jueves, 11 de febrero de 2010

El peso de la deuda: 1999-2010

(clickad para ampliar)

Sin duda que el peso de la deuda pública se está convirtiendo en un cancer social que puede reducir los programas públicos de salud, educación y seguridad ciudadana. La gráfica para el período 1999-2010, muestra (en rojo) la deuda pública como porcentaje del PIB para algunos países de la Zona euro, como Alemania, Bélgica, Irlanda, España, Portugal y Grecia, así como para Estados Unidos, el Reino Unido y Japón, el país más complicado de todos al tener una deuda pública en torno a 200% del PIB.

El área azul para el mismo período (1999-2010) corresponde a los puntos porcentuales de no pago que han alcanzado los países, siendo el más alto el de Grecia, con 4%.

Vía | The Wall Street Journal

Hoy tengo un sueño

Today, I Have a Dream from Wiland Pinsdorf on Vimeo.


Así como en agosto de 1963, en las gradas del Lincoln Memorial, Martin Luther King pronunció un emotivo y trascendental discurso sobre la igualdad y el respeto entre los hombres (discurso que cuelgo a continuación y cuyo texto lo puedes encontrar aquí: Tengo un sueño), hoy la humanidad debe recuperar esa fuerza y luchar por el respeto al medio ambiente y el consumo responsable que mantenga los equilibrios ecológicos y sustentables en el tiempo. Es un sueño perfectamente posible que se puede alcanzar con la participación generosa de todos, tal como el sueño que hace casi medio siglo inyectó a la humanidad la valentía de Martin Luther King, que siempre es bueno recordar.

Exposición de la banca presiona por rescate a Grecia

La crisis de crédito provocó astronómicas pérdidas en los bancos y el consiguiente rescate del sistema financiero por parte de los Estados. Ahora se plantea algo parecido con la crisis de la deuda griega, ya que la exposición de las entidades a los bonos de los diferentes países de la Eurozona podría acarrear enormes pérdidas en caso de default o contagio masivo. De ahí la necesidad del rescate, porque con el permiso del euro, que es parte central en el asunto, los bancos y el sistema financiero son el corazón de la economía.

El rescate no tendría nada de altruista porque los gobiernos europeos quieren evitar un impago que castigaría duramente a sus ya debilitados bancos, máxime en un momento en el que lo peor de la crisis de crédito parece haber pasado. En caso de problemas, las entidades financieras volverían a restringir el crédito en sus respectivos países ahogando de nuevo la incipiente recuperación.

La escasa credibilidad de Davos

Vicenç Navarro, Publico.es

Un mensaje que se está promoviendo ampliamente en medios liberales es que la economía española es escasamente eficiente y muy poco competitiva, y ello como resultado de las supuestas rigideces de su mercado de trabajo y del excesivo gasto público. Uno de los centros que han promovido más este mensaje es el Foro Económico Mundial que se celebra en Davos, citado frecuentemente como el Vaticano del pensamiento liberal. Uno de sus informes, Global Competitiveness Report 2009-2010 (en el que analiza la competitividad de los países del mundo), sitúa a España en términos muy desfavorables, por debajo de países del tercer e incluso del cuarto mundo. Y como era de esperar, el coordinador del estudio, Xavier Sala i Martín, ha sido ampliamente entrevistado por los medios de información de mayor difusión del país (la mayoría de los cuales son de persuasión liberal), proveyendo las cajas de resonancia a tal mensaje.

Un análisis riguroso de tal informe cuestiona, sin embargo, la validez del estudio, así como sus conclusiones. En primer lugar, el estudio no se basa, en su mayoría, en un análisis que utilice datos objetivos sobre los cuales construir el informe y alcanzar sus conclusiones. El estudio es primordialmente una encuesta de opinión en la que, en cada país, se pregunta a una institución próxima al mundo empresarial (con orientación liberal, en la mayoría de países) su opinión sobre una serie de preguntas que incluyen: “¿Cómo valora la percepción popular sobre el comportamiento ético de los políticos en su país?”, “¿cómo valora la contratación y el despido de trabajadores en su país?” o “¿cómo valora la disponibilidad de nuevas tecnologías?”, entre muchas otras. La institución que responde a aquella pregunta pone un número en una escala, sin que exista, sin embargo, una homologación en el criterio que guíe las respuestas. De esta manera, se abre el estudio a toda una serie de subjetividades. En algunos países, la institución que responde a las preguntas es muy crítica sobre la situación en su propio país, mientras que en otros lo es muy poco. Esta subjetividad, sin intento de homologación de criterios, es lo que caracteriza el estudio.

