La estrategia de Trump es una recreación de un escenario colonial o un intento de recolonizar el mundo. Lo mismo puede decirse del actual intento estadounidense de controlar los recursos minerales del Sur global
Prabhat Patnaik, economista indio. Observatorio crisis
El neoliberalismo ha llevado al capitalismo mundial a un callejón sin salida. La razón es la siguiente: la disposición del capital a trasladar la producción del norte global al sur global, característica del neoliberalismo, ha mantenido bajos los salarios en el norte global, al obligar a sus trabajadores a competir con los del sur, que perciben salarios mucho más bajos.
Al mismo tiempo, este traslado no agota las vastas reservas de mano de obra del sur global, puesto que la tasa de crecimiento de la productividad laboral en el sur aumenta considerablemente bajo el neoliberalismo, lo que provoca que los salarios de los trabajadores del sur se mantengan en niveles ínfimos.
Por consiguiente, el nivel de los salarios reales apenas aumenta en todo el mundo, incluso cuando la productividad laboral se incrementa en todas partes, lo que resulta en un aumento de la participación del excedente económico en la producción de la economía mundial en su conjunto, y también en cada país.
Dado que una mayor proporción de una unidad de ingreso es consumida por los trabajadores que por aquellos a quienes se les acumula el excedente, tal aumento en la participación del excedente económico tiene el efecto de reducir la demanda de consumo en relación con la producción y, por lo tanto, el nivel de demanda agregada; el aumento en la participación del excedente económico genera, por consiguiente, una tendencia a la sobreproducción, que se manifiesta a través del estancamiento económico y mayores niveles de desempleo (aunque dicho desempleo a menudo se camufla mediante una reducción en la tasa de participación de los trabajadores). Esto es precisamente lo que ha estado sucediendo en la economía mundial desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos.




