuda en los años 80, los 90 y la última en 2002, saliendo airosa de ellas.
"Latinoamérica lo ha hecho muy bien, ha enseñado que puede soportar una crisis de deuda, y ahora está en una sólida posición, debido a sus fundamentos macroeconómicos en la mayoría de los países".
Ver también Informe OCDE para América Latina: pobreza aumenta 7%
Informe OCDE para América Latina: pobreza aumenta 7%
"Las últimas previsiones sobre el PIB para 2010, combinadas con mediciones comúnmente aceptadas del vínculo entre la pobreza y el crecimiento, apuntan a que la pobreza crecería casi 7 puntos porcentuales para finales de 2010, lo que significaría que aproximadamente 39 millones de personas volverían a caer por debajo de las líneas de pobreza en la región; esto, a su vez, implicaría que quedaría anulado casi por entero el progreso realizado durante los cinco años anteriores a la presente crisis". (Informe OCDE)
Así de fuerte es el Informe de la OCDE para América Latina, que demuestra de Latam no ha escapado a la crisis económica mundial, aunque la ha soportado con una resistencia renovada. Si bien todos los países de la región han acusado los efectos del decrecimiento y se espera que el producto interior bruto (PIB) se contraiga un 3,6% en 2009, es manifiesto que América Latina se está recuperando del choque más rápidamente que la mayoría de las economías desarrolladas. Y lo está haciendo sin poner en peligro el notable progreso realizado en pro de la consecución de sus objetivos de desarrollo a largo plazo.
Se prevé que el índice de recuperación sea sustancial en 2010 aun cuando diste mucho de igualar las tasas de crecimiento superiores al 5% que han caracterizado a la región durante el periodo de bonanza 2004-08. La duración de la recesión mundial constituirá tan sólo uno de los determinantes de las tasas de crecimiento futuras: para los países de la región, resultará al menos tan importante su capacidad para estimular sus respectivas economías nacionales mediante políticas sostenibles. En varios países la transformación de los patrones de migración internacional y de las remesas influirá en la incidencia de la crisis y en la lista de opciones políticas disponibles.
Contrariamente a lo que dictaría la lógica general, los países latinoamericanos que han abierto sus mercados a la competencia internacional durante la última década no se han mostrado más vulnerables ante el actual revés económico mundial. Esto supone un llamativo logro, que contrasta nítidamente con la experiencia de estos países en pasadas crisis internacionales. Desde principios de los años 1990, la mayor parte de América Latina ha venido abandonando el falso sentimiento de seguridad que parecen proporcionar las políticas proteccionistas y, en su lugar,ha comenzado a cosechar los beneficios a largo plazo de la globalización. La clave esta vez es que la apertura comercial y financiera ha venido respaldada por la instauración de mecanismos de resistencia, que refuerzan la capacidad para soportar choques negativos.
La comparación de índices de exposición y resistencia demuestra que, en los últimos 30 años, América Latina ha aprendido algunas de las duras lecciones que le impuso la crisis de la deuda de los años 1980. La balanza por cuenta corriente evidencia que los países de la región están cada vez más expuestos –y más dispuestos a estarlo– a un mundo más globalizado a través de flujos comerciales y de remesas cada vez mayores pero, también, que han diversificado tanto la composición como el destino de sus cestas de exportaciones.
Similar tendencia se observa en el ámbito financiero: si bien la apertura y la exposición financieras son mayores que durante la crisis de los años 1980, todas las economías latinoamericanas han apuntalado su resistencia mediante la gestión de déficits más sostenibles, la extensión del perfil de vencimiento de su deuda pública y la constitución de reservas extranjeras para contrarrestar posibles recortes de liquidez; además, en los últimos 5 años, la mayoría de sistemas bancarios nacionales han incrementado su nivel de provisiones para hacer frente a los créditos morosos y han evitado las operaciones especulativas que tan perjudiciales han demostrado ser en otras partes.