Esto lleva a resultados que son, como mínimo, sorprendentes (para expresarlo de una manera amable). Así, en la pregunta que se hace sobre corrupción en un país (“¿es práctica generalizada que se den fondos públicos a compañías o individuos como consecuencia de la corrupción?”), una dictadura como Qatar (que se ha convertido en el paraíso del mundo empresarial) aparece como uno de los países menos corruptos del mundo (en aquel país, la distribución de los recursos petrolíferos la hace el Gobierno entre miembros de la familia real), muy por encima de España. No hay duda de que hay corrupción en España. Pero poner una dictadura medieval como modelo de honestidad es poco creíble.

Otra valoración sorprendente es que Omán, otra dictadura feudal del Medio Oriente, sueño del mundo empresarial por la enorme riqueza petrolífera y por tener una fuerza de trabajo (la mayoría inmigrante) sin ningún derecho laboral, aparece como uno de los países que (según el contestador del cuestionario en aquel país) goza de mayor confianza popular respecto al comportamiento ético de sus políticos, muy por encima de un país democrático como España. Por lo visto, confianza popular quiere decir, para el que contesta la pregunta, confianza empresarial. En cuanto a “cómo considera usted la contratación y despido de los trabajadores”, España aparece a la cola, muy por debajo de Senegal. España, por cierto, se encuentra al mismo nivel que Senegal en el capítulo de “disponibilidad de nuevas tecnologías”.

En todos estos casos, lo único que muestra el informe es que la institución española (IESE, el centro de estudios empresariales que ha respondido por parte de España) es más crítica hacia su propio país que la institución de Senegal (Centre de Recherches Economiques Appliquées, Universidad de Dakar) o que la de Omán (The International Research Foundation) o que la de Qatar (Qatari Businessmen Association). Pero en ningún caso aportan datos que puedan compararse y que permitan llegar a conclusiones.

Me parece muy bien que las instituciones a las cuales se les pida su opinión sobre la situación en su país la den. Nada censurable en ello. IESE contestó acentuando el aspecto crítico y me parece muy bien. Pero me parece muy mal, y refleja una enorme falta de rigor (que da pie a todo tipo de manipulación), que el equipo coordinador ponga todas estas respuestas juntas, se amalgamen en un indicador y se produzca entonces una lista de países según su nivel de competitividad. En realidad, lo único que puede deducirse del informe Davos es que la agencia de Senegal que llena el cuestionario es menos crítica hacia su país de lo que es IESE hacia España. El informe mide distintos niveles de subjetividad. Pero nada más. Construir toda una serie de conclusiones sobre ello es no sólo frívolo, sino profundamente erróneo. Lo cual es fácilmente demostrable cuando se contrasta con datos objetivos. En el capítulo dedicado a la educación, cuando el informe Davos analiza la calidad educativa (en materias como matemáticas o ciencias), España aparece de nuevo a la cola (nº 99) junto con Kirguizistán. Pero el informe PISA, mucho más imparcial que el informe Davos, al basarse en datos objetivos, muestra que Kirguizistán tiene el conocimiento en matemáticas y ciencias más bajo de la lista de países analizados, mientras que España está ligeramente por debajo del promedio de los países de la OCDE, el grupo de países más ricos del mundo. Es en base a este tipo de estudios que la cultura liberal de Davos está presentando una visión de España deliberadamente negativa a fin de presionar al Gobierno español para que haga los cambios que ella desea.
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Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas en la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Políticas Públicas de The Johns Hopkins University

Ha muerto Charlie Wilson, el hombre que terminó con "la guerra fría"


Charlie Wilson, el congresista de Texas que inventó la guerra de Afganistán al lograr canalizar millones de dólares para financiar la insurrección contra el gobierno de Mohamed Taraki, falleció ayer, a los 76 años. Wilson no era ni agente de la CIA ni trabajaba para el Pentágono, pero su actuación provocó la caída del bloque soviético y del Muro de Berlín, y dio término a la llamada Guerra Fría, que atemorizó al mundo durante cuatro décadas.

