Mostrando las entradas con la etiqueta Política internacional. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Política internacional. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de abril de 2026

Barbaria se rinde estratégicamente
La civilización gana. Por ahora


Pepe Escobar, Strategic Culture

Siempre se trató de civilización.

“Una civilización entera morirá esta noche y nunca más volverá.” La historia lo registrará con una mirada tan despiadada como el Sol. Un sorprendente imprimatur bárbaro, cortesía del presidente de los Estados Unidos, a través de una publicación en las redes sociales.

En pocas palabras, se trataba de una “civilización” de mala calidad que le dio al mundo el Big Mac, amenazando con aniquilar una antigua civilización que le dio al mundo el álgebra, influyó en el arte, la ciencia y la gobernanza de maneras sin precedentes; produjo estrellas desde Ciro el Grande hasta Avicena, desde Omar Khayyam hasta el poeta supremo Jalaladdin Rumi; desarrolló jardines, alfombras, maravillas arquitectónicas y sublimes marcos filosóficos y éticos en serie.

Fundamentalmente, no se oyó ni una sola palabra sobre este estallido de barbarie por parte de la dirigencia política de todo el Occidente "civilizado", ni siquiera fingiendo indignación, demostrando una vez más su absoluta e irreversible bancarrota moral y política.

Los iraníes respondieron a la barbarie con la misma moneda. Más de 14 millones de personas se registraron para formar muros humanos alrededor de sus centrales eléctricas en todo el país, protegiendo así sus medios de subsistencia y enfrentándose directamente al poderío militar del sindicato Epstein.

De la amenaza contra la civilización a la alegría colectiva


Nahia Sanzo, Slavyangrad

El año 2022 supuso un antes y un después en la concepción de las relaciones internacionales del bloque occidental, que quiso hacer creer a sus poblaciones que la guerra en Europa había surgido de la nada y prácticamente se daba a entender que, en un continente inocente y puro, lo ocurrido en Ucrania era una anomalía histórica además de un crimen nunca visto. En la hipérbole de los medios de comunicación y del establishment político, que sigue intentando financiar y promocionar un tribunal internacional creado ad hoc para juzgar únicamente los crímenes rusos, únicos de interés para una Unión Europea ahogada en su propia propaganda, podría parecer que Vladimir Putin había inventado el concepto de la guerra, ajeno hasta entonces al continente. Todo ello justificaba una movilización masiva de recursos, esa sí, absolutamente sin precedentes en una guerra proxy. La invasión rusa hizo posible lo que los países más cercanos a Estados Unidos y el propio Washington llevaban años buscando, una fractura continental que comenzó con las sanciones y que se ilustró a la perfección con las explosiones del Nord Stream en septiembre de ese primer año de guerra rusoucraniana.

Ese momento coincidió con la fase más crítica para la Federación Rusa que, tras haberse agotado en la ofensiva inicial, pésimamente planificada bajo una inteligencia a todas luces errónea, se enfrentaba a las derrotas más peligrosas. Meses antes, Rusia había optado por retirarse de Kiev alegando un gesto de buena voluntad para tratar de hacer efectivo el preacuerdo finalmente fallido alcanzado entre Vladimir Medinsky y David Arajamia en Estambul. Lo que en realidad era una derrota militar, ya que Rusia había quedado atrapada en las trincheras y no contaba con los medios ni los efectivos para sostener esa batalla, se presentó como un gesto diplomático que nadie creyó. Ucrania comenzó a recibir el armamento pesado ofensivo que llevaba tiempo exigiendo y logró rápidamente revertir unos avances rusos que habían llevado meses. Járkov fue la evidencia de que Rusia podía perder la guerra y Jersón, de donde las tropas se retiraron sin luchar, la constatación de que Moscú era consciente de ello.

sábado, 17 de febrero de 2024

La trampa americana en Taiwán: foco de tensión entre Pekín y Washington

Markus Siira, Euro-Synergies

El ex-embajador de China en Estados Unidos, Cui Tiankai, participó a finales de enero en una mesa redonda sobre perspectivas geopolíticas en el think tank Asia Society Policy Institute de Washington.

Planteó la cuestión del estatus de Taiwán y el plan de Estados Unidos para la isla, afirmando que «alguien» estaba intentando iniciar una guerra en el estrecho de Taiwán. «No queremos una situación en la que los chinos se maten entre sí», declaró Cui.

Cui fue el embajador chino en Estados Unidos que más tiempo estuvo en el cargo desde que ambos países establecieron relaciones diplomáticas en 1979. Ocupó el cargo durante ocho años antes de dimitir en 2021.

«Los países de Asia-Pacífico deben evitar que las tensiones en la región alcancen los niveles de la Guerra Fría, o la región se enfrentará a una década peligrosa», dijo Cui, que ahora es asesor del Instituto de Política Exterior de China, en una mesa redonda.

LinkWithin

Blog Widget by LinkWithin