El decrecimiento actual ha resaltado como nunca antes que la clave para el crecimiento a largo plazo de América Latina reside en una gestión política responsable y sostenible. Para la mayoría de los países latinoamericanos, la crisis de los años 1980 se saldó con políticas fiscales y monetarias que fueron las que condujeron a cargas de deuda insostenibles, ciclos inflacionarios y una pérdida de credibilidad institucional generalizada. En una crisis, la presión conduce a aumentar la magnitud del paquete de estímulos y, por ende, los beneficios para el rendimiento a corto plazo, pero esto debe sopesarse siempre con la sostenibilidad a largo plazo de las medidas adoptadas en ese sentido. Por suerte, la elaboración de políticas responsables y creíbles que viene dándose en América Latina desde los años 1990 ha abierto un espacio sustancialmente más amplio que en los años 1980 para aplicar estímulos fiscales y monetarios eficaces y sostenibles.
Al respecto, Chile, que optó sensatamente por acumular cuantiosos recursos fiscales durante el auge de los precios del cobre, es el país mejor situado, seguido de cerca por Perú y México y, algo más alejados, Brasil y Colombia. Las autoridades monetarias de la práctica totalidad de países latinoamericanos han redoblado esfuerzos estos últimos años por ganar credibilidad, lo que se ve recompensado hoy por un conjunto de instrumentos de política monetaria más robustos.
La necesidad de destinar gasto directo a los miembros más vulnerables de la sociedad resulta capital durante un periodo de decrecimiento. Las últimas previsiones sobre el PIB para 2010, combinadas con mediciones comúnmente aceptadas del vínculo entre la pobreza y el crecimiento, apuntar a que la pobreza podría crecer casi 7 puntos porcentuales para finales de 2010, lo que significaría que aproximadamente 39 millones de personas volverían a caer por debajo de las líneas de pobreza nacionales en la región; esto, a su vez, implicaría que quedaría anulado casi por entero el progreso realizado durante los cinco años anteriores a la presente crisis.
Obviamente, la reducción de la pobreza no proviene sólo del crecimiento, sino también de políticas sociales eficaces en sentido amplio. Por desgracia, aquellos países que han obtenido significativos logros en la redistribución de ingresos –en particular, Argentina– carecen hoy de los recursos necesarios para mantener las políticas que han permitido esos logros. Aquí, de nuevo, la prioridad deberá ser el paliar los daños causados por la recesión mundial sin comprometer la sostenibilidad a largo plazo.
Informe OCDE
Así de fuerte es el Informe de la OCDE para América Latina, que demuestra de Latam no ha escapado a la crisis económica mundial, aunque la ha soportado con una resistencia renovada. Si bien todos los países de la región han acusado los efectos del decrecimiento y se espera que el producto interior bruto (PIB) se contraiga un 3,6% en 2009, es manifiesto que América Latina se está recuperando del choque más rápidamente que la mayoría de las economías desarrolladas. Y lo está haciendo sin poner en peligro el notable progreso realizado en pro de la consecución de sus objetivos de desarrollo a largo plazo.
Se prevé que el índice de recuperación sea sustancial en 2010 aun cuando diste mucho de igualar las tasas de crecimiento superiores al 5% que han caracterizado a la región durante el periodo de bonanza 2004-08. La duración de la recesión mundial constituirá tan sólo uno de los determinantes de las tasas de crecimiento futuras: para los países de la región, resultará al menos tan importante su capacidad para estimular sus respectivas economías nacionales mediante políticas sostenibles. En varios países la transformación de los patrones de migración internacional y de las remesas influirá en la incidencia de la crisis y en la lista de opciones políticas disponibles.