Como he explicado detalladamente en este artículo de a veinte años del retiro masivo de las tropas rusas de Afganistán, todo comenzó en 1978 cuando el golpe de Estado en Afganistán instaló en el gobierno a Mohamed Taraki,un joven político de ideas progresistas que buscaba dar una gran transformación a Afganistán.

Goldman Sachs ayudó a Grecia a maquillar la contabilidad fiscal

Uno de los mayores puntos de discordia entre Grecia y el Banco Central Europeo, es la mala calidad de las estadísticas griegas y, sobretodo, el hecho de haber ocultado la violación de la regla de Maastrich durante muchos años. Como Grecia nunca pudo alcanzar la meta del 60% de endeudamiento fiscal (es mayor al 100% del PIB), se comprometió a no superar el 3% de déficit público. En esta tarea no solo no cumplió, sino que engañó durante años a la oficina de la Eurostat de la calle Alphones Weicker en Luxemburgo, donde se llevan todas las estadísticas de la Unión Europea. Ahora se sabe que en esta operación fraudulenta, Grecia contó con la generosa colaboración de Goldman Sachs: le ayudó a disfrazar los déficit con artificios contables. La información la explica Der Spiegel.

Goldman Sachs hizo que el gobierno griego ocultara la verdadera magnitud de sus déficit con la creación de contratos de derivados que legalmente permiten eludir las normas de control. Grecia entregaba información estadística a Eurostat de una manera que no tenía como ser contrastada con la realidad.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Rescate a Grecia podría costar 25.000 millones de dólares

Los expertos del Fondo Monetario Internacional estiman que sería necesario "poner sobre la mesa de 20.000 a 25.000 millones de dólares (14.600 a 18.300 millones de euros) para tranquilizar a los mercados sobre la solidez del rescate griego", según publica hoy 'Le Monde'.

"Estaría mal visto que París destinara de 3.000 millones de dólares (2.200 millones de euros) de su presupuesto para salir al rescate de Atenas", aseguró al diario francés uno de estos expertos, que también destacó que Alemania se encuentra en la misma situación que Francia. Sin embargo, apuntó que, "con sus reservas de 1 billón de dólares (733.000 millones de euros), el FMI dispone de fondos".

Le Monde' apunta que el director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, se ha ofrecido en varias ocasiones a participar en el rescate de las finanzas griegas, algo a lo que se han opuesto los principales dirigentes de la zona euro como el Comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, o el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet.

Almunia afirmó el paso miércoles que la zona euro está "suficientemente preparada para hacer frente a este desafío", mientras que Trichet aseguró que una intervención del FMI sería "una humillación".

Según publica el diario francés, ante un hipotético síncope de las economías griega, portuguesa o española, los europeos prefieren organizarse por sí mismos y preparar discretamente un plan de rescate. "Son los países de la zona los que deben demostrar su solidaridad, imagine el ridículo si tenemos que poner a disposición de una institución con sede en Washington", aseguró un dirigente europeo.

El FMI y la Unión Europa ya han intervenido de forma conjunta en países como Rumanía, Hungría o Letonia, pero nunca en un país de la zona euro. El Gobierno griego no excluye la posibilidad de recurrir al FMI, que ya envió hace una semanas una delegación en misión técnica a Atenas.

Los países reincidentes en el default desde 1800


Esta gráfica fue elaborada por Kenneth Rogoff y Carmen Reinhardt para el libro Ochocientos años de crisis financiera, y muestra el porcentaje de países en default desde 1800. Como vemos, hay varios países reincidentes o que se repiten el plato con el tema de la cesación de pagos. Entre ellos Grecia, España y Argentina. En doscientos años, la historia no hace más que repetirse.

Como dato revelador podemos apreciar que el período que va desde fines de la segunda guerra mundial (1945) hasta 1980 fue el mejor para las finanzas globales. La caída vertical de los países en default así lo demuestra. Tan impecable fue ese período que a partir de 1980, Ronald Reagan y Milton Friedman tenían que echarlo todo a perder con la idea del endeudamiento y el derroche. Un derroche de tres décadas que ahora nos tocará pagar a todos.


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