Contrariamente a lo que dictaría la lógica general, los países latinoamericanos que han abierto sus mercados a la competencia internacional durante la última década no se han mostrado más vulnerables ante el actual revés económico mundial. Esto supone un llamativo logro, que contrasta nítidamente con la experiencia de estos países en pasadas crisis internacionales. Desde principios de los años 1990, la mayor parte de América Latina ha venido abandonando el falso sentimiento de seguridad que parecen proporcionar las políticas proteccionistas y, en su lugar,ha comenzado a cosechar los beneficios a largo plazo de la globalización. La clave esta vez es que la apertura comercial y financiera ha venido respaldada por la instauración de mecanismos de resistencia, que refuerzan la capacidad para soportar choques negativos.
La comparación de índices de exposición y resistencia demuestra que, en los últimos 30 años, América Latina ha aprendido algunas de las duras lecciones que le impuso la crisis de la deuda de los años 1980. La balanza por cuenta corriente evidencia que los países de la región están cada vez más expuestos –y más dispuestos a estarlo– a un mundo más globalizado a través de flujos comerciales y de remesas cada vez mayores pero, también, que han diversificado tanto la composición como el destino de sus cestas de exportaciones.
Similar tendencia se observa en el ámbito financiero: si bien la apertura y la exposición financieras son mayores que durante la crisis de los años 1980, todas las economías latinoamericanas han apuntalado su resistencia mediante la gestión de déficits más sostenibles, la extensión del perfil de vencimiento de su deuda pública y la constitución de reservas extranjeras para contrarrestar posibles recortes de liquidez; además, en los últimos 5 años, la mayoría de sistemas bancarios nacionales han incrementado su nivel de provisiones para hacer frente a los créditos morosos y han evitado las operaciones especulativas que tan perjudiciales han demostrado ser en otras partes.
El decrecimiento actual ha resaltado como nunca antes que la clave para el crecimiento a largo plazo de América Latina reside en una gestión política responsable y sostenible. Para la mayoría de los países latinoamericanos, la crisis de los años 1980 se saldó con políticas fiscales y monetarias que fueron las que condujeron a cargas de deuda insostenibles, ciclos inflacionarios y una pérdida de credibilidad institucional generalizada. En una crisis, la presión conduce a aumentar la magnitud del paquete de estímulos y, por ende, los beneficios para el rendimiento a corto plazo, pero esto debe sopesarse siempre con la sostenibilidad a largo plazo de las medidas adoptadas en ese sentido. Por suerte, la elaboración de políticas responsables y creíbles que viene dándose en América Latina desde los años 1990 ha abierto un espacio sustancialmente más amplio que en los años 1980 para aplicar estímulos fiscales y monetarios eficaces y sostenibles.
Al respecto, Chile, que optó sensatamente por acumular cuantiosos recursos fiscales durante el auge de los precios del cobre, es el país mejor situado, seguido de cerca por Perú y México y, algo más alejados, Brasil y Colombia. Las autoridades monetarias de la práctica totalidad de países latinoamericanos han redoblado esfuerzos estos últimos años por ganar credibilidad, lo que se ve recompensado hoy por un conjunto de instrumentos de política monetaria más robustos.
La necesidad de destinar gasto directo a los miembros más vulnerables de la sociedad resulta capital durante un periodo de decrecimiento. Las últimas previsiones sobre el PIB para 2010, combinadas con mediciones comúnmente aceptadas del vínculo entre la pobreza y el crecimiento, apuntar a que la pobreza podría crecer casi 7 puntos porcentuales para finales de 2010, lo que significaría que aproximadamente 39 millones de personas volverían a caer por debajo de las líneas de pobreza nacionales en la región; esto, a su vez, implicaría que quedaría anulado casi por entero el progreso realizado durante los cinco años anteriores a la presente crisis.
Obviamente, la reducción de la pobreza no proviene sólo del crecimiento, sino también de políticas sociales eficaces en sentido amplio. Por desgracia, aquellos países que han obtenido significativos logros en la redistribución de ingresos –en particular, Argentina– carecen hoy de los recursos necesarios para mantener las políticas que han permitido esos logros. Aquí, de nuevo, la prioridad deberá ser el paliar los daños causados por la recesión mundial sin comprometer la sostenibilidad a largo plazo.
Informe OCDE
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
